Renacer Capitulo 21 – – – – –
A la mañana siguiente, Harry empaco algunas de sus posesiones en su favorita mochila expandida ya que no tenía intenciones de llevar su baúl para un viaje de una semana. También empaco las Cajas Evanescentes con la esperanza de poder trabajar en ellas durante sus ratos libres. Todo lo que tenía que hacer en estos momentos era continuar el grabado de las runas, y eso era una tediosa labor manual que no necesitaba magia, así que podía hacerlo fuera de la escuela.
El saber que no podría usar su varita durante la próxima semana era irritante, y sólo lo ponía más ansioso de que la poción envejecedora estuviera lista para finalmente poder deshacerse del Rastro. Snape esperaba que estuviera completa para el miércoles siguiente, así que al menos era pronto... sólo que no lo suficientemente rápido para estas vacaciones.
Harry se reunió con Sirius en las puertas principales de Hogwarts y los dos comenzaron a caminar hacia Hogsmeade. Sirius le pregunto si ya había comido, y Harry le dijo que se había saltado el desayuno esa mañana así que ambos se dirigieron a Las Tres Escobas antes de ir al apartamento de Sirius.
Se acomodaron en una mesa cerca de la pared donde esperaron que una mujer con pecho grande llamada 'Rosmerta' los atendiera. Sirius coqueteo con la mujer descaradamente haciendo que ella riera como una tontita.
Conversaron ligeramente sobre nada en particular mientras desayunaban. Luego los dos salieron, Sirius se despidió de Rosmerta y ambos comenzaron a caminar en dirección al apartamento de Sirius. Sirius le indico varias tiendas en la calle principal cuando pasaban por ellas, contandole a Harry lo mucho que se divertiría una vez que estuviera en tercer año y pudiera dejar la escuela para sus salidas a Hogsmeade.
Giraron en la Boyd Acres y avanzaron dos cuadras hasta que llegaron frente a una casita pintoresca y subieron por unas antiguas escaleras de madera hasta el segundo piso.
Sirius le indicó a Harry que entrara después de abrir la puerta y pasaron cerca de un minuto haciendo un 'gran tour' en el pequeño apartamento. Tenía dos dormitorios, un baño, y luego un gran espacio abierto en el área principal que servía como sala y cocina abierta que contenía una gran chimenea que Sirius le dijo estaba conectada a la red Flu.
Harry estuvo complacido de que hubiera una segunda habitación porque de verdad no le hubiera agradado que le pusieran una cama en cualquier lugar durante la semana. Harry dejo su mochila en 'su habitación' y echo una mirada rápida antes de volver al área principal.
Harry encontró a Sirius sentado en un mullido sillón, tirado hacia adelante con sus codos apoyados en sus rodillas mirando a Harry con una sonrisa vacilante. Harry se sentó en el sillón que estaba ligeramente diagonal al sillón mullido y paso una mano por su cabello sintiéndose inquieto por no tener un plan para esta situación.
"Así que, uh..." dijo Harry y frunció el ceño para sí mismo antes de suspirar ligeramente ante el opresivo silencio en la habitación.
Sirius se movió un poco, parecía que la extraña atmosfera pareció aumentar antes que hablara finalmente.
"Pensé en una idea para tu nombre merodeador."
Harry lo miro y sonrió ligeramente. "¿Oh si? ¿Cuál es?"
"Alas de cuero."
Harry asintió lentamente, pensado bien. "Calza bien. Me gusta."
Sirius sonrió ampliamente.
"Así que... ¿ahora qué?" preguntó Harry.
"Bueno, tenemos una cita con la bruja de la inmobiliaria a las tres, así que tenemos tiempo que matar hasta entonces. ¿Querrías salir de la casa o prefieres quedarte aquí hasta la hora de la cita?"
Harry sopeso sus opciones por un momento antes de sonreír. "¿Tienes una escoba?"
"¿Una escoba? No, aun no tengo una. ¿Quieres comprar escobas?" Pregunto Sirius con ojos iluminados.
Harry asintió emocionado. "Si, bueno, tenemos que comprarte una. Yo ya tengo una escoba. ¿Y si vamos al Callejón Diagon y visitamos la Tienda de Quidditch, escogemos una y luego vamos a volar?"
"¡Suena como un plan! La selección de escobas en la tienda aquí en Hogsmeade es bastante patética, así que el Callejón Diagon parece una buena opción. Pero... ¿Por qué tienes una escoba? ¿Los de primero se supone no tienen sus propias escobas?" Dijo Sirius dándole a Harry una mirada reprobadora cosa que no resultó por el brillo de aprobación en los ojos del hombre y la pequeña sonrisa en sus labios.
"Uno de mis amigos me regalo una para Navidad," Harry dijo como si nada y reviso sus bolsillos por su monedero encogido.
"Wow, debe ser un muy buen amigo para regalarte una escoba. Es un regalo caro, además que arriesga meterse en problemas por introducirla a la escuela. ¿Qué escoba te regalo?"
"Una Nimbus 2000."
Los ojos de Sirius se abrieron y levanto alto las cejas. "Un muy buen amigo... y uno con grandes bolsillos. No es exactamente una escoba económica." Sirius se levantó y tomo una capa ligera de un perchero de la pared antes de girarse hacia Harry. "¿Así que cual amigo te dio ese asombroso regalo? Oh, ¿y la trajiste contigo, o aún está en la escuela? No vi nada grande contigo donde llevar una escoba."
"La traje conmigo. Tiene un encantamiento especial para ser encogida."
"Antes no se podía hacer eso con las escobas. En mis días decían que las escobas eran muy complejas para lanzarles hechizos encogedores." Sirius bufo, "Escúchame... en mis días.Maldición, sueno como un viejo."
Harry rio mientras Sirius sonreía de sí mismo luego se dirigieron a la chimenea donde Sirius tomo un pequeño cuenco con polvos Flu. "No me dijiste que amigo te regalo la escoba." Dijo Sirius mientras le ofrecía Harry el cuenco. "Sabes cómo usar el Flu, ¿cierto?"
"Oh si, se cómo," dijo Harry mientras su mente trabajaba pensando si debía admitir o no que había sido Draco. No sabía si estaba listo para discutir a los Malfoy... pero si el tema salía, al menos tenia algunas ideas de que decir... "y fue mi amigo Draco," dijo Harry finalmente con facilidad. "Lo he mencionado en mis cartas."
"Oh si, los has hecho... está en tu grupo de estudio, ¿cierto?" dijo Sirius y Harry ignoro la mirada especulativa que el hombre le daba.
"Si, así es. Debo decir Callejón Diagon, ¿o especificar el Caldero Chorreante?" Pregunto Harry mirando sobre su hombro, aunque sabía que no habia diferencia.
"Estoy seguro que decir 'Callejón Diagon' te dirige automáticamente hacia el Caldero Chorreante... al menos, así era en mis días... lo dije otra vez."
Harry rio mientras arrojaba polvos Flu a las llamas que se pusieron verdes luego entro en ellas y dijo con claridad "Callejón Diagon," y de inmediato fue abrumado por la poderosa sensación de movimiento muy rápido. Vio destellos rápidos de un sinnúmero de chimeneas por las que paso antes de salir disparado fuera del Flu en el Caldero Chorreante apenas logrando mantenerse de pie. Se movió del camino y un momento después, Sirius salió tras él.
Harry lucho contra el hábito de sacar su varita y con un hechizo quitarse el hollín de la túnica ya que 'supuestamente' no podía usar magia fuera de Hogwarts. Aunque, por lo que sabía sobre cómo funcionaba el Rastro, sabía que no podrían identificar que era él usando magia, y no uno de los muchos adultos en el área, así que técnicamente, en un lugar tan altamente cargado de gente mágica como el Callejón Diagon, un joven mago podría usar magia sin activar el Rastro. Aun así, Sirius lo vería, y podría reclamarle.
Afortunadamente, Sirius saco su varita y con rapidez elimino el hollín que se había acumulado en ambos por su viaje a través del Flu.
Sirius le hizo un gesto a Harry para que lo siguiera y rápidamente salieron por la puerta trasera y entraron al pequeño patio donde estaba la pared de ladrillo. Algunos toques específicos con la varita de Sirius y los ladrillos se reacomodaron dejando una clara entrada, que revelaba al Callejón Diagon.
"Así que, Harry," Sirius comenzó a conversar con tono casual mientras avanzaban por el área menos poblaba, "este 'Draco' que mencionaste no será por casualidad Draco Malfoy, ¿no es así?"
Decidiéndose a seguir con el tono que Sirius había elegido, Harry respondió. "Si, es él. En realidad... ¡oh! ¿Lo conoces?"
Sirius se detuvo y miro a Harry con algo de confusión en su rostro. "¿Conocerlo? ¿Porque lo conocería?"
"Bueno, es el hijo de tu prima, ¿no es así? Pensé que habrías visitado a tu prima Narcissa en el hospital después que naciera su hijo, ya que eso sucedió casi dos años antes que terminaras en Azkaban."
"Oh... si, bueno, Cissy y yo... bueno, después que ella se casara con Malfoy, ya no nos vimos más. En realidad, ya no nos llevamos bien después que fui sorteado en Gryffindor."
"¿En serio? Que mal. Quiero decir, sé que la perra de mi tía odiaba a mi mamá, pero incluso Petunia fue a verme cuando nací."
Sirius le parpadeo a Harry con expresión de asombro en el rostro, pero Harry solo volvió a caminar hacía la tienda de Quidditch.
"Siento que debería retarte por tu lenguaje," dijo Sirius mansamente y rio pasando las manos por su cabello.
Harry sonrió. "Pero no lo harás, ¿cierto?"
Sirius rio y alcanzo a Harry. "No, creo que no."
Entraron a la tienda de Quidditch, comenzaron a mirar alrededor y Harry pudo ver el brillo de felicidad en los ojos de Sirius al observar las modernas escobas.
"Tu jugabas al Quidditch en tus años en Hogwarts, ¿cierto?" Pregunto Harry mientras observaba unos set de mantención para escobas.
"Así es. Tu padre y yo éramos cazadores del equipo de Gryffindor. Tu papá se volvió capitán en sexto año."
"Eso es bastante genial," dijo Harry con una pequeña sonrisa.
"¿Has volado mucho en tu escoba desde que la conseguiste?"
"La he sacado un par de veces, pero tengo que ser sutil al respecto. Sabes, al estar en primer año y todo eso. Supuestamente no debo tenerla."
"Cierto," Sirius dijo con una pequeña sonrisa. "¿Lo disfrutas?"
"¿Volar? Oh sí. Es genial. En realidad es mejor de lo que esperaba que fuera."
"¿Vas a tratar de estar en el equipo de Ravenclaw el próximo año?"
"¿Tratar para el equipo de Quidditch?" Pregunto Harry con una leve mueca. "No, no lo creo. Quiero decir, disfruto volar, pero el Quidditch realmente no es lo mío. Además, siempre tengo cosas que hacer, y no puedo imaginar agregar practica de Quidditch a todo eso. Estoy feliz de poder volar de vez en cuando."
"Si, pero volar solo no es lo mismo que volar con otra personas. Las carreas de escobas también son un deporte genial."
"Imagino que disfrutaría eso más que jugar Quidditch. Draco y yo hemos volado juntos en varias ocasiones y hemos echado algunas carreras. Fue bastante divertido."
Sirius rio. "¿Así que él también tiene su propia escoba?"
"Por supuesto. Su padre le compro una en agosto y la trajo cuando llego a la escuela."
Sirius rodo sus ojos. "De alguna manera, eso no me sorprende."
"¿Y eso porque?"
"Bueno... es solo que... quiero decir, si él es como su padre... cuando tu papá y yo estábamos en la escuela, Malfoy creía que estaba sobre las reglas. Que no aplicaban para él porque era un Malfoy. Básicamente, de la manera en que miraba la vida era 'si tienes suficiente dinero, puedes hacer lo que quieras.'"
"Ah... así que en realidad no te aguarda mucho el Sr. Malfoy, ¿cierto?"
"¿Lo has visto?" preguntó Sirius de repente luciendo un poco preocupado.
"Claro. Unas cuantas veces. Visite la Mansión Malfoy en agosto, y asistí al baile de Navidad de los Malfoy en diciembre. Ahí fue donde hable con el Ministro para que te liberara."
"¿Fuiste a la casa de los Malfoy en agosto?" Exclamo Sirius luciendo horrorizado. Parecía que iba a hablar, pero se detuvo, miro alrededor de la tienda que estaba vacía excepto por el mago trabajando tras el mostrador al otro lado de la tienda, saco su varita y lanzó un rápido hechizo de amortiguación del sonido. "¿Porque? ¿Con quién fuiste?"
Harry asintió un poco en aprobación y en agradecimiento por el uso de un hechizo de privacidad por parte de Sirius – aunque él habría usado algo más poderoso o seguro, pero esto tendría que servir. Miro a Sirius con una mirada que parecía decir que realmente no comprendía que era lo que Sirius encontraba tan mal con que Harry hubiera ido donde los Malfoy y respondió con simpleza.
"No fui con nadie. Quiero decir, no es como que Petunia quisiera ir conmigo," bufo Harry y rodo sus ojos. "No solo ella no iría, pero estoy bastante seguro que los Malfoy se habrían desmayado por el shock si hubiera tratado de llevar a un muggle a su hogar. Y sobre el porqué... bueno, me encontré con Draco en el Callejón Diagon cuando hice mis compras escolares y cuando me di cuenta que quien era, supe que estábamos relacionados. Aproveche la oportunidad de visitar su casa porque quería tratar de hacer conexiones con magos realmente vivos con los que comparto una relación sanguínea."
"¿Relación sanguínea?" pregunto Sirius y lo miro confundido.
"Bueno, sí. Quiero decir... técnicamente, tu y yo somos una especie de primos."
Sirius lo miro aún más confundido por un momento antes que un destello de comprensión pasara por sus ojos. "Oh... oh, sí... ¡Dorea era una Black! ¡Me olvide completamente de eso! Para mi ella siempre fue la 'Sra. Potter'. Sabes, había conocido a tu papá por varios años antes de darme cuenta que su mamá era una Black"
Harry rio y meneo la cabeza divertido. "¿En serio? Wow. Bueno, yo me entere el verano pasado cuando compre un libro sobre arboles genealógicos de las familias mágicas porque salían los Potter. Vi que el nombre de soltera de la mamá de mi papá era 'Black' y recordé que tu nombre era Sirius Black, así que me puse curioso. Luego mire el árbol familiar de los Black y me di cuenta que no sólo estaba relacionado contigo, sino que también con Narcissa.
"Así que, si recuerdo correctamente... cosa que sé que es así, tu abuelo por parte de tu madre era Pollux Black, y él era el hermano mayor de mi abuela, Dorea Black. Dorea era menor que él por varios años, y eso resulta en que seamos una especie de primos. Primos en segundo grado, creo. Y Draco es mi pariente, ya que su madre, Narcissa, también es mi prima en segundo grado."
"Bueno, sea como sea, Harry, de verdad no creo que sea una buena idea que pases tiempo sin supervisión donde los Malfoy."
Harry dejo de hacer lo que estaba haciendo y se giró hacia Sirius con una mirada dura. "¿Y, porque no?" pregunto, indignado. "Sólo porque tú y Narcissa no se llevan bien no significa que yo deba cortar relaciones con un potencial miembro familiar. Personalmente me gusta la idea de tener más familia. Es un bonito contraste después de haber estado tan completamente aislado."
"No es eso, Harry, es solo que... bueno, tu estas consciente de que Lucius Malfoy era un mortífago, ¿cierto?"
"Él fue absuelto de todos los cargos. Estaba bajo la maldición Imperius," Harry defendió testarudo, asegurándose de poner suficiente convicción en su acto ya que este era Sirius, y sabía que las posibilidades de que el hombre comprara su acto eran casi nulas.
Sirius bufo. "Como dije antes, Malfoy siempre ha creído que con suficiente dinero puede romper cualquier regla y salirse con la suya. ¡Él no estaba bajo la maldición Imperius! Uso eso como excusa para apaciguar a todos los propietarios de los bolsillos llenos de dinero Malfoy y así comprar su salida de Azkaban."
"Nunca hubo pruebas de que alguna vez hiciera algo ilegal," discutió una vez más Harry, pero fue con debilidad, sabía que esto no iba a funcionar.
"Estoy seguro de que si hubo evidencia, él convenientemente la hizo desaparecer con algunas más bien ubicadas 'donaciones'. Es realmente innegable que él era un mortífago. Tenía la marca tenebrosa en su brazo, y, aunque nunca fuimos capaces de probarlo, estábamos bastante seguro de que sólo podía ser aceptada voluntariamente. Una persona no podía estar bajo Imperius y ser marcado."
Harry puso una cara infantil y testaruda, cruzo sus brazos sobre su pecho y alejo la mirada. "Bien, como sea. Pero él no ha sido nada más que amable conmigo, y me agrada Narcissa. Draco es uno de mis mejores amigos en la escuela."
"Por supuesto que no ha sido más que amable. Quiere usar tu nombre para ganar influencia política. Pero Harry... el verdadero peligro está en lo que podría hacerte. Él fue un mortífago.¡Fue leal a Quien-Tu-Sabes! ¡Y tú eres el niño que se sabe derroto a su amo! Él podría estar un poco resentido por eso."
Harry rodo sus ojos y bufo. "¿Que me va a hacer? Sin importar la cantidad de dinero que tenga, no podría salirse con la suya al hacerme desaparecer misteriosamente. La protesta pública sería enorme y habría una investigación inmediata. No podría comprar su salida de eso."
Sirius lucia como si fura a discutir una vez más, pero se detuvo repentinamente y le dio a Harry una mirada especulativa con ojos entrecerrados. Harry se removió ligeramente, sintiéndose incomodo bajo la mirada del hombre.
"Tú no eres tan inocente como para creer esa basura del Imperius, ¿cierto?" preguntó finalmente Sirius en realidad no preguntando. "Tú ya sabias que él deverdad eraun mortífago, ¿no es así? Quiero decir, tu sabes que no puedes confiar en él."
Harry bufo y rodo los ojos. "Si, lo sé. Y tampoco me importa."
Sirius de repente lucio anonadado. "¿Como que no te importa? ¡Él seguía al hombre que mató a tus padres, Harry!"
Harry exhalo un suspiro profundo y algo molesto y miro a Sirius de frente. "Lucius Malfoy no mato a mis padres. Él personalmente no los traiciono, o su confianza. Ellos no interactuaron con el hombre. Es probable que, incluso en su rol de mortífago, él no haya tenido nada que ver con el ataque. Probablemente ni siquiera supo de eso hasta después que sucedió. Sí, admito que probablemente siguió a Voldemort por su propia voluntad. Sí, él sigue las políticas de Voldemort. Pero él, personalmente, no jugo ningún rol en la muerte de mis padres, ¿así que como puedo echar la culpa sobre sus hombros?"
Harry alzo una ceja en forma de pregunta y cruzo sus brazos sobre su pecho en forma desafiante antes de continuar.
"No puedo pasar el resto de mi vida instantemente despreciando y rechazando a todo aquel que puede haber tenido algo que ver con Voldemort porque hubo mucha gente que estuvo de su lado y que no termino en prisión. De seguro no puedo cargar la culpa de la muerte de mis padres a todos ellos, ¿no es así? No, eso sería ridículo. Además, hay muchos de mis compañeros que son hijos de supuestos mortífagos e hijos de gente que en silencio apoyo a Voldemort, políticamente, en la última guerra. ¿Debo juzgar a cada uno de ellos por crímenes teóricos de sus padres? ¿De verdad es la cosa correcta? ¿O debería rechazarlos a todos porque teóricamente ellos o sus familias podríanser una amenaza para mí? ¿Estaría bien que los hijos de los mortífagos instantáneamente me odiaran porque supuestamente 'derrote' al Señor Oscuro? ¿Qué de inmediato me rechazaran por la afiliaciones políticas de mis padres?"
"¡No, pero eso no significa que de inmediato puedes confiar en ellos, Harry!" Dijo Sirius con voz suplicante. "Estoy seguro de que eres suficientemente inteligente para darte cuenta que algunos de ellos sólo pueden estar fingiendo ser amables contigo para poder acercarse a ti por quien eres. En especial si son Slytherin. Tú no sabe cómo es en la casa Slytherin. Todo es un juego de poder para ellos. Quien está arriba y quien tiene los mejores derechos de jactancia, y quien tiene más suciedad sobre el otro."
Harry rodo sus ojos. "Estoy perfectamente consciente de eso ya, Sirius. Tienes razón, soy lo suficientemente inteligente para saber que algunos de los que son amables conmigo podrían estarlo haciendo para aprovecharse de mí, o de mi nombre. No entrego mi confianza con facilidad. No soy un idiota. De hecho, y siendo franco contigo, tengo que admitir que casi no confió en nadie. Ni siquiera en mis amigos.Y sé muy bien como funciona la casa Slytherin. De hecho, le he dicho a los amigos que tengo en la casa Slytherin que pueden decirle a sus compañeros que están engañándome, si eso los ayuda a explicar porque están socializando con el Niño-Que-Vivió."
Sirius parpadeo, obviamente desconcertado. "¿Porque harías eso?"
"Para que puedan juntarse conmigo sin que tengan problemas con sus compañeros por eso," dijo Harry con un claro tinte de exasperación. "Quizás no sea la cosa 'correcta' o 'razonable', pero sé que hay mucha gente que me mirara y solo vera al 'niño-que-vivió' y nada más. Y para muchos de los Slytherin y sus familias, el 'niño-que-vivió' es la persona que les quito a su Lord y les hizo perder la guerra. Cualquier Slytherin que sea visto honestamente mi 'amigo', probablemente sería rechazado por esa gente. Simplemente les doy la oportunidad de continuar siendo mis amigos y aun salvar la cara con los demás Slytherin. Además de eso, al pretender manipularme y engañarme, reciben beneficios con sus compañeros."
"De verdad entiendes a los Slytherin." Dijo Sirius con un deje de asombro.
Harry bufo y rodos sus ojos. "Si, lo hago. No soy un tonto, Sirius. Estoy en Ravenclaw por una razón, sabes. Y sé cómo cuidar de mí mismo. Básicamente lo he estado haciendo durante los últimos diez años. Soy muy bueno en eso."
Los rasgos de Sirius se oscurecieron y Harry pudo ver una furiosa tormenta comenzar a formarse tras los ojos grises mientras sin duda recordaba algunas de las cosas que Remus y Harry le habían dicho sobre el tratamiento de los Dursley hacia él cuando era más joven.
"Sé que quieres cuidarme y protegerme ahora," continuo Harry antes que Sirius tuviera la oportunidad de decir algo. "Que ves todo este asunto de 'conseguir la custodia' como una oportunidad de... no lo sé, criarme, o algo así. Pero en realidad debo decirte ahora, de frente; que soy una persona muy independiente. Lo he hecho bastante bien por mi cuenta por mucho tiempo, y para mi será muy extraño tener de repente un adulto al que en realidad le importe lo que haga todo el tiempo."
"¿Qué quieres decir?" dijo Sirius dando un paso atrás y mirando a Harry con confusión escrita en el rostro.
"A los Dursley jamás les importa una mierda lo que yo estuviera haciendo, o donde estaba. Básicamente desde lo siete años, dormía allí, me bañaba allí, y eso era todo. Pase en su casa el menor tiempo posible. Durante el año escolar, pasaba una buena porción de mi día en la escuela, y después andaba por mi cuenta hasta cuando volvía para dormir. Nunca nadie me pregunto dónde estaba, o que estaba haciendo, y me acostumbre a eso. No es un habito que será fácil de romper para mi llegado el verano... ¿entiendes eso?"
"Yo... bueno, ¿a dónde ibas? ¿Quiero decir durante el día cuando no estabas en la escuela o en la casa de los Dursley?"
Harry se encogió de hombros. "En realidad variaba. Visitaba las casas de algunos amigos, iba a la biblioteca, de compras, pase varias horas leyendo en algunos cafés, o paseaba por el parque. Di largas caminatas, encontraba algún lado bonito y aislado y practicaba mi magia accidental adrede. Básicamente, hacia lo que me diera la gana, cuando tenía ganas. Bastante independiente. Aprendí a cuidar de mi mismo y a cuidar mi espalda." Harry se detuvo un momento, decidiendo que era probablemente necesario dejar escapar algo. "¿Quieres saber un secreto que nadie mas sabe?"
Sirius parpadeo y asintió con rapidez. "Por supuesto."
"Vine al Callejón Diagon."
"Espera, ¿qué?"
"Vine al Callejón Diagon. Varias veces. Lo recordaba por las veces que mis papás me trajeron aquí antes de morir. Había ocasiones en que pensaba que estaba loco por recordar todas estas cosas del mundo mágico cuando estaba atorado en un mundo sin rastros de magia por ninguna parte, excepto por las protecciones que podía ver alrededor de la casa de los Dursley – aunque no sabía que eran protecciones. Pero de todas maneras, recordaba al Autobús Noctángulo y recordaba donde estaba el Caldero Chorreante en Londres, y logre encontrar mi camino hasta aquí, en varias ocasiones."
Sirius miro a su ahijado Harry, totalmente atónito. "¿Y nadie te reconoció?" pregunto finalmente, aturdido.
"En la primera visita tuve suerte, creo. Fue ahí que tuve la primera vista de cómo la gente me veía y que podrían reconocerme por mi cicatriz, así que cada vez que volví me asegure de mantenerla bien escondida. Sólo me quede lo suficiente para comprar algunos libros paras saciar mi curiosidad. Pero incluso cuando tenía ocho años era capaz de abrirme camino en una área mágica densamente poblaba, mantener mi identidad secreta, y estar fuera de problemas. No necesito una niñera."
Sirius suspiro exasperado y meneo la cabeza. "Si, pero entonces nadie esperaba que estuvieras en el mundo mágico. A nadie se le habría ocurrido buscarte... eso fue increíblemente imprudente. ¡Merlín, te podría haber pasado cualquier cosa!"
"Pero no fue así. Nada paso."
"¡Si, porque tuviste suerte!"
Harry rodos su ojos y suspiro. "Bien, como sea. Pero eso no cambia lo que estaba diciendo antes. Estoy muy acostumbrado a mi independencia y me va a costar mucho ajustarme a algo diferente. Incluso en la escuela puedo mantener mi independencia y hacer lo que quiera, aparte del asunto de 'no dejar los terrenos de la escuela'. Es sólo cuestión de trabajar dentro del límite de las normas y hacer todo lo que esperan que hagas, cuando se supone debes hacerlo. El resto del tiempo, estoy libre para hacer lo que quiera. Siempre que tenga mi trabajo escolar hecho, a nadie le importa como paso mi tiempo. No es como que mi Jefe de Casa trate de actuar de niñera. Ni siquiera los prefectos me molestan ya que saben que puedo arreglármelas solo sin su ayuda."
Sirius estaba frunciendo el ceño y paso un momento mientras el hombre parecía estar dándole vueltas a lo que quería decir. Finalmente, abrió su boca para hablar, pero fue interrumpido por el sonido de alguien aclarando su garganta. El par giro sus cabezas y encontraron al mago que trabajaba en la tienda mirándolos con clara molestia en el rostro. Sirius rápidamente cancelo el hechizo y le sonrió arrepentido al hombre antes de apuntar a la Nimbus 2000 diciendo que quería comprar una.
El rostro del mago de inmediato se ilumino y comenzó su obviamente bien aprendida rutina tratando de venderle a Sirius una montaña de accesorios para la escoba.
Después de eso, los dos lograron mantener su conversación mucho más ligera. Hicieron un poco más de compras antes de dirigirse por Flu a un campo comunitario que Sirius le dijo que él y el padre de Harry solían usar cuando eran jóvenes. Al parecer era el campo en que practicaban los 'Wigtown Wanderers', y cuando no era ocupado por el equipo profesional de quiddich, estaba abierto para cualquiera dispuesto a pagar la entrada para volar un poco o jugar un partido amateur con sus amigos. Incluso se podía rentar para fiestas privadas y esas cosas.
Así que el par hizo eso, y ambos pasaron un par de horas volar por el cielo, echando carreras, y en general simplemente jugando.
A las dos horas terminaron y volvieron por flu al apartamento de Sirius para poder ducharse y cambiarse de ropa. Justo antes de la una, se fueron por flu hasta la oficina de la bruja de la inmobiliaria y ella los llevo a la primera casa vía traslador.
Durante el curso de la semana, Sirius y Harry visitaron como una docena de casas y para el final de la semana, incluso la memoria perfecta de Harry estaba teniendo problemas para no mezclarlas todas en su cabeza. Guardo copias de todos los documentos que les entrego la bruja detallando las protecciones que ya estaban puestas en los varios lugares, ya que algunas eran antiguas casa mágicas, un número de ellas ya era intrazables.
Desafortunadamente a Sirius no le habían justado las que ya tenían las mejores protecciones. Al parecer le recordaban mucho la casa de su tío Cygnus o la casa familiar de la familia Black de Londres donde había crecido. Una casa que Harry secretamente esperaba poder visitar en algún momento ya que no había estado allí desde que había sido un adolescente en su vida previa, pero aun no encontraba una buena excusa de porque quería algo así, cuando Sirius había dejado más que claro que no quería nada que ver con el lugar.
Durante el trascurso de la semana, el tema de la asociación y defensa de Harry hacia los Malfoy no había vuelto a salir, y Harry estaba agradecido por eso. Pero se había rendido completamente ante cualquier intento de pasar como ingenuo o inocente ante la presencia de Sirius. Simplemente se había vuelto evidente que Sirius no caería por eso. Había visto tras la máscara de Harry una vez, y eso había sido más que suficiente para que siempre mirara las cosas con más profundidad cuando conversaban, y le mencionaba de inmediato a Harry sus intentos de hacerse ver como alguien que no era. Además era contraproducente para sus argumentos de que podía encargarse de si mismo y no necesitaba una niñera.
Aunque eso no significa que Sirius había visto al verdadero Harry. Harry había encontrado un buen medio como presentarse ante el hombre que parecía trabajar bien dentro de las expectaciones razonables del mago sobre qué tipo de personas Harry podía ser. Él podía trabajar con eso.
Remus también los había visitado varias veces durante la semana, e incluso había sido arrastrado con ellos ha visitar algunos de las casas. Él también tenía la semana libre en la escuela,en teoría, pero siempre insistía que tenía que volver a Hogwarts para terminar correcciones que tenía atrasadas, y para las preparaciones que tenía para los exámenes futuros.
Pero ahora era sábado por la noche, y los tres estaban sentados en la sala principal del apartamento de Sirius conversando con facilidad. Harry tenía uno de sus libros de escuela abierto en su regazo y pretendía estudiar ocasionalmente mientras escuchaba como Sirius y Remus hablaban sobre sus días en Hogwarts. Salió el tema de los profesores de Defensa Contra las Artes Oscuras y estaban debatiendo cuál de los siete profesores que habían tenido en Defensa había sido el más inútil. El único consenso hasta ahora era que en general todos habían sido basura – el debate siguió sobre quien había sido menos basura.
"No puedo creer que aceptaras el puesto, Lunático," dijo Sirius en un momento, meneando la cabeza. "Estas siendo cuidadoso, ¿cierto?"
"Por supuesto," dijo Remus cansado, rodando sus ojos.
"Quiero decir, ¡tú de toda la gente! ¡Tienes tanto que podría ser expuesto!" exclamo Sirius, alzando sus manos al aire en gesto de exasperación.
"¿De qué estan hablando?" pregunto Harry, levantando la mirada del libro que en realidad no había estado leyendo.
"Oh... es solo la maldición del puesto de Defensa," gruño Sirius.
"No es una maldición," agrego Remus pero Sirius bufo.
"¡Es una maldición! La mitad de ellos termina físicamente mutilados de una manera u otra para el fin del año, y la otra mitad termina públicamente destruida. O están tan asustados por alguna cosa u otra que se rehúsan a volver. Incluso alguno de ellos terminan muertos."
"Han pasado nueve años desde que murió el ultimo, y solo tres han muertos antes de eso," insistió Remus.
"¿Profesores de defensa han muerto?" Exclamo Harry fingiendo sorpresa tomando una expresión de preocupación mientras miraba a Remus.
Tenía que admitir que no era muy difícil lucir preocupado. En realidad se le había olvidado completamente la maldición, y de verdad se preocupaba por Remus. Ahora que le habían recordado la existencia de la maldición, se dio cuenta que tendría que hacer algo al respecto.
"No me mires asi, Harry. No voy a morir," dijo Remus tratando de tranquilizarlo antes de fulminar con la mirada a Sirius.
"Si, pero aunque no termines muerto – ¡que más vale que no! – creo que sería muy fácil suponer que podría salir mal," dijo Sirius frunciendo el ceño. "Estas jugando con fuego Lunático. Esa maldición tiene la manera de encontrar esa cosa que destruirá mejor al profesor. Ambos sabemos que saldrá de todo esto. De alguna manera tu licantropía será expuesta a todo el público. Si sale al público que eres un hombre lobo nunca más trabajaras en el mundo mágico."
"Como que pudiera conseguir trabajo antes," Remus se quejó amargamente mirando hacia otro lado. "Muchas gente ya ha visto las señales. Tú sabes cuánto he querido enseñar. Aunque solo fuera por un año, no podía dejar pasar la oportunidad cuando el Profesor Dumbledore me contacto. No podía."
"¿Alguno de ustedes me va a explicar de que maldición están hablando?" los interrumpió Harry, sabiendo que no podría contribuir hasta que ellos creyeran que ya sabía de qué estaban hablando.
Remus suspiro y paso sus manos por su encanecido cabello. "Hay gente que cree que el puesto de profesor de Defensa esta maldito. Dicen que comenzó a mediados de los cincuenta. Y desde que la maldición fue lanzada, ni un solo profesor de defensa ha logrado durar dos años. En realidad cualquier que termine el primer año ileso y volvía por un segundo año, siempre terminaba marchándose antes que terminara el primer semestre. Nadie ha durado más que eso."
"¿Alguien sabe porque pasa esto? ¿Cómo fue maldecida la posición? ¿Alguien sabe quien lo hizo?" pregunto Harry ya que de verdad quería saber cuánto sabían.
"Ni idea," dijo Remus con un suspiro mientras se apoyaba hacia atrás en el sillón en el que estaba sentado. "Tengo la impresión de que Dumbledore sabe algo, pero al parecer le gusta pretender que no existe la maldición. Él ni siquiera lo reconoce abiertamente, eso es bastante molesto."
Harry le parpadeo por un momento antes de mirar a Sirius que se encogió de hombros.
"Hay montones de teorías, pero son mierdas de la gente. En realidad nadie sabe."
Remus hizo un débil intento de reprender a Sirius por su lenguaje alrededor de Harry, pero en este punto ya se había dado por vencido.
"¿Que esfuerzos ha hecho para contrarrestar la maldición?" pregunto Harry.
Los dos adultos se miraron y luego a Harry antes de encogerse de hombros.
"¿Que... nada? De seguro mucha gente lo ha intentado si esta cosa ha estado haciendo que pierdan o mueran los profesores de defensa desde los cincuenta," dijo Harry con incredulidad.
"Oh, estoy seguro que Dumbledore ha tratado muchas cosas. Pero como te dije, a él no le gusta hablar de eso." Dijo Sirius.
"Pero y los mismos profesores de Defensa. De seguro hubo algún especialista en maldiciones en el grupo. Es el puesto de Defensa Contra las Artes Oscuras por Merlín."
"En realidad no lo sé, Harry," Remus dijo con suavidad.
Harry apretó los labios y pensó en el asunto. No quería que Remus resultara lastimado por esto, tampoco quería que su licantropía fuera expuesta al público. Y conociendo la maldición como la conocía – que era bastante bien ya que él había ayudado a hacer la maldita cosa – sabía que expondría el secreto de Remus de la peor manera posible. Probablemente le colaría algún tipo de compulsión haciendo que Remus olvidara tomar su poción matalobos durante un mes y terminaría lastimando a algún estudiante mientras estaba transformado. Algo que lo destruiría completamente – y posiblemente lo haría terminar en Azkaban.
Mierda.
Tenía que detener esto.
"Las maldiciones deben tener un punto focal..." Harry comenzó pensativo. "¿La clase de defensa se ha cambiado de salón a través de los años?"
Sirius y Remus fruncieron el ceño y negaron con la cabeza. "No lo creo," comenzó Sirius.
"La habitación en la que enseño es la misma en la que tomamos Defensa cuando estudiamos allí. Entiendo que ha sido el salón de Defensa por más de cien años."
"Y tu oficina – ¿es la misma oficina que siempre usaron los profesores de Defensa?" pregunto Harry y Remus asintió.
"Bueno... creo que eso sería lo primero que hay que probar. No puedo creer que Dumbledore no haya tratado de mover la clase a un salón diferente. Esa sería la solución más sencilla si funcionara. La ubicación podría ser el punto focal."
"Bueno, de seguro él habrá tratado eso en algún momento," dijo Remus.
Harry asintió lentamente. "Si, quizás. De todas maneras, pensare en el asunto e investigare un poco cuando regrese al castillo."
"Harry, no hay dudas de que muchos magos y brujas le han echado un vistazo al asunto. Yo no me esperanzaría," Remus dijo con suavidad.
"No hace daño intentarlo," le respondió Harry.
– –
Para el domingo Harry y Sirius habían reducido sus casas favoritas a solo dos. La bruja de la inmobiliaria fue tan amable de volver a llevarlo otra vez a las dos casas para que pudieran tomar su decisión. Básicamente estaban atorados en dos opciones diferentes, ya que las casas caían en dos diferente categorías, y estas eran las dos mejores de ambas categorías.
Una estaba prácticamente aislada y en el medio de la nada, así que podía ser fácilmente protegida, y ambos estarían protegidos de visitantes indeseados – aunque estar aislada no significaba que podría tener buenas protecciones. Una casa podía estar en el medio de Londres y estar fuertemente protegida. Pero esta casa tenia bastante terreno e incluso su propio campo de quidditch. La casa no era muy extravagante, o altanera, cosa en la que Sirius hacia insistido. De hecho, más bien asemejaba una granja, y tenía una sensación familiar.
La otra casa estaba en medio de un pequeño pueblo mágico no lejos de Perth en Escocia. A Harry le gustaba más la casa en el pueblo porque le daría la oportunidad de dejar la casa de cuando en cuando con una excusa razonable – ir al mercado,o a la biblioteca. Y en la granja se sentiría terriblemente aislado y no tendría excusas para dejar la casa sin un chaperón.
Como había temido, pero esperado, Sirius fue cayendo en ese modo de padre sobreprotector y quería asegurarse de poder mantener a Harry seguro. Insistía que no era así, y que le gustaba la granja porque el terreno tenía un campo de quidditch, pero Harry podía notar que el hombre estaba algo preocupado y le gustaría que Harry volara libremente alrededor de la casa permaneciendo dentro de las protecciones y fuera de las manos de los mortífagos.
Harry sabía que algunas de las cartas que Dumbledore le había enviado a Sirius le explicaba sobre la amenaza potencial de los mortífagos y de cómo Harry necesitaba ser apropiadamente protegido cuando estuviera fuera de la escuela y sus extensas protecciones. Sin importar lo mucho que Sirius desconfiara en el viejo director cuando tenía que ver con Harry, Harry sabía que Sirius no podía evitar preocuparse sobre las amenazas mencionadas. Quizas no confiara en Dumbledore, pero con seguridad confiaba mucho menos en los mortífagos.
E incluso aunque no dejara la seguridad de Harry en las manos de Dumbledore, nadie podía discutir que Dumbledore de verdad quería mantenerlo seguro de los mortífagos. A este respecto, el director ciertamente quería lo que estaba en el mejor interés de Harry respecto a su seguridad.
Al menos, estaba en el mejor interés de Harry si los mortífagos fueran una preocupación legitima para él... cosa que no era. Ni siquiera remotamente. Pero exactamente no le podía decir eso a ninguno de ellos sin que quisiera saber porque, y él definitivamente no podía decirles eso.
Y no importaba cuantas veces Harry le insistiera a Sirius que podía cuidar de sí mismo si algo peligroso se le presentaba, porque Sirius nunca le creería. A menos que fuera testigo de eso, y Harry definitivamente no estaba listo para darle a Sirius algún tipo de demonstración de sus verdaderas habilidades.
Y así se quedaron en un punto muerto con las dos casas.
Pero había otra cosa que la casa en el pueblo mágico tenía sobre la otra. Ya tenía una montaña de impresionantes protecciones. El previo dueño era un viejo que había vivido hasta la madura edad de 179 años antes de finalmente estirar la pata, y al parecer había vivido tanto tiempo porque era excepcionalmente paranoico.
La casa estaba intrazable a todo el mundo excepto a los que conocía la dirección exacta. Normalmente ' intrazable ' sólo significaba que muggles no podían ver el lugar, pero ni siquiera magos podían ver la casa a menos que supieran la dirección y no podían saber la dirección a menos que alguien autorizado se las diera, porque la dirección estaba fuertemente protegida con lo que Harry pensaba era una increíble y creativa magia. Como un nivel adicional de seguridad, sólo aquellos enumerados en un libro especialmente encantado que controlaba algunas de las protecciones, podían recordar la dirección. Era casi como una variación del encantamiento fidelius, sólo que en vez de un guardián secreto, estaba el libro que controlaba si alguien podía o no saber el secreto. Si alguien estaba en el libro en un punto y luego era removido, de inmediato olvidaría la dirección y ya no podría ver la casa.
A una persona tenían que decirle la dirección parada afuera de la casa, para que entrara temporalmente y poder ver la casa, pero apenas dejara la propiedad, si su nombre no era añadido al libro, no podría regresar. Harry tenía que admitir que era una protección bastante efectiva, y una que nunca antes había visto. La bruja de la inmobiliaria creía que lo había inventado como su propio sistema de seguridad para la propiedad, y Harry estaba inclinado a creer que ella tenía razón ya que reconoció el nombre del viejo como autor de unos libros de protecciones avanzadas que había leído como hace unos cuarenta años.
La casa estaba conectada a la red flu, pero una vez más, si no sabías la dirección entonces no podías entrar, así que sólo aquellos listados en el libro podían entrar por flu. Había una dirección extra para la propiedad para poder recibir llamadas por flu, pero no se podía usar para entrar a la casa. Era bastante obvio que el viejo quería tener control estricto de quien podía o no entrar a su casa.
También era claramente del tipo estudioso porque tenía una gran habitación en el primer piso que había convertido en biblioteca. A juzgar por el diseño de la casa, Harry sospechaba que la habitación originalmente había sido una especie de comedor formal, pero la casa también tenía un pequeño rincón para comer a un costado de la cocina que era más que suficiente para él, Sirius y Remus.
Esa también era otra cosa en la que él y Sirius silenciosamente habían quedado de acuerdo. Sin importar la casa que estuvieran buscando, siempre se aseguraban que tuviera una habitación para Remus. Por lo menos tenía que tener tres buenos dormitorios para poder considerar una casa, y aun así preferían que la casa tuviera cuatro dormitorios para tener una habitación extra si era necesario.
Remus no sabía sobre esto. Pero Harry y Sirius conocían muy bien al hombre para saber que si lo invitaban a mudarse, él lo consideraría caridad y se negaría. Pero de todos modos lo harían. De seguro Sirius le diría a Remus que se mudara cuando terminara la escuela hasta que 'encontrara un lugar propio' y luego lo convencería de que se quedara hasta que Harry volviera a la escuela en septiembre para que Harry 'no lo extrañara', y asumiendo que Remus no volviera a enseñar otro año – que era la suposición de Remus y Sirius en estos momentos – Sirius entonces usaría la sensación de culpa para que se quedara porque ahora que Harry había vuelto a la escuela se sentiría tan solo...
En realidad era muy probable que eso funcionara.
Otro bono de esa casa era el sótano. El viejo de seguro había disfrutado hacer pociones porque tenía un extenso laboratorio allí. También tenía una habitación extra con una cama allí que Harry sospechaba era usada para cuando realizaba largas pociones que necesitaban supervisión las veinticuatro horas. La habitación extra del sótano con facilidad podría ser adaptada para contener a Remus durante la luna llena.
Así que , con una cocina muy bien equipada, una sala de buen tamaño, biblioteca y baño en el primer piso, cuatro dormitorios y dos baños en el segundo piso, y un laboratorio de pociones y una habitación extra en el sótano, Harry estaba votando por la casa del pueblo.
Fueron a la granja en el campo primero y Sirius paso media hora hablado sobre todo el espacio disponible y el campo de quidditch, y luego la bruja de la inmobiliaria los llevo a la casa del pueblo y Harry paso su media hora tratando de convencer a Sirius y eventualmente uso los ojitos de perrito sufrido que había usado en Tom cuando eran niños.
Sirius le frunció el ceño a Harry en el momento que comenzó a hacerlo, pero luego se dio la vuelta y murmuro algo como 'los ojos de Lily' antes de suspirar y acceder.
Harry quedó bastante satisfecho.
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