¡Hoooooooola!
Nuevo capítulo, perdón por haber tardado tanto, espero que sigan conmigo y con la historia.
Muchas gracias a todas por sus follow, favs y reviews.
PW.
Era la segunda ocasión en la que estaba en la misma situación, parado frente a la casa de Pansy sosteniendo un café esperando a que alguien atendiera la puerta. Desesperado, tocó el timbre, esperó cerca de cinco minutos y volvió a hacerlo. Sabía que había alguien en la casa, conocía a las habitantes; Pansy probablemente estaría preparando el desayuno mientras Hermione veía el noticiero matutino, era su rutina y él la sabía a la perfección. ¿o no? comenzó a dudar, tratando de recordar lo que Pansy había dicho en el club días antes, pero él descubrió que el alcohol y la memoria no se llevan bien. Lo único que recordaba era haber peleado con Pansy… y claro, que Hermione estaba saliendo con alguien. Trató de recordar hasta que la cabeza le dolió, y lo único que consiguió fue pensar maneras en la cual recuperar a su mejor amiga. El café siempre servía, un par de regalos caros y tal vez la promesa de llevarla de viaje serviría, pero esta nueva Pansy tal vez no se conformaría con eso, al contrario, se ofendería por las cosas tan banales y huecas que Draco pudiera ofrecerle. Pansy ahora quería un poco de lealtad y amistad, cosas por la que Draco sabía que Potter y Weasley son conocidos; entonces lo recordó. Potter y Weasley estaban con ella en el bar aquella noche. ¿Qué hacía ese patético par con Pansy? Pero él no estaba dispuesto a convertirse en ellos. Rendido y pensando que tal vez, solo tal vez, podría citar a Potter en su trabajo para poder pedir un consejo, solo tal vez, por supuesto; aún no estaba tan desesperado.
Volvió a tocar el timbre por una última vez, prometiendo que si con ese timbre, ninguna de las dos atendía, recurriría a Potter. Sin embargo, sus plegarias fueron escuchadas, pues si bien la puerta no fue abierta, Hermione abrió la ventana de su recámara en el segundo piso, se asomó y miró hacia Draco.
-Baja a abrir la puerta- ordenó Draco- ¿Qué está pasando, Granger?
-No entiendo qué haces aquí,- habló Hermione sin dejar de mirar al rubio- ¿No tienes nada que hacer?
-Vamos, Granger. Abre la maldita puerta- Desde donde estaba, Hermione pudo identificar que Draco había rodado los ojos.
El rubio vio que Hermione se alejaba de la ventana, sonrió creyendo que la bruja abriría la puerta, pero inmediatamente el cabello oscuro de Pansy se asomó por la ventana a la misma altura donde Hermione había estado
- Vete y no vuelvas, Malfoy- dijo Pansy con tanta seriedad que Draco sintió como su el color desaparecía de su cara y un sudor frío comenzaba a formarse en su nuca. Sin hesitar, se giró sin mencionar nada, simplemente obedeció a su antigua amiga y caminó por la calle hasta que llegó a la avenida principal y desapareció.
-¿Se fue?- preguntó Hermione cuando Pansy le alcanzó en la cocina.
-Sí, Draco Malfoy ya no es bienvenido aquí.
Contrario a sus principios y a todas sus creencias, Draco si había recurrido a Potter, él no lo sabía, pero Draco estaba dispuesto a interceptar a Potter en dónde fuera posible. Lo tenía todo preparado, lo estuvo vigilando por más de una semana para poder conocer sus movimientos, así fue como supo dónde estaba Harry Potter a la una y media de la tarde. Acomodó su rubio cabello, miró el pequeño reloj de bolsillo faltando solo dos minutos para la una y media. Salió de su escondite y caminó por la calle hasta que se encontró con Potter en la entrada de un departamento.
-Potter…- llamó Draco, Harry había pasado a lado de él sin notar la presencia de su ex compañero hasta que él lo llamó, Harry giró e intentó esconder la sonrisa que se formó en sus labios.
-¿Qué pasa, Malfoy? ¿Me vas a decir que casualmente estás en este vecindario y te pareció correcto detenerme en la calle para saludar? Sé perfectamente que esas no son tus intenciones. Si piensas, que voy a pasarle a Hermione algún mensaje, te quiero recordar que no soy una lechuza.
-No es para Hermione…- habló Draco, agradecido que Potter haya ido al punto desde el principio.- Es sobre Pansy
-¿Parkinson?, creo que estar comprometido está dañando tu cerebro, Pansy y yo no somos amigos.
-Pero… los había visto juntos y la semana pasada en el bar…
-¿Estuviste ahí? - Harry lo miró extrañado, pero sabía que Draco no le daría más información- Parkinson y yo teníamos un motivo para hablarnos, ahora que Hermione y tú dejaron claro que no volverán, es inútil que Parkinson y yo continuemos haciéndolo. – Harry retomó su camino, pero antes de continuar se giró hacia el rubio- Si quieres un consejo, déjalas en paz. Ya hiciste lo necesario para dejar claro, que no pretendes que sean parte de tu nueva vida.
Draco se quedó en su lugar mientras analizaba las palabras que Potter había dicho. Supo en esos minutos, que había cometido un error horrible al recurrir a él, de todas las personas, probablemente Harry sería el último en ayudarle. Así, maldiciéndose a sí mismo por haber pensado que Potter ayudaría, regreso debatido a su departamento donde intentó concentrarse, pero fue imposible. Ese mismo día, escribió a Ginny Weasley una carta se reunieron un bar, para olvidar sus problemas.
Blaise Zabini estaba entre la espada y la pared, en realidad, entre Pansy, su novia y Draco, su mejor amigo. Ahora que las personas más importantes para él se habían alejado completamente por más de dos semanas, supo que las cosas estaba mal y que tal vez, era su responsabilidad ayudar a emendar eso, pero cuando le comentó a Pansy, ella se molestó bastante y amenazó con dejar el restaurante si no dejaba de hablar de Draco Malfoy. Así que decidió intentarlo por el otro lado, convencería a Draco de hacerlo posible por recuperar a la pelinegra.
-¿Estás seguro?- preguntó Draco recostado en el sillón mientras veía a Blaise acomodarse la corbata frente al espejo.
-Completamente, todo mundo está invitado. Pansy no ha dejado de mencionarlo, está tan emocionada por el homenaje a Hermione, no puedo creer que no supieras.- Quitó la vista del espejo y miró a su amigo- Hasta Ginny Weasley está invitada.
-No, sabía- Draco cerró los puños con fuerza- no me ha comentado nada.
-Entonces, ¿vas conmigo?-
Draco asintió con la cabeza, determinado a llegar a esa fiesta y hacerlo posible por tener unos segundos ya sea con Pansy o con Hermione, pero estaba seguro que lo conseguiría. Convenció a Blaise de pasar a su casa antes para poder cambiarse por algo más apropiado. Salió, agradecido de que su prometida estuviera fuera de la ciudad para poder hacer lo necesario, en caso de que lo necesitara.
Llegaron al ministerio, Draco recordó el primer día que Hermione entró, ella estaba tan nerviosa que no dejaba de reírse, a él le pareció encantador. La fila para entrar al evento era enorme, Blaise tenía razón, todo mundo había sido invitado al homenaje. Se formaron para entrar, pero el encargado de las listas, los reconoció y los pasó al frente.
-La señorita Parkinson lo está esperando, señor Zabini- dijo el joven. Los dos estaban por ingresar, cuando el encargado les llamó- Perdón señor Malfoy, me parece que no está en la lista de invitados y no lo puedo dejar pasar sin una invitación o sin su nombre en la lista.
-Vine conmigo- dijo Blaise golpeando el brazo de Draco para que pudieran ingresar, pero una barrera mágica impidió el paso del rubio. – Iré por Pansy, espera aquí. – dijo Blaise cuando notó que Draco comenzaba a desesperarse y a llamar la atención de los demás presentes esperando poder entrar al ministerio.
Cuando pasaron más de diez minutos, y Draco no veía señales de su amigo, decidió hacerse a un lado y permitir que los demás invitados siguieran entrando. Comenzaba a sentir que el aire le faltaba, se acercó a un pilar del ministerio y dejo que su cuerpo intentará relajarse para evitar algún ataque de pánico.
Dentro del ministerio, Hermione localizó a Pansy, su vestido largo de lentejuelas verdes estaba frente a Blaise, quien tenía cara de haberse metido en problemas. Iba a acercarse a la pareja, cuando Harry y Ron la interceptaron diciendo que ya la estaban esperando para comenzar el evento. Nerviosa, Hermione se dejó llevar por sus amigos y les pidió que la acompañaran hasta el pódium donde los invitados exigían unas palabras de la homenajeada. Minutos después, cuando Hermione terminó su discurso sobre la lucha de la igualdad de género para brujas y criaturas mágicas femeninas, su jefe decidió tomar el pódium y dar unas palabras de agradecimiento a los invitados, después inauguró el baile y Hermione aprovecho para buscar a Pansy entre la multitud, pues desde que había comenzado su discurso, no la había visto. Regresó al último lugar donde la vio; seguía ahí, discutiendo con Blaise.
-No puedes hacer eso- dijo Pansy- está mal, Blaise. Si Hermione no quiso a Draco aquí fue por algo y si yo no la convencí de lo contrario, es porque me pareció lo correcto.
-¿Qué sabes tú lo que es correcto? Draco no ha dejado de darle vueltas al asunto para ver cómo puede recuperar tu amistad.- habló Blaise perdiendo la paciencia- ¡Por Merlín! Hasta recurrió a Potter….
-Esta no es mi noche, es de Hermione- dijo Pansy- yo no le pedí que no lo invitará, ello lo decidió así, Draco lo decidió así.
-¿a qué te refieres con eso?- pregunto Blaise molesto, ninguno de los dos se había dado cuenta de la presencia de la homenajeada
-Hermione me dijo lo que paso en París y cómo siempre, las cosas son así porque Draco lo decidió. Él decidió alejarnos de su vida… él decidió perder a Hermione antes que pedir perdón por sus malas decisiones.
-¿Dónde está?- preguntó Hermione dejándose ver.
-Estaba a fuera, por favor déjalo hablar…- suplicó Blaise
Hermione no dijo nada, simplemente se retiró de ahí y caminó hacia la salida. Dudaba que Draco siguiera fuera esperando, lo conocía, él se habría hartado e ido de ahí cuando no le negaron el paso. No quería que su amiga estuviera discutiendo con su novio, únicamente por culpa de Draco, estaba dispuesta a hablar con él si eso era lo que hacía falta. Para su sorpresa, Draco seguía a fuera, la calle estaba vacía y no había más fila. Solamente la silueta de Draco recargado en el pilar de mármol era visible. Hermione se acercó, se dio cuenta que el joven estaba sumergido en sus pensamientos y que tenía la cara más pálida de lo normal. Le tocó el hombro esperando haciéndolo reaccionar.
-Quería hablar con Pansy- soltó Draco de pronto cuando notó la presencia de Hermione quien ya se había girado probablemente mal interpretando las palabras de Draco, él no sé refería a que no quería hablar con ella y Hermione ya estaba de espaldas, alejándose de él- ¡PERDÓN!- gritó el con todas sus fuerzas, lo que provoco que Hermione se girará- ¡PERDÓN POR HABERME METIDO CON ALGUIEN EN NUESTRA PROPIA CAMA!, ¡PERDÓN POR NO HABERTE DICHO LO MUCHO QUE ME ARREPIENTO DE HABERLO HECHO!, ¡PERDÓN POR NO HABERTE SEGUIDO CUANDO TE FUISTE A PARÍS!, ¡PERDÓN POR NO HABERTE DICHO QUE YO TAMPOCO PUEDO SACARTE DE MI MENTE!
Hermione se quedó inmóvil, mirando a Draco mientras él se intentaba a acercarse a ella. Cuando se acercó lo suficiente para susurrarle algo al oído, en esos momentos, Hermione se dio cuenta que no estaban solos, que había fotógrafos, prensa y varios invitados mirándolos atentamente.
¿Qué les pareció? ¿Draco necesita sufrir más? Espero sus reviews.
Pd. Si alguna de ustedes seguía mi otra historia, puede pasar a mi perfil para ver que pasará con ella (:
