El ave milenaria.

El fuego de sus plumas envuelve Heinstein.

Llegado el atardecer y como fue predicho por Zeus, dos caballeros llegaron a Heinstein, uno por parte de Poseidón y el otro por parte de Athena.

Pandora se encontraba ya lista en la parte principal del palacio, donde les daría la supuesta bienvenida aún que no con muchas ganas, a su lado y de rodillas Radamanthys se encontraba con una expresión bastante seria y fría.

- Gran Pandora, los representantes de Athena y Poseidón han llegado.

Zeros aparecía con un pequeño estandarte y una venda en su cabeza que cubría un golpe a causa del Kyoto.

- Hazlos pasar.

Suavemente Pandora decía y al momento dos caballeros aparecían, ambos caminaban lentamente y sobretodo muy serios.

- Bienvenidos….caballeros, por ordenes del gran dios Zeus, Heinstein abre las puertas a los enviados de los dioses, yo soy Pandora y seré su…..anfitriona por esta corta estancia. Díganme, cuales son sus nombres.

- Déjeme presentarme primero, soy uno de los generales marinos, enviado de Poseidón, mi nombre es Sorrento de Siren.

Este hace una leve inclinación, poniendo su flauta en su pecho.

- Yo soy un santo de Athena.

Radamanthys al escuchar "santo de Athena" no evita sacar un semblante de odio y asco.

- Mi nombre es Ikki, caballero del Fénix.

- Ikki!!!

Exclamó Pandora.

- Así es.

Pandora había quedado estupefacta y Radamanthys lo nota.

- Se encuentra bien Pandora Sama?.

Murmuró Radamanthys, a lo que ella solo asiente.

- Bien, como ya fuimos presentados……bueno, - Sorrento no evita mirar a Radamanthys- toda la mayoría, déjenme decirles que espero que esta estadía "diplomática" sea corta, no quiero dejar mi reino solo, digamos que mi dios y nosotros tenemos muchos planes.

Este mira algo burlón a Ikki.

- Me pregunto si el señor Hades vendrá.

- No, no vendrá Santo del Fénix.

- Como dice?.

- Como verá, yo soy la encargada de cuidar Heinstein, mientras el esta en el Inframundo, es un dios bastante ocupado. Espero lo comprendan.

Ikki no evita ponerse pensativo y decide no hurgar más en el asunto.

- Bien, ahora mi fiel sirviente Zeros, los acompañara a cada uno a su habitación, les aconsejo que no salgan a menos que el los guíe, puesto que el castillo es un gran laberinto, pueden perderse.

Ambos asienten y enseguida Zeros se los lleva dejando a Pandora a solas con Radamanthys.

- Parece que ese santo Ateniense la impresionó mucho.

- Que dices?!

- No me valla a salir con que ese santucho la engatuso.

Pandora frunce el seño y se aleja.

- Realmente no sabes lo que pasa, es mejor quedarse callado.

- He!

Esta no contestó y sigue su camino, Radamanthys decide no dejarla ir.

- Ha! Se me olvidaba que los "hermanos" siguen teniendo sus ………secretos, pero créame, esa situación me esta hartando.

Este se pone frente a Pandora entorpeciéndole el camino a lo que ella solo lo mira fijamente a los ojos.

- Sabes Radamanthys, siempre me he preguntado de que color son tus ojos.

- ¡¿Qué?!.

Pandora ya no dice más y esquivando a Radamanthys sigue de largo a su habitación.

La noche cayó en Heinstein y la oscuridad albergaba todo el lugar, salvo unas cuantas antorchas que iluminaban el castillo, en un pasillo levemente una melodía se escuchaba y en el interior de un salón una chica tocaba su arpa, las notas que producían parecían relajar y el escenario que mostraba le relajaba, los rayos platinados de la luna se dejaban caer de aquel tragaluz finamente decorado, mostrando un ambiente de quietud, pero ese ambiente no bastó y sus dedos dejaron de tocar el arpa y lentamente esta los baja.

- Veo que subestimé a los Santos de Athena.

Con sus ojos cerrados Pandora decía con tranquilidad mientras de entre las sombras un chico de armadura azulina aparecía ante ella.

- Realmente me sorprendiste, Pandora, por fin conozco el nombre de la chica de mis sueños, o debería decir, de mis pesadillas.

Este camina hasta la pequeña plataforma que se encontraba al centro, Pandora lentamente abre sus ojos al sentir los pasos del joven.

- Es increíble que nuestras vidas sigan tan conectadas con Athena, su sello, nuestras vidas, nuestra lucha, inclusive ……….nuestros hermanos.

- No te niego, me sorprendí al verte, por un momento no te reconocí pero al verte de cerca supe que ya nos habíamos conocido tiempo atrás.

Pandora saca una leve sonrisa.

- Estas aquí por……

- Por Shun.

- Shun esta destinado desde su nacimiento a Hades.

- Mentira…..su estrella le mostró que estaba destinado a ser un Santo de Athena.

- Irónico no lo crees?!

Esta desvía la mirada del santo, Ikki lentamente sube a donde ella se encontraba y delicadamente le toma su mentón para verla a los ojos.

- Tu mirada me demuestra que tienes un gran peso sobre tus hombros.

Pandora mira sorprendida al caballero quien aún no le quitaba la mano de su rostro.

- Huy!!! Perdonen, interrumpo algo?

- Sorrento!.

- El mismo, caballero del Fénix.

- A que has venido, aquí ninguno de los dos pueden pasar.

- Pero él ya lo hizo, y valla de que forma.

Ambos se sorprenden pero Ikki comenzaba a molestarse.

- Perdonen mis modales, pero quise que la gran Pandora escuchara mis melodías, yo hace rato escuché las suyas, suenan bien, pero le falta un toque que las mías tienen.

- He!

Lentamente Sorrento comienza a tocar, empezando con tonos suaves, pero con forme la melodía seguía los tonos se volvían mas agudos y desquiciantes. Pandora no evita sacar un leve quejido de su boca y caer de rodillas al suelo tapándose sus oídos, Ikki quien también lo hacía al ver a Pandora así la sujeta de los hombros como protegiéndola.

- Detente Sorrento! Es una mujer, un santo no debe levantar el puño contra una mujer.

Sorrento inesperadamente deja de tocar, mirando seriamente a Pandora quien se desvanecía completamente hacía el caballero del Fénix.

- Con que, es verdad! ella es mortal.

- Que es lo que querías probar Sorrento?.

- Nada, ahora lo tengo claro.

- Yo también.

Detrás de él Radamanthys aparecía y cuando Sorrento le dio la cara le da un gran golpe en la boca del estomago haciendo que este se doblara y tirara la flauta.

- Creo que te cuidaré esto hasta que te vallas.

Radamanthys toma la flauta de Sorrento y camina hacia donde se encontraba Pandora quien era ayudada a incorporarse por Ikki.

- Si quieres ayudar? llévate a esa cucaracha de aquí. Yo me encargaré de ella.

Ikki solo frunció el seño y miró a Pandora.

- Estarás bien.

Pandora mira como el caballero la dejaba con Radamanthys y este se aleja tomando a Sorrento y llevándoselo a su habitación.

- Tardaste.

Pandora decía con extrañes a Radamanthys quien la sostenía de sus hombros.

- Eso cree?!

Ella no evita mirar a Radamanthys confundida.

- Pensé dejarla hablar con ese santo, lástima que ese general marino haya interrumpido, se veían tan a gusto.

- Pareces una doncella chismosa, no un Kyoto.

Esta se zafa de Radamanthys o eso intenta pero ve que él no la suelta.

- Creí que teníamos una tregua.

- Yo también lo pensé, tú lo haces más difícil.

- Yo?!!

- Radamanthys, si tanto te repugna esta misión te aconsejo que dejes que otro espectro lo haga.

Pandora termina por irse a su habitación dejando a Radamanthys muy molesto.

- Jajajaja!

- Cual es la gracia Sorrento?.

- Es gracioso, un santo de Athena me ayuda y me envía a mi habitación, que seguirá? me arroparas y me darás el beso de buenas noches?.

- Aquí es la puerta de tu habitación, puedes entrar solo.

Ikki deja a Sorrento en la alfombra del pasillo y este lo mira desafiante y con esa risa burlona en sus labios.

- Jjaja! No, lo que sigue es que tal vez un santo de Athena entre a la habitación de esa princesita mortal. Cielos que modales tienen hoy en día los santos Atenienses.

- No digas tonterías Sorrento.

- Vamos Ikki, estas aquí para calmar el mar del Inframundo y yo tal vez no lo quiera y sabiendo ahora que Pandora es una mortal común y corriente podré hechizarla fácilmente.

- Ten cuidado, no sabes con quien estas tratando.

- Jajaja si lo se, estoy tratando con la hermana mortal de Hades, debo recalcar lo "mortal" otra vez?

- Bien, por eso tienes que mantener tu distancia con ella, Hades no es cualquier dios y si quieres regresar de nuevo a tu pilar te aconsejo que no te metas con ella, la espada de Hades no tiene comparación con la espada de Balmung y aquí el anillo de los Nibelungos no tiene mucho efecto.

Sorrento frunce el seño y mira como Ikki se aleja sin importarle lo que el había dicho.

Al amanecer Pandora decide omitir el desayuno y decide ir al jardín donde en ocasiones se quedaba observando el lugar por horas.

- Se encuentra bien?

Ikki sorpresivamente le hablaba y este se encontraba oculto entre el tronco de un árbol, dándole la espalda a Pandora.

- Cuanto tiempo lleva ahí.

- Poco, puedo decir que cinco minutos antes de que usted apareciera.

- Puedo preguntar por que has venido tu aquí?

Este sale dejándose ver y se acerca a Pandora, donde queda parado a unos cuantos metros de ella.

- Yo me ofrecí a venir aquí, Athena supo que yo necesitaba aclarar algunas dudas y sobre todo sería la única oportunidad de abogar por Shun.

- ¿Quieres mucho a tu hermano no es así?

Ikki asiente.

- Yo también lo amo.

- No será temor?

- He!

- Dime Pandora, el nacimiento de tu ……hermano menor fue lo que esperabas?.

- Tú como……..

- No creas que no se nada de ti, puedo jurar que tú eres la libertadora de los espectros e incluso puedo decir que ellos no lo saben. Dime Pandora que es lo que ocultan esos ojos, temor, odio, impotencia?.

Pandora se levanta de la banca y se aleja unos cuantos pasos.

- No creo que eso te incumba. Y aun que llegaras al fondo de esto, crees que podría dejar a tu hermano libre?

- De esperanzas vive uno no?.

- Ja!, esa palabra desde cuando la he dejado de escuchar, por si no lo sabes, el lema de el Inframundo es de que a partir de que entres a sus tierras pierdes la esperanza.

- Pandora, que es lo que mas extrañas?

- Yo?!

- Si.

- Nada, no extraño nada.

Esta se aleja y toma una de las rosas que crecían en el jardín pero inesperadamente se hiere con la espina de esta dejándola caer, Ikki la recoge y se la da.

- Deberías tener cuidado, aun que es muy hermosa, se defiende bien.

Pandora escucha atenta a Ikki quien no le apartaba la vista pero esta decide ver su dedo, notando como empezaba a sangrar.

- Sangre!, si, antes había color en mi mirada, el cielo era azul, el pasto verde y la sangre roja.

Esta decía con algo de tristeza en su voz, Ikki sostiene su mano con cuidado como si este le ofreciera su comprensión.

- Interrumpo algo?.

- Radamanthys!.

- No, su permiso.

Ikki decía serio y sin decir mas se aleja, cuando este pasa cerca de Radamanthys podía sentir la furia del Kyoto hacia él, cosa que no le importó, Radamanthys después de que el santo pasara mira por entre su hombro para después ir con Pandora a quien nota que no dejaba de mirar aquella flor.

- Esos Santos se están volviendo más escurridizos.

Pandora mira a Radamanthys sin decir nada.

- Ja! no creí que una simple rosa levantada por un santucho de baja categoría sea de tal importancia.

- Por que lo dices?

- Por la forma en como la mira.

- Entonces, has estado aquí desde hace mas tiempo, no es así?.

- Ja! que observadora.

Este se aleja y deja a Pandora a solas y extrañada.

Mientras Ikki se encontraba sentado en las escalinatas de la entrada del castillo cuando siente las fuertes pisadas de Radamanthys.

- Oye debilucho, estas aquí por tratados diplomáticos, no para engatusar a la guardiana.

- Quien dice eso?

- Solo lo digo por lo que miro.

- Según me dijeron es con Pandora con quien debo hablar no?

- Pero en mi presencia y no a hurtadillas.

- Lo dices por lo de anoche.

- También por lo de hoy.

- Eso fue coincidencia.

- Coincidencia? No me hagas reír.

- No me importa si me crees, yo no estoy acostumbrado a mentir.

- Por lo que veo siento que ustedes dos ya se conocen.

- Si.

- ¡¿Qué?!

- Antes de ser un caballero del zodiaco conocí a Pandora y a ………su hermano.

- ¡¿Cómo?! Tu sabes que……

- Si, desgraciadamente la vida de nuestros hermanos estará enlazada.

- Nuestros hermanos? Hades y un santo Ateniense de bronce?.

Ikki ya no quiso hablar más y se retira adentrándose al imponente castillo dejando a Radamanthys sorprendido.

- Una cosa mas,

Ikki mira por entre su hombro notando como Radamanthys seguía dándole la espalda.

- Si en verdad tanto aprecias la vida de la guardiana, deberías quitarle algo del gran peso que descarga sobre sus hombros y no reprochándole cosas.

Radamanthys aprieta sus dientes con fuerzas.

- De por si extraña el color de las cosas.

Ikki retoma su camino y Radamanthys se voltea furioso apretando ahora sus puños con violencia.

- Maldito santo de bronce, como sabe mas sobre la misma Pandora que yo.

Decía este para sus adentros, recordando con mas detalle la pregunta que una vez le hizo Pandora.

- Sabes Radamanthys, siempre me he preguntado de que color son tus ojos.

Mientras Pandora seguía en aquel jardín pensativa.

- Dígame de que color es este pañuelo?.

Radamanthys había llegado súbitamente y le arrojaba a las piernas un pañuelo de un color amarillento y pálido.

- Que preguntas tan tontas haces.

Esta se levanta y deja el pañuelo de lado sintiendo como Radamanthys la toma del brazo.

- El día en que me diga su color sin la ayuda de nadie, ese día dejo Heinstein

Pandora abre sus ojos de par en par mirando como su guardián se retiraba, después de que este casi se perdiera por completo en el interior del castillo mira hacia la banca de mármol notando aquel paliducho color en el pañuelo.

Después de las tensas horas en Heinstein, la última reunión con ambos caballeros se daba.

- Athena esta en la mejor disposición para arreglar una tregua entre dioses, lo que menos quiere es una guerra santa en donde la vida de sus santos se pierda.

- Bueno eso es inevitable.

Decía Sorrento burlón notando como todos ponían atención en él.

- No es que sea malvado pero todo mundo quiere el poder absoluto de la tierra y de sus habitantes, Athena corrió con la mala suerte de ser su protectora.

Este alarga su sonrisa hacia el caballero del Fénix, quien nunca pierde la compostura.

- El tiempo de reunión en Heinstein ha terminado, caballero Ikki, regrese a su santuario, descuide, en este momento no tenemos la intención de abatirnos en contra del santuario, pero lamentablemente no durará mucho.

Ikki solo asiente e inclinándose levemente se aleja.

- Bien ahora que ese santucho se ha ido demos comienzo a lo que de verdad importa.

- Creo que ya esta reunión ha terminado Sorrento.

- ¡¿Qué dice?!

- Mientras estemos en el ojo de Zeus poco podemos hacer, aún que puedo asegurarte que tu dios Poseidón, pronto recibirá la visita de mi señor Hades.

- Entiendo.

- Ve, y mándale el mensaje a tu dios.

Sorrento asiente mostrando una ligera sonrisa, Radamanthys se levanta y le arroja su flauta, Sorrento la toma con cuidado y parte de regreso a su Santuario Marino.

- Puedo saber por que ahora quiere una tregua temporal con el santuario? Acaso el caballero del Fénix le simpatizó tanto que ahora doblamos la cabeza.

- Si no te has dado cuenta Radamanthys no estamos en condiciones de atacar al santuario.

- Que no estamos en condiciones?! Ja! son tonterías, estamos listos, solo falta la orden.

- Orden de Hades, cosa que aún no ha dado, no estoy dispuesta en dejar que algo malo le pase a mi señor Hades y mucho menos desperdiciaré inútilmente la vida de los 108 Masei.

Radamanthys arde en furia y sostiene del brazo a Pandora con fuerzas.

- Me lastimas.

- Espero no sea por que ese santucho la haya engatusado.

- Suéltame!.

Decía con seriedad, mientras Radamanthys aleja su vista de ella y se aleja.

Continuara…………….

Celos??? Será eso lo que envuelve al Kyoto? Bueno eso se verá en los siguientes capítulos jojojojo. Una vez mas mil y un millón de disculpas, pero es que ahora si la cosa aquí se saturó con millones de planes, mando un enorme saludo a mi amigo Scorpio no Sefiroth quien en mi ultima temporada en el foro de Saint Seiya tomaba el personaje de Radamanthys, un enorme saludo donde quiera que estés me anduve acordando de ti, espero volver a ese foro de locos y pues un enorme saludo también para las personas que leen mis fics.

Salu2 a la banda lectora.

Di no al robo de fics.

Di no a la crítica destructiva de fics.

Sario®