Capítulo narrado por Adam.
Nunca pensé que lo hubiera dicho en serio. Esa idiota ruidosa lleva 2 malditos meses sin aparecerse, simplemente ese día se fue sin dejar rastro. Menuda tonta. Solté un suspiro al ver que hoy tampoco vino, fui hacia mi casillero y al abrirlo escuche una voz familiar al lado -. Buen día Adam – Sin girarme reconocí la voz, por lo que murmuré un saludo en respuesta, lo suficientemente alto como que para que ella lo escuchara -. Buen día Megan. Sentí su mirada sobre mí, de seguro molesta -. Nel, a mí me respondes bien, ¡Nada de murmullos! – Reí al escucharla, me gire y la salude de buena forma con una sonrisa en el rostro.
-. Hoy tampoco vino Alexa, ¿Verdad? – Negué con la cabeza en forma de respuesta -. Hoy se cumplen dos meses del día que se fue emocionada de la cafetería, no responde llamadas ni mensajes, ni asoma tan siquiera la cabeza a la calle. – Suspiro y se giró a su casillero -. Pero supongo que no hay nada que hacer.
Seguimos charlando un rato hasta que sonó el timbre, me gire dándole la espalda a la entrada, entonces, cuando estaba a punto de dar el primer paso para ir a mi salón sentí que alguien me empujaba, luego el frio del suelo contra mi mejilla y un peso sobre mi espalda. Alguien me había empujado al suelo, y ese alguien se encontraba sobre mí.
-. Nunca debes bajar la guardia, idiota – Escuche esa conocida voz detrás de mí, mientras sentía una palmada en la cabeza –. La idiota eres tú, ¿dónde mierda estuviste metida estos dos meses? – Hable en un tono de burla, escuche su risa y sentí que bajaba de mi espalda, dejándome levantarme y verla. Tenía el cabello alborotado, las mejillas ligeramente rojas (Posiblemente por lanzarme al suelo) y vestía una sudadera junto con unos pantalones de mezclilla -. Estaba haciendo cosas más importantes que ver tu feo rostro – Se encogió de hombros y comenzó a reír, le mire de mala manera e hice la pregunta del millón -. Cambiando de tema, ¿se puede saber para qué viniste además de para joder? – Se encogió de hombros -. Ni puta idea – Solté un suspiro al escuchar su respuesta ¿Siempre había sido así? O es que tantas caídas de pequeña le habían afectado en la cabeza. Sin darle más importancia a su estupidez me gire para irme.
! Antes de que te vayas – Me gire a verla y sonrió -. ¿Puedes decirle a Meg y a James que vengan a mi casa esta tarde contigo? – Alce una ceja -. No preguntes para que, simplemente avísales – sonrió y se fue así como llego.
-. Estas diciendo que Alexa, Alexa la difunta, NUESTRA Alexa, vino y simplemente te dijo que nos espera en su casa por la tarde – Asentí, James simplemente no se podía creer que solo vino a decir eso después de dos meses sin verla, mientras que Meg no paraba de decirle que no le llamara Alexa la difunta, porque nunca estuvo muerta realmente.
-. Supongo que iremos – solté un suspiro mientras escuchaba el timbre que indicaba que debíamos volver a clases -. Debe de ser algo muy grande como para causar su desaparición por tanto tiempo – Me levante al mismo tiempo que James y Meg, para después cada quien ir a su respectiva clase.
Todo transcurrió normal el resto del día, hasta la tarde, cuando salí de mi casa para ir a la de Alexa, siendo lo primero que encontré fue a Meg y a James discutiendo, como siempre, por alguna cosa que hizo el.
-Dime que esto es una puta broma.
-No, no lo es.
-¡James!
-¡Meg!
-Esto es una estupidez.
-Para mí no lo es.
-Dime que parte de traer una tarta que dice ¡Gracias por revivir Alexa! No es una estupidez – Meg se giró a verme -. Adam, dile que es una estupidez – Encogí los hombros –. El tapón con piernas tiene razón – Meg levanto la cabeza de forma orgullosa -. ¿Lo ves James? Te lo di – Se interrumpió -. Espera, ¿Tapón con piernas? - James y yo estallamos en carcajadas mientras Meg nos miraba enfadada.
La puerta se abrió dejando ver a una Alexa mejor vestida a como lo estaba en la mañana. Pantalones cortos de mezclilla, una blusa de tirantes con la frase de algún libro que leyó y una chaqueta blanca que ella embelleció haciéndole manchas con pinturas de colores eran el estilo de Alexa.
-Díganme por favor que no estaban aquí parados discutiendo con el tapón con piernas – Comenzó a reír junto con nosotros al ver la cara de Meg, la cual era simplemente indescriptible -. Bueno, ¿Van a pasar o qué? – Se hizo a un lado para dejarnos pasar, mientras nos observaba con una sonrisa mientras pasábamos -. Por cierto, linda tarta James – James miró a Meg con una sonrisa, a lo que esta simplemente frunció el ceño y siguió caminando.
Nos guio al patio trasero, donde se mantuvo unos segundos observándonos con una enorme sonrisa -. Seguro se preguntaran por que los he reunido hoy aquí – Se quedó callada unos segundos, como si estuviera buscando las palabras con que decir lo que tenía en mente, mientras movía sus manos denotando su nerviosismo -. Pues digamos que de alguna manera termine mi proyecto de ciencias, aunque aún no lo he probado, y quería pues - Soltó un suspiro y puso sus manos en sus caderas, tratando de verse lo más segura posible -. Quiero probarlo con ustedes - ¿Tanto nerviosismo para eso? James sonrió de forma amistosa y habló -. Claro, ¿Cuál es el proyecto? – Suspiró aliviada al escuchar la respuesta de James y saco de su bolsillo un collar, tenía el aspecto de un antiguo reloj, solo que en el centro tenía una piedra brillante verde como adorno –. O sea que tu proyecto es un reloj – Meg veía el objeto extrañada, pero se notaba que le gustaba el diseño de este.
Alexa sonrió y abrió el reloj por el botón que tenía en la parte superior, dejando ver unos pequeños engranajes y unos paneles solares dándole vida a estos -. Esto, mis queridos y mundanos amigos, es una máquina para viajar entre dimensiones – Los tres alzamos la vista del reloj para verla con incredulidad -. Aun no estoy segura si funciona, por lo que quería probarla con ustedes. Si no funciona habré gastado 2 meses de mi vida en un proyecto estúpido, pero si funciona - Se quedó en silencio viendo el pequeño artefacto, al igual que los demás ¿Qué ocurriría si llegaba a funcionar? El silencio fue interrumpido por James, el cual comenzó con una de sus exageraciones -. ¡Si funciona estaremos atrapados entre las dimensiones, saltando entre una y otra tratando de sobrevivir ante los peligros de estas! – Se llevó las manos al pecho como si este le doliera -. Soy demasiado joven para morir -Meg se acercó a él y le dio uno de esos comunes golpes en la cabeza que siempre le da cada vez que hace eso.
-Primero, deja de exagerar tanto, y segundo, eso solo pasa en las películas y en las novelas de Wattpad, y esto no es una película ni una novela de Wattpad, ¿lo entiendes?
-¿Y si morimos?
-No moriremos
-Eso dices tú, pero tal vez -Interrumpí su discusión sin sentido, aunque ya estaba acostumbrado a esto, había momentos en los que simplemente debían parar -. Cambiando de tema, Alexa, puedes probar la máquina, tal vez funcione, tal vez no, no perdemos nada con probar – Asintió con la cabeza y entonces habló -. No estoy segura de que funcione, aun así -Nos miró insegura, a lo que asentí junto con James y Meg – Entonces aquí vamos -Cerró los ojos con fuerza y presionó un botón al centro del objeto, entre los engranajes y los pequeños paneles.
Nos quedamos unos segundos en silencio, viendo al objeto, el cual no hacia acción alguna. Alexa soltó un suspiro y lo cerro -. Bueno, supongo que esto fue un desperdicio de tiempo -Estaba a punto de lanzar el artefacto lejos, cuando este comenzó a lanzar pequeñas chispas verdes – Alexa, que es eso -Meg hablaba con voz temblorosa, mientras James miraba sin poder creer lo que sus ojos le mostraban. Alexa soltó un quejido y una maldición para después lanzar el objeto al suelo, por lo que pude escuchar por que este había aumentado su temperatura drásticamente. El objeto comenzó a aumentar las chispas, pero ninguno de los cuatro podía hacer nada. Estábamos aterrados. De un momento a otro una fuerte luz salió del objeto en todas direcciones, hasta un punto en el que solo podía ver todo blanco a mí alrededor.
Lo último que escuche fue un chillido por parte de Alexa.
Entonces, todo se volvió negro.
