– – – – – Renacer Capitulo 23 – – – – –
Unos días después, durante la cena, Harry sintió que se le paraban los pelos de la nuca y que se le ponía la piel de gallina. Frunció el ceño ligeramente pero permaneció calmado por fuera mientras seguía bebiendo su sopa de tomate y tomaba un trozo de su sándwich para comerlo.
La sensación volvió a repetirse y vacilo por un momento, tratando de identificar exactamente qué lo estaba causando. Alguien estaba tratando de lanzarle un hechizo. Estaba seguro. Y esa era una idea molesta. Pero el hechizo no estaba funcionando. Lo alcanzaba pero no estaba funcionando. A los únicos hechizos que era naturalmente inmune era a aquellos que afectaban la mente, y la única persona que tendría el descaro de tratar de lanzarle algún tipo de magia de control mental era Albus Dumbledore.
Se relajo, tratando de atrapar el hechizo la próxima vez que viniera para poder averiguar qué tipo de hechizo era antes que se disolviera en la nada. Cerro sus ojos respiro profundo y espero. Casi dos minutos pasaron antes que algo sucediera y había estado a punto de rendirse.
El hechizo lo alcanzo y lo agarro antes que dejara de funcionar y lo jalo hasta su mente vacía.
De inmediato fue obvio porque este no estaba funcionando cuando los previos intentos de Dumbledore habían entrado a su mente y se habían quedado allí hasta desactivarse. No había contacto visual esta vez para Dumbledore, así que uso un hechizo diferente. Esto era muy beneficial para Harry porque este tipo de hechizo siempre venia con extra energía mental y magia residual de quien la lanzaba.
Harry tenía la sensación de que Dumbledore se estaba volviendo un poco desesperado. Había evitado deliberadamente el contacto directo con los ojos del hombre durante el último mes. La última vez que el hombre había tenido la oportunidad de mirarlo a los ojos había sido cuando fue llamado a la oficina del viejo para reunirse con Sirius antes de las vacaciones de pascua. Dumbledore probablemente había pensado que no era inteligente tratar algo con Sirius en la habitación, ya que al ser un antiguo Auror, probablemente podría detectar cuando un hechizo de compulsión era lanzado.
Y antes de eso Harry había estado evitando contacto directo por meses. Básicamente, desde Navidad. Así que Dumbledore claramente se estaba quedando sin tiempo si quería influenciar a Harry para hacer algo con respecto a la Piedra.
Harry rápidamente comenzó a revisar el hechizo y vio que la primera capa era una fuerte compulsión para girarse y mirar a Dumbledore.
Harry bufo internamente. Al diablo con eso. No iba a hacerle las cosas más fáciles al viejo bastardo. Y desde luego no era algo inaudito que una persona fuera naturalmente inmune a este tipo de manipulación de la mente mágica. No era común, pero se suponía que Harry era 'especial', ¿cierto? Había una maldita profecía que decía que supuestamente tenía el poder de derrotar al Señor Oscuro– de seguro eso contaba para algo.
También parecía que Dumbledore había considerado la posibilidad de que Harry no se girara a mirarlo a los ojos porque habían otras capas del hechizo aparte de la compulsión del '¡date la vuelta y mírame!'.
Preocupación. Trataba de infundir mucha preocupación. Y la necesidad de proteger algo. Este tipo de hechizo no podía ser muy específico, por la manera en que funcionaba, así que este era el tipo de cosa que podía esperar. También parecía querer crecer y fomentar la desconfianza de Harry hacia cualquier persona que considerara poco fiable. Y paranoia.
Interesante... Así que quería aferrarse a cualquier desconfianza que Harry pudiera tener en alguna persona – digamos, si había alguien en la escuela que Harry consideraba poco fiable, lo enfatizaría y lo cargaría de paranoia. Luego lo llenaría con la necesidad de proteger algo.
Parecía una razonable pieza de manipulación mental si estabas desesperado ya que sin más especificaciones no podías hacer nada más. Pero aun así era algo. Esto asumiendo que Harry pensara en el pasillo del tercer piso o cualquier cosa que estuviera allí, o supiera lo suficiente para asumir que eso necesitaba ser protegido de alguien. Cosa que Dumbledore en realidad no tenía razones validas para creer... no en realidad. Aunque, a Hagrid se le habían escapado varias pistas en varias ocasiones a través del año. Sin duda esa era obra de Dumbledore. Y Harry sabía que las probabilidades de Hagrid de proteger su mente eran nulas ya que obviamente era mitad gigante. Los gigantes eran literalmente incapaces de practicar magia mental. Y los mestizos de gigantes eran igual de inútiles. Así que era muy probable que Dumbledore supiera exactamente qué cosas Hagrid había dejado escapar en presencia de Harry.
¿Que era todo lo que Hagrid había dejado escapar? Bueno, había mencionado a 'Fluffy' en algún momento, pero con seguridad el nombre no daba ninguna indicación a qué diablos era 'Fluffy'. En realidad era todo lo contrario.
Y claro está, fue Hagrid a quien se le había colado por primera vez el nombre de 'Nicolas Flamel y Harry obviamente había sabido quien era Flamel. Harry también supo por Hagrid que lo que estuviera en el tercer piso era algo que le pertenecía a Flamel y que Dumbledore y los profesores estaban protegiéndolo 'por Flamel'. Así que, bien, era obviamente razonable que Harry supiera que la cosa en el tercer piso era algo que necesitaba ser protegido.
Agréguenle a eso un poco de paranoia y un poco de desconfianza hacia alguien, y definitivamente haría que una persona comenzara a pensar que esa persona en la que no confiaba intentaría robar el artefacto mágico de Nicolas Flamel. Ah, pero había otra capa en el asunto de 'la desconfianza'. Haría que Harry no confiara en nadie en la escuela con la seguridad de la Piedra... se suponía que Harry tendría una historia de no confiar en los adultos y en la figuras de autoridad debido a su infancia con los Dursley. Bueno, era una suposición, pero era obvio a donde estaba Dumbledore tratando de llegar con todo esto.
Quería que Harry hiciera de héroe. Que protegiera la Piedra de cualquier villano que su mente paranoica creara.
Sintió el hechizo de nuevo y lo ignoro. Volvió a comer su sándwich y su sopa; sonriendo satisfecho para sí mismo, sabiendo que Dumbledore sin duda se estaba frustrando porque Harry no estaba reaccionado de ninguna manera que indicara que su hechizo había funcionando.
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Harry estaba sentado con las piernas cruzadas sobre su cama con las cortinas cerradas. Eran poco más de las cinco de la mañana, del 2 de mayo – sábado – y Harry estaba escaneando su copia del Mapa del Merodeador, observando el punto llamado 'Albus Dumbledore' mientras se movía por sus habitaciones privadas, preparándose para su día.
Dumbledore siempre se levantaba a una hora intempestiva en los días que saldría para una sesión completa del Wizengamot, y hoy habría una de esas sesiones. Era la última sesión completa que el Wizengamot tendría durante el año escolar, y mientras que habrían otros dos días en que Dumbledore saldría de la escuela, esta sería la mejor oportunidad para que Harry fuera por la Piedra. Además, solo en caso que se encontrara con otra protección con la que no pudiera lidiar hoy, sería bueno tener otras dos oportunidades para intentarlo luego.
Harry tenía su mochila lista para el día. Tomaría el mapa y su capa de invisibilidad de piel de Lethifold con él cuando dejara su dormitorio y guardaría el mapa en la mochila cuando ya no necesitara llevarlo con él.
En la mochila ya tenía una de las Cajas Evanescentes, con la otra ya en posición en Godric's Hollow en su estudio privado donde había instruido a Dobby que la dejara y no la tocara, aunque brillara, señalando que había algo en ella. Le había dicho que la dejara sola, pero que se asegurara que estuviera protegida y que si llegaba a estar bajo amenaza, se la llevara y la escondiera en un lugar seguro de inmediato.
Harry continúo observando el mapa mientras el punto de Dumbledore salía de su habitación privada, a través de un pasaje escondido hasta su oficina. Se movió allí por un minuto antes de dirigirse al flu y luego su punto desapareció del mapa.
Los labios de Harry formaron una sonrisa y de inmediato cambio su atención al pasillo del tercer piso que en estos momentos estaba siendo vigilado por Argus Filch, el cuidador squib y su maldita gata endemoniada.
Los Profesores tendían a mantenerse despiertos hasta tarde los viernes por la noche corrigiendo pruebas para así poder tener la mañana del día sábado libre, y ninguno de ellos estaba dispuesto a hacer guardia tan temprano un sábado. Hoy no fue la excepción y la sonrisa de Harry aumento.
Harry saco su varita y lanzo un complejo hechizo para no ser notado de ninguna manera a su alrededor. Funcionaba como los repelentes contra muggles que usaban en lugares como el Caldero Chorreante, la entrada muggle del Ministerio o San Mungo. En el momento en que los ojos de alguien se posaran sobre él, sin darse cuenta de lo que sucedía, tendrían la urgente sensación de mirar hacia otro lado sin verlo en realidad. Había ocupado una versión muy avanzada del hechizo que incluso funcionaba en animales y otras criaturas – eso incluiría a la gata de Filch, la señora Norris yFluffy.
Con ese hechizo aplicado, comenzó a lanzar sobre él otros hechizos sencillos, como un hechizo que enmascararía sus ruidos, incluido el sonido de sus pasos y su respiración. Una vez que estuvo seguro que todos los hechizos estaban bien ubicados se puso la mochila y luego se cubrió con la capa, incluida la capucha, asegurándola bien sobre su rostro. Doblo el mapa, pero no lo desactivo, y salió de su cama por entre las cortinas. Uso un hechizo sencillo para mantenerlas cerradas ya que sabía que sus compañeros no lo molestarían si estaban cerradas, si es que alguno de ellos despertara tan temprano por alguna extraña razón.
En silencio salió de su dormitorio, bajó las escaleras y salió de la sala común. Tuvo suerte de no encontrar ni a una sola persona desde su camino desde la Torre Ravenclaw hasta el pasillo del tercer piso. Se detuvo tras una estatua y reviso el mapa bajo la capa de invisibilidad. El punto que indicaba a Filch estaba caminando por el pasillo frente a la puerta prohibida, lentamente acercándose a la dirección de Harry. La señora Norris se estaba paseando frente a la maldita puerta y Harry bufo medio molesto.
Aunque en realidad no era un problema.
Una vez que Filch pasó a su lado y doblo al siguiente pasillo, Harry se dirigió con rapidez a la puerta prohibida y en silencio maniobro alrededor de la gata que estaba enteramente ajena a su presencia allí. Llego a la puerta, saco su varita y en silencio abrió la cerradura con un simple alohomora mientras rodaba sus ojos ante la idiota simplicidad de las supuestas protecciones.
Las orejas de la gata se levantaron al oír el suave click de la cerradura y se dio la vuelta, observando con agudeza la puerta con obvia sospecha. Había muchos rumores sobre esta gata entre los estudiantes. Algunos creían que era mitad kneazle ya que obviamente era más inteligente de lo que un gato normal podía ser. El hecho de que Filch fuera un squib excluía la posibilidad de un vínculo familiar que pudiera explicar su intelecto. Algunos insistían que en realidad era una animaga – cosa que era risible – mientras que otros decían que había sido una humana que había sido maldecida para pasar el resto de su vida como gata. Otra vez, una estupidez.
Harry estaba bastante seguro que la teoría del kneazle era la correcta, y ella actualmente estaba fulminando con la mirada el espacio vacío, observando por señales de un intruso o alguna persona no confiable. Sin embargo con el hechizo repelente, combinado con la capa, estaba impedida de ver algo. Harry saco su varita por entre la capa, apunto a la gata y lanzo un ligero confundus. La gata se movió como embriagada por un momento antes de alegarse.
Abrió la puerta y se encontró a un gigantesco perro de tres cabeza, durmiendo profundamente, en el centro de la habitación. Entró, el hechizo de silencio impedía que sus movimientos causaran ruido. Sin embargo cuando cerró la puerta, se rompió el silencio, y una de las orejas del perro se movió y este comenzó a despertar.
Harry con rapidez saco su varita y lanzo un hechizo de silencio que envolviera toda la habitación para que así ningún ruido se oyera desde el pasillo, y lanzo un hechizo de tiempo sobre ella para que la barrera de silencio se disolviera en cinco horas. Luego convoco un arpa que comenzó a tocar una suave melodía. Le tomo como dos minutos prepararlo todo y en ese tiempo el cerbero había despertado lo suficiente como para abrir sus ojos y mirar alrededor de la habitación en confusión.
Incluso se había puesto de pie cuando conjuro el arpa y le gruño de manera amenazadora. Había estado a punto de atacarla cuando Harry la hizo tocar música.
Fue casi cómico lo rápido que la maldita bestia se quedo dormida después de eso. Harry uso un simple hechizo de levitación para levantar la trampilla al lado de la bestia, y luego uso el mismo hechizo de auto levitación que usaba Sprout cada vez que bajaba por al agujero.
Conjuro unas llamas azules y las hizo bajar antes que él. No solo iluminaron el espacio oscuro, también alejaron al Lazo del Diablo y descendió a través de la peligrosa planta sin siquiera tocar una de sus ramas.
Siguió por el familiar pasillo descendente hasta la habitación de las llaves, pero las ignoro por el momento y se dedico a desactivar las protecciones alrededor de la puerta y la alarma que avisaría a Dumbledore de que había un intruso.
Le tomo unos ocho minutos desactivar la puerta, pero solo porque había estado practicando y sabía que esperar. Sin duda le habría tomado mucho más tiempo si no hubiera venido preparado.
Finalmente satisfecho de que las protecciones hubieran cedido, apunto su varita hacia la llave correcta que estaba volando entre las demás y susurro una versión oscura de un hechizo de convocación que interrumpió las protecciones anti convocaciones.
La llave voló por los aires y llego hasta su mano. Harry bufo una vez más, ante la obscena facilidad con la que se había enfrentado a las cosas hasta ahora, pero se recordó que ahora estaba entrando en terreno desconocido.
Inserto la llave en la pesada puerta de madera, la abrió y luego guardo la llave en su mochila. La liberaría una vez que volviera. Empujo la puerta y entro vacilante. La habitación estaba completamente oscura, sus Vista Negra le mostro varios objetos mágicos adelante. Al entrar más en la habitación, se encendieron luces y vio un gigantesco tablero de ajedrez. Las piezas eran de piedra y más grandes que un mago adulto.
Harry se quedo parado allí, por un momento tratando de comprender lo que estaba viendo. Era obvio quien estaba detrás de esto. Si Sprout estaba tras el Lazo del Diablo, Flitwick probablemente estaba tras las llaves encantadas y Harry apostaría que McGonagall estaba detrás de las piezas gigantes de ajedrez. Pudo decir con solo verlas que estaban animadas. Era una versión mucho más avanzada y poderosade los encantamientos de los juegos de ajedrez mágico, donde las piezas se destruían unas a otras en un violento juego de estrategia, y que volvían de inmediato a su posición original una vez que el juego terminaba.
La única diferencia real entre estas piezas de ajedrez y las piezas normales del ajedrez mágico era que estas eran mucho más grandes y las espadas y lanzas que sostenían eran obviamente muy filosas.
Harry se paró a un lado del tablero de ajedrez y comenzó a mover su varita en una serie de gestos complejos mientras lanzaba un hechizo de detección tras otro, analizando que ocultas medidas de precaución estaban escondidas en la habitación, porque dudaba que un simple partido de ajedrez sería la única protección en este lugar.
Muchos de los hechizos escondidos que estaban en la sala de las llaves también estaban aquí en esta habitación. La red mágica que atraparía la Piedra también estaba aquí, como sospechaba y por lo que podía ver, en el momento en que el juego de ajedrez fuera activado, un hechizo registraría los movimientos utilizados. Harry no podía imaginar qué razón válida podrían tener para eso, pero tendría que desactivarlo primero. Esperaba poder dejar la serie de habitaciones sin una evidencia de que había estado aquí.
También había encantamientos al azar en el tablero de ajedrez, y cuando los pisara enviaría una alarma a la oficina del Director. Básicamente era el mismo hechizo que había estado en la puerta y no tendría problemas en desactivarlos.
Harry comenzó a trabajar, desactivando todo a la distancia sin acercarse demasiado al tablero de ajedrez. Una vez que tuvo seguro que todo estuvo desactivado se detuvo un momento y debatió que hacer en realidad con el tablero. ¿Se molestaría en jugar el maldito juego, o simplemente desactivaría el encantamiento?
Desactivar el innegable encantamiento de alto nivel de McGonagall seria permanente. No podría hacer que se reactivara cuando terminara. Sin embargo, era algo que solo un mago muy poderoso podía hacer, así que nadie podría decir que un estudiante lo había hecho, cuando descubrieran que ya no estaba la Piedra.
Mientras que era conocido que Harry Potter era excepcionalmente talentoso, solo tenía once años y nadie creería que él tenía la capacidad como para desactivar un hechizo tan poderoso. Así que mientras tenía la desventaja de dejar evidencia de que alguien había estado aquí, esa evidencia en realidad alejaría la atención de Harry...
Pero también estaba el asunto del tiempo. ¿Que tomaría menos tiempo? ¿Jugar el juego o desactivar el encantamiento? Eso era debatible. También dependía de la dificultad con la que estuviera programado este juego. Viendo que estas supuestas 'protecciones' estaban puestas para que Harry pudiera pasarlas y Dumbledore no tendría medios de cómo saber que Harry sabia como jugar ajedrez, mucho menos si era bueno en eso, Harry imaginaba que la dificultad no sería muy alta.
Así que era muy posible que fuera más fácil solo jugar el juego.
Así que decidió hacer eso.
Harry entro al gigantesco tablero de ajedrez, y aunque estaba bajo la capa y los hechizos para no ser detectado, las enormes piezas de piedra de inmediato cobraron vida, notando su presencia. Harry sabía que no podría pasar sin jugar. Pudo sentir la barrera mágica que cubría toda la parte trasera y que le impediría el paso. Pasó un breve momento haciendo un plan de ataque antes de comenzar
"Peón a e4," dijo con voz clara y autoritaria, y las gigantes piezas de piedra se pusieron en posición. Los negros respondieron moviendo su Peón a c6.
"Peón a d4," dijo después y un Peón se movió a d5. Luego Harry movió su caballero a c3 mientras los negros enviaron un peón a capturar a su primer peón en e4. De inmediato siguiendo esa jugada, Harry envío a su otro caballero a e4 donde el peón negro fue despedazado con dureza. Los negros movieron su caballero a f6.
Harry se detuvo, mirando el tablero, su mente revoloteando con opciones que podrían hacer este juego lo más corto posible. "Reina a d3," dijo, sintiendo una sonrisa asomarse en sus labios. Casi rio cuando el peón se movió a e5 justo como había esperado. Harry movió su peón de d4 a e5, capturando otro peón negro y dejando una pila de escombros en su lugar.
La Reina negra se movió a a5, poniéndolo en jaque, pero no estaba preocupado. Los negros estaban haciendo justo lo que tenía planeado... Harry movió su Alfil a d2 y los negros movieron su Reina a e5, tomando el lugar que el peón de Harry había tomado un momento antes con un fuerte despliegue de brutalidad.
La sonrisa de Harry cuando ordeno a su torre bloquear el lado libre de la Reina aumento. El Caballero negro se movió a e5, demoliendo al Caballero de Harry en un espectacular despliegue de violencia. Pero no importaba. Harry movió su Reina a d8 y dijo "Jaque," sabiendo que perdería su reina, pero en una movida más no importaría.
Como era de esperar, los negros movieron su Rey a d8, despedazando la Reina de Harry. El Alfil de Harry se movió a g5 un momento después y no podía negarse que el juego había terminado. Los negros habían perdido. No había manera de ganar.
Torre a d8 y jaque mate.
Juego terminado en diez movidas. Las gigantescas piezas animadas de ajedrez hicieron una reverencia y Harry viola magia moverse permitiéndole la pasada entre las piezas de ajedrez.
Apenas salió del tablero las piezas comenzaron a reordenarse. Los escombros desaparecieron, al igual que el polvo y para cuando alcanzo la pesada puerta de madera, el tablero esta impecable como si nada hubiera sucedido.
Genial.
Harry con cuidado se deslizo a través de la puerta hacia la otra habitación y cerró tras él. En su primera inspección, la habitación parecía estar vacía, excepto por un gran armario en medio del lugar. Harry se quedo a un lado y comenzó a lanzar hechizos de detección, deshabilitando los más comunes apenas se encontraba con ellos. Ya no habían tantos – claramente asumían que a estas alturas ya se habrían activado la mayoría de las alarmas.
El único nuevo que revelo uno de sus hechizos era una línea brillante en el suelo. Pudo notar que estaba conectada al gran armario, cruzar la línea causaría que se abriera el armario. Desafortunadamente, también estaba conectada con la puerta de salida. Al parecer la puerta no se abriría a menos que lidiara con el armario. Sabía que podría desactivarlo con tiempo suficiente, pero teoréticamente lo que estuviera adentro del armario estaría en un nivel para que el 'Harry de primer año' pudiera enfrentar, así que lidiar con lo que estuviera adentro le tomaría menos tiempo que tratar de desactivarlo.
Suspirando en silencio, Harry cruzo la línea. La puerta de la alacena se abrió y por un momento, Harry no vio nada más que oscuridad. Una tenue forma oscura pareció salir desde adentro y cambio y se transformo frente a sus ojos. Antes de saber lo que estaba pasando, la forma se convirtió en... si mismo. Pero era mayor y estaba arrodillado, llorando sobre un cadáver que tenía entre sus brazos.
Era Tom. Estaba muerto. Pero de alguna manera Harry sabía que el cuerpo muerto de Tom estaba realmente muerto, muerto. Este era Tom sin más dispositivos de seguridad. Sin más horcruxes. Lo que estaba viendo ahora era...
Harry ahogo el sonido horrorizado que quería escapar de su garganta, aunque igual no habría salido nada debido al hechizo de silencio. Meneo su cabeza confundido, aturdido y desconcertado por un momento antes de poder controlar el horror que retorcía su estomago para que mente racional pudiera luchar contra la visión.
Lo que estaba viendo era su más grande temor. Él, condenando a vivir una y otra vez, renaciendo eternamente – solo. Porque Tom estaba muerto. Muerto para siempre.
Boggart. Le dijo su mente y se sintió como un idiota por dejar que una ilusión lo afectara con tanta fuerza.
¡Es solo un maldito boggart! ¡Contrólate estúpido idiota!
Harry apunto su varita hacia la escena frente a él y trato de imaginar algo divertido en vez de la aterradora imagen de la que estaba siendo testigo.
"¡Riddiculus!" grito Harry aunque ningún sonido escapo de su hechizo de silencio. Aun así el hechizo alcanzo a su yo mayor y al Tom que estaban en el piso frente a él.
La escena cambio de repente y en vez de él con un Tom muerto en los brazos, estaba él mismo sentado con las piernas cruzadas con Tom como gato que yacía de espalda sobre su regazo mientras Harry le rascaba la barriga y el Tom gato siseaba en obvia molestia mientras trataba de rasguñarle la mano.
Una débil sonrisa escapo de su pecho y una triste sonrisa cubrió su rostro. El Boggart desapareció de inmediato y lo sombra oscura volvió al armario.
Harry cerró los ojos y suspiro pesadamente antes de abrirlos y notar que la puerta al otro lado de la habitación estaba abierta. Bufo y rodo sus ojos. Qué tipo de 'protección' se suponía que era un Boggart? ¿Acaso debía asustar tanto a una persona que se rendiría en su búsqueda de la Piedra, aun después de haber llegado tan lejos? No. Eso era absurdo. Todo este asunto era una estupidez absurda.
Suspirando frustrado comenzó a caminar y cruzo la puerta. Paso por un corto pasillo que lo llevo hasta otra gran habitación. Harry se detuvo en la entrada de la nueva habitación, y saco su varita para chequear por hechizos. Encontró uno en la entrada casi de inmediato. Era una especie de hechizo de fuego. Al parecer apenas entrara a la habitación, fuego cubriría la entrada impidiéndole la salida.
Frunció el ceño y pensó en que necesitaría para desactivarlo. Le tomaría un tiempo. Sus ojos recorrieron la habitación y se posaron en una mesa al centro, y por lo que podía ver desde donde se encontraba, tenia encima varias botellas de poción de diferentes colores y tamaños en una fila.
Harry levanto las cejas antes que una sonrisa cubriera su rostro.
Claro. Está, supuestamente, debía ser una prueba que él, un chico de once años normal podía pasar. Así que obviamente la solución debía estar en la habitación en alguna parte. Y parecía estar provista de una manera bastante obvia.
Bien, así que probablemente le presentaría una manera de pasar a través del fuego. De lo que necesitaba preocuparse ahora era de los hechizos escondidos en la habitación. Lanzo nuevamente toda su gama de hechizos de detección y se encontró con los demás hechizos que estaban presentes en las otras habitaciones. Pero el hechizo de red, no estaba presente aquí. Por lo que sabía de estas habitaciones, y por su mapa, estaba seguro que esta era la última habitación antes de la habitación con la Piedra. Así que si el teórico ladrón lograba sacar la Piedra de la otra habitación y se marchaba, de seguro guardaría la Piedra en un bolsillo o algo así. Luego pasaría por esta habitación y la Piedra aun seguiría donde la había puesto. Pero cuando pasara por la habitación con el Boggart el hechizo de red se activaría y la Piedra desaparecería, probablemente sin que el ladrón lo notara
Harry desactivo todos los hechizos de detección antes de cruzar la puerta. Finalmente decidiendo que no podía perder más tiempo, comenzó caminar y una muralla de llamas purpura se formo tras él. En el lado opuesto de la habitación, en la otra puerta, se formo una muralla de llamas negras.
Harry caminó hacia la mesa y la examino por un breve momento. La mesa tenía siete botellas diferentes de poción y además de las pociones había un pergamino con... ¿un acertijo escrito?
Harry lo leyó y bufo. ¿Estaera una protección? ¿Un maldito acertijo lógico?
Por supuesto, tenía que admitir que había un gran número de magos que no poseían ni una pizca de razonamiento lógico en sus mentes. Así que quizás era una 'protección' razonable.
El acertijo tenía una manera bastante pomposa de decir que tres de las pociones eran veneno, dos eran vino, una haría pasar a la persona que la bebiera a través del fuego negro y la otra a través del fuego purpura. Solo tenían que descifrar el enigma para saber cual era cual.
Frunció el ceño otra vez y comenzó a oler cada poción, observo su color y su consistencia. Le tomo treinta segundos saber, sin resolver el acertijo, que pociones eran las que lo harían cruzar el fuego.
Sin embargo, ya que estaba seguro que Snape estaba tras esto y el hombre era un bastardo tramposo, leyó el acertijo y lo resolvió en su mente, por si acaso. Aunque no fue necesario, porque estaba en lo correcto. La poción para pasar a través de las llamas negras estaba en el frasco más pequeño, y la poción para pasar a través de las llamas purpuras estaba en una botella redonda al final de la fila.
Harry tomo un sorbo rápido de la botella pequeña, bebiendo la mitad de su contenido y sintió un frio en su estomago por un momento antes que se esparciera en su venas como una oleada. Dejo la botella a un lado y cruzo las llamas como si no estuvieran allí.
Se encontró entrando a la última sala, vacilante. Con rapidez comenzó a mover su varita, lanzando cada posible hechizo de detección en el que podía pensar. También estaba ausente aquí el hechizo de red, como había esperado. Había una pequeña cantidad de hechizos de alarma dispersos por allí. Una piedra hechizada por allí, otra por allá; una línea en el piso, una cortina de detección de magia que cubría el centro de la habitación, todos lanzados con diferentes tipos de ramas mágicas para tratar de pillar a alguien con algo sencillo porque simplemente no sabrían que buscar.
Pero Harry recordaba con mucha claridad cada hechizo revelador que había leído, y estaba decidido a ser bastante exhaustivo. Le tomo diez minutos de tediosa labor lograr que todos los hechizos de detección en la habitación estuvieran desactivaos o destruidos.
Finalmente satisfecho con el conocimiento de que ya había hecho más de lo posible, continuo pensando que si era atrapado era porque lo merecía ya que Albus Dumbledore obviamente conocía mas magia escondida de lo que había imaginado, Harry caminó hasta el centro de la sala y se encontró de frente al gran Espejo de Oesed.
Se encontró fulminando con la mirada al espejo por un momento. Aun estaba bajo la capa así que no había nada que el espejo pudiera reflejar y Harry sabía que tendría que revelarse ante el espejo para que funcionara, pero odiaba la idea de tener que enfrentarse a la maldita cosa otra vez.
Había sabido que probablemente estaba aquí, pero aun no lograba comprender porque. Comenzó a lanzar una serie de hechizos hacia el espejo para poder identificar qué tipo de cosas se le habían añadido para saber para qué diablos Dumbledore lo necesitaba aquí. Había estado limitado la última vez en qué tipo de hechizos de detección de magia había podido usar ya que Dumbledore había estado allí espiándolo, pero pudo notar que algo de la magia en el espejo estaba diferente.
Al parecer había algún tipo de magia que activaría una acción si respondía a una necesidad definida. El espejo detectaría la necesidad de la misma manera en que detectaba los deseos de las personas. Así que si tú deseabasla cosa apropiada, respondería haciendo... algo.
Finalmente bufando molesto, Harry se saco la capucha revelando su cabeza. Dio unos cuantos pasos hacia adelante para mirarse en el espejo.
En primera inspección, solo lo mostraba parado allí – otra vez era mayor, pero esta vez lucía como cuando había tomado la poción envejecedora y tenia veintiún años – y parado a su lado estaba Tom, sólo que ahora él lucía como cuando tenía veintiuno. Harry casi se rio de sí mismo por lo pequeños cambios en su 'más grande deseo'. Ah, nunca podría negar el hecho que era un vanidoso de mierda.
Pero esto no lo ayudaría en nada en esta situación. Obviamente, el espejo estaba siendo usado para determinar que querías hacer con la Piedra. Si tú querías la Piedra para hacer oro, probablemente te mostraría rodeado de oro y riquezas. Si querías la Piedra para lograr la inmortalidad, probablemente te mostraría bebiendo el Elixir de la Vida. Pero Harry no quería nada de eso.
Ya tenía una montaña de dinero por las bóvedas Valerius además de las bóvedas Potter– claro que no tendría nada hasta cumplir los diecisiete, pero en realidad... no era problema. Tampoco necesitaba la inmortalidad que le daba la Piedra, aunque de seguro no serial algo tan malo y podría tomar ventaja de eso en algún momento... pero no era para eso que quería la Piedra.
Una cosa potencial que 'deseaba' era darle la Piedra a Tom... pero en realidad tampoco la quería para eso. Con toda seguridad, no tenía intención de 'darle' la Piedra a Tom. Iba a compartirlacon él, porque de seguro no se iba a separar de la maldita cosa. Él la quería.
La quería desde que había cumplido los veinte. Él y Tom habían tratado de robar la maldita cosa durante varios años. Y mientras que la quería para algunas cosas en específico en ese entonces, ahora la quería sólo porque no había podido conseguirla antes.
Era como un brillante juguete que había querido cuando niño, pero había aceptado que nunca conseguiría porque era demasiado costoso o raro y ahora se le presentaba la oportunidad de conseguirla, y aunque en realidad no la necesitabapara nada en específico, ¡Aun la quería!
Harry parpadeo, pausando sus pensamientos cuando su reflejo repentinamente comenzó a cambiar. Tom desapareció del reflejo y en vez de eso apareció la cabeza de Harry flotando, tal como estaba haciéndolo ahora y sonriéndole. Su mano apareció separando la capa y haciéndola a un lado, revelando el cuerpo de Harry abajo. La mano entro a su bolsillo y luego salió con la Piedra Filosofal. La sonrisa del Harry aumento y la mano volvió al bolsillo y de repente Harry sintió un peso aparecer de la nada en su bolsillo real.
El reflejo pareció reír ante la expresión de sorpresa en el rostro del verdadero Harry y volvió a cubrir su cuerpo con la capa de invisibilidad.
El verdadero Harry metió la mano a su bolsillo y saco... la Piedra.
Sintió que reía por el shock durante un momento mientras sacaba la Piedra de abajo de la capa para poder observar que de verdad era real. Su Vista le dijo que lo era, debido a la enorme cantidad de poder mágico que rodaba de ella como humo de un trozo de hielo seco, que sólo Harry podía ver. Otra risa se le escapo, aunque ningún sonido se podía oír debido al hechizo de silencio.
Harry procedió entonces a reír de manera histérica que se transformo en una risa maniaca antes de calmarse. Se saco su mochila del hombro y la dejo en el piso, haciendo su capa a un lado para ver lo que estaba haciendo. Saco la caja de la mochila, le echo una última mirada a la Piedra y contuvo la risa que amenazaba escapar una vez más, abrió la caja y guardo la Piedra en ella. La toco con su varita, en silencio encantando el código de activación y sintió la magia surgir. Abrió de nuevo la caja y la encontró vacía.
Guardo la caja de nuevo en su mochila, se la echo al hombro, reaseguro su capa de invisibilidad... y se fue.
–
Al dejar las demás salas y pasillo no tuvo ningún inconveniente, cosa que fue un alivio. Había desactivado definitivamente todos los hechizos de protección y seguridad al entrar, así que marcharse no había sido un problema. El set de ajedrez no lo había hecho jugar otra partida para poder irse. Simplemente había pasado a través de ellos. Cerró la puerta con la llave voladora y luego la dejo libre para que volara por el aire con las demás.
Algunas llamas azules conjuradas separaron el cielo del Lazo del Diablo y se levito hacia arriba, a través de la trampilla abierta. Fluffy aun estaba dormido. Con cuidado cerró la trampilla y cancelo el hechizo de música antes de salir por la puerta y cerrarla. Filch pasó a su lado sin que lo notara y diez minutos después estaba volviendo a su dormitorio, sintiéndose extremadamente complacido consigo mismo.
– –
Harry entro volando por la ventana de la casa de los gritos y rápidamente se transformo a su forma humana y aterrizo de pie. Sirius ya estaba sentado frente a Remus conversando casualmente. Se giraron y le sonrieron a Harry mientras se estiraba, luego se sentó en el piso entre los dos.
"Hola, Harry," lo saludo Sirius mientras Harry se acomodaba en el suelo.
"Hola Sirius," respondió con facilidad Harry luego se giro y le hizo un gesto con la cabeza a Remus que le sonrió cansado. Se habían visto hace una hora antes, así que los saludos no eran enteramente necesarios.
Era fines de mayo, y una vez más estaban reunidos para la luna llena. Las semanas habían pasado rápido para Harry. Las cosas se habían vuelto un poco más agitadas y orientadas durante las últimas semanas en la escuela ya que los exámenes de fin de semestre serian en una semana. Los Ravenclaws estaban especialmente dedicados a sus estudios, así que sus compañeros habían estado bastante enfocados.
Harry, por la mayor parte, simplemente se había relajado entre el caos. Su grupo de estudio con Boot, Li, Patil, y Draco, Theo y Daphne había comenzado a reunirse tres veces por semana a insistencia de su grupo Ravenclaw. A los Slytherins no les había molestado, y no iban a admitir la ayuda que les prestaban los Ravenclaw.
Harry había estado pendiente de su mapa para chequear si alguien había bajado a las cámaras para revisar si había pasado algo, y divertidamente, nadie lo había hecho. Sprout y Hagrid continuaron sus visitas semanales a las primeras habitaciones, cosa que sugería que nadie había notado que la Piedra ya no estaba. Harry con frecuencia tenía que poner burbujas de silencio a su alrededor para poder tener unas buenas carcajadas por lo divertido que estaba de que nadie notara aun que se había robado la Piedra.
Aunque sospechaba que Dumbledore probablemente pronto se daría cuenta. El viejo siguió lanzándole pequeños hechizos de vez en cuando para obligarlo a mirarlo a los ojos, o para que fuera a investigar el tercer piso, pero sus intentos habían cesado la semana anterior. Probable se dio cuenta que si Harry no estaba inclinado ya a investigar la Piedra, era demasiado tarde para introducir la idea. Harry ya se habría marchado de Hogwarts en esta fecha el próximo mes. Simplemente no había suficiente tiempo para hacer nada.
"Así que, Harry – ¿cómo va el estudio?" pregunto Sirius sacando a Harry de sus pensamientos. "Ya que estas en Ravenclaw, ¿imagino que todos están comenzando a abarrotarse para los exámenes?"
Harry lo miro. "¿Abarrotarse? Subestimas a los Ravenclaw. Han estado estudiando todo el mes. De hecho, están comenzando a volverse un poco locos – en especial los mayores– y, de verdad, es bastante tedioso para mí porque no necesito estudiar como lo hacen mis compañeros. Por la memoria eidética y todo eso. Puedo citar cualquier página de cualquiera de mis libros de texto, y podría recitar las lecturas de cada clase a la que asistí palabra por palabra, así que cuando tiene que ver con pruebas estándar de conocimiento, no tengo problemas. Para mí, la única parte que necesito repasar es la parte practica. Ustedes saben – lanzar los hechizos y eso, y no hay mucho énfasis en eso para los de primer año."
Sirius rio y meneo la cabeza. "Esa habría sido una habilidad muy útil para cuando estuve en la escuela. Definitivamente te envidio."
"En realidad podrías haber tenido buenas notas de esa manera," bromeo Remus y Sirius le dio una palmadita en el brazo.
"¡Tenía buenas notas cuando importaba!" Sirius dijo defensivo. "Entre al programa de entrenamiento de Aurores sin problemas, ¿no es así?"
"Jamás habrías pasado tus EXTASIS de no ser por Lily," dijo Remus sonriendo con cariño.
"Si... Lils siempre fue buena en pociones; y yo apestaba."
Harry le sonrió con suavidad a ambos por un momento antes de aclarar su garganta para tomar el tema que había querido discutir con Sirius. Esta era la última luna llena antes del fin del año escolar, así que era la última oportunidad de hablar con Sirius en persona antes de salir de clases.
"¿Oye, Sirius?"
"¿Si?"
"Estaba esperando pedirte algo antes del término del año escolar."
"¿Que sucede?" dijo Sirius posando toda su atención en Harry.
"Bueno, ahora que tienes custodia total sobre mí, ¿podrías escribirle a Dumbledore y pedirle que cambie el control de su Hechizo de interceptación de correo hacia ti en vez de él?"
Sirius parecía totalmente desconcertado y Remus estaba frunciendo el ceño.
"¿Hechizo de interceptación de correo?" pregunto Sirius, expresando su confusión.
"Sí, quiero decir... los Goblins me explicaron en agosto que habían detectado un hechizo que estaba re direccionando todo mi correo hacia mi 'guardián mágico' para que él pudiera revisarlo y de esa manera asegurase que no me estaban mandando nada peligroso. Y es por eso que no estaba recibiendo ninguna de las declaraciones de mi bóveda. Él también 'intercepta' todo el 'correo de mis fans', pero supongo que eso no me molesta. Sólo puedo imaginar lo vergonzoso que sería estar sentado en la mesa Ravenclaw para el desayuno y recibir una montonera de cartas de extraños por un evento que técnicamente recuerdo, pero en el que personalmente no tuve nada que ver."
"¿Estás diciendo que crees que Dumbledore revisa tu correo? ¿Y no te lo entrega?" pregunto Remus, luciendo más molesto que cansado, que era decir mucho considerando que la luna llena aparecería en menos de una hora."
"Sé que lo hace. Quiero decir, hay cartas que sé debí recibir, pero no lo hice. En realidad es bastante irritante, ya que en realidad no tengo idea de lo que no me está entregado y que es lo que considera apropiado. Supuse que ustedes sabían sobre esto, ya que es una de esas 'cosas de protección'," Harry se detuvo parpadeando en aparente confusión. "Supuse que Dumbledore al menos te habría dicho a ti, Sirius."
Sirius estaba frunciendo el ceño mientras observaba sus manos, que estaban empuñadas en su regazo. "No... él no lo ha mencionado," dijo Sirius con un ligero tono de amargo sarcasmo.
"Sí, bueno, pídele que lo cambie o te lo pase a ti. Él ya no es mi guardián legal, así que no tiene derecho de interceptar mi correo. Podríamos hacer que todo llegue directo a mí, o podríamos lanzar nuestro propio hechizo de re-dirección del correo para enviarlo a casa donde tú lo podrías sortear para ver que me enviarás al colegio. Aunque podemos esperar hasta el próximo año escolar para eso.
"Si... lo contactare mañana. Estoy feliz de que te hayas entrado de esto Harry. Yo me encargare ahora."
Harry mantuvo su expresión neutral y asintió; aplastando la sonrisa que quería aparecer en sus labios.
"Bien. Gracias."
Sirius dejo de fruncir el ceño y miro a Harry por un especulativo momento con ojos ligeramente entrecerrados. Harry le parpadeo inocente y luego de mirarse mutuamente en silencio Sirius pareció suspirar derrotado y sacudió la cabeza. Lucía un poco decepcionado pero la expresión rápidamente desapareció de su rostro cuando Sirius cambio el tema preguntándole a Remus algo sobre un libro que le había prestado a Sirius la semana anterior.
Harry frunció el ceño ligeramente antes de bufar en silencio y unirse a su conversación. Sirius veía dentro de él con mucha facilidad a veces. Sin duda Sirius sabia que Harry nunca sería tan inocente para creer que Dumbledore estaba interceptando su correo solo para protegerlo... o al menos, no lo aceptaría con tanta facilidad, como había fingido hacerlo hace unos momentos. Sirius ya lo conocía lo suficientemente bien para saber que 'ser protegido' de esa manera molestaría mucho a Harry. Sin duda Sirius también se había dado cuenta que la razón por la que Harry no había armado un escándalo al respecto hasta ahora era porque eso llamaría la atención de Dumbledore y crearía sospecha y escrutinio sobre sus acciones.
Sirius era un hombre inteligente, Harry podía reconocer eso. A veces demasiado inteligente. Harry sabía que tendría que lidiar con eso en algún momento, o después le traería muchos problemas.
– –
Harry marcó la última pregunta de su examen de Pociones y dejo la pluma en el escritorio antes de apoyarse hacia atrás en su asiento y estirar los brazos sobre su cabeza moviendo su cuello de lado a lado para soltar los músculos que se habían anudado por estar encorvado sobre el papel los últimos cuarenta minutos. Con la parte escrita terminada. Ahora venia la parte practica, pero primero...
Harry se levanto de su asiento y tomo su examen antes de comenzar a caminar hacia la parte de adelante de la sala de clases. Varios de sus compañeros lo observaron y algunos estaban frunciendo el ceño ligeramente, o luciendo nerviosos y miserables. Era el primero en terminar – que gran sorpresa.
Dejo el pergamino en el escritorio de Snape y él hombre levanto la mirada de lo que estaba anotando con su pluma.
"Potter," dijo Snape en voz baja, llamando la atención Harry hacia él y deteniendo su regreso a su escritorio.
"¿Si, Profesor?" respondió Harry igual en voz baja.
"Hay algo que necesito discutir con usted, permanezca después de clases."
Una leve sonrisa comenzó a aparecer en sus labios, pero pudo contenerla. "Por supuesto, Profesor," respondió Harry y regreso a su escritorio donde saco su caldero y comenzó a preparar la poción que estaba escrita en el pizarrón.
Harry estaba bastante seguro de saber que quería 'discutir' con él ya que había vito las notas tomadas por su pluma encantada sorbe los sucedido en el mapa en estos ultimo dos días. Dumbledore al fin había bajado y había descubierto que la Piedra de Flamel no estaba. Harry encontraba especialmente divertido que hubiera tomado tanto tiempo para que fuera notada su ausencia. Había pasado más de un mes desde que la había robado.
De acuerdo a las transcripciones de los movimientos de Dumbledore, había llamado a una reunión de profesores ayer, bastante tarde, después del toque de queda. Todos los jefes de casa, otros profesores y personal, incluidos Hagrid, Remus, y Filch habían estados presentes en la habitación con él. Parte de Harry deseaba saber que había sucedido en esa habitación, pero por el mapa pudo determinar que había durado cuarenta minutos antes de terminar.
Hagrid ya había removido a Fluffy, pero la Profesora Sprout probablemente esperaría hasta el fin de semana, o quizás hasta el término de las clases – ya que sólo quedaban dos semanas – antes de encargarse del Lazo del Diablo que estaba en la segunda habitación.
Harry no tuvo problemas con su parte práctica del examen final y termino con un montón de tiempo de sobra. Saco un libro para leer ya que no tenía nada mejor que hacer y se preparo para esperar a que los demás compañeros terminaran sus exámenes.
Su elección de material para leer era un libro de ficción. Era el tercero de una serie de libro de historias a las que un compañero mayor era adicto. Cuando uno tenía tanto tiempo libre como Harry, era necesario encontrar nuevas cosas para pasar el tiempo para no volverse loco del aburrimiento. Y generalmente no se sentía cómodo sacando libros en parsel de la Cámara para leer en clases o en la sala común o... bueno, en cualquier lado de esta escuela en realidad. Así que necesitaba material de lectura pública y había comenzado a conseguirse libros.
Había estado bastante sumergido en la acción cuando oyó que alguien se aclaraba la garganta. Levanto la cabeza y miro alrededor notando que la habitación estaba vacía y que los únicos ocupantes eran él y Snape. Sonrió, marco su página y guardo el libro en su mochila.
"Lo siento. Me atrapo la historia," dijo apoyándose en su silla, luciendo completamente relajado y un poco satisfecho mientras le sonreía al hombre ceñudo. "¿Quería hablar conmigo?"
"Si..." Snape dijo con molestia antes de sacar su varita y lanzar una serie de hechizos de seguridad, incluido asegurar la puerta y una alerta de aproximación por si alguien se acercaba. "Fui llamado a una reunión anoche," comenzó lentamente Snape mientras se acerba al escritorio de Harry.
"¿En serio?" pregunto Harry descaradamente, haciendo que Snape entrecerrara los ojos, cosa que hizo que su sonrisa aumentara y eso molesto aun mas al hombre.
"Si," Snape dijo arrastrando las palabras debido a su molestia. "Como pueda o no saber, había un objeto escondido aquí en la escuela. Estaba siendo protegido por una serie de poderosos hechizos y encantamientos –"
Harry bufo y los ojos de Snape se entrecerraron aun mas por un momento antes que Harry hiciera un movimiento con su mano para que el hombre continuara.
"El Director descubrió antes de ayer que el objeto ha sido robado. No tiene idea de cómo fue tomado, o quien pudo hacerlo. Aunque él cree que debió ser un mago extremadamente poderoso, ya que él nos garantizo que había una gran numero de protecciones escondidas y extremadamente oscuras que sólo un maestro de protección podría haber descubierto, muchos menos como saber cómo desactivarlas."
Snape se detuvo por un momento, mirando detenidamente a Harry, que lucía cada vez más satisfecho. "Él cree que el Señor Oscuro de alguna manera encontró una manera de entrar en la escuela sin ser descubierto. No puede imaginar cómo eso pudo ser posible y se veía bastante... perturbadopor las implicaciones."
"Oh, ¿en serio? ¿Así que cree que el Señor Oscuro lo hizo?" pregunto Harry claramente entretenido.
Los labios de Snape se curvaron en obvio desdén. "Si, así es... ¿sabes algo sobre el asunto?"
"Quiere decir, ¿si acaso se sí el Señor Oscuro robo el objeto misterioso?"
Snape rodo sus ojos. "Si."
"Él no lo hizo. En realidad, si él hubiera venido aquí, robado el objeto y yo no me hubiera enterado, estaría ahora totalmente furioso conmigo mismo... wow, de verdad eso me habría enfurecido... pero no, él no fue."
"¿Y cómo, exactamente, puedes estar tan seguro que él no es el responsable?" pregunto Snape obviamente sabiendo la respuesta a su pregunta.
Harry sólo le sonrió con más diversión en sus ojos y aun más satisfacción en su sonrisa. "No puedo imaginar como yo posiblemente pueda saber algo así," dijo Harry en una voz inocente que era completamente negada por la expresión de satisfacción de su rostro. "Quizás soy un Vidente. Sólo tengo esta sensación de que él no fue el culpable. Debió ser... alguien mas."
Snape volvió a rodar sus ojos.
"Aunque," continuo Harry, "y no que esto tengo algoque ver con lo que estábamos hablando, porque no es así... de verdad. Pero estoy curioso, Señor... ¿alguna vez ha querido experimentar con pociones que tengan como ingrediente elElixir de la Vida?"
La sonrisa de Harry se amplió aun más ante la mirada de intriga que apareció en los ojos del normalmente adusto maestro de pociones.
"Sólo puedo imaginar el tipo de intrigantes experimentos que podría hacer un maestro de pociones de su calibre si pudiera conseguir un ingrediente tan raro y poderoso. Aunque, obviamente, cualquier resultado de dichos experimentos tendría que ser mantenidos en secreto y cualquier poción preparada tendría que ser mantenida dentro del círculo pero... aun así... creo que podría arreglar que usted consiguiera ese ingrediente. Si está interesado, claro está."
Los ojos de Snape pasaron de codiciosos a sospechosos y luego lentamente cambio a contemplación.
"¿Como lo hiciste?" pregunto al fin, en un tono tranquilo y sorprendentemente impresionado; cosa que no había esperado Harry.
"No tengo idea de lo que está hablando," respondió Harry con facilidad, aun sonriendo.
Snape rodo sus ojos y dejo escapar un sonido exasperado.
"Bien, como sea. ¿Qué quieres a cambio de acceso a este raro ingrediente?"
Harry se encogió de hombros. "¿Lealtad continua? ¿Asistencia con cualquier cosa que necesite, la próxima vez que la necesite? Pensare en algo."
Snape frunció el ceño ligeramente ante eso. Obviamente no le agradaba la idea de estar endeudado con alguien sin saber que esperarían de él a cambio. No que Harry pudiera culparlo por eso. Él también era así.
"¿Vive en el castillo durante el verano, o tiene algún lugar donde ir?" pregunto Harry.
Los ojos de Snape se entrecerraron. "Tengo una residencia propia," respondió vacilante. "¿Por qué?"
"Tengo un elfo domestico que le compre a Lucius que le llevara el Elixir a usted, así que necesito una dirección para enviarlo. Aunque podría decirle llévale esto a Severus Snape y él probablemente sería capaz de encontrarlo – él es una cosita realmente dedicada – pero una ubicación general ayudaría a apresurar las cosas."
"Debería esperar hasta la segunda semana de julio. En esa fecha estaré en mi casa. La casa está en un pueblo cerca de Manchester al final de una calle llamada Spinner's End. Eso será suficiente para que tu elfo encuentre mi ubicación y así me encuentre directamente. Es un pueblo muggle y será capaz de sentir la protecciones que tengo alrededor de mi hogar sin problemas."
Harry sonrió y asintió. "Ah, bien. Eso será suficiente. Lo enviare la segunda semana de Julio con un paquete."
Snape asintió y luego lo miro especulativamente por un momento. "Aun no has... bebidonada, ¿no es así?"
Harry bufo. "¿Por qué diablos querría mantenerme así de joven más tiempo del necesario?" dijo Harry con una pequeña sonrisa incrédula. "No... en realidad, me preguntaba sobre una cosa... ¿cuál es su opinión sobre el conflicto que podría producirse si tomara la poción envejecedora y luego bebiera algo del Elixir para extender sus efectos? Claro que estoy seguro que tomar las pociones de esa manera sería algo estúpido y tendría impredecibles efectos secundarios, pero me hizo preguntarme si el Elixir podría ser incorporado a la poción envejecedora para extender su efectividad para que de esa manera pueda durar más de tres días, si así lo deseo."
Las cejas de Snape se levantaron ligeramente y lo miro intrigado. "Es una idea interesante... lo estudiare con más atención. Tendría que examinar el Elixir y realizar algunos análisis antes de saber nada con seguridad."
"Por supuesto. Mayor razón para darle un poco," respondió Harry con una sonrisa descarada.
Snape apenas logro contener un bufido, y en vez de eso miro medio molesto a Harry.
"Bueno, si eso es todo, me marcho. No quiero perderme el almuerzo."
"Bien," dijo Snape con un suspiro.
Harry se puso de pie y tomo su mochila. Justo cuando estaba por marcharse Snape lo llamo y se giro para mirar curioso al hombre.
"Una pregunta mas, Potter..." dijo Snape sin mirar en realidad a los ojos de Harry.
"¿Si?"
Snape vacilo por un momento antes de hablar; con una mirada de intriga y curiosidad en el rostro. "¿Hace cuanto tiempo la robaste?"
Harry le dio una mirada de medio lado. "Yo no robe nada, Profesor. No tengo idea de lo que está hablando."
Snape no se veía para nada divertido cuando Harry sonrió. Harry se detuvo por un momento antes de encogerse de hombros. "Pero... tengo la fuerte sensación de que lo que haya estado escondido allí desapareció hace... oh... como cinco semanas."
Rio antes la mirada de asombro de Snape y dejo la habitación.
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