Esta es la traducción de la historia Rebirth de Athey muchas gracias a ella por su autorización.

– – – – – Renacer Capitulo 18 – – – – –

Era el día antes de la fiesta de los Malfoy y Harry estaba sentado con las piernas cruzadas sobre su cama con su copia mejorada del mapa del merodeador en su regazo, la pluma y el pergamino encantados sobre la mesita, tomando notas sobre los movimientos de Dumbledore. Normalmente las mantenía en un compartimiento extra que había añadido a su baúl para que nadie las viera trabajando constantemente, pero ya que su dormitorio estaba vacío por las vacaciones no había sentido la necesidad de esconderlos.

Estaba comiendo un sándwich que había agarrado temprano de la cocina mientras que sus ojos escaneaban sin mucho ánimo en el mapa los nombres escasamente dispersos. Con la escuela casi vacía, habían muchos menos nombres que sortear.

Probablemente fue debido a este hecho que noto un nombre que nunca había notado antes. Un nombre que supuestamente no debería estar allí porque era el nombre de una persona supuestamente muerta.

Peter Pettigrew.

Harry se quedo helado con el sándwich a mitad de camino hacia su boca abierta cuando vio las pequeñas huellas unidas al nombre moverse en la sala común de Gryffindor. El nombre se movió por toda la habitación y luego se detuvo justo enfrente de Ron Weasley.

Un jadeo sorprendido escapo de la boca de Harry y de repente se dio una fuerte palmada en la frente.

"¡Por las barbas de Merlín!¡Soy un maldito idiota!" grito en la habitación vacía.

¡Una rata! ¡Una maldita rata! ¡Él sabía que Weasley tenía una rata! Incluso había visto al maldito animal varia veces durante las clases, y había escuchado al idiota decir que su rata siempre se perdía cuando tenían que ir a clase de Defensa así que nunca había podido llevarla esa clase. ¡La rata se estaba escondiendo de Remus! Claro, cada vez que Harry había visto a la rata, siempre había sido a lo lejos, pero la había visto, y recordando... si... Si, lucia igual a Colagusano. ¡La mascota de Weasley era el maldito Peter Pettigrew!

Esta revelación requería una revisión total de sus planes. ¡Pettigrew no estaba muerto y podía probarlo! ¡Con eso eliminaba una de las acusaciones en contra de Sirius! Y si Peter no estaba muerto... ¡quizás él era quien había matado a todos esos muggles! Harry tendría que dar un paso atrás y replantear su estrategia nuevamente. De hecho... esto podía hacer las cosas mucho más fáciles. Al menos, en teoría. Claro que significaba que primero tendría que atrapar al animago, pero en realidad eso no era muy difícil.

¿Pero como plantear las cosa ahora? Inicialmente, había planeado usar el poder político del nombre del Niño-Que-Vivió, y prometer favores, entrevistas y declaraciones públicas en intercambio por ayuda en hacer que revisaran el caso de Sirius, pero ahora él tenía pruebas tangibles de que Sirius era inocente. Su plan anterior habría significado mostrar sus tendencias Slytherin a algunas figuras claves corriendo el riesgo de que Dumbledore se enterara de alguna manera. Sin embargo, ahora, habría aparecido la opción potencial de poder seguir sus planes mientras seguía mostrando su cara de niño inocente.

Pero no... aun se aferraría a parte de su plan original. Por lo menos durante la fiesta. Aunque, con Pettigrew capturado, la sugerencia de Remus de ir donde Madame Bones tenía potencial. Quizás la agregaría a sus planes después de todo. Apoyo adicional y todo eso...

No tenía mucho tiempo para planear, ya que la fiesta seria al día siguiente. Si iba a usar a Pettigrew, necesitaba la garantía de tener al hombre, así que necesitaba capturarlo de inmediato.

Harry estaba sentado en el alfeizar de una de las ventanas de la Torre Gryffindor, mirando hacia la sala común. Estaba en su forma animaga de murciélago, observando la chillona sala rojo y oro desde arriba, mientras debatía sus planes. Ninguna de las ventanas de la sala común estaba abierta, y por su rápido vuelo alrededor de la torre, parecía que ninguna ventana en las demás habitaciones estaba abierta también.

Harry sabía donde estaba la entrada a la Torre Gryffindor– estaba tras el retrato de una mujer obsesa que solicitaba una contraseña. Pero ese era el problema. No tenía idea de cuál era la contraseña, así que entrar por ahí seria difícil. Aun así, con las ventanas cerradas era igual de difícil entrar por aquí.

Considero los meritos de volar hacia la lechuceria, transformarse, y mandarle una carta a los gemelos para así seguir a la lechuza. Tocaría la ventana y alguien en la sala común la dejaría entrar. ¿Pero que escribiría en la carta?

Estaba comenzando a impacientarse y pensaba salir volando de la ventana para ver otro plan cuando el destino decidió repentinamente intervenir haciendo su trabajo más fácil para él. Qué extraño. Una lechuza voló hacia la torre y comenzó a tocar una de las ventanas más bajas, y al alcance de alguien en el piso.

Harry parpadeo, parapetado en el alfeizar de la ventana con atónito asombro por un momento antes que el movimiento de alguien en la sala común que se levantaba y se dirigía a la ventana lo sacara de su estupor y con rapidez voló hacia abajo. Era Ron Weasley quien abrió la ventana. La lechuza cruzo volando la habitación y se poso en una silla frente a los gemelos. Harry voló por la ventana abierta unos momentos después, eternamente agradecido de que Weasley no hubiera cerrado la ventana en el momento que la lechuza entro.

Harry encontró una esquina oscura en la sala común donde fácilmente podría aferrarse a la pared para observar y esperar.

Uno de los gemelos exclamo algo sobre una tarjeta de navidad de 'Angelina', y el otro se acerco a leer sobre su hombro la tarjeta. Ron Weasley puso mala cara, bufo, y se dejo caer en el sofá en el que había estado sentado antes con aburrida indignación. La rata, que se había movido al sofá cuando él se levanto, fue agarrada con rapidez y puesta sobre su regazo.

Harry se quedo allí aferrado a la pared observando al grupo mientras hablaban, bromeaban y pasaban el tiempo con actividades sin sentido. Ron intento unirse varias veces a las cosa que estaban haciendo los gemelos, pero claramente estaban al medio de la planificación de alguna nueva travesura así que no estaban interesados en integrarlo. Entonces trato de invitarlos a un juego de ajedrez, o snap explosivo, pero una vez más – ellos estaban ocupados. Uno de ellos le sugirió a Ron que trabajara en sus tareas aprovechando el tiempo libre pero Ron pareció absolutamente ofendido por la sugerencia.

Finalmente pareció que Ron se había cansado de su aburrimiento y se levanto murmurando bajo su aliento que volvería en unos minutos – que iría a su habitación a buscar un libro. Los gemelos hicieron un gesto con la mano dejándole entender que lo habían oído, pero no les interesaba, y el menor de los Weasley subió enojado las escaleras, dejando a su mascota dormida profundamente en el sillón.

La ventana había quedado abierta aun después que la lechuza se marcho, cosa que agradeció Harry mientras observaba al obeso roedor y debatía sus opciones.

Es importante comprender algo sobre la forma animaga de Harry que lo diferenciaba de las otras razas de murciélagos en Europa. Su tipo de murciélago era un depredador carnívoro, y el único en el Reino Unido que se especializaba en tomar entre sus mandíbulas a su presa. Lo que significaba que era conocido por tomar a sus presas en su boca y luego alejarse volando con ellas. Presas que normalmente consistían en aves y roedores. Incluso eran conocidos por cazar aves cuando aun están en vuelo. Este tipo de murciélago es ágil, poderoso y rápido.

Pero incluso con todo esto en su mente, el cuerpo de Harry era sólo marginalmente más grande que el cuerpo de roedor de Pettigrew. Sus alas de todas maneras lo hacían ver más grande, pero aun no estaba completamente convencido de poder tomara la rata sin dejarla caer, considerando lo gorda que estaba. Incluso seria aun más difícil cuando la rata despertara y luchara. Claro esta, Harry llevaría a la rata en su boca... con sus filosos dientes. Sabía que podía hacer esto sin matar al roedor – aunque el hombre resultaría lastimado, pero las heridas evitarían que el bastardo luchara, y Harry de todas maneras podía sanarlo después.

Harry enfoco la magia a través de su cuerpo para fortalecer su mandíbula. Estuvo convencido de poder hacer esto sin complicaciones y no deseaba esperar más tiempo.

Salto desde donde se encontraba y voló sin problemas por el aire, agarro a la rata dormida con su boca llena de filoso dientes. Sin el más leve desvió en su vuelo, se alejo. Movió sus poderosas alas y observo a los gemelos Weasley que lo miraron con expresionesde total asombro mientras lo veían marcharse por la ventana con su presa en la boca.

Habría reído si hubiera podido hacer eso como murciélago... y si no tuviera la boca llena de una ahora despierta e inquieta rata-animaga.

La rata, sin embargo, dejo de moverse una vez que se dio cuenta lo alto que estaban. Obviamente, se dio cuenta que si el murciélago lo dejaba caer, moriría por el impacto con el piso y decidió esperar y actuar cuando aterrizaran para poder escapar. Internamente, Harry sonrió.

Voló y luego entro por una ventana que había preparado antes. La habitación al otro lado estaba protegida ferozmente, y no había manera de huir excepto por la ventana, que se cerró tras Harry automáticamente cuando entro.

Abrió la quijada y la rata cayó al piso. Golpeo el suelo con fuerza y rodo, dejando un rastro de sangre debido a las heridas provocadas por los dientes de Harry. La rata chillo de dolor y sorpresa, pero rápidamente se recupero y comenzó a moverse, obviamente buscando un lugar donde esconderse o una ruta de escape. Pero la habitación estaba vacía. La rata diviso la puerta y corrió hacia ella. Justo cuando iba a tratar de exprimirse bajo ella, fue arrojado hacia atrás al chocar con una barrera invisible.

Harry se transformo en su forma humana y aterrizo de pie con fluida gracia, de inmediato saco su varita y la apunto hacia la rata que ahora rascaba frenética la barrera, que impedía que escapara bajo la puerta. Un destello de luz roja después y la rata yacía inconsciente en el piso.

– –

Harry se detuvo frente a la puerta de las habitaciones privadas de Snape. Estaba usando unos ajustados pantalones negros, metidos dentro de botas altas, con una camisa de seda negra de cuello alto. Sobre la camisa usaba, lo que podía descubrirse como un ajustado chaleco de fino terciopelo verde esmeralda pero que desde la cintura hacia abajo se ensanchaba como una túnica, peros sólo llegaba hasta sus rodillas

Encontraba que le gustaban las nuevas modas en vestuario mágico que había aparecido desde su muerte. Le gustaba que las túnicas de gala modernas finalmente lucían masculinas y mucho menos como los vestidos con vuelos de su juventud.

Toco a la puerta y espero un momento en el frio pasillo de la mazmorra antes que la puerta se abriera de golpe y se encontró con el rostro ceñudo de su profesor de pociones. La túnica de gala de Snape era completamente negra– ¡Qué chocante! – Y más tradicional que la de Harry pero al menos no tenía vuelos – aunque eso habría sido divertido. Eran ajustadas y estaba cortada de manera que parecía que abrazaba su torso, pero la cintura colgaba suelta, hasta el piso. Las mangas eran anchas y cubrían sus manos, mientras que el cuello era alto con borde verde oscuro en la parte superior, llegando al centro del cuello y bajando hasta el pecho. El borde, al inspeccionarlo más de cerca parecían ser pequeñísimas serpientes, y daban la ilusión que se movían.

"Profesor. ¿No se ve guapo?" Harry dijo con una sonrisa descarada.

Los ojos de Snape destellaron con momentánea molestia y Harry tuvo que luchar ante las ganas de reír por la reacción del hombre. Claramente Severus Snape no aceptaba bien los cumplidos.

"Sólo entra," murmuro y se dio la vuelta dejando la puerta abierta para que Harry lo siguiera.

El par viajo con rapidez por el floo, y Harry logro salir en la sala de bienvenidas de los Malfoy sin tropezar como un idiota. Con un rápido movimiento de su varita su túnica estuvo limpia de ceniza.

"Esta afuera de Hogwarts, ahora; no deberías usar tu varita," dijo Snape cortante.

"No se preocupe, mi varita no tiene el rastro," dijo Harry desechando el comentario de Snape.

"Eso puede ser cierto, pero un rastro personal es puesto sobre cada estudiante de primer año la primera noche que pasan en Hogwarts, para actuar como complemento en caso que algún niño use una varita usada.

Harry se quedo helado y se giro a mirar a Snape con ojos fríos. "¿Un rastro personal?" pregunto en un siseo bajo.

Snape se estremeció ligeramente ante la repentina rabia en los ojos de Harry, pero se recupero con rapidez.

"Si. Imagino que las protecciones alrededor de la Mansión Malfoy han prevenido que el rastro le informe al Ministerio de tu uso de magia, pero recomiendo precaución cuando use magia fuera de la escuela en otro lugar."

Una furia terrible podía verse con facilidad en los ojos de Harry. ¿Como había sucedido esto sin que lo notara? La idea de que hubieran lanzado un hechizo sobre él y no se hubiera dado cuenta de verdad lo enfuriaba.

"¿Sabe que es necesario para removerlo?" Pregunto Harry en una controlada voz mortífera.

Los ojos de Snape se abrieron con incertidumbre por un momento y Harry pudo ver los músculos de su quijada funcionar mientras apretaba sus dientes. "No... lo sé."

Una vez más, otro destello de rabia pudo verse tras los ojos verdes de Harry. El pequeño niño que se veía demasiado aterrador para su tamaño y edad respiro profundamente y cerró los ojos. Cuando los abrió de nuevo la rabia se había ido y lucia calmado otra vez.

"Tengo tiempo. Lo averiguare," dijo con absoluta confianza en su voz.

Justo en ese momento, la puerta de la habitación de bienvenidas se abrió y Narcissa Malfoy entro. Ella los saludo con rapidez, disculpándose por hacerlos esperar – todos los elfos domésticos estaban ocupados con las preparaciones para la fiesta, y ella había estado dirigiéndolos a todos porque eran demasiado incompetentes para hacer las cosas correctas sin su supervisión.

Harry sonrió, ligeramente divertido ante como la elegante mujer estaba claramente nerviosa por todas las preparaciones.

Draco apareció un momento después y los saludo con alegría. Llamo a Snape 'Tío Sev' y Harry apenas pudo evitar reírse. El serio maestro de pociones le dio una mirada fulminante y Harry sólo lo miro con un brillo divertido en los ojos y una pequeña sonrisa.

Harry y Snape habían llegado a la fiesta bastante temprano así que eran los primeros invitados allí. Draco se llevo a Harry a su habitación para mostrarle algunas cosas, mientras Snape se dirigió a hablar con Lucius. Necesitaba hablar con el hombre. Aunque habían pasado algunas semanas desde la impactante discusión con Harry Potter, aun estaba devanadopor lo que había aprendido.

Severus encontró a Lucius y después de una rápida y susurrada petición el rubio aristocrático lo guio a su oficina. Lucius se sentó en su gran silla de cuero tras su escritorio y le hizo un gesto a Severus para que tomara la silla opuesta.

"¿Deseas hablar conmigo, Severus?" Pregunto Lucius.

"Si. Potter me conto... me dijo que tú eras la única otra persona en la que ha confiado sobre su... verdadera historia."

Lucius levanto una ceja. "¿Te dijo? ¿Que fue exactamente lo que te dijo?" Pregunto Lucius precavido, sabiendo que Severus podría tratar de sacarle la información haciéndole creer que ya la sabía.

"¿La habitación es segura?" Pregunto Severus.

"Por supuesto."

Severus asintió y observo a Lucius con sus penetrantes ojos negros. "Herakles Jude. Renacido."

Las esquinas de los labios de Lucius se movieron en algo que resemblaba una sonrisa. "Ah, sí, así que te digo. Debo admitir, que estoy curioso de saber como sucedió eso"

"En realidad yo ni siquiera estoy seguro. Dumbledore quería que vigilara a Potter mientras esta aquí en la fiesta, así que lo deje después de clase para discutir nuestra forma de transporte. Durante ese tiempo, él se ofreció a jugar... un juego," Severus bufo la ultima palabra y rodo sus ojos. "Dijo que si yo le respondía una pregunta de forma verdadera, él me respondería una a mí."

"Debiste hacer una muy buena pregunta. ¿Qué te pregunto él?"

Severus alejo sus ojos por un momento con una ligera indicación de incomodidad. "Preferiría no discutir eso."

"Bueno, sin importar lo que te haya preguntado, tu respuesta debió complacerlo si pensó que podía confiarte la verdad de su identidad."

"Supongo," Severus dijo con una mueca. "¿Hace cuanto tiempo sabes?"

"Desde Agosto, así que no hace tanto tiempo."

"¿De verdad le crees? ¿Todo lo que clama?"

"Me ha demostrado su poder y su conocimiento y puedo decir, por lo menos, que sin dudas es un nigromante de extraordinario poder. También sabe cosas del Señor Oscuro que casi nadie sabe. ¿Supiste lo que le sucedió a Judgson, Bole, Simmons o Fairfax el año pasado durante el verano?"

"¿Las interrogaciones?" Pregunto Severus cogido un poco por sorpresa. Había oído, y había estado sorprendido de que alguien hubiera logrado secuestrar a esos magos para luego interrogarlos – y se había sorprendido aun mas al oír que algunos de ellos habían sido atrapados más de una vez. No era muy sorprendente de Simmons o Fairfax, e incuso de Bole para el primer secuestro, pero Judgson era un mago muy hábil. Por una razón había estado en el circulo interno...

"Si. Bueno, ese fue Potter." Lucius dijo con una sonrisa de medio lado.

"¿Potter?" Severus pregunto con incredulidad. "¿Cómo es que no fue reconocido?"

"Dile que te muestre alguna vez. Es un espectáculo digno de ver," respondió Lucius con obvia diversión en sus ojos.

Severus se detuvo y pensó por un momento. "Jugson dijo que el asaltante la dejo el recado para el Señor Oscuro de que 'Valerius lo estaba buscando', ¿correcto?"

"Si, aparentemente Valerius es su verdadero apellido familiar, no Jude. Sin embargo muy poca gente sabe eso. El Señor Oscuro siendo uno de ellos."

Severus jadeo ligeramente. "¿Herakles pertenece a la línea Valerius? Supongo que eso tiene sentido... ellos fueron conocidos por producir algunos nigromantes. Pero pensé que esa línea se había extinguido hace siglos."

"Sí, creo que muchos asumen eso. Aunque, uno podría decir que si esta extinta porque ya no lleva sangre Valerius en su venas después de renacer en el cuerpo de un Potter."

"Cierto," Severus dijo con una mueca. "¿Estas consciente de que tiene planeado liberar a Sirius Black de Azkaban?" Pregunto Severus después de un momento de pausa.

"Si me había mencionado eso. Tiene intenciones de hablar con el Ministro esta noche."

"¿El Ministro?" Severus se sorprendió de que Potter intentara ir directamente hacia arriba. "¡Pero ese hombre es un tonto incompetente!"

"Si, pero eso sólo hace que sea más fácil de controlar y predecir," respondió Lucius con una sonrisa salvaje. "Sus motivos son fáciles de manipular. Poder e influencia. Si Potter tratara de ir tras las espaldas del Ministro con esto quedara en el lado mano de hombre y tarde o temprano tendrían un enfrentamiento. El Ministro trataría de impedirle sus acciones para no quedar mal con algo sobre lo que no tenía control. De esta manera, Harry tiene el apoyo total del Ministro y evita un conflicto. El Ministro entonces queda como el hombre que apoyo al pobre huérfano Potter y lo ayudo a conseguir justicia," Lucius rio oscuramente.

– –

La fiesta fue realizada en un formal salón de baile. Tenía una gran sección abierta destinada como pista de baile y un pequeño cuarteto de cuerda estaba tocando música clásica. La otra parte del salón tenía esparcidas unas hermosas mesas redondas con finos manteles y cubiertos adornando la parte superior. Al lado opuesto de la pista de baile había una larga mesa rectangular donde estaban sentados Lucius a la cabeza, su esposa Narcissa y luego Draco a su lado. Después de Draco estaba Harry y luego Snape. Al otro lado de Lucius estaba el Ministro de Magia y su esposa, seguidos de varias figuras políticas importantes y sus parejas.

Harry actuó educadamente aburrido, como niño de su edad no podía verse demasiado 'interesado' en la conversación política a su alrededor. Draco trato varias veces de incluirlo en su discusión, pero Harry lo hizo callar – algo que claramente irrito a Draco. Él no estaba acostumbrado a ser 'callado'. Pese a las apariencias, Harry estaba prestando cercana atención a las discusiones y estaba esperando pacientemente hasta que la parte en que la gente comenzara a mezclarse comenzara para poder reunirse con el ministro a solas.

Harry fue comprometido en conversación por unas cuantas personas diferentes y respondió educado, encantándolos con relativa facilidad. Lucius también le impartió la historia a aquellos en la mesa sobre la relación familiar entre Harry Potter con su esposa Narcissa. Varios expresaron su sorpresa, declarando que nunca se habían dado cuenta que Potter estaba conectado con los Black de esa manera, mientras que un caballero mayor sonrió y conto su memoria del escándalo que se había producido entre las antiguas familias sangrepura cuando la joven Dorea huyo con Charlus Potter. La familia de ella, aparentemente, no aprobó el asunto. El hecho de que Charlus proviniera de una adinerada y antigua familia sangrepura fue la única razón por la que ella no fuera desheredada. Ella aparentemente huyo con Charlus cuando su padre la obligo a que se casara con un viejo aliado político.

Harry estaba interesado en la historia porque siempre había querido saber los detalles de eso.

Después de que la comida fue oficialmente concluida Lucius se puso de pie y golpeo con su cuchillo de oro su copa de cristal para llamar la atención de todos. Dio un pequeño discurso muy apto para un astuto político del calibre de Lucius, y luego invito a todos a bailar y mezclarse.

Draco llevo a Harry hacia un lado del salón donde sus 'amigos' se habían reunido, pero mantuvo sus ojos todo el tiempo en el Ministro, buscando el mejor momento de acercarse al hombre. Le tomo casi veinte minutos pero cuando vio su oportunidad se disculpo de Draco y los demás niños.

Harry caminó casualmente por la parte del salón que la gente estaba usando para mezclarse y para discusiones 'casuales' sobre política y los eventos actuales y llego donde el Ministro justo cuando otra persona se retiraba.

"¿Discúlpeme Ministro Fudge?" Harry pregunto con voz inocente e infantil. El Ministro se dio la vuelta y al ver a Harry sus ojos se abrieron. También de inmediato se dirigieron a la frente de Harry que estaba claramente expuesta porque había recogido su pelo en una cola de caballo tomado con una cinta negra.

"¡Ah! ¡Sr. Potter!" Exclamo Fudge con expresión brillante y feliz, aunque Harry pudo ver el ligero tinte de avaricia en sus ojos. "Esperaba poder hablar con usted en esta fiesta de hoy."

"¿En serio?" Harry respondió con inocente sorpresa, mezclada con un poco de asombro, como si estuviera choqueado de que una figura tan importante quisiera hablar con él.

"Oh, sí. Por supuesto. Tu eres una persona importante, sabias. Harry Potter. El Niño-Que-Vivió. Pero de seguro ya estas acostumbrado a estas cosas."

Harry agacho la cabeza, luciendo tímido y arrastro su pie por el piso. "No en realidad. Es difícil acostumbrase a algo así. Sólo se de todo esto desde fines de julio."

"¿Cómo?" pregunto Fudge asombrado.

Harry se encogió de hombros y vacilante miro a los ojos del Ministro. "Fui criado por muggles, sabe. A ellos no les gusta mucho la magia. Además, yo no les agrado mucho. Ellos nunca me dijeron del mundo mágico, o de nada de esto. Incluso me dijeron que mis padres eran ebrios y que murieron en un accidente de tráfico. Y mientras que sabía que estaban mintiendo sobre eso, aun no sabía nada de este asunto del Niño-Que-Vivió hasta que recibí mi carta de Hogwarts y visite el Callejón Diagon por primera vez, este verano. Supongo que esa es la mayor razón por la que comencé a averiguar cosas, y la razón por la que deseaba hablar con usted. ¿Podría tener unos minutos de su tiempo?"

"Oh, por supuesto, Harry. ¿Te molestaría si te llamo Harry?"

"No, por supuesto que no. Eso está bien para mi Ministro."

"Bien, bien. ¿Busquemos un lugar mas privado?"

"Eso sería genial Ministro." dijo Harry sonriendo, con grandes y brillantes ojos inocentes.

Harry guio al Ministro por la larga pared del salón hasta una de las puertas de vidrios que daban al exterior. Tras la puerta había un amplio balcón y el par salió a él. Una mirada del Ministro fue todo lo que se necesito para desalojar a la poca gente que estaba reunida allí.

"¿Quizás usted podría lanzar un hechizo de privacidad?" Pregunto Harry luciendo vacilante.

Fudge levanto sus cejas pero asintió, saco su varita y con obviamente bien practicados movimientos de varita, lanzo una poderosa protección de seguridad. Harry no dudaba que la mayor fuerza del político yacía en poder lanzar poderosas protecciones de seguridad y hechizos para poder escuchar y espiar. Uno simplemente no podía volverse un político de alto rango sin ellos.

"Muchas gracias por salir aquí a hablar conmigo Ministro. De verdad aprecio su disposición a escucharme ya que estoy a punto de hacerle una gran solicitud. Sin embargo, en realidad creo que debemos proceder con precaución, esto puede funcionar muy bien para nuestros intereses mutuos," dijo Harry dejando caer el acto de niño inocente, pero manteniendo la debida cortesía.

Fudge claramente sintió el cambio porque le dio a Harry una mirada sagaz pero asintió para que continuara.

"¿Esta consiente, Ministro, que Albus Dumbledore es mi guardián mágico?" Comenzó Harry.

Fudge asintió lentamente. "Sí, estoy consciente de eso."

"Como mi guardián representante en el mundo mágico, tiene un poderoso control sobre mi vida, y debo admitir que no aprecio el poder que tiene sobre mí. ¿Sabe que en toda mi vida nunca he dado un sola entrevista o comentario a algún reportero o periodista?" Fudge lucía un poco sorprendido, pero Harry continuo sin esperar una respuesta. "La razón es porque nunca recibí ni una sola pregunta. Nunca he recibido una carta de mis fans. Ni una sola solicitud. Cuando volví a entrar al mundo mágico y me entere de mi fama, esta realización me hizo preguntarme – ¿por qué? Descubrí que Dumbledore – por mi propia seguridad, claro está – lanzo un poderoso hechizo para que todo correo dirigido a mi nombre fuera dirigido a él. Entonces él lo separa, decide cuales son apropiados para mí y cuáles no, y envía sólo aquellos que él aprueba, o que cree que notare si no llegan; así dándome cuenta de lo que esta haciendo. Claro está, como mi guardián, tiene todo el derecho de hacer esto, así que no puedo exactamente hacer un alboroto al respecto.

"Esta es sólo una pequeña cosa entre muchas, que me ha hecho que no aprecio particularmente, pero se lo menciono porque quiero que sepa que si usted y yo podemos llegar a un acuerdo sobre lo que necesito discutir estaré mas de dispuesto a dar mi primera entrevista publica con cualquier reportero que usted estime conveniente, declarando mi infinita gratitud por su asistencia, y todo mi apoyo en su posición como Ministro. También tendré derecho a la gran mayoría de la riqueza Potter y estaría tan agradecido que realizaría una gran donación para su próxima reelección."

Los ojos de Fudge se abrieron y ese brillo avaro se dejo ver por un momento antes que el brillo calculador tomo el control. "Estoy escuchando."

Harry sonrió.

"¿Que diría, si le cuento que tengo pruebas innegables de que el hombre actualmente encarcelado por la traición a mi padres, y varios homicidios, es inocente, y que fue encerrado sin ser interrogado, mucho menos llevado a juicio?"

Los ojos de Fudge se abrieron y palideció. "¿Qué tipo de prueba?"

"Atrape al hombre responsable. Al hombre que en realidad traiciono a mis padres con el Señor Oscuro. Al hombre que en realidad es un mortífago, y que fue el responsable de la muerte de una docena de muggles en una calle de Londres. Sirius Black nunca fue el guardián secreto de mis padres. Él fue un señuelo. Peter Pettigrewfue el guardián secreto, y él único que lo sabía era Sirius Black. La razón por la que fue tras Pettigrew es porque quería venganza. Sabía que Pettigrew había traicionado a mis padres. Pero Pettigrew logro dar vuelta toda la escena, culpando a Sirius y luego haciendo volar la calle haciendo creer que había muerto y que su cuerpo había sido destruido. Se corto su propio dedo para añadirle validez a toda la farsa.

"De lo que nadie se dio cuenta fue que Pettigrew es un animago no registrado. Su forma es la de una rata. Se transformo de inmediato después de causar la explosión y escapo. En ese tiempo, Barty Crouch estaba en fila para correr como nuevo Ministro – ¿no es así? Él fue quien aprendió a Sirius, y fue él quien lo envió directo a Azkaban sin un juicio. Él quería la fama y la notoriedad que vendrían por haber capturado al mago oscuro responsable de traicionar a los Potter, así que no quiso correr el riesgo de que algo saliera mal en la captura.

"Usted ni siquiera era Ministro en ese entonces. Debido a la captura de Black, Crouch probablemente estaría aquí, ahora, si no hubiera sido por el escándalo que sucedió con su hijo después. Nada de lo sucedido fue su culpa, Ministro, así que no hay necesidad de enterrar el hecho de que un hombre inocente ha estado pudriéndose en Azkaban por una década sin haber recibido un juicio. Estoy seguro que Crouch se encargo de enterrar su basura bastante bien.

"Usted ahora estaría corrigiendo un terrible mal. Trayendo justicia, y ayudando al Niño-Que-Vivió a liberar a su padrino. Lo que es aun mejor, yo capture a Pettigrew.Tres gotas de veritaserum y él contara toda la historia. Él traiciono a los Potter. Él mato a esos muggles. Es tan perfectamente limpio, que no podría ser más fácil. Esta es una ganancia total para ambos. Usted recibe las alabanzas del público por ayudarme, sirviendo a la justicia, y usted pone otra marca en el registro ya machado de Crouch, y yo recupero a mi padrino y salgo del control de Dumbledore. También le pido que me ayude a que Sirius sea capaz de recuperar su tutoría legal sobre mí, pero eso no es mucho pedir."

Fudge lucía completamente asombrado y claramente sobrecogido por todo lo que Harry le había dicho, pero se recupero admirablemente rápido. De repente lucio pensativo y frunció el ceño. "Black ha estado en Azkaban por una década... yo visito ese horrible lugar cada año, Sr. Potter. Dudo que alguien que haya estado allí tanto tiempo aun este cuerdo. La protesta pública porque un hombre inocente fue dejado allí y su mente destruida por acciones negligentes del Ministerio–"

"Pero eso no fue su culpa. Fue culpa de Crouch. Usted estará corrigiendo sus errores. Y si tenemos suerte, Sirius aun tendrá algo de su cordura."

"¿Y si no es así? Él no puede volverse su guardián si ha perdido completamente la cabeza," señalo Fudge, mirando a Harry con perspicacia.

Harry asintió. "Me doy cuenta de eso. En realidad, mi plan de respaldo es ver si los Malfoy pueden intentar clamar custodia sobre mí. Sé que Dumbledore peleara con uñas y dientes para prevenirlo, así que quiero ir por ese camino sólo si es absolutamente necesario. Narcissa es mi prima, y ellos serian guardianes más adecuados para mí que muggles que odian la magia."

Fudge saco pecho un poco. "¡Por supuesto que es así! ¿Muggles que odian la magia, me dices? ¿Cómo diablos terminaste allí?"

Harry no pudo contener la mueca que curvo sus labios. "Dumbledore. Estoy bastante seguro que mis padres especificaron en su testamento que yo jamás debería terminar con mis tía muggle porque mi mamá sabia lo mucho que ella me odiaría, pero Dumbledore necesitaba que yo estuviera con un familiar sanguíneo para que las protecciones mágicas que él lanzo se mantuvieran. Debido a esto, ignoro el testamento de mis padres y me dejo con ellos de todos modos. Y para ocultar su fechoría, sello su testamento, clamando que si el público lo veía, podrían encontrar el potencial de encontrarme y ponerme en peligro. Perfecto para él, claro está."

Fudge entrecerró los ojos y Harry pudo ve el disgusto del Ministro hacia Dumbledore, claramente escrito en su rostro. Harry sabía por sus conversaciones con Lucius cuanto Fudge odiaba y temía a Albus Dumbledore. Pese a eso, Fudge también respetaba el poder que Dumbledore tenía y constantemente estaba tras el hombre pidiéndole su consejo para saber mejor lo que hacía el hombre. Lucius había dicho que Fudge estaba convencido de que Dumbledore eventualmente iría tras la posición de Ministro, y por supuesto Fudge sabía que no tendría opción contra el Gran Albus Dumbledore en una carrera política.

Finalmente, Fudge volvió su ahora curiosa mirada hacia Harry. "¿Dices que has capturado a Pettigrew? ¿Cómo es eso posible?"

"Como le dije, es un animago. Se había estado haciendo pasar por la mascota de un niño mágico por años y lo divise. Remus Lupin es el profesor de Defensa en Hogwarts en estos momentos. Él, Sirius Black, Peter Pettigrew y mi padre eran amigos cuando eran jóvenes, y el Profesor Lupin me ha estado contando todo sobre mi padre y sus años de escuela desde el comienzo del año escolar. Vi a Pettigrew en su forma de rata con uno de mis compañeros en varias ocasiones y lo reconocí por la descripción del profesor.

"Fui capaz de capturarlo, lo puse bajo un fuerte hechizo de sueño, y lo metí dentro una jaula con un hechizo de estasis. Identifique que esun animago y que es Peter Pettigrew."

"¿Y de verdad estas seguro sobre todo lo demás? ¿Qué Sirius Black no era el guardián secreto y que en realidad no era un mortífago?"

"Estoy seguro, pero puede hacer todo para callado hasta que todo ese absolutamente claro. Manténgalo escondido de la prensa hasta que el veredicto final esté listo. De esa manera no hay oportunidad que Crouch o cualquier otra persona tratara de interferir impidiendo que se esparza la palabra, sobre lo que realmente sucedió." Claro que en la realidad, Harry estaba más preocupado que Dumbledore se enterara de los procedimientos, y le importaba una mierda que Crouch oyera. Su carrera ya se había ido por el drenaje.

El rostro de Fudge revelo que su mente estaba trabajando con rapidez, probablemente repasando los diferentes planes y potenciales repercusiones políticas que podrían salir de todo esto. Finalmente asintió, al parecer para sí mismo y volvió su atención a Harry. "Está bien, Harry. Si puedes entregarme a Peter Pettigrew y si un represente del Departamento de Ley Mágica puede probar mediante el uso de Veritaserum que es quien tu clamas que es y que él fue el responsable de los crímenes por los que Sirius Black ha sido acusado, hare que retiren en secreto a Black de Azkaban y recibirá un juicio."

Harry le dio una gran sonrisa. "Genial. ¿Cuándo es el mejor momento para que le envié a Pettigrew? Puedo hacer que mi elfo domestico lo entregue cuando mejor le acomode."

"Tendré que hacer algunos arreglos y contactar algunas personas que me deben algunos favores para prepararme para todo esto..." Fudge dijo vacilante. "Con la Navidad tan pronta..."

"Pero en realidad creo que este es el mejor tiempo," dijo Harry. "Mucha gente saldrá de vacaciones. Menos gente estará prestándole atención a los detalles porque estarán preocupados con las celebraciones. Será mas fácil hacer las cosa sin que nadie preste atención, si lo hace pronto."

Fudge asintió lentamente mientras debatía las palabras de Harry. "Si... probablemente tienes razón."

"Usted puede contactarme cuando esté listo para recibir a Pettigrew, si lo prefiere así. Obviamente no podrá enviarme una carta por lechuza porque será interceptada por Dumbledore. Puede contactarse conmigo poniéndose en contacto con Lucius. Le he instruido a mi elfo doméstico que responda a los llamados del Sr. Malfoy si hay alguna carta para mi, y el elfo puede entregármela directamente."

El rostro de Fudge se ilumino un poco. "Ah, sí. Eso suena como un buen plan, está bien. Tratare de poner todo en movimiento a la brevedad y contactare a Lucius para informarte cuando todo esté listo."

Harry sonrió. "Bien. Suena como un plan."

– –

Pasaron dos días antes que Dobby apareciera frente a Harry en la sala común de Ravenclaw con una carta del Ministro informándole que estaba listo para recibir a Pettigrew esa misma tarde. Harry saco la pequeña jaula de uno de los compartimientos extra de su baúl y comenzó a remover las numerosas capas de seguridad que le había puesto y que estaban dirigidas hacia él. También removió el hechizo de estasis ya que era considerado de nivel tan avanzado que ningún niño de once años podría usarlo. Sabía que al sacárselo, la rata despertaría de su hechizo de sueño como en una hora, pero para entonces ya estaría en custodia de los Aurores, así que no importaba.

Le entrego la jaula a Dobby y le reitero las instrucciones que ya le había dado al elfo en tres ocasiones, sólo para que estuviera seguro de lo que debía hacer. Dobby insistió con gran entusiasmo que no le fallaría a su amo. Tomo la jaula en sus delgados bracitos y desapareció.

El elfo domestico regreso cinco minutos después para informarle a Harry que había tenido éxito al entregar la jaula en la oficina del Ministro de Magia y que un mago llamado Dawlish había estado allí, y que rápidamente se habían ido con la jaula hacia una sala de interrogación donde otro mago con túnica de Auror estaba esperando, y en ese momento le dijeron a Dobby que tenía que marcharse.

Harry asintió, respirando profundamente y calmándose. Odiaba que todo estuviera fuera de su control y tener que depender de la asistencia de otros para conseguir lo que quería. Pero sabía que la única opción real que tenía en este momento era quedarse tranquilo y esperar.

– –

La mañana de navidad llego y Harry se encontró despertando molestamente temprano cuando uno de los elfos domésticos apilaba sus regalos recibidos a los pies de su cama. Se levanto de mala manera y echo a la pequeña criatura mientras se dirigió a examinarlos.

Habían más de los que había esperado. Había recibido regalos de un gran número de compañeros, y se dio cuenta que probablemente era porque había estado ayudando a la mayoría de ellos en clases y había establecido una firme relación de 'conocido amistoso' con casi todos en su año con los que compartía clases. Rápidamente abrió todas las cajas de sus compañeros de clases y no se sorprendió de encontrar que la mayoría de ellos eran dulces y chocolates. Quizás podría cambiar todas las tarjetas de las Ranas de Chocolate con Terry Boot ya que el chico estaba tan obsesionado con ellas.

Recibio libros de la mayoría de sus 'amigos' de su grupo de estudio de Ravenclaw y Slytherin, ya que en realidad pasaba suficiente tiempo con ellos para que tuvieran una vaga idea de lo que doria interesarle. Draco, sin embrago, le había dado una escoba. Estaba encogida y ubicada dentro de un elegante estuche, era una Nimbus 2000. Harry rio encantado al ver la escoba y debatió los meritos de salir escondido en algún momento del día para probarla.

De Remus recibió un álbum de fotos con algunas fotografías de los merodeadores en sus días de escuela. Harry le había dado a Remus una caja especialmente encantada que tenia doce compartimientos individuales, cada uno con un poderoso hechizo de estasis. Dentro de cada compartimiento había una dosis única de la Poción Matalobos que Harry había preparado por si mismo. Con ella iba una nota donde le sugería a Remus que las guardara hasta el verano ya que Snape le proveía con la poción mientras Remus enseñara en Hogwarts. Aun no tenía idea de como tomaría el regalo el hombre lobo, pero había sido el regalo mas practico en el que había podido pensar para que Remus no lo rechazara. Había pensado en darle dinero porque el hombre claramente lo necesitaba... pero también sabía que Remus jamás aceptaría 'caridad'.

Harry tomo un pequeño paquete con una pequeña nota indicando que era de Hagrid. Lo abrió y se sentó frunciendo el ceño en confusión mientras miraba el regalo por un largo momento mientras trataba de comprender que significaba.

Era una pequeña flauta tallada a mano. Muy similar a la que usaba Hagrid para hacer que Fluffy se durmiera.

¿Era una coincidencia? Acaso Hagrid estaba usando su flauta con tanta regularidad, que pensó en hacer una para Harry sólo por el gusto de hacerlo? ¿O le había dado a Harry la flauta especialmente para que la usara para pasar a Fluffy? Harry dudaba mucho que Hagrid quisiera que Harry se acercara a Fluffy, y sin embargo tampoco le extrañaría que Dumbledore plantara una sugerencia en la mente de Hagrid.

Pero aun así... ¿por qué? ¿Porque, porque, porque?No podía comprender qué diablos estaba haciendo Dumbledore al darle, al regalarle a Harry las herramientas necesarias para tomar la Piedra. Era totalmente ilógico y muy preocupante.

Y entonces Harry encontró un paquete que no tenía identificación. Lo abrió y se encontró una piscina sedosa de tela brillante translúcida y una nota. Los ojos de Harry se abrieron y jadeo al pasar su mano por el material, observándola desparecer bajo él y de inmediato supo lo que era. ¡Una capa de invisibilidad! ¡Pero no era como ninguna capa de invisibilidad que hubiera visto antes! Su Vista Negra se estaba volviendo loca mientras recorría con sus ojos la capa. La sostuvo entre sus manos, examinándola y tratando de determinar exactamente que estaba observando.

Una capa de invisibilidad normal era tejida con el cabello de un Demiguise. Claro que, al ser cabello eventualmente se degradaba y perdía su invisibilidad en partes. Esta no estaba echa de cabello de Demiguise. Estaba seguro de eso. Era algo más, completamente...

Harry jadeo con fuerza y la dejo caer por el shock al darse cuenta de lo que era. Se arrodillo lentamente, recogiéndola y pasando sus manos sobre ella una vez más.

"Piel de Lethifold," susurro asombrado.

El Lethifold (también conocido como Sudario Vivo) era una criatura mágica carnívora y altamente peligrosa cuya apariencia resemblaba a la de una capa negra como de media pulgada de grosor – aunque lucia más gruesa si recientemente se habíacomido a alguien. Además de ser negra, podía parecer invisible. El único hechizo normal que podía contener a un Lethifold era el encantamiento Patronus. Era una criatura muy, muy oscura. Los magos – incluso los magos oscuros – estaban indefensos contra ellos. Podían alejarlos con un Patronus y luego huir, pero no podían matarlos.

Los únicos magos que habían podido controlarlos, o efectivamente desterrar a los Lethifolds eran Nigromantes muy poderososque tenían los poderes suficientes para controlar a estas bestias.

¡La idea de que alguien hubiera podido en realidad despellejar uno era totalmente increíble!

Harry luego noto la nota que había caído al piso y la recogió. La desdoblo y de inmediato reconoció la escritura como la de Dumbledore.

'Tu padre dejo esto en mi posesión antes de morir. Es tiempo que te sea devuelto. Úsala bien.'

La nota no estaba firmada, así que él no tendría manera de saber quien le había enviado el 'regalo' si no por el hecho que reconoció la escritura.

Una vez más tuvo que detenerse y pensar porque diablos Dumbledore estaba dándole estas cosas. Odiaba no comprender los motivos de Dumbledore para hacer esto. Sabía que Dumbledore tenía un propósito en mente – algún plan –y estaba haciendo estas cosas para tratar de guiar a Harry para que siguiera este plan sin que se diera cuenta que había sido guiado. Esa era la forma de trabajar de Dumbledore.

Trataba de manipular a las personas desde las sombras para que hicieran exactamente lo que él quería sin que se dieran cuenta de que estaban siendo manipulados. Harry de verdad, de verdad odiaba la idea de que de alguna manera terminaría cayendo en los planes de Dumbledore al no darse cuenta lo que el hombre estaba planeando.

Pese a estas significantes dudas, no pudo evitar mirar la capa con asombro, y emoción. Ahora era suya. Un artefacto que le había pertenecido a James Potter, y probablemente fue creado por un poderoso mago con poderes nigromantes.

Su mente recordó el último poderoso artefacto con el que se había encontrado que probablemente también había sido creado por un poderoso nigromante. El anillo Peverell que Tom había transformado en uno de sus horcruxes. Harry eventualmente se había convencido que la piedra en el anillo en realidad era el corazón cristalizado de un Dementor, aunque nunca había determinado cual era la misión del anillo, sabía que era muy poderoso.

No pudo evitar preguntarse si el mismo nigromante había creado ambos objetos. Ambos estaban hechos con partes de extremadamente poderosas criaturas oscuras que bajo circunstancias normales era imposibles de contener, mucho menos matar, y usarlas para crear poderosos artefactos era algo impensable.

Harry se detuvo de repente al recordar la última vez que se había encontrado con algo relacionado con la familia 'Peverell'. La lapida en el cementerio de Godric's Hollow, sólo un poco mas allá de donde todos los Potter había sido enterrados. Los Gaunt tenían una conexión ancestral con la familia Peverell. ¿Y si los Potter también la tenían?

Parecía un salto lejos del tema, pero su mente no pudo evitar conectar los puntos y preguntarse.

– –

En aras de mantener asociaciones pacificas y continuar estando fuera como objetivo de sus travesuras, Harry le había dado a los gemelos Weasley una colección bastante grande de productos de la Tienda de Bromas de Zonko. Cuando entro al Gran Comedor esa tarde para la 'Cena de Navidad', fue asaltado de inmediato por los agradecidos y jubilosos chicos. Su hermano mayor, Percy Weasley, que era uno de los Prefectos de Gryffindor fruncía el ceño en desaprobación, mientras que su hermano menor Ron estaba frunciéndole el ceño a Harry igual como lo hacía siempre. La única diferencia era que al parecer también estaba mirando a sus hermanos con enojo y parecía estar haciendo un mohín por los celos.

Harry logro deshacerse de los agradecidos gemelos Weasley y se dirigió a la mesa de profesores para hablar con Remus. El hombre en cuestión casi de inmediato insistió que Harry no debió regalarle lo que le dio porque sin dudas le había costado una fortuna. En realidad no había costado tanto, ya que Harry las había echo el mismo, pero sin importar lo prodigio que fuera Harry, aun no debería ser capaz de preparar la poción Matalobos con sólo un semestre de clases de pociones, y tampoco podría lanzar tan avanzados hechizos de estasis así que Harry permitió que el hombre siguiera creyendo que Harry había comprado las pociones para él, en vez de decirle la verdad. No es como si no hubiera podido comprarlas, es sólo que quiso hacerla el mismo. Harry no le prestó mayor importancia a las palabras de Remus y en vez de eso le agradeció por el álbum de fotos.

Harry se giro y vio a Severus caminado por el Gran Comedor hacia la mesa de profesores, el mago vacilo y comenzó a dirigirse tiesamente en dirección a Harry. Remus lucía confundido, pero Harry simplemente le sonrió al hombre ceñudo.

"Gracias," Snape dijo en un forzado tono cortante que sólo pareció divertir aun mas a Harry.

"¿Por qué señor?" Pregunto Harry con voz inocente que sólo hizo que el hombre frunciera mas el ceño.

"Por el regalo," Snape dijo con dientes apretados.

Los ojos de Remus se abrieron considerablemente y miro a Harry con sorpresa. Claramente, Remus no había esperado que Harry le diera a Snape un regalo de Navidad.

"Oh, qué bueno que le haya gustado, profesor," Harry respondió con una gran sonrisa.

"¿Podría preguntar donde lo conseguiste?"

Los ojos de Harry miraron rápidamente alrededor antes de posarlos en Snape. "Pregúnteme en otra ocasión, y podría decirle."

Snape asintió levemente, indicando que había comprendido que no era algo que pudiera comentarse alrededor de otras personas y se alejo de Potter dirigiéndose a su asiento habitual.

McGonagall miro a Snape mientras se sentaba con una expresión de asombro en el rostro. Harry escucho como ella se acercaba y discreta le pregunto que le había regalado Harry. Snape respondió simplemente que Harry había logrado conseguir unos raros ingredientes de pociones para él.

Dumbledore lucia tan sorprendido como McGonagall y Remus por la idea de que un estudiante que no estuviera en la Casa Slytherin – mucho menos unPotter –le hubiera dado a Severus Snape un regalo de Navidad, pero Dumbledore también parecía bastante complacido y sus ojos pronto comenzaron a brillar.

Harry sintió muchos deseos de acercarse al viejo para preguntarle si la capa que le había 'regalado' a Harry era en realidad la herencia familiar que había sido robada de su bóveda cuando tenía dos años de edad, sólo para poder apagar ese maldito brillo, pero logro contener ese deseo y volvió su atención a Remus que le preguntó que le había regalado a Snape.

Un momento después Harry se giro con la intención de sentarse en su propia mesa. Cuando se giraba, se encontró con los ojos de Dumbledore y se estremeció al sentir un hechizo de compulsión alcanzarlo. Fue un milagro que no frunciera de inmediato el ceño por la rabia, si no que logro mantener una expresión pasiva mientras seguía girando y luego se dirigía a su asiento.

Al sentarse, construyo paredes alrededor de la compulsión para contenerla hasta tener tiempo para entrar a su vacía mente consciente y examinar con que quería el viejo loco engañarlo una vez más.

– –

Harry tuvo que esperar hasta que el pequeño banquete termino para poder correr a la Torre Ravenclaw y examinar el hechizo. Resultó ser un bastante simple hechizo de compulsión y en realidad no tenia efectos secundarios ni trataba de implantar emociones o alterar otras. Simplemente era un hechizo que urgía a Harry a usar su nueva túnica para que saliera a explorar la escuela después del toque de queda, y otro más simple que lo guiaría hasta una habitación especifica en el cuarto piso.

Pese a lo mucho que Harry completamente despreciaba la idea de a sabiendas hacer algo que lo hiciera seguir los planes de Dumbledore, también sabía que debía visitar esa habitación para saber que era lo que Dumbledore quería que encontrara allí. Y por eso, con gran trepidación, Harry puso su nueva capa de invisibilidad sobre sus hombros, puso la capucha sobre su cabeza, y dejo el dormitorio justo después del toque de queda.

Para cuando llego al cuarto piso, sabía que Dumbledore lo seguía. El hombre estaba usando un avanzado hechizo de invisibilidad sobre sí mismo, así que si no hubiera sido por la Vista Negra de Harry probablemente no se habría dado cuenta que el hombre estaba allí. El hecho de que Dumbledore no tuviera problemas en rastrear a Harry le hizo tomarse un momento para examinar su capa por cualquier encantamiento escondido fuera de su magia latente. Rápidamente identifico un sutil hechizo de rastreo y frunció el ceño. Removería eso apenas volviera a su dormitorio.

Vago por un rato, haciendo parecer que estaba perdido para luego accidentalmente entrar a la habitación designada, ya que eso quería que hiciera la compulsión. Entro y miro alrededor.

Le tomo menos de un segundo averiguar que supuestamente debía encontrar allí.

Era un vacio salón de clases con un pequeño montón de chatarra – todo tipo de mobiliario roto – contra una pared. En el centro de la habitación, sin embargo, había un gran espejo con grabado en su marco.

Harry camino hacia lentamente, escaneando con cautela el área con su Vista, chequeando por cualquier tipo de hechizo con posibles malas intenciones y no encontrando nada. Se detuvo, a diez pies del espejo y lo examino atentamente.

Sobre la parte superior del espejo habían palabras.

Decía ' Oesed lenoz arocut edon isara cut se onotse '

Harry frunció el seño pensativo, tratando de figurar que lenguaje era, cuando de repente maldijo su propia estupidez.

Oesed. ¡Este era el espejo de Oesed! Había oído hablar sobre él... bueno, hace mucho tiempo, pero había oído hablar de él. Lo que sabía de él también le ayudo a descifrar el mensaje. No era otro lenguaje, era un puzle. Oesed era 'Deseo', escrito al revés. Era un espejo que mostraba lo que deseabas. Dándose cuenta que Oesed simplemente estaba escrito al reves, fue simple leer el resto.

"Esto no es tu cara sino de tu corazón el deseo," Harry hablo en voz baja, sabiendo que Dumbledore había entrado en la habitación tras él y ahora estaba parado contra una pared observándolo.

Harry bajo la capucha de su capa, lo que resultó que su cuerpo quedara invisible, pero que se viera una cabeza flotante. Saco su varita y lanzo unos hechizos de detección de bajo nivel, asegurándose de decir las encantaciones en voz alta. Mientras hacía eso, lanzo un hechizo silencioso para saciar su propia curiosidad. Por lo que comprendía de este espejo, sólo podías ver lo que tu deseabas cuando mirabas en él, pero quería asegurarse que Dumbledore no hubiera encontrado alguna manera de también ver lo que Harry vería.

Cuando estuvo convencido de que era seguro, se acerco al espejo y quedo a un par de pasos de él. Un pequeño suspiro se le escapo y sintió una opresión en el pecho cuando miro en el espejo y se vio a sí mismo – envejecido varios años así que aproximadamente tendría como 20 – de pie junto a Tom con su hermoso rostro humano restaurado. Tom envolvió sus brazos alrededor de los hombros de Harry por detrás, agachándose ligeramente y apoyando su cabeza en el hombro de Harry luego giro su cabeza y con cuidado beso el cuello de Harry.

Harry suspiro e incline al cabeza reflexivamente, exponiendo más su cuello al reflejo de Tom que no estaba realmente allí. Harry cerró sus ojos y pensando con fuerza, casi pudo sentir los fuertes brazos de Tom envolviéndolo, y sus suaves y aterciopelados labios acariciando su cuello.

Una lagrima solitaria escapo de sus ojos cerrados y suspiro pesadamente mientras abría los ojos y miraba el reflejo engañoso.

"No eres real," Harry le susurro con frialdad al espejo antes de suspirar pesadamente y subir la capucha cubriendo su cabeza. Había visto suficiente, por lo que se refería a Dumbledore, su hechizo de compulsión aparentemente había funcionado y Harry había visto lo que quería que viera. Harry dejo la habitación con la intención de no volver nunca más.

La visión que vio en el espejo sólo se volvería realidad si la hacía pasar. Pararse frente a un engañoso espejo mentiroso no haría que nada sucediera.

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