Esta es la traducción de la historia Rebirth de Athey muchas gracias a ella por su autorización.

– – – – – Renacer Capitulo 19 – – – – –

Una semana después, la noche anterior que los estudiantes debieran regresar de sus vacaciones en el Expreso de Hogwarts, Harry fue alertado por su hechizo rastreador de movimientos en el pasaje secreto del tercer piso que Dumbledore había entrado al pasaje. Harry observo en su versión del Mapa del Merodeador a Dumbledore en la habitación de Fluffy, luego entrar a la habitación con el Lazo del Diablo, seguir por el largo corredor hasta la habitación con las llaves voladoras, y a través de esa puerta hasta la siguiente habitación, donde paso como cuatro minutos antes de pasar a la siguiente habitación, donde permaneció otro minuto antes de avanzar más, y luego a otra habitación más. Ahí se detuvo y pasó más de diez minutos haciendo... algo. Harry no tenía idea de saber exactamente qué era lo que Dumbledore había estado haciendo allí, pero Harry estaba bastante seguro que el tiempo que Dumbledore había pasado allí era en la habitación donde estaba la Piedra.

Harry se dirigió al pergamino donde todos los movimientos de Dumbledore eran constantemente anotados por la pluma encantada y leyó lo que Dumbledore había estado haciendo antes de ir al tercer piso. Lo que descubrió, lo intrigo. Justo antes de ir al tercer piso, Dumbledore había ido a la habitación del cuarto piso donde había estado el Espejo de Oesed hace una semana.

Si Dumbledore de alguna manera estaba usando el Espejo en una de las protecciones alrededor de la Piedra, calzaba con el patrón de darle pistas a Harry o las herramientas necesarias para pasarlas. Explicaría – al menos, parcialmente – porque había usado la compulsión para garantizar que Harry viera el espejo.

Aunque aun no tenía sentido porque Dumbledore quería que Harry tuviera facilidad en llegar a la Piedra.

– –

El día siguiente era domingo, y el día que el resto de los estudiantes regresarían a la escuela. Por suerte, no aparecerían hasta la tarde porque actualmente se encontraban en el tren. Esto fue muy afortunado porque poco después del almuerzo Dobby apareció en el dormitorio de primer año de la Torre Ravenclaw para entregarle un mensaje a Harry que le había entregado Lucius, de parte del Ministro.

Harry rápidamente rompió el sello de cera roja y desdoblo la carta; sin darse cuenta que estaba conteniendo el aliento.

Querido Sr. Potter,

Estará feliz de saber que todo salió a la perfección. La interrogación de Pettigrew confirmo todo lo que usted me dijo. Sirius Black fue sacado de Azkaban hace tres días. Ayer fue llevado a juicio frente a una pequeña sesión cerrada del Wizengamot con algunos reporteros seleccionados y fue encontrado inocente de todos los cargos. Pettigrew enfrentara un juicio mas publico mañana. Debería encontrar todos los detalles de estos eventos en la edición del lunes de El Profeta.

Estoy seguro que también estará feliz de aprender que Sirius Black ha retenido una asombrosa cantidad de sus facultades mentales. Nunca he visto a un hombre salido de Azkaban tan coherente. No creo que tenga preocupaciones serias para que el hombre sea declarado su guardián. Actualmente está descansando en San Mungo.

Una de las reporteras seleccionadas de El Profeta me expreso su deseo de tener su opinión de los eventos acontecidos pero me declaro que nunca ha sido exitosa en sus intentos para contactarlo en el pasado. Tengo una buena relación laboral con esta reportera y creo que ella sería un muy buen contacto para esa entrevista que usted expreso en realizar. Sería ideal que usted pudiera entregar algunos comentarios para que pudieran llegar a la edición de mañana del El profeta.

Su nombre es Rita Skeeter y le recomiendo encarecidamente establecer una relación de trabajo mutualmente beneficiosa con ella. Tenga cuidado, ella puede ser bastante entusiasta cuando trata de encontrar una historia jugosa, pero si le da lo que ella quiere sin una pelea, ella puede ser bastante útil en darle la información que uno desea a las masas. Quizás podría usar a ese energético elfo domestico y así no tener problemas de comunicación.

La mejor de las suertes,

Ministro de Magia

Cornelius Fudge

Una pequeña risa extática escapo de la boca de Harry mientras miraba la carta. ¡Había funcionado! ¡Había sacado a Sirius Black de Azkaban y había sido malditamente fácil!

¡Merlín! ¡Tenía que decirle a Remus!

Pero primero, tenía que contactar a esa reportera. Necesitaba cumplir su parte del trato. El Ministro le había cumplido, y el hombre le sería útil en el futuro. No haría ningún bien que pareciera que había renegado en su parte del trato y agarrarse la mala voluntad del hombre.

Harry con rapidez llamo a Dobby, que apareció un momento después con un pop. Harry le explico rápido al elfo lo que necesitaba mientras le escribía un mensaje a la reportera, informándole que tenía un hechizo de desvió en todo su correo así que contactarlo era muy difícil. Le pidió que si tenía alguna pregunta de la que necesitara la respuesta de inmediato se la entregara al elfo para que este se la hiciera llegar a Harry.

Harry le paso la nota a Dobby y le dijo que buscara a una mujer llamada Rita Skeeter en el Periódico El Profeta y le entregara la nota. Luego le dijo que Dobby debía esperar una respuesta porque sin duda la mujer tendría alguna, y que se la trajera a Harry lo más pronto posible.

Dobby estuvo feliz de cumplir sus órdenes y desapareció con un pop, con el mensaje en la mano.

– –

Harry entro apresurado al Gran Comedor para el banquete de bienvenida. El lugar estaba lleno de estudiantes – emocionados y excitados de hablar con sus amigos sobre sus vacaciones de invierno. Harry recién había terminando su ultima correspondencia con Rita Skeeter. Se había quedado en su dormitorio toda la tarde para estar disponible cuando Dobby necesitara regresar ya que el elfo domestico no podía aparecer frente a él si Harry estaba en la presencia de alguien más.

Él y Rita habían terminado haciendo buen uso del energético elfo domestico enviando preguntas y respuestas de un lado al otro durante la última hora, terminando finalmente porque Rita necesitaba terminar de escribir su historia, y tenía un tiempo límite si quería que esta apareciera en la edición de la mañana.

Rita claramente había estado emocionada por lo que sucedía. Entre las apresuradas preguntas escritas pudo ver que ella estaba prácticamente echando espuma por la boca por la jugosa historia. Harry se aseguro de mostrarse como cierta persona frente a la mujer, porque sabía muy bien que no debía darle nada más de lo absolutamente necesario. Supo qué tipo de mujer era ella en el momento de la primera pregunta y sabía muy bien que no debía confiar en ella, sin importar nada. Ella era una reportera sedienta de sangre por la primicia y podía correr con cualquier ángulo potencial de una historia si creía que recibiría una mejor recepción de los lectores.

Él había reconocido su nombre, así que sabía qué tipo de artículos ella tendía a escribir.

Mientras Harry se apresuraba a través del Gran Comedor hacia la mesa Ravenclaw miro a la mesa de profesores y logro captar la mirada de Remus que lo observaba con curiosidad. No era normal que Harry llegar atrasado a un festín como este y le dio al joven Ravenclaw una mirada curiosa.

Harry respondió con una amplia sonrisa de consumación y movió sus labios diciendo 'después'. Los ojos de Remus se abrieron un poco por la aumentada curiosidad y le asintió ligeramente a Harry.

Harry se sentó al lado de sus compañeros justo cuando Dumbledore se puso de pie y toco con su cuchara su copa, llamado la atención de todo el salón. Dio un breve discurso de bienvenida a todos de vuelta a Hogwarts y esperaba que hubieran pasado unas estupendas vacaciones. Con una palmada el banquete apareció en las mesas y todos con rapidez comenzaron a comer. El estrepito de las voces lleno la sala casi de inmediato cuando todos volvieron a sus antes emocionadas conversaciones sobre regalos, familia, y comida.

Harry se aseguro de agradecerle a todos aquellos que le habían dado regalos, especialmente porque no se había molestado en darles nada a cambio, ya que no había esperado regalos de la gran mayoría de ellos. Algunos estudiantes le preguntaron a Harry como era quedarse en el Castillo durante las vacaciones él sonrió y le dijo que había disfrutado tener el dormitorio para él solo durante ese tiempo.

Harry estaba prácticamente vibrando en su asiento con la ansiosa anticipación para cuando el maldito banquete termino. Algunos de los Ravenclaw mayores habían comentado sobre eso y él solo les había dado una gran sonrisa para luego decirles que estaba emocionado por algo, pero que era un secreto. Finalmente todo el mundo fue despedido para que regresaran a sus salas comunes y Harry salto de su asiento y se dirigió a la mesa de profesores donde se paro justo enfrente de Remus.

"Profesor Lupin, ¿puedo hablar con usted en su oficina?" Pregunto Harry con una ansiosa sonrisa. Remus asintió y se puso de pie, dándoles las buenas noches a sus colegas que los observaban con curiosidad. Harry miro a Snape a los ojos que estaban llenos de curiosidad y obvia inquietud. La sonrisa infantil de Harry se transformo en una sonrisa de satisfacción y pudo ver el color dejar el rostro de Snape y lucho contra las ganas de reír.

Remus y Harry se movieron entre la multitud y se dirigieron a la oficina de Remus. Apenas entraron Harry saco su varita y lanzo un rápido hechizo de privacidad debido al hábito. Remus se había acostumbrado a las ' tendencias paranoicas ' de Harry y ya no cuestionaba cuando venia al chico hacer este tipo de cosas – aunque a menudo se preguntaba dónde diablos Harry había aprendido esos hechizos, o de donde había sacado la idea de hacer estas cosas todo el tiempo.

Remus se sentó en su silla pero Harry se quedo de pie ya que prácticamente estaba saltando por la emoción. Remus rio ante toda la energía que Harry parecía tener. "¿Que te paso cachorro?" pregunto el mago con una sonrisa.

Harry finalmente dejo de moverse y miro a Remus con una gran sonrisa de satisfacción. "¡Lo hice! ¡Lo hice, Remus!"

"¿Hiciste qué?"

"¡Libere a Sirius! ¡Esta en San Mungo ahora libre de todos los cargos!"

Remus se quedo con la boca abierta por el shock. "¿Qué?" susurro con voz ronca. "Tu... ¿qué? ¿Cómo? ¡Ni siquiera sabía que habías hecho algo! ¿Cuándo paso esto? ¿Como paso esto?"

La sonrisa de satisfacción de Harry aumento y finalmente se dejo caer en la silla opuesta a Remus luciendo complacido consigo mismo. "Lo leerás todo en El Profeta de mañana. En realidad termino siendo mil veces más fácil de lo que había creído, porque encontré a Pettigrew."

Remus pareció ahogarse en su shock ante esa declaración. "¿Lo encontraste? ¡Pettigrew está muerto!"

"No. Él fingió su muerte. El bastardo a estado viviendo en su forma animaga por... bueno, una década, creo. Fingía ser la mascota de alguien. Estaba aquí. En Hogwarts. Vi su nombre en el Mapa del Merodeador, lo rastree y lo atrape."

"¿TU, que? ¡Harry! Espera... ¿hiciste todo esto solo? ¡Cuando! ¡Harry, debiste acercarte a mí! ¡Él pudo lastimarte!"

Harry desecho la declaración de Remus con un gesto despreocupado. "No era necesario. Fue fácil atraparlo además él nunca me vio. Lo aturdí antes que supiera lo que estaba sucediendo y luego lo puse bajo un hechizo de sueño. Hable con el Ministro de Magia en la fiesta de los Malfoy y arregle entregarle a Pettigrew, y hacer una declaración pública prestándole mi apoyo oficial y agradecimiento por asegurarse que la justicia fuera servida y Sirius recibió un juicio y fue declarado libre de todos los cargos."

Remus sólo se sentó tras su escritorio, apoyándose en él y mirado a Harry en total shock. Su quijada se movió como si quisiera decir algo, pero al parecer había perdido sus palabras. Finalmente parpadeo, cerro la boca antes de frotarse con fuerza la cara con sus manos. "No puedo creer que lograste todo tu solo. ¿Nadie te ayudo?"

Harry se encogió de hombros. "Todo lo que hice fue hablar con el Ministro y entregarle a Pettigrew. De verdad, la mayoría fue hecho por ellos. Fue bastante frustrante que tantas cosas que se realizaron estuvieran fuera de mi control, pero creo que soy un obseso del control."

Remus tosió y sonrió débilmente. "¿Dijiste que Sirius esta en San Mungo?"

Harry asintió. "Si. El Ministro Fudge me dijo que estaba sorprendido de lo intacta que estaba la mente de Sirius, así que espero que todo salga bien. Dudo que me den permiso para dejar la escuela, o que él pueda venir aquí a visitarme hasta que ese asunto de la custodia se ponga en movimiento. ¿Crees que podrías hacerle una visita para chequear como esta?"

Remus se enderezo y asintió. "Por supuesto. Yo..." se detuvo a pensar. "Me pregunto si podre ir por floo a San Mungo a visitarlo esta noche..."

"Creo que las horas de visita ya deben haber terminado," comento Harry, "pero si le mandas una lechuza ahora le llegara antes que el articulo salga mañana y se vea inundado de correspondencia. Y puedes ir a visitarlo mañana después de tu última clase. No estoy seguro de cuanto sabe él de cómo y porque fue liberado."

Remus asintió lentamente y miro alrededor de la habitación con ojos desenfocados. "Si... probablemente tienes razón. Yo... yo lo escribiré una carta ahora y lo visitare mañana."

Harry sonrió. "Está bien. Buena suerte con eso. Es hora de volver a la sala común de Ravenclaw. Avísame lo que suceda, ¿ya?"

"Por supuesto," dijo Remus asintiendo con determinación. Harry sonrió se puso de pie y se despidió del hombre.

– –

¡PETER PETTIGREW ES ENCONTRADO VIVO!

SIRIUS BLACK ES DECLARADO LIBRE DE TODOS LOS CARGOS

ES LIBERADO DE AZKABAN

En una asombrosa revelación, fue descubierto recientemente que el supuesto asesino masivo y mortifago, Sirius Black no fue nada de eso, y lo más asombroso de todo, diez años atrás cuando dicho mago fue aprendido, nunca recibió un juicio que con facilidad habría probado su inocencia evitando una década de sufrimiento por crímenes que no había cometido.

Sirius Black finalmente recibió un juicio este fin de semana después que el hombre que en realidad cometió esos crímenes fue encontrado con vida e interrogado con veritaserum donde hizo una confesión completa, probando que Black no tuvo nada que ver con ese asunto. Sirius Black fue sacado de la Prisión de Azkaban interrogado bajo el suero de la verdad y encontrado inocente de todos los cargos.

Hace diez años, se creía que Sirius Black había sido el Guardián Secreto de los Potter cuando pusieron su hogar bajo el Encantamiento Fidelius para esconderse de Quien-Ustedes-Saben y sus seguidores, sin embargo recientemente se descubrió que Black fue un señuelo mientras que los Potter en realidad habían puesto su confianza en su otro amigo, Peter Pettigrew. Desafortunadamente, esta confianza estaba fuera de lugar porque se reveló que Pettigrew tiene la Marca Tenebrosa de Quien-Ustedes-Saben y ya era un mortifago al ser nombrado Guardián Secreto de los Potter. Pettigrew fue quien traiciono a los Potter dándole su ubicación a Él-Que-No-Deber-Ser-Nombrado garantizando así su muerte inminente.

Después de la muerte de los Potter y de las milagrosa destrucción del Quien-Ustedes-Saben ante las manos de su pequeño hijo, Harry Potter, Sirius Black al ser la única persona que sabía la verdad de Pettigrew siendo el auténtico Guardián Secreto fue tras el hombre esperando aprehenderlo para llevar al traicionero mortifago frente a la justicia. Pettigrew sin embargo, fue capaz de cambiar las tornas, echando la culpa de la traición a los Potter en los hombros de Sirius Black y causando una explosión en el centro del Londres muggle causando la muerte de una docena de muggles.

Black fue aprendido por Aurores guiados por el Jefe del Departamento de Ley Mágica, Bartemious Crouch, un hombre en una misión y con poderosas ambiciones políticas, que quería llegar tan lejos como a la posición de Ministro de Mágica. Viendo la captura y castigo de quien había traicionado a los Potter como un peldaño en su carrera política, Crouch evito nuestro precioso sistema de justicia y arrojo a Black directo a la prisión mágica sin siquiera interrogar al hombre.

Este escandaloso error judicial involuntario no habría sido notado – ya que el Sr. Crouch había enterrado muy bien la evidencia de su mala acción –si no fuera por el Niño-Que-Vivió, y nuestro Ministro de Magia, Cornelius Fudge. El joven Harry Potter dice que sabía que Sirius Black no había sido el traidor como todos decían y fue a hablar con la persona más importante, buscando la ayuda del Mismísimo Ministro de Magia y –

Albus Dumbledore observo el periódico en su mesa al lado de su desayuno con entumecido asombro, y de verdad, se sintió temporalmente inseguro de que hacer. No había visto venir esto y eso era inquietante. Se enorgullecía de su habilidad para predecir todas las posibles, e incluso improbables movidas, con innumerable pasos de antelación para siempre tener algún tipo de reacción prevista de antemano

Pero esto... él no esperaba esto. Sospechaba que era posible que Pettigrew hubiera sobrevivido, pero habría asumido que el hombre se desaparecería de la faz de la tierra para no ser capturado. E incuso así, habría esperado que Cornelius tratara de cubrirlo todo, no ayudar a descubrir la verdad. Esto podría traerle una montaña de problemas a Dumbledore si algunos detalles se filtraban a las personas erróneas.

¿Sirius había sabido que Dumbledore fue quien lanzo el Fidelius donde los Potter? Ese sería el problema más grande que podía ver apareciendo por todo esto. No podía arriesgarse a que nada hiciera que Harry Potter desconfiara de él. Harry tenía un destino que cumplir y tenía que ser guiado apropiadamente. Si no confiaba en Dumbledore, sería mucho más difícil guiar sus acciones y asegurarse que cada paso fuera el correcto para lograr los mejores resultados para todo el mundo.

Claro está, Dumbledore comprendía completamente que algunas de las acciones que había tenido que emprender durante los últimos diez años con respecto al joven Sr. Potter estaban envueltas en serios dilemas éticos y morales y de verdad lamentaba haberle causado al niño tanta miseria, pero al final, aun estaba convencido de que todo lo que había hecho, había sido necesario. Esto era por el bien del mundo, y por el bien mayor, algunos sacrificios eran necesarios. Sabía que Voldemort regresaría algún día, y cuando ese día llegara, la cooperación total de Harry sería necesaria para poder destruir al mago Oscuro. Harry necesitaba hacer las cosas de la manera correcta, y tenía que hacerlas creyendo que lo hacía por voluntad propia.

Claro, Dumbledore sabía que Harry Potter no era la única oportunidad que tenían que destruir a Voldemort, ni tenía ninguna expectativa de que Harry Potter fuer a emitir el golpe final al mago oscuro - en realidad era imposible, aun considerando todas las circunstancias atenuantes. Y esta era una guerra y las guerras se peleaban con ejércitos. Ellas rara vez eran determinadas por un solo duelo, o terminaban en las manos de una sola persona, sin embargo Dumbledore también sabía que el fin de esta guerra nunca terminaría, para eso Voldemort tenía que morir.

Harry era sólo un niño, pero Dumbledore sabía que su participación en esta guerra sería un verdadero factor decisivo en la actual muerte de Voldemort. Por supuesto que Harry tendría que morir para eso, viendo que tenía un trozo del alma de Voldemort dentro de él, pero Dumbledore también estaba convencido de que si lograba planear todo de manera correcta, la guerra sería ganada con facilidad y más rápido si guiaba adecuadamente al joven Harry por el camino correcto. Al final menos gente moriría de esta manera. Sí, lo más probable era que Harry muriera muy joven después de haber soportado una infancia miserable, pero su sacrificio salvaría la vida de miles de personas, y si todo concluía como Dumbledore lo había predicho, al final Harry voluntariamente sacrificaría su propia vida, en aras de salvar al mundo. Era lamentable, pero Dumbledore no veía otra alternativa que fuera a funcionar tan bien.

Es decir, suponiendo que todo saliera de acuerdo a sus tantos planes, y ahora tenía que admitir que las cosas se estaban desviando de maneras que no había previsto. Claro que nada serio. Nada que no pudiera alterar de sus planes para poder compensarlos. Que Sirius Black fuera liberado de Azkaban ni siquiera era la mayor inesperada desviación si era honesto consigo mismo.

No, el mismo Harry había sido la mayor sorpresa. Dumbledore de verdad había quedado sorprendido por el jovencito. Era terriblemente brillante y parecía tan ansioso de aprender y ayudar. Por supuesto que Dumbledore había esperado un niño desesperado por complacer a los demás– dispuesto a hacer lo que fuera para ganar la aprobación de los otros; pero también había esperado por un niño tímido que se alejara de la gente y promedio o bajo el promedio en lo que se refería a sus logros académicos. Sabía que los Dursley jamás permitirían que su sobrino se realizara mejor que su hijo en el aspecto académico. Por lo que había oído de Arabella sobre su pobre tratamiento del chico, lo había llevado a estar seguro que Harry Potter estaría mucho mas... bueno, quebrado de lo que estaba. Había sido una gran sorpresa oír por Remus que Harry había sido puesto en un programa para niños dotados en su escuela muggle. Él jamás habría creído que los Dursley permitirían algo así. Permitir que su sobrino al que despreciaban eclipsara tan brillantemente a su propio hijo... bueno, no había esperado eso. Aunque aun podía trabajar con eso.

Había estado un poco preocupado ante la disposición de Harry de asociarse con los hijos de los mortífagos, sólo porque estaba preocupado por el tipo de influencia que podrían tener en él o por el peligro en el que podía ser puesto al asociarse con ellos fuera de las protecciones de Hogwarts. Había esperado que la introducción de Harry al mundo mágico a manos de Hagrid hubiera plantado la semilla de la desconfianza y la duda contra todos aquellos sorteados en la casa Slytherin para que así Harry se mantuviera alejado de ellos, de esa manera manteniéndolo seguro, pero al parecer eso no había salido según el plan. Aun así, no era un problema muy grande. Por lo menos el niño no había sido sorteado en Slytherin, cosa que habría sido la única complicación significativa.

Dumbledore tenía que admitir que estaba feliz por la ausencia de prejuicios del chico y por su disposición de cruzar la barrera invisible entre casas que sólo algunos niños estaban dispuestos a cruzar en primer año. Para Harry, cada niño era una persona definida por sus acciones y palabras, no por el color de su corbata o por el emblema que tenía en su túnica. Era una bocanada de aire fresco encontrarse con alguien que estuviera dispuesto a dar segundas oportunidades y que viera a los niños por lo que eran y no por quienes eran sus padres. Alguien quien fuera capaz de ver lo bueno en todos, sin que le importaran los estigmas que la gente y la sociedad les ponían encima. También estaba claro que Harry sabía sobre la condición de Remus, si lo que Poppy Pomfrey le había dicho era cierto, y el niño no le temía o se alejaba del hombre sólo por su desafortunada aflicción.

De verdad era una pena que el niño tuviera que morir. Tenía tal promesa. Tan brillante, tan servicial. ¡Incluso le había dado a Severus un regalo de Navidad!

La memoria aun le traía una sonrisa a los labios. El resto del personal había estado tan sorprendido por eso. Claramente Severus también había estado sorprendido. Que divertido.

Pero esto... este asunto de Sirius Black tenía el potencial de causar muchos problemas. Sin embargo, aun podía funcionar si jugaba sus cartas bien – y Dumbledore siempre jugaba sus cartas con el mayor de los cuidados. Asumiendo que Sirius no supiera que Albus lo había dejado en ese horrible lugar intencionalmente, las cosas aun podían salir bien. Sirius le había sido leal a Albus en la última guerra, y si le permanecía leal ahora, Dumbledore sabía que aun podría mantener la confianza de Harry en él. Su pérdida de tutorial legal, asumiendo que Sirius estuviera lo suficientemente cuerdo para ganársela, seria desafortunada, pero estaba bastante seguro que podría mantener un papel importante en la vida el niño como su consejero, y con el tiempo llegaría a ser el confidente del chico.

El asunto de los Dursley, y la protección sanguínea conectada con Petunia de seguro saldría a la luz, y tendría que hacer planes para eso.

Dejo escapar un leve suspiro y asintió ligeramente para sí mismo, convencido de que aun tenía las cosas bajo su control y esta complicación no arruinaría sus planes. No lo permitiría. Harry Potter simplemente era muy importante.

– –

Harry estaba sentado calmadamente en la mesa Ravenclaw bebiendo su jugo de calabaza con una sonrisa en el rostro. El Gran Comedor estaba encendido con asombrados y emocionados susurros, y más de un par de ojos estaban posados en Harry.

Además del encabezado principal, habían otros artículos en el Profeta relacionados a lo sucedido. Había una historia sobre la revocación de la Orden de Merlín de Pettigrew; otra historia explicando lo que era un Encantamiento Fidelius y como el secreto era guardado en el alma del 'Guardián Secreto' y como sólo podía ser entregado voluntariamente; y había otra historia que incluía entrevistas con algunos magos y brujas compañeros de escuela de James Potter, Sirius Black, Remus Lupin, y Pettigrew contando anécdotas sobre sus días de escuela y de como James Potter y Sirius Black habían sido tan cercanos como si fueran hermanos.

La mayoría de las historias sólo tenían el encabezado, el primer párrafo y luego una nota sobre en qué pagina encontrarían el resto de la historia. Acompañando a la historia principal en la primera plana, sin embargo, había otro gran artículo destacado – este era de Rita Skeeter, comentando sobre su entrevista con el Niño-Que-Vivió y su reacción ante los eventos. Harry salió pintado como un niño inocente y excitado que estaba agradecido porque la justicia por fin había sido servida y por que el hombre que en realidad había cometido esos crímenes contra sus padres por fin pagaría. También expresaba lo ansioso que estaba por conocer a Sirius Black, ya que sabía que el hombre era su padrino, y había sido un muy buen amigo de su padre.

También expreso lo agradecido que estaba con el Ministro por su asistencia. Diciendo que estaba tan aliviado por que el hombre hubiera estado dispuesto a tomarlo en serio, aunque sólo fuera un niño. Puso la cantidad adecuada de efusivo asombro sobre que un hombre tan importante hubiera estado dispuesto a ayudarlo, y la inclinación de Skeeter en todo el asunto proyectaba a Harry como un niño adorable, ansioso e inocente, cosa que estaba bien para Harry ya que lo hacía atractivo para una gran porción del público, y el resto del público no lo vería como una amenaza. Era más fácil que bajara su guardia gente que no se sentía amenazada.

Luego conto un poco sobre la historia de Harry, anotando que vivía con muggles (aunque no hubo mención de su tratamiento a manos de los Dursley ya que Harry no había encontrado necesario jugar aun esa carta), y como durante sus años en la escuela primaria muggle había sido considerado como un 'superdotado'. Luego ella comento sobre el éxito que había tenido Harry hasta ahora en Hogwarts, mencionado que había sido sorteado en Ravenclaw, y que actualmente tenía las mejores notas de todos los niños de su año.

Algunos de los compañeros de Harry que lo conocían lo suficiente no tuvieron problemas en preguntarle sobre los artículos y sobre lo que había comentado. Les respondió con facilidad y expreso que deseaba conocer a su padrino pronto, pero suponía que no podía ser antes de las vacaciones de primavera.

Finalmente termino el desayuno y la atención de la gente se desvió del periódico y las noticias hacia las clases. Al final de día, justo cuando las clases iban a terminar, Harry visito a Remus y le deseo buena suerte justo cuando el hombre estaba a punto de marcharse a través del Floo en su oficina hacia San Mungos.

– –

Ahora era miércoles y Harry había terminado su clase doble de pociones con los Hufflepuffs. Se quedo un rato esperando que todos los demás estudiantes se fueran. Algunos de sus compañeros le dieron ligeras miradas interrogativas, pero él les hizo un gesto para que se fueran a almorzar sin él. Apenas todos se marcharon, se giro y encontró a Snape observándolo de manera vacilante y calculadora.

"¿Necesitas algo, Potter?" Snape pregunto con precaución.

"No necesariamente," dijo Harry encogiéndose de hombros mientras sacaba su varita y lanzaba unos cuantos hechizos de privacidad. "Me preguntaba si todos los ingredientes que le di estaban en buena condición. No estaba muy convencido de que todos ellos fueran útiles, al ser tan viejos."

"Edad, afortunadamente, no tiene efectos muy grandes en partes de basilisco. Son muy resistentes al deterioro."

Harry sonrió. "Ah, eso es bueno."

"¿Donde los conseguiste?" Pregunto Snape mirando a Harry con ojos entrecerrados.

Harry sonrió y se encogió de hombros una vez más. "En realidad no importa. Lo que es importante es que puedo conseguir más. De hecho... técnicamente, podría conseguir ingredientes frescos. ¿Le serviría veneno de basilisco? ¿O escamas frescas? Sé que hay pociones que requieren partes frescas."

"Así es... ¿cómo podrías tener acceso a partes frescas de un basilisco?"Pregunto incréduloSnape.

"Como le dije, en realidad no importa." Repitió Harry, sus ojos poniéndose ligeramente más serios por un momento.

"Los basiliscos son increíblemente difíciles de reproducir exitosamente y aun mas difíciles de mantener con vida. ¡Es porque son escandalosamente raros! Hay muy pocos viviendo en cautiverio en las reservas y sus escamas y veneno sólo pueden ser recolectados un par de veces al año sin causarles daño. El costo para adquirir algunos de esos ingredientes es monumental." Exclamo Snape. "¡Incluso la compra de un pequeño trozo de piel mudada, como la que me diste, es increíblemente costosa!"

"Estoy consciente de eso," respondió Harry con tono ligeramente aburrido y rodando lo ojos. "Ahora que hemos establecido que los ingredientes de basilisco son bastante costosos y casi imposibles de conseguir, ¿por qué no nos movemos al hecho más importante que es, que puedo conseguirle cuanto quiera? Oh, y también está el hecho de que no le diré donde lo conseguí."

Snape lo miro atónito por un segundo antes de entrecerrar los ojos y mirar a Harry con perspicacia. "¿Que quieres?"

La sonrisa de Harry se volvió depredadora. "Ahora lo entiendes." Harry caminó hasta llegar a unos de los mesones de trabajo de la primera fila y se sentó sobre uno de ellos, de manera similar a como lo había hecho la última vez que conversaron en esta misma habitación. "No estoy especialmente seguro de que necesito, aun, pero sé que necesitare ayuda, pronto," comenzó Harry. "Estuve investigando sobre este asunto del Rastro durante la última semana, y aunque estoy bastante convencido de que puedo removerla, no es algo que podre hacer sólo cuando llegue el momento. Le daré todos los ingredientes de basilisco que quiera, en intercambio por la garantía de que, cuando llegue el tiempo, me ayudara a deshacerme del Rastro. ¿Tenemos un trato?"

Snape lo miro un poco asombrado. "Estoy sorprendido de que tengas la necesidad de chantajearme para que te ayude," declaro después de un momento. "Habría esperado que simplemente me ordenaras ayudarte."

Harry se encogió de hombros. "Posees la Marca del Señor Oscuro, no la mía – aunque le ayude a crearla... pero de todas maneras, no es como si fueras uno de misseguidores.¿Qué derecho tengo que darte ordenes sin ofrecer una compensación?"

Snape parpadeo hacia él con una expresión en blanco antes de componerse. "Está bien..." dijo con lentitud, "¿pero que te hace sentirte tan seguro de que puedes disipar el Rastro?"

"Fui capaz de remover el Rastro de mi varita cuando sólo tenía quince años – la primera vez, quiero decir – estoy seguro que puedo deshacerme de esta versión del Rastro de mi persona ahora que ya tengo más de sesenta, aunque si lo mira de cierta perspectiva – estoy más inclinado a decir que tengo cincuenta - ya que mi percepción del tiempo cuando estuve muerto estuvo un poco mal. Pero de todas maneras, ya comencé a analizar el Rastro, aunque es difícil hacerlo cuando estoy analizando un hechizo lanzado en mí. Estoy considerando solicitar la ayuda de Draco para poder lanzar mis hechizos reveladores en él y así analizar los resultados con menor interferencia."

"¿También le ofrecerás una compensación?" Pregunto Snape con aire de leve incredulidad, como si aun tuviera problemas comprendiendo la idea de que Harry estaba dispuesto a ofrecerle algo por sus servicios, en vez de simplemente demandar obediencia. Pero claro que tenía que recordarse que este no era el Señor Oscuro... sólo alguien que había sido el amante del Señor Oscuro y su segundo al mando.

"Por supuesto," Harry dijo desdeñosamente. Snape levanto una sola ceja y Harry continuo. "También removeré su Rastro – asumiendo que no es demasiado difícil o peligroso para él. La promesa de remover su Rastro será más que suficiente incentivo para que coopere."

"¿Tu experiencia al remover el Rastro de tu varita te servirá para remover el rastro de tu persona?" Pregunto Snape después de un momento.

Harry frunció el ceño ligeramente. "No. No por lo que puedo decir hasta el momento. Es un hechizo bastante diferente. Aunque ya estoy desarrollando una teoría para como removerla, pero necesito esos hechizos reveladores para ver si hay otras opciones."

Snape asintió lentamente. "Bueno... cuando llegue el momento en que necesites mi... asistencia... déjamelo saber."

Harry asintió. "Bien. ¿Hay alguna parte de basilisco en especifico que desee más que otra?"

Snape lo miro, luciendo pensativo por un momento antes de responderle con ojos extrañamente brillantes. "¿De verdad puedes conseguir veneno?" Dijo casi en un susurro.

Harry sonrió. "Puedo tratar."

– –

Las clases pronto volvieron a su ritmo, y las semanas comenzaron a pasar con rapidez. Harry con facilidad enlisto la cooperación de Draco. La mejor parte era que el heredero Malfoy sabía que no debía hacerle a Harry preguntas estúpidas sobre como sabía los hechizos que sabía, o como era capaz de lanzar hechizos no verbales cuando eso no se cubría hasta quinto año. Además nunca mostro ninguna duda de que Harry sería capaz de remover el Rastro de manera exitosa, aunque se suponía que era algo imposible.

La única cosa que no le gusto a Harry sobre todo el asunto fue que tuvo que enseñarle a Draco la Habitación de las Cosas Escondidas. Necesitaba hacer su trabajo allí porque era el único lugar en la escuela además de la Cámara donde podía realizar todos los hechizos que necesitaba usar sin que la magia fuera detectada por las protecciones de la escuela– no que los hechizos fueran en realidad Oscuros, o ilegales. Y aunque estaba la posibilidad de que no fueran notados, Harry no quería correr riesgos. Estos altamente complicados hechizos no eran algo que un estudiante podía lanzar, o tendría la necesidad de utilizar.

Draco había estado, claro está, suficientemente impresionado con la existencia de la habitación y sus habilidades. Harry le había hecho jurar que no le mostraría la habitación a nadie, y Draco había accedido, pero Harry no era tan estúpido como para tomar eso como garantía real. Draco podía ser un Malfoy, pero sólo tenía once años, y le gustaba presumir. Harry también se había asegurado de no mencionar la porción 'de las cosas escondidas' de la habitación, y simplemente se refería a ella como la 'habitación que cambia' en presencia de Draco. No quería que el chico encontrara la habitación con las cosas escondidas ya que allí estaba escondido uno de los horcruxes de Tom y mientras menos gente supiera de su existencia, mejor.

Ambos pasaban varias horas durante los fines de semana cuando los dos tenían tiempo, en la habitación. Draco parado al centro de un circulo de runas que Harry había dibujado en el piso mientras Harry estaba parado a un lado junto a una pequeña mesa, pergamino y una pluma auto rellenable sobre ella, y su varita en la mano. Lanzaba un hechizo y luego le dictaba a la pluma que tomaba notas con precisión.

Draco rápidamente se aburría y a menudo se quejaba sobre tener que estar parado tanto tiempo, pero Harry no le prestaba atención. Fue en su tercera semana de reunión cuando Harry observo el pergamino con el ceño fruncido antes de mirar a Draco viendo los resultados mostrados mágicamente ya que sólo él, por haber lanzado los hechizos de detección, podía verlos y luego volvió a mirar el pergamino.

"No puede ser tan simple," dijo por lo bajo.

Draco lo miro curioso. "¿Encontraste algo?"

"Creo que... así es," dijo Harry lentamente mientras seguía observando el pergamino en la mesita y tomo la pluma que había estado flotando allí, rompiendo el hechizo de dictado.

Reviso varias páginas y escribió algunas cosas en los márgenes antes de dejar todo a un lado.

"Bueno, mierda. Esto es... simplemente estúpido."

"¿Me vas a explicar?" Pregunto Draco sonando ligeramente impaciente.

Harry meneo la cabeza. "No comprenderías."

Draco frunció el ceño en obvia molestia y luego miro la pared.

Harry observo el enojo en el rostro de Draco y sonrió. "Lo siento Drake. No fue mi intención insultarte. Sin ánimo de ofender, es sólo que es... complicado."

"Bueno, obviamente, ya que has estado con esto por tres semanas," Draco bufo en obvia molestia.

"Sí, bueno, creo que esta será nuestra última sesión por un tiempo. Creo que ya he averiguado lo suficiente."

Los ojos de Draco se iluminaron. "¿Crees que ahora sabes cómo removerlo?"

"Si... así es."

"Déjame adivinar... ¿No lo comprenderé?" Bufo Draco.

Harry rio. "En realidad... es casi obscenamente simple. "Una poción envejecedora."

"¿Una poción envejecedora?" Draco repitió incrédulo. "¡No puede ser tan simple! Si fuera tan fácil, todos lo harían, y no te habría tomado tres semanas averiguarlo."

"Bueno, una poción envejecedora normal no funcionaria. Sera necesaria una poción especifica de envejecimiento para engañar al Rastro. Esta designado para removerse automáticamente cuando el cuerpo alcanza la edad de madurez. Utiliza tu reloj biológico para ver cuando disiparse. Las normales pociones envejecedoras temporales transforman tu apariencia externa a la de tu ser mayor, pero no tienen impacto en lo mayor que tu cuerpo es realmente. Va a tomar... bueno, esta es la parte en la que me ayudara Snape."

"Esta poción que harás que prepare Sev te hará envejecer mas allá de los diecisiete para engañara al Rastro, ¿cierto?" Pregunto Draco pidiendo aclaraciones.

"Correcto."

"Pero después volvemos a nuestra verdadera edad, ¿cierto?"

Harry estaba mirando de nuevo sus notas y asintió ausente. "Si, si. No te preocupes. Cuando todo esté listo, tu cuerpo volverá a la edad original. Una vez que el Rastro legítimamente cree que llegaste a tu mayoría de edad se disipara solo y se ira. El Rastro no volverá de repente porque tu cuerpo volvió a la normalidad."

"Está bien, bueno. No volverán a lanzarnos el rastro cuando volvamos a Hogwarts para el segundo año, ¿cierto?"

"Snape dice que sólo se lo lanzan a los niños de primero, pero puedo guardar en estasis algo de la poción. Mientras los hechizos adecuados sean usados estará bien bajo estasis por unos cuantos años."

Draco asintió. "Está bien. ¿Entonces estoy listo aquí?"

Harry asintió ausente una vez más e hizo un gesto de despedida con su mano hacia Draco que lo miro con clara molestia antes de bufar y salir del círculo de runas.

"Me iré ahora," Dijo Draco mordazmente, pero Harry aun no levanto la mirada de sus notas. Sólo murmuro algo ininteligible, causando que Draco rodara sus ojos y se marchara de la habitación.

– –

Remus había estado visitando a Sirius Black en San Mungo al menos dos veces a la semana. Después de tres semanas, los sanadores estaban finalmente satisfechos de que su salud estaba estabilizada y estaba recuperando su peso a una tasa aceptable. Lo tenían bajo un régimen de pociones que debía continuar consumiendo por varios meses – mayormente suplementos nutricionales y pociones que le ayudarían a superar el daño causado por una decana de malnutrición en sus músculos y huesos. También tenían una sanadora mental que lo visitaba dos veces por semana, pero, de acuerdo a Remus, el hombre estaba siendo increíblemente testarudo al cooperar con la mujer.

Al fin de la tercera semana en el hospital, finalmente los había convencido de que lo dejaran ir, así que Sirius Black salió de San Mungo y respiro el aire puro como hombre libre por primera vez.

Su varita había sido rota cuando fue aprendido y arrojado en Azkaban, así que su primer destino fue el Callejón Diagon para conseguir una nueva. Entonces se dirigió al Banco de Gringott, hablo con el encargado de los bienes de la Familia Black y descubrió que de alguna manera se había vuelto el Jefe de familia. Su padre y su tío Cygnus habían muerto en 1979 y eso había dejado a su madre, Walburga como Jefa de familia, cuando su tía Druella había muerto en 1981, y su tía Lucretia se había casado con un Prewett.

Regulus habría terminado como Jefe de familia, aunque Sirius era el mayor, simplemente porque Regulus había sido el favorito de su madre... sin embargo Regulus también había muerto. Aun así, pese a todo esto, aun se encontró sorprendido al saber que había heredado el titulo de Jefe de familia porque honestamente había creído que su madre lo había desheredado después que había huido a vivir con los Potter en quinto año.

Aparentemente ella lo había añadido a la familia después de ser sentenciado a Azkaban por traicionar a los Potter y ser un mortifago.

Rodo los ojos para sí mismo ante la retorcida lógica de su madre y acepto su destino. Eso significaba que había heredado la fortuna familiar, al igual que el hogar de su infancia – sin embargo, eso no significaba que tuviera la intención de vivir alguna vez allí. No, ya tenía otros planes en movimiento para eso.

Dejo Gringott con una bolsa de dinero conectada a su bóveda y se dirigió a Ollivander donde rápidamente compro una varita nueva. Su presencia en el callejón atrajo bastante atención y a él no le gusto eso, así que apenas termino, tomo el Floo en el caldero Chorreante hacia las Tres Escobas en Hogsmeade. Saco un trozo de pergamino de su bolsillo y reviso la dirección una vez más antes de salir del pub con rapidez y dirigirse por la calle hacia el sector residencial.

No le tomo mucho tiempo encontrar la casa de dos pisos en el numero 224 de Boyd Acres. Toco a la puerta y después de un poco una bruja mayor abrió y lo miro con una expresión en blanco en el rostro por un momento antes de sonreírle.

"Ah, usted debe ser el Sr. Black," dijo ella con voz amable.

Él le sonrió y asintió. "Eso es correcto. ¿Y usted debe ser Maggie Sampson? ¿Estoy aquí por el departamento?"

"Por supuesto querido. Por aquí," Dijo ella saliendo de la casa, cerrando la puerta tras ella y guiándolo hacia un costado donde una escalera exterior subía hacia el segundo piso, terminando frente a otra puerta. Ella saco una vieja llave y abrió la puerta antes de entregársela diciéndole que la puerta estaba protegida y ni siquiera un simple alohomora podría abrir la puerta sin la llave, cosa que él aprecio.

Ella lo guio adentro y le indico donde estaba ubicado todo, además le informó que la chimenea ya estaba conectada al Floo y la dirección era '224-b Boyd Acres'. Él hecho una rápida mirada al departamento antes de volver donde ella con una sonrisa satisfecha en el rostro.

"¿Así que todo está aceptable Sr. Black?" le pregunto ella y su sonrisa creció.

"Todo está muy bien, Madame Sampson."

"Oh, llámame Maggie."

"Entonces insisto que me llame Sirius," dijo con una sonrisa picara que la hizo reírse tontitamente.

Hablaron brevemente sobre los detalles de su nuevo arriendo y Sirius saco el primer mes de renta y se lo entrego antes que ella se marchara, y quedara solo en el vacio apartamento.

Después de respirar profundamente saco de su bolsillo otro trozo de pergamino y comenzó a leerlo. Tenía una lista de cosas que necesitaba llevar a cabo. Primero, necesitaba ir de compras. Comprar algunos muebles, un nuevo guardarropas y una lechuza. Ya había entrado en contacto con un abogado para poder comenzar a moverse para conseguir la custodia de Harry.

Cuando Remus le había explicado que tenía que agradecer su liberación a las acciones del pequeño Harry, había estado completamente sorprendido. Remus le había contado sobre Harry en estas tres semanas, y aunque las mayoría de las cosas eran alabanzas, la porción sobre la vida hogareña de Harry con la miserable hermana de Lily era terriblemente perturbadora.

La enconada bola de culpa dentro de su estomago al saber que habían sido sus precipitadas acciones las que habían causado el sufrimiento de Harry era tremenda. Si sólo se hubiese controlado en vez de salir corriendo tras Pettigrew por venganza habría podido explicarle a todos que no había sido en realidad el Guardián Secreto, y habría podido recibir a Harry desde el principio en vez de permitir que su ahijado creciera bajo el cuidado de abusivos monstruos muggle.

Pero ahora estaba libre, y era todo gracias a Harry. Y Harry lo necesitaba. Sabía que el proceso para adquirir la custodia de Harry probablemente no sería simple. Sin duda tendría que probarle a las autoridades que estaba lo suficientemente cuerdo y estable para cuidar a un niño, y para hacer eso necesitaba poner su vida en orden, y rápido.

El departamento de Maggie era una solución temporal. Sabía que compraría una casa para la primavera, pero ya que seria, ojala, casa de Harry también, quería la opinión de su ahijado antes de comprar nada. Una casa sería necesaria ya que tendría que protegerla firmemente para protección de Harry.

Remus le había contado sobre las razones por las que Dumbledore había insistido que los Dursley era el lugar más 'seguro' para Harry debido a unas poderosas protecciones que había puesto en el lugar conectadas a la relación sanguínea de Harry con Petunia. Las protecciones de la casa supuestamente eran tan buenas que un mortifago ni siquiera podía acercarse para encontrar el lugar, mucho menos poner el pie en los terrenos.

Tendría que comisionar excelentes protecciones alrededor de su nueva casa que compitieran con esas, si deseaba mantener seguro a Harry.

Pensar en Dumbledore causo que Sirius apretara los puños y los dientes cuando una furia hirviente trato de explotar en él. Si lo que Remus le había dicho era cierto, él... bueno, no sabía que pensar. El mismo Remus, también había estado dudoso al respecto, pero le había dicho que Harry estaba convencido y que le había mostrado bastante evidencia convincente...

Si era cierto, entonces Dumbledore había sabido que Sirius no era el Guardián Secreto todo el tiempo.

¿Sería cierto? Sirius no lo sabía, y sólo pensar en eso lo dejaba horriblemente confundido y sintiéndose más traicionado de lo que era posible.

Quería confrontar al hombre; preguntarle si era cierto. Pero Remus le había insistido – rogado –que esperara a hablar con Harry. Que si era cierto, entonces Harry estaría en peligro si le revelaban a Dumbledore que sospechaban de él. Sirius con reluctancia había accedido a esperar, y había decidido mejor poner su vida en orden y comenzar la demanda de custodia.

Después de todo, tenía una década que compensar. Y un ahijado que cuidar.

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