El agitado viaje a tierras nórdicas desde hace día y medio se había iniciado, Pandora había partido a estas tierras junto con Radamanthys y Zeros, quien como buen sirviente se ofreció de cochero. Aun que la tecnología predominaba en estos días, entrar varias personas a estas tierras resultaba extremadamente difícil, y continuamente estos viajeros tenían la desgracia de perderse uno por uno ante el cambiante clima.

Desde hace ya mucho habían entrado a estas tierras blancas y el único paisaje que este daba era un día gris, con árboles del mismo color, cubiertos eternamente por gruesas capas de nieve.

Pandora en todo el viaje no pronunció palabra alguna al igual que Radamanthys, pareciera que el carro iba vacío, ni siquiera la mirada estos intercambiaban.

Aquel joven de mirada penetrante y aceitunada no paraba de verla y en su mente trataba de explicarse, como aquella chica, resultaba ser la hermana del grandioso Hades.


En aquella pequeña edificación de mármol que él Kyoto había encontrado en medio de tan espeso jardín dos figuras se manifestaron, saliendo de una pequeña caja, en donde solo colgaban restos de al parecer un sello con la firma de Atenea.

- Has llegado muy lejos juez.

Hypnos fue el primero en hablar.

- Mira que dormir a la enviada de Hades para satisfacer tus dudas.

Thanatos continúo con voz estricta.

- Es merecedor a un cruel castigo.

Radamanthys miraba nervioso a aquellas figuras que intercambiaban palabras con forme uno terminaba, sus voces frías resonaban en el pequeño lugar amplificando su escalofriante voz que no permitían que este Kyoto dijera algo, ya que estos no daban pie a una explicación.

- Tal vez una eternidad en uno de nuestros peores infiernos lo hagan reaccionar.

- Juez de Wyvern, que tienes que decir en tu defensa?.

Aquel joven cambia su semblante anterior a uno mas seguro. Lentamente, lo mas erguido que pudo y manteniendo esa dignidad de juez, el chico se despojaba de su yelmo para colocarlo a su costado.

- He venido por respuestas, ustedes, los dioses del Eliseo tienen con justa razón el de mandarme al infierno que les plazca, pero bien saben que en estos tiempos, es necesario saber a quienes tenemos de aliados, a quienes protegemos?.

Los aceitunados ojos del Kyoto brillaron con furia mirando fijamente aquellos impresionantes dioses, quienes pocos, mas bien, nadie, sabían con exactitud como eran.

- Moriré si es necesario para que aclaren mi duda. ¡¡¡¿¿¿Quién es Pandora???!!!.

El grito desesperado de Radamanthys resonó por las paredes, entre mas pasaba el tiempo sin respuesta, mas su cólera subía y no le importaba si esto lo reflejaba ante un ser superior.

Los dioses callaron por unos momentos y sin ponerse de acuerdo o incluso mirarse el uno al otro, comenzaron a hablarle sin rodeos a aquel poderoso juez, a quien no le apartaban de vista.

- Radamanthys de Wyvern. Juez del inframundo, la fuerza en tus palabras nos demuestra que un ser como tú puede saber la verdad de quien es en realidad Pandora.

- Ella, fue quien nos liberó del sello de Atenea y por solo eso le otorgamos la vida eterna.

- Además es la hermana mortal del gran Hades.

- ¡¡¡¿¿¿Cómo????!!!!- Radamanthys exclamó sorprendido.

- No querías respuestas juez? Ella al igual que tú es una fiel de nuestro dios y lo demostró liberándonos.

- Ahora en tus hombros caerá la responsabilidad más grande que hayas tenido, Kyoto de Wyvern.

- Nadie debe saber lo que se ha dicho aquí y menos que ella resulte herida por aceros ajenos a nuestra orden.

- Por que de pasar eso, nosotros nos encargaremos de ti personalmente.

- Y desearas no haber sabido este secreto nunca.

Era mas claro que el agua, si algo llegara a pasarle, Radamanthys tenía asegurado un boleto al peor infierno que el Inframundo pudiera darle.


- Demonios!.

Radamanthys exclamaba para si.

- Aún no entiendo como una simple mortal resulta ser algo tan importante para un dios.

Nuevamente en la realidad, Radamanthys seguía escudriñando aquella mujer que se encontraba al frente de él, quien solo miraba fijamente a aquel paraje carente de color.

- Que tanto mira en ese ambiente simple. Sinceramente, no es como las otras mujeres que yo e conocido.

Repentinamente el coche para, haciendo que los ojos de Pandora miraran extrañada.

- Que rayos te pasa maldita rana?!.

Zeros quien tenía congelado hasta la respiración señalaba a un grupo de hombres con túnicas oscuras, pero se podían distinguir sus negruscas armaduras. Radamanthys se pone aún mas serio y bajando aquel carro se muestra ante ellos, dejándoles ver que el solo portaba unas elegantes prendas oscuras, especiales para esos viajes.

- Si que eres valiente para bajarte del vehículo y mostrar esa apariencia tan calmada.

Un hombre corpulento, de tosco semblante, largo pelo blanquecino y oscura piel miraba burlón al chico, quien seguía con la misma expresión.

- Me imagino que tú eres Prakto, señor de los abismos.

- Valla, al menos de todas las sabandijas que cruzan este lugar tú morirás sabiendo quien te mató.

Radamanthys frunce el seño mientras Zeros miraba la escena desde aquel carro.

- ¡Usted si que esta loco¡¿como se atreve a hablarle de esta manera a uno de los jueces mas poderosos de mi señor Hades?!.

Como siempre el sapo se adelantaba precipitosamente al dar las respectivas presentaciones, pero al líder de aquel grupo solo consiguió causarle más gracia.

- Valla, así que tu eres el grandioso Radamanthys?, jajaja, valla si que han pasado los años desde que Atenea los encerró, mmmmmh!, déjame hacer cuentas….. fueron 200 y pico de años?. Jajajjajajajaja.

Todos comenzaron a carcajearse haciendo que sus frenéticas risas se esparcieran por todo el lugar, Radamanthys solo apretaba su puño con fuerza mientras veía molesto a estas personas.

- ¡¿Pero que clase de burla es esta?!, no tendrán piedad ante nuestro señor¡¡¡lo pagaran caro!!!.

Zeros nuevamente abría su inútil boca apresuradamente, pero al menos lograron contener las risas de los guerreros nórdicos.

- Como ya lo dije hombresucho, al menos morirán sabiendo quien los mató.

- ¡¿Qué dice?!

La cara de Zeros parecía palidecer mas de la que estaba, mientras Radamanthys seguía inexpresivo.

- Hiciste mal en dejar tu armadura en casa remedo de guardián, por que hoy estas frías tierras serán tu tumba.

El Kyoto no se intimida ante esas palabras y camina lentamente al frente.

- Para seres insignificantes como ustedes no es necesario tener mi armadura con migo.

- Pero que gran boca tienes, alardeas mucho y temo decirte que tus palabras no me intimidan, así que solo mandaré al más débil de mis hombres, con eso bastará para tapar para siempre tu enorme boca.

Radamanthys solo alargó sus labios, mientras un chico de al parecer 20 años y ataviado con una simple armadura atacaba de frente al juez, quien detuvo su ken con la mano desnuda y regresándosela con el doble de fuerza, este inbecil sale volando de donde había llegado, estrellándose en un frondoso árbol y perdiendo la vida al instante.

- Maldito, mató a Hishy!.

Exclamaba uno de los guerreros, mientras Prakto veía a Radamanthys con ira.

- Simplemente son calaña¡¡ahora mismo acabaré con ustedes!!.

- Maldito la pagaras!!.

Tanto Prakto como Radamanthys encendieron su cosmos haciendo estremecer la tierra que pisaban, dispuestos a batirse en duelo.

- Vasta!!.

La voz aguda de una mujer se escuchó y estos bajaron la luminosidad de su cosmos.

- ¡¿Quien rayos te crees mujer para detener al señor de los Abismos?!

Pandora había descendido del vehículo, Prakto escudriñaba de pies a cabeza aquella frágil figura que era cubierta por un largo vestido y un abrigo fino de color negro. Radamanthys entre veía a estos guerreros mientras se arrodillaba, pero claramente podía verse su nerviosismo, Zeros emprendió la carrera para quedarse tras de ella, quien avanzaba lentamente hacia los guerreros enemigos.

- Señora, se han puesto en contra del gran Hades! Merecen ser quemados en los infiernos más sangrientos del Inframundo.

Pandora sin tomar en cuenta el comentario de su sirviente mira al frente enfrentándose al la mirada penetrante del señor de los Abismos.

- Es sabido que quienes traicionan al gran Hades terminan en el Inframundo tarde o temprano.

La voz suave que mostraba Pandora y gran serenidad confundieron a los guerreros que acompañaban a su líder, mientras su mirada rojiza penetraba en los ojos oscuros de Prakto.

- Simplemente, es inútil seguir con esto.

Sin más explicaciones la chica da media vuelta dejando a aquel hombre enfurecido y apretando fuertemente una simple lanza.

- ¡Maldita mujer¿Quién te crees para darme amenazas a mi?.

Sin ni siquiera voltear Pandora sigue su camino, cosa que hace rabiar al señor de los Abismos y sin pensar mas lanza aquella arma hacia la chica, que solo hiere su hombro. Radamanthys se levanta de golpe, pero ve como aquella frágil figura se interponía.

- Radamanthys!!, creo que Prakto, señor de los Abismos, entiende que con una muerte por el día de hoy es más que suficiente. No lo cree así?.

La cara de odio de aquel guerrero había desaparecido, esta había cambiado a uno mas preocupado.

- Vamos, tenemos que regresar a Heinstein.

Sin más que decir y ante un no muy convencido Radamanthys Pandora se aleja al carro donde en unos cuantos segundos Zeros y él Kyoto lo abordaron comenzando el regreso a Heinstein.

Prakto no movió ni un solo dedo, solo se acerco a la lanza para sacarla de la nieve, mientras uno de sus guardianes el que se reconocía por ser ansioso y desesperado se acercaba a él.

- ¿Por qué los dejas ir?. Debemos alcanzarlos, sin los demás espectros estos están perdidos.

- Cállate Loky!!.

- Se esta acobardando, gran señor de los abismos?.

La mirada de este guerrero mostraba gran burla sobre todo en sus palabras.

- No seas estupido!!!.

Un fuerte golpe hace que este larguirucho guerrero caiga al suelo sumiéndose en la nieve.

- Nuestros planes siguen. No voy a permitir que ese Hades siga rigiendo estas tierras.

- Entonces por que no lo demuestras?.

Limpiando su labio, aquel caballero se levantaba del suelo comenzando hacer su tono de voz más retante, a lo que Prakto solo sonrió malévolamente.

- Algo tienes en manos Prakto, que es?.

Prakto comenzaba a alejarse, pero este se detiene mirando a su guerrero por entre su hombro.

- Esta lanza estaba dirigida al corazón de esa niñita mimada de Hades, pero en vez de atravesarle los pulmones y así llegar a su destino se desvió y la hirió levemente en el hombro………… Con eso vasta.

- Que quieres decir que con eso vasta? Un simple rasguño no vale nada!.

- Esa tipa esta siendo protegida por alguien grande, pero es mortal después de todo.

Alzando la filosa punta de su lanza aquel resplandor de la fina navaja hacen que acentúe el rostro alegre de Prakto.

- Ho! ya entendí, los metales de los abismos son los únicos mas filosos y venenosos de este lugar, jejeje no hay duda que esa chica pronto estará viendo frente a frente a su querido señor Hades jajajajaja.

Nuevamente el desesperante camino, Radamanthys no mostraba signos de cansancio pero le era fastidiosamente incomodo, desde que este subió al carro no apartaba la vista de Pandora, a diferencia de las otras veces la escudriñaba en secreto, pero esta vez lo hacía notorio, sobre todo la furia que en ese momento se mostraba en su rostro.

- Por que bajó del carro?.

Pandora quien en ese momento también miraba al Kyoto cruzado de brazos y molesto, se limitó a desviar la mirada hacia otro lado.

- Seré su protector, pero no seré su bufón.

Radamanthys marcó sus palabras, haciendo que Pandora le mirara con molestia.

- Como ya lo he dicho antes, no permitiré que ninguno de los 108 espectros que están destinados a la protección del gran Hades perezcan en simples misiones, y eso incluye a Zeros y a ti.

- Bah! Diplomacia. Déjame aclararle algo niña, el que esta aquí para proteger soy yo, no usted.

Radamanthys voltea hacia otro lado.

- Si algo le llega a pasar estaré quedando mal con mi señor Hades también.

Pandora se sorprende y desvía el rostro, mostrando gran molestia.

Tenso, el viaje se volvía mas tenso, si en un principio ni siquiera aguantaban la presencia del uno y del otro, ahora menos. Pandora comenzaba a sentir un escalofrío en su cuerpo, pero esta al no quererse ver débil y menos ante Radamanthys apretaba sus labios y ojos, al nuevamente abrirlos, ella se espanta al ver como su visión trabajosamente enfocaba un objeto incluso el rostro de Radamanthys.

- Se encuentra bien?.

Preguntó el juez secamente, pero Pandora no contestó. Radamanthys deja salir un pesado suspiro y este va al asiento de enfrente, para sentarse a un lado de ella.

- Esta herida, se lo tiene merecido, por meterse en lo que no le importa.

Este jala bruscamente el brazo de la chica viendo la profundidad de la cortada.

- No me toque!!.

Pandora se zafa con molestia, dándole una fuerte bofetada al Kyoto, quien solo hace que este suelte una carcajada.

- Después de tanto tiempo al fin siento el piquete de un mosquito.

- He!.

- Déjese de comportar como una niña.

Radamanthys ahora se mostraba mas serio y sus ojos mostraban una gran molestia, de entre su abrigo saca un pañuelo y amarrándoselo bruscamente a la joven la usa de venda provisional, después de eso Radamanthys vuelve a su asiento.

- Nos detendremos en la siguiente aldea que se encuentra a unas millas. Veré si realmente es tan fuerte como se ve en esa armadura de carne y hueso que usted a diario se pone.

Pandora aprieta sus dientes molesta, mientras Radamanthys solo se cruzó de brazos y cerró sus ojos.

Ya se encontraban cerca de la aldea, la primera parada en varios días de camino, a lo lejos se podía ver una simple aldea que comenzaba a prender sus luces, ya que el atardecer estaba por acabarse. Pandora sentía un gran frío que incluso calaba hasta los huesos, la sensación de pesadez e incluso sentir un leve cosquilleo en sus extremidades, hacían que esta poco a poco perdiera sensibilidad en algunas partes de su cuerpo. Torpemente esta saca sus manos de sus guantes, notando a un más pálido su color de piel, estas se encontraban heladas y la yema de sus dedos habían perdido sensibilidad.

- Esta sudando.

Radamanthys había despertado y hablaba serio, mientras Pandora se sorprendía de que repentinamente una mano enguantada tomara su frente.

- Ya hemos llegado, solo resta bajar unos cuantos kilómetros, espero tenga fuerzas para bajar y meterse a la cama.

Con un gesto indiferente Radamanthys vuelve a cruzarse de brazos y a mirar hacia otro lado, haciendo que Pandora se molestara aún más.

Ya se encontraban dentro de aquella aldea, solo bastaba encontrar algún lugar donde hospedaran a este trío. Pandora quería resistir más a aquel veneno que corría por su cuerpo, mientras Radamanthys la miraba, algo que siempre odiaba ella, era que la vieran como una mujer débil, que sería incapaz de cuidar las puertas del Inframundo y sus respectivos espectros.

La borrosa silueta de su guerrero apenas le demostraba que seguía consiente, pero pronto su vista se oscureció. Radamanthys notó como el cuerpo de ella se desvanecía del asiento y esta caía frente a él.

- Pandora!!.

Radamanthys la sujeta y estos terminan en el diminuto pasillo.

- Tonta! Mil veces tonta!, te lo tienes merecido por meterte en asuntos de hombres.

Enfurecido Radamanthys estaba por abofetear a Pandora para que reaccionara, pero al estar cerca de su mejilla este se detiene, mirando aquel rostro empapado en sudor y con un leve rubor carmín le quita con cuidado un mechón negro, notando como la respiración de ella se agitaba mas, Radamanthys jamás había sentido el cuerpo de una mujer y pudo notar pese a la fiebre como ella era calida, algo dentro de ella irradiaba un calor realmente extraño para él.

- Maldición!.. Zeros!!!!!, apresúrate, debemos encontrar un lugar para la señora Pandora.

Radamanthys golpeaba a los lados de la carreta haciendo estruendosos ruidos para que Zeros encontrara un lugar para curar a Pandora.

Continuara…

Mil y un millón de disculpas por no haber actualizado este fic pronto, no piensen que lo dejé a un lado, solo que hice varios borradores para este capitulo y este me agradó más, que quieren la inspiración se va cuando hay muchos deberes.

Como lo he dicho antes todavía carezco de Internet para poder poner mis fics al día, además de que resulta tedioso eso de andar subiendo los capítulos por casi 5 o más minutos por lo lento que tienen la conexión. Pero también no todo son quejas, como lo he venido diciendo en algunos fics de esta misma página he estado remodelando mi página web, ahora mi propósito de este año es hacerla en Flash cosa que me esta llevando mas tiempo, al mismo tiempo que he hecho varios fan arts, tanto para los fics de Kiss from a Rose como para los fics de Un nuevo cosmos en Aries, El destino del Samurai y Los herederos de Athena, los de Una nueva princesa para Asturia se demorarán un poquito pero de que habrá, habrá.

Agradecimientos a:

Uno en especial para mi galán precioso que de regalo de navidad me dio un Tablet. con esto puedo hacer mas fan arts y mas rápido (nada mas que necesito mejorar por que mis líneas se ven fatales :p

A:

Hikari no Hoshi : Que bueno que te parezca interesante la historia y espero seguir poniéndole entusiasmo para que siga gustando a las lectoras, un saludo y una disculpa por la tardanza.

Navarhta: Que bueno que me eches porras y en especial entiendas esta horrible situación que tengo con el lento Internet y si estoy viendo tu fic y claro que te dejo review, na´ mas que esta cosa me saque la pantallita de una ves por todas. Y pues ya va la parte romanticona no desesperes.

Lady Fiorella: Que bueno verte por estos lados una disculpa por la tardanza pero aquí seguimos poniéndoles mas verdes los cabellos a Radamanthys jojojojoo besos y pues nos vemos en el próximo cap.

Minerva: Amiga disculpas y de rodillas por la tardanza ero ahora si sudo la gota gorda ahora que no tengo Internet pero pues no dejare estas historias inconclusas un saludo y espero te siga gustando.

Ssalu2 a la banda lectora