A veces, y sólo a veces, Kougyoku se preguntaba como Judar siempre tenía algo dulce en las manos. A veces, porque no era como si pasase sus días tan sólo mirándolo… Claro, él era enviado a misiones, estaba con sus hermanos o simplemente desaparecía durante días, y ella jamás sabía por qué. Otro detalle que le intrigaba, era como el Magi, con su gran poder, para fastidiarlos a todos, no se había dado cuenta de su presencia.
¡No estaba tras ningún arbusto, ni nada por el estilo! ¡No era una acosadora!
¿Acaso las cosas dulces le daban más magoi? Pero no, no tendría sentido; hasta donde sabía, él podía usar todo el "Ruhk" a su alrededor, y era información válida, la había escuchado de su hermano Kouen, y el nunca mentía. ¿Por qué ella no podía comer cuando le placiera? Ka Koubun insistía en que eso destrozaría su figura. ¿Cuál figura? Dejó un momento de mirar al pelinegro, borrando momentáneamente los recuerdos de todas las veces que había trenzado aquel largo y sedoso cabello. Una de las escasas razones por las que desearía que sus hermanas la notasen, ya que había perdido toda esperanza de que la aceptasen como una más, era para comprobar si la cabellera de ellas, podía competir con la del Magi. Cualquiera le hubiese recomendado que hiciese la prueba con ella misma, pero en el fondo, a veces le costaba recordar que era una princesa… No olvidaba mencionarlo, pero, hasta hace unos pocos años, no habían comenzado a tratarla como una.
Para cuando volvió a fijar la vista en el ojirrojo, este estaba sentado sobre el tejado, a punto de hundir los dientes en una manzana que parecía resplandecer. La pelirroja estuvo tentada a desviar la mirada, como si viese algo indecoroso, y aunque no lo hizo, se escondió un poco más tras la columna que le ocultaba a medias; incluso a esa distancia, pudo escuchar el sonido de la fruta, rompiéndose, pero a ello no se le pudo atribuir que sus mejillas se ruborizaran más que el rojizo fruto. Verlo comer era tan… tan…
Era algo completamente normal, pero hacia que su corazón se agitara, y sus…
Avergonzada de sí misma, la joven se apartó por completo del lugar desde donde espiaba, si, espiaba, porque no hallaba otra palabra para definir el verlo tanto tiempo sin estar hablando con él. Cuando apenas había avanzado un par de pasos, la piel se le erizó por completo, escuchando una conocida risita burlona a sus espaldas, y apenas volteó para ver como la tan perfecta manzana se destrozaba contra la pared donde antes había estado apoyándose, no pudo evitar comenzar a hiperventilarse.
¿¡HABÍA ESTADO VIENDOLA!? ¡Pero si no había girado la vista ni una vez en su dirección!
Algo dentro de sí le suplicó que echase a correr, pero las piernas no le respondían. Cuando tuvo la voluntad de dar el primer paso, y pudo jurar que había pasado una hora, en su cerebro, claro, porque en el mundo real apenas había sido un minuto, sintió una presencia a sus espaldas, y no pudo evitar encogerse un poco.
"Por favor, que sea Ka Koubun. Incluso lo perdonaré si quieren volver a casarme con un cerdo. Por favor, que sea K…"
— ¿Qué mirabas? —Indago el hombre, y la jovencita casi pudo verle cruzarse de brazos. Kougyoku, intentando calmar su respiración, falló por completo cuando sintió la ajena sobre uno de sus hombros, y tuvo que hacer acopio de toda su voluntad para no desmayarse. Fingiendo una compostura imperial, se dio la vuelta, lo cual hizo a Judar retroceder un paso, aunque seguía inclinado sobre ella, con una sonrisa burlona curvando sus labios.
Era imposible que los dulces arruinaran una figura. El cuerpo del pelinegro era precios…
Uh, no era para nada discreta. El contrario parpadeó un centenar de veces antes de bajar la mirada, pensando que la fémina no había sido capaz de sostenérsela, pero no estaba clavada en el suelo, sino en algún punto de su…
Mucho antes de lo esperado (Si, pensé que me iba bloquear horrible y no volvería a escribir dentro de cinco vidas), les he traído el próximo Drabble ¿No he dicho cuántos serían, no? Pues tampoco pienso decirlo ahora~
¡Muchas gracias por leer, espero les haya gustado! Espero sus lindos comentarios.
Agradezco personalmente a Alice-KuroRabbit por su precioso review. Y a Sora no Kiss.
Enserio, gracias. ¡Nos leeremos luego, es un placer seguir con esto!
(También, las personitas que leen en secreto. Si, lo sé, queridos anónimos, no finjan~. Uh, y a Aika Sakura, que le dio follow a esta humilde historia.)
P.D: Ah, por cierto. Pensaba escribir algo AliMor en un futuro no muy lejano. No es que les pida permiso, ni nada, nononono. Es porque si lo aviso por ahí en algún momento, no los tome desprevenidos.
