Una beatitud adornaba los aposentos reales de nuestra soberana, recostada amenamente sobre su cama vestida con un sencillo camisón de dormir, dormía profundamente sin interrupción ni molestia absoluta, su cabeza apoyada comadamente en la suave almohada, los cabellos rubio-platinados desparramados sobre ella, un digno ángel dirían pues el rostro tranquilo y sereno de Elsa la hacían parecer uno. El sonido de la puerta abrirse ocasiono su despertar.
-¿Quién es?-pregunto somnolienta, pasos aproximándose la hicieron despertarse por completo.
La imagen del decimotercer príncipe suavizo su antes acelerada respiración, dejo caer ambos hombros, una sensación de alivio reflejo su cuerpo.
-Príncipe Hans, no son horas de estar despierto-puntualizo.
Ignorando aquello, se subió a la cama de Elsa colocándose encima de ella.
-¿Hans?-musito enrojeciendo por la mirada del pelirrojo; recorría deleitosamente su delicado y definido cuerpo. Bien, Elsa sabía que poseía cierto atractivo, más tras años escondiéndolo detrás de vestidos que no revelara su piel.
El pecho Hans estaba casi en contacto con el de Elsa, abrió levemente los labios.
-shh…-murmuro Hans colocando el dedo índice sobre sus labios-no digas nada-le ordeno quitándose momentáneamente la chaqueta arrojándola lejos, los músculos ya trabajados se notaron. Aquel par de esmeraldas que tenia se fijaron en un único punto; el pecho de la Reina, dándose cuenta hacia donde observaba se maldijo así misma por tener la ridícula idea de ponerse ese camisón, sujetado por tirantes con bordados blancos, dejaba a simple vista una generosa parte de su pecho. Anonada intento levantarse y acabar con aquella incomoda y sobretodo tan comprometedora situación, sin embargo las manos fuertes del pelirrojo empezaron a acariciar como si temiera lastimarla su piel expuesta, desde la llama de sus dedos (de las manos) incluyendo en el trayecto pequeños besos cuales subieron su categoría al momento de llegar al níveo cuello de la joven quien no hacía nada, solo cerrar únicamente sus parpados, el calor recorrió entre sus venas contradiciendo su habitual temperatura, varias veces quiso decir algo pero las palabras no salían de su boca, en vez de eso, solo salía uno que otro suspiro complaciendo sin querer y extasiar al príncipe. Hans "curioso "bajo un tirante del camisón dejándolo completamente expuesto, lo beso sin pena (N/a: ¿Cuál pena?) Demostrando cual apasionado podría llegar a ser.
Reprimió mordiéndose el labio inferior un gemido.
-Hans…p…para…-pidió sonrojada.
Como respuesta la beso en los labios.
-solo-comenzó-déjate llevar-dijo besándola nuevamente.
Y sin más…..Despertó.
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Elsa despertó exaltada, gotas de sudor presentes en su rostro, la respiración acelerada. Llevo una mano directamente al corazon intentando calmarlo y de paso asi misma, ¿Qué habia sido? ¿Desde cuando tenia ese tipo de sueños? Y sobretodo ¿Por qué con Hans Westergard? El mismo que intento apoderarse de Arendelle, casarse con Anna y matarla a ella misma, un enigma hizo presencia en su mente, "¡NO!Elsa no puedes pensar en el de esa forma"y era que Hans la hacia experimentar y sentir cosas que nunca habia sentido, es mas pensaba que nunca seria capaz de descubrir semejantes emociones.
-"Temple sereno, Elsa"-se aconsejo intentando calmarse, miro los rayos del sol hacer su aparicion por las ventanas indicandole que pronto debia levantarse, ni lenta ni presurosa movio aun lado suyo las sabanas bajando de la cama, camino hasta la puerta del baño dispuesta a tomarse un relajante baño. Abrio la llave y el sonido del agua caer sobre la tina la distrajo en cierta manera, cuando ya estuvo llena cerro la llave, toco el agua provando si tenia la temperatura correcta; Tibia como le gustaba.
Fue despojandose lentamente del camison seguido despues de su corse, quedo totalmente Indigente, mostrando su desarrollado cuerpo, pechos rectos no tan "Grandes" como otras eran normales, vientre plano, cintura pequeña y cadera pequeña, nivea piel muy delicada a simple vista que parecia de porcelana, Elsa reconocia internamente que era hermosa,pero no le gustaba admitirlo preferia ocultarlo para si. Olvidando aquellos pensamientos fue metiendose en la tina, ya estando adentro sintio una agradable sensacion del agua caliente tocando su frio cuerpo, podia estar ahí horas relajandose y olvidandose de todo, pero en pocos momentos deberia volver a la realidad, una donde existia Hans. "Deja de mencionarlo"se regaño rotundamente.
-"No hay peor ciego, que el que no quiere ver"
-"No empiezes"-hablo Elsa ¿Qué mas daba? Estaba sola y en SU baño.
-"Sabes a veces me pregunto ¿Por qué eres…Somos tercas?
-"ya ni se lo que digo"-razono.
-"Tus emociones hacia Hans aumentaron"
Penso un instante y si ese sueño significaba algo, y talvez las sensaciones extrañas que sentia cerca de el eran algo mas.
Alejo tales opciones, levantandose de la tina, tomo una toalla envolviendosela, se seco de manera rapida colocandose el mismo vestido azul que portaba antes, cepillo su cabello haciendose su acostumbrada trenza de lado izquirdo, ya lista salio de la habitacion dirigiendose a su despacho necesitaba firmar, corregir y ver unos documentos, aunque eso significase un leve dolor de cabeza mas tarde.
Perdon por tardar tanto, no tuve mucha inspiracion y como compesacion hize un pequeño Hot aunque solo fuese un sueño, tranquilos que ya despues de este capitulo nuestro Hans sera un poco mas "apasionado" y caballerozo con Elsa, por cierto Indigente es sinonimo de desnudez, no quise poner esa palabra por respeto a los lectores y a mi misma ok.
Hasta luego.
