Capitulo narrado por Megan:
Estábamos.
Cayendo.
Después de que la luz del artefacto nos invadiera, aparecimos en un bosque, o mejor dicho, arriba de un bosque. Gracias al cielo, al caer lo hicimos sobre ramas y hojas, pero eso no quita el hecho de que ese golpe haya dolido como el jodido demonio. Me levante adolorida, mientras me quitaba hojas y ramas del cabello, Alexa tendría que pagarme el peluquero después de esto.
Miré a mi alrededor mientras los demás se levantaban, parecía ser simplemente un sombrío bosque por la noche, lo normal. Mientras giraba alcance a ver un ligero movimiento en las ramas, pero simplemente lo atribuí a un cuervo o un búho que andaba por ahí.
Me di la vuelta al escucharlos hablar, seguramente del hecho de que a diferencia del viaje anterior, esta vez habíamos caído del cielo, y no habíamos aparecido con normalidad. Después de que charlaran un rato los interrumpí y comenzamos a caminar mientras hablaban de estupideces.
-Y así fue como comí 30 latas de atún en 20 minutos – Finalizó la conversación Alexa, dejando a James sorprendido (Y posiblemente traumado) Y a Adam más aburrido de lo que ya estaba.
Volví a escuchar el sonido de las ramas, pero lo ignore pensando de nuevo que sería un animal que andaba por ahí.
El sonido se volvió más fuerte y más frecuente, voltee a ver a los chicos, los cuales parecía que ignoraban esto por completo y charlaban entre ellos. Escuche un sonido a mi izquierda, luego uno más cercano a la derecha y entonces apareció frente a mí.
Un hombre alto, con brazos y piernas largos me observaba, o bueno, más bien parecía que lo hacía, pues donde deberían estar sus ojos solo había un espacio en blanco, tan blanco como su piel, la cual contrastaba con el negro del traje que portaba. Solté un grito, y sin pensarlo comencé a correr. Escuche detrás de mí a los demás, los cuales al escuchar mi grito se giraron y de igual manera comenzaron a correr detrás de mí, aterrados por el hecho de que un monstruo extraño nos seguía.
Comencé a bajar la velocidad, pero sin detenerme, al darme cuenta de que el camino que estábamos siguiendo terminaba en un barranco ¡¿Por qué mierda había un barranco en un bosque?! Me giré a ver a los demás, que ya se habían percatado de ello -. ¡Salten! –voltee a ver a Alexa aterrada -. ¡Activare el dispositivo en el aire! – Seguía pensando que era una muy mala idea, James y Adam aceptaron de inmediato, al percatarse de que la criatura se estaba acercando -. Si muero la culpa es de James –Entonces salté, seguida de Alexa, Adam y al final de un inseguro James.
Mientras caíamos, Alexa abrió el reloj y lo activo, envolviéndonos en esa ya ligeramente familiar, estábamos a punto de tocar el suelo, y entonces, desaparecimos.
Aparecimos en medio de una calle, parecía una ciudad normal, con gente de aquí para acá, atareadas y apresuradas, desde adultos hasta niños pequeños, todos concentrados en lo suyo.
Miré los edificios, tenían carteles de anuncios, tanto de productos como de artistas. Comenzamos a caminar con la corriente de gente, intentando no ser arrollados por estos, hasta que una persona me jalo del brazo y me extendió un papel -. Ehm, disculpa – La chica sonaba nerviosa, como si el hecho de verme le significara una enorme felicidad –. ¿Podrías darme tu autógrafo? –Me extendió con las manos temblorosas un libro, grueso y de tapa dura -. Sentimientos a distancia – murmuré el nombre del libro, ese era el nombre que le había dado a unos escritos que tenia, los cuales había hecho hace ya unos meses, pero no habían dejado mi cajón desde que los termine.
Un pequeño grupo de gente comenzó a juntarse a mí alrededor, pidiendo un autógrafo o una foto conmigo. No tuve tiempo de reaccionar, pues Adam me jaló afuera del tumulto de gente -. Gracias, supongo – Solté un pequeño suspiro, y entonces, el caos estalló.
Las mismas personas y unas cuantas más comenzaron a gritar al ver a Adam, como si él fuera una celebridad, comenzamos a correr hasta encontrar a Alexa y james, pero ellos no estaban en una mejor situación, rodeados de gente de igual manera, al vernos corrieron a nosotros -. Sé que soy ardiente, pero no es para tanto – Murmuró Alexa en tono de burla. No era momento para bromas, en realidad este tipo de momentos eran para correr hasta no sentir las piernas. Alexa abrió el reloj -. Falta un poco para que este cargado en su totalidad – Miró a su alrededor -. Así que supongo que sería buena idea correr un poco más – Y eso fue lo que hicimos.
Comenzamos a correr por nuestra virginidad, pero a más calles que avanzábamos, más gente comenzaba a seguirnos, como si no tuvieran fin, Alexa volvió a abrir el reloj -. ¡Está listo! – Lo activo al instante, y entonces, las personas comenzaron a seguir a la nada.
Esta vez estábamos dentro de un laboratorio, frente de nosotros, había una mujer en una plataforma junto con un chico de cabello castaño, y frente a ellos, había un robot enorme color purpura con verde.
Antes que nada, Alexa abrió el reloj -. Parece que podremos irnos de aquí rápido – Señaló el artefacto – En algunas dimensiones el factor que hace que el reloj funcione está más presente en el ambiente, por lo que este lo absorbe más rápido y se carga en menor tiempo – Adam se giró a verla -. ¿Qué hace funcionar al artefacto? – Alexa se giró a verlo, sonrió con burla y con sus manos hizo la forma de un corazón -. La magia de tu corazón – Adam soltó un gruñido y Alexa rio un poco, para después mirar a su alrededor.
Miré a James, el cual llevaba rato sin decir nada, estaba anonadado con la escena. Sin entender que lo puso así dirigí mi vista a Alexa, la cual estaba igual que James, murmuro algo que llegue a entender como Oh joder sí, antes de abrir el reloj y gritar.
-¡Shinji! – El chico y la mujer se giraron a verla desconcertados -. ¡Súbete al puto robot! – Entonces volvió a activar el artefacto.
