Capítulo 27 La verdad, siempre sale a luz.

Luna despertó con la respiración agitada, sacudió la cabeza y trato de impedir que el sollozo que le estaba creciendo en el peso saliera por su boca, mientras algunas lágrimas empezaban a salir de sus ojos, recordó el dolor que sintió el pecho, junto con la traición, el enojo, la tristeza y la culpabilidad.

Era un secreto entre ella y Celestia, pero entre princesas estaban conectadas. En antaño habia sido algo útil sobre todo cuando Sunshine y Night Traveler eran los regidores de su propia creación, ya que servía para poder saber el estado de cada uno de sus súbditos, lo cual muchas veces hizo que los problemas se evitaran, solo era una habilidad que todos los alicornios podían desarrollar pero solo se le enseñaba a la familia real.

Con el paso del tiempo solo estando la Princesa de la Noche y su hermana esa habilidad se les hacía de lo más inútil, hasta la trasformación de Cadence en alicornio y posteriormente la de Twilight. Algo que le preocupaba a Luna sobre Freeice era que la sentía con mucho más fuerza que a las otras dos.

Luna se habia asegurado de que aunque la poni color purpura estuviera lejos, al menos tuviera una forma de monitorearla, aunque fuera solo en emociones y algunos pensamientos de forma muy ocasional. Fue un secreto que se aseguró de guardarse para ella misma para evitar que la acusaran de ayudar a Twilight, cosa que no habia necesitado hacer, pero no se iba a arriesgar a perder a una de sus princesas (Aunque esta hubiera sido la Reina Oscura) y menos en lugares tan lejanos a su reino.

Pero ese golpe de emociones y de pensamientos habia logrado alertarla lo suficiente. Repaso todo lo que le transmito de forma inconsciente la poni y se tapó la boca un casco al revivir parte de sus recuerdos.

"¿Por qué lo hiciste, Grey Light?"

Tenía que hacer algo, y rápido. No podía permitirse viajar tan lejos, no llegaría a tiempo. Discord podía ser una opción, pero muy pocas veces habia podido advertirle de algo en sus sueños, estos al igual que sus soñador eran irregulares, llenos de caos y destrucción, sin mencionar que era un trabajo increíble tratar de despertarlo.

Solo se le ocurrió una forma, pero eso haría que la poca magia y energía que habia recuperado se perdiera.

Pero era necesario.

Se levantó de la cama y cerró los ojos, esperando con todo su corazón que fuera a funcionar.

En sus sueños, Grey Light se encontraba caminando en un inmenso espacio vacío, oscuro y sus pasos hacían eco a cada paso que daba. No sabía que estaba soñando y se limitó a caminar hasta que pasara algo. Y entonces vio una luz a lo lejos, parado en medio, habia un poni con la cabeza agachada.

Corrió hacia él, esperando que le dijera en donde estaba o por lo menos que se acompañaran mutuamente hasta que encontraran la salida o alguna respuesta a lo que estaba ocurriendo.

-¡Oye! - Lo llamo, una vez que estuvo lo bastante cerca como para que lo escuchara el otro. -¿Sabes que pasa aquí?

No recibió respuesta, extrañado, bajo la velocidad y camino hasta la luz.

-Mira, si no quieres hablar no importa, pero podemos ir junto ¿No crees?

Nuevamente, silencio, solo que en esta ocasión el poni estaba mirando hacia abajo, le dio la espalda y no le podía ver el rostro. Frunció el entrecejo, enojado, mientras trataba de verlo frente a frente, pero sin éxito.

-Oye, sé que tal vez no quieras hablar con un desconocido, pero nos podemos ayudar.

-No eres un desconocido para mí. -Respondió al fin el poni, con una voz que reconoció demasiado bien el unicornio. -Y tu ayuda ya la conozco bastante bien.

Dicho esto, el cuerpo del poni se puso de un color lavanda, con una cutie mark de estrella con varias más pequeñas alrededor, lo volteo a ver y reconoció a Twilight. Se quedó horrorizado al verle el rostro, estaba golpeado, con varios hematomas, rasguños y en algunos lugares aun le escurría sangre, sin mencionar que el pelaje estaba de un tono mucho más apagado al igual que la cutie mark.

Pero lo que más le impresiono fue el cuerno, roto justo a la mitad y le faltaba un ala. Quiso cerras los ojos para apartarse así de esa horrible visión, pero no pudo y se tuvo que enfrentar no solo al estado deplorable de la alicornio, si no también a la mirada acusadora que le estaba dedicando.

-¿De qué me serviría tu ayuda, si este es el resultado? -Pregunto con voz lúgubre, hueca y al mismo tiempo llena de tristeza.

Light sintió como las piernas le temblaban y retrocedió al mismo tiempo que Twilight se acercaba, haciendo que la luz se moviera junto con ella. A cada paso que daba, su estado iba empeorando, como si le estuvieran absorbiendo la magia enfrente de sus ojos.

-¡Aléjate! -Grito, tratando de huir, pero las piernas no le respondían.

-¿No estas feliz con el resultado?

Cerro los ojos y sintió como su peso corporal de repente era más grande de lo que podía soportar y cayó al suelo, rodeo un poco y cuando volvió a abrirlo, tenía cara contra cara a la alicornio, solo que esta estaba en una forma esquelética, casi muerta.

-¿Por qué lo hiciste?

No podía mas, se levantó como pudo y empezó a correr, no sabía a donde, la oscuridad era casi total, apenas y veia más allá de su nariz, su respiración se agitaba, conforme se alejaba más y más de la poni, pero su voz lo perseguía, como si estuviera detrás de él.

-¿Por qué Grey Light?

Acelero el paso.

-¿No éramos amigos?

Se encontró contra una pared, se pegó de lleno contra ella y volvió a caer.

-Confié en ti.

Se hizo un ovillo en el suelo y escondió la cara entre los cascos, conforme las lágrimas empezaban a recorrerle el rostro y la voz de Twilight cada vez era más fuerte y se entremezclaba con miles de susurros que decían al mismo tiempo "Culpable" desesperado se trató de tapar los oídos con los cascos, pero eso no ayudo.

-¡Para por favor! -Suplico, sin abrir los ojos y con la voz rota sin parar de llorar.

-¿Por qué lo hiciste Grey Light?

-¡Para!

-¿Por qué?

-¡DIJE QUE PARES! -Grito histérico, levantándose levemente con las patas delanteras. Ya no lo soportaba más.

Entonces hubo silencio. Un silencio total. Respiro entrecortadamente, sin dejar de llorar.

-Te lo merecías, por eso. -Contesto, sin más, tratando de limpiarse las lágrimas que aún le salían de los ojos. -Por eso lo hice. Y no me arrepiento.

"Si en realidad pensaras eso, tus sueños no te dirían lo contrario" Le susurro una voz dentro de su cabeza. Se parecía mucho a esa pequeña parte de su mente que siempre se habia mantenido del lado de Twilight.

Abrió los ojos y miro a todos lados.

-¿Quién está ahí?

"Estoy aquí y al mismo tiempo no lo estoy" Contesto la voz. "¿Por qué tenías tanto miedo, Grey Light?"

-No… No lo sé. -Suspiro. -Es que… No podía soportar verla así. No podía.

"Y sin embargo sabes que gracias a lo que hiciste ella va a terminar así."

No respondió.

"Los sueños no mienten"

-¿Y que más da? Mato a miles, separo Equestria del mundo entero… Parece que todos lo olvidaron y solo yo lo recuerdo.

"¿Asi que eso crees?"

-No recibió ningún castigo por parte de nadie, cree que encontrando a Celestia todo estará bien… Pero no es así. Tiene que pagar.

"La Reina y Twilight no eran una"

-Ya me lo explico Discord, pero por más que trato de comprenderlo no puedo ¿Cómo puedes ver lo que pasa a tu alrededor y no hacer nada? ¿Cómo puedes ver como matan a tantos enfrente de ti y no hacer nada sin estar de acuerdo?

"Tal vez es momento para que comprendas mejor, Grey Light, lo que significó la Reina Oscura para Twilight Sparkle"

-¿A qué te refiere…?

No logro terminar la frase, de repente y de la nada unas cadenas le envolvieron sus cuatro piernas, trato de correr para zafarse, pero estas estaban fijas al suelo con una fuerza sobrenatural. Sintió como si una soga se enredara en su vientre y su espalda, apretándolo con fuerza y al mismo tiempo obligándolo a levantarse.

Grito del dolor al sentir como la piel que estaba encerrada en los grilletes se despejaba con fuerza sin que pudiera evitarlo. Sus dos cascos delanteros salieron libres, mientras que la soga lo jalaba hacia sí, obligándolo a pararse en sus dos traseras. Esa fuerza con la que lo jalaba era casi descomunal y le quemaba su contacto.

Con las patas lastimadas trato de agarrarse de algo para tratar de huir, pero fue inútil, grito aún más fuerte, mientras veia con horror como una extraña materia se le extendía por todo el cuerpo, sintió como esta se movía, se retorcía encima de su piel y finalmente como lo cubría todo, moviendo a su voluntad el cuerpo del unicornio.

-¡Esta oscuridad es la de ella! -Grito de forma ahogada, aterrado. -¡Es la oscuridad de la Reina!

No recibió respuesta, sintió como la oscuridad lo obligaba a ponerse en pie en tan solo dos patas y las otras dos se las puso extendidas sobre la cabeza, trato de quitarse, pero no podía, por más que intentaba. Se estaba por dar por vencido cuando de repente una luz enfrente de él lo alumbro. Eran dos grandes ventanas con forma de ovalo, que ocasionalmente se cerraban y se abrían rápidamente.

En la imagen que se veían en esos óvalos, pudo ver un salón amplio y grande, lleno de vitrales en las ventanas altas y veia todo desde un lugar alto.

-No puedes ser… -murmuro, tratando de zafarse de sus ataduras sin éxito, -¡Esto no es gracioso! ¿¡Me oyes!? ¡No quiero ver lo que este monstruo le hizo a ponis inocentes!

No hubo respuesta a su réplica y entonces la Reina hablo.

— Te interesaría lo mucho que puede llegar a decir un poni cuando lo llevas casi al borde de la locura o al límite de su cuerpo. — Contesto la alicornio. — Traigan al prisionero

No se habia fijado hasta ese momento, pero vio al dragón a los pies del trono, por lo que se imaginó que se trataba de un recuerdo que habia tenido lugar muchos años atrás. No sabía muy bien de que hablaban, ya que los pocos detalles que pidió sobre la Era Oscuro a Twilight y a Discord habían sido muy básicos y no se adentró mucho en el tema.

Cuatro Guardines entraron a en la sala y entraron por la puerta jalando con una cadena a un pegaso muy maltrecho. El pegaso caminaba de forma lastimera, se veía en malas condiciones y desnutrido.

El unicornio quiso apartar la vista, pero sus ataduras ya ni siquiera le permitían eso. El poni prisionero miraba al suelo sin levantar, lo hicieron caminar hasta los pies del trono y después lo obligaron a postrase a los pies de la Reina. Una vez en el suelo esta decido hablar.

— ¿Cómo te llamas? — Pregunto sin recibir respuesta, ante esto el Guardián alicornio lo pateo en el costado. — ¿Cómo te llamas? — Repitió.

— Me llamo Flix. — Respondió en voz queda el pegaso y levanto la cabeza para ver a la Reina. — Me llamo Flix.

— Bien Flix, no es necesario que nos digas de dónde vienes o para quien trabajabas, nosotros sabemos que eres parte activa de la Resistencia. O al menos lo eras ¿Verdad? — El pegaso se quedó callado. — Si no contestas me v ere obligada a regresarte a los calabozos.

Flix bajo las orejas y cerró los ojos, sintió como un escalofrió le recorría la columna.

— Si, si lo era. — Respondió en tono derrotado.

"Es solo un muchacho… Y está casi muerto ¿Cómo pudieron admitir a ponis así de jóvenes entre sus filas?" Pensó con asco Light, temiendo un final malo para el pegaso.

—¿Por qué la Resistencia estaba tan interesada en ir al Castillo de las dos Hermanas?

— Querían un libro para una niña. — Respondió Flix.

— Ya veo. — Murmuro la Reina. — ¿Para qué tipo de niña necesitaban el libro? ¿Un unicornio?

— No.

— ¿Un pegaso entonces?

— No

— ¿Entonces para quién?

— No se lo diré. — Dijo Flix, encontrando una pequeña parte de valentía en su ser. — Seria romper con todos los códigos que tenemos en la Resistencia.

— ¿Quieres volver al calabozo?

— Haga lo que quiera conmigo. — Exclamo el pegaso poniendo de pie y mirándola con el ceño fruncido. — No me importa ¿Me escucho? ¡NO me importa! ¡Y no le diré ni una palabra, as sobre la Resistencia o nuestra misión! Es algo que no le incólume para nada. ¡Y si cree que sus Guardines me aterran le aseguro que después de lo que pase haya abajo ya no me dan miedo! ¡Primero muerto a dejar que se enteren para quien era ese hechizo!

— Muy bien. — Respondió la Reina aburrida, al parecer no había podido acabar con la voluntad del pegaso como había creído. — Concedido.

-¡NO! ¡NO! -Grito Grey Light tratando de zafar alguna de sus patas con fuerza, haciéndose incluso daño, pero no le importaba, sabía bien cuál era el final para ese pobre pegaso joven. -¡HAZ QUE PARE, HAZ QUE PARE! ¡NO QUIERO VER ESTO!

Miro al guardián, que a su vez intercambio una mirada con ella y pateo al pegaso para que cayera al suelo, este cayo viendo hacia arriba y el Guardián le encajo el cuerno en el pecho, justo atravesándole el corazón.

Las lágrimas mezcladas con rabia, enojo, tristeza, pena e impotencia se mesclaron en los ojos del unicornio, dejo de luchar en ese momento y los cerro con fuerza, para no ver más sobre lo que estaba pasando. Pero nada pudo hacer contra la risa que se estaba formando en la mente de la Reina y que al mismo tiempo invadía la suya. Abrió los ojos y se horrorizo aún más al ver como por el suelo blanco de mármol de la sala del trono la sangre del cuerpo del pegaso iba manchándolo todo.

— ¿Te apetece cenar pegaso, Spike? — Pregunto la Reina mientras se calmaba de su ataque de risa.

— Sabe que yo no como ponis, Alteza. Menos si son basura rebelde.

— Que lástima. — Murmuro. — Llévense el cuerpo de aquí, está manchándolo todo. Vean su al menos podemos hacer un Guardián a partir de él, si no llévenlo a la cosa común.

Los Guardianes asintieron y el alicornio hizo levitar el cuerpo sin vida de Flix, sacándolo de la sala del trono.

De nuevo todo se quedó a oscuras y la presión sobre su cuerpo desapareció, hasta que fue nula. No tenía fuerzas para levantarse, no después de haber visto eso.

-¿Cuál era el fin de ver eso? -Pregunto, deseando tener esta vez una respuesta.

"Es duro ver este tipo de cosas ¿No?"

-Es horrible… Solo era un chico…

"Esto solo fue una pequeña prueba de lo que paso en realidad"

-No me puedo imaginar cómo fue en verdad.

"¿Podrías volver a verlo?"

-No lo soportaría, pero tampoco tendría opción… Esa oscuridad… Me ataba.

"Imagínate, más de 20 años viendo lo que hace alguien a tras vez de tus ojos y no poder hacer nada para impedirlo"

-Nadie podría hacerlo. Seria completamente imposible sin volver loco. Al menos yo no podría.

"Lo que acabas de ver y sentir, era solo uno de los tantos días que paso Twilight Sparkle dentro de la Reina"

Una luz tenue como la anterior se encendió iluminándolo a él y alguien detrás. Se escuchaban unos sollozos, volteo a ver y vio a Twilight, en la misma posición en la que el habia estado unos minutos atrás. Se acercó hasta ella, corriendo al verla en esa situación.

-¡Twi! -Grito, preocupado, pero parecía que esta no lo oía. Trato de quitarle la oscuridad, pero no podía, le acaricio una mejilla. -Prometo que te sacare de ahí.

No hubo respuesta, pero de repente la alicornio soltó un chillido y después un aullido.

-¡NO, ASI NO! -Exclamo, mientras las lágrimas corrían por sus mejillas. -¡Esto no se suponía que tenía que ser así! ¡Esto…! -No pudo continuar, la voz se le rompió y bajo la mirada. -¡Lo siento, lo siento tanto!

Grey miro de nuevo por los ojos de la Reina y vio un pueblo en llamas, se tardó un rato en reconocerlo, pero se dio cuenta de que era Trottingham, sintió un escalofrió.

-¡Mataste de miles, destruiste familias! -Intento luchar, pero no logro salir. -Ese pobre poni… Mataste todo lo que le importaba, te suplico y no… Y no… -No pudo continuar.

"¿Estará hablando de mí?" se preguntó.

-El fin justifica los medios, Creadora. -Contesto la voz de la Reina.

-Eres un monstruo.

-¿Quién es el monstruo? ¿Yo que soy tu reflejo de tus sueños más oscuros? ¿O tú por crearme?

Las lágrimas corrieron de nuevo por las mejillas de Twilight, sin poder controlarlas. En ese momento, algo hizo clic en el cerebro de Light, trato de hablarle de nuevo a la alicornio.

-No la escuches, Twi. -Le pidió.

-Tienes razón… -Murmuro la aludida, pero contestándole a la Reina no a él. -Todo esto es mi culpa

-Ella es el monstruo… Ella mato a todos esos ponis. -La trato de calmar. -No pudiste hacer nada… No contra ella. No de esta forma. -Le acaricio la mejilla para tratar de calmarla, una lágrima de tristeza se resbalo por su mejilla. -Esto es incluso peor de lo que cualquier castigo pudo haber sido… Y aun así, decidiste ser castigada por sentirte culpable, no lo eres Twilight. No te mereces esto. Toda tu culpa, la pagaste aquí. -Hizo una pausa. -Lo siento tanto.

Ella lo miro y le sonrió un poco, hasta que la imagen de la alicornio se disolvió poco a poco al igual que la oscuridad de la Reina y se volvió a quedar solo, pero esta vez con un sabor agridulce en la boca. Ahora comprendía que era lo que lo atormentaba.

-Cometí un gran error al entregarla a Sharp. -Suspiro. -Ella ya pago todo lo que debía aquí y sufrió demasiado… No se merece más de ese dolor.

"Me alegra oír que al fin lo reconoces"

-Eso ya no importa. -Respondió con pesar. -Lo hecho, hecho esta. No hay forma de ayudarla a ahora.

"Tal vez si puedas." Murmuro la voz, haciéndose también más débil. "Pero me temo que primero tienes despertar para encontrar una solución."