¡Hola!

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besos.

pd. Eet de Regina Spektor fue parte de mi inspiración para este capítulo (:


-¡Hermione,Draco!- gritaba una chica pelinegra- ¿por qué tardan tanto?

Hermione trataba de seguir a Pansy con la mirada, pero jamás la había visto tan feliz, llena de energía corriendo de un lado para otro por los jardines de Hogwarts. Después de perder de vista a Pansy, Hermione posó sus ojos en su acompañante, quien trataba de disminuir su paso para caminar junto a ella. Reprimía una sonrisa, también estaba feliz, no tanto como Pansy, pero lo trataba de disminuir, incluso mordió su labio un par de veces para reprimir una sonrisa.

-No tienes que ocultar tu felicidad, no porque te vea sonreír quiere decir que dejarás de ser el mismo Malfoy de slytherin que me odia más que nadie en el mundo mágico. Prometo no decirle a nadie

-No te odio, Granger. Es difícil odiarte. – Trato de encontrarse con los ojos de ella, pero Hermione se había volteado lo suficientemente rápido para evadir su mirada.

-Debemos de encontrar a Pans, ¿qué tal si se vuelve a perder? La última vez estaba cerca del bosque prohibido sin su varita, ¿sabes lo que pudo haberle pasado? Las criaturas aún no están muy contentas…

-Sobrevirará, ven- Tomó su brazo para dirigirla hacia otro lado, caminaron unos metros más y pudieron notar el sauce boxeador de lejos- Hermione Granger, hay algo en ti que encuentro sumamente interesante

Hermione comenzó a reír, trato de ocultar su risa con la mano, pero no paraba de reír. Observó a Draco mientras él la veía extrañada .Cuando su ataque de risa paso, habló - ¿En serio Malfoy? ¿Eso dices a todas tus amiguitas? ¿Les das un paseo mágico y después dices esa línea taaan mala?

-¡La señorita Hermione Granger!- una gran onda de aplausos se extendieron por todo el lugar, Hermione no notó el reflector que apuntaba hacia ella, su mente estaba a kilómetros de ahí. Pansy trató de hacerla reaccionar pero nada funcionaba hasta que Ron, quien ahora estaba a su lado derecho le dio un leve golpe en las costillas.

Hermione reaccionó rápidamente, tomó el brazo que le ofrecía Harry para subir a su lado al podio donde le estaban llamando. Le habían otorgado un premio por su lucha contra los derechos de las mujeres-centuaro en París; lo recibió con un pequeño discurso, posó a lado de su nuevo jefe para una foto y después volvió con sus viejos amigos.

Draco no quitó la vista de ella, se permitió observarla mientras le otorgaban su premio. Se veía recuperada. Después de la guerra y de todo el tiempo que llevó la reconstrucción del castillo, Hermione siempre estaba cansada, con bolsas bajo los ojos y demasiados kilos menos. Viéndola en el podio hablando de derechos, que en realidad a él no le importaban, se dio cuenta que estaba mejor, ya no tenía cara de mal humor, había recuperado peso y su cara estaba radiante. París le había hecho bien, lo contrario de lo que París le había hecho a él.

¿Por qué dejo ir a Hermione a París? Por idiota, no había otra respuesta y Pansy se lo recordaba cada que lo veía. Pero ella se quiso ir, nada de lo que Draco hiciera serviría para detenerla, si ella se quería ir, se iría. ( Y se fue. )

Las primeras semanas seguía esperanzado de que ella volvería y que todo sería como antes, pero después de los dos meses, supo que nada la haría volver. Jamás imaginó que una carta de Potter la haría volver, en ese caso habría obligado al cara rajada a escribir una carta lo antes posible. Pansy fue la encargada decirle que Hermione volvería, claro, ella le había jurado a Harry y a Hermione que no diría nada de su regreso a Londres, pero Pansy no tenía secretos con Draco. Y le dijo, esperanzada en que su amigo retomara su vida, que dejará de salir con una mujer diferente cada noche, que dejará de trabajar tanto para evadir a sus amigos, que ideara un plan para recuperarla a su regreso. Pero todo el esfuerzo de Pansy, había sido en vano.

-Me voy a casar- Anunció Draco

-¿Qué? Ni siquiera sabía que estabas saliendo con alguien, mucho menos tan formal como para casarte con ella. NO DRACO MALFOY, escúchame bien, no vas a casarte. No si puedo impedirlo…

Si, eso fue lo que dijo cuando vio a Hermione, ¿Por qué no pudo preguntarle, por que Potter había sido él único capaz de hacerla volver? ¿Por qué no preguntó que tal la había pasado en París? ¿Por qué tuvo que abrir su boca para dar semejante anuncio? De nuevo, por idiota.

Al siguiente día, Draco uso los polvos flu para aparecer en el departamento de Blaise, la llegada de Hermione aún lo inquietaba; necesitaba profundamente un par de tragos para olvidar que había vuelto. Lo encontró sumamente gracioso, puesto que hace unos días bebía para olvidar que Hermione se había ido.

-¿Blaise?- preguntó Draco a una sala vacía- ¿estás aquí? Vamos al pub, prometo no decirle a Pansy si coqueteas con otra chica…

-¡Draco Malfoy!- Pansy salió de una recamara leyendo una vieja edición del profeta-¡¿Qué demonios te pasa?!

Blaise salió detrás de ella, sonrió hacia su amigo, pero borró la sonrisa de su cara en cuanto Pansy lo volteó a ver con una mirada severa- ¿No deberías de estar planeando una boda, en vez de estar pervirtiendo a mi novio?

-¿Sigues molestas?-

-¡Merlín!, ¿Qué si sigo molesta? Por supuesto que sí- Pegó en el sillón con una edición vieja del profeta- ¿Tú?, ¿Tú sabias de esa dichosa boda?- Comenzó a golpear a Blaise en el brazo con el mismo periódico

-yo-yo…- tartamudeo Blaise pero Pansy lo interrumpió

-Me voy, no soporto ver a ninguno de los dos- Aventó el periódico contra Draco, tomó su bolsa y se dirigió a la chimenea para desaparecer en llamas verdes.

Pansy había tomado bastante mal la noticia, peor de lo que hubiese imaginado. Pero Draco se encargaría de eso después, tal vez la pondría a cargo de la decoración de la boda o de las invitaciones y con eso estaba seguro que a Pansy se le olvidaría porque estaba molesta.

Draco y Blaise compartían alegremente el par de tragos que Draco había prometido pagar. A pesar de solo ser las dos de la tarde, el pub estaba bastante lleno de gente curiosa que no dejaban de mirar al par de amigos, claro un famoso ex mortifago, ex novio de Hermione Granger, claro que iban a mirar con curiosidad. Draco bebió su trago de un golpe dispuesto a salir del pub, pero por la enorme ventana reconoció a Hermione y a Harry en la cafetería de enfrente.

-Gracias por venir, Herm- Harry ordenó un café y le sonrió a la coqueta mesera, cuando esta se fue, volvió a hablar- ¿Qué paso con Malfoy?

-Pansy probablemente está con Blaise, así que saliendo de aquí pode darme un baño de burbujas con música muggle

-¿Así de mal?- preguntó Harry notando que obviamente Hermione no quería hablar de eso

-Se va a casar, no hay nada que yo pueda hacer- miró por la ventana y le pareció reconocer una rubia cabellera, pero pensó que probablemente su mente estaba alucinando.

-Herm, se que también regresaste por él, porque lo extrañas tanto como él a ti-

-Yo volví porque mi mejor amigo me lo pidió. – Tomó la mano de Harry- además, no puedo extrañarlo, no debo. Todo el año que estuve con él lo único que hacíamos era pelear…

-Pero se aman, y todos nos damos cuenta de eso.

-No es suficiente, Harry.

Después de salir de la cafetería, permitió que Harry la acompañara hasta su casa. Se despidió de su amigo prometiendo comer al siguiente día juntos, e hizo exactamente lo que le había dicho a su mejor amigo; preparó la tina con burbujas y esencias de lavanda recogió su cabello ahora esponjado por el vapor, se sumergió en la tina y dejo que la dulce voz de Regina Spektor inundara el cuarto de baño.

Cerró los ojos unos minutos, relajando su mente y tratando de dejar de pensar en Draco ¿Con quién demonios se iba a casar?¿Por qué no fue a buscarla a París si la amaba tanto como Harry dice?. ¿Había olvidado Draco lo que era Hermione para él?

Cuando notó que la música se había detenido abrió los ojos. Sin la música, el departamento estaba en completo silencio, esperó unos segundos esperanzada de escuchar la voz de Pansy quejarse por la música, pero nada paso.

Dos segundos más.

Escuchó la puerta principal abrirse y cerrarse, escuchó los ligeros pasos por el recibidor. Algo le decía que no era Pansy, ella no era tan callada, jamás. Sus instintos la hicieron envolver su cuerpo en una toalla, tomar el florero que decoraba el baño y salir en busca del intruso.

-¿En verdad pensabas atacar a alguien con un florero de plástico?- llamaron atrás de ella cuando se adentró en la cocina. No tuvo que voltear para saber de quién era esa voz burlona.

-¿Qué haces aquí, Draco?-

-Pansy se volvería loca si falta su florero…- recorrió a Hermione con la mirada. Sintió el cabello de la nuca erizarse. Se acercó a ella, quitó el florero de sus manos y después poso sus dedos fríos en los brazos desnudos de Hermione.

-Draco, ¿cómo entras-?- pero sus palabras fueron consumidas por el apasionado beso que Draco había dado a su boca.

Pansy recorría furiosa las calles, ¿cómo se atrevía Draco a casarse?, cuando ella sabía perfectamente que él amaba a Hermione y que había pasado los últimos meses llorándole en silencio. Estaba tan furiosa que cuando salió del departamento de Blaise, no se dio cuenta que había pronunciado mal su destino y terminó en una tienda de segunda mano. Cansada, se detuvo para poder desaparecer y llegar más rápido a su casa.

-¿Parkinson?- Harry se detuvo en seco cuando reconoció a la bruja

-¡Lo que me faltaba, encontrarme con Potter!- alzó las manos hacia el cielo- Ahora no, tengo que llegar a casa antes de que Hermione la llene de música muggle.

-¿con quién se va a casar Malfoy?- preguntó Harry

-Si supiera Potter, no estaría aquí en medio de la calle hablando contigo. Estaría planeando el funeral de esa zorra y de Draco.

- Hermione se volverá loca si Malfoy se llega a casar, aunque no lo quiera aceptar. Tenemos que hacer algo, Parkinson y rápido.

-¡Obviamente Potter! Ya he pensado varias cosas...- Sonrió maliciosamente, caminó hacia una librería y Harry le siguió torpemente.


¡Gracias por leerme!

Paola W.