La luz en el rincón
En cuestión de horas Heinstein volvía a la normalidad, aquella joya oscura increíblemente volvía a brillar, Radamanthys como siempre volvía a la misma sala del palacio y este miraba por el gran ventanal, meciendo su bebida en sus manos.
- Buenos días Radamanthys! Nuevamente a las andadas? Seguramente quieres morir a causa del alcohol.
Este le aparta la bebida que tenía en sus manos mientras le sonreía burlonamente a lo que Radamanthys solo alargó los labios.
- Minos!, Veo que estas de buen humor el día de hoy, tan de buenas bienes que hasta te atreves a venir al mundo mortal que detestas y me hablas de enfermedades que solo los mortales tienen.
- Ja! Digamos que ese mal nacido de Prakcto me levantó el ánimo, desde cuando quería que el gran Hades desterrara ese grupo de segunda de los guardianes del los abismos. Al menos le quitaron el polvo a mi armadura.
Este toma un gran sorbo de la bebida de Radamanthys a lo que este sonríe.
- Wack!!!!! Que rayos es esto? sabe a diablos!!!.
- Jugo de naranja.
- Por los demonios! Es espantoso este sabor.
Minos mira algo burlón a Radamanthys.
- Y a que debemos el cambio Kyoto de Wyvern?.
Meciendo la bebida ante Radamanthys este se levanta de su asiento y se coloca su yelmo.
- Cambio? Quien cambió?.
- No se, cierto juez que siempre bebía por la mañana algún whisky caro, no……. jugo de naranja
- Ja!, no me hagas reír
Este camina a la ventana y se cruza de brazos dejando la conversación de lado y un gran silencio.
- La señora Pandora………..ya despertó?
- No se. Te importa?.
Minos se deja caer en aquel lujoso asiento y estira el brazo para dejar la bebida a un lado.
- Simple pregunta.
- Ese sapo anda gritando desde la mañana que su señora Pandora por fin despertó, no se como esa cosa no le da dolor de cabeza.
Radamanthys solo mira a Minos por entre su hombro y comienza a retirarse.
- Y ahora donde vas?
- Tengo un asunto pendiente con la señora Pandora.
- ¡¿Señora Pandora?! De cuando enfrente de mi le dices "señora Pandora"?.
Radamantis no dice nada pero conserva la misma seriedad, mirado por última vez a Minos se dirige nuevamente hacia la puerta pero este se detiene antes de abrirla.
- Hiciste un buen trabajo en la guerra.
- Lo dices por Prackto? o por que salvé a la señora Pandora?
- Escucho su arpa, nuevamente toca.
Sin decir mas este abre la puerta de caoba y sale del lugar dejando a un Minos bastante extrañado quien pareciera concentrarse lo suficiente para escuchar algo, volteando a varias direcciones.
- Yo no oigo nada, este esta loco.
Este toma nuevamente el vaso que se encontraba en la mesa.
- A menos que…………Waaackkk!!! Esto sabe asqueroso.
Lentamente Radamanthys caminaba por los pasillos del castillo adentrándose a donde Pandora se encontraba, normalmente esta parte del palacio se encontraba en lo mas alto y lejano del castillo puesto que el castillo en si era como un laberinto, así sería mas fácil cuidar de la guardiana y sobre todo de la puerta.
Pandora se encontraba concentrada en su melodía mientras que su sirviente al escuchar que alguien tocaba a la puerta abría, notando a Radamanthys con algo en su mano cubierto por una fina tela rojiza.
- Señor Radamanthys!, es acaso la gran espada del gran Hades?!.
quel pobre infeliz casi babeaba ante la idea de al menos tocar la gloriosa espada de su señor, a lo que Radamanthys dándole una fulminante mirada hizo que este sapo saliera corriendo de la habitación cerrando la puerta tras él. Lentamente Radamanthys se acercaba a Pandora quien seguía concentrada en su melodía teniendo sus ojos cerrados y una gran quietud en su rostro, las botas metálicas del Kyoto ni siquiera resonaban mientras se acercaba poco a poco, parando a unos cuantos metros de ella.
- Radamanthys! Por fin llegas.
Al ver que Pandora ya había notado su presencia este se arrodilla evitando mirarla, lentamente esta para su melodía y abre sus ojos viendo a aquel guerrero postrado frente a ella.
- Señora Pandora, he venido a entregarle esto.
Estirando sus manos extiende la espada del gran Hades quien dejaba ver apenas el mango negro de entre la tela, Pandora lentamente se levanta y se acerca al Kyoto quien sostenía la espada, delicadamente Pandora la toma, quitándosela de las manos del Juez.
- Veo que el gran Hades no se equivocó con tigo, fuiste capaz de cuidar Heinstein y a sus guerreros, gracias…Radamanthys.
Con voz dulce y tranquila Pandora hablaba con su guerrero quien al escuchar esas palabras no evitó abrir sus ojos de par en par y sentir algo de enojo asía con él, apretando levemente sus dientes y lentamente su puño se cerraba.
- No importa aquella prueba, demostraste gran fidelidad a Hades a la hora de sostener la espada y sobre todo al entregarla…..
- Vasta!!!
- He!
La furia del Kyoto era notoria en su voz, mientras su rostro bajo ocultaba la gran rabia que sentía.
- Que estas tratando de decir?, Radamanthys.
- Sabe perfectamente que falle.
- Como?!.
- No fui capas de…………..salvarla.
Pandora abre sus ojos con sorpresa, mientras que Radamanthys seguía con la mirada baja.
- Disculpe……..me retiro.
Sin decir mas este se aleja, sin dejar que Pandora mirara su rostro, dejándola sorprendida. Ya lejos de donde Pandora se encontraba, él Kyoto se detiene y golpea el muro con su puño, recargándose en el, sus ojos se mostraban desconcertados y sus dientes entre cerrados.
- Que rayos me pasa?! Me comporté como un imbecil, como fue que le dije eso…..me importa un bledo su vida.
Llegando la tarde Pandora comúnmente se encontraba en el jardín sentada en una banca de mármol y esta vez quería estar a solas en ese lugar, seguía desconcertada desde la visita del Kyoto y cada vez su cabeza pensaba la misma escena.
- No fui capas de…………..salvarla.
Sobre todo las mismas palabras.
- En esta temporada el lugar es mas frío. No debería estar aquí afuera.
La voz de Radamanthys había interrumpido sus pensamientos súbitamente y solo se limitó a mover una florecilla que durante ese tiempo a solas simplemente jugueteaba en sus manos, Radamanthys como era común siempre se encontraba tras de Pandora, no se atrevía a ponerse frente a ella, mientras Pandora por la vergüenza que sentía (mas si hace unos segundos estaba pensando en él), no quería voltear atrás.
- Dime Radamanthys, puedes leer el corazón de las personas?.
Pandora siente como aquel guerrero se acercaba a ella teniendo un escalofrío que atravesaba su cuerpo rápidamente.
- Aun que quisiera no soy un dios.
- Recuerda que yo no soy ni un dios o espectro, soy una….mortal.
En un susurro pronunció la última palabra, sintiendo como apretaba el tallo de la flor con nerviosismo cosa que el Kyoto nota.
- Me esta pidiendo que lea el suyo?
Los ojos de Pandora se abrieron de par en par, sin querer se estaba evidenciando.
- No, solo era una pregunta.
- Puedo verlos a simple vista, pero no se preocupe, solo lo veo en los muertos.
El Kyoto quita la pequeña flor de las manos de Pandora comenzándola a mover entre sus dedos.
- No pensé que le gustara este tipo de flor, acaso? Es su color?
Pandora desvía la mirada para comenzar a alejarse.
- Dije algo malo?.
Decía Radamanthys tratando de darle alcance pero siempre permaneciendo detrás de ella.
- No.
- Vamos, no quiero cometer mas fallas.
Pandora se gira y mira al Kyoto.
- No te preocupes Radamanthys, tu reputación y rango están a salvo.
- Piensa que lo hago por quedar bien con Hades o los dioses Hypnos y Thanatos.
Pandora no contestó, Radamanthys solo desvía la mirada mordiéndose levemente el labio, Pandora gira tomando nuevamente su camino, Radamanthys titubeo por un momento pero después le da alcance y se pone frente a ella estirándole la mano.
- Tregua!.
Sorprendida mira al Kyoto fijamente dejando después escapar una nítida sonrisa.
- Tregua.
Esta toma la mano del Kyoto mostrando sinceridad, Radamanthys no evita dejar salir una sonrisa.
Continuara…………….
Ya puedo salir? Las antorchas ya estarán apagadas? Jajaja! Pues para enmendar mi tardanza que si fue de largo tiempo pues aquí dejo capítulos extras para la banda lectora, sobre todo mando un millón de gracias a los que me mandaron una tarjeta de felicitación por mi cumple, una de ellas fue mi amiga Minerva a la cual le agradezco el detallazo la verdad mil gracias y pues la historia sigue señores y los invito a seguir leyendo, leer ayuda mucho, ajaja.
Di no al robo de fics.
Di no a la crítica destructiva de fics.
Sario®
