One Shots- Shikatema

Disclaimer: Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen, sino al genio de Masashi Kishimoto.


6° one-shot: Drama/Romance

Te amo

Shikamaru y Gaara se encontraban ayudando a Naruto a organizar unos papeles necesarios para el próximo examen chunin, mientras Kankuro que había acompañado a Gaara, además de querer visitar a su hermana, se encontraba cómodamente tirado sobre una silla.

-¡Shikamaru!- Temari entró de golpe, haciendo que los cuatro hombres ahí presentes la miraran confundidos. Estaba con la cara mojada y los ojos rojos, se veía realmente mal.

-Temari… ¿estuviste llorando?- Gaara fue el primero que se atrevió a hablar, preocupado se acercó a su hermana que parecía a punto de hiperventilarse. Nunca la había visto así.

-¡Shikadai!- sollozó y golpeó la pared, debía calmarse y decirles lo que estaba ocurriendo no había tiempo que perder, ella no era de las que se desmoronaban así pero esta vez se trataba de su bebé, de su hermoso hijo. Solo tenía siete años y ya estaba metido en semejantes problemas. Los cuatro se tensaron, temían que algo le hubiera pasado al pequeño Nara, Shikamaru había comenzado a sudar – ¡Se lo llevaron Shikamaru! ¡UNOS MALDITOS NINJAS!- volvió a golpear la pared rompiéndola un poco y lastimando su mano.

-¿¡Cómo!?- Kankuro se paró y se acercó a ella, Shikamaru estaba estático, no sabía cómo reaccionar.

-Querían al hijo de Naruto, Bolt fue quien me aviso, estaban entrenando en el bosque y los emboscaron… Shikadai se hizo pasar por él- Naruto se paró de su asiento y se acercó a ella.

-Mandaré a unos chunin a buscarlo, enseguida vuelvo

-¡NO!- lo frenó gritando –Iré yo, solo venía a avisarle a Shikamaru por si quería venir

-¡Claro que iré!- Shikamaru, recién salido de su shock, salió disparado del cuarto, seguido por los tres hermanos Sabaku, Naruto quería ir, pero estaba seguro que ellos podrían solos, además no podía dejar la aldea sola.

-No hay tiempo para planes, atravesaremos el bosque lo más rápido que podamos buscándolos, Temari irá conmigo, Kankuro, Gaara ustedes juntos, si nosotros los encontramos Temari lanzará un ataque al cielo, estén atentos, Gaara si ustedes los encuentran primero haz lo mismo con tu arena ¿entendido?

-Entendido- asintieron y en cuestión de segundos se dividieron como estaba dicho, comenzando a recorrer rápidamente el bosque.


Un par de kilómetros más adelante se encontraba un grupo de cinco ninjas renegados que llevaban a un niño con ellos.

-Acaban de cometer una equivocación grave- soltó como si nada el niño.

-¿De qué hablas mocoso?

-Yo no soy el hijo del hokage- sonrió maliciosamente y los ninjas pararon en seco. El que se encargaba de cargarlo sobre su hombro lo bajó bruscamente.

-Buen intento pero tú nos dijiste que si lo eras, no creas que te dejaremos ir tan fácilmente

-Mentí idiota- le sonrió recibiendo un golpe en el estomago por parte del ninja, pero gran sorpresa se llevaron los cinco cuando notaron que en su lugar había un tronco

-¿¡En qué momento hizo los sellos!?

-¡Ahí está!- Shikadai al notarse descubierto comenzó a correr saltando sobre las ramas de los arboles. No podía enfrentar a los cinco, claramente perdería, debía idear un plan para escapar. – ¡Te tengo!- de un golpe tiró al niño del árbol, produciendo que este se golpeara contra el piso.

-Eres feo pero rápido- se burló el Nara aumentando aún más el enojo del ninja. –Yo que tu no me enojaría, tu chakra se desestabiliza cuando lo haces- Shikadai lo había notado, el chakra de esa ninja estaba muy ligado a su humor, si lograba hacerlo enojar estaba seguro que lograría que daran con él.

-¡Yo te desestabilizaré la cabeza a golpes!- levantó una mano dispuesto a golpearlo pero un viento muy fuerte lo hizo volar.

-Yo no haría eso si fuera tú- Temari bajó de un salto y se posicionó delante de su hijo protegiéndolo.

-¡Mamá!- soltó Shikadai feliz de verla, y en ese momento apareció Shikamaru colocándose al lado de su esposa – ¡Papá!

-¿En qué situaciones tan problemáticas te vienes a meter hijo?

-Ahora ¿Quién de ustedes cinco quiere morir primero?- preguntó Temari con una sonrisa, al notar la llegada de otros cuatro ninjas.

-No me hagas reír hermosa, te diré algo, luego de matar a estos dos nos divertiremos un poco

-Tsk… no me gusta que le hablen así a mi esposa- habló Shikamaru molesto y miró a Temari la cual asintió. Luego levantó su abanico enviando un ataque al cielo.

-Ahora si comenzará la diversión- sonrió Temari para comenzar a atacar a los ninjas.

Los secuestradores eran buenos pero no lo suficiente para vencer a Shikamaru y Temari, ya habían derribado a tres y a ese pasó no necesitarían la ayuda de Gaara y Kankuro que hasta ahora ni cerca parecían estar.

-¡Temari! ¿Dónde está el segundo?- preguntó alterado al tener a solo un ninja enfrente.

-¡MAMÁ!- gritó Shikadai y ambos voltearon al ver como el ninja tenía un kunai en el cuello de su hijo.

-¡SHIKADAI!- el ninja que estaba enfrente de los padres, aprovechando la distracción de ambos, se acercó en un rápido movimiento a Temari y le clavó un kunai en la parte baja del abdomen, exactamente en el lado izquierdo, un punto vital.

-¡TEMARI! ¡MAMÁ!- gritaron ambos Nara al ver como la rubia caía al suelo de rodillas y un hilo de sangre caía por su boca. Shikamaru utilizó su posesión se sombras y con todo el odio hacia ese hombre hizo que se clavara el kunai en el mismo lugar en el que se lo había clavado a Temari. El otro que tenía a Shikadai aprovechó el revuelo para escapar.

-Te…temari- Shikamaru corrió a su mujer y se agachó abrazándola.

-Shika…maru- sonrió y tosió.

-¡Mamá!- Shikadai corrió hacia ellos y se largó a llorar, al igual que su padre.

-¿¡Qué paso aquí!?- preguntó Kankuro al llegar junto con Gaara. – ¡Temari!- pronunció asustado al asimilar la situación. Gaara estaba sin palabras pero eso no evitó que se acercara.

-¿Qué… pasó?- preguntó el pelirrojo con la voz cortada. No podía ser posible, esa no podía ser su hermana, a ella no le podía pasar nada.

-¡MAMÁ!- comenzó a gritar Shikadai.

-¡Kankuro llévatelo!- le pidió el Nara mientras abrazaba aun más a su mujer. –Por favor… problemática, no me hagas esto- sollozó y ella acarició su cara con la mano, la cual fue tomada por la de Shikamaru.

-Te…amo- susurró –cuida a Shikadai…- y así fue como los bellos ojos de Temari Sabaku se cerraron para siempre.

-Te…mari… hermana- sollozó Kankuro mientras abrazaba a su sobrino quien pataleaba y gritaba.

-¡Esto no es verdad! ¡Temari!- Gaara gritó y se sostuvo la cabeza con las manos y escondió el rostro, no podía ser que había vuelto a perder a una persona que el amaba.

-Problemática… no me dejes- el rostro de Temari estaba bañado por las lagrimas de su marido. – ¡NO!- gritó y cerró los ojos con fuerza deseando que haya sido una pesadilla.


Shikamaru se sobresaltó y abrió los ojos ¿dónde estaba?

-¿Vago? ¿Qué haces?- alguien le habló con voz somnolienta a su lado. Analizó la situación. Se encontraba sentado en una cama, estaba todo sudado y sin camisa. Volteó la mirada y la vio, Temari se encontraba con el cabello suelto y despeinado, lo miraba cansada y con reproche.

-Temari…- susurró y se le abalanzó abrazándola mientras pequeñas gotas saladas caían desde sus ojos y manchaban las sábanas.

-Ah no…-susurró conteniendo una risa –esto es lo último bebé llorón ¿tuviste una pesadilla?- ahora sí dejó salir su linda risa –tranquilo bebé, yo te protejo los monstruos no te atraparán- volvió a reír y a Shikamaru se le escapó una sonrisa, como le alegraba que fuera sola una pesadilla.

-Te amo- le susurró y la besó.

-¿Qué soñaste Shikamaru?- le preguntó extrañada por su comportamiento.

-Que te perdía- soltó sin dejar de mirar sus ojos, deseando nunca verlos cerrarse para siempre. Temari sintió inmensas ganas de besarlo, era un vago llorón pero cuando quería definitivamente podía llegar a lo más profundo de ella.

-Te amo idiota- y lo besó –nada ni nadie hará que me pierdas así que no llores- rió y él la acompañó, porque esa mujer podía ser todo lo que alguna vez lo llegó a irritar pero definitivamente ahora era todo lo que amaba, junto con su pequeño Shikadai.

-¿Mamá?- un niño de siete años ingresó en la habitación acompañado de un leve sonrojo en las mejillas.

-¿Una pesadilla?- ella rió y él niño asintió avergonzado. –Ven aquí- Esos dos eran un caso, muchas veces lograban sacarla de quicio pero sin duda no los cambiaría por nada.


Bueno acá traigo el sexto one-shot jaja ¿Qué les pareció? Espero les guste y bueno todavía sigo teniendo un leve (o no tan leve) problema para narrar, no sé si es que ahora me doy cuenta de que no lo hago bien o no sé jaja Poco a poco lo voy a ir mejorando, estoy trabajando en los tres one-shot de las palabras que me dieron, si gustan pueden seguir dejando palabras, de todas formas estos one-shots vienen para rato jaja. Eso es todo, besos y muchas gracias por leer.