03 fría nieve

El viaje fue bastante grato con la animada conversación de ambos. Se rieron de viejos recuerdos y recordaron con pesar cuando las cosas entre ellos habían comenzado a cambiar.

Volvían a ser el par de amigos cercanos que pasaban el tiempo conversando de la vida como si hubieran pasado meses de la última vez que se vieron y hablaron. Kaname no contaba en ningún momento sus problemas con los vampiros, pero ella tampoco se lo exigía para buscar un tema de conversación, ya que hablar de la libertad de las aves era tan buen tema como hablar de las aburridas materias del colegio. Y Yuuki le contaba la veces que sus compañeras de academia la perseguían por recibir la atención de los vampiros, pasando por los problemas que le había causado el abrazo de Aidou y como Zero siempre la ayudaba ya que nadie se le acercaba cuando el estaba con ella.

Así fue como entre risas, no se percataron que el clima iba haciéndose cada vez mas frío a medida que avanzaban, auque el vampiro sabía que eso pasaría, pero la chica iba tan divertida observando a su acompañante que no le importo el clima que existiera fuera de ese auto.

Hasta que finalmente el chofer detuvo el auto para anunciar que ya habían llegado a su destino final, que ese era el lugar donde iban a pasar la noche y el día siguiente.

- Espero que te guste Yuuki – dijo el vampiro después de estacionar el auto. – puedes bajarte si quieres verla mejor. – Con esas palabras la chica se bajo a gran velocidad del auto y se dirigió corriendo al frente de la casa.

- ¡Es hermosa Kaname-senpai! – decía extasiada la chica, es que se veía una linda casita de madera con algunas ventanas en el primer piso, junto a una entrada con una corta escalera y un simple techo de mármol con pequeños arreglos, que combinaban perfectamente con los adornos que tenía en balcón que se lucía en una de las ventanas del segundo piso de la casa. – parece de un cuento de hadas.

- Me alegro que te guste – comento el chico con una sonrisa mientras se ubicaba a un lado de la chica. Cuando desde el cielo comenzaron a caer pequeños copos de nieve.

- ¡Mira esta nevando! – dijo feliz la chica levantando los brazos cuando la nieve comenzó a caer más rápido, pintando de blanco el piso antes de que ambos chicos se decidieran a entrar a la casa, ya que se divertían con la poca nieve que había caído y apreciando el paisaje que los rodeaba.

- Es mejor que entremos ahora que estamos todos mojados jaja – dijo el vampiro con la camisa pegada al cuerpo gracias a que los copos de nieve se convertían en agua al contacto con el calor corporal de ambos.

- Creo que tienes razón jaja me deje llevar por la emoción – contesto la prefecta emocionada y contenta a un lado del sangre pura, para luego entrar caminando juntos hasta la casa.

- Seguro estará llena de polvo, hace mucho tiempo que no vengo a este lugar. – comento Kaname una vez que ya había logrado abrir la puerta, apreciando el paisaje perdieron la luz del sol y solo se iluminaban por la luna, lo que hacía más fuerte al alumno nocturno. – Aunque creo que alguien más lo pensó – comento con una pequeña sonrisa al encontrar una nota del director colgando al lado del interruptor de luz. – Se adelanto para limpiarla.

- El director es muy detallista ¿no lo crees? Es muy lindo este lugar Kaname – ambos miraban desde la entrada la casa completamente limpia, ninguno había bajado el equipaje ni se había preocupado de hacerlo y se habían quitado los zapatos al entrar, ahora el silencio de la casa los hacían percatarse de que estaban completamente solos apuntando el nerviosismo de la chica. Había soñado el momento, pero nunca antes imagino que se iba a encontrar en una casa como esa. Vio como su acompañante se acercaba a la chimenea para prenderla y se asomo a la ventana para ver una vez más el paisaje que al cabo de minutos ya se había vuelto completamente blanco.

- Ven a abrigarte aquí mientras preparo el baño para que te duches ¿está bien Yuki? – dijo cortes el vampiro a lo que la chica solo respondió con una sonrisa y se acerco a la chimenea que comenzaba a arder mientras esperaba que su compañero volviera a parecer por la misma puerta de la que había desaparecido. Pero al percatarse de que su ropa se encontraba completamente mojada inconcientemente se despojo de ella hasta quedar con la falda corta y una camisa de tiritas que siempre usaba bajo su ropa. Puso el resto en un lugar donde se pudiera secar, más cerca de la chimenea.

Pronto apareció el vampiro por la puerta que esperaba su compañera y se quedo mirándola sorprendido de verla así.

- Puse mi ropa a secar ahí, deberías hacer lo mismo o no se secara nunca. – comento ignorando la sorpresa del vampiro con una sonrisa pura e inocente frente a él.

- Yuu… - trato de completar el nombre de la chica pero algo se lo detenía, las palabras no salían de su boca, pero no había nada que detuviera el impulso que sentía por abrazarla así que los brazos del joven vampiro rodearon la cintura de la joven acercándola fuertemente a su cuerpo.

- Kaname… - pronuncio el nombre del chico por la sorpresa, aunque entendió que no podría separarse de él; no porque él no la fuera a soltar, sino porque ella misma no era capaz de mover sus manos que lentamente se iban aferrando a la espalda del cuerpo que tenía delante.

- Permíteme estar aquí solo un momento – pidió el sangre pura en un ruego de que no lo separaran del cuerpo que tanto amaba. La única persona que era capaz de alejar todas las tinieblas que lo envolvían. Apoyo su cabeza en el hombro de ella tras agacharse un poco y sintió el cuerpo húmedo de la chica, su piel suave y las ligeras ropas que los separaban y se pegaban al cuerpo que solo él podía tocar. Se embriagaba de su olor y su cuello pedía ser mordido por él, convertirlo en algo suyo, pero era diferente, clavar sus colmillos en su cuello no sería suficiente él quería que ella fuera suya por voluntad propia y a pasos. Su imaginación se encendió antes de que él pudiera controlarla y se vio desnudo con el cuerpo de esa mujer a su lado haciéndola suya.

Cuando se dio cuenta de que sus pensamientos habían ido más allá de lo que él mismo se permitía trato de alejarse del cuerpo que era culpable de que se embriagará así, pero solo lo logro unos centímetros que fueron los suficientes para ver los ojos de la chica, esos profundos ojos que lo volvían loco. Acerco sus labios a los de la chica al mismo tiempo que cerraba los ojos.

Ella seguía ahí parada sujetándose de la espalda de su salvador. Sentía los roces de los labios de él con lo suyos. Había imaginado un momento así, pero nunca imagino sentirse así. Empezó a sentir que la lengua de él pedían una respuesta y ella no tardo en dársela, abrió sus labios y se acerco un poco a los labios de él para profundizar el beso, mientras que sentía como unos brazos se rodeaban más fuertemente a su cintura empujando su cuerpo, pronto dejo de sentir el suelo bajo su pies y solo se concentro en no perderse detalle de la boca del chico, paso su lengua por el paladar del chico, por sus dientes, por sus colmillos sintiendo un cosquilleo especial que no le permitio esconder una sonrisa. Sentía como la legua del vampiro exploraba su boca, como buscaba entrar más dentro, hasta que ambos se cansaron de recorrer la boca del otro con su lenguas y buscaron la lengua para chocarlas y entrelazarlas. Lo colmillos de el hacían el juego de lenguas más divertido y ambos comenzaron a sentir que necesitaba más que eso para saciar su sed.

Las manos del pura sangre fueron paseándose por la espalda de la chica, mientras que las de ella se alejaron de la espalda del joven para posarse en su pecho, sobre el cuello de la camisa mojada que de a poco iba perdiendo botones abrochados, aunque mantenía el paso en que su ramera iba siendo levantada por las caricias del vampiro.

Separaron sus labios por una necesidad mayor y no era de aire, que importaba el aire en ese momento, sino que ella aprovecho esa diminuta pausa para bajar la camisa del vampiro por sus brazos y terminar de despojarla de su cuerpo, para luego levantar los brazos y permitir que su amante deslizara su ramera sobre su cabeza hasta sacarla de su cuerpo, quedando libres para volver a los abrazos más apasionados y excitados que antes.

Ninguno se detuvo para preguntar que diablos estaba pasando, como habían llegado hasta ese momento, pero ambos tenían claro una cosa: lo esperaban, hace mucho tiempo lo deseaban.

El vampiro llevo el cuerpo de la chica contra la pared y comenzó a besar su cuello dejando pequeñas marcas, mientras que sus manos recorrían con destreza la cintura de la chica jugando a deslizar su falda. Al mismo tiempo que ella recibía sus besos y caricias con pequeños gemidos que se disfrazaban de suspiros que existaban lentamente al vampiro. Sus manos paseaban entre el pecho del chico, sus hombros y su cuello, aunque mantenía una en la cabeza del joven despeinando su cabello.

El calor se iba apoderando de ellos y pronto el vampiro dio a conocer su deseo, beso nuevamente a la chica en los labios y con delicadeza fue subiendo una de sus manos hasta poseer uno de los senos de ella que comenzó a acariciar y a apretar ligeramente para no lastimarla. La chica que sentía que un deseo de más recorría todo su cuerpo no pudo seguir besando a su amante y se separo de sus labios para emitir pequeños gemidos cada vez que el chico apretaba su seno.

Extasiado al máximo, el vampiro tomo con su mano libre un de la piernas de la joven y se la doblo a la altura de la cintura mientras presionaba su cuerpo contra el de ella provocando que los gemidos de la chica aumentaran su volumen. Dejo su labor de acariciar su pecho, para bajar la cremallera de su pantalón, esperando que ella hiciera el resto, para luego bajar la cremallera de la falda de la chica que no pudo reprimir su agitada respiración cuando él le pidió permiso con la mirada y la misma respiración que la chica.

Tras asentir con un ligero beso depositado en el cuello de chico, él siguió con su camino, bajo la pierna de la chica para dejar caer libremente la falda de ella, que quedo en el piso bajo ellos. Ella que quería estar en igual de condiciones uso sus manos para bajar los pantalones del chico hasta que el peso de ellos mismo hiciera el resto. El pura sangre tomo la mano con la que la chica había sacado su pantalón y la levanto sujetándola contra la pared mientras que volvía a besar el cuello de la humana y con la otra levantaba un de sus piernas a la misma posición que la tenía antes, permitiéndole a la chica sentir a través de a ropa interior su miembro que se estaba abultando en los boxer. Cuando el chico volvió a presionar su cuerpo contra el de la chica a un ligero ritmo los gemidos de la boca del a chica volvieron a aparecer provocando que el vampiro subiera la velocidad. Percatándose de que la chica no bajaría la pierna, uso su mano para subir hasta el seno de ella y presionarlo suavemente sobre el sostén procediendo que la chica levantará la cabeza sonrojada de placer mientras gritaba.

Abrumado por los gritos de la joven soltó su muñeca y bajo su mano hasta su espalda para soltar su sostén al mismo tiempo que trataba de ahogar lo gritos con fuertes besos que la chica respondía hasta que sentía una nuevamente el cuerpo del chico contra el suyo. En un fuerte deseo y sabiendo lo que seguía la chica bajo su pierna flectada para que el vampiro pudiera sacar con facilidad su ropa interior, mientras ella se terminaba de desprender de sus sostenes. El vampiro levanto el cuerpo de la joven y la llevo a un sillón que se encontraba ahí cerca, se quito su ropa interior y separo las piernas de la joven para ponerse entre medio mientras volvía a besarla y tocarla a lo que ella respondió con un beso y caricias en los cabellos del vampiro.

- ¿estás segura de esto? – pregunto el chico levantando la cabeza para mirarla fijamente a los ojos sin provocar que ella soltara su cabeza.

- mmm… a la hora que preguntas – dijo la chica como broma posando uno de sus dedos en los labios del vampiro.

- Entonces te obligare si no quieres, después de todo los vampiros no somos tan buenos. – contesto el pura sangre seguro de que la chica también quería que pasará. Su amada solo sonrió y poso en sus labios un ligero y tierno beso, que le dio luz verde para seguir con un camino. Así que el vampiro introdujo una de sus manos por en la entrepierna de la chica y comenzó a acariciar diferentes partes con un dedo hasta obtener lo que quería que eran los gemidos de placer de la chica. Pronto la humana comenzó a aferrarse con más fuerza de la espalda del vampiro al mismo tiempo como el sentía que recogía ligeramente todo su cuerpo. Sin ser muy brusco introdujo uno de sus dedos en la vagina de la chica y comenzó a moverlo mientras que con su otra mano tocaba uno de los pechos de la joven. Sintió como la mano de la chica entre sus gemidos se deslizaba por su pecho y llegaba hasta el miembro de él, el que agarro con cuidado y comenzo a acariciar torpemente lo que exitó aun más al joven vampiro.

No pudiendo aguantar más saco su mano de la entrepierna de la chica y la utilizo para abrir más las piernas de la chica mientras con la otra introducía su miembro en la intimidad de la chica, apoderandose de ella, al romper la pequeña barrera de ella de la que salio un ligero olor a sangre que lo llamaba a acercarse más a ella.

Él se recosto sobre la chica y comenzó a embestirla lentamente para que se acostumbrara, pero al sentir que las manos de ella hacían fuerza en su espalda, empezó a embestirla con más fuerza logrando que con cada una de las que hacía la chica librara un grito de placer al mismo tiempo que se aferraba más fuerte a la espalda del chico y de vez en cuando bajara una mano para apretar alguna parte del sillón por el dolor. Él empezó a aumentar la velocidad de las embestidas y bajar la intensidad a lo que la chica contesto con gemidos sin ritmo y de diferentes intensidades, mientras una de las manos del chico se agarraba a una de las de la chica en señal de que estaba a punto de irse. Lo que finalmente paso al interior de ella y al mismo tiempo en que ella se iba.

Quedaron los dos jadeantes en el sillón que no era lo suficientemente grande como para contenerlos a ambos uno al lado del otro, por lo que Kaname seguía sobre Yuuki con su cabeza apoyada en el pecho de la chica respirando entre cortados, mientras se abrazaban mutuamente.

- Te amo Yuuki – dijo el vampiro antes posar un ligero beso en el pecho de la chica.

- Yo a ti Kaname – contesto la chica mientras que con una mano hacía que el vampiro levantará su cabeza para mirarla y ella bajara un poco hasta su altura para besar suavemente sus labios.

Así se quedaron un tiempos tendidos por el cansancio hasta que el frío los venciera y tuvieran que ir a ducharse.

Continuara

Creo que me quedo algo largo xDDD espero que me escriban reviews o dejo esto hasta aqui, es el primero que escribo y la verdad es que no lo habia echo antes por que me da mucho verguenza -.- asique comenten que tal quedo plis

Bueno espero quelean el proximo capitulo...