Han pasado cuatro dias [¡¡CUATRO!!] desde la ultima vez que vi a Jake.
No había llamado por telefono, nadie lo había visto.
Yo llevaba dos años como vampira, él, pacientemente, me había esperado, sin dejar su escencia lupina para que ambos pudieramos tener la misma edad...dieciocho.
Pero no concebía como podía haberse olvidado de mi.
Mi madre decía que Jake no se había olvidado de mi, que tal vez estaba ocupado.
Decidí ir a buscarlo a La Push, o ver si Leah o Sam podían decirme algo de él.
Bajé las escaleras a buscar mis llaves.
¡Demonios! ¿donde las puse?
Tía Alice ¿no has visto mis llaves?-pregunté
No, pero tu papá debe de saber...-respondió-Si, el lo sabe-aseguró
¿Papá?-llamé a la puerta un par de veces-¿Papá?
Pasa Nessie-abrió la puerta de la oficina de mi abuelo Carlisle, estaba leyendo un libro.
¿Has visto mis llaves?-pregunté
¿A donde crees que vas?-mi papá y sus repentinos cambios de padre relajado a estricto.
Iré a La Push...quiero buscar a Jacob...
Él rodó los ojos, Jake no le agradaba, pero iba a terminar aceptandolo, lo sabía.
Toma-me extendió las llaves en la mano-¡Conduce con cuidado!
Hice un saludo militar: ¡A sus ordenes General Cullen!-repuse con tono de soldado
El rió y yo practicamente volé al garaje.
Pasé por el Porsche de la tía Alice, el Volvo de papá, el Jeep de mi tío Emmett, y ahí estaba, tan lindo y brillante como recién salidito de la manicura de mi tía Rose, mi hermosisimo Dodge Avenger.
Agresivo y Peligroso-asi lo describía mi madre
Perfecto y lindo-se acercaba mas a mi definicion del auto.
Bien, no tengo tiempo para admirar mi carro...
Salí como una bala hacía la Push, pero como soy una Cullen...una bala no es suficiente.
El velocímetro iba a 150 ¡que lento!
Claro, no sin antes recibir un par de recordatorios para el 10 de mayo.
Divisé el mar, el acantilado y a Seth, que estaba sentado en el borde de una piedra.
Baje a toda prisa y me acerque a él.
¿Seth?
Hola Nessie-saludó
¿Has visto a Jake?
Ness...no se como decirtelo...
¿Qué paso?
Jake desapareció...
