Renacer Capitulo 05 – – – – –

En mayo, ya había cinco estudiantes petrificados en la enfermería. Tom estaba extremadamente frustrado. Era como si alguna bizarra fuerza mágica estuviera en su contra. Cada vez que soltaba al basilisco, sin importar que, con quien fuera que se encontrara se salvaba de su mirada mortal, y solo lo divisaba por alguna superficie que lo reflejaba. Como un espejo; una posa de agua; o mirándolo a través de un catalejo. Incluso uno de los malditos estudiantes se salvo al mirar el basilisco a través de un maldito fantasma.

Tom estaba furioso;Heri estaba secretamente aliviado, y la escuela estaba en pánico total. Los nacidos muggle estaban especialmente ansiosos ya que todos los estudiantes que habían sido petrificados hasta ahora eran nacidos muggle. Tom por lo menos había logrado encargarse de eso. Ni un solo sangrepura había sido lastimado. Heri no estaba seguro como diablos Tom estaba lográndolo.

Y entonces, en la última semana de mayo, Tom finalmente tuvo éxito. Una nacida muggle de Ravenclaw llamada Myrtle murió al mirar directamente en los ojos del basilisco. Tom estaba eufórico porque la había encontrado especialmente molesta. Ella era un de esas niñas muy quejosas. Demasiado emocional, y maliciosa en extremo. Tom apenas puso contener su alegría de la vista publica y Heri tuvo que patearlo en la canilla un par de veces en las comidas o clases para recordarle que bajara el tono maniaco en su mirada.

Sin embargo su alegría fue breve porque tres días después que Myrtle fue encontrada muerta en el baño donde se encontraba la entrada de la cámara – que Heri insistía era un lugar muy estúpido para matar a alguien – el Director Dippet se paro frente a toda la escuela en el Gran Comedor y anuncio que si el causante de estos ataques no era encontrado y detenido, entonces Hogwarts cerraría sus puertas en forma definitiva.

Heri y Tom de inmediato se dieron cuenta de las repercusiones de esto. Si no había Hogwarts, solo quedaba el orfanato. No tenían donde mas ir, y si regresar al orfanato dos meses al año era algo horrible, regresar permanentemente y sin haber terminado su educación mágica...

Heri fulmino con la mirada a Tom, en silencio demandando una forma en que ¡arreglara esto! Tom se veía ligeramente enfermo, pero su rostro adquirió una férrea determinación con rapidez.

Para el final de la semana siguiente, Tom había 'atrapado' al culpable. Él le hecho la culpa al idiota sangre mezclada de, Hagrid – un tercer año de Gryffindor que obviamente era mitad gigante, y que tenia una obscena y ridícula fascinación con criaturas que podían comerte. Tom aparentemente había notado hace meses que Hagrid atendía algunas criaturas peligrosas, y el chico era muy estúpido para tener escondida una acromantula viva en la escuela. Cualquiera con medio cerebro sabía que una acromantula pequeña como la que Hagrid tenía escondida, no sería capaz de matar a nadie. Sin mencionar que las acromantulas no petrificaban a las personas. Y aun así, el Director y los Aurores del Ministerio fácilmente aceptaron esta explicación y Hagrid fue rápidamente expulsado y su varita partida por la mitad.

Heri casi sintió lastima por el pobre idiota.

Casi.

Aunque Dumbledore llego al rescate de su pobre Gryffindor, y logro convencer al Directo de dejar al chico como asistente del encargado de los terrenos, Ogg. Era obvio que Dumbledore sabía que Hagrid no había sido el responsable. Afortunadamente para Heri y Tom, él parecía ser el único.

¡Diablos, Tom incluso recibió un premio por servicios especiales a la escuela! Heri habría reído si no hubiera estado tan estresado por todo el asunto. Pero su stress no se disipo de inmediato. Dumbledore no solo se había dado cuenta que Hagrid no había causado la muerte de la chica, parecía saber que Tom y/o Heri, lo había echo. Observaba a los dos como un halcón, y se volvió casi imposible colarse y hacer alguna cosa sin que él lo notara. Heri y Tom sospechaban que Dumbledore tenía la ayuda de los retratos de la escuela para espiarlos.

Nuevamente, Heri quería despotricar ante la estupidez de Tom al permitir que una muerte exitosa sucediera en la misma habitación donde estaba la entrada a la Cámara, ya que Dumbledore ahora parecía estar mirando esa habitación con especial interés. Así que, Tom encontró casi imposible volver a bajar, ni siquiera por los libros.

Los dos mantuvieron sus narices limpias durante el resto del semestre, sin hacer nada más que lo normal de cualquier estudiante. Eso significo que los entrenamientos de Heri en nigromancia quedaron en espera ya que no podía arriesgarse a ir a la Habitación de las Cosas Perdidas o Habitación de Entrenamiento como la llamaba ahora.

Ellos, sin embargo, terminaron los árboles genealógicos, y ahora ambos tuvieron una imagen detallada de su historia familiar, que se remontaba a varias generaciones. Ese asunto en particular había sido una gran sorpresa – aunque era una que Heri había estado de alguna manera esperando.

Ambos eran mestizos. El padre de Tom era un muggle, mientras que la madre de Heri era nacida muggle. Tom estaba completamente disgustado por esto, y reclamo cuando por primera vez se encontraron con la evidencia. Heri se había burlado de Tom y le había dicho que estaba exagerando.

Esto, claro esta, no era algo que Tom quería oír. La idea de estar 'contaminado' por la horrible sangre sucia de un muggle, lo horrorizaba. Heri se preguntaba porque estaba tan sorprendido por este descubrimiento cuando él mismo prácticamente había asumido que así seria para ambos.

Los familiares mágicos de Tom por lado de su madre era una familia llamada Gaunts. Eran los últimos descendientes vivos de Salazar Slytherin, y en las diez generaciones que el árbol genealógico mostraba, Tom pudo identificar el lugar exacto donde la rama de la familia se separaba, y quien fue su familiar más cercano con el apellido Slytherin. También pudo ver literalmente como estaba relacionado con Salazar Slytherin. Fue un emocionante descubrimiento para él. Pero aparte de eso, también pudo decir algo significante. De acuerdo a su árbol genealógico, dos de los Gaunts aun estaban vivos.

Marvolo Gaunt y Morphin Gaunt. Tom pudo mandar una solicitud al Ministerio de la Magia los últimos meses de escuela para ver si había algún registro de ellos, y resulto que así era. Ambos tenían registros criminales, de hecho, Marvolo Gaunt estaba encerrado en Azkaban por haber atacado a un empleado del Ministerio. Había una dirección en el registro de Morphin, y el hombre aparentemente vivía cerca de un pueblo muggle llamado 'Pequeño Hangleton'. Así que Heri y Tom hicieron planes para ir de visita en el verano.

Apareció también algo de interés en el registro criminal de Morphin. Resulto que él había pasado una breve temporada en Azkaban por atacar a un muggle. Un hombre llamado Tom Ryddle.

Y por Heri, resulto que no había ni un alma viviente que el par pudiera buscar por venganza ya que toda la gente que aparecía en el árbol genealógico ya estaba muerta. Aunque si descubrieron cual era su verdadero nombre, ya que aparentemente, su familia había realizado los rituales apropiados después de su nacimiento para nombrarlo mágicamente. Herakles Lucan Valerius. Heri y Tom habían quedado sin aliento cuando examinaron el árbol genealógico y se dieron cuenta de quien descendía. Los Valerius eran una de las familias mas antiguas y conocidas de Roma; y ninguna otra familia romana había sido venerada y respetada por tanto tiempo.

Se decía que también había sido una familia con muchas riquezas. Tom fue el primero en sugerir que Heri debería visitar Gringotts, para ver si había alguna forma de clamar la herencia familiar. Si de verdad él era el último de la línea, y aparentemente no había sido desheredado por tener una madre nacida muggle– y de acuerdo al árbol, ninguna desheredación se había establecido – entonces Heri podía ser bastante rico.

Pero sin duda valía la pena averiguarlo.

Y así el par pasó el resto de su quinto año, comiendo con sus compañeros Slytherin, pasando la mayor parte de su tiempo libre en la sala común, o en la librería, y generalmente manteniendo la cabeza baja.

Llego el final de año y ambos se subieron al tren, de vuelta a Londres.

Los primero que el par hizo cuando llegaron a la ciudad fue ir al Callejón Diagon a visitar Gringotts. Viendo como también deseaban visitar Pequeño Hangleton ese verano, tener dinero para gastar seria una verdadera bendición. Ellos, una vez más, recolectaron un buen montón de cosas de la Habitación de las Cosas escondidas durante el transcurso del año para vender en Borgin y Burke, pero no habían sido capaces de hacer su incursión de última hora debido a la estrecha vigilancia de Dumbledore. Así que cualquier inesperada herencia seria gratamente apreciada.

Los goblins habían estado dudosos del par. Aparentemente era bastante común que rufianes se presentaran a sus puertas clamando ser el ultimo heredero de una antigua y adinerada familia cuya línea sanguínea había muerto sin un testamento que designara donde iría el dinero. Así que por eso, paso un tedioso día en el banco mientras las pequeñas desagradables criaturas corrían una amplia gama de pruebas y rituales en la sangre de Heri para verificar su petición.

Al final, los goblins de mala gana admitieron que Heri era heredero de la familia Valerius, y de acuerdo a sus hechizos, tenía derecho a clamar la bóveda familiar. Sin embargo, la bóveda, no estaba en Gran Bretaña. Estaba en Roma. Gringotts tenía una sucursal allí, y podían transferir galeones de una sucursal a otra, pero si Heri quería personalmente visitar la bóveda para ver los objetos o artefactos dentro de ella, tendría que viajar en persona a Roma.

Para el final del día, habían transferido una buena suma de galeones de oro a la nueva bóveda de Heri, y el par había dejado el callejón para volver al orfanato. Heri hizo su camino de regreso como en las nubes – aturdido y abrumado por la enormidad de todo lo que había descubierto ese día.

Aunque si se le ocurrió una cosa. Si hubo nigromantes en su familia, debieron dejar Grimoires en la bóveda familiar. Casi no tenía dudas de que hubieron nigromantes en su familia ya que estaba seguro de haber visto el nombre Lucan Valerius – su abuelo, de acuerdo al árbol genealógico – en uno de los libros que hablaban sobre las artes nigromantes, y mencionaba algunas personas que eran conocidas históricamente como practicantes de las Artes Oscuras.

Definitivamente tenía que hacer el tiempo para visitar la bóveda familiar. Pero la idea de viajar hasta Roma era un poco abrumadora, incluso con su repentino e inesperado aumento en fondos; y especialmente con tan poco tiempo. Eso tendría que esperar. Probablemente al próximo verano cuando tuviera más tiempo para planearlo.

Este verano estaba enfocado en la familia de Tom. Y en la venganza de Tom.

– –

La segunda semana de julio, a través de medio de transporte muggle, hicieron su viaje hasta Pequeño Hangleton. Tom había insistido en que mantuvieran su viaje lo más discreto e indetectable como fuera posible, y Heri de seguro no iba a discutir con él.

Durante el anterior año escolar, Tom había logrado conseguir información muy útil de uno de los chicos de séptimo año cuyo padre trabajaba en el Ministerio, en el departamento del mal uso de la magia, y que tenía la intención de seguir una carrera similar. Era labor de ese departamento identificar y rastrear cualquier tipo de magia usada en presencia de muggles, o uso de magia para atacar muggles. Trabajaban muy de cerca con el departamento de obliviadores, y también con el departamento que rastreaba, y castigaba, el uso de magia por magos menores de edad.

Cuando Tom se había dado cuenta de esto, había interrogado al chico hasta que cedió por cualquier detalle que pudiera darle sobre las diferentes medidas utilizadas para decidir si un menor había usado magia. Y había aprendido muchos detalles útiles.

La primera línea de detección eran las protecciones que el Ministerio había puesto sobre el orfanato. Cualquier mago menor de edad, viviendo en un ambiente muggle, tenia protecciones puestas en su residencia para identificar y catalogar cada tipo de magia usada. Las protecciones no podían identificar quien había usado magia, solo que magia había sido utilizada, tampoco de qué tipo de magia se trataba, y alertaba a alguien en el Ministerio de inmediato.

La segunda línea de detección era un rastreador puesto en todas las varitas vendidas a magos menores de edad, en tiendas respetables, como Ollivander donde ambos habían comprado sus varitas. Esa era fácil de librar si uno sabia como. Uno tenía que romper el hechizo de rastreo usando una varita no registrada, irrastreable. Para eso, habían comprado una en una oscura tienda en el Callejón Knockturn. No funcionaba especialmente bien para ninguno de los dos, pero era suficiente para disolver el rastro de sus varitas para luego guardar la casi inútil varita en el fondo de uno de los baúles para alguna emergencia futura.

También había otra 'línea de defensa' que les conto el chico, pero aun estaba en desarrollo. Aparentemente era un rastro que pondrían en los niños, en vez de en la varita. El chico les había explicado que la intensión del Ministerio era que fueran avisados primero en caso de poderosa magia accidental realizada por cualquier niño mágico, entonces el Ministerio sería enviado de inmediato para poner el rastro en el niño, en secreto. De esa manera en los primeros años de la población nacida muggle, en caso de cualquier magia accidental, el Ministerio será alertado de inmediato y podría enviar obliviadores, en caso de que fuera necesario.

También había explicado un gran número de otras cosas, pero al final, lo básico era todo lo que necesitaban.

Así que mientras no estuvieran dentro de las protecciones del orfanato, y usaran magia sin varita, o varitas con el rastro removido, el Ministerio no podría detectar que estaban haciendo.

Con este conocimiento que les brindaba un extra de seguridad, arribaron a Pequeño Hangleton y comenzaron a buscar la choza en la que supuestamente vivía Morphin Gaunt. Les tomo más de lo que habían esperado, pero finalmente lo consiguieron al seguir a una serpiente que Tom había encontrado. Había conversado con ella en parsel por varios minutos mientras Heri esperaba pacientemente. Finalmente la serpiente comenzó a deslizarse por el camino hasta que se metió por una abertura entre los arbustos que no habían notado antes cuando habían pasado por allí.

La casa al final del largo y retorcido camino era mayormente de piedra, cubierta de musgo y otras materias vegetales. El techo lucia como si estuviera a punto de colapsar, y las ventanas tenían una gruesa capa de mugre, y varias estaban quebradas o rotas.

Una serpiente muerta estaba clavada en la puerta de entrada, pero Tom no le presto atención sino que fue directo a ella y toco. No hubo respuesta por un largo rato, pero de repente un ruido ahogado pudo ser oído desde adentro, seguido después por un enojado siseo.

Heri observo como los ojos de Tom se abrieron ligeramente, pero su rostro permanecía impasible. De repente la puerta se abrió y un viejo marchito y de aspecto enfermizo con el cabello enmarañado y la ropa sucia apareció en la entrada.

Siseo enojado y Heri pudo ver que al hombre le faltaban unos cuantos dientes, y los que le quedaban estaban amarillos y podridos.

Cuando Tom siseo en respuesta, el rostro del hombre queda helado por el shock. Heri casi rio, pero logro contenerse, manteniendo su rostro blanco e impasible mientras en su mano sutilmente seguía sosteniendo su varita a su lado.

Después de unos minutos de siseo entre ambos, y algunas miradas de molestia hacia Heri de parte de Morphin, aparentemente fueron invitados adentro. El interior era tan triste y decrepito como el exterior y Heri rehusó sentarse en las sillas presentes. Tom claramente compartió su opinión y curvo los labios en disgusto ante lo que vio y resueltamente se quedo de pie mientras Morphin camino y se dejo caer en un desagradable sillón viejo.

El siseo continuo y Heri volvió su atención al rostro de Tom. No podía entender nada de lo que se estaban diciendo, pero por lo menos podía observar las reacciones de Tom ante lo que le estaba diciendo Morphin.

Varias veces vio un fuego de pura furia encenderse en los oscuros ojos de Tom, solo para enmascararlo con rapidez.

Por fin, y con una rapidez casi sorprendente, Tom giro su cara hacia Heri y dijo, "Hemos terminado aquí."

Por un momento solo parecía como si Tom se daría la vuelta y se marcharía de la podrida choza, y Morphin parecía esperar lo mismo, pero una intensa mirada de Tom le dijo a Heri que algo sucedería. Él había conocido a Tom toda su vida y sabía cómo leer al chico.

Comenzó a actuar como si también fuera a marcharse, pero mantuvo sus ojos en los movimientos de Tom, esperando el momento exacto...

De repente, un aturdidor voló de la varita de Tom y le dio a Morphin directo en el pecho. El hombre cayó hacia atrás y colapso en el sillón, inconsciente.

Heri parpadeo un momento antes de relajarse.

"Está bien, ¿Ahora qué?"

"Ahora, iremos a matar a mi asqueroso padre muggle." Bufo Tom.

Heri se detuvo y miro al inconsciente Morphin. "¿Que haremos con él?"

"Le echaremos la culpa. Tomaremos su varita y la usaremos para utilizar los hechizos, luego la traeremos de vuelta y le lanzaremos un hechizo modificador de memoria. Él ya tiene un prontuario con el Ministerio por haber atado al hombre. Será simple."

"¿Así que tu padre aun está vivo?"

Tom entrecerró los ojos y destellaron rojos un momento. Algo que Heri había visto suceder solo unas cuantas veces, y solo cuando Tom estaba extremadamente enojado.

"Oh está vivo," dijo con dientes apretados.

El par se dirigió entonces a una gran mansión muggle, rodeada por preciosos jardines. Usaron hechizos para no ser notados para prevenir que alguien los viera, o notara su presencia. En camino allí, Tom había explicado lo que había logrado averiguar de su tío.

Parecía que su madre, Merope Gaunt, se había enamorado del buenmozo chico muggle que vivía en la mansión. Morphin la había acusado de ser una squib, pero Tom dudaba de creer eso. Heri pudo ver el dolor y disgusto tras los ojos de Tom al pensar en tener una madre squib, y un padre muggle.

Después que Marvolo y Morphin fueron detenidos por el Ministerio y encerrados en Azkaban, Merope había huido con el muggle. Morphin había sido liberado de Azkaban después de un año y medio ya que solo había atacado al muggle con un sencillo hechizo. Marvolo aun estaba allí porque había atacado a un oficial del Ministerio. Morphin había regresado para encontrar que su hermana había desaparecido, al igual que un tesoro familiar – un guardapelo que le pertenecía al mismísimo Salazar Slytherin.

No poco después de eso, el muggle, Tom Ryddle, había vuelto a Pequeño Hangleton, clamando haber siso hechizado por Merope. Que ella de alguna manera lo había engañado – lo había puesto bajo un hechizo o algo así – y lo había obligado a casarse con ella. Cuando su hechizo había desaparecido, ella trato de mantenerlo atrapado en el matrimonio embarazándose. Pero él no era un tonto – no. No seguiría atrapado por esa desagradable mujer. Así que la dejo. La abandono a ella y a su propio hijo no nacido, y regreso a vivir con sus padres.

Y eso fue lo que Heri y Tom encontraron al llegar a la hermosa mansión en la colina. Tom Ryddle, Charles Ryddle y Elizabeth Ryddle. Todos muggles. Los parientes sanguíneos vivos de Tom. Su padre y sus abuelos paternos.

Sus muertes no fueron lindas. No fueron indoloras. No fueron rápidas.

Cuando terminaron, los dos regresaron a la choza de Morphin, y le retornaron su varita. Tom entonces había echo algo que hizo que Heri de detuviera un momento. Tom se había acercado al dormido mago y le había quitado el anillo que tenía en el dedo. Cuando termino, había lanzado el hechizo modificador de memoria y permitió que el hechizo de dormir comenzara a dejar de funcionar cuando se fueran de pequeño Hangleton, sin intención de volver jamás.

Heri le había preguntado a Tom sobre el anillo y había sido informado que Morphin había dicho que era una herencia familiar Slytherin. Le permitió a Heri echarle una mirada, y Heri había quedado como hipnotizado con la pequeña piedra que estaba en el anillo. Tenía un extraño símbolo grabada en ella. Un triangulo con un circulo y una línea dentro. Pero la piedra parecía vibrar con poderosa magia negra. Magia nigromante...

Heri le había pedido a Tom que le dijera todo lo que Morphin le había contado sobre el anillo, pero había muy poco que decir. Morphin decía había pasado de la familia Peverell, a los Slytherin, luego a los Gaunt. Heri continúo examinándolo mientras viajaban en el bus de vuelta a Londres, pero con reluctancia se lo devolvió a Tom una vez que regresaron.

Al final, solo estuvieron fuera del orfanato dos noches, y nadie dijo nada por su ausencia.

Después de eso, los dos resumieron su rutina veraniega que habían desarrollado el año anterior. Dormían en sus camas del orfanato, se bañaban allí, y a veces desayunaban allí, pero se marchaban lo más pronto posible, y pasaban el resto del día en los callejones mágicos hasta que se hacía tarde y no tenían más opción que volver a sus pequeñas y asquerosas camas.

Heri podía decir que Tom estaba secretamente afectado por lo sucedido. Incluso la muerte de esa chica de Ravenclaw había sido bastante intensa para él. Era una cosa matar las mascotas de la gente que te molestaba, o lo atacaba de alguna manera, pero ahora había matado gente. Tom era ahora directamente responsable de la muerte de cuatro personas diferentes. Myrtle fue ligeramente indirecta, ya que Tom simplemente había guiado al basilisco para que la matara por él, pero no se podía negar el directo rol absoluto de Tom en la muerte de los Ryddle. Heri había estado allí y había mirado, por lo que sin duda fue un complice, pero había dejado a Tom terminar el asunto.

Después de una semana y media del incidente, Heri y Tom estaban leyendo una copia de El Profeta mientras almorzaban en uno de los pub mágicos a los que asistían siempre, cuando divisaron un pequeño artículo en las páginas de adentro, sobre un mago que había sido arrestado por el asesinato de tres muggles en un pequeño pueblo llamado Pequeño Hangleton. Describía la naturaleza horripilante de la muerte de los muggles y mencionaba la historia del mago y su ataque anterior.

Los ojos de Tom casi brillaron con un maniaco sentimiento de logro mientras leía el artículo. Lo había hecho. Había logrado su venganza y con éxito había logrado echarle la culpa a su tío.

Heri podía decir que Tom sentía una suprema sensación de poder por su logro. Como si pudiera hacer cualquier cosa y salirse con la suya. Heri había hecho el esfuerzo de llevar a Tom de vuelta a la tierra recordándole que casi lo habían pillado con la muerte de Myrtle, y no podía permitirse el lujo de ser engreído.

Tom le había fruncido el ceño, pero pareció aceptar la sabiduría en las palabras de advertencia de Heri. Heri era la única persona viva en este momento que podía atreverse a 'regañar' a Tom, y no ganar el odio inmediato del chico. Tom respetaba la opinión de Heri y sus palabras. Confiaba en él, y era confiado a cambio. Eran el mundo del otro. Lo más importante. Eran todo lo que tenían, y ninguno podía imaginar el mundo sin el otro en el.

Regresaron a la escuela para su sexto año en Hogwarts. Minerva McGonagall de Gryffindor fue nombrada Premio Anual ese año y parecía querer hacer el tiempo de Tom en las reuniones de prefectos un verdadero infierno. A ella él no le agradaba ni un poco, y a él ella le agradaba aun menos. Había ocasiones en que Tom podía regresar de una reunión de prefectos con tal rabieta que Heri a veces se preguntaban cuando tiempo seguiría viviendo McGonagall.

Septiembre paso con muy pocos sucesos, sin embargo el 2 de octubre, Tom se topo con un libro en la sección prohibida que cambiaría su vida y la de Heri... para siempre.

La palabra clave... Horcrux.

Heri con facilidad podía decirle a las personas que Tom tenía poco o ningún temor. Pero la muerte era uno de esos miedos raros. Heri sabía que Tom había estado buscando algo en todos los libros que leía– especialmente aquellos en la Cámara– que mencionaran métodos fiables para lograr la inmortalidad.

'Si somos mágicos podemos hacer lo que sea. ¡Incluso desafiar la muerte!'

Durante el transcurso de su investigación ocasional, Tom había encontrado algunas cosas, pero nada que cumpliera con las especificaciones requeridas. Había un numero de rituales bastantes oscuros que podían atrasar la muerte, o incluso detener el proceso de envejecimiento, pero nada de eso te protegía de enfermedades o daño corporal vía ataque o accidente. Lo que Tom quería, era una manera en que pudiera garantizar que no moriría. Él quería ser invulnerable, o lo más cerca de eso que pudiera conseguir.

Heri a menudo insistía que estaba siendo ridículo con todo el asunto y que la muerte en realidad no era algo que debía ser tan terriblemente temida. Tom le respondía enojado que él no le temía a nada; y mucho menos a la muerte. Solo quería garantizar que podría seguir viviendo por todo el tiempo que lo deseara para poder cumplir con todas las cosas que tenia planeadas en su vida. Que eran muchas cosas.

Así que cuando Tom primero encontró la mención de una increíble y poderosa magia oscura, conocida como Horcrux, casi se volvió obsesionado con eso.

Un Horcrux era un pedazo de alma, rota del alma principal y unido a un objeto físico, mantenida en alguna parte del mundo terrenal, para actuar como una correa que sujetaba el alma principal. Y mientras una parte del alma estuviera anclada al mundo físico, el resto permanecería aquí también, incluso si la correa sosteniendo el alma al cuerpo era destruida – lo que sucedía cuando moría el cuerpo. Crear un Horcrux podía prevenir que el alma volviera al plano astral siguiendo el proceso natural de morir y renacer. Renacer, cosa que Tom aun insistía que no tenia prueba válida, pero que Heri con frecuencia insistía que era la forma en que funcionaba la otra vida, y la forma en que los espíritus debían existir.

La mayoría de los libros que mencionaban algo sobre Horcrux (y no había muchos de ellos) solo hacían eso. Mencionaban. No había descripción detallada. No explicaciones. No instrucciones en como hacerlos.

Pero uno si lo decía.

Un libro, que Tom había encontrado finalmente a comienzo de noviembre, de hecho describía en detalle, exactamente lo que era necesario y como realizar el ritual para crear el horcrux.

Los años de estudio de Heri en las artes nigromantes le dieron una comprensión teórica más profunda de sobre cómo funcionaban las almas y como estaban unidas al cuerpo. Él incluso podía deslizarse en una especie de trance especial mágicamente inducido que le permitía proyectar su conciencia fuera de su cuerpo para sí poder examinar las correas astrales que conectaban a todos los seres vivos con su ser astral. Él no había aun avanzado lo suficiente para forzar su conciencia con su correa hacia el plano astral, pero había avanzado bastante.

Heri había logrado aprender mucho de sus varios libros nigromantes sobre el Plano Astral – como salía en la mayoría de las fuentes, aunque algunos simplemente le decían Plano Espiritual, o la 'otra vida' – el lugar donde toda la vida existía desde un principio. De hecho, todos existían en este mismo momento. Y coexistían en el plano astral y en el plano físico al mismo tiempo. El plano astral albergaba su alma, pero estaba conectada al plano físico por una 'correa'. Un hilo-como magia por la cual una parte del alma viajaba y se alojaba dentro del cuerpo para permitir que la conciencia pudiera estar allí.

Lo que hacia el horcrux era extraer una porción adicional del alma desde el Plano Astral para adjuntarlo a un objeto. Pero para poder extraer otra porción de tu alma debías fracturar tu alma primero. Fracturas eran causadas por unos pocos casos extremos diferentes, pero una forma garantizada de hacerlo era cometer asesinato.

Cuando Heri llego a comprender este hecho, se preocupo de que Tom fuera a matar a alguno de los sangresucia de la escuela solo por la impaciencia y la supuesta 'necesidad' para comenzar esto lo más pronto posible, pero descubrieron que las fracturas por un asesinato sanaban muy lentamente y podían ser usadas meses después de haber cometido el acto. El hecho de que Tom hubiera matado tres personas en julio significaba que su alma estaba bastante fracturada en este momento y tomaría bastante tiempo el que las fracturas sanaran completamente.

Mientras esto era bueno en una parte – Tom podía comenzar de inmediato – también significaba que Tom podría empezar de inmediato. Heri estaba preocupado de que Tom estuviera saltando a algo que fuera terriblemente estúpido. El hecho de que tuviera un tiempo limitado para tomar ventaja de los asesinatos que había cometido significaba que estaba haciendo ahora todo apurado y Heri de verdad habría preferido que Tom se hubiera tomado más tiempo para pensar en lo que estaba realizando. Esto le parecía una locura a Heri.

En lo que a él se refería, esta tontería del Horcrux sonaba igual a auto-mutilación. El alma era lo que te hacia ser . Era el verdadero tú. Su cuerpo no era más que un recipiente temporal. Y en opinión de Heri, mientras tu alma siguiera existiendo y renaciera, tú ya eras casiinmortal. Pero Tom no estaba de acuerdo. Él quería inmortalidad en esta vida.

Con reluctancia, Heri acepto ayudar a Tom con su tarea si no por otra razón nada más que para asegurarse de que Tom no se mutilara horriblemente en el proceso. Su experiencia con las magias nigromantes fueron de gran ayuda. Él ya entendía lo básico sobre 'hurgar' en las correas del alma ya que había estado examinando y experimentando con la suya en sus intentos de alcanzar y acceder a su cuerpo astral y el plano astral directamente.

Aplicar esta experiencia para agarrar el alma de Tom a través de su correa no fue tan difícil, y los hechizos cubiertos en el libro cubrían el resto.

Tom tenía que escoger un objeto donde ubicar su alma y el objeto que eligió sorprendió un poco a Heri. Era un viejo diario. Uno que había comenzado cuando el par recién había llegado a Hogwarts cuando tenían once años. Heri había visto a Tom escribir en el tarde en las noches, pero nunca había interrumpido el poco de privacidad de Tom. En realidad, ellos compartían todo, pero Heri estaba más que dispuesto en darle espacio cuando obviamente lo quería.

Heri no estaba seguro porqueTom había escogido su diario para contener un trozo de su alma, pero de alguna manera era algo poético. Un libro donde Tom había derramado su alma con palabras actualmente ahora tendría una parte de ella. Aun así, él lo encontraba muy frágil.

"Tendrá protecciones, obviamente." Había dicho Tom, exasperado. "El libro tiene casi un capítulo entero dedicado solo a medidas protectoras. Nadie será capaz de quemarlo, aunque este hecho de papel. Sera impermeable a todo."

"Nada es impermeable a todo. Ni siquiera un Horcrux. ¿Acaso el libro no mencionaba algo sobre algunos artefactos mágicos siendo capaces de destruirlo?"

"¿Fiendfyre? sí, eso podría hacerlo, pero casi nadie puede controlar el fiendfyre. La mayoría de los magos están aterrorizados de él, ¿y quién pensaría en usarlo? Una persona tendría que saber que es primero, y los únicos que saben que es somos tú y yo, y tú no se lo dirás a nadie, ¿no es así?"

"¡Por supuesto que no!" farfullo Heri. "¡Es una pieza de tu alma maldición, Tom! Aun no puedo creer que vayas a meterla en un objeto y dejarla por allí. Aun creo que todo este asunto es una idiotez."

"Estaré perfectamente seguro, Heri. Y el punto de separarla es guardarla en algún lado donde este segura, y estar siempre a salvo de la muerte."

"Tu cuerpo aun puede morir. Solo mantiene tu alma alrededor."

"Y puedo crear un Nuevo cuerpo."

"No solo, no puedes. Cuando solo seas un espíritu vagando el plano físico, ¡estarás prácticamente indefenso! Yo podre usar tu horcrux para traerte de vuelta y ayudarte a hacer un nuevo cuerpo, ¿pero que harás si yo ya no estoy? Podrías terminar pegado vagando alrededor en una especie de purgatorio. De verdad, en serio deseo que reconsideres esto." Heri termino con un quejido.

"¡No lo hare! ¡Ya estoy decidido! ¡Así que deja de molestarme y ayúdame!" Tom le había dicho con rabia y Heri finalmente había suspirado resignado y habían resumido su trabajo.

El último viernes del primer semestre, su jefe de Casa, Horace Slughorn había celebrado otra de sus reuniones con sus favoritos. Esta reunión del 'Slugclub' había resultado al igual que las demás. Tom había logrado la posición del más respetado y seguido en la Casa Slytherin. Siendo el Jefe de Slytherin, Slughorn tendía a incluir más estudiantes de su propia casa que de las demás, y todos los Slytherins en el Slugclub eran fieles seguidores de Tom. Hasta los dos chicos de séptimo año se inclinaban ante Tom, pese a ser mayores que él.

La reunión había durado bastante y Slughorn había despedido a todos. Heri se había detenido en la puerta cuando noto que Tom se estaba quedando atrás. Le había lanzado una mirad inquisitiva pero Tom sutilmente le hizo un gesto para que se marchara. Heri suspiro y dejo la habitación, pero espero afuera. Pasaron casi quince minutes antes que Tom saliera. Heri se puso tenso de inmediato al ver la mirada de logro en los ojos de Tom.

"¿De qué se trato eso?" Heri pregunto en voz baja mientras comenzaban a caminar por el pasillo, de vuelta hacia los dormitorios de los Slytherin.

"Yo necesitaba una opinión educada sobre algunas cosas que he estado pensando relacionadas con mi... proyecto. Sabía que Slughorn probablemente conocería sobre el tema– aunque él jamás admitiría tener ese tipo de conocimiento en público. El hombre es, afortunadamente, obscenamente fácil de manipular, y fui capaz de conseguir información de él."

Heri abrió los ojos. "¿estas hablando sobre tu-sabes-que?" siseo Heri en voz baja mirando con aprensión a la figuras dormidas en los retratos.

"Por supuesto."

"No dijiste... nada que pudiera... tu sabes. Slughorn puede ser crédulo, pero no es un idiota. ¡Él podría atar cabos!"

"No lo hará. Y tampoco le dirá nada a nadie."

"¿Cómo puedes estar tan seguro?"

"Lo estoy. De todos modos tengo la información que quería. Estoy listo. Apenas los estudiantes se vayan del catillo para las vacaciones comenzare los preparativos."

Hery suspiro y meneo la cabeza. "Merlín, espero que no terminemos lamentando esto."

"¡Deja de ser tan pesimista! Va a funcionar."

"Solo deseo que esperaras. Debe haber una mejor opción para... lo que quieres lograr, que esto."

"¡No voy a discutir nuevamente contigo sobre esto, Herakles! ¡Termina!" Tom dijo con fuerza, girándose para mirar a Heri con una mirada fiera. Sus ojos destellaron rojos un momento y los ojos de Heri se agrandaron por la sorpresa. Tom nunca se había enojado de esta forma con él para mirarlo así. Nunca en realidad.

"Solo estoy preocupado por ti Tom." Heri dijo en voz baja. "Tú eres... tu eres importante para mí. Eres todo lo que tengo," susurro. "No sé lo que haría si algo te pasara."

El rostro de Tom se suavizo y sus hombros tensos bajaron. Suspiro y con su mano sobo el puente de su nariz. "Siento haber sido tan cortante contigo Heri. Esto es importante para mí. Por favor, deja de pelear conmigo."

Heri asintió. "Tratare..."