– – – – – Renacer capitulo 24 – – – – –

Le quedaba toda una semana libre en Hogwarts, después del último de sus exámenes, antes del Banquete de Despedida y el regreso a sus hogares en el Expreso de Hogwarts. Durante su primera juventud, siempre había estado desesperadamente agradecido por la semana extra. Era una semana menos que tenía que pasar en el orfanato, y como bono adicional, era una semana en Hogwarts sin clases o exámenes. Pero en este momento en particular, estaba más que ansioso de marcharse en vez de pasar más tiempo del necesario en Hogwarts.

Para calmar su molestia al tener que quedarse aun más tiempo, se coló a la Cámara y a la Habitación de Cosas Escondidas en varias ocasiones durante la última semana para buscar más libros o pequeñas cosas para llevar con él.

El penúltimo día, todos recibieron los resultados de su examines finales – excepto por los de quinto y séptimo, ya que ellos recibirían los resultados de sus TIMOS y EXTASIS durante el verano. Harry tuvo las mejores notas de sus clases. La persona en segundo lugar de primer año vario entre dos personas diferentes, dependiendo de la clase. Era Hermione o Draco, intercambiándose entre segundo y tercer lugar, y en una clase empataron. Draco había estado enojado por haber sido vencido por una nacida muggle en algunas de sus clases, pero al parecer no le había afectado para nada que Harry lo hubiera superado con tanta facilidad. En realidad Draco parecía haberlo esperado.

Diablos, todos parecían haberlo esperado. No era un secreto que Harry Potter era considerado un Prodigio entre sus pares.

El banquete de Fin de año fue... un banquete. No hubo nada especialmente notable según Harry, en especial ya que todas las comidas servidas en Hogwarts tendían a ser bastante impresionantes. Harry tenía todas sus posesiones empacadas y lista la noche antes de marcharse. A la mañana siguiente encogió su baúl y lo guardo en su bolsillo antes que sus compañeros se despertaran. Los elfos domésticos se llevarían todos los baúles a la estación de trenes de Hogsmeade y Harry no quería que sus cosas se fueran con el equipaje de los demás ya que él no se marcharía en el tren.

Asistió al desayuno con sus compañeros y se despidió de sus 'amistades' y sus 'amigos' del grupo de estudio. Marcho en el carruaje hasta Hogsmeade con Draco, Crabbe, Goyle y Theo, pero se separo de ellos cuando entraron a la estación y Harry caminó para reunirse con Sirius, que estaba parado fuera de la estación esperándolo.

"¡Hola, Harry!" lo saludo Sirius con una excitada sonrisa que hizo que Harry sonriera en respuesta.

"Hola, Sirius," respondió con calma Harry.

"Bueno, tenemos dos opciones. Podemos dirigirnos a mi apartamento y de allí tomar el flu hasta la nueva casa, o podemos aparecernos hasta la entrada para entrar por la puerta. ¿Tienes alguna preferencia?"

"Hmm... me gustaría aparecerme," dijo Harry.

"Suena bien para mí."

"¿Por cuánto tiempo mas tendrás el apartamento?" preguntó Harry mientras comenzaban a alejarse de la estación de trenes hasta un punto de aparición.

"Hasta fin de mes, así que una semana más," le respondió Sirius. "Aunque ya esta vacio. Probablemente entregare la llave antes y todo estara listo."

Harry asintió y ambos se detuvieron, Sirius le ofreció su mano a Harry que la tomo sin vacilar. Odiaba aparecerse con otra persona, pero no era un asunto serio si no lo hacías con demasiada frecuencia. Además no te dejaba lleno de hollín como lo hacia el viaje por flu.

Sirius lo agarro firme y Harry sintió la incomoda sensación de pasar por un tubo de goma y ser jalado con fuerza. Un momento después un crack sonó y Harry tambaleo ligeramente antes de recuperar su balance y se encontró frente a la familiar casa de dos piso que él y Sirius habían escogido.

Sirius miro la casa con una gran sonrisa antes de mirar a Harry.

"¡Bienvenido al Numero 52 de Pentwin Road, Bajo Thornhill! ¡Nuestro nuevo hogar!"

Harry sonrió ante el entusiasmo de Sirius por la casa.

"Nuevo hogar," dijo con suavidad, y en ese momento realmente lo asumió. Nunca más volvería a ver a los Dursley. No era como si tratar con ellos hubiera sido tan difícil o doloroso los últimos años ya que los había entrenado muy bien, pero aun así era un alivio saber que jamás tendría que volver a poner los pies en esa maldita casa. No tendría que volver más durante dos semanas para recargar las protecciones. No dormiría más en esa maldita cama pequeña. Nunca más tendría que ver el Numero 4 de Privet Drive. Nunca más.

Se pregunto si debía molestarse enviándoles una carta donde les informara que no volvería. La idea de dejarlos en ascuas era divertida. Que nunca supieran con seguridad si aparecería algún día... pero, no. Ya no tendría nada más que ver con ellos. Y no consideraba que valieran su tiempo. ¡Oh! ¡Haría que Dobby le diera la noticia! Eso sería un susto encantador. Un elfo domestico en el perfecto hogar muggle de los Dursley. Oh, esa era una imagen divertida.

Y de esa manera no tendría que molestarse escribiéndoles ni tendría que considerar volver a poner un pie en esa casa.

Asintió determinado al tomar su decisión y estaba volviendo su atención de vuelta a su nueva casa cuando un jadeo escape de su boca y sus manos volaron a su frente. Se tambaleo ligeramente por la sorpresa y tuvo que parpadear varias veces para enfocar su visión.

Sirius oyó el jadeo y miro a Harry con ojos preocupados. Harry no parecía estar en dolor. Sólo se veía desconcertado y un poco mareado.

"¿Estás bien, Harry?" pregunto Sirius.

"Si, eso creo," dijo Harry bajando sus manos. Ahora fue turno de Sirius de jadear. Los ojos de Harry se abrieron al mirar sus manos con sangre.

"¡Harry! ¡Tu cicatriz está sangrando!" exclamo Sirius.

Harry miro intensamente sus manos. "Ya veo," dijo en voz baja.

"Entremos para limpiarte," dijo Sirius guiándolo con rapidez adentro. Atravesaron el vestíbulo, pasaron por el pasillo a la izquierda y entraron en el pequeño cuarto de baño al lado del comedor convertido en biblioteca.

Sirius agarró una pequeña toalla de mano de un gancho montado en la pared y corrió un poco de agua sobre ella antes frotar suavemente la frente de Harry. Harry frunció el ceño con disgusto por como lo trataba el hombre. Él era sin duda capaz de limpiar de sí mismo, pero suspiró y dejó que su padrino terminara.

"Bueno, luce bien..." dijo Sirius vacilante después de unos minutos de examinar la estúpida cicatriz de Harry. "Tu jadeaste... ¿te dolió?"

"Uhm... fue una especie de corriente, creo." Admitió Harry dudoso. Era como si algo hubiera cedido y una corriente de magia se hubiera liberado tras una represa. Algo de magia lo había dejado como en una oleada, mientras que otro tanto de magia se había liberado. Pero en realidad no fue doloroso, y sólo un poco sobrecogedor por un momento antes que pudiera recuperarse del shock de lo que había sucedido.

Sirius estaba frunciendo el ceño obviamente preocupado. "Quizás debería llamar a un sanador..."

"¡No!" Harry exclamó con rapidez. "No, de verdad Sirius, esto no es nada."

"¿No es nada? Harry la cicatriz en la que te alcanzo la maldición hace más de diez años comenzó a sangrar sin razón aparente. Yo no considero que eso no sea nada."

Harry rodo sus ojos. "No es la primera vez que sucede."

Sirius frunció el ceño preocupado otra vez. "¿Esto ha sucedido antes?"

"Bueno, no exactamente así... la última vez que mi cicatriz sangro dolió... mucho. Esta vez fue como una corriente."

"¿Cuando paso al ultima vez?"

Harry bufo en impaciente molestia antes de suspirar resignado. "Uh... creo que fue cuando tenía ocho años."

Sirius continúo con el ceño fruncido y lo observo contemplativo por un momento. "Voy a llamar a Remus para pedirle su opinión."

Harry rodo sus ojos. "No necesitas molestarlo," gruño Harry. "En realidad no es nada."

Sirius meneo la cabeza y se dio la vuelta, saliendo del baño en dirección a la chimenea que estaba en la sala. Harry sacudió la cabeza observando la distraída salida del hombre pero aprovecho su soledad en el baño para finalmente mirarse en el espejo.

Se apoyo en el lavabo y observo con atención su cicatriz, utilizando su Vista Negra para examinar alguna anormalidad. Sus ojos se abrieron cuando se dio cuenta de lo que estaba diferente.

La magia de la Luz ya no estaba. La protección mágica dejada por su madre había... desaparecido.

Pero... ¿por qué?

Se alejo un poco del espejo y frunció el ceño, sumido en su pensamientos mientras trataba de comprender porque había sucedido esto. Sólo había visto esa firma mágica en tres ubicaciones. Primero, alrededor de su cicatriz, segundo, alrededor de Privet Drive y tercero en su habitación de Godric's Hollow.

Se pregunto de repente si encontraría la magia allí si volvía a visitar Privet Drive.

¿Pero porqué era eso? Justo había estado pensado en Privet Drive. Había decidido que nunca más volvería a poner un pie en el lugar. Que jamás volvería. Mentalmente había asumido que toda conexión con el maldito lugar y su maldita familia habían terminado.

¿Había sido eso?

La excusa para que él estuviera en la casa de los Dursley tenía que ver con protecciones sanguíneas, ¿No era así? Que estaba protegido allí por estar cerca de una familiar sanguíneo de su madre, cuyo sacrifico había sido la base de la magia protectora. Dumbledore le había explicado con sumo cuidado sobre la protección sanguínea a Sirius en sus cartas como un ejemplo sobre lo bien 'protegido' que había estado Harry con sus familiares muggle y lo importante que era establecer poderosas protecciones al redero de su nuevo hogar. ¿Al cortar mental y emocionalmente todos los alzos con los Dursley, había destruido la conexión con esa maldita magia de la luz?

Una risa repentina escapo de los labios de Harry al darse cuenta que todo el trabajo y toda la investigación que había realizado para poder eliminar esa maldita magia de la Luz de su cicatriz había sido para nada... ¿porque todo lo que tenía que hacer era desligarse emocional y mentalmente de los Dursley?

Quería golpear su cabeza contra el muro por la exasperación. Pero no había caso de hacer eso ahora. Además Sirius se preguntaría si había perdido la cabeza.

Harry se pregunto de repente si Dumbledore había sabido que esto sucedería. Bueno, él probablemente sabía que las protecciones alrededor de Privet Drive caerían, ¿pero se preguntó si el hombre estaba consciente de que las protecciones alrededor del horcrux también se habían ido? Era posible que Dumbledore sospechara de él si lo sabía. Sin la protección de la Luz, era más probable que el fragmento del alma de Tom pudiera afectar a Harry mental y emocionalmente. Al menos, así seria, si Harry no fuera tan poderosos para mantenerla controlada. Además su relación con Tom jugaría un rol fundamental en lo que el horcrux trataría de hacer. Podría con facilidad decidir permanecer en estado latente.

Los horcruxes tenían un poquito de libre albedrio. El primer horcrux de Tom – su diario – por ejemplo, era capaz de poseer a quien escribiera en él lo suficiente para poder dirigirlo a la Cámara de los Secretos para liberar al basilisco y que así volviera matar a los nacidos muggle. Tom lo había programado de esa manera para que pudiera cumplir los deseos de Salazar Slytherin sin ponerse en riesgo, haciéndolo cuando no estuviera presente para que no tuviera problemas si la escuela cerrara. Tom había pensado que era una idea brillante cuando tenían dieciséis años. Ahora, parecía tonto.

Harry se pregunto de repente si podría conversar con el trozo de alma atrapado dentro de él. Podías conversar con el diario horcrux escribiendo en él. Podías conversar con el relicario horcrux si podías abrirlo. Dentro había un pequeño retrato de Tom y podías conversar con él. Aunque los demás no tenían en realidad un método de comunicación... pero considerando que este estaba dentro suyo...

Y en ese asunto... se pregunto si ahora le seria más fácil tratar de contactar a Tom a través de su conexión. Ahora no tendría que dividir su atención entre contener la protección mágica de la Luz al mismo tiempo que trataba de viajar a través de la conexión. Podría enfocar toda su energía tratando de alcanzar a Tom a través de su estúpida muralla de Occlumencia.

Una oleada de emocionada esperanza lo recorrió y Harry se encontró sonriendo frente al espejo.

Después de un momento, volvió a tener su expresión bajo control y fue en busca de Sirius. El hombre tenía la cabeza dentro de la chimenea y Harry podía oír la mitad de la conversación, pero en realidad no estaba prestando mucha atención. Sirius finalmente salió y se hizo a un lado justo antes de que llegara Remus luciendo preocupado. Harry bufo molesto mientras los dos hombres lo miraban con obvia preocupación en el rostro. Los tres se dirigieron a la sala y Harry fue interrogado por información de cada cosa extraña e inexplicable que había hecho su cicatriz. Claro que la mayoría de las cosas que les dijo eran basura, pero tenía que darles algo para satisfacer su curiosidad.

Trato de tranquilizarlos, y logro evitar un viaje de vuelta a Hogwarts para que Madame Pomfrey lo revisara y también rehusó directamente un viaje hasta San Mungo. Concluyeron la conversación cuando Harry les prometió que les avisaría de inmediato si algo más sucedía con su cicatriz y se dirigió de inmediato a su cuarto a desempacar.

Sirius y Remus subieron las escaleras con él y Harry pudo oír a ambos en el pasillo mientras Sirius le mostraba a Remus una de las dos habitaciones de huéspedes que insistió que Remus usara apenas pudiera dejar el castillo por el verano. Remus pareció protestar, pero Sirius estaba utilizando algunos argumentos persuasivos y Harry se encontró riendo en voz baja mientras sacaba la ropa de su baúl.

A veces se sorprendía de que Sirius hubiera sido sorteado en Gryffindor en vez de Slytherin. El hombre claramente tenía muchos rasgos Slytherin en él, sólo que los mantenía sutilmente escondidos. Claro que Harry se había dado cuenta de que el hecho de que Sirius terminara en la casa rojo y oro había sido un acto de rebelión contra su excesivamente estricta y anticuada familia. Aunque, probablemente podría haber ido para cualquiera. El sombrero probablemente incluso le dio una opción. Alguna vez tendría que preguntarle si sus sospechas eran correctas.

Estaba casi seguro de que así era cuando oyó Remus finalmente ceder y aceptar la habitación. Pero sólo por un par de semanas. Puedo encontrarme un apartamento, Sirius. Yo no soy un caso de caridad.

Harry rió.

Remus se quedo la mayor parte del día, volviendo por flu a Hogwarts después del almuerzo para terminar unos papeles y luego volviendo para cenar. Los tres conversaron con facilidad durante la comida que Sirius había logrado hacer. El hombre no era un mal cocinero, de por sí, pero de seguro no era bueno. Harry estaba debatiendo entre ofrecerse a hacer las comidas, o tratar de que Sirius conociera a Dobby. No estaba seguro de cómo explicarle a los dos magos que era el dueño de un elfo domestico, pero si la situación de la comida no era resuelta pronto, se vería obligado a hacer algo.

Después de la comida se retiraron a la sala donde la conversación fue ligera por un rato. Sirius en un punto noto con shock que nada horrible le había pasado a Remus durante el año y se preguntó como el hombre lobo había logrado esquivar la maldición.

"Parece que te salvaste Lunático. Esperemos que no te este echando un mal de ojo y algo terrible te pasé en los próximos días. Mayor razón para que te mudes lo más pronto posible."

Remus sonrió con debilidad y meneo la cabeza.

"Pero volverás para el próximo año, ¿No es así?" pregunto Harry mirando vacilante a Remus.

Remus se veía pensativo y Sirius frunció el ceño mirando entre los dos.

"No puedes seriamente estar considerando volver, ¿no es así?" pregunto Sirius luciendo un poco preocupado. "Siempre es peor para aquellos que vuelven por un segundo año."

"Dumbledore me pidió que regresara..." Remus respondió dudoso.

"¡Tuviste suerte, Remus! ¡Pasaste todo el año escolar enseñando Defensa sin terminar muerto, mutilado o encarcelado! Deberías contra tus bendiciones y retirarte," dijo Sirius con determinación.

Remus se veía dividido y estaba mirando la mesita de café frente al sillón como si tuviera la respuesta a todos sus problemas.

Harry frunció el ceño ligeramente y bufo antes de pasar una mano por su cabello. "Creo que deberías volver," dijo al fin.

"Harry, tú no sabes lo malo que puede ser," dijo Sirius en tono ligeramente suplicante. "Yo he visto lo que le ha pasado a alguno de ellos. Fue malo."

"Pero Remus quiere enseñar, ¿cierto?" pregunto Harry mirando a Remus que parpadeo sobresaltado unos momentos antes de alejar la mirada.

"¡Si, pero no va a enseñar mucho tiempo antes que la maldición venga y lo joda completamente!"

"¡Sirius!" lo reto Remus.

"Oh, a Harry no le molestan las palabrotas," gruño Sirius. "¿Cierto Harry?"

"¡Estás dando un mal ejemplo!"

Harry meneo la cabeza y sonrió un momento antes de ponerse serio otra vez y mirar a Remus con expresión pensativa.

"Aun pienso que deberías volver. Creo que estarás bien."

Remus frunció el ceño ligeramente y suspiro pero los ojos de Sirius se entrecerraron repentinamente posándose en Harry con una mirada contemplativa.

"¿Crees que estará bien?" Sirius repitió curioso, mirando a Harry de manera penetrante.

Harry parpadeo como si nada, no respondiendo de ninguna manera.

"¿Que te hace decir algo así? ¿Que 'crees que estará bien'?" repitió Sirius.

Harry se encogió de hombros. "Nada en realidad. Sólo una corazonada supongo."

La mirada de Sirius se puso más sospechosa por un momento antes que una sonrisa socarrona curvara sus labios. "Una corazonada. Claro."

Harry entrecerró sus ojos y miro a Sirius por un momento, prácticamente desafiando al mago para que lo acusara de algo o siguiera su interrogatorio. El hombre rio después de un momento y se tiro hacia atrás en su asiento, luciendo relajado de repente.

"Si, quizás todo estará bien. ¿Por qué no intentarlo?" le dijo a Remus, que se veía sorprendido por el repentino cambio.

"¿Disculpa?" dijo Remus asombrado.

"Oíste al chico. Él tiene una corazonada. Quizás vas a estar todo bien."

Remus miro entre Harry y Sirius con el ceño ligeramente fruncido. "¿De qué me perdí?" pregunto con precaución.

Harry rodo sus ojos y cruzo sus brazos sobre su pecho y la sonrisa de Sirius creció aun más. Arrogante y jodido ex-Auror. Harry se preguntó qué era exactamente lo que el hombre pensaba que había descubierto, pero no iba a preguntar.

"Nada, Remus. No importa. Así que, ¿Sirius te conto sobre la habitación en el sótano al lado del laboratorio de pociones?" pregunto Harry cambiando definitivamente el tema. Sólo faltaba una semana para la próxima luna llena, y la discusión con facilidad se dirigió hacia los arreglos que los tres harían para la próxima transformación de Remus.

– –

"¡Oye, Sirius, me voy a acostar!" llamo Harry desde la puerta de su habitación. Harry escucho una respuesta ahogada desde algún lugar del dormitorio de Sirius y entro de nuevo a su habitación dirigiéndose al armario en busca de sus piyama.

Los había sacado y había cerrado la puerta del armario cuando sintió que tocaban la puerta tras él. Miro sobre su hombro y encontró a Sirius parado allí, dándole un pequeña sonrisa vacilante.

"¿Necesitas algo?" pregunto Harry.

Sirius torció su boca ligeramente como si estuviera buscando palabras. "Yo... supongo. No es que necesite algo, es solo que..." Sirius se detuvo y suspiro.

Harry se giro completamente y miro al hombre con ligera curiosidad.

Sirius lo miro pensativo por un momento antes de tomar una expresión determinada.

"Tú sabes que puedes confiar en mí, ¿no es así Harry?"

Harry parpadeo. "Sí, claro," respondió con calma.

"No... en serio. Puedes confiar en mi."

"Eso lo sé Sirius," dijo Harry dándole una mirada divertida pero curiosa.

"No. Claramente no lo sabes, o no sentirías la necesidad de esconder cosas de mi."

La expresión de Harry se volvió protegida y observo a Sirius con expresión neutral mientras se preguntaba hacia donde iba esta conversación.

"¿Ves?" dijo Sirius apuntando a Harry. "De esa manera. Te estás cerrando frente a mí. ¡No necesitas hacer eso, Harry! Quiero decir. Puedes confiar en mí. Yo..." Sirius bufo, paso las manos por su largo cabello y suspiro. "Tú eres el hijo de mi mejor amigo. Mi ahijado. ¿Pero mucho más importante que eso? Tú me salvaste, Harry. Salvaste mi vida. Todos los demás estuvieron contentos de olvidarse de mí y dejarme olvidado para que me pudriera en ese horrible lugar. Pero tú me sacaste. Te debo mi vida por eso."

Harry ni siquiera parpadeo. Sólo siguió mirando a Sirius sin expresión, cosa que sólo frustro más a Sirius.

"Harry..." comenzó y dio un paso hacia la habitación del 'joven' mago. "Estar encerrado en Azkaban por diez años... bueno, le da a una persona mucho tiempo para pensar," Sirius dijo con una falsa risa perruna. "Le da a una persona tiempo para pensar sobre sus errores. Sobre sus decisiones en la vida... pensar en lo que desperdiciaron. Te da tiempo para darte cuenta de lo que es realmente importante. No sólo las pequeñas estupideces que pensabas eran importantes, pero sino lo que es realmente importante..."

"¿Esto va a alguna parte?" pregunto Harry en tono neutro que pareció sobresaltar a Sirius.

El mago frunció el ceño ligeramente y paso otra vez una mano por su cabello. "Si... mira, como te dije; tú me salvaste. Aunque sólo lo hicieras para salir del control legal de Dumbledore, no cambia el hecho de que tú me salvaste."

Harry levanto las cejas ligeramente y mentalmente tuvo que darle crédito al hombre por darse cuenta de sus motivos ulteriores para haberlo liberado... y también por no tomarlo de mala manera como Harry había esperado.

"Te debo, Harry. Y..." Sirius se encogió de hombros y sonrió, "Me agradas."

"Ni siquiera me conoces, Sirius," dijo Harry con intención.

"Entonces déjame conocerte," rogo Sirius. "Déjame ver tu verdadero yo. ¡No tienes que fingir conmigo, Harry! No tienes que ponerte una máscara y actuar como alguien más en orden de calzar algún tipo de expectación que tú crees tengo de ti. Yo... yo quiero estar aquí por ti. Pero si voy a ayudarte, tienes que confiar en mí."

Harry observe a Sirius un largo rato con una mirada especulativa y Sirius se quedo allí sin parpadear mientras Harry lo examinaba.

"¿Que esperar exactamente que te diga, Sirius?" pregunto Harry después de unos largos minutes.

Sirius suspiro y levanto sus brazos débilmente en exasperación. "Yo... yo no sé, Harry. Lo que sea. Solo... ¿dame algo? Eso es todo lo que pido. Solo... ¿considera confiar en mí?"

Harry suspiro, finalmente rompiendo su máscara. Se dio la vuelta de Sirius mientras se involucraba en un debate interno. No había manera en que fuera a contarle todo al hombre – eso era impensable – pero... quizás podía decirle algo. Él ya había reconocido que iba a tener que hacer frente a la tendencia de Sirius de ver a través de su acto más a menudo que casi cualquier otra persona.

"Dime algo, Sirius," dijo Harry sin darse la vuelta. "¿Que fue lo primero que te hizo pensar que estaba ocultando algo?"

Sirius rio ligeramente. "Bueno... algunas de las cosas que Remus me conto me hicieron preguntarme cosas... quiero decir, un chico de once años atrapa a Pettigrew y me saca de prisión por sí solo. Pero creo que fue la reunión en la oficina de Dumbledore antes de las vacaciones de Pascua la que me hizo mirarte con mas profundidad."

"Ah..." dijo simplemente Harry aun sin mirarlo.

"Quiero decir, sabía que estabas actuando, por lo que Remus me había dicho de ti y tu opinión de Dumbledore – como no parecías confiar en él y el hecho de que no te agradaba. Pero nunca habría adivinando que estabas actuando por lo que vi en esa oficina. Así que... bueno, me hizo darme cuenta ahí mismo que había mucho que no le mostrabas a las personas."

"Así que, de ahí en adelante, siempre cuestionaste todo lo que veías de mi," concluyo Harry y Sirius se encogió de hombros y asintió.

Harry suspiro una vez más y lentamente se giro para mirar a Sirius que estaba parado en la entrada de la habitación de Harry luciendo nervioso. Harry camino hacia su escritorio, tomo la silla y se sentó.

"Siéntate," le dijo Harry haciendo un gesto hacia una silla que estaba apoyada contra la pared al lado de la puerta.

Sirius la tomo y se sentó frente a Harry.

"No puedo decirte todo," comenzó Harry. "Pero estoy dispuesto a decirte algunas cosas. ¿Eso será suficiente?"

Los ojos de Sirius se iluminaron con esperanza y asintió. "Aceptare lo que sea a este punto."

"¿Sabes algo sobre la reencarnación?"

Sirius parpadeo y sus ojos se abrieron con aparente sorpresa y confusión. "¿Reencarnación?" repitió algo incrédulo.

"Si. Renacimiento. Reciclamiento de las almas. Vida después de la muerte, después de la vida, después de la muerte. Reencarnación. ¿Sabes algo sobre eso?"

"Er... bueno, creo que no en realidad. Quiero decir, entiendo la teoría. La idea es que después que una persona muere, nace otra vez como otra persona, ¿No es así?"

"Si."

"Está bien... ¿entonces?"

"Es cierto. Quiero decir, así es como funciona. Las almas son usadas una y otra vez. Hay una terminología diferente dependiendo de lo que leas o de quien lo aprendas, pero yo generalmente lo llamo... el lugar donde vas después de morir – llamémoslo Plano Astral. Toda la vida inteligente que existe en nuestro mundo existe allí primero. Ese es tu cuerpo astral. Todos tenemos cuerpos astrales, y ese es nuestro cuerpo real. Esta bolsa de agua y carne en las que estamos ahora es un recipiente temporal al que tu verdadero yo está conectado a través de lo que llamo 'correa' astral. Tu cuerpo simplemente es donde tu mente astral está conectada temporalmente hasta que tu cuerpo muere. Cuando tu cuerpo muere, la correa se separa y tu conciencia regresa al plano astral donde descansa y espera hasta que otro cuerpo físico compatible sea concebido y necesite un alma astral para regresar, y entonces tu cuerpo astral es conectado a él.

"Y así es como funciona, una y otra vez. En realidad es un bucle sin fin. Por lo que puedo decir no hay nada que pueda destruir un cuerpo astral. Tu alma vivirá para siempre. Sólo sigues renaciendo."

Sirius estaba mirando a Harry con grandes ojos semi aturdidos y parpadeo lentamente. "Está bien... así que... ¿Cómo es que sabes todo esto?"

"Lo estudie. Mucho, en realidad. En mi vida anterior."

Los ojos de Sirius se abrieron. "¿Tu vida anterior?"

"Si. Veras, soy una especie de anomalía. Tengo un cuerpo astral muy joven. Mi alma nació hace muy poco. Ya que los cuerpos astrales son rehusados una y otra vez, no hay demanda de nuevos muy a menudos, pero sucede, y cuando hay demanda que no puede ser oficialmente satisfecha, una nueva alma aparece en existencia. No me preguntes como, ni siquiera yo sé eso. Pero de todas maneras, mi vida anterior – es decir, mi vida anterior a esta – fue mi primera vida. Y durante esa vida, estudie mucho sobre, vida, muerte y el plano astral. Durante esos estudios, descubrí un... ritual que... bueno, primero debes comprender algo más. El cuerpo astral lo recuerda todo. Cada parte de la vida que has vivido es guardada con perfecta precisión en la mente de tu cuerpo astral. Pero cuando es conectada a un cuerpo físico, sólo tenemos acceso a las memorias químicas de nuestro cerebro, y por eso, solo tenemos acceso a las memorias de esta vida.

"Hay un filtro entre nuestra mente física y nuestra mente astral que impide que tengamos acceso al conocimiento y a las memorias de nuestras vidas previas. El ritual que realice destruyo este filtro. De manera permanente. Esto quiere decir que sin importar cuantas veces muera y vuelva a nacer, siempre tendré acceso a mi mente astral. Acceso a todo el conocimiento y memorias de todas las vidas que he vivido."

Harry se detuvo para darle a Sirius un momento para absorber lo que había dicho. Dicho mago se veía un poco abrumado y claramente todavía bastante confundido.

"No... no estoy seguro de comprender," admitió Sirius después de un largo momento. "Tu... está bien, tu recuerdas tu vida anterior – ¿eso es lo que quieres decir?"

"Así es. Cuando nací en esta vida, aun recordaba mi otra vida. Así que, cuando les dije a ti y a Remus que no comprendía lo que significaba cuando yo era un bebé y fui testigo de Dumbledore lanzando el hechizo Fidelius, pero pude luego mirar las memorias y comprender su significado en retrospectiva... en la realidad , comprendí perfectamente bien lo que estaba sucediendo en esos momentos. Estaba en el cuerpo de un bebé, pero aun tenía todo el conocimiento y memorias de los cuarenta años de mi vida anterior."

"Por Merlín..." Sirius dijo incrédulo. "Es por eso que sabes tanta magia. Porque puedes hacerlo de manera no verbal... ¡Oh! ¡Y es por eso que eres un animago a los once años!"

Harry se rio y se encogió de hombros. "Curiosamente, mi forma animaga no cambio de mi vida pasada a esta. Prepare la poción durante septiembre para estar seguro, y supe de inmediato que mi forma era la misma. Después de eso hice una prueba y funciono."

Sirius dejo escapar una risa ahogada, luciendo completamente asombrado. "Así que tu... quiero decir... está bien, espera... en esta vida previa tuya, obviamente eras mágico. ¿Vivías en Gran Bretaña? ¿Hace cuanto tiempo? Dijiste... que, cuarenta, ¿cierto? Yo... ¿cuántos años tienes en realidad?" Sirius se detuvo, luciendo sobrecogido por su propia confusión.

Harry sonrió y paso una mano por su cabeza, soltándose el pelo y dejándolo libre. "Uh, si. Fui un mago, y vivía en Gran Bretaña. Catorce años pasaron entre mi muerte en mi vida anterior y mi nacimiento en esta. El tiempo pasa de manera extraña en el plano astral. Sentí como si solo un par de años hubieran pasado entre mi muerte y mi vida siguiente, así que cuando finalmente me di cuenta en qué año había renacido, estuve bastante sorprendido. Yo tenía cuarenta años cuando fui asesinado, así que si tomas eso, mas los once años que he vivido en esta vida, diría que tengo cincuenta y uno. Supongo que teóricamente podrías agregarle un par de años mas por el tiempo que experimente cuando estaba muerto, pero como te dije, el tiempo pasa de manera extraña allí, porque todo tiene que ver con la percepción, así que de verdad tendría un tiempo difícil en contarlos."

"Tienes cincuenta y uno," Sirius dijo inexpresivo.

"Uh... si."

"¿Y fuiste asesinado?" pregunto Sirius con ojos más duros.

"Si. Aunque, yo no era en realidad el objetivo. Salte frente a una maldición asesina dirigida a mi amante, durante una batalla."

"Caray..."

Harry emitió un sonido neutro y se encogió de hombros antes la mirada de asombro en los ojos de Sirius.

Sirius parpadeo varias veces y pareció repasar las cosas que había aprendido en su mente por un momento antes de reír ligeramente y menear la cabeza. "Tú eres mayor que yo."

Harry sonrió. "Si."

"Ahora entiendo porqué tu querías que aceptara la idea de que eres bastante independiente y no necesitas una niñera."

"Si, eso es bastante molesto. Hay veces cuando quiero actuar según mi edad. ¿Sabes que durante cuatro años cuando tenia entre cuatro y diez años fui de manera regular al Callejón Diagon bajo un glamour casi todos los días?"

"¿Tú hiciste qué?" exclamo Sirius con un poco de diversión. "¿Como hiciste eso? un glamour no puede cambiar tu altura y solo puede alterar un poco de tu masa corporal y músculos."

"Me hice pasar por un mestizo mitad goblin," dijo Harry riéndose. "De esa manera, no era extraño que fuera tan bajo. Bastantes de los dueños de las tiendas abajo Diagon y Knockturn me conocían por su nombre – aunque era un alias, por supuesto. Yo iba de manera bastante regular. Básicamente, estaba desesperado por escapar el Surrey muggle. Una vez que pude recuperar mi antigua varita, ya no me contuve."

"¿Tu antigua varita?" pregunto Sirius, sus ojos abriéndose ligeramente y luego dirigiéndose hacia el velador donde la varita de Harry descansaba actualmente.

"Así es. Mi pareja – ¿el amante que morí protegiendo? Bueno, obviamente el sabía sobre los esfuerzos que hice para hacerme pseudo inmortal. Él y yo teníamos un trato. Si yo moría, él prometió guardar mi varita en mi bóveda de Gringott. Hice un arreglo con los goblins, que después de mi muerte, mi bóveda seria congelada y puesta en espera hasta que alguien pudiera cumplir una serie de pruebas que deje dispuestas y entonces podría clamarla. El criterio necesitado para clamarla fue bastante específico y extraño, así que nadie podría pasar las pruebas por casualidad. Básicamente prepare todo para cuando renaciera, pudiera dirigirme a Gringott para reclamar mi antigua bóveda, y así, recuperar mi varita, mi dinero y todas mis cosas."

"Y esa es la varita, ¿la que esta allí?"

"Cierto."

"Caray..." Sirius lucio pensativo por un momento antes de mirar a Harry otra vez de manera especulativa. "¿Él?"

"¿Qué?"

"¿Dijiste que este amante tuyo era un él? Y tú fuiste hombre en tu vida anterior, ¿cierto?"

Harry levanto sus cejas y una expresión de molestia adornaba su rostro. "¿Ese es un problema?" pregunto en tono cortante.

Sirius rio y rápidamente meneo la cabeza, moviendo sus manos. "¡No, no! Oh Merlín, no. sólo quiero asegurarme de comprender todo. Créeme, eso no es algo que vaya a molestarme."

Harry levanto una ceja curioso pero no se sintió inclinado a pedir clarificación sobre esa declaración.

"Así que, ¿alguien más sabe?"

"¿Sobre qué yo haya reencarnado?"

"Si."

"Lucius Malfoy lo sabe."

Sirius emitió un sonido ahogado y se quedo mirando a Harry con la boca abierta. "¿Qué? ¿Por qué él?"

"Sé que no te agradara esto, Sirius, pero conocí a los Malfoy en mi vida pasada. Confiaba en Abraxas y su hermana Astraea – de hecho, cuando asistí a Hogwarts en mi otra vía, Astraea estaba en mi clase – y cuando note ahora que tengo una relación familiar con la esposa de Lucius, me aproveche de eso, combinado con mi confianza general por esa familia, decidí contarle todo al hombre. Necesitaba a alguien en una posición poderosa a mi lado en caso que algo sucediera."

"¿Confianza? ¿Tu confías en los Malfoy?" exclamo Sirius, mirándolo asombrado.

"Confió en comprender que los motiva. Dinero, poder, influencia, ganancia política. Son fáciles de predecir. Y ya que tengo este ridículo título de 'Niño-Que-Vivió' y la fama que viene con eso, sabía que Lucius estaría dispuesto a asistirme en intercambio de la percibida influencia política que vendría con una positiva relación entres los dos."

Sirius parpadeo mirándolo por un momento antes de comenzar a reír. "Tú eras un Slytherin en tu vida anterior, ¿no es así?"

Harry rodo sus ojos pero sonrió. "¿Como adivinaste?" pregunto con juguetón sarcasmo. "Sabes, fui buen amigo de tu papá."

Sirius dejo de reír y miro a Harry con obvia sorpresa. "¿En serio?"

"Si. En realidad me agradaba mucho tu papá. Estaba un par de años más abajo que yo... veamos... yo estaba en tercer año cuando el entro a primero. Él y Cygnus comenzaron ese año. También me agradaba tu tía Lucretia, pero tu mamá Walburga era una perra. Sin ánimo de ofender."

Sirius bufo. "No hay problem. Ella era una mujer desagraciada y horrible." Sirius miro hacia el espacio, apareciendo bastante asombrado por un momento. "Eso es muy... extraño... pensar que estuviste con todos ellos cuando estabas joven."

Harry rio y se encogió de hombros. "Si, supongo. Sabes, cuando tenía seis o siete y comencé a colarme de vuelta al mundo mágico para alejarme de los muggles, mire el árbol genealógico de los Potter, y no puedo decirte lo asombrado que estuve de ver que mi abuela era Dorea. Yo no podía entender como ella termino casándose con Charlus Potter." Harry meneo la cabeza y sonrió ligeramente.

"¿Conociste a Charlus?"

"Si, pero no de cerca. Él estaba en Gryffindor y yo en Slytherin. Además era mayor por varios años."

"No se llevaban bien, ¿cierto?"

Harry bufo. "Obvio."

Sirius rio débilmente y suspiro. "Esto es una locura."

Harry le dio a Sirius una suave sonrisa y apoyo sus codos sobre sus rodillas. "Aun soy Harry Potter, al igual que soy la misma persona de mi vida anterior. Aun recuerdo con mucho cariño a James y Lily. Ellos en realidad son las únicas personas a las que recuerdo como 'padres'. Fui un Huérfano en mi vida anterior. Mi padre murió a días de mi nacimiento y mi madre cuando yo tenía tres meses. Lily fue... ella fue maravillosa." Harry se detuvo, luciendo triste. "Dolió... mucho... observarla morir. Más de lo que esperaba. Pensé que podría separarme lo suficiente de todo... ya que había visto suficiente muerte..." suspiro y se sentó derecho.

"Ella y James significaban mucho para mí, aunque sólo los conocí por quince meses. Y el tiempo que pase contigo y Remus durante esa época... fue lindo. Fue un buen tiempo, aunque estaba frustrado por estar atrapado en el cuerpo de un infante. Después de todo lo que sucedió y cuando Dumbledore me boto en la puerta de los Dursley y ni tú o Remus vinieron por mi... bueno, en realidad pensé que ambos estaban muertos. La única razón por la que creía había terminado bajo la custodia de los Dursley era porque todos habían muerto. Aunque comprendía que Remus jamás podría conseguir custodia sobre mi por su 'condición'. Pero tú... en realidad no sabía que te habían encerrado en Azkaban hasta que cumplí los siete años e investigue sobre los Blacks.

"Incluso investigue bastante, tratando de obtener transcripciones de la corte de tu juicio que no existía, pero tuve dificultades para conseguirlo a través de la burocracia ya la gente había recurrido a un montón de problemas para enterrar la evidencia. La cosa es que en ese tiempo, yo creía que de verdad habías matado a Pettigrew. No tenía idea de que él estaba con vida. Me di cuenta que te habían encerrado creyendo que eras el guardián secreto y un mortífago y mientras que yo sabía que no era cierto, aun pensaba que eras culpable de asesinato. Sabía que podría librarte de algunas de las acusaciones, pero la mayor acusación aun seguiría allí y de igual manera seguirías atrapado en Azkaban. No pensé que valiera la pena el riesgo de exponerme y las preguntas de cómo sabía yo lo que sabía si ni siquiera iba a sacarte de la cárcel."

Harry le dio a Sirius una pequeña mirada de disculpa, pero Sirius agito la mano.

"No te preocupes, Harry. Dudo que hubieras podido hacer algo en ese entonces de todas maneras. Lo que importa es que hiciste algo ahora, y por eso estaré eternamente agradecido."

Harry asintió y ambos se quedaron en silencio por un momento.

"Así que... ¿de verdad estas bien con todo esto?" Harry pregunto vacilante, observando de cerca a Sirius.

Sirius le dio una leve sonrisa y pasó una mano por su cara de manera áspera. "Si... si, es sólo que... es mucho. Caray. Aun no creo haberlo procesado todo completamente."

"Obviamente hay mas..." dijo Harry con precaución aun observando a Sirius.

El hombre gruño ligeramente, pero luego rio y suspiro. "Si, imagino que así es..."

"Eres un hombre inteligente, así que tengo la clara sensación de que vas a conectar muchos de los puntos tu solo..."

"si..."

"¿Y aun así vas a estar bien con todo esto? ¿Conmigo?"

"¿Quieres decir con el hecho de que eras un Slytherin, eras muy amigo con los Malfoy y los Black, y que el único tipo de magia que posiblemente puedo imaginar como capaz de hacer que una persona retenga sus memorias después de la muerte deber ser seria mierda oscura...? Si, Harry. Estoy bien contigo. Como te dije, tú me salvaste. Te debo mi vida. No voy a darte la espalda."

"No puedes decirle a nadie más sobre lo que te dije. Ni siquiera a Remus. No estoy listo para que él sepa aun. En especial si seguirá enseñando en Hogwarts."

Sirius lo miro un poco decepcionado pero asintió. De repente sus ojos se iluminaron y le sonrió a Harry. "¿Hiciste algo con la maldición del puesto de Defensa Contra las Artes Oscuras?"

Harry rio, agacho su cabeza y se encogió de hombros. "Quizás. Pero sólo hasta que Remus termine de enseñar. La maldición lo saltara, pero probablemente volverá y atacara a la próxima persona."

"¿Cómo?"

"Es complicado." Respondió Harry con una sonrisa.

Sirius bufo. "Bien, no me digas." Sirius se levanto y se estiro. "Bueno, creo que me iré a acostar."

"Suena como una buena idea," accedió Harry poniéndose de pie y regresando su silla hasta el escritorio.

Sirius puso la silla que había ocupado contra la pared al lado de la puerta y se volvió a mirar a Harry. "Gracias," le dijo sinceramente y Harry lo miro con ligera sorpresa.

"Gracias... por no, tu sabes... volverte loco con todo esto." Le respondió Harry con una sonrisa.

"Buenas noches, Harry."

"Buenas noches, Sirius."

Hola, este capítulo lo dividí en dos ya que resulto ser tremendamente largo y quería darles este pequeñito regalo navideño ya que me siento muy feliz en estos días, ya que mi marido (que de verdad es un santo) me regalo por mi cumpleaños, que es mañana, una compu nueva, y aun mejor con todos mis programas favoritos, además de un disco duro externo para que guarde todas mis cosas y no vuelva a perderlas.

Sus comentarios me traen mucha alegría y les deseo una muy feliz navidad , cuídense, muchos abrazos para todos , byee