Esta es la traducción de la historia Rebirth de Athey muchas gracias a ella por su autorización.

– – – – –Renacer capitulo 14 – – – – –

Para la cuarta semana de escuela, todos los Ravenclaw parecían haber aceptado o les había dejado de importar que Harry tendiera a socializar con un grupo de Slytherin durante clases y en la librería, y los Slytherin con los que Harry socializaba ya habían dejado de creer la idea de que estaban engañando al inocente Harry Potter para que se juntara con ellos. No – ahora ellos sabían lo secretamente astuto que era Harry, y Daphne Greengrass y Blaise Zabini – otro Slytherin con el que Harry pasaba tiempo en clases – le habían recalcado su sorpresa de que Harry no hubiera sido sorteado en Slytherin. Él les había respondido con una sonrisa de medio lado y les había preguntado que les hacía creer que el sombreo no había querido hacerlo. Draco les comento luego que se necesitaba al más astuto de los Slytherin para escapar sospechas e intencionalmente hacer que lo sortearan en la casa equivocada.

Blaise le señalo que si Harry quería escapar completamente a las sospechas, probablemente no debería andar con los Slytherin, pero Harry le dijo que se rehusaba a pasar todo su tiempo con los Ravenclaw, y si alguien lo confrontaba por su socialización con las serpientes, podía decirles que era una persona de mente abierta que se rehusaba a juzgar a la personas por las acciones de su padres.

La mayoría de la casa Slytherin aun estaba bajo la impresión de que Harry era un niño ingenuo y que Draco sólo estaba usándolo por su nombre y fama, y porque el padre de Draco se lo había ordenado. Harry no tenía problema con que la gente creyera eso. Le ayudaba a darle una extra capa de negación si alguien cuestionaba sus motivos. No tenía problemas pretendiendo ser ingenuo y desprevenido si le beneficiaba. Promover este concepto erróneo también ayudaba a Draco ya que le daba más de que alardear dentro de Slytherin – manipular y engañar al Niño-Que-Vivió – y tener derecho a presumir siempre era algo muy importante en el constante juego de superioridad de las serpientes. Harry le había dado permiso para continuar propagando la idea a aquellos fuera del círculo de confianza de Harry en Slytherin.

Aunque Harry pasaba bastante tiempo con sus compañeros Ravenclaw. Las comidas eran, claro está, pasadas en su compañía, y continuaba alternando con quienes se sentaba, convirtiéndose en amigo de todos sus compañeros. Era visto amigable con todos, pero amigo cercano de ninguno. También había continuado ocasionalmente sentándose con los nacidos muggle y actuaba amistoso con ellos y los asistía en clases.

Harry tenía muy poco que lo conectara con estos niños en nivel emocional ya que todos eran niños, y él no lo era. Por eso, cuando hablaba con ellos, era casi siempre en referencia al trabajo en clases, y ya que honestamente él sabía mucho más que ninguno de ellos, tenía la tendencia a comportarse como un maestro.

Trataba de evitar hacerlo muy a menudo, pero siempre se le salía sin querer. En realidad era la única manera en que podía ser amable con estas personas, y sabía que tenía que ser amable si quería evitar sospechas de Dumbledore y los demás maestros.

Mientras que la mayoría de los estudiantes que Harry había tratado de ayudar estaban agradecidos por eso, extrañamente, Hermione Granger no lo estaba. Al contrario, cada vez que él trataba de ayudarla con algo, ella se enojaba. No por fuera, pero podía ver la rabia en sus ojos. Frustración e irritación ponían sus mejillas rosadas, y podía jurar que en esos momentos su cabello se ponía mas rizado.

Harry con rapidez se dio cuenta que Hermione no estaba acostumbrada a ser segunda en nada. Y pese a la naturaleza académica de la mayoría de los Ravenclaw, Hermione Granger estaba con facilidad entre los primeros de la clase... después de Harry.

Ella continuo siendo fría hacia Harry aunque él repetidamente se sentaba con ella y los dos otros nacidos muggle y mantenía todas sus conversaciones amigables y ligeras. Se había estado preguntado cuál era su problema ya que sus encantos funcionaban a la perfección con todos los demás. Pero Harry al fin decidió que eran probablemente celos académicos. Por lo menos, eso era lo mejor que se le podía ocurrir. Ella siempre estaba dándole miradas calculadores o esas cuidadosas miradas molestas.

Aunque eso era preferible a las abiertas miradas hostiles que a menudo estaba recibiendo de los Gryffindor en su año. La mayoría de ellos parecían confundidos por él durante las primeras semanas, pero para la tercera, comenzaron a mirarlo con odio, y no estaba en realidad seguro de por qué era eso.

Harry de seguro no era extraño a que los Gryffindor lo miraran con odio, pero se preguntaba exactamente que había sucedió para causar el cambio de confusión a odio directo, y se pregunto también si tenía que hace algún control de daños antes que algo que no deseara alcanzara los oídos equivocados.

Además de sus continuas interacciones sociales con sus compañeros, también había tomado el hábito de pasar algunas de sus tardes en la oficina de Remus. Al principio, sólo hablaban de los padres de Harry y de sus años de escuela, pero eventualmente Harry se ofreció a ayudar a Remus con algunas correcciones de tareas. Remus estuvo vacilante, pero permitió que Harry corrigiera algunos de los cuestionarios con alternativas de los segundos y terceros.

Harry encontró que de verdad disfrutaba su tiempo con Remus. El hombre era muy inteligente, tenía un ingenio rápido y tranquilo con un sentido del humor sutil que Harry podía verdaderamente apreciar. También era algo muy bueno poder pasar el tiempo en la compañía de un adulto, en vez que con puros niños de once años.

Un bono adicional era toda información que tenía, no sólo sobre sus padres, pero sino también de algunos de los eventos más notable ocurridos en el mundo mágico cuando Harry estuvo muerto. Primero había presentado el tema quejándose con Remus sobre lo inútil que era su clase de historia, gracias a Binns, pero también se quejo de como ninguno de los libros recientes de historia tenia información decente sobre la guerra en la que los padres de Harry habían muerto. Remus había estado dudoso de hablar sobre la guerra, ya que era un tema delicado y complejo, pero Harry finalmente había comenzado a conseguir información de él.

Entre conversaciones de la guerra, y conversaciones de los días de escuela de 'los merodeadores', Harry había aprendió bastante información interesante. Sobre todo en lo que respecta a su profesor de Pociones. Pero Harry no había dejado nada de su conocimiento mostrarse en presencia del hombre. Remus se lo había pedido, y Harry no rompería su confianza.

Era la tarde del martes. Harry había estado en su grupo de estudio de Ravenclaw/Slytherin esa tarde ya que ambas casas tenían un periodo libre durante su último bloque del día. Los Ravenclaw habían dejado el grupo de estudio un poco antes de lo normal porque ese día era la primera práctica del equipo de Quidditch de Ravenclaw y querían verlos. Harry quizás ahora tenía un nuevo aprecio por volar, pero aun no le interesaba el deporte, así que se quedo atrás con Draco, Daphne y Theo.

Conversaron tranquilamente durante unos treinta minutos antes que los Slytherins se marcharan a las mazmorras para prepararse para la cena. Harry se quedo allí cinco minutos más estirando sus brazos por sobre su cabeza y guardando sus libros. No tenía necesidad de volver a su sala común antes de cenar y pensó que podía tomar ventaja del tiempo libre para colarse en un rincón, lanzarse un hechizo desilusionador, y dirigirse de nuevo al tercer piso.

Había estado haciendo escapes regulares al área durante la última semana. Los profesores se rotaban para guardar la piedra, pero la mayoría del tiempo, durante el día, Filch era el único destinado a protegerla, ya que los profesores estaban ocupados con sus clases. Esto obviamente era un plan defectuoso ya que Filch era un squib, y sólo era un hombre. Era el cuidador de la maldita escuela, e incluso con la ayuda de su espeluznante gato, no podía vigilar la escuela todo el tiempo y cuidar el pasillo del tercer piso.

Aunque el hombre tenía algunos detectores mágicos escondidos en el tercer piso, que le notificaba si alguien se acercaba. Harry podía verlos con su Vista Negra y eran fáciles de esquivar. Harry había identificado la puerta al final del pasillo del tercer piso como la entrada a la habitación de lo que estaba siendo cuidado. La recordaba desde cuando él y Tom estuvieron de búsqueda por la escuela en su infancia. Si era la misma de antes, la habitación en si luciría como cualquier otra aburrida habitación, excepto que tendría una trampilla en el piso. Bajo la trampilla había un largo pasillo que se inclinaba en bajada. Después había una gran habitación, luego otro pasillo que bajaba, luego otra habitación grande... continuaba así. Él y Tom nunca habían averiguado para qué diablos había sido creado el espacio en el castillo originalmente. Cuando habían ido a explorar en su tercer año había estado lleno de basura.

Harry sospechaba que había más que basura ahora, pero ni siquiera había pasado la primera puerta para revisar el mismo.

Harry dejo la librería y de inmediato se dio cuenta que alguien trataba de seguirlo. Continuo por el pasillo, pretendiendo que no lo había notado y giro en una esquina que llevaba a un sector del castillo que tenia salones de clase vacios. Capto el reflejo en una armadura de tres niños que trataban de esconderse tras huecos o estatuas, mientras lo seguían. Harry entrecerró los ojos cuando diviso una clara cabellera roja en uno de los tres chicos.

Harry entro en un salón vacio y se hizo a un lado, quedando ligeramente tras la puerta entreabierta. Los tres chicos asomaron la cabeza y de inmediato se sintieron jalados hacia adentro. Cayeron en un montón en el suelo y oyeron cerrarse la puerta tras ellos antes que ninguno pudiera pararse.

Una vez que lo hicieron, encontraron a Harry Potter parado allí, observándolos con ojos sospechosos, su varita en una mana... ¿y otras tres en la otra mano?

"¡Oye, mi varita!" grito Weasley y repentinamente comenzó a buscar en su túnica, para confirmar que su varita no estaba donde debería. Los otros dos chicos hicieron similares confirmaciones. Los otros dos chicos eran Seamus Finnigan y, sorprendentemente,Neville Longbottom. Todos Gryffindor.

"¿Porque estaban siguiéndome?" preguntó Harry.

"¡Devuélveme mi varita!" demando Weasley.

"Responde mi pregunta," Harry replico enseguida.

El rostro de Weasley se puso rojo y le frunció el ceño enojado a Harry. Después de un momento miro enojado a sus pies y murmuro algo ininteligible.

"¿Que dijiste? no pude oír eso." dijo Harry con frialdad.

"Te estábamos espiando, ¿está bien?" gruño Weasley.

"¿Por qué?"

"¡Queremos saber en qué andas!"

Harry le dio una mirada incrédula y molesta. "¿Qué? ¿Por qué? Estaba haciendo mi tarea. ¿Qué crees tú que ando haciendo que amerita que me espíen?"

"¡No sé en qué andas, pero estoy seguro que andas en algo! ¡Siempre andas con esos asquerosos Slytherin en la librería! ¡Le has dado la espalda a la Luz! ¡Supuestamente debiste ser un Gryffindor! ¡No un esnob Ravenclaw que siempre anda con serpientes!"

Harry le dio una mirada incrédula. "¿Hablas en serio? ¿Acaso no te das cuenta de lo ridículo que suenas?"

"¡No soy ridículo! ¡Hay algo malo contigo! ¡Eres malvado!"

Harry se largo a reír y tuvo que aferrarse el costado con la mano sosteniendo las varitas. Sus carcajadas disminuyeron a risa y se limpio lágrimas de los ojos y luego suspiro divertido. "Oh, eso es gracioso... tu de verdad crees..." Harry rio y rodo los ojos.

"¡Cállate!" Weasley grito indignado.

"Bien, bueno, quizás lo que dijo Ron fue estúpido... no todos decimos que eres malvado," dijo Finnigan ganándose una mirada de furia de Weasley. "Pero quizás ellos te tienen bajo un hechizo o algo. Deberías hacer que el profesor Dumbledore te eche una mirada para estar seguro. A mi primo una vez la lanzaron un poderoso Confudus..."

Harry meneo la cabeza divertido y arrojo las varitas al piso para que pudieran rodar hasta los chicos. "Miren, seré amigo de quien quiera. Pasar tiempo con chicos que resultaron ser sorteados en Slytherin por un maldito sombrero que habla no es señal de que me lanzaron un imperio o que en realidad soy la encarnación del mal disfrazado de niño. Juzgo a las personas por su comportamiento hacia mi, no por lo que sus padres pueden o no haber hecho hace una década, y no por cualquier afiliación política de sus familias. No me importa esa mierda. Ellos son sus propias personas. No están definidos por en que casan fueron sorteados. Además, sólo tenemos once años."

Harry se dio la vuelta y abrió la puerta. Justo antes de salir por ella los miro por sobre su hombro. "Oh, ¿y Weasley?"

Weasley lo miro, luciendo molesto y avergonzado. "¿Si? ¿Qué pasa?" gruño.

"No me gusta que me tiendan emboscadas. Trata de nuevo y te colgare por los talones y teñiré tu cabello verde por una semana."

Con eso se marcho y cerró la puerta tras él.

– –

Ese viernes, Harry entro al salón de Defensa Contra las Artes Oscuras para encontrar una desagradable sorpresa. Severus Snape estaba sentado en la mesa del profesor, miro ceñudo alrededor de la habitación con una media sonrisa satisfecha. Harry frunció el ceño y su paso disminuyo mientras su cerebro trataba de procesar las razones por la que Snape estaba aquí en vez de Remus.

La clase se reunió y se calmo cuando Snape los reto a todos por perder el tiempo. Snape les ordeno avanzar hasta el capitulo diez del libro de texto. La mano de Hermione de inmediato estuvo en el aire y antes que él le permitiera hablar, ella le informo que el Profesor Lupin les había asignado a la clase el capitulo tres. Snape la miro molesto e ignoro su comentario, simplemente reiterándoles que debían comenzar a leer desde la página cuatrocientos siete.

Harry abrió su libro y de inmediato supo porque Remus estaba ausente.

El capitulo era de hombres lobo. ¡La noche anterior debió ser luna llena!

Snape comenzó a interrogarlos sobre los hombres lobo, aunque ninguno de ellos, salvo Hermione, claro está, había leído de manera tan avanzada el libro de texto. Snape también cubrió, en profundidad, lo que una persona necesitaba saber para descubrir a un hombre lobo. Harry le dio a Snape una profunda mirada de odio, que era más expresión de la que Snape había conseguido de Harry antes.

El contraste en intensidad pilló desprevenido al hombre cuando se encontró con la mirada de Harry en un momento. Snape se compuso un instante después y continúo con su clase. Al final de la clase les asigno a todos un ensayo de dos pies sobre los hombres lobo y les dijo que se retiraran. Harry se quedo atrás, esperando que se desocupara la habitación.

Snape estaba recolectando algunas cosas del escritorio en sus brazos y se dio la vuelta para encontrar para su sorpresa a Harry aun parado allí.

"¿Que quieres, Potter?" Snape pregunto bruscamente.

"¿Piensa hacer eso en todas las clases en las que reemplazara a Remus?"

"¿De qué tonterías estás hablando mocoso? ¿Qué te hace creer que tienes el derecho de cuestionarme? Quince puntos de Ravenclaw, Potter. Ahora lárgate de aquí."

Harry se mantuvo firme y su mirada gélida se intensifico. "Estoy consciente de que usted y mi padre tuvieron una degradable historia. Entiendo que tiene la necesidad de desquitar la frustración de su miserable juventud conmigo porque soy su hijo y usted lo odiaba. Soy la personificación de sus horribles días de escuela. Del chico que le hizo bromas y lo humillo, y termino ganándose a la chica que le gustaba. Bien. Desquite su miseria en mí. Como sea. Pero por lo que se, la única cosa mala que le hizo Remus a usted, fue quedarse a un lado y dejar que mi padre y Black lo hicieran miserable. Claro, él debió detenerlos, pero él no tenía exactamente un montón de amigos en los cuales confiar dada su desafortunada situación. ¿Porque diablos usted cree que puede cargar con esta mierda inmadura a un colega profesional?"

"¡MOCOSO IMPERTINENTE! ¡COMO TE ATREVES!" grito Snape, mientras deja los libros y papeles de vuelta en el escritorio con un ruido atronador y comienza a marchar hacia Harry en lo que probablemente era un despliegue bastante intimidante para cualquiera que no fuera Harry.

"¡No, como se atreves usted!" respondió Harry, marchando enojado hacia él y quedando a centímetros del mago que era considerablemente mas alto, que lo miraba hacia abajo. Harry estiro su mano y apunto con un dedo al pecho de Snape. "Usted sólo espera que algunos de estos idiotas cabeza de chorlito una los puntos y envié una carta a casa a mami y papi quejándose por el profesor licántropo. ¡Usted intencionalmente está tratando de hacer que lo despidan!"

"¡Por supuesto que si! ¡Él no tiene derecho a estar aquí! ¡No deberían permitirle estar cerca de niños!"

"¡Y usted tampoco, maldito mortífago! ¿Cuánta gente ha matado usted? ¡Apuesto que ha matado más que él! ¡Diablos, Remus probablemente no ha matado a nadie, nunca! ¿Usted puede clamar un expediente tan limpio?"

Snape dio un paso atrás como si lo hubieran golpeado. Su rostro mortalmente pálido y descompuesto por el shock. "¿Cómo sabes eso?" susurro.

"¡Se con seguridad que usted es indirectamente responsable de dos muertes, y casi la mía! ¡Usted y esa maldita profecía! ¡Maldito idiota!" continuo Harry, sin perder el paso e ignorando totalmente a Snape en su estado aturdido. "Si usted no le hubiera repetido esa maldita cosa al Señor Oscuro él aun estaría aquí, y mis padres no habrían muerto. ¡Y no habría quedado al cuidado de muggles que se divertían golpeando a un niño de cinco años!"

"¡Como sabes esto!" grito Snape pero su voz no estaba llena de furia si no de miedo.

"Se muchas cosas, Severus Snape. Ya se lo dije, ¿no recuerda? memoria eidética. Lo recuerdo todo. Desde el día que nací, recuerdo cada cosa de la que he sido testigo o he oído. Recuerdo a Dumbledore visitando a mis padres. Recuerdo a mi madre sosteniéndome en sus brazos y meciéndome, creyendo que estaba dormido, mientras ella y papá discutían esa maldita profecía."

"El Director nunca les dijo que era yo. Él no les habría dicho que fui yo..." la voz de Snape se volvió débil e insegura y Harry pudo ver confusión e incredulidad en los ojos del hombre.

"¿En realidad puede estar seguro de eso? ¿Por qué? ¿Sólo porque él le dijoque no les había contado? Yo sé que es un hecho que Albus Dumbledore es un maldito mentiroso con sus propios motivos y su propia agenda retorcida. Él fue quien lanzo el encantamiento fidelius sobre la casa de mis padres cuando se escondieron, y él sabe que el guardián secreto no fue Sirius Black, y aun así permitió que mi padrino fuera enviado a Azkaban sin un juicio y lo ha dejado allí para que se pudra. ¿Por qué? porque con Sirius en prisión, Dumbledoreretiene el control mágico y la tutoría sobre mí. ¡Poder y control! él está manejando todo desde las sombras. ¡Y no confió en el bastardo ni un poquito!"

Harry se detuvo para recuperar el aliento. Se dio cuenta que estaba jadeando, estaba tan molesto. Sus emociones estaban inestables y sabía que después lamentaría algunas de las cosas que estaba diciendo, pero estaba demasiado enojado.

"Y no confió en usted," siseo Harry finalmente en una voz mortífera. "No sé qué diablos piensa Dumbledore teniéndolo a usted aquí. ¡Un mortífago en la escuela, enseñándole a niños! yo no sé en qué bando usted está realmente. Del lado de Dumbledore, del lado del Señor Oscuro, o quizás sólo está de su lado, y simplemente se tambalea al borde de ambos lados, listo para saltar al lado que tenga las mayores posibilidades de ganar. Y aunque no estoy en desacuerdo con esa ideología, no puedo aceptarla en este caso. Auto-preservation es una cosa, pero lealtad..." Harry dijo con dientes apretados, pero se detuvo antes de decir lo que quería decir realmente.

Snape estaba de pie inmóvil, mirando a Harry con una expresión de asombro, aun claramente inseguro de que decir o hacer.

Harry respiro profundamente, tratando de calmar su agitado corazón. Al fin, levanto la cabeza y sus fríos ojos verdes atravesaron a Snape con una intensidad que hizo que el hombre diera un paso atrás.

"Me cae bastante bien Remus Lupin. Si sus acciones resultan en que lo despidan, lo lamentara."

Rabia regreso a los ojos de Snape. "¿Te atreves a amenazarme pequeño mocoso?"

Las manos de Harry se cerraron en el cuello de la túnica de Snape y lo jalo hacia abajo con sorprendente fuerza para alguien tan pequeño. La fuerza, combinada con la poderosa magia que se desato entorno al par envió shock y miedo a los ojos de Snape. Los dientes de Harry estaban apretados con fuerza y miro peligrosamente al hombre.

"Mejor crea que me atrevo a amenazarlo. Usted no sabe con lo que está lidiando, Severus Snape. Use algo de esa auto preservación Slytherin y cambie sus malditos planes para las lecciones, o va encontrarse lamentando profundamente sus decisiones."

"Y que precisamente espera un niño como tu hacer contra mí," Snape dijo entre dientes apretados mientras trataba de enmascarar el miedo que estaba aumentando dentro de él.

"Dumbledore puede haber mantenido las cosas calladas y a usted lejos de Azkaban hace diez años, ¿pero cree que podría hacerlo de nuevo si el Niño-Que-Vivió pide que se reabra su caso? ¿O si expongo su participación en el asunto de la profecía? ¿Y sobre la muerte de los Potter? ¿Y el clamor de los padres? ¿Que pensaran los padres de los estudiantes si se enteran que tienen a un mortífago marcado enseñándoles a sus hijos? ni siquiera Lucius podría protegerlo si yo le pido que no lo haga. Saldrá de la escuela tan rápido..."

Snape ladro una risa incrédula y fulmino con la mirada Harry mientras se soltaba del chico y se enderezaba.

"¿De verdad crees que tienes influencia sobre los Malfoy? están jugando contigo, Potter. ¡Sólo te quieren por tu nombre e influencias! ¡Draco no es tu amigo, su padre simplemente le pidió que se acercara a ti porque quieren tu confianza!"

"¿Y cuál de nosotros dos tiene más influencia y poder, hmm? ¿Cuál de los dos será a la larga más valioso para Lucius? ¿El Niño-Que-Vivió, o el mortífago espía de Dumbledore? Cuando el Señor Oscuro regrese, y su lealtades cuestionables y el potencial de espionaje para la Orden salgan a la luz, ¿qué cree que el Señor Oscuro aprobara mas, según le concierne a Lucius? ¿Ganar la confianza del Niño-Que-Vivió, o permanecer fiel a un espía traidor? Lucius le dará la espalda sin un momento de duda porque eso complacerá a su Lord. ¿Acaso cree que Dumbledore lo apoyara si cree que se ganara mi confianza al darle a usted la espalda? ¿Quién de los dos cree usted es más importante para él? ¿Su espía, o su arma? él puede conseguir otro espía, y tendrá que hacerlo ya que el señor Oscuro jamás volverá a confiar en usted, pero yo soy el único profetizado para vencer al Señor Oscuro."

Los ojos de Snape se abrieron y miro a Harry con una mezcla de creciente horror e intensa confusión.

"En estos momentos, lo peor que puedo hacer es aplastarlo, pero un día estaré en posición de hacer algo mucho, mucho peor," dijo Harry en un susurro mortífero. "Si usted valora su vida, le recomiendo que trate de redimirse ante mis ojos, Severus Snape, ¿Por qué en estos momentos? En realidad no me agrada."

Con eso Harry se dio la vuelta y se marcho de la habitación, aun molesto.

Harry se salto Historia de la Magia para pasar la tarde con Remus en la enfermería. La enfermera, Madame Pomfrey, se había sorprendido de ver a Harry allí, y se sorprendió aun mas cuando se dio cuenta que Harry sabía sobre el 'pequeño problema peludo' de Remus.

Harry aun estaba molesto por su confrontación con Snape. Aunque no se lo menciono a Remus. No estaba seguro de que tipo de repercusiones tendría por el encuentro. Era totalmente posible que Snape marchara directo a Dumbledore y Harry tendría que luchar para rehacer todos sus planes. Si eso sucedía, entonces tendría que lidiar con eso. No es como si no supiera que todo podría volarle en la cara en cualquier minuto. Parte de él probablemente esperaba que todo volara para poder tener una excusa válida para dejar esta maldita escuela y a todos los mocosos en ella. Quizás si no estaba restringido por tener que pasar desapercibido frente a Dumbledore podría dejar el país y comenzar una búsqueda legitima de Tom. Porque en estos momentos estaba casi positivo de que Tom estaba en el extranjero. No estaba seguro de porque estaba convencido de algo así, pero lo estaba.

Pero aun quería la Piedra. Quizás si todo se descubría, podía simplemente romper las protecciones – estaba bastante seguro de poder lograrlo, sin importar que diablos estaba allí – y luego marcharse. Dejar Gran Bretaña y comenzar a buscar a Tom...

Harry sacudió la cabeza de esos sueños cuando Remus le hizo una pregunta, preocupado por la clase perdida de Harry. Harry desecho sus preocupaciones, recordándole que estaba perdiendo la clase de Binns, y era probable que el profesor no lo notaria. De todas maneras nunca pasaba lista.

Pese a sus preocupaciones, Harry de verdad dudaba que Snape se dirigiera a Dumbledore con lo sucedido. Sabía muy bien que había atrapado al hombre al decirle que pensara quien era más valioso para Dumbledore. También estaba bastante seguro de que Snape estaba en el 'lado de Snape' y no en realidad en el lado de nadie. El hombre claramente esperaría hasta saber quién ganaría antes de escoger un bando. El Slytherin por excelencia, justo como Harry había pensado al conocerlo.

Harry no lo había dicho directamente, pero Snape tendría que ser un idiota para no preguntarse exactamente donde estarían las lealtades de Harry en el conflicto que vendría. Si El-Niño-Que -Vivió abandonaba la Luz, estaban condenados, de acuerdo con esa estúpida profecía inútil, y al parecer Dumbledore estaba poniendo toda su energía tras ella. Si Snape era inteligente, se guardaría lo que había aprendido hoy hasta un tiempo más apropiado donde pudiera juntar todas las piezas y comprender mejor las cosas.

Harry solo tendría que esperar y ver. Ver que sucedería.

Harry volvió su atención a Remus. El hombre estaba bastante maltrecho, pero sus heridas estaban sanando con rapidez y habrían desaparecido para el final del día. Los hombres lobo sin una manada tendían a lastimarse bastante durante su transformación. Afortunadamente el día antes y el día después de la transformación tenían un acelerado factor de sanación.

"¿Oye Remus?" Harry le pregunto después de una pausa en la conversación.

"¿Si, Harry?"

"Mencionaste que mi papá, Sirius y Peter – se volvieron animagos para hacerte compañía durante la luna llena, ¿cierto?"

"Eso es correcto."

"¿Cuánto tiempo les tomo? quiero decir, debió tomarles tiempo averiguar sobre tu problema, y luego debieron aprender la transfiguración – cosa que supuestamente toma años bajo la guía de una Maestro de Transfiguración. ¿Cuando comenzaron a hacerte compañía?"

"Ah... no fue hasta sexto año que perfeccionaron sus transformaciones. Tienes razón – les tomo bastante tiempo, pero lo hicieron impresionantemente rápido considerando que estaban haciéndolo sin los conocimientos adecuados. Ellos comenzaron a aprender en tercer año."

Harry asintió pensativo. Parte de él en realidad quería ofrecerle la misma asistencia a Remus que su padre y amigos le habían ofrecido. Pero Harry no había intentado siquiera hacer la transformación animaga en esta vida. Dudaba con seriedad que su cuerpo pudiera manejarlo. Supuestamente uno no debe intentarlo hasta lograr la madurez mágica ya que causa una tensión mágica tremenda y requiere mucha magia para realizar y mantener la transformación.

Claro esta, él ya había empujado su cuerpo mas allá y lo había forzado a aceptar magia mucho mas superior que a la que estaba acostumbrado un niño normal de once años. Era posible que su cuerpo pudiera manejarlo. ¿Pero tendría que aprenderlo de nuevo? ¿Le tomaría nuevamente dos años para lograrlo, o podría hacerlo más rápido ya que sabía cómo? tendría que aprender su nueva forma... asumiendo que fuera diferente...

"¿Hay algo mas, Harry?" pregunto Remus sacando a Harry de sus pensamientos.

Harry miro a Remus un momento, debatiendo. La única persona que sabía que se había vuelto un animago era Tom y Harry era el único que sabía la forma de Tom. Se habían vuelto animagos juntos cuando tenían como treinta años sólo para ver si podían. Uno de los seguidores de Tom había sido un animago y la habilidad del hombre había sido extremadamente útil en varias ocasiones. Le había tomado a ambos poco menos de dos años lograr las transformaciones. Tom había estado bastante molesto por eso. Fue ligeramente menos tiempo que lo normal, pero Tom solo habría estado feliz si lo hubiera hecho en menos de un año. Él era un prodigio mágico después de todo – él debería haberlo hecho mas rápido que todo el mundo.

Harry se había reído de Tom entonces. Molestando a su amante al decirle que estaba haciendo un 'puchero'. Había recibido la respuesta que esperaba. Tom había estado furioso ante la mera sugerencia.

Harry contuvo una sonrisa ante la memoria y se encogió de hombros mirando a Remus. "Nada en realidad. Sólo me preguntaba, es todo."

"Harry, creo que se en lo que estas pensando pero ni siquiera deberías tratar. Eres demasiado joven para volverte un animago. De verdad aprecio el pensamiento, pero estoy bien solo en la luna llena."

Harry le sonrió a Remus y se encogió de hombros. "No dije nada."

"Claro..." respondió Remus en un tono un poco incrédulo.

– –

Ese fin de semana Harry llamo a Dobby y le pidió al elfo que fuera a la botica en el Callejón Diagon y le comprara una lista de ingredientes para él. El elfo regreso veinte minutos después con todo lo que le había pedido y Harry le agradeció antes de enviarlo de vuelta a Godric Hollow. Harry entonces se dirigió a la Habitación de las Cosas Perdidas y solicito espacio para preparar una poción.

Antes de siquiera considerar reaprender su forma animaga, necesitaba saber si su forma animal había cambiado, y para aprender eso, necesitaba preparar la poción animagi revelium.

Prepararla le tomo tres horas, pero cuando estuvo lista Harry estuvo bastante satisfecho con sus esfuerzos. La poción había resultado perfecta. Embotello lo que necesitaría y le pidió a la habitación una gran almohada en el piso. Se sentó con las piernas cruzadas, disminuyo su respiración y aclaro su mente antes de beber la poción.

La poción ponía a quien la bebió en una especie de trance donde tendría una visión de ellos mismos en su forma animal. Tenían que memorizar lo que sentían. Como se movía su animal, como respiraba, veía, etc. Cómo funcionaba su mente en su forma animal. Cuando un animago estaba en su forma animal, sus pensamientos y reacciones bajaban a la naturaleza instintiva del animal que asumían, pero aun mantenían su propia inteligencia y conciencia por la mayor parte.

La habitación permaneció completamente en silencio por varios minutos mientras Harry estaba allí, aparentemente haciendo nada. De repente jadeo y sus ojos se abrieron al salir del trance.

Una gran sonrisa salvaje cubrió su rostro. No había cambiado. Su forma era la misma que había tenido en su vida anterior.

Genial. Ahora a ver si puedo hacerlo.

– –

Severus Snape aun estaba estremecido por su encuentro con Harry Potter incluso un día después mientras con reluctancia se dirigía a la sala de profesores para la primera reunión del año. Era el final de septiembre y la fecha del año en que siempre se reunían para discutir a los mocosos que estaban a su cargo durante diez meses del año.

Severus no le había dicho a nadie de su encuentro del día anterior y no estaba seguro de hacerlo – por lo menos no pronto. El chico le había dado mucho de que pensar. Demasiadas piezas del puzle no calzaban. Potter era una adivinanza envuelta en un puzle. Harry Potter no había sido para nada como Severus había esperado cuando llego.

El primer shock había aparecido cuando Potter fue sorteado en Ravenclaw. Severus honestamente había esperado que el chico fuera directo a Gryffindor donde su padre y todos los malditos Potter antes de él habían ido. Pero en vez de eso había sido sorteado en Ravenclaw.

La segunda sorpresa había llegado cuando vio al chico socializando con varios de sus Slytherin en los pasillos y en la biblioteca. El tercer shock llego en su primera clase enseñándole al mocoso. Su inexplicable conocimiento le había sido desconcertante, pero que el chico fuera un ratón de biblioteca explicaba porque había sido sorteado en Ravenclaw en vez de Gryffindor. Y al parecer parecía imposible molestar a Potter sin importar lo que Severus hubiera intentado.

Pero mucho más confuso y espantoso fue lo que Severus encontró cuando trato de colarse en la mente de Potter y se dio cuenta que allí no había nada de nada. Severus había visto muchos tipos de defensas mentales, pero nunca antes había encontrado la mente consiente de alguien completamente vacía de todo. No tenía idea de que pensar. Debería ser imposible. Nadie podía dejar la mente en blanco de esa manera. Potter debía estar escondiendo su mente de alguna manera, pero para lograr algo de manera tan perfecta debería ser un Maestro en Occlumencia. ¡Y aun así debería ser imposible!

Un aspecto adicional exasperante para la extraña memoria del chico fue que venía con un perfecto rendimiento en pociones. Ni siquiera podía quitarle puntos al chico por la preparación. No había arruinado ni una sola poción. Incluso había tomado numerosos intrincados pasos extra que sólo un porcionista con experiencia tomaría, para asegurarse que sus pociones quedaran perfectas. Era exasperante.

Había seguido oyendo historias de algunos de sus Slytherin socializando con Potter, pero la mayoría de la casa lo veía como lo que era obviamente – un juego de poder. Draco sin duda estaba bajo órdenes de su padre para hacerse amigo de Potter y ganar su confianza. El hecho de que Draco y algunos de sus amigos lo hubieran logrado con tanta facilidad sin que Potter sospechara, sólo parecía confirmarle a Severus que Potter aun era un niño ingenuo después de todo...

Pero todas las nociones preconcebidas y creencias de Severus que daban vueltas alrededor del chico volaron en mil pedazos por un altercado cuando estaba cubriendo al maldito hombre lobo. Una confrontación con Potter, que había destruido cada suposición que tenía sobre él.

Severus ni siquiera sabía donde comenzar. Potter con claridad no estaba siendo usado por Draco. Parecía tener una especie de relación o comprensión con Lucius. ¿Acaso Potter conocía a Lucius? al parecer, no solo no estaba siendo usado por Draco, podía ser que él los estaba usando a ellos.

¿Y porque Potter llamaba al Señor Oscuro... Señor Oscuro? era muy raro. Sólo los seguidores del Señor Oscuro lo llamaban por su titulo. Todos los demás usaban esos estúpidos apodos con guion, excepto por Dumbledore que era el único con la audacia de llamarlo Voldemort.

Aprender que esa extraña memoria perfecta de Potter lo llevaba a revivir hasta su infancia también fue un shock. ¿Acaso eso era posible? bueno obviamente lo era, porque no había otra explicación de como Potter podía saber lo que sabía. En todo caso, sabía más de lo que uno podría haber esperado, y mucho más de la cuenta en lo que respecta a Snape, Dumbledore y la profecía.

¿Acaso Dumbledore sabía que Potter ya conocía sobre la profecía?

Severus lo dudaba. Y no estaba inclinado a decirle al hombre ese pequeño detalle. Se sentía más inclinado a sentarse y observar las cosas durante más tiempo. Sabía que el Señor Oscuro volvería. Lo sabía desde que su marca había comenzado a aclararse dos veranos atrás. Había esperado ser convocado en cualquier momento desde que su marca había ardido con ferocidad esa noche de Halloween... pero nada. Nada había sucedido desde entonces y eso lo dejaba un poco perplejo.

Lucius clamaba que tampoco había oído nada desde entonces, ¿pero podía estar mintiendo?

Por supuesto que podía, pero Severus dudaba que lo estuviera. Estaba seguro que el Señor Oscuro lo llamaría, cuando finalmente decidiera hacerse presente a los mortífagos. Severus se abrió camino en la confianza de Dumbledore y seria valioso allí para el Señor Oscuro. Estaba convencido de poder trabajar la situación a su favor sin importar como resultaran las cosas... o al menos, había estado seguro hasta que Harry Potter había sido agregado a la ecuación.

Ahora realmente no sabía lo que estaba pasando.

Severus entro a la sala de profesores y se sentó en su asiento habitual a la mesa rectangular entre Minerva y Filius. Lupin entro un minuto después con una pequeña cojera y luciendo cansado.

Esa era otra cosa sobre la cual pensar. La conexión de Potter con el hombrelobo. Por un mes había tratado de hacer que Potter se molestara. Tratando de conseguir algún tipo de reacción del chico; buscando una buena razón para darle al bastardo una detención, o una valiosa reducción de puntos; pero nada. Nunca había conseguido una reacción verdadera de Potter hasta ayer. Al parecer a Potter no le importaba si era atacado personalmente, pero en el momento en que Severus había hecho algo para amenazar a Lupin, Potter había atacado como una serpiente venenosa, escondida entre los juncos.

El hecho de que Potter ya supiera que Lupin era un hombrelobo parecía una revelación sin importancia ahora, en luz de todo lo que había descubierto que Potter sabía.

"Ah, bien. Parece que estamos todos aquí," Dumbledore dijo afablemente y le sonrió a todos desde su lugar en la cabecera de la mesa. "Comencemos con los reportes de los Jefes de casa. ¿Cómo se están adaptando los de primero a la vida escolar?"

Minerva comenzó y Severus por la mayor parte no le hizo caso. Eran pequeñas preocupaciones. Estudiantes que echaban de menos su hogar, alborotadores, uno o dos niños analfabetos porque sus padres no tenían el dinero para contratar a un tutor privado, ni tenían el tiempo para enseñarles ellos mismo en casa, y aun así se rehusaban a enviarlos a la escuela primaria muggle.

Severus mantuvo su informe estándar y corto. Raramente compartía mucha información de sus serpientes en estas reuniones. Si había problemas dentro de la casa Slytherin, se lidiaba con ellos tras puertas cerradas. A los Slytherin no les gustaba lavar la ropa sucia enfrente de los demás – mucho menos enfrente de los Gryffindor o Hufflepuff.

La discusión se movió al rendimiento en las clases de los chicos de primero. Quien tenía más problemas, quien sobresalía, etc.

El nombre de Potter salió bastante. Todos habían notado su avanzada inteligencia. Los otros profesores sólo tenían elogios brillantes que decir sobre el niño. Él era inteligente, amable, encantador, servicial... siempre dispuesto a ayudar a sus compañeros si tenían problemas con algún hechizo. Terriblemente brillante, pero también modesto. Siempre consiguiendo la parte practica de los hechizos en los primeros intentos así que a menudo pasaba el resto de la clase asistiendo a los demás, sin importar si estaban en su casa o no.

Parecía que Severus veía a una persona completamente diferente de la que ellos veían.

Cuando le preguntaron a Severus su opinión sobre el chico, mantuvo sus comentarios al mínimo y de mala gana admitió que era pasable en pociones.

Lupin le informo al grupo que Potter había estado en un programa para superdotados en su escuela primaria muggle y que tenía memoria eidética. Dumbledore pareció asombrado al aprender eso. ¿Acaso el hombre no había estado al pendiente del chico? ¿De su precioso escogido? de seguro había tenido idea… pero quizás no era así. Potter claramente había logrado esconder su persona menos pública y amistosa del resto de ellos. Incluso Lupin parecía ignorante del lado más oscuro de Potter.

Al parecer una vez que la discusión sobre Potter había comenzado ninguno pudo callarse sobre él – un hecho que Severus encontró totalmente irritante.

Madame Pince, la bibliotecaria, les señalo que Potter había pasado un montón de tiempo en compañía de Malfoy y Nott, lo que provoco una serie de tranquilos y preocupados murmullos de los profesores y varias miradas cargadas entre McGonagall y Dumbledore. El director estaba frunciendo el ceño y asintió con la cabeza lentamente. Noto que él sabía sobre el grupo de estudio de Potter y estaba pendiente de eso. Que le preocupaba un poco, pero que hasta ahora le parecía completamente inocente.

Todos a la mesa sabían que los padres de Malfoy y Nott eran mortífagos. Ambos habían logrado escapar de Azkaban clamando que estaban bajo la Maldición Imperius cuando fueron marcados, pero ninguno de los presentes en esta reunión era tan estúpido para creer esa excusa.

Lupin entonces salto en defensa de Potter, sin duda repitiendo algo que el mismo Potter le había dicho al hombre lobo. Clamando que Potter se rehusaba a juzgar a niños de once años por supuestas acciones de sus padres hace una década. Que juzgaría a los niños por su propios meritos, no por quién eran sus padres o sus familias.

Severus tuvo que luchar con la tentación de mofarse, en voz alta. Era una mentira obvia y ridícula, pero Dumbledore sonrió brillantemente y asintió en señal de aprobación ante el comentario. Severus quería rodar sus ojos. El viejo era un tonto crédulo a veces. Siempre queriendo ver lo mejor en las personas.

Pero claro esta, si no fuera por esa cualidad, el mismo Severus en estos momentos estaría en Azkaban, así que en realidad no podía estar enojado con el hombre por eso.

Finalmente la discusión se movió a otros temas y Severus sintió que podía relajarse un poco.

Tendría que mantenerse vigilante y mantener sus ojos abiertos y fijos sobre Potter. También pensó que sería buena idea contactarse con Lucius nuevamente y averiguar si estaba en contacto con Potter aparte de Draco. Iría por floo donde su viejo amigo esta tarde.

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