– – – – – Renacer Capitulo 22 – – – – –
Harry regreso a Hogwarts la noche del domingo justo antes del toque de queda y se dirigió a la Torre Ravenclaw. Era bueno que Sirius viviera en Hogsmeade ya que significaba que tenían una excusa válida para que Harry no fuera obligado a tomar el estúpido tren hasta Londres. Eso habrían sido dos días de sus 'vacaciones' perdidos en viaje.
Paso a través de la sala común de Ravenclaw y saludo a varios de sus compañeros antes de subir hasta el dormitorio de los chicos de primer año. Desempaco sus cosas y saco las dos Cajas Evanescentes. Paso su varita sobre ellas chequeando que el trabajo de runas que había grabado en las tardes no tuviera errores. Unas pequeñas cosas brillaron rojas y las marcó para corregir el trabajo que se había visto obligado a realizar a 'ciegas', ya que había tenido prohibido usar su varita.
Los errores eran menores y estaba terminando con ellos cuando Kevin Entwhistle entro y se dirigió a su escritorio a trabajar en algo. Harry guardo las cajas en su armario y lanzo un hechizo de protección antes de dirigirse a su baúl, cambiando al segundo compartimiento. Miro a Entwhistle que seguía trabajando en su escritorio, dándole la espalda a Harry absorto en su trabajo.
Metió la mano en el compartimiento expandido y saco un largo rollo de pergamino, rasgándolo porque la pluma seguía escribiendo sobre él frenéticamente. Llevo el pergamino hasta su cama, cerró las cortinas y se sentó con las piernas cruzadas a leer los detalles de las actividades de Dumbledore durante la última semana, y las actividades de todos aquellos que entraron al tercer piso.
El asunto se mantuvo normal en el tercer piso, con Hagrid y la Profesora Sprout siendo las únicas personas que entraron allí durante la semana. Los movimientos de Dumbledore se habían desviado ligeramente de la norma. Harry había estado observando y rastreando patrones en las actividades del hombre durante meses y finalmente había averiguado el método de la locura del viejo.
Definitivamente tenía hábitos recurrentes, pero también parecía evitar intencionalmente hacer cosas predecibles. Aun así – si mirabas con detención, se volvía obvio que Albus Dumbledore era un hombre de hábitos, pese a sus esfuerzos. Harry anoto en un cuaderno las actividades más notables que había cambiado el hombre durante las breves vacaciones, y también noto que las cosas habían permanecido dentro de los patrones establecidos. En estos momentos, estaba bastante seguro que podría predecir con seguridad los días en que Dumbledore estaría fuera de la escuela durante los próximos dos meses. Sería en uno de esos días en que Harry se movería con la Piedra.
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Era miércoles, y Harry estaba en pociones. La clase estaba por terminar, y todos estaban terminando sus pociones o embotellándolas para entregarlas. Había sido una clase libre de incidentes esta vez. Ni uno solo de los Hufflepuffs había hecho volar un caldero. Snape había establecido hace tiempo que cada Hufflepuff debía estar acompañado de un Ravenclaw. Había un grupo que tenía dos Ravenclaws ya que había más águilas que tejones en este año, sólo para seguridad adicional.
Snape, en general, no parecía tener fe en la habilidad de los Hufflepuffs. Y no era porque fueran estúpidos o algo así. Harry había determinado su segunda semana de clases que la única razón por la que a los tejones les iba mal en clase era simplemente porque estaban aterrorizados del hombre.
Harry era una persona práctica, y cuando algo era claramente impráctico, desaprobaba el continuo uso de eso. El método de enseñar de Snape, mientras teoréticamente valido, era claramente impráctico. El hombre quería completo control sobre su clase, y tenía válidas razones para querer algo así. Pociones era una clase peligrosa y aún más en las manos de gente que no sabía lo que estaba haciendo, y siendo chicos de primer año, muy pocos de sus compañeros tenían alguna idea de lo que estaban haciendo.
Así que gobernar las mazmorras con puño de acero era una opción válida, en teoría. Pero en cuanto a un ambiente de aprendizaje, era evidente que no había funcionado de manera muy eficaz. Y ya que los Hufflepuff e incluso algunos de los Ravenclaws, estaban tan intimidados por Snape, no aprendían nada, continúan desempeñándose de manera horrible y sólo prolongaban su periodo de tiempo cuando los estudiantes de manera regular hacían volar cosas.
Era muy impráctico. Harry no era de esos que consentían a las personas, pero enseñar la clase con un poco más de delicadeza probablemente serviría de mucho. Era igual que tratar con elfos domésticos. Muchos magos menospreciaban a los elfos domésticos y los veían como seres inferiores, sentían que tenían el derecho a tratarlos como quisieran, cosa que incluía castigarlos con cualquier hechizo doloroso que se le ocurriera al mago o la bruja.
Pero un elfo maltratado no era un elfo domestico voluntariamente leal. Uno feliz y bien tratado iría al fin del mundo por el bienestar de su amo, y lo trataría como un rey. Harry no creía que las criaturitas tuvieran que ser tratadas como iguales o algo tan ridículo como eso. Pero prefería a sus sirvientes leales y felices. Trabajaban mucho mejor de esa manera.
Harry dejó de divagar y volvió a ponerle atención a su poción y vio a su compañera, Sally-Anne Perks, volver a chequear el libro y luego vacilante añadir el ingrediente final. Sus ojos se abrieron y apenas logro agarrarla de la muñeca, justo a tiempo para evitar que arrogara el hígado de tritón seco en el caldero hirviendo. Ella se sobresaltó y lo miro en confusión.
Contuvo el comentario desagradable que quería escapar de su boca y en vez de eso le dio una sonrisa paciente.
"Er, necesitas asegurarte que el fuego este apagado antes de eso. Sería... malo, si lo agregas cuando el fuego aun esta encendido," dijo con suavidad.
Ella abrió los ojos y luego los dirigió hacia el libro y mientras leía la sección de 'advertencias', que listaba errores comunes que se debían evitar, trago en seco al darse cuenta de lo que habría sucedió si hubiera echado ese último ingrediente en la poción.
Harry se hizo cargo y termino la poción en cinco minutos. La puso en dos botellas, le paso una a Perks y luego marcho hacia adelante para dejar la suya en el escritorio de Snape.
La dejo junto a las demás que ya habían sido terminadas y se iba a dar la vuelta cuando Snape aclaro su garganta y lo miro a los ojos.
"Véame después de la clase, Sr. Potter," Snape dijo en voz baja.
Harry asintió, reconociendo la solicitud y volvió a su asiento.
La campana sonó por los pasillos de Hogwarts cinco minutos después, señalando el fin de la clase y Harry hizo tiempo, guardando sus cosas lentamente mientas sus compañeros conversaban animadamente y con ansias guardaban sus cosas para dirigirse a almorzar al Gran Comedor. Apenas la sala estuvo desocupada, Harry puso la mochila sobre su hombro y miro a Snape expectante.
Snape realizo unos cuantos movimientos con su varita que Harry reconoció como simples hechizos de privacidad – una burbuja de silencio con un radio de tres metros, y una protección de seguridad que les alertaría si alguien se acercaba a la puerta.
"La poción está completa," dijo Snape directo al punto.
Los ojos de Harry se abrieron ligeramente y sus labios se curvaron. "Genial. ¿Hubo complicaciones?"
"Por supuesto que no," dijo Snape poniendo una cara que sugería que estaba ofendido por la mera sugerencia de que algo podía haber salido mal con una poción que él había preparado.
"¿Y la potencia? ¿Cuantos años me envejecerá, y cuanto durara la poción antes que el efecto se disipe?"
"Te agregara diez años a tu edad actual, asi que tendrás unos veintiún años. La duración del tiempo inicialmente depende de cuanta ingieras. Unas cuantas gotas te durara una hora. Un sorbo como veinticuatro, sin embargo después de eso tiene una declinación exponencial en cuanto a duración en relación a cuanta consumes. Sin importar cuanta tomes, no durara mas de tres días antes que pierda su efecto, y al tomar demasiado corres el riesgo de sobredosis."
Harry asintió. "Era lo que esperaba. Si lo desea, puede darme una detención por contestarle de mala manera o algo asi para poder ayudarlo a embotellar la poción esta noche."
"¿Te estas ofreciendo en ayudarme a embotellarla?" respondió Snape ligeramente sorprendido.
"Por supuesto," dijo Harry encogiéndose de hombros. "Quiero frascos con específicos tiempos de duración, ya que se que lo hechizos de estasis no funcionan si son interrumpidos, asi que múltiples dosis en frascos múltiples será la única manera de hacerlo..."
"Claramente intentas usarla mas que para remover tu Rastro y el de Draco," comento secamente Snape.
Harry bufo. "Me pregunto para que podría usar una poción envejecedora..." pregunto retóricamente.
Snape rodos sus ojos. "Supongo que puedo imaginar que quieras disfrutar no estar atrapado dentro del cuerpo de un niño todo el tiempo. ¿Estas seguro que quieres que te de una detención? Quedara en los registros."
"¿Das sesiones de 'crédito-extra' a estudiantes que no estén en Slytherin?"
"No."
"Entonces luciría extremadamente inusual que alguien me viera en tu laboratorio privado después de hora por otra razón que no sea una detención. No hay problema. Quítame diez puntos o algo asi y si alguien pregunta diles que te respondí mal después que me reclamaste por una tarea."
Snape miro molesto a Harry, pero el chico solo le sonrió en respuesta. Snape suspiro exasperado, algo poco característico para el normalmente frio y estoico maestro de pociones.
"Bien. Diez puntos de Ravenclaw por tu descaro. Detención conmigo a las siete," dijo Snape con tono aburrido.
Harry sonrió. "Si, Profesor," dijo con fingida vergüenza. "¿Eso es todo?"
"Si, Potter. Puede retirarse. Fuera de mi vista."
Harry bufo y rodo sus ojos al darse la vuelta y dejar el salón de clases sintiendo los hechizos de privacidad desaparecer tras él.
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Harry pasó varias horas esa noche cuidadosamente midiendo dosis individuales de la poción, etiquetando cada una, y poniendo diferentes hechizos de estasis en ellas. Había transfigurado una caja para almacenarlas antes de venir a las mazmorras y estaba organizándolas por duración. Mientras trabajaba embotellando las dosis, Snape estaba trabajando en otras pociones.
Harry suspiro cansado y se limpio la frente con la manga y puso la última dosis en la caja y cerro la tapa. Quedaban algunas gotas en el fondo del caldero, pero básicamente la había embotellado toda. Saco su varita y levito el gran caldero hasta el fregadero y lanzo unos cuántos hechizos de limpieza antes de cruzar la habitación para saciar su curiosidad.
Harry se paro de puntillas y miro en los varios calderos y sus movimientos llamaron la atención de Snape.
"¿Que estas haciendo?" pregunto cortante Snape y miro a Harry con ojos entrecerrados y precavidos.
Harry se encogió de hombros. "Sólo curiosidad. Asumo que debe proporcionar con pociones a la enfermera del colegio. Toda estas lucen como pociones para la enfermería."
"Correcto."
Harry miro a un gran caldero con una poción muy pegajosa. "Esa es mucha pasta para quemaduras," comento Harry levantando sus cejas en ligera sorpresa. "No tienen mucha duración. ¿Esta esperando muchas victimas de quemaduras en el futuro cercano?"
"El profesor Kettleburn, que enseña Cuidado de Criaturas Mágicas me avisa cuando planea presentar alguna criatura especialmente peligrosa en sus clases. Les enseñara sobre salamandras de fuego a los quintos años la próxima semana."
"Ah. Eso tiene sentido. Aunque la poción para prevenir quemaduras es mas fácil de preparar y evitaría que se quemaran en primer lugar, siempre y cuando los estudiantes la tomen antes de manejara a las salamandras."
"Cierto, pero entonces no aprenderían nada, ¿no es asi?" dijo Snape con una sonrisa sádica que hizo que Harry sonriera.
Harry miro en el siguiente caldero. "Poción Desinflante," declaro Harry ya que no era una pregunta.
"Correcto. Los de tercero prepararan Soluciones Hinchadoras esta semana."
"Otra medida de precaución. Bien."
"Asumo por el hecho de que estas molestándome que ya terminaste con tu tarea."
"Correcto."
"Entonces puedes marcharte, ha terminado tu... detención."
Harry sonrió y se dio media vuelta, tomo su caja, la encogió y la guardo en su mochila. Colgó la mochila sobre su hombro, se despidió de Snape y dejo las mazmorras.
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"¡Draco!" llamo una voz directo tras él, causando que se sobresaltara por la sorpresa y Draco Malfoy se dio vuelta de golpe en su asiento para encontrar a Harry Potter parado tras él observándolo con una sonrisa divertida.
Draco lo miro ligeramente con desprecio antes de darse cuenta de lo que estaba haciendo y forzar una expresión neutra en su rostro. Estaba sentado en la mesa Slytherin en el Gran Comedor y Harry no se acercaba a conversar con él a menudo, asi que no pudo evitar preguntarse de que se trataba todo esto.
"¿Necesitas algo, Potter?" preguntó Draco con tono de aburrimiento casual y volvió a su comida.
Harry sonrió, se acerco y le dijo en voz baja. "Si, te necesito. Esta noche. ¿Tienes planes?"
Draco se dio la vuelta y lo miro con ojos entrecerrados. Normalmente solo se reunían los miércoles, y de hecho él si tenía planes para esa noche. El equipo de quidditch de Slytherin practicaría esa noche en preparación para su encuentro con Ravenclaw en una semana. Draco había querido observar desde las gradas y había hecho planes con varios de sus compañeros para eso.
Frunció el ceño ligeramente pero de inmediato cambio su expresión.
"No, estoy disponible. ¿Que necesitas?"
"Lo discutiremos esta noche. Necesitas aproximadamente dos horas para esto, para estar seguros, aunque podría tomar menos tiempo. ¿Eso esta bien?"
"Por supuesto," respondió Draco como si nada, con tono desinteresado.
"Bien. Entonces encontrémonos en ese lugar donde solíamos trabajar en ese proyecto especial, a las siete."
Draco asintió y de repente se dio cuenta de que se trataba todo esto y le dijo a Harry que estaría allí. Harry le sonrió antes de regresar a la mesa Ravenclaw.
Apenas el chico de cabello oscuro se marcho, Draco suspiro ligeramente y la tensión dejo sus hombros. Se dio la vuelta y volvió a su comida.
"¿Porque diablos accediste a eso?" Theo, que estaba sentado directo frente a Draco preguntó después de un minuto que al parecer había pasado allí aturdido.
"¿Que quieres decir?" pregunto Draco con tono neutro, sin molestarse en mirarlo.
"¡Teníamos planes esta noche! Hace días que hablas sobre lo mucho que esperabas la practica de esta noche. Ni siquiera le dijiste que ya tenías planes. ¡Sólo los dejaste sin dudarlo ni un momento!"
"Mantén la voz baja, Nott," siseo Draco mientras finalmente se molestaban en mirar al chico.
"Sabes, esta ni siquiera es la primera vez que te veo saltar antes sus solicitudes como un perro. Es patético, Draco."
"Jodéte, Theo," dijo Draco con dientes apretado y en voz baja mientras sus ojos miraban alrededor para asegurase que nadie los estuviera escuchando. Vio algunas miradas curiosas y saco su varita, rápidamente envolviéndolos en una burbuja de silencio.
"Comprendo que no es el estúpido pequeño Salvador de la luz que todos creían, pero eso no significa que tienes que rebajarte a saltar cada vez que él te llama como un patético elfo domestico"
"¡Muérdete la lengua! No tienes idea de lo que esta hablando. No sabes... ¡Tu no sabes quien es él realmente!"
Theo levanto las cejas muy alto antes de bajarlas y entrecerrar los ojos. "¿Que significa eso?"
Draco miro una vez más alrededor, como si estuviera considerando algo antes de comenzar a guardar sus cosas.
"¿A donde vas?" pregunto Theo.
"Si quieres oír lo que tengo que decir, también guardaras tus cosas. Apresúrate."
Theo rápidamente tomo otro bocado de algo de su plato ante de ponerse de pie y tomar su mochila. Draco ya estaba de pie dándole una mirada impaciente y despectiva. Rápidamente se dio la vuelta y dejo el Gran Comedor Theo saliendo apresurado tras él.
Draco lo guio a un salón vacio que reviso muy bien, chequeando una alacena y un closet para asegurarse que de verdad estuvieran solos. Apunto su varita a la puerta y realizo una serie de hechizos que su padre le había obligado que aprendiera antes de venir a Hogwarts. Una barrera de silencio, y una alerta de aproximación. No eran las más poderosas, y una persona probablemente podría desmantelarlas si lo deseaba, pero la tercera que había lanzado era una que le avisaba si alguien intentaba desmantelar las anteriores.
Finalmente satisfecho de que la habitación estaba tan protegida como podía hacerla, se dio la vuelta para mirar molesto a Theo que lo observaba con rostro aburrido pero expectante.
"¿Bien?" pregunto Theo impaciente.
"Esto no deja esta habitación. No le dices a nadie,¿entiendes?" dijo Draco con frialdad.
"Lo entiendo. No soy idiota."
"¿Que tan buena es tu Occlumancia?"
"Bastante buena. Conoces a mi padre. Es casi tan malo como el tuyo. No me habría dejado venir a Hogwarts a menos que pudiera poner una buena defensa cuando mi tutor usaba Legeremancia en mi."
"Bueno, ahora te será útil."
"Bien, bien. ¡Vamos! ¿Que diablos quisiste decir, 'con que no se quien es realmente Potter'?"
"No se nada con seguridad," comenzó Draco, "pero no soy un idiota además mis ojos y oídos no mienten. Se lo que he visto, y lo que yo he descubierto tiene mas sentido."
"Asi que... ¿es sólo especulación?" dijo Theo, ahora luciendo decepcionado y molesto.
"Especulación Informada." dijo Draco arrastrando las palabras. "No creo que él sea el verdadero Harry Potter. Al menos, no enteramente."
"¿Entonces quien, exactamente, crees tu quien es?"
"Creo que es el Señor Oscuro."
Los ojos de Theo se abrieron bien grandes y miro a Draco con la boca abierta por un momento antes de recuperarse. "¿Que? ¡Esa es una locura! ¡Como diablos puedes sugerir algo asi!"
"¡Usa tu cerebro, Nott! Él sabe magia que ningún chico de once años debería saber. Además la realiza de manera no-verbal. Pero tiene cuidado de con quien lo hacer alrededor, y normalmente lo cubre realizando algún encantamiento verbal de primer año si alguien lo esta mirando.
"¡Tiene a todos engañados, incluso al maldito Dumbledore! Tú ya sabes que el sombrero lo quería en Slytherin pero él lo convenció de que lo pusiera en Ravenclaw solo para poder permanecer bajo el radar de todos. No habla como alguien criado por muggles, y sabe mucho sobre las tradiciones y la cultura sangrepura."
"Nada de eso me hace pensar 'Señor Oscuro'. Me hace pensar en un Ravenclaw muy brillante que lee demasiado."
"Bien, pero eso no es lo que realmente me convenció. Lo que me convenció fue observar a mi padre con él. Después que lo conocí, mi padre envío una invitación para que fuera a tomar el té a la mansión. Cuando llego y se nos unió para el té, era obvio que mi padre lo veía como una oportunidad. En ese punto, él estaba con todo ese acto de 'niño inocente' y todos lo creímos. Padres estaba prácticamente salivando ante las oportunidades políticas que podría conseguir al ganar la confianza del inocente Harry Potter. Pero después del té, Padre y Potter desaparecieron al estudio de Padre a petición de Harry y estuvieron allí por horas.
"Cuando finalmente salieron... bueno, nunca he visto a mi padre lucir tan pálido. Parecía absolutamente aturdido, y la manera en que le hablaba a Harry era totalmente diferente. Su lenguaje corporal era totalmente diferente. No estaba tratando a Harry como un peón político, estaba tratándolo con respeto. ¡Con deferencia! Nunca lo he visto tratar a nadie asi."
Las cejas de Theo comenzaron a levantarse más y más alto mientras Draco hablaba, pero aun lucía ligeramente escéptico. "¿Eso es todo?"
"Fue a nuestra casa tres veces mas durante agosto, y mientras paso algo de tiempo conmigo, paso la mayor parte del tiempo con Padre en el estudio. Se con seguridad que permanece en contacto regular con Padre aun. Pero si eso no te convence realmente. Lo que añade mas evidencia a mi teoría es la manera en que tío Sev lo trata ahora, versus a como lo trataba al comienzo del año escolar.
"Oíste de las quejas de Boot, Patil, y Li como Severus trataba a Harry al comienzo del año escolar. Era como una vendetta personal para él debido al padre de Potter. Siempre trataba de molestar a Harry y no paraba incluso cuando Harry nunca le respondió."
"Si, ¿y?"
"Bueno, al parecer el día después que Severus sustituyo al Profesor Lupin en septiembre, dejo todo ese asunto de 'molestar a Potter' en Pociones. Prácticamente ignoro la presencia de Harry, por completo. Boot dijo que dejo de hacerle preguntas por un par de semanas, cuando antes le hacía preguntas más que a nadie en la clase.
"Y luego, justo antes del final del semestre en diciembre estaba hablando de nuevo con Boot y me dijo algo que realmente llamo mi interés. Al parecer ese día en clases de Pociones Sev había estado mirando a Harry como si estuviera mirando a un thestral por primera vez después de haber visto morir a alguien. Al parecer fue muy sutil y solo paso un par de veces cuando creía que nadie estaba mirando, pero él definitivamente parecía fuera de su juego.
"Además de eso, se que Severus ha estado preparando una poción de alto nivel, muy compleja para Potter, y por lo que se, no recibirá nada por ella. ¿Porque haría eso por el hijo de James Potter, a quien odiaba desde que eran niños? Sin mencionar, ¿porque haría eso por el 'Niño-Que-Vivió' si eso es lo que Harry Potter realmente es?"
Nott lo miro de manera calculadora y luego a la pared tras Draco mientras debatía la validez potencial tras la sugerencia de Draco. "Tu idea tiene merito," Nott admitió con lentitud. "Y de verdad... bueno, eso explica muchas cosas..."
"¡Exacto!"
Nott siguió pensativo por un momento antes que la realización cayera en él y su expresión se transformara en una de horror. "¿He estado en un grupo de estudio con el Señor Oscuro desde septiembre?" susurro con voz ronca.
"¿Ahora vez porque lo trato de la manera en que lo hago?" comento Draco.
"Pero en realidad no sabemos que es el Señor Oscuro..."
"No, claro que no. ¿Crees que le confiaría a niños información como esta?"
Theo bufo y meneo la cabeza. "¿Pero como crees que sucedió eso? ¿Que el Señor Oscuro este dentro de Harry Potter?"
"Probablemente sucedió la noche en que fue destruido o algo asi. Dicen que su cuerpo simplemente desapareció esa noche y lo único que quedo fue Potter con una cicatriz en su cabeza."
"¿Asi que tu crees que el Señor Oscuro esta poseyendo el cuerpo de Potter?"
"Esa es una posibilidad. Otra es que simplemente se apodero completamente del cuerpo, y el verdadero Harry Potter fue quien murió esa noche."
Nott asintió, luciendo pensativo otra vez. "Tiene sentido. ¿Pero porque liberaría a Sirius Black de Azkaban si Black nunca fue un mortifago? ¿O lo era? Quizás él de verdad era un mortifago y Potter arreglo todo eso."
"No, no creo que Black fuera un mortifago. Creo que de verdad era inocente," dijo Draco.
"¿Entonces porque el Señor Oscuro se molestaría en liberarlo?"
"Bueno, sabías que Dumbledore era el guardián legal de Potter, ¿cierto? Quiero decir, en el mundo mágico. Y fue Dumbledore quien lo dejo con esos muggles. Es muy probable que quisiera salir de abajo del control legal de Dumbledore. ¿Puedes imaginarte al Señor Oscuro sentado tranquilo sabiendo que el maldito Albus-demasiados nombres-Dumbledore tiene control legal sobre su vida?"
"Claro que no," dijo Theo meneando la cabeza con rapidez.
"Exacto. Asi que Black quizás no sea un mortifago, y puede haber sido un Auror, pero es mejor que Dumbledore."
"Si, veo tu punto," dijo Nott luego suspiro pesadamente y paso una mano por su cara. "Merlín, no se como voy a manejar esto. Quiero decir, si tienes razón... ¿como diablos actuó alrededor de él como si no supiera nada?"
"Ese es tu problema, pero es mejor que lo averigües. Si quisiera que lo tratáramos como al Señor Oscuro nuestros padres nos hubieran advertidos. Su mayor prioridad aquí en la escuela en obviamente calzar. Si comenzamos a tratarlo de manera extraña, solo lo hará sobresalir, asi que mejor arregla tus habilidades actorales, o estaremos en problemas."
"¡Mierda, Draco! ¡Esto es... esto es demasiado! ¿El Señor Oscuro?"
"¿Como crees que me sentí cuando me entere de todo?"
"Maldición..."
Ambos estuvieron en silencio por un momento, y Draco se quedo parado allí, esperando hasta que Nott volvió a tener sus emociones bajo control.
"Pero sabes... esta es una oportunidad increíble," dijo al final Draco, con una pequeña sonrisa de medio lado.
Theo lo miro escéptico. "¿Como?"
"¡Sólo piensa! Obviamente, si 'Harry Potter' desapareciera, el mundo mágico se volvería loco tratando de encontrarlo y querrían protegerlo o cosas asi, asi que no puede desaparecer y recomenzar su guerra mientras este atrapado en el cuerpo de Potter. Además, no se puede negar que habrían Mortífagos que se rehusarían a seguirlo o tratarían de desafiar su autoridad si lo ven como un niño y lo consideran débil. Asi que esta esperando su momento. Esta pasando desapercibido hasta que sea el tiempo adecuado. Probablemente esperara años antes de recomenzar la guerra, ¡y tenemos la oportunidad de ser sus manos derechas cuando eso suceda! Si jugamos nuestras cartas de la manera correcta aquí en Hogwarts, ¡podemos ser sus asistentes mas confiables después de la graduación!"
Los ojos de Nott se abrieron pero el resto de su rostro no cambio su expresión. "Es un punto valido." Dijo después de un momento de silencio. "Es un punto muy valido."
Draco le dio una gran sonrisa de satisfacción y el rostro de Nott se quebró en una sonrisa de vuelta.
"Un punto muy valido."
– –
Esa noche Harry se salto la cena, diciéndoles a sus compañeros que no se sentía muy bien y que iría a la enfermería a pedirle una poción a Pomfrey para su estomago. En vez de eso, se dirigió a la Habitación de las Cosas Escondidas, pidiendo una habitación cómoda, y rápidamente se acomodo en uno de los sillones verdes que suministró la habitación.
Saco de su mochila varias cosas – unos cómodos pantalones grises y una polera que trasfiguro para que estuvieran más grandes, un frasco y un gotero que ocuparía en el frasco de poción. Draco no vendría hasta en una hora más, asi que tenía tiempo para asegurarse que la poción funcionaba correctamente antes que apareciera el chico.
Se saco la túnica, doblo su uniforme con cuidado y lo dejo en un banquillo cerca del sillón. Se vistió en la ropa grande y sostuvo los pantalones con una mano mientras volvía a sentarse en el sillón.
Destapo el frasco, y saco un poco de poción con el gotero; luego volvió a tapar el frasco y lo dejo en una mesita a su izquierda. Abrió la boca y dejo caer dos gotas sobre su lengua. Con rapidez dejo el gotero a un lado junto a tiempo ya que comenzó a sentir las indicaciones de que la poción envejecedora estaba funcionando.
Fue doloroso. Eso era seguro. Pero había experimentado cosas más dolorosas antes, asi que se las arreglo para contener el impulso de gritar por la sorpresa. Sentía como si sus huesos estuvieran creciendo a un paso mientras sus músculos y tendones trataban de seguirles el paso. Sentía que su cabeza se estaba expandiendo y aun asi no era lo suficientemente rápido y la presión lo tenía a punto del desmayo, pero sabía que no podía desmayarse.
Para cuando el dolor desapareció, se encontró en position fetal en el sillón, jadeando pesadamente, y sin recordar como había caído de su posición sentado.
Se enderezo y gruño con fuerza ante la dolorosa rigidez en todo su cuerpo. Pero el gruñido fue más profundo de lo que había sido unos momentos antes. Y su perspectiva, al enderezarse completamente, era más alta que antes.
Miro sus manos y eran manos largas y masculinas en vez de las molestas y delicadas manos de un niño a las que se había acostumbrado por necesidad. Sintió una gran sonrisa cubrir su rostro mientras mentalmente le solicitaba espejos a la habitación. Un momento después, una pared estaba cubierta completamente de espejos y Harry se levanto y se paro frente a ella.
Su cabello estaba del mismo largo, asi que eso no había crecido – cosa que era un alivio. Aun asi lo tenía largo, llegándole a los hombros, y completamente negro. La estimación de Snape había sido correcta, porque parecía tener como veintiún años. Podía estimar su altura alrededor de los cinco pies con diez pulgadas. Sus hombros eran anchos y tenía una razonable cantidad de tono muscular. Nada definido con claridad, era simplemente una versión mayor de su relación de peso, altura y musculatura actual.
Las ropas que se había puesto aun le quedaban anchas. Encontrándose muy curioso, se saco la polera y se examino, frente al espejo. Rio con ligereza por su vanidad mientras apreciaba su futuro cuerpo, debatiendo internamente si Tom lo encontraría atractivo en este cuerpo.
De verdad esperaba que si.
–
Draco entro en la habitación un poco antes de una hora mas tarde con casual comodidad que desapareció con rapidez al ver a Harry, tirado casualmente sobre el sofá con su cabeza apoyada en uno de los respaldos y sus piernas cruzadas a la altura de los tobillos. Tenía los brazos cruzados tras su cabeza con sus dedos entrelazados y le sonrió de medio lado a Draco que estaba parado con la boca abierta.
Harry bostezo y se enderezo, aun sonriéndole a Draco.
"¿Supongo que la poción funciona?" dijo Draco arrastrando las palabras mientras recuperaba su entrada casual en la habitación.
La sonrisa de Harry creció. "La poción envejecedora funciono – sí. Por los encantamientos que he lanzado, parece que el Rastro ha desaparecido, pero me es difícil saberlo con seguridad al lanzar los hechizos sobre mi mismo."
"¿Asi que harás esos hechizos de detección en mi después que tome la poción?"
"Eso es correcto."
Draco asintió. "Está bien. ¿Cuanto durara?"
"La mía debería perder su efectividad en diez minutos. Prefiero que esperemos que pase el efecto de la mía antes que tu la tomes para no correr riesgos."
"Aprecio eso," dijo Draco.
Harry le mostro a Draco el pequeño frasco de poción y le explico la cantidad necesaria que debía usar para el efecto que necesitaban, solo dos gotas. Luego le describió el dolor que Draco debía esperar, y que mejor se cambiara en algo más grande antes de tomar la poción.
"¿Es por eso que estas sentado allí sin polera?" dijo Draco con una pequeña mueca en su rostro que solo hizo que Harry riera.
"¿Que? ¿No puedo disfrutar el hecho de que luciré bastante bien cuando llegue a los veinte? Te diría que perdonaras mi vanidad, pero en realidad no me importa."
Draco rodo sus ojos, pero sonrió ligeramente.
Unos minutos después, en media oración, Harry se doblo de repente, aferrando su estomago y apretando los dientes mientras un sonido de dolor escapaba su garganta.
Draco se puso de pie de inmediato y se quedo allí sin poder hacer nada, observando como todo el cuerpo de Harry se retorcía y encogía en lo que parecía ser una increíble y dolorosa transformación. Termino casi antes que hubiera pasado un minuto, con Harry jadeando con fuerza por un momento antes que se largara a reír.
"No estoy seguro de que dolió más. Envejecer en un minuto, o rejuvenecer." Dijo con debilidad Harry. Luego miro a Draco a los ojos. "Bien, Drake – ¿listo para que te remueva el Rastro?"
Draco trago el nudo que se había alojado en su garganta y trato de calmar sus nervios para poder asentir.
–
Draco había hecho un buen trabajo al soportar la transformación con dignidad. Pero él era un Malfoy, asi que Harry se habría decepcionado si Draco hubiera fallado. Harry realizo los hechizos cada veinte minutos y estaba completamente convencido de que el Rastro había sido eliminado completamente.
A pesar de sus declaraciones anteriores relacionadas a que Harry andaba sin polera, Draco también cedió ante la curiosidad y la vanidad y se examino en el espejo sin polera. Harry tenía que admitir que Draco terminaría siendo un hombre muy atractivo. Era la combinación perfecta de un Malfoy y un Black. Y los Malfoy y los Black eran conocidos por sus hermosos rasgos aristocráticos.
Harry silbo con admiración al ver a Draco examinándose en el espejo y el chico – o mejor dicho, temporalmente el hombre – se había sonrojado. Cosa que Harry encontró muy divertida.
Harry se quedo haciéndole compañía a Draco hasta que la poción perdió su efecto y Draco volvió a su edad normal, Harry realizo una serie de hechizos una vez más para asegurarse que de verdad el Rastro había desaparecido.
Y asi era.
Éxito.
– –
Las dos semanas siguientes pasaron sin una desviación notable de la rutina normal de Harry. Además de su trabajo escolar, estaba dedicando su tiempo libre a terminar las Cajas Evanescentes. Y había logrado tenerlas listas dos días antes de la luna llena de abril.
Paso el fin de semana antes de la luna llena (que caería un día lunes este mes), probando a fondo las cajas para determinar sus limitaciones, y a través de sus muchas, muchas pruebas diferentes pudo determinar que no había ninguna. Podía poner un objeto en una de las cajas, tocarla con su varita decir la contraseña, y en el siguiente momento un pequeño brillo aparecía en la otra caja. Al abrirla el objeto ahora estaba en la segunda caja, ya no en la primera.
Funcionaba transportando un objeto desde cualquier lugar de Hogwarts a cualquier otro lugar en Hogwarts. Funcionaba transportando cualquier objeto desde la Cámara hasta su dormitorio. Funcionaba transportando objetos desde la Habitación de las Cosas Escondidas hasta su dormitorio. Pero más importante que todo eso, funcionaba transportando cualquier cosa desde Hogwarts a Godric's Hollow.
Había hecho que Dobby se llevara la caja y esperara hasta que la segunda caja se iluminara. Luego tenía que volver y decirle a Harry si había funcionado. Y asi era.
El nivel de las pruebas después de eso era para asegurarse que las cajas funcionaran aunque pusiera un objeto altamente poderoso, encantado, maldecido o hechizado, y mientras que no tenia esperanzas de recrear algo tan poderoso como la Piedra Filosofal, en especia con tan poco tiempo, aun pudo realizar un gran numero de variaciones para las pruebas, y todas funcionaron.
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El domingo en la tarde, Harry estaba paseándose en el pasillo fuera del salón de Defensa Contras las Artes Oscuras bajo su capa de invisibilidad discutiendo internamente consigo mismo. Había estado posponiendo encargarse de la maldición de la posición de Defensa durante todo el tiempo que pudo, pero en este punto, sabia que no podía arriesgarse a esperar más tiempo. No con la luna llena a la noche siguiente, y el fin del año escolar tan cerca.
Tenia que admitir que una parte de él tenía un apego sentimental hacia la maldición. Él y Tom la habían creado juntos, en un desquite por su amargo disgusto hacia Dumbledore. Y el hecho de que le había causado al hombre molestias durante tantos años hizo que sonriera de satisfacción. Pero la maldición era un inconveniente ahora.
Y le había llegado a importar, de alguna manera, Remus y su bienestar. El hombre, junto a Sirius, era una de esas raras conexiones de ese feliz tiempo que había pasado con sus padres cuando era un bebé. Pese a lo frustrante que había sido ese tiempo en muchos aspectos, también había sido totalmente libre de stress, agradable y en realidad, chocante, en lo abrumador al sentir que había gente que lo amaba tan completa e incondicionalmente.
Además le agradaba Remus. El hombre era calmado, inteligente y buena compañía, además era muy buen profesor. No que Harry tuviera algo que aprender del hombre, pero al menos su clase era divertida. Y por algunas de las historias de horror que había oído de Remus y Sirius sobre los siete profesores de Defensa que habían soportado, además de las historias de horror que había oído de los chicos mayores de Ravenclaw, Harry sabia que no quería soportar un diferente profesor de mierda todos los años que estuviera atorado repitiendo la escuela.
Al fin, Harry bufo y se reaseguro a si mismo que volvería a lanzar la estúpida maldición cuando Remus estuviera listo para retirarse de la posición.
Dejo de pasearse y entro al salón de Defensa, caminó hasta una de las esquinas mas alejada de la puerta y toco con su varita un ladrillo allí. Brillo azul por un momento. Salió del salón y comenzó el aburrido proceso de ir a una docena más de salones, cada uno con una piedra, ladrillo o pilar en ubicaciones al azar; tocando cada una sin decir una palabra ya que no era necesario.
Sabia exactamente donde estaba cada una sin necesidad de la clara precisión de su memoria, porque era él quien había lanzado la maldición en primer lugar. Después de que Dumbledore había despedido tan a la ligera el intento de Tom para conseguir el trabajo, los dos había desarrollado la maldición en un ataque de rabia ante el maldito viejo testarudo y Heri se había ofrecido como voluntario para colarse a la escuela.
Las protecciones de la escuela siempre habían sido deficientes con respecto a los animagos y simplemente había entrado volando, andar por ahí lanzando una docena de hechizos de anclaje para la maldición en lugares diferentes. La única habitación que tenia que ser el punto focal era el salón de Defensa pero aparte de eso, Harry había puesto los doce demás anclajes en cualquier lugar accesible que tuviera una ventana abierta en eso momentos. Había al principio optado por salones desocupados donde la clase de Defensa podría ser movida para tratar de evitar la maldición, porque sabía que si cambiaban el salón de clase en las variaciones suficientes podrían evitarla.
Al parecer eso no había pasado. En todo caso, no había sido tan difícil de lanzar en primer lugar, y había sido aun más fácil de deshabilitar.
Asi que, en el lapso de veinte minutos, había deshabilitado completamente la maldición y había garantizado que Remus no se encontrara con ningún extraño, inexplicable, mágicamente inducido evento que resultara con él teniendo que renunciar, ser despedido... o encarcelado.
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La luna llena la paso de nuevo en su forma de murciélago con Remus merodeando por la Casa de los Gritos en su forma Licana y Sirius en la forma de un gran perro negro. Remus y Sirius en realidad habían forcejeado juguetonamente y Harry se sorprendió de que Sirius estuviera dispuesto a hacer algo asi ya que todo lo que bastaba era una pequeña mordida que rompiera la piel para que la enfermedad se transmitiera.
Harry voló por el alto cielo de la habitación, bajando y subiendo, juguetonamente molestando a Sirius que saltaba en al aire tratando de atraparlo. Cuando el sol comenzó a elevarse, su energía había decaído significativamente, Harry y Sirius volvieron a su formas humanas y ayudaron a un exhausto y desgastado Remus de vuelta a la escuela.
Sirius esta vez entro, ayudando a Remus todo el camino hasta la enfermería con un agotado Harry atrás. Sirius insistió que, ahora que era el guardián legal de uno de los estudiantes de la escuela, tenia todo el derecho de visitar a su ahijado, y no veía razón para no hacerlo mientras ayudaba a Remus por todas esas malditas escaleras.
Pomfrey se vio un poco sorprendida de ver a Sirius, pero luego le sonrió a sabiendas mientras ayudaba a Remus a subir a una cama y le aplicaba ungüento a la piel rasgada de sus codos, que sangraban y a algunos rasguños que había provocado en su rostro durante la transformación.
Una vez más, una mirada a Harry y Pomfrey insistió que se fuera a la cama, y Sirius añadió su consentimiento, permitiendo que Harry se saltara las clases de ese día.
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"¿Donde estabas hoy?" una dijo un voz tras él en su asiento en la librería. Harry se giro lentamente en su silla y miro a la chica nacidamuggle de grandes dientes y cabello rizado, de la que casi se había logrado olvidar desde que misteriosamente había dejado de volverlo loco en algún momento de enero.
"¿Que?" pregunto, enfocándose solamente en ella.
"Pregunte donde estabas hoy," repitió Granger.
"Acostado," respondió como si nada. "Estuve enfermo toda la noche y no dormí. Fui a la enfermería esta mañana y Madame Pomfrey me dijo que no fuera a clases, asi que me fui a acostar."
Granger pareció enderezar los hombros sutilmente y camino hasta quedar parada frente a él y tomo una silla, silenciosamente preguntándole si podía sentarse.
Él la miro con aire de sospecha, pero mantuvo su rostro cubierto con inocente curiosidad y asintió para que se sentara. Ella lo hizo, se adelanto y le susurro.
"Lo se," dijo simplemente y con confianza, como si eso significara algo.
Él parpadeo sin comprender. "Tu sabes, ¿que?"
"Se porque no estabas. Siempre estas ausente el día después de la luna llena."
"¿En serio? ¿Y por que es eso?" pregunto Harry aun como si nada.
"Bueno," ella titubeo y miro con precaución alrededor por un momento antes de acercarse a él aun más y susurrar "Tu eres un hombre lobo."
Ella se enderezo y su rostro traicionaba la ligera sensación de satisfacción que sentía por creer que estaba en lo correcto.
Harry continúo mirándola como si nada por un momento antes de bufar y rodar sus ojos.
Se enderezo, cruzo las manos sobre su pecho y le sonrió de medio lado. "Estas equivocada."
Ah. Eso fue satisfactorio.
"¿Que quieres decir con que estoy equivocada?" dijo ella, sonando ligeramente ofendida.
"Quiero decir, que estas equivocada. No soy un hombre lobo."
"¡Si lo eres!"
"No... no lo soy." Harry tomo esa oportunidad para sacar con sutileza su varita y lanzar un encantamiento no verbal de silencio alrededor ya que claramente iban a discutir algo que era potencialmente delicado y no quería correr el riesgo de que alguien escuchara.
"¿Entonces porque siempre faltas a clases el día después de la luna llena?" pregunto testaruda Granger.
"¿En serio? ¿Siempre falto después de la luna llena? No lo había notado. ¿Estás segura? Quiero decir, se que no he perdido un día de clases cada mes, ¿y no hay luna llena todos los meses?"
"Bueno... supongo que no has estado ausente cada luna llena desde el comienzo del año, pero has estado asunte en la mayoría. ¡Y el día después de la luna llena es el único día que faltas!"
"Coincidencia."
"¡No puede ser una coincidencia!"
"Claro que si. A veces la explicación más simple es la correcta. He estado cansado, o enfermo, o tenía ganas de saltarme algunas clases... ¿cinco o seis veces este año? Siempre me aseguro de estar adelantado en todas mis clases, y solo falto días en los que se no perderé nada. Sucede que todas esas veces resultaron caer el día después de la luna llena, asi que solo es coincidencia, nada más. Porque definitivamente no soy un hombre lobo."
"Pero el Profesor Lupin lo es," dijo Granger con absoluta convicción y una mirada dura que lo desafiaba a contradecirlo. "Él siempre esta enfermo durante la luna llena. Se ve cansado y sin vida un par de días antes y se ve horrible los días después. Tiene todas esas cicatrices que son obviamente resultado de la transformación de un hombre lobo, y él ha perdido cada día de clases después de la luna llena, todo el año. El profesor Snape lo ha reemplazado un día cada mes, desde el comienzo del año escolar, y siempre en la luna llena. ¡No puedes decirme que solo es coincidencia! ¡Se lo que he visto!"
La mirada aburrida y desinteresada de Harry había cambiando a una mirada fría y dura durante su discurso y cuando ella por fin dejo de hablar lo suficiente para observar sus alrededores, se estremeció al mirar en esos penetrantes ojos verdes.
"Esta bien, digamos, hipotéticamente, que yo no descarto al instante lo que tienes que decir. ¿Que, exactamente, planeas hacer con esa información?" pregunto Harry con voz baja y fría.
Ella palideció ligeramente y se movió atrás en su silla. "¿Que quieres decir?" pregunto con voz un poco temblorosa.
"¿Que vas a hacer con esta teoría tuya? ¿Planeas contarle a la prensa o algo asi? ¿O te quejaras ante el consejo escolar? ¿Vas a tratar que lo despidan?"
"¿Que? ¡No!" exclamo ella de repente. "¿Porque haría eso?"
Harry frunció el ceño. "¿Porque no lo harías?"
"Porque es un buen profesor. Su clase es agradable y muy educacional. ¡He oído a los chicos mayores hablar sobre algunos de los profesores que han tenido en el pasado! ¿Porque querría deshacerme de uno de los pocos que es bueno?"
Harry se apoyo atrás en su silla, dándole una mirada evaluadora. "Esta bien, ¿porque me cuentas de esto? ¿Porque me explicas esta teoría tuya?"
"Bien... bueno, pensé que tu también eras uno. Eso... y que quizás tu y el Profesor Lupin pasaban ese tiempo juntos o algo asi..."
"No soy un hombre lobo," repitió Harry.
"Está bien, asi que no eres uno. Pero él lo es."
Harry suspiro pesadamente y alejo la mirada. Negarlo sería inútil. Ella estaba convencida y no había nada que él pudiera decir que la hiciera cambiar de parecer.
"Tu... ¿tu pasas la luna llena con él?" le preguntó ella vacilante.
Harry entrecerró los ojos y la examinó de cerca por un largo momento antes de resoplar ligeramente. "Si."
"Pero... ¿no es eso peligroso?"
"No en realidad. No con la poción matalobos. Él mantiene todas sus facultades mentales. Además tomamos otras precauciones, pero su mente esta allí, y no creo que él trate de lastimarme, pero como te dije – tomamos otras precauciones."
Granger tomo una expresión pensativa por un momento antes de mirarlo y darle una pequeña sonrisa. "En realidad es muy amable de tu parte hacer eso." Y con esas palabras, ella se puso de pie y se marcho.
Harry parpadeo mientras ella se marchaba, frunciendo el ceño ligeramente y debatiendo si un hechizo de memoria seria una buena idea. La cosa era que no sabía hace cuanto tiempo ella había estado formulando su teoría del hombre lobo, y siempre odiaba tratar de manipular las memorias de las personas si tenía que alterarlas mas de un par de meses.
Al final suspiro resignado y mentalmente decidió mantener un ojo en Granger de ahora en adelante.
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