Elsa se quedo unos momentos parada en su lugar no queriendo aceptar lo ocurrido momentos atrás, sus mejillas le ardian, su corazon palpitaba descontroladamente, su cabello algo desarreglado y sus labios levemente hinchados.
Toco la comisura de sus labios-Insolente-bufo cerrando los ojos y frunciendo el entreceño, camino unos pasos dirigiendose a la puerta la cual abrio sin ningun problema e incoveniente, al salir la cerro. Solto un suspiro al momento de acomar su cabello, haria como si nada hubiese pasado absolutamente nada se mantendria cuerda y serena.
Mas el recuerdo de Hans besandola atrevidamente la hizo molestarse, ¿Cómo no pudo frenar aquello?¿Darse cuentas de sus intenciones?Se reprochaba ella misma, ¡Hans la habia besado! y peor aun se atrevio de decirle que la conquistaria y que esos encuentros se tornarian una costumbre.
-Elsa…-la voz cantarina de Anna la saco de sus pensamientos.
-oh hola Anna-sonrio la platinada-¿Cómo te fue?
-¡Maravilloso! Debiste haber venido Elsa-exclamo la pelirroja con su caracteristico tono alegre-Kristoff y yo nos divertimos mucho-al momento de mencionar al rubio Anna puso una cara que claramente representaba una chica enamorada.
-me alegro por ti hermana
-y tu ¿Qué hiciste hoy?-Elsa se incomodo un poco por aquella pregunta y es que no podia contarle a Anna lo sucedido con Hans aunque le hubiese gustado que ella le metiera una golpiza.
-estuve leyendo-respondio cortante pero sin dejar de usar un tono amable, Anna rodo los ojos a pesar de todo su hermana mayor nunca cambiaria algunas costumbres.
-ven vamos a comer que me muero de hambre-practicamente la jalo sin esperar respuesta alguna por su hermana.
Ambas fueron al comedor principal donde cada una tomo su respectivo lugar en la mesa, Elsa en el centro Anna en el otro y Kristoff a su lado derecho. Elsa pidio que sirvieran el almuerzo y durante unos minutos se sintio tranquila aunque Anna estuviese charlando con Kristoff, sin embargo su tranquilidad se vio interrumpida.
-lamento la demora-se disculpo el Decimotercer Principe al entrar al comedor un escalofrio paso por la espalda de la Reina y con mayor razon no deseaba verlo en ese instante. Ninguno le respondio el saludo Kristoff y Anna no notaron su presencia y en cuanto a Elsa solo se digno a comer, y como si la suerte no estuviese de su lado ese dia Hans se sento aun lado de ella.
-la comida parece deliciosa-comento Hans la platinada no respondio de hecho hizo como si no lo escuchara. Por unos momentos reino el silencio.
-Elsa ¿Por qué tienes los labios tan rojos?-le pregunto Anna al quedarse observando a su hermana.
Nuevamente sus mejillas comenzaron a arderle, miro de soslayo la mirada seductora y apasionada que Hans le lanzaba estaba claro que disfrutaba verla tan incomoda.
-es que me mordi mucho los labios-dijo lo primero que le paso por la cabeza.
Anna parecio creerle y no comento nada mas, Elsa en cuanto termino se fue del comedor excusandose de que queria ir al jardin a distraerse un poco.
Y al momento de llegar al jardin agradecio que casi nadie iba ahí, le encantaba pasear por ahí junto a Anna o sola, la distraia y ahora necesitaba distraerse mas que nunca.
-sola en el jardin-Ella reconocio inmediatamente la voz no necesitaba voltearse.
-¿Qué hace aquí Principe Hans?
-no es obvio preciosa…-comenzo a acercarsele.
-deje de llamarme asi-replico volteandose con el ceño fruncido y ambos puños cerrados.
-¿Por qué habria de hacerlo?-se acerco peligrosamente a su rostro y ella retrocedio un paso.
-no te atrevas a acercarte un paso mas-ordeno levantando una mano la cual el tomo-¡Sueltame!-intento zafarse de su agarre pero le era imposible lograrlo, el imponente brazo del decimotercer principe rodeo su cintura atrayendola a su cuerpo.
-tienes carácter
-le exigo que me suelte-no volvio a hablar.
Nuevamente los labios del pelirrojo oprimian los frios labios de Elsa, esta por mas que intentara alejarse era inutil y se dio por vencida, sintiendo como el jugaba con sus labios de manera atrevida y posesiva como reclamando lo que era suyo.
-¿Pensabas que bromeaba?-le sonrio al momento de separarsele.
-no caere en tu juego-le grito ella a la cara molesta y con el corazon latiendole ritmicamente.
-no es un juego Elsa-le susurro muy cerca de su oido, la platinada sintio un escalofrio recorrerle todo el cuerpo al tener esa cercania con el.
-si lo es-afirmo ella logrando apartarse, Hans la miro y pudo notar el nerviosismo que la Reina de Arendelle poseia en esos momentos-usted quiero jugar conmigo-lo acuso furiosa.
-se que no me creeras y que no confias en mi, pero eh cambiado Elsa-toco la mejilla; era fria pero eso no le importaba.
-las personas no cambian-dijo ella alejandose de el y del jardin, necesitaba tranquilizarse porque sus pasos provocaban que el hielo apareciera.
Hans solo la miro hasta que la perdio de vista.
-Talvez no me creas ahora Elsa, eh cambiado y si volvi fue para una cosa conquistarte-sonrio mirando al cielo, sabia que esa tarea seria dificil pero no se daria por vencido tan facilmente, no era como sus hermanos que tenian todo lo que querian, solo que ahora si queria algo.
Y era a ella precisamente.
Antes que nada gracias por sus comentarios, en realidad me sirvieron para darme animos y continuar con esta historia, amo a esta pareja y creanme tratare de actualizar mucho mas seguido ok.
Bye hasta la proxima.
