SIETE FORMAS
EPILOGO
Ahora si llegamos al final (ya se que Roy dijo en el capitulo anterior era el final, pero jamas le hago caso)
Gracias a todos los que leyeron hasta aqui, y a todos los que dejaron reviews, y hablando de reviews:
LadySc –Maaya: Coincido al 100% contigo, las palabras sobran (afortunadamente para Roy)
A.C. Akasuna: Mientras los haya leído no importa cuando, que bueno que te gustaron, y gracias por tu opinión
Karina Natsumi:Gracias
Mikaelaamaarhcp:Muy mala suerte, pero no creo que las patadas sean suficientes, este pobre necesita artillería pesada. ¿cuántas otras formas hay? Pues no lo se, seguro que si buscamos encontramos hasta mas de cien. Pues mucho no pides, de hecho aquí esta
Scarleth Jade: Que bueno que te encanto, solo que no era el final, a ver que opinas del final, final. La ley de fraternización, si ha sido un tema muy recurrido, pero (al menos en el anime) sospecho que no existe, Dennis y Maria nos dan muchas pistas de ello. Lo de los paréntesis no es una vocecita es como que una reacción tardía. Aquí vas a conocer a la tan solicitada vocecita. Y yo le hecho la culpa al chocolate, el fic no hace daño (creo)
Yai Ina Musteye: Espero que realmente haya sido internamente, pero no me usen de excusa para no ir a clases (recuerden que no puedo escribirles justificantes). Que bueno que te haya gustado y espero recibir reviwes tuyos en otros fics. ¿Otras siete?, bueno allí esta Siete pruebas, en cuanto a otros siete, no lo se Scarlett ya me estaba convenciendo de hacerle uno a Havoc, a ver que pasa
Alli esta la vocecita, Belld ¿contenta?
El Coronel Roy Mustang esta en su oficina revisando un par de reportes de las ultimas actividades del Alquimista de Acero
"¿Cómo demonios se las ingenia para destruir lo que encuentra a su paso? Es un alquimista debería de poder arreglar todo de vuelta, al menos"
-Es hora del almuerzo- anuncio Havoc, el resto de los hombres lo siguieron fuera de la oficina. La Teniente Hawkeye permaneció en su lugar. Mustang se dispuso a seguir a sus hombres, pero la Teniente no lo permitió.
-Esos documentos deben estar firmados a las tres, señor- le recordó sin siquiera levantar la vista de su trabajo
Mustang volvió a sentarse en su silla, como niño castigado
"No puedo creer que te dejes ordenar de esta manera"
"Cállate" le ordeno a su voz interior
"Eres el Coronel Roy Mustang, Alquimista de la Flama ¿Vas a permitir que uno de tus subordinados te maneje de esa manera?"
"Es Riza"
"¿Y por eso permites que te ordene? ¿Quién manda aquí, ella o tu?"
"Ella"
"¿Es en serio?"
"Ella esta armada"
"¡También tu!"
"No como ella"
"Tienes un punto"
"Claro que lo tengo"
"Ella gana"
"Por lo general, así es"
"Sin objeciones"
"Ninguna"
"Nunca pensé que fueras tan cobarde"
"Bueno, sucede cuando...¡un momento! ¿Cómo que cobarde?"
"¿Cómo lo llamarías tu?"
"No cobardía"
"Ni siquiera te pudiste declarar"
"Lo intente"
"Si, siete veces ¡siete! Y no lograste nada"
"Tanto como nada..."
"¡Y al final fue ella la que se declaro!"
"Eso no salió tan mal"
"Y desde entonces, nada de nada"
"¿Nada de que?"
"¿Es que lo tengo que deletrear?"
"¿Qué esperabas que pasara?"
"..."
"..."
"..."
"Oh"
"Aja"
"¿Cómo puedes pensar eso? Eres tan vulgar"
"Soy tu"
"Tienes un punto"
"Claro que lo tengo"
Hubo unos segundos de silencio, y Roy creyó que su vocecita se había ido a donde sea que se van las voces molestas cuando no están taladrándote el cerebro
"Dile algo"
Se había equivocado
"¿Decirle que?"
"Lo que sea. Dile lo que habías escrito en la carta"
"Era muy cursi"
"Pues no seas cursi si no quieres, pero has algo ya, la tensión sexual nos va a matar"
"¡Yo no tengo tensión sexual!"
"...hablemos de anoche"
"No, no hablemos"
"¡Ya ni siquiera funcionas correctamente"
"¡Claro que si!"
"¿Ya te viste los calcetines?"
Roy levanto discretamente el pantalón para revisar. Tenia un calcetín negro y uno rojo
"No otra vez" dejo caer su cabeza sobre el escritorio "¿cuándo compre calcetines rojos"
-¿Se encuentra bien, señor?"
Esa no había sido su vocecita. Se volvió a ver a la Teniente, que lo miraba preocupada desde su escritorio
-De maravilla-
"Que de maravilla, ni que nada! ¿quieres que te diga lo que nos haría sentir de maravilla? Por que te aseguro que no incluye para nada traer puestos los calcetines"
"Te detesto tanto"
"Solo díselo"
Roy Gruño
"Es enserio, no tienes oportunidades como esta todo el tiempo"
"¿Oportunidades?"
"¿Ya viste a tu alrededor?"
Así lo hizo, la oficina estaba vacía a excepción de ellos dos
"Ya se lo que estas pensando, pero no va funcionar"
"¿Por qué no?"
"Algo va a pasar"
"¿Cómo sabes?"
"Siempre pasa algo"
"Por eso debes aprovechar, es el momento. Díselo ahora"
"Mejor esperemos a que ella de el primer paso, tiene mejor suerte"
"Cobarde"
"Prefiero el termino precavido"
"Pues precávete para el resto de las noches de tu vida, entonces, van a ser muy, muy largas y solitarias...y compra mas crema"
"Eres tan vulgar"
"Sigo siendo tu"
Roy volvió a golpearse la cabeza con el escritorio
-¿Seguro que se siente bien, señor?-Riza estaba de pie junto al escritorio de Breda dejando unos documentos en la bandeja de pendientes
-Si, seguro-
"Tienes razón, no hagas nada, quedémonos como hasta ahora, para siempre, solos tu y o..."
-¡Teniente!-exclamo Roy levantándose súbitamente
-¿Coronel?-
Ahora estaba junto al escritorio de Havoc, Roy se paro frente a ella
-Tenemos que hablar-
-Esta bien ¿Sobre que?-
-Hawkeye...no, Riza-
-Me parece que esta conversación ya la tuvimos- le dijo al notar su tono de voz
-Si...bueno, no...quiero decir...-tomo aire antes de continuar- tu hablaste, yo realmente no dije nada-
-Dicen que una acción vale mas que mil palabras, y siete...-
-No hablemos de eso- dijo acortando la distancia que había entre ellos
-No creo que apropiado tener este tipo de conversación, señor-
-¿Por qué no?-
-Estamos en la oficina-
-¿Y?-
-Ya le dije, no es apropiado-
Roy tomo los papeles que ella tenia en las manos y los puso en el escritorio mas cercano, después se volvió hacia Riza, acercándose mas, hasta que la hizo topar con la orilla del escritorio de Havoc
-Y un cuerno con lo apropiado, dame una razón de verdad-
-¿Ha estado discutiendo con la voz en su cabeza de nuevo, señor?-
-Tampoco hablemos de eso-
-Señor..-
-¡No! Nada de señor, quiero una razón, y debe ser buena- su voz ya era casi un susurro, sus manos se recargaron en el escritorio, atrapándola entre su cuerpo y el mueble
-Roy- la voz de ella empezaba a sonar un poco afectada por la situación- no es correcto, y lo sabes
"Esta mujer es un hueso duro de roer"
-¿Que nos detiene?-
"Muy buena pregunta, digo, además de los subordinados entrometidos"
-Con todo lo que sucede, simplemente no es el momento-
-¿Y cuando va a ser el momento?-
"Quiero ver que responde a eso"
-No lo se, llegara cuando tenga que hacerlo-
-Yo no quiero esperar. Te amo y quiero estar contigo para siempre-
"¡Ahí esta! ¿Era tan difícil decir eso desde el principio?"
-Yo también te amo, pero no quiero ser un obstáculo-
-Nunca, serás un obstáculo. Eres mi luz, mi vida, tu eres mi todo, Riza-
"Cursi hasta el final ¿verdad?"
Ya Roy no le prestaba atención a la vocecita. El y Riza estaban muy ocupados besándose como si en ello se les fuera la vida, abrazados tan juntos que ni el aire hubiera podido pasar entre ellos
Roy se separo abruptamente, sosteniéndola por los hombros, a un brazo de distancia
-Lo siento, en verdad lo siento, pero no puedo estar besando a mi Primer Teniente-
Riza parpadeo un par de veces antes de contestar
-Si, claro, yo entiendo...-
-Bien- acto seguido, Roy desabotono la chaqueta de Riza , se la quito y la lanzo hasta el otro lado de la habitación – Mucho mejor- dijo antes de resumir el beso
La chaqueta de Roy pronto de vio desabotonada también, igual que su camisa. Ninguno de lo dos supo que fue del broche de pelo de Riza, las manos de ambos viajaban por todas partes.
Ambos descendieron poco a poco, hasta quedar sobre el escritorio de Havoc. Las manos del Coronel empezaron a moverse por debajo de la blusa negra de Riza.
De pronto, ella lo empujo, quitándoselo de encima y levantándose de inmediato del escritorio
-No. No puedo, lo siento, pero no puedo hacer esto aquí, sigue siendo la oficina-
-Esta bien- dijo Mustang, mientras de ponía de pie- si, lo entiendo- aspiro profundamente, tratando de calmarse- perfecto- lanzo un ultimo suspiro, dejando caer la cabeza hacia el frente. Riza también estaba intentando recuperar el aliento. Cuando Roy alzo la mirada, tenia esa típica expresión suya de autosuficiencia, con su mirada picara y la sonrisa de lado- ¿Tu departamento o el mío?-
Riza lo miro escandalizada, como si no pudiera creer que se le hubiera siquiera pasado por la mente preguntarle eso
-Tengo que alimentar a Black Hayate-
-El tuyo entonces-
La tomo de la mano y ambos salieron de la oficina, recogiendo la chaqueta de Riza en el camino
"Ya era hora"
Ahora si FIN
