Epilogo y agradecimientos.

4 meses después.

La vida siguió su curso, el día y la noche iban y venían con sus respectivos astros, Equestria volvía a entrar a una fase de armonía que muchos de sus habitantes habían pensado que jamás sentirían de nuevo en sus vidas, de forma lenta pero segura. La familia Real hacia lo que estaba en sus cascos, viajaban a diferentes partes del país para ver su estado y como ayudar.

Los miembros de la Resistencia recibieron su reconocimiento y fueron condecorados frente a toda Equestria y fueron inmortalizados en un vitral en la sala del trono del castillo de Canterlot, junto con una fotografía de cada uno que fue puesta en el Salón de los Héroes.

El Lord Protector junto con las líderes de la resistencia, recibieron además el honor de ser inmortalizados en el jardín de estatuas, que a pesar de la Era Oscura, las antecesoras a ellas aún seguían en pie. El pueblo seguía en reconstrucción, pero las zonas importantes como la escuela, el Ayuntamiento y la granja de la familia Apple estaban en condiciones de ser usadas ya.

Para empezar a dar clases a los más jóvenes, se dividió el horario de la escuela en la mañana y en la tarde y con los dos maestros que consiguieron para dar las clases, uno se especializaba en los mayores y el otro en los potrillos. Freeice no dudo en ir a las clases, le encantaba aprender, además que era una clase que contaba cosas que en ningún libro estaba.

—Se creía hasta el momento que la existencia de la Ciudad Imperial habia sido un mito, hasta que se descubrieron las ruinas de la misma en el bosque que está próximo a Kaoru. —Indico el maestro mientras dibujaba con una pasión poco antes vista por los jóvenes en la pizarra con ayuda de su cuerno. Era una pasión tan pura y positiva que se las pegaba y les hacía desear aún más estar ahí en el lugar en donde les platicaba de todas esas especies extrañas.

—¿No habrá posibilidad de que alguna vez vayamos a ver las ruinas?

—Lo dudo mucho, estamos hablando de un lugar muy alejado de Equestria. —Con su cuerno creo una proyección del mapa de su país y del continente, poniendo un punto rojo justo en donde se encontraba las ruinas de la ciudad— Pero podemos hablar un poco sobre ellas antes de que…

La clase se vio interrumpida por la campana que anunciaba el término de la misma, los jóvenes suspiraron decepcionados. El profesor sonrió.

—No se preocupen, mañana podemos seguir con la lección. Vayan a casa chicos, la lección de hoy a terminado.

Los alumnos salieron poco a poco y el maestro miro a la joven alicornio acompañada de Bluesky, sonrió al verlos, le causaban cierta ternura. Spike asomo la cabeza por la puerta abierta del salón, saludo a los dos jóvenes miembros de la Resistencia y después miro en dirección del unicornio.

—¿Esta listo, señor Light?

—Dame un momento Lord Protector—Pidió mientras guardaba con los gises y limpiaba la pizarra.

—¿Sabe que no es necesario que me diga así verdad?

—Lo mismo le he dicho sobre decirme Light. Twi todo el tiempo me dice Grey, no me molestaría que usted también lo hiciera.

—Pero es distinto. —El unicornio camino hasta donde él estaba y comenzaron a caminar. —Aparte de ella, nadie más lo llama Grey, señor Light.

—¿Sabe lo raro que se escucha que un dragón me diga señor y me hable de usted?

—¡También lo hace!

—Porque hablo dirigiéndome a un Lord. Nos enseñaron desde pequeños a hablarles así a los miembros de la realeza

—Pero a Twilight no le habla así.

—Touche.

Algo que lamentaba de cierta forma el poni color gris era que su castigo le impedía viajar con libertad, estaba obligado a quedarse en Ponyville cosa que no lamentaba mucho, Twilight solía estar ahí la mayor parte del tiempo, pero si quería ir a otras partes del reino, solo tenía permito Canterlot y Appleloosa. Aun no habia ido a ninguno a ver con detenimiento, no se sentía listo.

Otra cosa que le habían asignado y que en un principio le desagrado, era que, en ocasiones, Spike como Lord Protector tenía la responsabilidad de vigilarlo dentro del pueblo. El dragón no abusaba de eso y la gran mayoría de veces se trataba de acompañar al unicornio en una caminata larga por el pueblo.

Al inicio, era bastante incómodo para ambos, Spike sabia quién era él, su historia con Twilight y lo recordaba del día cuando su familia murió. Grey sentía cierto temor hacia el dragón, pero conforme pasaban los días las charlas se volvieron más fáciles de realizar y se volvieron amigos, después de todo, Twilight era una cosa en común que los ayudo a entenderse entre ellos.

—Y mañana de nuevo toca traer troncos desde el bosque. —Murmuro Spike.

—Le tocara a usted, yo tengo que replantar.

—Tiene que admitir que el castigo de ayudar en la reconstrucción y en lo que se le ofrezca a Twilight fue algo bastante ligero.

—Yo lo sé, solo digamos que a veces los años me alcanzan y no me siento tan joven como antes.

—Pues, a pesar de eso se ve feliz, señor Light.

—Y lo soy. —Sonrió y miro hacia el cielo, perdiéndose en la hermosura del atardecer.

—¿No tienes otra historia de tus viajes, Twilight? —Pregunto con curiosidad Rainbow.

La alicornio sonrió, no sabía que era tan interesante de lo que platicaba, pero al parecer sus amigas siempre la oían con atención y emoción. Las cinco estaban sentadas en la cocina mientras comían una pequeña merienda. Los niños de la poni color cian jugaban alegremente con Rome que se divertía de lo lindo con los dos pequeños.

La pequeña Zafiro, estaba sentada en una silla especial que Twilight le habia hecho para poder sentarla. Era un poco más pequeña que un poni bebe, pero también mucho más tranquila. La poni color lavanda no podía evitar sentir un orgullo lleno de amor cada vez que veia a la pequeña kirin, sentía que era también parte de ella, aunque fuera hija de Rarity y Spike.

Mordisqueaba con alegría trozos triturados de piedras que la unicornio le habia preparado unos momentos atrás, Twilight recordando los primeros días de vida de Spike les dijo que los dientes de la pequeña podían molestarle mucho si no les daba la estimulación correcta, por lo que las piedras le ayudaban para que los dientes salieran sin lastimarla. Miraba con atención a las seis ponis que estaban platicando.

La corona que habia recuperado después de su destierro estaba guardada en su habitación, no le gustaba usar la capa que Celestia le habia regalado, pero la tenía guardada con cuidado para cuando la necesitara usar. Lo único que aun tenia puesto era una pulsera tejida con cuidado de algunas plantas que habían recogido durante su estancia en el Bosque Maldito. Un regalo poco común que le habia hecho Grey.

—Creo que ya les conté todo lo relevante…

—Eso no es verdad, Twilight. —Le rebatió Pinkie Pie que la miraba con cara suspicaz. —No nos has contado nada de tu galán.

Ante ese comentario sintió como se sonrojaba, lo que hizo que sus amigas la viran con atención y se rieran.

—¿Cuál galán?

—No te hagas… Ese guapo unicornio que la mayoría de días siempre viene a visitarte y con el que sales a pasear muy seguido. —Rarity la miraba divertida mientras le decía esas palabras.

—¿Se refieren a Grey?

—Aja

—¿Qué… Qué quieren sabe de Grey Light?

—Solo nos dijiste porque está castigado por lo que hizo durante el viaje, pero no como se conocieron… Y qué clase de relación tienen.

—Pues… —El sonrojo se le extendió aún más por el rostro cuando empezó a pensar en que iba a decir a continuación. —Ustedes saben cómo lo conocí, lo encontré en la Pradera y lo contratamos de guía. Durante el viaje nos fuimos conociendo y pues… No lo sé. —Sonrió un poco ante el recuerdo. —Surgió supongo. —Hizo una pausa, mientras sentía como el corazón le calentaba el cuerpo ante el recuerdo, se dio cuenta que estaba tocando la pulsera que le habia regalado Light unas semanas atrás y carraspeo. —Vamos lento… Para los dos ha sido muy sorpresivamente todo esto y los somos… Algo cerrados en cuanto estos sentimientos. Yo no lo quiero forzar ni el a mí.

—¿Forzar? ¿Te refieres a…? —Fluttershy la veia alarmada.

—¿Qué? ¡Claro que no! —Se escandalizo ante el comentario. —¡Por Celestia, ustedes han hablado con él!

—Pero no lo conocemos como tú. Además, tienes que admitir que es raro que tenga impuesto un castigo real y no nos hayan dicho la razón y aparte tu amiga llegue con un completo desconocido presentarlo como si fueran algo muy cercano.

Al escuchar eso no pudo evitar sentirse culpable, pero tenía prohibido decir algo sobre Sharp o su fábrica, Luna y Celestia pensaron que una noticia así haría que la poca paz y tranquilidad que Equestria estaba logrando tener se viniera abajo y cundiera el pánico. Algo con lo que ella estaba de acuerdo, pero sabía que Sharp tenía un mercado muy grande y para pararlo por completo, necesitaban encontrar a todos los compradores.

Habia pedido ver al pegaso, pero las dos princesas se lo impidieron hasta que ellas consideraban que fuera el momento adecuado y le pidieron que volviera a Ponyville para empezar a rehacer la confianza perdida con sus súbditos.

—Hay una buena razón por la razón de su destierro se ha mantenido en secreto. —Cerro los ojos y suspiro. —Y por lento me refiero a que él sabe de mi pasado y yo del suyo. Y ambos nos abstuvimos de ver sentir sentimientos así durante mucho tiempo. Es… difícil tratar de avanzar y dejar todo lo que estamos arrastrando de forma rápida… Asi que vamos lento.

—¿Por eso ni siquiera se toman de los cascos? —Pregunto Rainbow, a lo que Twilight asintió. —Vaya sí que son lentos.

—Tú no puedes decir nada, Soarin y tu fueron demasiado rápido.

—La primera vez nada más. —La miro enojada. —Y los dos coincidimos cuando lo intentemos de nuevo que teníamos que ir más lento, pero no tanto.

—Con esta platica siento que estamos 20 años en el pasado. —Murmuro Applejack, sonriendo. —Parecemos yeguas demasiado jóvenes discutiendo de amoríos.

—Soarin no fue un amorío… —Murmuro la pegaso.

—Tampoco Grey Light.

—Era solo un decir. —Puso los ojos en blanco. —Por Equestria, ya una no puede decir nada.

Twilight estaba abriendo la boca para agregar algo cuando la puerta de la cocina se abrió, dejando pasar a Spike acompañado de Grey Light, estaban riéndose de un chiste que el dragón acababa de contar, pero al sentir la mirada de las seis ponis sobre ellos se quedaron callados.

—¿Interrumpimos algo? —Pregunto Spike preocupado.

—En lo absoluto. —Rarity le indico con un casco que pasara, al ver a su hija, los ojos se le iluminaron de emoción y camino con prisa hacia ella.

—¡Hola pequeñita! ¿Cómo estás? —La niña al escuchar la voz de su padre y verlo soltó las piedras y alzo los brazos al encuentro de él. —¿Tu y mamá pasaron una buena tarde?

—Siempre que te ve se alegra mucho. —Murmuro la poni mientras los veia felices.

—Buenas noches. —Saludo Grey Light cuando paso detrás del dragón.

—Hola Grey. —Lo saludo Rainbow Dash, intercambiando una mirada cómplice con sus amigas. —¿Quieres sentarte a comer con nosotros?

—Es una oferta muy buena, pero me temo que tengo otros planes para esta noche. —Contesto de forma cortes. Camino hacia Twilight y le ofreció un casco. —¿Me permites robarte por unas cuantas horas?

La alicornio sintió como se ruborizaba, mientras sus amigas sonreían un poco.

—Pero…

—No te preocupes por nosotros cariño, no es ningún problema que nos dejes por esta noche. —Se apresuró a decir Rarity prediciendo lo que estaba por decir la poni color lavanda. —Podemos cenar cualquier otro día.

—¿Están seguras? —Pregunto. —¿No hay ningún problema?

Las cinco negaron con la cabeza, ella soltó un suspiro y tomo el casco del unicornio que sonrió complacido. Miro con complicidad al dragón que levanto un pulgar en modo de aprobación mientras los veían salir.

—Algo tuviste que ver con esto ¿Verdad?

—El señor Light me pregunto un lugar en el cual podría pasar una velada buena con Twilight y yo le conteste.

—Espero que si sea una buena velada. Sería la primera vez que salen en circunstancias normales.

—Lo sé, pero por lo que me dijo ya tiene un plan bastante bien montado de lo que van a hacer esta velada.

—¿Quién diría que nuestra pequeña Twilight al final si encontraría a alguien con quien estar? —Murmuro Applejack.

—A mí me sorprende que pensaras que no encontraría a nadie. —Replico Fluttershy con una sonrisa.

—¿Crees que sea bueno que estén ellos dos solos? Ya sabes… Por la Reina.

—El señor Light es incapaz de ponerle un casco encima a Twilight, eso se lo aseguro…

Spike estaba por replicar algo más cuando su niña le puso una manita en la cara, la volteo a ver sonrió y pronto se le olvido lo que iba a decir a continuación, las cinco ponis miraron fascinadas al dragón jugando con su bebe y haciéndole mimos, mientras sonreía con orgullo y la pequeña le devolvía la sonrisa a su padre, con una inocencia y belleza que nadie jamás habia visto. Por ese breve momento, todas se sintieron en completa armonía y sin preocupaciones.

—No abras los ojos, hasta que yo te lo pida Twi. —Murmuro Grey Light al oído de la alicornio que se limitó a reír.

—Estoy segura que no estamos ya en el pueblo, es demasiado caminar.

—Shhh, confía en mí, no te llevare a ningún lugar peligroso.

—Confió en ti. —"Más de lo que me gustaría admitir" pensó mientras seguían caminando.

El frio aire nocturno le dio la bienvenida en la melena y el olor a pasto y el aroma floral que no supo identificar de igual forma. Sus pasos hacían un eco sordo contra la tierra que iban pisando para llegar a donde fuera que la quería llevar el Light, iban subiendo lo que parecía ser una pendiente, pero no muy inclinada.

Siguieron caminando un buen rato, hasta que Grey le pidió que parara.

—Una vez me preguntaste sobre que era la cosa más hermosa que habia visto durante mis viajes.

—Asi es, me dijiste que unas flores muy particulares que solo habías visto una vez en tu vida.

—Unas flores que curiosamente, solo se encuentran en Equestria. —Le puso un casco en los hombros a la poni. —Abre los ojos Twi. —Pidió.

Ella obedeció de forma casi automática solo para sentir como el aliento se le escapaba de lo que estaba viendo en ese instante. Estaban en una pequeña colina, lo cual les permitía ver el pequeño valle que se extendía debajo de ellos. En el valle habia una especie de flores que Twilight nunca había visto en persona, eran extrañas de encontrar y sobre todo si estaban florecidas.

Cada una de las flores apuntaban hacia la colina y brillaban cada una de tonos diferentes de luz, algunas eran azules, variando un poco la tonalidad, habia unas de colores más tenues aun, como las blancas, rosas, amarillas, también rojas, moradas y anaranjadas. A pesar de ser de colores distintos todas, juntas formaban un hermoso espectáculo de luces que, al estar así, daban armonía para los que las veían.

Volteo a ver al unicornio que la miraba con una sonrisa de oreja a oreja.

—Es… Hermoso, Grey…

—Lo sé, por eso quería que tú lo vieras. — Hizo una pausa. —No estamos muy lejos de Ponyville, antes de que preguntes, Spike me hablo de estas flores hace unos días, vine a verlas y en seguida supe que tenía que mostrártelas.

—Muchas gracias.

—No agradezcas. —La atrajo hacia él, acomodándola en el hueco de su pecho y el cuello. Le dio un beso ligero en la cabeza mientras seguían viendo las flores. —Quería mostrarte la segunda cosa más hermosa que he encontrado durante todos mis viajes.

—¿La segunda? ¿Cuál es la primera?

—Tu. —Se rio un poco mientras sentía como se ruborizaba. —Aunque yo diría que más bien me encontraste tú.

—Nos encontramos ambos. Y me alegro que fuera así.

—También yo.

Con su magia, Grey Light hizo florar una manta para días de campo y la puso delante de ellos, junto con una pequeña cena que habia preparado antes. Se sentaron, comieron y platicaron y una vez que las palabras ya sobraban, se quedaron callado viendo las flores.

—Twi… Tal vez sea algo precipitado, pero… —Tomo aire antes de decir lo que estaba a punto de decir. —Creo que te estoy empezando a amar.

—¿Y si te digo…? —Se acercó a él. —¿Qué creo que yo también?

—Me harías más feliz de lo que ya me haces, Twilight.

Se besaron de forma lenta, casi sin querer sintiendo cada una de las sensaciones que les transmitía ese contacto, sin querer que ese simple momento de felicidad y perfección terminara tan rápido, se aferraron a ese momento extendiéndolo hasta lo más que pudieron.

Y por ese breve instante, todo lo que antes habia pasado dejo de existir, permitiéndoles ver el futuro con mayor claridad.

—Creo que a esto era a lo que nos referíamos cuando decíamos "Redención" —murmuro con una sonrisa ella.

—Creo que sí. —Contesto él riendo un poco.

Siguieron viendo las flores, sin decirse nada. Por el momento, todo lo que alguna vez se necesitaran decir, ya estaba dicho. Y eran felices.

Agradecimientos.

Y así es como llegamos al termino de otro fanfict. Como siempre les digo, me tardo en subir los capítulos, pero no abandono las historias. Muchas gracias a todos lo que me vienen siguiendo desde la Reina Oscura y apoyaron también este proyecto, sin ustedes el término de esta historia jamás hubiera podido llegar a hacer.

A los nuevos que los atrape con esta historia, también les doy las gracias, por darse el tiempo de leerla y de dejar sus opiniones sobre la misma.

En general, muchísimas gracias a cada uno de ustedes, mis lectores, sin ustedes el seguir estas historias no tendría mucho sentido, y sobre todo gracias por tenerme tanta paciencia con esta historia y los capítulos, no me gusta atrasarme tanto, pero durante la escritura de esta historia a veces en serio no podía escribir.

Espero que muchos de los nombres que veo cada semana en las reviews sigan apareciendo en las siguientes historias que escriba. No voy a dejar de actualizar mi perfil y planeo seguir escribiendo, pero antes de subir la nueva fanfict larga probablemente me de un tiempo en lo que avanzo unos cuantos capítulos.

¡Muchísimas gracias por su interacción y sus palabras! ¡Pero, sobre todo, por darme la oportunidad como escritora al leer mis historias!

¡Nos seguimos leyendo!

Rombla