Esta es la traducción de la historia Rebirth de Athey muchas gracias a ella por su autorización.

– – – – – Renacer Capitulo 16 – – – – –

Un día después hubo otra luna llena y Harry, una vez más, se unió a Remus durante la noche en la casa de los gritos, en su forma animaga. A la mañana siguiente, que afortunadamente era un domingo, los dos estaban sentados conversando en la enfermería con una barrera de silencio a su alrededor. Remus le había preguntado a Harry mas sobre su forma, ya que el hombre encontraba todo el asunto animago bastante fascinante. La teoría más ampliamente aceptada tras una forma animaga era que el animal del que uno podía asumir la forma de alguna manera era representativa de uno como persona.

Cuando las personas tomaban la poción animaga y experimentaban la visión de estar en su forma animal, no todos eran capaces de saber instantáneamente lo que eran. Podían ver a través de sus ojos su forma, y no necesariamente se encontrarían en una posición para verse a sí mismos. Muchos textos sobre animagos pasaban una buena porción del comienzo del libro explicando sobre el simbolismo animal para ayudar al mago a figurar que tipo de animal podría ser. Era necesario, después de todo, saber que serias, para poder cambiar a esa cosa.

Al mismo Harry le había tomado un tiempo averiguar qué tipo de murciélago era. Al final, descubrió que era un 'Murciélago Nóctulo Mayor'; el murciélago nativo más grande del Reino Unido. Pero no fue ningún libro sobre simbolismo de los animagos lo que lo ayudo a finalmente tomar una determinación; fue un libro muggle sobre murciélagos.

El fundamento tras la idea de que las descripciones simbólicas serian útiles, era que si uno ya tenía la esencia de la visión, como por ejemplo, 'Creo que era una especie de felino', o 'Podía volar y tenía alas y garras.' entonces así uno podía averiguar sobre felinos, o aves, y ver que simbolismo encajaba mejor con la persona.

Heri y Tom se habían burlado de esa parte, ya que todo era relativo y sujeto a interpretación, de todas maneras. Y aun así, pese a esto, Harry no podía encontrar más que divertido que en el mundo mágico el murciélago fuera visto mayormente como un símbolo de renacer. Tenía que admitir, que calzaba. Sin embargo y sin importar en que animal habría podido terminar convirtiéndose, probablemente habría sido capaz de encontrar algo en la 'descripción simbólica ' que le sería útil.

También estaba el hecho de que cada cultura tenía descripciones diferentes para cada animal. Algunas compartían similitudes, pero muchas eran diferentes. Para la mayoría de los orientales, los murciélagos eran vistos como de buena suerte y portadores de paz y felicidad. Eso hacia bufar a Harry. Para los Japoneses, el murciélago simbolizaba caos y disturbios... eso generalmente lo hacía sonreír. Los finlandeses creían que los murciélagos eran la forma que tomaba el alma cuando uno dormía. Muchos alquimistas, hace mil años, habían creído que los murciélagos de alguna manera estaban relacionados con los dragones... cosa que Harry de verdad no entendía, aparte de las alas. Y por supuesto las muchas nociones populares de que los murciélagos eran símbolos de desolación, del Inframundo, hipocresía, melancolía, venganza, o sabiduría... ¿sabiduría? ¿En serio? en general era más de un ochenta por ciento el que estaba de acuerdo con la muerte y la destrucción. Cada vez que Harry leía sobre la diferente teoría simbólica tras las formas animales, sólo servía para divertirlo.

Al final, Harry de verdad dudaba de que el animal en que se convirtiera una persona tuviera mucho significado en general, aparte de cualquier significado que uno mismo le diera.

Pero sabía que sin importar qué, siempreestaría divertido por la que resulto ser la forma de Tom. De verdad no era algo que él o el otro mago hubieran esperado. Harry sabía con seguridad que cuando Tom se había dado cuenta cual era su forma, en realidad había pensado en no seguir con el proceso de transformación. Pero era un desafío y estaba determinado a demostrar que podía hacerlo. En especial porque Heri tenía toda la intención de conseguir su forma. El orgullo de Tom estaba en juego y no permitiría que Heri lograra este desafío mágico sin él.

De todos modos, incluso después que Tom lo consiguió, casinunca asumía su forma. Decía que veía muy poco valor en utilizarla, aunque Heri pensaba que teníamucho valor potencial. Sabía que la verdadera razón por la que Tom se rehusaba a tomar su forma animaga era por un simple hecho.

Heri le había dicho que era lindo, y Tom simplemente no podía aceptar tal cosa.

La forma de Heri al menos tenía el estigma de la desolación, muerte, renacimiento y todo eso. La forma de Tom no tenia exactamente ese tipo de estigma entre la población mágica. Harry rápidamente le había remarcado que muchas culturas siconsideraban la forma de Tom como un mal augurio. Y se creía que ver uno traía mala suerte. Estaban asociados con diablos y demonios. Sin embargo, mayormente eran los muggles lo que los veían de esa manera. Entre los seres mágicos, su forma era increíblemente común, e incluso eran bien queridos. Era, de hecho, la mascota más común, aparte de las lechuzas. Era por esa razón que Heri pensaba que tenía mucho valor potencial. Habían tantos, que sería fácil pasar desapercibido en esa forma.

La forma de Tom era la de un pequeño gato negro. La única cosa en su forma animal que era inusual, eran sus ojos rojos. Aparte de eso, lucia como cualquier otra mascota. Pelaje negro y corto; una cola larga, y un rostro de gato común. Aunque era relativamente pequeño para ser un gato. No pequeño como un gatito, si no que como un pequeño gato adulto.

Por largo tiempo, después que Tom había logrado exitosamente su transformación, Heri había comenzado a llamar a Tom en privado Gato. Incluso en la cama unas veces le había dicho gatito, ¡y eso si que lo había hecho enojar!

Pensar en esos tiempos aun traía una sonrisa al rostro de Harry

Y luego suspiro, y volvió a caer en un estado de estupor autoimpuesto y se pregunto por millonésima vez, donde diablos estaba Tom y cuándo volvería a encontrarlo. A veces, cuando se sentía especialmente melancólico, se preguntaba si encontraría una vez más al hombre.

Pero rápidamente alejaba ese pensamiento. Sabía que Tom aun estaba vivo, y mientras Tom viviera, eventualmente saldría al ojo público. Tom era demasiado ambicioso para desaparecer y vivir tranquilo en alguna parte.

Él volvería. Harry tenía que creer eso.

Así que se mantuvo enfocado en las cosas que podía hacer en estos momentos, en vez de enfocarse en las cosas que estaban fuera de su control.

Durante el último mes, había estado observando y analizando los movimientos precisos de los profesores y otras personas al pasillo del tercer piso. Tenían un horario establecido y todo era obscenamente predecible – cosa que era bueno. Hagrid venia todas las semanas a la misma hora a alimentar supuestamente a la criatura que estaba en la habitación. Hagrid y la Profesora Sprout iban tres días después, cada semana la Profesora Sprout hacia cualquier mantenimiento necesario en la planta de la segunda habitación.

Harry no pensaba que fuera prudente hacer algún movimiento hacia la piedra tan temprano en el año, pero tampoco quería ir a ciegas en el último minuto. También quería saber exactamente qué tipo de bestia estaba en la habitación, y que hacía Hagrid para deshabilitarla. También quería conocer que planta era, para poder venir preparado después.

Era la última noche de noviembre– un viernes – y Harry había decidió hace una movida hacia estos dos objetivos. Era el día que Hagrid y Sprout irían a la habitación del tercer piso para mantenimiento. Harry escogió un salón vacio del cuarto piso, conjuro un espejo en la pared, y creo un circulo de desilusión. Rápidamente se transformo en forma de murciélago y voló hacia el círculo antes que desapareciera. Apenas entro al círculo, el hechizo lo envolvió, y sintió la sensación familiar de que le hubieran quebrado un huevo en la cabeza.

Voló hacia el espejo y sólo vio la luz un poco distorsionada al mover sus alas, pero nada más. Para todos los intentos y propósitos, era invisible. Si alguien lo miraba directamente, podían decir que había algo allí, pero era casi imposible que pudieran decir que era.

Ya que era tan pequeño, el hechizo desilusionador duraría más tiempo que en un humano, así que sabía que tenía varias horas antes que tener que preocuparse. Y aunque se agotara, era un murciélago, dentro de un castillo mágico. En realidad no eran tan raros. Hogwarts tenía protecciones anti-parásitos por todos lados, pero mucho eran antiguas, estaban fallando, o tenían grietas. Cuando uno tenía tantos estudiantes con mascotas como tenia Hogwarts, parásitos, alimañas, y mascotas perdidas era algo inevitable que las protecciones fallaran. Siempre habían ratas, sapos e insectos que eran ocupados para alimentarlas ratas, sapos, gatos, varios tipos de aves, serpientes no venenosas, oh... y murciélagos, por todo el castillo, todo el tiempo. Era una de las cosas más convenientes de su forma; volar, y la habilidad de mezclarse en el fondo.

Voló por la puerta que había dejado entreabierta para su propia conveniencia y se dirigió al pasillo del tercer piso. Voló hasta el final del pasillo, y se encaramo sobre una gárgola de piedra. Allí espero pacientemente que Hagrid y Sprout aparecieran.

Les tomo como veinte minutos para que aparecieran junto a Filch, que murmuraba y gruñía por lo bajo, como siempre lo hacía. Abrió la puerta con una llave, que hizo que Harry bufara internamente. Incluso la profesora Sprout lucía un poco impaciente mientras el hombre revisaba el manojo de llaves que siempre acarreaba. Sin duda, ella simplemente quería sacar su varita y lanzar un alohomora para hacerlo de la manera fácil, pero no lo hacía por miedo a enojar al estúpido e inútil squib. Luego Hagrid movió el gran saco que tenía en el hombro y saco una flauta que guardo en su bolsillo.

Harry voló hacia ellos y se aferro a la pared de piedra justo sobre la puerta. Hagrid empujo la puerta, se agacho, y entro. Harry lo siguió con rapidez, aferrándose a la pared de piedra justo sobre la puerta, sólo que ahora por dentro.

Giro su cuerpo y le echo su primera mirada a 'Fluffy' y casi se cayó de la pared por el shock.

¡Era un maldito Cerbero! ¡Una enorme, monstruosa bestia de tres cabezas! estaba encadenado a la pared opuesta, y en realidad no podía llegar hasta Hagrid, pero tenía rango completo de movimiento alrededor de la trampilla y sin dudas despedazaría a cualquier que se acercara.

Hagrid le arrullaba a la monstruosa bestia rugiente como si fuera una especie de adorable cachorrito mientras del saco extraía grandes trozos de carne. Las tres cabezas aparentemente tenían gustos distintos porque una cabeza recibió un enorme trozo de jabalí, otra recibió lo que Harry suponía era un gran trozo de vacuno, mientras que a la tercera al parecer le gustaba el pavo.

Ser alimentada obviamente no era forma de calmar a la bestia porque al parecer ahora estaba más alterada que antes. Harry sabía por su tiempo observando el mapa que Hagrid tomaba como quince minutos antes que le indicara a Sprout que entrara, así que Harry espero con paciencia. Finalmente toda la carne fue consumida y no quedaron más que huesos. La bestia de tres cabezas volvió toda su atención a Hagrid y los gruñidos y ladridos volvieron con fuerza. Fue en este punto que Hagrid saco la pequeña flauta de su bolsillo y la llevo a sus labios. Comenzó a tocar una tonada que tenía la clara intención de ser una canción de cuna.

Sorprendentemente, los ojos de la bestia comenzaron a cerrarse y en cosa de un minuto, estaba dormido profundamente en el piso cerca de la trampilla.

Así que la música calmaba a la bestia. Harry bufo internamente. Voló cuidadosamente hasta quedar al lado de la puerta en el suelo y con lentitud se acerco a la trampilla, manteniendo su atención dividida entre Hagrid y la enorme bestia que roncaba más allá.

Hagrid aun estaba tocando la pequeña flauta pero se acerco a la puerta y la toco un par de veces con sus nudillos antes de volver a alejarse. La puerta se abrió lentamente y la Profesora Sprout asomo su cabeza, mirando alrededor alerta. Entró y cerró la puerta tras ella y uso su varita para levitar la puerta de la trampilla. Harry rápidamente se acerco y se mantuvo volando cerca de la entrada. Sprout uso su varita para crear una gran llama azul y la bajo por el agujero. Luego uso un avanzado hechizo de levitación para bajarse a sí misma, como quince pies hacia abajo.

Pero Harry se dio cuenta que en lo que ella había aterrizado, apenas podía calificarse como 'piso'. Era una enorme masa de enredaderas que se retorcía por el piso alejándose de la Profesora Sprout y su llama azul.

Harry sonrió internamente al darse cuenta lo que era. Lazo del Diablo. Que simple.

Harry voló alrededor de la habitación para ver un mejor ángulo cuando la Profesora Sprout comenzó a atender a la planta. Se dio cuenta que ella no había cancelado el hechizo de levitación, ni había aterrizado en ninguna de las plantas. Donde quiera que ella se moviera, la enredadera se alejaba de sus pies y Harry se dio cuenta que al separarse podía ver una abertura bajo ellas.

Con una vuelta a la habitación Harry llego a la conclusión que no habían puertas en ninguna de las paredes, así que lo más probable era que la única manera de pasar fuera a través de la planta. Su Vista Negra no funcionaba particularmente bien como murciélago, pero aun estaba allí en cierta medida. Sin embargo en compensación por su visión mágica disminuida, había ganado un poderoso sentido de ecolocación. He estaba dudoso de usarlo porque metería algo de ruido, pero la Profesora Sprout parecía sumida en su trabajo, y las plantas estaban haciendo bastante ruido retorciéndose, así que decidió correr el riesgo.

Envió algunas ondas de sonido de tono alto y rebotaron de la masa de enredaderas bajo los pies de la Profesora. Como sospechaba, se dio cuenta que algunas pasaron directas a la habitación de abajo.

Harry vacilo, debatiendo consigo mismo lo idiota que sería de continuar. El cuidado de Sprout a las plantas siempre tomaba como media hora y sólo llevan aquí dos minutos, así que si actuaba rápido, podría revisar la siguiente habitación.

Resuelto a intentarlo por lo menos, se dejo caer entre la enredadera, justo cerca de la bola de fuego azul y se encontró en un pasaje. El pasaje continuo como veinte pies antes que se abriera en una habitación llenacon pequeños objetos voladores que ocupaban el techo. Al otro extremo de la sala había una gran puerta de madera.

Harry voló a través de la habitación, evitando apenas varios de los objetos que casi chocaron contra él. Al acercarse, se dio cuenta que eran llaves encantadas con pequeñas alas. Las estudio con curiosidad un momento antes de continuar hacia la puerta.

Llego allí y aterrizo en el piso frente a ella. Dudo un segundo, sabiendo que si cambiaba a su forma humana cancelaria su hechizo desilusionador. Llegando a la conclusión de que simplemente podía lanzar otro hechizo sobre sí mismo, volvió a su forma humana y se encontró sentado en el piso de piedra, parpadeando varias veces antes de recobrar su equilibrio.

Después de un momento para orientarse, se puso de pie y miro la puerta. Su Vista Negra le dijo que estaba cerrada con un muy poderoso encantamiento de bloqueo – uno que sólo podía ser desbloqueado con la llave apropiada. Saco su varita y lanzo varios hechizos de detección y reveladores para ver que otros hechizos y alarmas habían sido lanzados en la puerta.

Habían varios encantamientos poderosos en los que tendría que trabajar antes de poder hacer nada. Uno era obviamente una alarma que alertaría a quien la había lanzado– sin duda Dumbledore – en el momento que la puerta fuera abierta, se usara la llave apropiada o no. Hizo una nota mental de la firma mágica de todos los encantamientos y hechizos para después poder dedicarse a desmantelarlos sin activarlos y luego volvió su atención a la masa de llaves voladoras.

Sonrió mentalmente cuando su Vista Negra separo una de las llaves con un poderoso color violeta, mientras todas las demás brillaban azules. Era la llave para abrir la puerta, era obvio.

Una mirada alrededor de la habitación y Harry se dio cuenta de varias escobas alineadas contra una pared. Parpadeo atónito por el asombro y la confusión. ¿Qué diablos era el punto de poner eso allí? Obviamente, volar y tratar de atrapar la llave con la mano era una opción válida, pero solo un idiota que no supiera mejores hechizos utilizaría esa opción, ¿y por qué diablosproveerían opciones que harían más fácil atrapar la llave para abrir la puerta? es como si estuvieran tratando de ayudar a quienquiera que viniera a robar la maldita piedra. ¿Qué diablos?

Ante ese pensamiento Harry frunció el ceño. De repente recordó que la Profesora Sprout había estado discutiendo el Lazo del Diablo solo a dos semanas de su primera clase de Herbologia. Ella les había dicho exactamente cómo lidiar con ella. Fuego.

Hasta el momento el perro era la única amenaza legitima... eso y el hecho de que al abrir la puerta activaría la alarma.

¿Qué clase de ridículas 'protecciones' eran esas? ¿A que estaba jugando Dumbledore?

Harry meneo la cabeza, decidiendo que tendría que pensar esto con más consideración, e investigar aun más. Escaneo la habitación, chequeando por algún tipo de hechizo de detección mágica y se sintió complacido de no encontrar ninguno. Lanzo otro círculo desilusionador, se transformo en su forma animaga de murciélago, y voló al círculo para activar el hechizo en sí mismo. Se disolvió y voló hacia el pasillo recorriéndolo, luego logro colarse entre una pequeña abertura del Lazo del Diablo bajo la aun flotante Profesora Sprout. Voló directamente hasta la trampilla aun abierta y se aferro a la pared sobre la puerta. Hagrid aun estaba allí, tocando su flauta.

Como ocho minutes después Sprout volvió, cerro la trampilla, y dejo la habitación con Harry volando directamente sobre ella.

– –

El día siguiente era sábado, y también era el día del partido de Quidditch que el equipo de Ravenclaw tenía que jugar contra Hufflepuff. Para esta fecha, todos los compañeros de Harry eran más que conscientes que a Harry no le importaba para nada el Quidditch, así que no estuvieron para nada sorprendidos cuando declaro que no iría al juego.

Una vez que todos se marcharon y el dormitorio estuvo completamente vacío Harry decidió finalmente moverse en su meta hacia la Cámara de los Secretos. Habiendo tenido éxito usando su forma animaga para entrar con facilidad a la habitación del tercer piso, decidió usar lo mismo esta vez. Abrió un poco una de las ventanas, se transformo y salió volando.

Se elevo alrededor de la Torre Ravenclaw, deleitándose en la gloriosa sensación del viento en sus alas y la alegría absoluta del vuelo. Se dio cuenta que con su nueva habilidad intuitiva en una escoba, su habilidad y agilidad en el vuelo con alas también habían mejorado. Sus instintos con el viento y las corrientes de aire también se habían transferido, y encontró que disfrutaba mas volar como murciélago que en su vida previa.

Finalmente, se forzó a volver a su misión y se dirigió a una ventana abierta del segundo piso que sabía estaba bastante cerca del baño de chicas. Voló a través de la vacía habitación, y derecho hasta el pasillo, agradecido de su suerte, ya que la puerta de la habitación había estado abierta. Voló por el pasillo, sin encontrarse con ninguna persona, y finalmente llego al baño en el que él y Tom se habían aventurado hace tantos años en su juventud.

Seguro de que no había nadie que lo viera, y que los retratos cercanos estaban dormidos, se transformo de vuelta en su forma humana y con rapidez abrió la puerta y se coló adentro. No le preocupaba que hubiera alguien allí porque durante los últimos meses había aprendido que el baño ya no era usado. Aparentemente la estúpida, desafortunada sangresucia que Tom había matado hace todos esos años había comenzado a acosar en el maldito retrete como un fantasma.

Harry se dio la vuelta y miro alrededor del baño con temor vacilante. De verdad no quería encontrarse con el fantasma de Myrtle si podía evitarlo. Un tenso momento pasó mientras escaneaba toda la habitación con su Vista Negra y determinaba que el fantasma no estaba allí. Suspiro y finalmente miro con más atención sus alrededores.

El baño estaba en considerable mal estado, en comparación a la última vez que lo había visto. Los cubículos de madera estaban gastados y en malas condiciones. Incluso las lozas de los lavabos estaban saltadas y sucias. Dichos lavabos formaban una fila en una pared bajo un largo y manchado espejo. Harry caminó hacia los lavabos y sus ojos se posaron de inmediato en el que escondía la entrada a la Cámara.

Se agacho y vio que una pequeña serpiente estaba grabada en el grifo de cobre y se enfoco en la imagen antes de decir en un siseo bajo, 'Ábrete'.

Las palabras exitosamente salieron en parsel porque el lavabo de inmediato comenzó a hundirse para exponer una larga cañería que llevaba a la oscuridad. Harry se arrodillo y siseo 'escaleras' en la oscuridad, causando que la lisa cañería se transfigurara en una larga y empinada escalera. Harry lanzo un lumos con su varita y lo utilizo para iluminar el camino mientras bajaba las escaleras. Apenas bajo lo suficiente, siseo 'Cerrar' y el lavabo volvió a su lugar, bloqueando toda la luz del túnel, excepto por el brillo de su varita.

Harry termino pasando varias horas en la biblioteca de la Cámara. Fue nostálgico de una manera que estar de nuevo en Hogwarts no lo había sido. La Cámara era algo que sólo había compartido con Tom. Había sido algo de ambos y de nadie más. Algunas de las cosas de Tom aun estaban aquí. Nada terriblemente importante, algunas notas esparcidas por allí, junto con algunas plumas. Un ensayo que había comenzado Tom y había dejado a mitad de camino. Probablemente lo había vuelto a escribir en otro pergamino ya que este parecía tener una gran mancha de tinta en el fondo.

Harry había pasado con reverencia sus dedos por el viejo y polvoriento trozo de pergamino, sintiéndose enfermo de soledad mientras sus ojos recorrían la elegante y familiar caligrafía de Tom.

Por obvias razones, Harry no se acerco al basilisco. No tenía dudas de que estaba en un sueño mágico en estos momentos, y Harry no tenía motivos, y absolutamente ningún deseode despertar a la bestia. Por lo que a él le importaba podría dormir otros mil años. La biblioteca y los libros en ella, eran lo único importante para Harry.

Era muy grande la tentación de llevarse algunos libros con él para leerlos en otra parte y aun así vaciló porque no quería que lo encontraran leyendo nada en parsel. Al final, decidió que valía la pena correr el riesgo y sólo tendría que ser inteligente y precavido. Además, sabía que se llevaría y mantendría algunos de los libros. Tom siempre había lamentado no haberse llevado más libros de la biblioteca de su ancestro. En lo que a él le concernía, eran suyos por herencia, y tenía todo el derecho de quedárselos, pero después del fiasco con Myrtle, la vigilancia de Dumbledore sobre el baño en que la chica había muerto había sido tan estricta y constante que había tenido mucha dificultad de volver allí, mucho menos para sacar libros.

Harry reviso los libros y encontró muy difícil reducir su selección a algunos pocos ya que todos lucían demasiado fascinantes. Había soñado sobre ser capaz de leer esos libros, pero había aceptado que nunca sucedería... y ahora podía hacerlo.

Una vez que supo que su tiempo se acababa se dispuso a salir, guardo los libros que había escogido en una mochila y luego le lanzo un hechizo de encogimiento y la guardo en su bolsillo, dejando la biblioteca y salió marchando por el túnel hasta la cañería.

Decidiendo que subir todas esas escalera seria tremendamente molesto – eso lo recordaba vívidamente de su juventud – decidió tratar de volar y se transformo en su forma animaga. Una vez que llego arriba, se transformo de vuelta, reabrió la entrada con un siseado 'ábrete' y se fue. Estuvo aliviado de ver que Myrtle aun no estaba, y se pregunto cuánto tiempo tendría la suerte de seguir evitándola. Abrió una de las ventanas del baño y lanzo un hechizo que prevenía que la cerrarán al igual que impedía que entrara el viento, la lluvia o la nieve, para que así no llamara la atención. Se transformo en su forma animaga, salió volando y se dirigió de inmediato a la Torre Ravenclaw, a su dormitorio.

La ventana aun estaba abierta y la habitación aun estaba vacía. Al final, decidió que su pequeño viaje resultó increíblemente bien y lo repetiría cuantas veces fuera posible sin llamar la atención hacia sí mismo.

– –

Cuando el término del semestre se acercaba, Harry tuvo que decidir qué haría durante las vacaciones de invierno. Draco lo había invitado a visitarlo durante las tres semanas que tenían libre de escuela, pero Harry sabía que tendría que declinar. Mientras era aparente que Dumbledore estaba dispuesto a sentarse y observar como Harry desarrollaba una amistad con el joven heredero Malfoy, Harry sabía que Dumbledore no permanecería silencioso si había la más mínima posibilidad de que Harry pasara tiempo significativo en la casa de un mortífago.

Aunque, Harry pensaba que arreglar dicho evento forzaría a Dumbledore a confrontar a Harry personalmente en orden de detener dicho arreglo. Si Dumbledore se acercaba a él con objeciones de que Harry visitara a los Malfoy, Harry tendría la oportunidad de preguntarle el por qué. Cuestionarpersonalmente a Dumbledore, y preguntarle porque no quería que Harry visitara a los Malfoy. Le interesaría mucho ver qué tipo de excusas le daría Dumbledore.

Pese a la curiosidad de todo esto, Harry sabía que no sería una buena idea. Estaría muy tentado de ir a la ofensiva, y eso pondría en guardia a Dumbledore demasiado pronto.

Así que, Harry puso su nombre en la lista de estudiantes que se quedarían durante las vacaciones de invierno. Simplemente podría ir a casa de los Dursley, y luego pasar las vacaciones en su casa de Godric Hollow, pero ir voluntariamente donde los Dursleys sería muy extraño para mucha gente ya que Harry había dejado claro que no tenía una positiva vida familiar. Normalmente no se dedicaba a hacer alarde del asunto a menos que tuviera una meta específica en mente, pero tampoco lo escondía.

No es como si estuviera avergonzado, como lo había estado en su juventud. En ese entonces había estado avergonzado por que esos débiles y patéticos muggles del orfanato habían sido capaces de ejercer semejante poder sobre él y Tom. Disgustado con su propia debilidad, y su falta de habilidad para luchar contra los abusadores. Ahora sabía muy bien que no debía sentir la necesidad de esconder el abuso que había vivido los primeros cinco años de su vida a manos de los Dursley. De seguro no era su culpa, era culpade Dumbledore.

Un día, durante el final de su clase de Transfiguración mientras todos practicaban simples hechizos de transfiguraciones después de una hora de lectura, un grupo de nacidos muggle se habían reunido en la parte de atrás y tenían una potencialmente interesante conversación. Uno de ellos recientemente había aprendido un asunto político de una nacida muggle de un curso superior de Ravenclaw, y ahora lo compartía con los demás. Aparentemente Lisa Turpin hace poco había leído algo la historia sobre las relaciones de los magos y muggle, y sobre los prejuicios que se propagaban en la sociedad mágica referente a la inferioridad muggle. La nacida muggle mayor había notado esto y había compartido algunos acontecimientos de actualidad con la chica.

Harry noto que McGonagall estaba cerca, observando con algo de ansiedad en su rostro. Era un tema delicado, y habían unos cuantos sangrepura en la clase que también escuchaban discretamente, claramente cautelosos del tema que los nacidos muggle discutían en voz baja.

Sin embargo, todos los involucrados ya habían terminado sus asignaciones con éxito, así que por el momento, McGonagall no tenía excusa para terminar su discusión.

Al parecer actualmente estaba en progreso una legislación para poder identificar a los niños mágicos a una edad más temprana de lo que se hacía en la actualidad. Cómo funcionaban las cosas actualmente, un niño era identificado alrededor de los diez años, justo antes que recibieran su carta de aceptación de Hogwarts. Los antiguos hechizos para identificar a los niños mágicos sólo funcionaban cuando el núcleo mágico comenzaba a estabilizarse– lo que sucedía alrededor de los diez años. Sin embargo habían desarrollado nuevos hechizos en los últimos años que podían identificar a un niño con potencial mágico durante su primer incidente de magia accidental.

Harry tenía que admitir que no había oído de esos avances, y estaba intrigado.

El grupo de nacidos mugle – estaba formado por los Ravenclaw Kevin Entwhistle, Lisa Turpin y Hermione Granger, y dos Hufflepuff, Justin Finch-Fletchly y Addison Reid, mayormente estaban hablando de lo bueno que hubiera sido que les avisaran que eran mágicos a más temprana edad. Que alguien hubiera ido cuando eran más jóvenes, y les hubieran explicado sobre la magia, así sus explosiones de magia accidental no habrían sido tan temibles o confusas.

Mientras conversaban, fueron interrumpidos repentinamente por Susan Bones – una Hufflepuff. "Si, pero se dan cuenta que hay gente en el Ministerio que querría usar esa ley para tomar a los niños nacidos muggle de sus familias – ¿cierto?"

Los cinco nacidos muggle se giraron a verla con varios grados de confusión y asombro.

"¿Que quieres decir con eso?" pregunto Addison Reid.

"Bueno, hay mucha gente a la que no le gusta que los nacidos muggle crezcan en el mundo muggle porque traen su tradiciones y costumbres a nuestro mundo cuando vienen por su educación mágica. Querrían mejor que todos ustedes fueran criados por familias mágicas." dijo Bones.

"¡Pero no pueden hacer eso!" exclamo Lisa Turpin.

"Esa no es la peor parte," dijo Ernie MacMillan, ansioso entrando a la conversación también. "Hay algunos que dicen que los magos oscuros usarían este hechizo para buscar a los nacidos muggle para matarlos, o poner bloqueadores en su magia para que su núcleo mágico nunca se pueda desarrollar y así no puedan convertirse en un verdadero mago o bruja."

"¡Esa es una estúpida teoría de conspiración paranoica!" exclamó Casandra Moon. "¡Nadie haría eso! Además, el hechizo para identificar a los nacidos muggle a la primera señal de magia accidental es controlado por el Ministerio. No cualquier mago oscuro podría hacerlo."

"¿Y tu confías en el Ministerio con algo así?" respondió MacMillan altivamente cruzando sus brazos.

Moon respondió rodando sus ojos y luego mirando a otro lado como si MacMillan no valiera su tiempo.

"¿Que estabas diciendo sobre niños sacados de su hogares?" Granger le pregunto a Bones, ahora que los otros dos parecían haber terminado la interrupción.

"Oh, hay algunos que creen que cuando un niño con el potencial para la magia es descubierto debería ser removido del mundo muggle y puesto en un hogar mágico en su lugar. Que un sistema de crianza mágica debería ser implementado para estos niños. Pero hay otros a los que no les gusta la idea de acercárseles para nada, porque no todos los niños que son identificados a temprana edad están garantizados de alcanzar su completo potencial mágico. Así que si se acercan a ellos cuando son pequeños y les dicen a ellos y a sus familias sobre el mundo mágico y luego resultan no ser un mago o bruja, exponemos nuestro mundo mucho mas y por absolutamente nada." explico Bones.

Granger y los demás nacidos muggle fruncieron el ceño luciendo pensativos. Harry opto unirse a la conversación en este punto, viendo potencial de utilidad – en especial con McGonagall escuchando con tanta atención.

"Creo que igual deberían hacerlo," dijo Harry, sin levantar la mirada de libro que tenía en el escritorio justo frente a él. Los demás lo miraron con ligera sorpresa ya que parecía que no había estado escuchando la conversación.

"¿Que exactamente crees que deberían hacer?" pregunto Granger.

"En realidad, todo eso..." dijo ausente antes de cerrar su libro y dejarlo a un lado. "Creo que deberían identificar a los niños lo más pronto posible, y deberían hacer visitas a los hogares. Inspecciones para asegurarse que nada malo le está sucediendo a los niños en respuesta a ser mágicos en un hogar muggle. Y si son maltratados, entonces deberían quitárselos a los muggles y deberían ser ubicados en hogares mágicos con familias apropiadas."

"¿Por qué crees que serian maltratados?" pregunto Turpin luciendo confundida.

Harry se encogió de hombros. "Miedo. Es parte de la naturaleza humana temer algo que no entiendes, y los muggles no entienden la magia. Está fuera de su esfera de lo que es razonable y lo que no. Los muggles fácilmente pueden ver magia accidental como el 'trabajo del demonio'. Oí de un niño criado por muggles al que le realizaron un exorcismo a la fuerza, porque tenían miedo y estaban confundidos por lo que él podía hacer. Le temían, así que lo lastimaron. El miedo lleva a la rabia. La rabia lleva al odio. El odio lleva a la violencia." Harry rodo sus ojos para sí mismo por usar una cita de Star Wars. De verdad había pasado demasiado tiempo con los malditos muggles durante la última década de su vida.

Kevin Entwhistle aparentemente capto la cita porque sonrió.

"¿Le hicieron un exorcismo?" pregunto Granger, luciendo horrorizada.

Harry asintió. "Una apropiada visita a su hogar se habría encargado de eso. Sé que me habría gustado que alguien visitara mi casa."

"Pero tú no eres nacido muggle," dijo Bones.

"No, pero fui criado por muggles. Después que mis padres murieron, me dejaron en la puerta de la casa de mi tía muggle y su marido muggle. Ellos en realidad sabían sobre la magia, pero aun así me temían. Me odiaban con una fiera pasión. Odiaban mi 'extrañeza' y mi 'anormalidad'. Mi tío pensó que si trataba lo suficiente, quizás podría quitarme la anormalidad a golpes. Para cuando cumplí los cinco años, ya había dislocado mi hombro en varias ocasiones, fracturado mis brazos, probablemente unas cuantas costillas agrietadas, y me había dado varias contusiones. De verdad habría apreciado a un oficial del Ministerio apareciendo en nuestra puerta para detener todo eso. Para alejarme de esa gente. Pero nunca vino nadie."

Varios jadearon y Harry noto a muchos de los demás estudiantes que estaban fingiendo no escuchar, mirarlo con ojos bien grandes. Harry fingió no notarlos, o la mirada de furia en los ojos de la Profesora McGonagall.

"¿Tu tía le dejo hacer eso?" pregunto MacMillan horrorizado. "Pero ella es tu familiar sanguíneo, ¿cierto? ¿Cómo pudo dejar que algo así pasara?"

Harry dijo amargamente. "Ella me odiaba tanto o más que su marido. Ella odiaba a mi mamá. Odiaba que mi mamá tuviera magia y ella no. Ella estaba amargada y enojada, y estuvo más enojada cuando se vio a cargo mío después de que mis papás murieron. Los muggles no son como los magos y las brujas. Tú nunca escuchas que un mago o una bruja abuse de su familia. Familia y estirpe sanguínea lo son todo. Los herederos son tan importantes que la idea de causarles daño está fuera de nuestra cultura. Pero no es así con los muggles. Además, no me veían como su familia. Sólo me veía como un fenómeno. Pero me estoy desviando del tema. Quiero decir, el punto son los nacidos muggle y sus familias ¿cierto? tengo curiosidad..." Harry se detuvo y se giro para mirar directamente al grupo de nacidos muggle. "Díganme, ¿alguno de ustedes tuvo alguna reacción negativa de algún miembro de su familia por el asunto de la magia? ¿Antes o después que supieran sobre el mundo mágico?"

Varios de ellos se veían pensativos. Turpin fue la primera en hablar.

"Mis... mis primos – ellos no saben del mundo mágico porque nos dijeron que no debemos decirle a los demás miembros de la familia... sólo yo, mis padres, y mi hermana menor saben – pero cuando era pequeña hice algo de magia accidental en frente de mis primos ellos estaban... estaban muy asustados. Me llamaron un montón de sobrenombres, y cada vez que vienen a visitar, el mayor – Joshua que es cuatro años mayor que yo – él... normalmente me tira piedras o... si..." se detuvo y agacho la cabeza.

Granger estaba frunciendo el ceño y se mordía los labios. Kevin Entwhistle tenía una expresión indescifrable un momento antes de hablar. "Mi mamá y papá se divorciaron cuando yo era pequeño. Vivo con mi mamá y mi padrastro ahora y ellos no tiene problemas con todo el asunto de la magia pero mi papá, que veo a veces durante las vacaciones... se enfado mucho cuando mi mamá le conto. Destrozo nuestra sala en su ataque de rabia. Dijo algunas cosas... bueno, no fue nada bonito. Al final, unas personas del Ministerio dijeron que era necesario que fuera oh-obl..."

"¿Obliviado?" ofreció Harry.

Kevin asintió. "Si, eso. Ellos lo hicieron olvidar. Dijeron que no podía manejar la verdad y que no debíamos tratar de decirle de nuevo."

Harry asintió. "Así que incluso con familiares sanguíneos, siempre está la opción que todo el asunto de la magia no sea aceptado bien. Es por eso que creo que deberían programar visitas a los hogares. Un sistema de observación o algo así. Sólo para que se aseguren que no los golpean o abusan porque sus familia piensan que son fenómenos." Harry se encogió de hombros y volvió a su libro. "De todas maneras es solo mi opinión."

La discusión estuvo en silencio unos momentos antes de volver a comenzar. Harry pudo notar que le había dado mucho que pesar a sus compañeros, pero más que eso, pudo notar que McGonagall apenas pudo contener su creciente furia hasta el final de la clase.

Harry claramente recordaba las advertencias inflexibles que McGonagall le había dado a Dumbledore sobre los Dursley siendo el 'peor tipo de muggles' esa noche que lo dejaron en su puerta. Pese al duro exterior duro de la mujer, podía decir por las suaves miradas que le enviaba, y las pequeñas sonrisas orgullosas que le entregaba en cada clase que exitosamente había hecho que la mujer se encariñara de él. También había notado varios comentarios susurrados sobre 'la habilidad de su padre en transfiguración', y sobre 'el ingenio de su madre'. Sabía que la mujer encontraría a Dumbledore responsable de la elección de dejar a Harry con muggles abusivos y nunca haberlo chequeado.

Sus suposiciones probaron ser correctas al día siguiente. Claramente, McGonagall no había perdido tiempo en confrontar a Dumbledore con lo que había escuchado, porque al día siguiente mientras Harry iba caminando por el pasillo con Draco, al pasar al lado de Dumbledore y justo cuando Harry y el Director estaban uno frente al otro parados a unos cuantos pies de distancia, Harry sintió una compulsión entrar a su mente. La Vista Negra de Harry le dijo que la varita de Dumbledore estaba en su mano, pero escondida discretamente en la manga larga de su túnica, pero el hecho que el hombre hubiera lanzado el hechizo con tanta facilidad y sin que nadie se diera cuenta en el abarrotado pasillo, era prueba de la habilidad del hombre.

Harry logro seguir caminando sin reaccionar de ninguna manera; sin dar señal que había notado que algo sucedió. Mientras tanto, puso una muralla alrededor de la compulsión para poder examinarla después antes que se disipara en el vacio de su conciencia física.

Una vez que se alejaron de Dumbledore, Harry repentinamente les dijo que había olvidado algo en su dormitorio y se separo de los Slytherin. De inmediato se dirigió a la Torre Ravenclaw y se encerró en el dormitorio de primer año, que afortunadamente estaba vacío. Se sentó de piernas cruzadas en su cama y entro en su vasta y vacía mente física para examinar el hechizo de compulsión que el Director había tratado de usar en él. Sólo le tomo un momento separarlo e identificar las diferentes capas. Era un hechizo de alto nivel – una vez más, una señal del poder y la habilidad del maldito viejo. El hechizo de compulsión tenía varias sugerencias subliminales implantadas. La más importante era que Harry debía sentir la necesidad de esconder lo que los Dursley le habían hecho. Que no debía decirle a nadie.

Dentro había una semilla emocional que habría crecido con el tiempo. La emoción que supuestamente debía suplantar era vergüenza. La sensación de que era menos que un humano por permitir que los muggles lo golpearan. Mientras se sintiera avergonzado, haría todo lo necesario para esconder su pasado, incluso mentir.

Otra sugerencia puesta en su mente era la idea de que necesitaba hablar con McGonagall y cualquier otro profesor al que le hubiera contado, para rectificar y 'clarificar' sus declaraciones anteriores. Que necesitaba mantenerse callado, o debía admitir que había exagerado antes.

Harry bufo enojado. Ya tenía un odio profundo por el venerado anciano, y había estado seguro de que no podía odiar mas al viejo de lo que ya lo hacía.

Claramente, había estado equivocado.

Harry se pregunto por un momento si Dumbledore habría ido tan lejos de tratar de implantar la compulsión subliminal en McGonagall también, pero el hecho de que el hechizo de compulsión de Dumbledore había incluido que Harry debía ir donde aquellos a los que les había contado para retractar su declaración sugería que no lo había hecho. Además, era poco probable que Dumbledore pudiera lanzarle ese tipo de hechizo a un mago adulto con tanta facilidad como había asumido lo había hecho con Harry – un supuesto niño sin entrenamiento.

Harry había notado con facilidad el hechizo lanzado contra él, y habría notado los efectos aunque su mente no estuviera vacía y fuera inmune a dichos hechizos. Los magos y brujas de un cierto nivel de habilidad notarían ese hechizo lanzados hacia ellos, y Harry sabía que McGonagall probablemente estaba en ese nivel.

Aun así, se pregunto qué hacer con lo sucedido. Incluso con su avanzado nivel de habilidad, no tendría sentido que un niño de once años pudiera ser capaz de decir que le habían lanzado un hechizo de compulsión, y era imposible que pudiera luchar contra los efectos de uno lazado por alguien tan poderoso como Dumbledore. Así que tratar de acusar al hombre por lo que había hecho era inútil. Sin mencionar que no tenía pruebas.

De todas maneras no iba a seguir las instrucciones del hechizo. No había forma que fuera donde McGonagall para negar lo que había dicho. Si Dumbledore se ponía sospechoso porque su hechizo no había funcionado... bueno, Harry lidiaría con las repercusiones de eso. Por ahora, continuaría con sus planes.