Esta es la traducción de la historia Rebirth de Athey muchas gracias a ella por su autorización.
– – – – – Renacer capitulo 13 – – – – –
A la mañana siguiente Harry se levanto sin prisa. La mayoría de su compañeros de dormitorio estaban dándose vueltas frenéticamente alrededor de la habitación, tratando de prepararse y preocupados de no llegar atrasados al desayuno, y por ende tarde a clases. Uno de ellos, Corner, seguía preocupándose por perderse en este alocado laberinto lo que causaría que perdiera todas sus clases.
Harry ignoro sus ajetreos y salió después de todos ellos, y aun así llego al Gran Comedor primero. Claro que era porque sabía los atajos que tenía el castillo por haber pasado la mayoría de sus años escolares buscando la Cámara de los Secretos, mientras que los demás niños no tenían idea de donde estaban las cosas.
Harry recibió su horario de manos de su jefe de casa que graciosamente era mitad-goblin, el mago se llamaba Filius Flitwick. Aunque era posible que fuera un cuarto goblin... Harry en realidad no sabía y no le interesaba. Lo único obvio era que era muy bajito.
Harry y los demás Ravenclaw también tenían al Profesor Flitwick para su primera clase del día – Encantamientos. Fue una clase muy aburrida ya que no fue nada más que introducciones, pero Harry controlo sus deseos de bostezar, o soñar despierto. Todo fue discusión teórica sobre las ideas más básicas y fundamental tras la magia de los encantamientos. Básicamente, justo donde empezaría con un montón de niños de once años que supuestamente nunca han realizado magia antes.
Todas las demás clases de Harry siguieron el mismo patrón, pero nunca demostraba exteriormente su increíble aburrimiento, o los comentarios cínicos que siempre estaban en su mente sobre sus compañeros, los profesores, los libros de texto, el enfoque completamente estúpido que mucha gente tomaba para comprender la magia simplemente porque eran demasiados duros de cabeza para realmente sentirla así que tenían que apoyarse en sus patéticas muletas y trucos.
No – por fuera él era el estudiante modelo. Era educado y encantador. Respondía todas las preguntas, pero nunca quedaba como un sabelotodo. No levantaba su mano de manera desagradable y molesta... como esa ridícula niña nacida muggle, Granger, con su alocado movimiento de manos, y su incapacidad de mantener su trasero pegado en su asiento. En realidad, ¿quien esta tan ansioso de responder todas las estúpidas y simples preguntas, para saltar literalmente de su asiento y mover sus manos como un lunático? Bueno aparentemente Granger.
Al término del primer día, Harry envió una carta con Hedwig a Lucius, preguntándole sobre Severus Snape. Harry no tenía planes de confiarle todo al hombre, como había echo con Lucius – Lucius era especial. Era un Malfoy. Era inteligente y estaba bien conectado. Harry había estado investigando, observando y cuidadosamente debatiendo sobre los mortífagos que conocía durante años antes que se decidiera a confiar en Lucius. Así que no – no iba a confiar en Snape, pero aun así necesitaba saber si debía considerar al hombre una amenaza o no.
La respuesta de Lucius llego con Hedwig a la mañana siguiente con todo el correo. Harry tomo la carta de la pata de su lechuza, le dio algo de tocino, y rápidamente guardo la carta para leerla con más privacidad. No tenía pociones hasta el día siguiente, así que suponía que estaba seguro.
La carta de Lucius sugería precaución en lo que respecta a 'Severus'. De acuerdo a Lucius Malfoy, Severus había sido un miembro del círculo interno durante la última guerra, y él y Severus habían sido bastante cercanos. Habían sido buenos amigos durante Hogwarts y habían continuado siéndolo años después. Incluso había nombrado al Maestro de Pociones padrino de su hijo Draco. Él confiaba en Severus como confiaba en cualquier otra persona... lo que honestamente no era mucho en realidad.
Sin embargo, pese a todo eso, Severus había estado bajo el alero de Albus Dumbledore durante la última década. También le informo que Dumbledore había mantenido a Severus fuera de Azkaban, declarando que aunque Severus era un mortífago marcado, había sido un espía para la Orden de Dumbledore, y había estado ayudando en la destrucción del Señor Oscuro.
Lucius no estaba seguro de que creer en realidad. Severus había insistido que había estado jugando el rol de doble-agente, manteniéndose en una posición útil por si el Señor Oscuro alguna vez regresaba, y mientras aprovechaba la situación de mantenerse fuera de prisión y asegurarse un trabajo confortable.
Con razón el hombre era el Jefe de la Casa Slytherin. Él era un Slytherin por excelencia.
Lucius incluyo como posdata que estaba bastante seguro que Severus guardaba un rencor personal contra el padre de Harry, y probablemente no lo trataría muy bien.
–
Cuando llego la clase de pociones de Hufflepuff-Ravenclaw el miércoles, Harry llego a la conclusión de que la advertencia de Lucius había sido una subestimación enorme. El nivel de abierta hostilidad y desdén que Severus Snape le mostro a Harry, fue completamente chocante. Harry se preguntó qué diablos le había echo su padre a este hombre para acumular tanta rabia.
Harry casi de inmediato decidió tomar un enfoque pasivo agresivo hacia el hombre. La clase había comenzado de manera bastante divertida. Snape había entrado como una explosión a la antes silenciosa y espeluznante mazmorra, con su túnica negra ondeando tras él todo dramático. Esto fue suficiente para hacer que los Hufflepuff comenzaran a temblar de miedo.
Honestamente los Ravenclaw no estaban mucho mejor, pero al menos la mayoría lucían más bien cautelosos que asustados. Harry simplemente tomo asiento y observo el comportamiento del hombre con una expresión neutra. Cuando tomo la lista, Snape se detuvo ante el nombre de Harry y con desprecio recalco en el 'estatus de celebridad ' de Harry con una obvia capa de espeso y pegajoso sarcasmo. Una vez más, Harry simplemente parpadeo de manera neutra. No veía necesidad en darle al hombre lo que quería – que era provocar a Harry. Sin duda estaba tratando de meterlo en problemas.
Él y Snape sostuvieron las frías y vacías miradas por unos segundos. Sorprendentemente, Snape vacilo primero. Algo de emoción se vio en esos ojos y rápidamente miro hacia otro lado para continuar con la lista.
Después de un minuto de un discurso de introducción, que Harry estaba positivamente seguro había sido ensayado frente a un espejo, y probablemente le deba a todos los de primer año a quienes enseñaba, Snape atacó a Harry como una serpiente.
"¡Potter! ¿Qué voy a obtener si agrego polvo de raíces de asfódelo a una infusión de ajenjo?"
Harry parpadeo y levanto una ceja como preguntado '¿En serio?' con un ligero aire de diversión. Snape entrecerró los ojos y estaba a punto de reclamar– sin duda recalcando que Harry no sabía, cuando Harry hablo.
"Creo que es el Filtro de los muertos en vida."
Snape cerró la boca lentamente y lo miro genuinamente sorprendido.
"Ah, sí. No debo olvidar que estoy lidiando con un Ravenclaw. Está bien, Potter. ¿Donde buscaría si le dijo que me encuentre un bezoar?"
"El estomago de una cabra."
Snape entrecerró los ojos aun más. "¿Cual es el antídoto para la poción hinchadora?"
"La poción desinflante."
"¡Nombre una poción en la que se utilice bilis de armadillo!"
"La poción para afilar el ingenio – Señor."
"Está bien, nombre otros dos ingredientes usados en esa poción."
"Raíz de jengibre y escarabajos molidos."
"¿Estas haciendo trampa mocoso?" Snape espeto.
Harry aun lo miro con expresión neutra, parpadeando inocente.
"No creo que pueda ser posible hacer trampa en tal surtido aleatorio de preguntas. La respuesta a como respondí es bastante aburrida y simple."
"¿Con que así es?" Snape respondió en tono condescendiente.
"Si señor. Vera, tengo memoria eidética. Así que simplemente memorice el libro de texto."
Los ojos de Snape temblaron con irritación. "Sí, memorizar hechos no compensara una completa falta de talento. Veamos a donde te lleva esta perfecta memoria tuya durante la parte practica de la clase; ¿está bien?" Snape hablo con un tono suave y amenazador que para cualquier habría sido mortal. Harry ni siquiera pestaño. Simplemente se dedico a mira al hombre fijamente a los ojos.
Snape entrecerró los ojos mientras observaba los brillantes ojos verdes de Harry. Y entonces Harry lo sintió. Un aleteo sutil contra su mente. Sus labios comenzaron a retorcerse en una sonrisa pero logro suprimir cualquier muestra exterior. ¿Así que el hombre sabia Legeremancia, hmm?
Harry le permitió la entrada a su mente sin la más leve pelea. Después de todo, sería extraño que un niño de once años tuviera un poderoso escudo de Occlumencia, ¿no es así? Claro está que lo que Snape encontraría una vez dentro de su mente era aun más extraño, pero a Harry simplemente no le importo.
Observo como Snape se deslizo dentro de su pasaje mental y se quedo helado al descubrirlo total y completamente... vacio. No había ni siquiera un pensamiento. Ni una sola memoria guardada. Nada. Es lo que encontrarían probablemente si alguien intentara usar Legeremancia en una persona besada por un Dementor. Claro que la realidad era que Harry simplemente no usaba su mente 'normal' para su proceso de pensamiento. Utilizaba las operaciones estándar de su cuerpo, pero ninguno de sus pensamientos conscientes. Harry encontraba que era demasiado ineficiente depender del cerebro de su cuerpo humano para tratar de procesar la montaña de información que su mente astral era capaz de almacenar con perfecta claridad. Así que su proceso de pensamientos también tomaba lugar en su mente astral. Sin su filtro separando su cuerpo astral de su cuerpo físico, no había nada en su mente. Era algo que había comenzado a hacer en su vida previa, una vez que había removido su filtro.
Tenía la ventaja añadida de prevenir que las artes mentales lo afectaran. Era inmune a todos los hechizos de memoria– incluso el mas de los poderosos Oliviate no lo afectaría, porque la magia estaba dirigida a las memorias bioquímicas de una mente humana, no a las memorias almacenadas en la mente astral que él usaba. Los hechizos de compulsión también eran otro tipo de magia a la que era inmune ya que también atacaba a la mente física. Era un brillante efecto secundario que nunca había esperado, pero de todas maneras estaba agradecido por eso.
La presencia de Snape se retiro de la mente de Harry y Harry observo cuando el hombre dio un paso atrás, con el ceño fruncido por la confusión. Harry no pudo evitar sonreír. La gran sonrisa que cubrió su rostro, probablemente delato que había estado consciente de la intrusión de Snape en su mente, pero usar Legeremancia en las personas sin permiso, era ilegal, y usarla en un menor suponía que aun mas. No es como que Snape fuera a reclamarle, no sin delatar lo que había echo. Los ojos de Snape se abrieron antes de entrecerrarlos dramáticamente en sospecha.
Snape por fin salió de su estupor y volvió su veneno al resto de la clase por un momento antes de mover sus varita sobre el pizarrón para que aparecieran las instructivos, y le gruño a los estudiantes que abrieran sus libro en la pagina cinco y comenzarán la poción para remover furúnculos.
– –
Harry había establecido una relación cordial con sus compañeros de año Ravenclaw, pero no estaba haciendo esfuerzos para ser amigo de ninguno de ellos. Ellos rápidamente comenzaron a respetar su inteligencia y comportamiento profesional en clase. Todos eran Ravenclaw, después de todo, y podían apreciar a alguien que fuera serio respecto a sus estudios.
Los Ravenclaw tenían Encantamientos con los Slytherin, dos veces a la semana – lunes y jueves. Los jueves, tendrían su primera lección práctica y tenían que ponerse en pares. Harry se sentó con Draco, ganándose miradas incrédulas de casi todos en la sala. Harry actuó como si no notara la atención y se enfoco en Draco y el trabajo escolar. Draco simplemente sonrió, satisfecho, ante las bocas abiertas.
–
Los Prefectos de Ravenclaw pusieron avisos en la pizarra de noticias de la sala común organizando grupos de estudios para los de primer año. Aparentemente era una tradición Ravenclaw que los Prefectos ayudaran a los estudiantes más jóvenes a organizar grupos para que formaran el hábito de estudiar con sus compañeros. Harry termino en un grupo de estudio con Su Li, Terry Boot y Padma Patil. Fijaron un horario para encontrarse dos veces por semana en la librería. Harry les pregunto qué opinaban si invitaba a un par de estudiantes de otras casas. Se habían sorprendido ante su pregunta pero nadie se negó.
En la primera reunión que tuvieron en la segunda semana de clases, Harry invito a Draco Malfoy, Theo Nott y Daphne Greengrass de Slytherin a que se les unieran. Nott y Greengrass no habían estado exactamente ansiosos, pero Draco había insistido y eso al parecer era suficiente.
Los Ravenclaw estuvieron dudosos los primeros minutos, con la inesperada presencia de los estudiantes de Slytherin, pero una vez que comenzaron a estudiar, se enfocaron en sus tareas y olvidaron toda su anterior aprehensión. Su Li y Daphne incluso se llevaron bastante bien. Harry tuvo suerte de que su grupo de estudio no incluyera ningún nacido muggle. Los Slytherin sin duda habrían puesto mas oposición si ese hubiera sido el caso. Su y Padma provenían de antiguas familias sangrepura, mientras que Terry era un mestizo. Ninguno de los Slytherin comento sobre su supuesto estatus de sangre 'inferior'– después de todo, Harry era un mestizo, y era obvio que Draco le había dicho a Nott y Greengrass que fueran amables con Harry.
Probablemente ellos pensaban que todo era un esquema político de parte de Draco. Sin duda, estaban bajo la impresión de que el padre de Draco quería que su hijo se acercara al Niño-Que-Vivió por razones nefastas. No importaba lo que creyeran, en orden de que comenzaran a venir. Lo importante era comenzar a tener más contactos.
–
El viernes en la mañana de la segunda semana de clases, después de sentarse a desayunar, Hedwig entro volando junto con el resto de las lechuzas y aterrizo en la mesa frente a Harry. Ella extendió su pata y Harry removió la pequeña nota que estaba atada allí. Le dio un trozo de jamón y desenrollo la nota.
Era de Hagrid. Estaba invitando a Harry a tomar el té esa tarde, después de clases. El asunto era que Harry tenía su primera clase de vuelo ese dia. No es que la necesitara – y la clase no era obligatoria – pero sería extraño que supiera como volar si nunca había aprendido a hacerlo.
En el trozo de pergamino con rapidez le escribió una nota a Hagrid, disculpándose porque hoy no podría ser. Que lo sentía, pero tenía clase de vuelo. ¿Si podía ser la semana que sigue?
Ato la nota a la pata de Hedwig y le dijo que se la llevara de vuelta a Hagrid apenas terminara de comer.
–
Harry tenía Defensa Contra las Artes Oscuras e Historia de la magia ese día. Defensa fue soportable, ya que Remus en realidad era un buen profesor, aunque era material increíblemente elemental– al menos el hombre mantenía a la clase ligeramente entretenida – sin embargo Historia era completa basura. Harry había estado sorprendido de descubrir que Binns aun estaba enseñando la clase. Solo que ahora estaba muerto.
Eso era correcto. Su profesor de Historia era un maldito fantasma. Binns aparentemente, había muerto un día en su escritorio, y no se había dado cuenta. Se levanto de su cuerpo y siguió dando la clase...ahora como fantasma. Ser un fantasma no era lo que le molestaba a Harry sobre el hombre. Lo que no le gustaba era que Binns había sido un profesor horrible cuando estaba vivo. Ahora era horroroso. La clase era espantosamente aburrida,y era casi imposible mantenerse despierto.Rápidamente se hizo el habitó de llevar libros con él a esa clase para leer.
También compartían Historia con las serpientes, y Harry caminaba junto con Draco cuando dejaron esa clase, gimiendo y quejándose sobre lo intolerable que era la clase. Mayormente Draco era el que gemía y se quejaba mientras Harry gruñía de acuerdo. Draco a menudo comentaba de cómo le pediría a su padre que hiciera algo al respecto con ese maldito fantasma.' Harry de verdad esperaba que Lucius hiciera algo. Estaba en la mesa de gobernadores. Si duda el hombre podría presentar una moción en la siguiente reunión para que despidieran al fantasma. Obviamente no cobraba salario ya que estaba muerto. ¿De seguro la escuela podía pagar un profesor vivo y respirando?
Harry le dijo a Draco que se dirigiría afuera para su lección de vuelo, que de inmediato lanzo a Draco en una diatriba presumida sobre su lección de vuelo del día anterior. Aparentemente los Slytherin y los Gryffindor habían tenido un poco de emoción. Neville Longbottom había logrado un despegue prematuro, y había perdido el control de escoba. Había caído y se había roto la muñeca.
La instructora de vuelo, Madame Hooch, lo había llevado a la enfermería. Draco había encontrado la Recordadora de Neville y se la quedo. Comenzó una especie de confrontación estúpida e inmadura entre Draco y el chico Weasley – Ronald, o algo así. Draco se elevo en su escoba y Weasley lo siguió.
Incluso Harry había escuchado al chico Weasley jactándose toda la semana sobre sus impresionantes travesuras en una escoba cuando era más joven. Historias sobre volar por ahí y escapando por poco de muggles en alas delta que Harry podía repetirla palabra por palabra. Como tal, Harry encontró muy gracioso cuando Draco le informo que, tratando de perseguir a Draco para quitarle la chuchería de Neville, Weasley se había caído de su escoba y había terminado en la enfermería, había recibido una detención y una significante reducción de puntos por ignorar la orden de Madame Hooch de mantener sus pies en el suelo.
Harry le preguntó a Draco que había echo con la Recordadora, a lo que Draco respondió simplemente sacándola de su bolsillo y sonriéndole de medio lado. Harry rodo sus ojos y se rio entre dientes con un suspiro. Pobre Neville probablemente nunca la recuperaría. Aunque era una chuchería poco practica. En realidad inútil. No era mucha perdida. Él y Draco se separaron y Harry siguió el camino hacía donde los demás Hufflepuff, que tenían un periodo libre, estaban reunidos en un grupo nervioso y ansioso.
–
Nada especialmente notable sucedió en el exterior durante la lección de vuelo de los Hufflepuff/Ravenclaw. Nadie se cayó de su escoba, o se rompió algún hueso. No hubieron batallas aéreas o fue robada ninguna chuchería. Sin embargo, algo de importancia si le sucedió a Harry.
Descubrió que le encantaba volar.
Era surrealista. Había volado miles de veces en su vida anterior, pero nunca se había sentido como ahora. Nunca se había sentido tan bien. Tan fácil.Tan natural. Como si él y la escoba fueran uno. Él simplemente sabíade forma exacta como maniobrar para que la escoba hiciera lo que quisiera. Era como una extensión de su propio cuerpo. Casi tenía una conexión subconsciente con las mismísimas corrientes de viento. Sabía hacia donde dirigirse para darle el efecto correcto...
Era asombroso.
Se compraría una escoba. Eso era todo. Colaría su propia Nimbus, o algo así. No le importaba. Pero las escobas de la escuela eran patéticas, y quería probar esta recién descubierta habilidad con una verdadera escoba de carreras.
Aunque eso lo puso a pensar. Esta obviamente no era una habilidad que había tenido antes. Había sido pasable en una escoba antes – volaba lo suficientemente bien para no caer, pero de seguro jamás lo haría de forma profesional. Pero ahora tenía una habilidad natural en esto. Sabía que James Potter había sido un jugador de Quidditch muy talentoso, por lo que había leído, y de algunas memorias que tenía de su padre volando en el patio trasero de su casa, o cuando conversaba con Sirius sobre escobas y Quidditch. Algunas preguntas a Remus fueron todo lo que necesito para confirmar el hecho. James Potter al parecer había sido lo suficientemente bueno que cuando salió de Hogwarts se le habían acercado un gran número de entrenadores de Quidditch profesionales con ofertas para que se uniera a sus equipos. Sin embargo había declinado todas, ya que planeaba convertirse en Auror.
Así que, ¿era su talento natural en una escoba, algo que había heredado biológicamente? ¿Lo mantendría en sus vidas futuras, ahora que lo había experimentado y su conocimiento estaba guardado en su memoria perfecta? Eso sería genial. Podría seguir adquiriendo más y más habilidades heredadas naturalmente durante sus vidas... se preguntaba si mantendría su habilidad de hablar parsel en sus vidas futuras...
Era algo por lo que sentía curiosidad, pero no tenía prisa en averiguar al respecto, ya que para eso necesitaría morir y volver a renacer. Definitivamente era algo que podía esperar.
–
La tercera semana de clases paso con facilidad. El grupo de estudio de Harry de Slytherin y Ravenclaw estaba funcionado sin problemas. Draco había hecho bien al escoger a Nott y Greengrass. Ambos eran bastante estudiosos, diligentes y con facilidad podrían haber sido Ravenclaws, si no por sus cualidades mas astutas. Se llevaban bien con Su, Boot y Patil. Sólo se reunían dos veces a la semana en la librería, y Harry se aseguraba de ser visto más a menudo con su grupo de estudio Ravenclaw en público. Terry Boot se estaba volviendo bastante cercano a Anthony Goldstien y Michael Corner. Harry encontraba tolerable a Corner, pero Goldstien era bastante... molesto. Había algo en él que no le agradaba a Harry.
Pese a eso, Harry se sentaba con los tres en el desayuno todas las mañanas. Durante el almuerzo normalmente se sentaba con Padma, Su y Sarah Fawcett. Durante la cena se alternaba. Debatía los meritos de sentarse con Kevin Entwhistle, Lisa Turpin y Granger – los tres nacidos muggle que habían terminado juntos en Ravenclaw. En general, Harry encontraba el comportamiento de Granger una mezcla entre divertido y molesto. La mayoría de los compañeros la encontraban molesta. Ella era una odiosa sabelotodo entre sabelotodos. A menudo chocaba con la gente cuando creía que tenían sus conocimientos errado porque no concordaba con los hechos del libro en que ella los había leído.
Harry con rapidez se dio cuenta que Granger tenía una memoria eidética. Sólo que la de ella era verdadera. Una memoria eidética normal y bioquímica, como la de Tom cuando era joven. Aunque Tom nunca había sido tan molesto o ingenuo con su habilidad de memorizar cosas de los libros. Granger tenía un verdadero problema teniendo confianza absoluta en las figuras de autoridad y en el mundo escrito. En realidad era bastante irritante.
Además de eso, ella era nacida muggle, y mientras que los Ravenclaws rara vez eran tan abiertamente desdeñoso de los nacidos muggle por sus status de sangre, el estigma aun estaba allí. Era antiguo y algo profundo en su cultura. Los sangrepura y los mestizos de más dinero prácticamente crecían juntos. Muchos de ellos asistían a las mismas escuelas primarias, o tenían lo mismos tutores. Asistían a las mismas reuniones sociales con sus padres que normalmente trabajaban juntos o se conocían de sus años de escuela.
Las conexiones sociales ya habían sido formadas, así que los nacidos muggle eran parías en cierto grado. En realidad era sólo natural.
Siendo ese el caso, hacerse su amigo no seria difícil. Y Harry se estaba dando cuenta más y más de como Dumbledore observaba su comportamiento y sus asociaciones en la escuela. ¿Valdría la pena pasar tiempo con la odiosa chica para poder desviar algo de las sospechas del viejo?
Si Harry socializaba voluntariamente con nacidos muggle, luciría como si fuera un niño de mente abierta dispuesto a pasar tiempo con quien fuera, sin que le importara lo que los demás dijeran. Que no era crítico o algo así. Era lo mismo con los Slytherin. Que Harry estaba dispuesto a juzgar a Nott, Malfoy y Greengrass por su propia personalidad y comportamiento y no por los estigmas existentes por las Casas o familias.
En teoría era una buena idea, pero también significaba que Harry tendría que ocasionalmente andar con un grupo de sangresucias, y de verdad no le gustaba mucho la idea. El jueves en la mañana llego a desayunar un poco tarde y su lugar con Boot, Corner y Goldstein ya estaba ocupado, mientras que el lugar frente a Granger y al lado de Turpin estaba disponible. Harry por lo bajo suspiro resignado y decidió dar el salto. Caminó hacia allá y se paro frente al lugar vacio un momento, esperando que ellas levantaran la mirada.
"¿Les molesta si me siento aquí?" pregunto, dándoles una sonrisa vacilante pero con encanto. Turpin se sonrojo y asintió mientras que Granger frunció el ceño ligeramente pero le hizo un gesto con la mano para que se sentara.
Harry entablo una conversación sin sentido sobre un ensayo que tendrían que entregar para Defensa esa mañana. A los pocos minutos de desayuno, Hedwig apareció con una nota atada a su pata. Harry la tomo y le dio algo de tocino mientras la leía. Era de Hagrid, preguntándole una vez más a Harry si estaba interesado a tomar el té en la tarde. Harry no tenía nada programado para esta ocasión así que escribió como respuesta que le encantaría tomar el té, y que estaría allí a las 3 en punto, después de su última lección del día.
Los tres nacidos muggle se enamoraron de Hedwig e incluso Granger, que había estado extrañamente fría con él desde que se sentó, se suavizo un poco y con un poco de duda acaricio a la lechuza. Ninguno de ellos había recibido correo personal por lechuza ya que sus padres estaban demasiado inseguros o preocupados porque tipo de cuidados necesitarían con una lechuza.
Harry les pregunto cómo se mantenían en contacto con sus familias entonces. Al parecer un hombre bastante ingenioso en la oficina de correos de Hogsmeade inicio un negocio aparte donde podías enviar tu carta por lechuza hasta el correo postal, y una vez a la semana él hacía el viaje hasta un correo postal muggle y enviaba las cartas a los muggles. Los muggles escribían a un normal correo postal y el hombre recolectaba las cartas una vez a la semana y luego enviaba lechuzas con las cartas a la escuela.
No había nada que les impidiera enviar correo por lechuza de forma directa a sus padres, pero no todos estaban en casa para recibir las lechuzas cuando llegaban con el correo, o vivían en un lugar donde ver una lechuza fuera de tu puerta era algo my extraño. La familia de Kevin Entwhistle, por ejemplo, vivía en un edifico de apartamentos y ambos padres trabajaban en horarios extraños. Así que él estaba usando el servicio nuevo de correo. Las primeras dos cartas de Lisa Turpin a su hogar habían sido con lechuzas de la escuela, pero sus padres estaban teniendo problemas en mandar las cartas de vuelta, así que ella les había enviado la dirección del correo postal muggle para que comenzaron a usar el servicio también. Granger no había oído de esas opciones hasta que Harry lo converso con los demás, y parecía disgustada de darse cuenta que había estado fuera de algo.
Mientras la conversación continuaba, Harry miro a la mesa de profesores y noto a Dumbledore mirándolo con ese maldito brillo en los ojos y una sonrisa aprobadora.
Harry quería vomitar, pero mantuvo su rostro neutro y sus ojos siguieron moviéndose hasta Hagrid a quién le sonrió y le hizo un gesto de asentimiento con la cabeza, como si esa hubiera sido su intención al mirar la mesa de profesores.
–
Las clases pasaron abrumadoramente aburridas como siempre. Al almuerzo se sentó con Su Li y sus amigas. Las clases de la tarde eran lo peor porque tenía Herbología – que no le importaba para nada e Historia de la Magia, que se había vuelto la hora de la siesta extraoficial para más de la mitad de sus compañeros.
Después que terminaron todas sus clases, salió del castillo, cruzo los terrenos y se dirigió a la pequeña choza de madera y piedra que el jardinero llamaba hogar. Toco a la puerta y escucho el ladrido de un perro adentro. Hagrid abrió la puerta mientras afirmaba a un gran perro.
El perro, que aparentemente se llamaba 'Fang', finamente fue calmado, algo, y Harry fue invitado a pasar. Se sentó en una gran silla, frente a una gran mesa. Hagrid se sentó frente a él, comenzó a servir el té, y le ofreció a Harry un plato de algo llamado 'Pasteles de roca'. Harry vacilante probo uno y de inmediato lo dejo a un lado, decidiendo que mantener la integridad estructural de sus dientes era más importante que tratar de comer algo preparado por Hagrid.
El par se dedico a conversar de temas simples. Hagrid le pregunto a Harry sobre sus clases y que le parecía la escuela. Le pregunto si le gustaba Ravenclaw, y le comento que había visto a Harry hablando con el Profesor Lupin en varias ocasiones. Le dijo que el Profesor Lupin había sido amigo del padre de Harry y Harry le explico que ya sabía eso y que le agradaba el profesor de Defensa.
"El Director realmente es un... personaje interesante," dijo Harry en un punto de su conversación.
"Oh sí. El Director Dumbledore es un gran hombre. Un gran hombre." dijo Hagrid con una gran sonrisa.
"Algunos de los estudiantes creen que esta un poco loco. ¿Eso que dijo en el discurso de bienvenida sobre que el pasillo del tercer piso estaba prohibido o si no podrían morir? ¿Que fue eso? quiero decir, era un broma, porque si lo fue, fue una muy mala, o de verdad hay algo peligroso allí, cosa que es muy irresponsable en una escuela llena de niños."
"Harry, es mejor no tratar de adivinar en que anda el profesor. Y de seguro no está bromeando. No se te ocurra ir a ese pasillo; ¿escuchaste? no es seguro."
"Ese es mi punto – toda la escuela es un laberinto. Han pasado tres semanas y algunos de mis compañeros aun se pierden camino a clases. Cualquiera podría llegar sin querer al pasillo del tercer piso y terminar herido, totalmente por accidente.
"No, eso no pasara. ¡Hay una serie de precaucionas en el lugar, Harry! siempre hay alguien por ahí echándole un ojo a las personas. Asegurándose que ningún estudiante accidentalmente llegue a ese lugar. Dumbledore no estaría haciendo nada de esto, no tomaría riesgos innecesarios si no tuviera una buena razón para hacerlo."
"¿Pero que razón puede tener para arriesgarse a poner estudiantes en peligro? ¿Que está escondiendo que es tan peligroso? tú lo sabes, ¿no es así Hagrid?"
"Harry, no me hagas ese tipo de preguntas. No es tu asunto."
"Si me lo preguntas, no solo es mi asunto, es asunto de todos los estudiantes y de los padres de los estudiantes. Si Dumbledore está haciendo algo que nos pone a todos en peligro, quiero saber que alguien está al pendiente, asegurándose de que en realidad no esta tomando riegos innecesarios."
"¡Ninguno de ustedes está en peligro, Harry! ahora termina con esto. Lo que sucede en el pasillo del tercer piso es algo que sólo le concierne al Profesor Dumbledore y a Nicholas Flamel y a nadie más."
Los ojos de Harry se abrieron y sintió que su corazón se detenía por unos segundos antes que volviera a latir; de forma salvaje en su pecho.
¡Nicholas Flamel!
Hagrid al parecer se había dado cuenta de lo que había dicho y se paso la mano por la cara gruñendo por lo bajo. "No debí decir eso. Olvida que dije algo."
– –
El pequeño desliz de Hagrid le dio a Harry mucho que pensar. Nicholas Flamel era un reconocido alquimista a nivel mundial, que Harry sabía, había tomado como aprendiz a Dumbledore cuando el viejo había sido joven. Flamel tenía más de 600 años, y su edad era atribuida a su creación más famosa. La Piedra Filosofal. El mayor logro, y el objeto más deseado y buscado por los alquimistas de todo el mundo.
La Piedra podía producir el elixir de la vida – una sustancia que podía mantener a una persona con vida aunque estuviera al borde de la muerte; curaba la mayoría de las enfermedades; y detenía completamente el proceso de envejecimiento. La posesión de la piedra no solo daba juventud eterna, si no que podía ser usada para transmutar el plomo en oro, así que también ofrecía la perspectiva de una riqueza sin fin.
Él y Tom habían investigado sobre la piedra hacía décadas durante sus estudios sobre la inmortalidad. Ambos ya tenían sus 'soluciones' en ese tiempo, pero ni los horcruxes o la remoción del filtro astral de Harry eran soluciones perfectas. En realidad nunca dejaron de buscar otras opciones.
La Piedra Filosofal era uno de los objetos que Tom siempre había querido. Había tratado, en múltiples ocasiones, conseguirla, pero Flamel la mantenía tan perfectamente protegida que él y Tom al fin se habían dado por vencidos.
En realidad solo había un objeto que coincidía con el tamaño y la firma mágica que Harry había visto del pequeño paquete que Hagrid había tomado de Gringott, eso estaba asociado con Nicholas Flamel, y ese objeto era la Piedra Filosofal. Sabiendo que Flamel estaba involucrado en esto dejo a Harry absolutamente convencido de que la Piedra debió ser lo que Hagrid había buscado para Dumbledore. Pero eso habría un mundo de preguntas.
¿Por qué Hagrid había ido a buscarla? algo tan importante... parecía ser algo demasiado importante para dejárselo a Hagrid sin ninguna razón. El hecho de que hubiera ocurrido enfrente de Harry parecía potencialmente notable. ¿Acaso Dumbledore quería que Harry viera a Hagrid tomar ese paquete? ¿Quería incitar la curiosidad de Harry?
Harry también sabía que debería haber una monumental e importante razón para que Dumbledore convenciera a Flamel de prestarle la piedra. Sería necesaria una razón muy importante para que Flamel sacara la piedra de su lugar increíblemente seguro y la pusiera en un lugar tan peligroso y publico como una maldita escuela llena de niños.
¿Entonces cual debía ser la razón tan importante?
Era carnada. Harry estaba seguro. Dumbledore sabía que Tom no estaba muerto. Harry no tenía pruebas, pero tenía la alta sospecha de que Dumbledore suponía que era lo que estaba al acecho dentro de la cicatriz de Harry, y si Dumbledore sabía que tenía uno de los horcruxes de Tom, entonces sabía que Tom no estaba muerto.
Dumbledore estaba tratando de atraer a Tom. Quería que Tom se expusiera, y la única manera en que sabía hacerlo en estos momentos era con una carnada para sacarlo a la luz pública, con algo que sabía que Tom quería. La Piedra. Harry dudaba que fuera una coincidencia que sucediera durante su primer año en Hogwarts. Una especie de doble tentación. El Niño-Que-Vivió y una piedra que podría darle la inmortalidad. Harry encontraba que era una buena carnada.
¿Pero funcionaria? ¿Tom vendría a Hogwarts? ¿Cómo se enteraría de esto, para saber que debía venir? Harry quería que Tom apareciera porque quería encontrar al idiota. Se estaba frustrando infinitamente al no llegar a ninguna parte en su búsqueda de Tom. Pero tampoco quería que Tom cayera en esa estúpida trampa preparada por Dumbledore.
Tendría que mantener sus ojos abiertos. Harry primero tenía que asegurarse de si la Piedra Filosofal de verdad estaba escondida en Hogwarts. Además la quería. Quería la maldita piedra aunque fuera la última cosa que hiciera. Había un numero de razones que ya estaban girando en su cabeza, y mientras más pensaba en eso mas se mareaba al darse cuenta de la increíble oportunidad que Dumbledore le había dado sin notarlo. Por lo que Dumbledore sabía, la única parte de Harry en todo esto era probablemente ser carnada. Pero poco sabía Dumbledore que Harry tenía todas las intenciones de conseguir la piedra antes que terminara el año.
Él tenía sus propios usos para ella, pero también podía ser un regalo para Tom para cuando por fin encontrara al maldito bastardo.
Pero necesitaba información adicional. La piedra en si no era peligrosa así que la amenaza sobre el tercer piso sin duda se debía a las protecciones que habían puesto para proteger la Piedra de Flamel. Tendría que averiguar que la protegía. También necesitaba saber a quiénes tenía Dumbledore 'vigilando' el lugar, cuántos eran, cuando cambiaban turnos, y quien era el menos confiable.
Su mejor fuente de información era Hagrid porque el gran idiota era inútil para guardar secretos. Pero no podía ir en busca de información tan pronto. Tendría que esperar un tiempo antes de recolectar más detalles.
Esto requeriría de un toque delicado, bastante astucia y una buena dosis de paciencia. Pero tendría éxito. La Piedra seria suya.
