02 Larga espera

Los días siguientes pasaron rápidamente, tal como ella lo había pedido esa noche en que se enteró de que serían sus días libres. Ella y Kaname de viaje, ellos solos. Como antes, pero algo sería diferente, ya no se emocionaba como una pequeña que se moría de ganas de ver a su salvador, sino que se sentía emocionada y al mismo tiempo nerviosa de que estarían los dos solos. ¿por qué motivo es que Kaname la había invitado de esa manera?

Soñaba con que su salvador le digiera que la amaba y no hacía nada para evitar que su mente se extraviara en esas ideas. Solo la conversación de su amiga la hacía volver a la realidad, volver a su salón de clases para seguir durante los siguientes 5 minutos las palabras del profesor, sin evitar que su mente nuevamente se dedicará a inventar una nueva declaración del parte del vampiro y un nuevo desenlace y cada cierto tiempo cambiaba el lugar en donde se efectuaba la historia o el tiempo en que este se llevaba a cabo, pero todos tenían algo en común, finalmente le decía a su amor que lo amaba y él le correspondía completamente.

El último día esas historias solo se basaron en la forma en que él la vendría a recoger, en lo cerca que estaba ese momento, en todo lo que podía salir mal. Para evitar todo eso tenía su maleta lista desde la mañana anterior y echaba en ella cualquier cosa que se le ocurriera a lo largo del día, con el fin de no olvidar nada.

Las horas se le hicieron interminables, en especial la última clase, en la cual el profesor tuvo que terminar antes por el ánimo de la mayoría de los alumnos. Así que un cuarto para las 6 de la tarde la chica estaba vestida y lista para que pasarán a buscarla. Solo le había contado a su mejor amiga sus planes para ese fin de semana, pero había evitado mencionarlo, para no tratar con una manada de alumnas furiosas o que Zero le digiera algo que la hiciera entrar en duda.

Se encontraba en la puerta de los dormitorios, veía feliz como todas sus compañeras iban con sus familias felices y se despedía con una sonrisa de todas las que les dirigían un gesto con la mano. Luego de un tiempo también Yori se fue con sus padres, ella se iba realmente feliz, aunque eso no evitaba que la preocupación por su amiga se esfumara de su mirada.

Cuando ya no quedaba nadie a su alrededor comenzaron la dudas a apoderarse de ella, es que Kaname estaba demorando en venir o ella estaba esperando que llegará antes de lo que él había planeado, después de todo, no le había dado una hora exacta para recogerla, pro lo mejor sería esperar en el despacho de su padre.

Camino tranquilamente hacia el edificio principal y entro en él sin mayores preocupaciones. Camino hasta su destino con la cabeza algo baja, aunque por suerte no tropezó con nadie en su caminata, puede ser porque no había nadie en el edificio en esos días.

Al entrar encontró a u padre una ve más mirando a través de su ventana.

- Buenas tarde hija mía – dijo el extraño hombre dandose la vuela al ver a su hija - ¿qué te ocurre Yuki?

- Hola director – respondió al saludo ignorando la última pregunta y tomo asiento en una de las sillas que descansaban al frente del escritorio.

- Kaname me contó que pasará contigo estos días. – le contó el director mientras tomaba asiento frente a la chica. – me pidió permiso antes de invitarte – al ver que la chica se sorprendía un poco con las palabras de su padre él siguió contándole – hablaba igual como si me estuviese pidiendo tu mano en matrimonio. – término diciendo con una pequeña risa entre dientes. Mientras que la chica se sonrojaba hasta las orejas en cosas de segundo, escondía sus manos entre sus piernas y bajaba la cabeza sin saber hacía donde mirar.

- Si dices esas cosas: Yuki se asustará y no querrá acompañarme, señor director. – se oyó una voz detrás de los dos presentes. Una voz profunda conocida por ambos, en especial por la chica que rápidamente se dio vuelta a mirarlo – Perdón por entrar así a su despacho director. Hola Yuki.

- Buenas tarde Kaname –senpai. – saludo la chica con una sonrisa, todos sus temores se habían ido, toda su angustia yo no tenía lugar si el estaba ahí en esa puerta. Se notaba que había corrido por que estaba algo agitado, se hallaba con una camisa blanca y unos jeans negros ajustados. Su pelo desordenado como siempre y su mirada profunda y gentil.

- No deberías demorar tanto en tu primera cita Kana-chan – molesto nuevamente el director, logrando que no solo la chica se pusiera algo roja sino que el vampiro también sufrió de un ligero excesote sangre en su cara. Aunque lo disimulo con una ligera sonrisa confiada y se acerco a la chica.

- Creo que tienes razón. – acepto su culpa mientras se acercaba a la humana y tomaba una de sus manos para besarla ligeramente – lo siento mucho, Yuki. Espero que mi pequeño retraso no afecte nuestra salida juntos.

- Claro que no, no tienes que preocuparte. Además no estas llegando atrasado ya que no me diste una hora y aun es jueves, así que no tienes que disculparte.- comentaba la chica tratando de esconder su nerviosismo que una vez más la había traicionado.

- Creo que será mejor que se vayan si quieres llegar Kaname, te recuerdo que de noche nieva mucho por esos lugares y no podrán llegar en coche si eso ocurre. – le recordó el director al par de chicos que se miraban con una sonrisa frente a ellos, con el fin de que reaccionarán.

- Sí. – dijo el líder de la clase nocturna tan frío como siempre, para luego dirigirse tiernamente a la humana - ¿tienes listo tu equipaje Yuki?

- Sí. Está en mi habitación. – contesto la chica con una sonrisa nerviosa.

- Entiendo ire por él mientras ustedes van hacía el vehículo. – contesto el sensual vampiro al mismo tiempo que desaparecía por la puerta en dirección a la habitación de Yuki.

- Entonces nosotros bajaremos hija – comento tranquilamente el director al tiempo que le ofrecía su brazo derecho para ayudarla – si no trato como una princesa a su querida Yuki, Kaname es capaz de matarme jajaja. Zero dijo que no se sentía con ánimos de despedidas, por lo que prefería que te digiera adiós en su nombre. – el director le comentaba las palabras de su otro hijo adoptivo de una manera calmada para que la chica no se preocupara, para terminar con algunas frases de ánimo con el fin de que ella se fuera realmente feliz a su viaje, hasta que Kaname regreso con el equipaje de la estudiante y lo subió en la parte trasera del auto y tomo la mano de su acompañante para indicarle que debían partir y al mismo tiempo, ayudarla a subir al vehículo. – Debes cuidarla bien Kaname.

- Eso no me lo tienes que decir. – contesto él sin pensarlo dos veces, sin que el director se lo pidiera era capaz de dar su vida por la casi hermana que tenía a su lado en ese momento.

Una vez en el auto el chico se subió al lado del conductor y partieron al viaje que duraría dos días y una noche si nada se los impedía, para después regresar y aun tener dos días libres. Aunque con la tardanza de ese día solo podrían disfrutar algunas horas del primero.

-Continuara-

N.A: Ya creo que esta historia tendrá solo cuatro o cinco capítulos así que este será la mitad de la historia :P jajajaja bueno si no hay cambio de planes en el trayecto. espero que les guste :P