Mi madre no se movía, por primera vez me parecío fría, como la estatua de mármol de una diosa.

¿Mami?-pregunté cuando vi que cerró los ojos, se veía muy triste.

No me respondió, pero alargó su mano y me recorrió el cabello con suavidad.

Por suspuesto, yo no era la única que estaba preocupada por Jake, él aún era el mejor amigo de mi madre aunque "dejara todo oliendo a perro" como ella decía.

El muro de cirstal dejaba ver el bosque, cubierto por unas densas nubes de un gris oscuro, se avecinaba una tormenta.

¿Bella?-mi padre se agachó para tocar el cuello de mi madre con cuidado-Amor, vamos, debemos ir a buscar a Jacob-parecía que ese rato habían tenido una de sus pláticas mentales.

Sus palabras habían parecido un estimulante en mi madre, que corrió, sin duda en dirección a la bonita cabaña donde vivíamos.

Mi tía Alice estaba sentada en el sillón con las piernas cruzadas, nunca la había visto vestida de esa forma: una sudadera blanca, unos pantalones de mezclilla y unos zapatos para correr, su cabello que normalmente iba corto y lleno de puntas en direcciones distintas ahora estaba recogido en una pequeña coleta, mi tía Rose iba casi igual, solo que ella se había puesto un sueter azul grisaceo.

Mi tío Emm no se había molestado en cambiarse de ropa, igual que mi tío Jasper.

Mis abuelos observaban con mucha atención un mapa más extenso, con puntos de colores.

¿Puedo preguntar?-le dije a mi abuelo en voz baja, mientras esperaba a entender que pasaba.

Carlie-me vió directo a los ojos, el era el único que usaba ese nombre conmigo-Iremos a buscar a Jacob, y volveremos con el, confía en mi.

Lo abracé, me sentía tan tranquila pero al mismo tiempo muy tensa.

¿Cuando dice iremos se refiere...?-no complete mi oración, pero sabía que ese "iremos" no me incluía a mi.

A tus tíos, tus padres, tu abuela Esme y yo-siguió mirandome como quien viera a un juez dictar sentencia-Lo siento, pequeña

¿Porque?-mi voz cada vez se escuchaba más histerica.

Si algo te pasara, nadie de esta familia lo soportaría-me dió un beso en la frente.

Por favor-supliqué, no podía permitir que me dejaran fuera.

Hablalo con tu padre, pero ya sabes lo que opinamos todos.

Me acerqué a mi padre, que seguía esperando en la entrada a que volviera mi madre.

¿Papá?-pregunté parandome tras de él.

Nessie-me tomó la mano y la apretó.

Papá, lo siento, ya se que es lo que opinas pero no pienso permitir que me hagan a un lado, quiero ir con ustedes.

Renesmee, estoy seguro que entiendes las consecuencias...

¡Ese es el quid de la cuestión!-exclamé, odiaba que me trataran como a una bebé-Entiendo perfectamente las consecuencias y no me importa lo que pueda pasarme.

Después de cinco minutos y medio de insistir, con la intervención de mi tío Emmett, logré que me dejaran ir.

Alcancé a mi madre en la cabaña, estaba muy silenciosa, como cuando lloraban los humanos.

A toda prisa entré en mi habitación, me quité mi ropa y la dejé en el arcón de madera.

Tomé un pantalón de mezcilla bastante desgastado, una blusa y la sudadera azul que estaba colgada en la puerta, tomé los converse que estaban arrinconados en la esquina.

Me puse la ropa lo más rápido que pude y salí a la casa principal de nuevo, mi madre ya estaba ahí, hablando con mi tía Alice.

En la mesa de centro estaba extendido el mapa con puntos de colores.

Mi abuela Esme lucía muy preocupada pero se contenía, su boca estaba fruncida.

Bien, escuchen con atención-mi abuelo extendió las manos ante todos.

Mi tía Rosalie dió un par de pasos hacía la mesa, colocó el papel en una especie de caballete metálico.

Mi abuelo señaló con un puntero de madera oscura las motitas de colores en el mapa.

Los estados que vamos a revisar son: Oregón, Idaho, Montana, Wyoming, Nevada, Utah y California.

Cada estado estaba señalado con un color, Oregón con azul, Idaho con rojo, Montana con verde, Wyoming en naranja, Nevada con negro, Utah en blanco y California amarillo.

Siete estados-dijo mi tío Emmett-Podemos dividirnos-sugirió encogiendose de hombros.

Buena idea, Emm-aprobó mi abuela con una sonrisita-Así podríamos revisar más lugares en menos tiempo.

Yo solo tenía una pregunta ¿acaso Seth se había olvidado de lo que mi padre le había dicho?

Seth nos acompañaría, Leah y Sam vigilarían por si Jake volvía a la Push y por último, Embry y Paul vigilarían Forks.

Como repsuesta a mi pregunta mental; un aullido nos sobresaltó a todos.

Debe ser Seth-mi padre fue a abrir la puerta.

Lo mejor sería irnos ya, no tenemos tiempo como para perderlo-mi abuela se despidió de todos, como si ya supiera que tendríamos que separarnos.

Después de las despedidas, yo me quedé con la pregutna de ¿a donde y con quien iría yo? ¿con mis padres? ¿sola con mi madre? Nadie me explicaba nada.

Renesmee-mi padre me abrazó-Sabes que, pase lo que pase, te quiero y eres muy valiosa para mi-me dio un beso en la mejilla y otro en la frente, yo le di un abrazo.

Deslizó una cadenita de plata por mi cuello, al final de la cadena había un estrecho aro plateado del que pendía un circulo, tenía grabada una rosa de diez pétalos.

Mi madre, silenciosa, se acercó a mi, me abrazó y me besó las mejillas.

Nessie, eres lo más hermoso qe me ha podido pasar en la vida, no olvides que te quiero...

Más que a mi propia vida-completé yo, la frase del medallón que siempre llevaba por debajo de mi blusa.

Exacto-dijo dandome un abrazo, despues, fue a reunirse con mi padre.

Seth, cuídala bien-le dijo mi madre haciendo ademán de tocarlo, sin hacer contacto.

Soltó un gruñido que parecía decir "sí".

Después, vi partir a toda mi familia en diferentes direcciones.

El lobo de tono arenoso era mucho más grande que su hermana, Leah, aulló con fuerza.

¿Sabes?-le dije cuando comenzamos a correr por el sendero-Me sería más fácil comunicarme contigo si fueras un humano.

Ahora todo me precía mas vivo, más colorido, me sentía optimista.

Sabía que encontraríamos a Jacob, sabía que volvería a verlo.

Mientras corría junto al enorme lobo, mi vida parecía de nuevo con un rumbo, y más importante aún, con un destino.

Un solo destino: encontrar a Jacob Black.