Así que… aquí está la siguiente parte…
Y, como ya sabrán, tenemos una "invitada".
"Xxx": No es necesario que omitas mi nombre, ya todos saben quién soy.
No te daré ese gusto.
"Xxx": ¡Agh! ¡Al menos podrías usarlo en el fic!
Yo decidiré eso…
"Xxx": ¿Y qué me dices de los detalles que has estado omitiendo?
Bueno, en el libro "Los hijos de Anansi", de Neil Gaiman, mencionan una frase muy buena que va como "Si tratáramos de describir a cada uno de los personajes, sus apariencias, los lugares y cada una de las cosas, nos tardaríamos un siglo en terminar la historia".
Además, ya todos saben cómo va la mayor parte de la ruta pacifista…
"Xxx": Yo no diría que es la única ruta que conocen, ¿o sí?
B-bueno, sigamos donde nos quedamos.
Capítulo 4: Dolor del Corazón
«…
Froggit: *tiembla* *tiembla* Por favor, humano… Usa algo de compasión…
… Polvo…
Whimsun: *sollozando incontrolablemente*…
… Más polvo…
Migosp: ¡Rápido! ¡Debemos a avisar a Toriel!
… Demasiado débiles…
El pequeño fantasma se desvanece rápidamente ante la vista del humano…
Ninguno de los monstruos en las Ruinas parece tener oportunidad alguna contra esta asesina desalmada…
… Ahora sólo queda uno…
˃No…˂
Teniendo suficiente con el ridículo comportamiento de aquella mujer, la niña decide darle un golpe rápido y certero, dejando su vida a cero en tan solo un instante…
˃No…˂
Toriel: ¿R-realmente… me odias… t-tanto?...
˃¡NO!... ¡MAMÁ!˂ »
… Despiertas al lado de Toriel.
Toriel: ¡Mi niño! ¿Qué ocurre?
… Era sólo un sueño…
Algo avergonzada, le respondes débilmente que estás bien, pero no puedes evitar abrazarla; aunque no puedas recordar con claridad, la impresión del sueño sigue presente.
Ella suspira aliviada, mientras te devuelve el abrazo y te da unas cuantas palmaditas en la espalda.
Toriel: Ya, ya… Sólo ha sido un mal sueño.
Toriel: *emitiendo una pequeña risita* Te dije que no repitieras segundo plato.
Su comentario te levanta un poco el ánimo: era evidente que comer demasiada tarta de caracoles anoche no fue una buena idea…
Unas cuántas lágrimas habían asomado, sin darte cuenta, y Toriel se apartó un poco para poder limpiarlas.
Toriel: Dime, ¿qué ha sido ese sueño que te ha alterado tanto, mi niño?
Le dices, algo incómoda, que no puedes recordarlo… a excepción de una cosa: a pesar de haber despertado de golpe, estás segura de haber llamado a Toriel…
Sin mirarla y algo sonrojada, le preguntas si te ha escuchado hablar entre sueños últimamente.
Toriel: Err… Bueno, yo…
Eso sólo te confirma tus temores.
Le preguntas si te ha escuchado llamar a tu madre (omitiendo el detalle de que, actualmente, te estabas refiriendo a ella como tal).
Toriel: …
…
Es evidente que ninguna de las dos quiere seguir hablando del asunto, por lo que rápidamente Toriel cambio el tema de la conversación.
Toriel: Bueno, ya que estamos levantados, ¿qué te parece si me ayudas a preparar el desayuno?
Asientes con gusto.
Han pasado unos cuantos días desde que Toriel te ofreció que te quedaras con ella en su casa, y tú, sin tener realmente un lugar a donde ir, aceptaste de inmediato.
Los monstruos de las Ruinas han sido muy amables contigo, aunque algunos se encuentran demasiados temerosos de tu tutora como para acercarte a ti; ya ni siquiera te retan a una pelea, debido al incidente de hace poco, en el que Toriel se mostró muy disgustada con Migosp y Moldsmal.
Aquello, sin embargo, no te ha impedido ir a explorar las Ruinas con los monstruos más jóvenes; algunas veces ha sido divertido y, aunque ha habido ocasiones no tan satisfactorias, siempre te agrada el pasar un rato con tus amigos, los monstruos.
Casi puedes sentirte como uno de ellos…
Casi.
Siempre hay algo (o mejor dicho, alguien) que te recuerda que no perteneces aquí…
Después de un saludable desayuno que el mismo Vegetoid aprobaría, Toriel salió a conseguir más víveres, antes de su primera lección de su programa de estudios, demostrando una vez más su pasión por la enseñanza (aunque eso ya te había quedado claro tu primer día).
Como tienes prohibido salir de casa hasta su regreso, la voz sugiere que explores el resto de la casa.
"Vamos, no me digas que no te da curiosidad el ver lo que oculta".
Es como el diablo tratando de tentarte…
"Llámame como quieras, pero yo sé que realmente quieres hacerlo. Además, un vistazo no hará daño".
…
Llena de curiosidad, entras primero a la habitación de Toriel.
La habitación en general es de color azul (incluyendo los muebles), con unas cuantas flores doradas y otras plantas adornando el lugar… Su cama es definitivamente más grande que la tuya (más grande que una cama para dos personas).
Sobre un escritorio, hay un libro abierto: parece ser el diario de Toriel.
Decides darle un vistazo en un pasaje marcado:
"¿Por qué el esqueleto quería amigos?
Porque estaba ´huesolado´"
"¡Pfft! ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja!"
El resto de las páginas están llenas de bromas del mismo calibre.
"¡Oh, Dios, debería encontrar un mejor modo de pasar su tiempo libre…!".
Decides parar de leer para examinar el primer cajón de un mueble y…
¡Escandaloso!
Es el cajón de calcetines de Toriel.
"¿Por qué tiene un cajón lleno de calcetines? Ella ni siquiera usa calzado".
Revisas uno de los libros de los estantes: lo abres a la mitad.
"Totora: un grupo de plantas acuáticas de alargadas vainas color marrón. También conocidas como ´salchichas de agua´".
…
"¡Oh, mira, una ´salchicha de agua´!", dijo la voz, señalando a una de las totoras que adornan el pasillo.
Es extraño: hasta el momento, ella no paraba de decirte cosas desagradables, pero ahora parece que está pasando un buen rato. Tal vez finalmente haya cambiado…
"Ni creas que he cambiado de opinión", afirmó la voz, con un tono peligroso. "Sólo me sorprende lo ESTÚPIDA que puede llegar a ser esa mujer".
Antes de que pudieras objetar, ella vuelve a hablar.
"Es decir, los humanos fueron quienes aprisionaron a los monstruos en el Subterráneo, y aún así, ¿trata como su hija a una niña que apenas conoció?"
…
Ella tenía un buen punto, pero, aún así…
"¿Qué? No me digas que ya te encariñaste de ella… No te hagas ilusiones: ella sólo está tratando de llenar el vacío de su corazón".
Aquellas palabras frías te producen un dolor en tu misma alma; no puedes creer lo que te dice…
"¿En serio no lo has notado?", cuestionó la voz con incredulidad. "Los juguetes, los zapatos y el dibujo en la pared… ¡No eres el primer humano que pasa por aquí!".
…
"No me vengas con esa cara: sabes que es verdad. Y si no me crees, tal vez deberías de dar un vistazo al sótano".
El sótano…
Toriel te dijo que nunca bajaras allí, pero con tal de desmentir a aquel producto de tu imaginación, decides hacerlo. Pero al bajar las escaleras, te sorprendes con la vista de un extenso corredor. ¿A dónde conducirá? Sólo hay una forma de saberlo.
Sin embargo, en ese momento, alguien te toma del brazo.
Al voltear, te encuentras cara a cara con Toriel, quien te mira de una manera extraña.
Toriel: Es peligroso estar aquí abajo. ¿Por qué no vas a jugar afuera?
Le preguntas, con temor, que es lo que hay más adelante.
Toriel: …
…
Hubo un silencio que pareció eterno, hasta que Toriel volvió a hablar de una manera sospechosa.
Toriel: No hay nada interesante allá…
Instándote a irte, Toriel te empuja levemente hacia las escaleras, pero ella se queda abajo.
Le preguntas si también va a subir.
Toriel: En un momento, tengo algo que hacer.
Comienza a caminar y tú vas al patio, al pie del árbol seco. Por alguna razón, el verlo te llena de tristeza y nostalgia.
"¿Planeas dejar las cosas así?", comenzó de nuevo la voz.
No hay respuesta por parte tuya.
"Escucha, sé que te agrada Toriel y que no quieres dejarla sola, pero no puedes posponer lo inevitable: TIENES QUE IRTE".
…
"¡No perteneces aquí! ¡Mientras más tiempo te quedes aquí, más difícil será irte!"
"¡¿Acaso ya olvidaste que hay alguien esperándote al final del Subterráneo?!"
…
Es cierto.
Te toma tiempo percatarte de que todo a tu alrededor ha perdido su color: está pasando de nuevo.
Esta vez, frente a la casa de Toriel, se encuentra la luz dorada, y te acercas a ella para ver las palabras que transmite:
"La vista de una pequeña casa en las Ruinas, te llena de determinación"
Unos segundos después, las palabras desaparecen.
Te adentras en la casa y bajas las escaleras para encontrarte con Toriel en el mismo lugar. Tal parece que el tiempo se había detenido en el momento en que te fuiste y, ahora que has regresado se ha puesto en marcha, puesto que Toriel comenzó a caminar nuevamente.
No tienes más opción que seguirla.
Caminas detrás suyo, hasta que ella se detiene para mirarte con expresión seria por breves instantes y de nuevo voltear al frente.
Toriel: Más adelante, se encuentra el final de las Ruinas. Una única salida que conduce al resto del Subterráneo…
Toriel: Voy a destruirla, para que nadie más pueda volver a irse... Sé un buen niño y sube ahora.
Te sorprendes ante sus palabras, sin embargo, la sigues de cerca. Después de caminar otro tramo del pasillo, ella vuelve a detenerse, esta vez sin mirarte.
Toriel: Todo humano que cae aquí comparte el mismo destino… Lo he visto una y otra vez: ellos llegan… se van… mueren…
Toriel: Si te vas de las Ruinas… Ellos… Asgore… te matará.
Toriel: Sólo estoy protegiéndote, así que ve a tu cuarto.
Al doblar una esquina del pasillo, ella vuelve a detenerse y puedes ver como su rostro se ensombrece.
Toriel: No trates de detenerme. Esta es tu última advertencia.
No pasó mucho tiempo para que llegaran al final del camino, donde se erigía una puerta de piedra con el mismo símbolo grabado que en las ropas de Toriel.
Toriel: ¿Tantos deseos tienes de irte?
Ella finalmente voltea a verte, sus ojos mostrando una seriedad muy poco usual en ella.
A pesar de estar intimidada por su mirada, asientes con la cabeza.
Toriel: Hmph. Eres igual a los otros.
Toriel: Sólo hay una solución para esto…
Toriel: Demuéstramelo.
Toriel: Demuéstrame que eres lo suficientemente fuerte como para sobrevivir.
De pronto, la poca luz que había en el cuarto desaparece y, para tu horror, el campo de batalla se forma alrededor de las dos, haciendo tu alma visible. Los ojos de Toriel se tornan de color rojo en el momento en que bolas de fuego se forman a su alrededor, siendo esto lo único que iluminaba la habitación.
"Toriel: Ataque 80, Defensa 80… Sabe lo que es mejor para ti".
No tienes tiempo para procesar lo que dice la voz en tu cabeza: recibes el primer ataque de Toriel, el cual apenas alcanzas a esquivar.
Usando sus manos para controlar las llamas, Toriel desencadena ataque tras ataque, haciendo que el fuego dance alrededor tuyo. Tu HP comienza a disminuir rápidamente.
"¡Es mejor que te muevas rápido!"
Ya no estás segura de lo que tienes que hacer.
Con tan solo esquivar los ataques no será suficiente para ganar esta batalla, pero eso implicaría hacerle daño a…
Decides actuar: tratas de hablar con ella, pero no puedes pensar en un tema de conversación.
"¡¿Qué estás haciendo?! ¡Hablar no solucionará nada! ¡Tienes que atacar!"
Intentas hablar con ella de nuevo, pero…
Toriel parece mirar a través de ti mientras lanza sus ataques, pero, a decir verdad, notas algo extraño en ella…
Toriel: …
"¡Pelea de una vez!"
No lo haré
Recibes un poco más de daño y tu alma comienza a flaquear. No crees poder soportar el calor abrasador, mucho menos la magnitud de aquellos ataques.
"¡¿No entiendes que a ella no le importas?! ¡Ataca o te matará!"
¡N-no!
"¡HAZLO DE UNA VEZ!"
˂¡NO QUIERO LASTIMAR A MI MAMÁ!˃
No sabes cómo o por qué el tiempo se congeló en aquel instante, pero aquello no fue nada comparado con lo que pasó después:
Puedes notar la expresión de sorpresa de Toriel, y delante de ti aparecen dos palabras, apenas visibles, que representan tus dos opciones: PELEAR y PERDONAR.
No puedes entenderlo…
"Piensa bien lo que estás haciendo, niña", te advirtió ella. "Si eliges perdonarla, no podrás sobrevivir a lo que viene después… Créeme cuando te digo que la piedad no te sirve de nada en este mundo… Sólo… presiona el botón de ´PELEAR´".
…
Le dices que nada bueno puede salir de lastimar a otros, que pelear no puede ser la única solución…
*Decides presionar el botón de "PERDONAR"…
"Je, je… Realmente eres una IDIOTA…"
El tiempo se restaura.
Las bolas de fuego siguen apareciendo y volando directo hacia ti, pero esta vez decides no esquivarlas.
Toriel: ¿Qué crees que estás haciendo?
La voz de Toriel no suena tan firme como antes; más bien, suena un poco triste.
Toriel: Pelea o huye.
A pesar de tus heridas, le dices a Toriel que no quieres pelear contra ella. Sientes como estás a punto de desfallecer y estás segura de que no sobrevivirás al siguiente ataque, pero éste… solamente pasa a un lado tuyo.
"¿Uh?"
Las llamas ahora están evitándote.
Toriel respira profundamente.
Toriel: *sin mirarte a los ojos* ¡Vete!
Le dices a Toriel que no puedes hacerlo: que tienes que seguir tu propio camino.
Toriel: …
… Le suplicas que te deje ir.
Finalmente, las llamas desaparecen y ella decide verte a la cara.
Toriel: Sé que realmente quieres ir a casa, pero…
Toriel: Por favor, sube ahora.
…
Toriel: Te prometo que cuidaré muy bien de ti.
…
Toriel: Sé que no tenemos mucho, pero… Podemos tener una buena vida aquí.
El escuchar sus palabras te produce un dolor en el corazón, y estás segura de que para ella debe ser igual de doloroso.
Toriel: ¿Por qué estás haciendo esto tan difícil?
… No puedes evitar derramar unas cuantas lágrimas.
Toriel: *Hablando con voz temblorosa y sin poder mirarte a los ojos* Por favor, sube ahora…
… Le suplicas de nuevo, con voz débil, que te deje ir.
Toriel: …
…
Toriel emite una sonrisa triste.
Toriel: Ja, ja…
Toriel: Patético, ¿no es así? Ni siquiera soy capaz de salvar a un niño.
…
Toriel: …
Toriel: No. Lo entiendo. Tan sólo serías infeliz atrapado aquí abajo… Las Ruinas son muy pequeñas una vez que te acostumbras a ellas. No sería justo para ti el crecer en un sitio como este.
Toriel: Mis expectaciones… Mi soledad… Mi miedo… Por ti, mi niño, los haré a un lado.
Lentamente, las líneas comenzaron a desaparecer, marcando el final de aquella ardua batalla. A pesar de que tu alma había dejado de ser visible, estas segura de que estaba a punto de partirse en dos (o al menos así se sentía), pero no era nada comparado con el dolor que hay en tu corazón en este instante.
Toriel te ha dado la espalda para observar la puerta; te da la impresión de que no desea que veas la tristeza que le embarga tu partida.
Toriel: Si realmente deseas dejar las Ruinas… No te detendré. Sin embargo, cuando te vayas… por favor, no vuelvas.
Toriel: *Volteándose y dándote una sonrisa triste* Espero que lo entiendas.
En ese momento, ella te envuelve con sus brazos y tú no dudas en corresponderle; también puedes sentir como ella usa su magia sanadora para curar tus heridas durante el abrazo.
Finalmente, se separan.
Toriel: Adiós, mi niño.
Ella voltea una última vez, antes de abandonar la habitación.
…
Abres las puertas de piedra y continúas tu camino por el siguiente corredor.
"Espero que no te arrepientas de tu decisión".
…
Continúas caminando hasta que llegas a un pequeño claro, como al principio, y, en ese mismo lugar…
Está Flowey.
Un escalofrío recorre tu cuerpo ante los recuerdos de su encuentro anterior.
Flowey: *Hablando con sorna* Lista. Muuuy lista. ¿Piensas que eres muy inteligente?
Flowey: *Sin dejar de sonreír* En este mundo, es asesinar o ser asesinado.
…
Flowey: Así que has podido jugar con tus propias reglas…
Flowey: *Cambiando su rostro a uno más oscuro* Perdonaste la vida de una sola persona… Hee, hee, hee.
Flowey: Apuesto a que te sientes realmente bien… No has matado a nadie esta vez.
…
Flowey: Pero, ¿qué pasará cuando te encuentres con un asesino despiadado?
Flowey: *Con tono burlón* Morirás, y morirás, y morirás… Hasta que te canses de intentarlo.
Flowey: ¿Qué harás entonces?
…
Flowey: *Con su rostro más aterrador* ¿Matarás de la frustración? ¿O te rendirás completamente con este mundo…
Flowey: … y me heredarás el poder de controlarlo?
…
Flowey: Soy el príncipe del futuro de este mundo.
… Por la forma en que te dice todo esto y por su rostro perturbador, no puedes evitar dar un paso hacia atrás, temerosa.
Él ríe ante tu reacción.
Flowey: No te preocupes, mi pequeña monarca, mi plan no es el regicidio.
Flowey: Esto es MUCHO más interesante.
Así, sin más, Flowey se marchó, no sin antes soltar una carcajada diabólica que resonó en toda la cámara.
Una vez fuera de vista, dejas soltar un suspiro de alivio.
"No deberías tenerle miedo: él es tan sólo una flor, sin importar lo que diga o lo que haga".
Ella suena molesta.
No estás segura de lo que realmente está pasando o lo que iba a suceder, pero te mantendrás determinada hasta llegar al final del Subterráneo y encontrarte con la persona que te ha estado llamando.
Con esto en mente, cruzas el arco de piedra, adentrándote en la siguiente zona.
"xxx": ¡Wow, qué pésima eres para las escenas de batalla!
Cállate.
"xxx": ¡Además, omitiste una parte!
¿Cuál?
"xxx": ¡Tú sabes bien de qué hablo! ¡Los días que pasamos en las Ruinas!
¡Ah, sí! ¡Eso! Bueno, pues planeo hacerlo como un "bonus", me parece que lo pondría antes de comenzar con la siguiente zona, y por si a alguien le interesa leerlo: en realidad, no tiene nada de especial…
…
"xxx": … ¿Por qué me miras así?
¿Sabes? Te veo más animada que de costumbre… ¿No será que esa niña por fin te está cambiando?
"xxx": ¡SUEÑAS!
Bueno, nunca hay que perder esperanzas…
*Suspiro* Ha sido un día largo, nos vemos a la próxima (y esperemos que "xxx" no siga aquí para entonces").
¡Nos leemos luego!
