Renacer capitulo 24 parte 2
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Harry bajo los últimos peldaños y se dirigió hacia la cocina mientras pasaba sus manos por su aun húmedo cabello. Abrió la puerta y se dirigió a la cómoda mesa donde Dobby ya tenía el desayuno listo y vio a Sirius leyendo El Profeta mientras de vez en cuando bebía de su taza de café.
Había pasado una semana desde que Harry había dejado Hogwarts y de su parcial 'confesión' con Sirius sobre su inusual origen. Sirius le había preguntado cuál había sido su nombre en su vida anterior y Harry había considerando rehusarse a decirle. En vez de eso, le había dicho a Sirius que su nombre había sido Lucan Valerius, ya que era cierto – había sido su segundo nombre, y el verdadero apellido de su familia, después de todo. Además tenía el beneficio de que casi nadie de antes conocía ese nombre. Todos los habían conocido como Herakles Jude.
Tom siempre le había preguntado porque mantenía como secreto sus lazos con los Valerius y Heri nunca había tenido una buena explicación para eso. En realidad, no se le ocurría ninguna razón lógica ahora tampoco. Sólo le gustaba mantener su 'verdadera identidad' como un secreto entre él, Tom y unos pocos en quienes confiaba.
Ahora, estaba haciendo uso del nombre otra vez, pero de una manera tenue. Era el nombre que había usado como alias durante su viaje al Callejón Diagon hace unos años, y era el nombre que aun usaba en su casilla postal privada donde Lucius y los goblins le enviaban correspondencia.
Dobby aun retiraba su correo de esa casilla cada semana, pero el elfo ya no tenía que esconderse para traerle sus cartas a Harry. Harry le había dicho a Sirius sobre el elfo a la mañana siguiente de su plática, cuando Harry entro a la cocina y descubrió a Sirius maldiciendo sobre el tocino quemado, y una sartén llena de lo que Harry sospechaba había sido un intento de omelet.
Dobby se había mudado a la casa, tomando residencia en una gran alacena que estaba conectada con la lavandería. El pequeño elfo estaba demasiado feliz de tener magos a quienes cuidar de manera regular. Harry sabía que la criatura había estado muriéndose del aburrimiento al pasar tanto tiempo solo en Godric's Hollow.
Harry había ido a la casa de Godric's Hollow su segundo día de las vacaciones de verano para buscar algunas de sus cosas. Unos cuantos libros, unas cuantas baratijas y la Piedra Filosofal. Que ahora tenía guardada en un lugar seguro en su habitación que había trasfigurado él mismo.
Remus aun no se mudaba, pero todos los profesores se quedaban en el castillo por lo menos una semana después del final del año escolar para terminar todos los detalles. El hombre lobo supuestamente debía venir a quedarse con ellos esta tarde. La noche siguiente seria la luna llena.
Harry y Sirius habían entrado en una rutina fácil y relajada durante los últimos cinco días. Habían hablado mas sobre el pasado de Harry, pero nada muy profundo y Sirius por fin estaba conociendo a Harry un poco mejor y Harry estaba conociendo a su padrino. Por lo que Harry había visto del hombre, se veía bien cuerdo y en control de sus facultades. Harry se preguntaba sobre las veces que Remus se había visto preocupado porque Sirius se veía confundido por no saber en qué año estaba, ya que no había experimentado nada de eso con el hombre.
Quizás Sirius simplemente había estado al principio de su recuperación y su cabeza aun había estado un poco confusa, pero al parecer todo se había aclarado desde entonces.
Harry y Sirius conversaron con ligereza durante el desayuno y Harry le pregunto a su padrino si había algo de interés en El Profeta, pero en realidad no había mucho. Los resultados del último partido entre el Puddlemere United y los Chudley Cannons – los Cannons habían perdido, que gran sorpresa.
"Iré al callejón Diagon hoy," dijo Harry cuando terminó la última de sus tostadas.
Sirius lo miro por sobre su periódico. "¿Quieres compañía?"
"No. Sólo voy a recoger un objeto que encargue en una tienda," respondió con facilidad Harry.
"¡Dobby podría ir a buscarlo por usted amo Harry!" Dobby ofreció excitado.
"No gracias, Dobby. Quiero salir de la casa por un rato," dijo Harry con una sonrisa. "Tal vez echarle una mirada a los escaparates."
"¿Iras bajo un glamour?" pregunto Sirius mientras regresaba a su periódico.
"Si," respondió con facilidad Harry.
"¿Iras al callejón Knockturn?"
Harry rio. "Si."
"Ten cuidado."
"Siempre."
Harry se levanto y Dobby chasqueo los dedos, levitando el plato de Harry desde la mesa hacia el fregadero.
Harry subió con rapidez las escaleras para buscar su mochila y aplicar sus glamours. Su varita ya estaba en la funda que tenia atada a su antebrazo donde siempre la mantenía. Le había dicho a Sirius sobre la remoción del Rastro mágico y el hombre había ido con él a un parque para probar si de verdad funcionaba. Harry lanzo un par de hechizos y esperaron una lechuza con una advertencia del ministerio, pero ninguna llego.
Harry tenía que admitir que estaba feliz de como habían resultado las cosas. Era agradable no tener que esconder todo de Sirius. Además el hombre lo dejaba salir y hacer sus cosas sin discutir siempre y cuando Harry estuviera bajo un glamour cuando salía solo. Sabía, sin embargo, que cuando Remus se mudara, tendría que volver a ser más precavido.
Harry entro a su dormitorio y comenzó a aplicar su glamour que había desarrollado esta semana. No se parecía en nada al mestizo goblin que había usado en el pasado. Aun era bajo para un adulto humano normal, pero no tan bajo que no fuera razonable. Se puso corto cabello rubio oscuro, ojos azules y una complexión un poco gruesa. La apariencia general era como de alguien en su veintena que era un poco bajo.
Cuando todo estuvo listo, se puso la mochila y bajo las escaleras en dirección a la sala. Sirius salió de la cocina sosteniendo su taza de café y asintió dándole una ligera sonrisa satisfecha. Harry arrojo el polvo flu, volviendo el fuego verde, y entrando a la chimenea. Dijo 'Callejón Diagon' y se marcho unos segundos después.
Era genial estar de vuelta en el callejón, libre y anónimo. Hizo unas pequeñas compras en el Callejón Diagon primero y luego se dirigió al Callejón Knockturn. Los dueños de las tiendas estaban bastante esquivos y sospechosos de él al principio, como era su naturaleza. Era un nuevo rostro y no sabían si podían confiar en él. Pero unos cuantos galeones y unas cuantas preguntas inteligentes e informadas sobre determinadas mercancías y se relajaron un poco.
Había recorrido las tiendas y los puestos de los vendedores callejeros por horas y ya estaba listo para volver a casa para almorzar. Levanto su mano e inconscientemente sobo su oculta cicatriz. Había estado picando de vez en cuando durante los últimos veinte minutos. Era bastante extraño en realidad, y estaba tentado de volver a casa solo para examinarse frente a un espejo con su Vista para ver si ocurría algo. Ahora que había desaparecido la protección mágica de la Luz, había estado pendiente de su cicatriz. El horcrux parecía estar completamente inactivo y no había hecho ningún intento de tratar de infiltrase a su núcleo mágico o de influenciar sus pensamientos.
En estos momentos tampoco parecía estar haciendo algo, pero definitivamente habíaalgo raro.
Estaba a punto de darse la vuelta para regresar al Callejón Diagon cuando un pequeño destello negro llamo la atención de Harry. Se giro y vio a un pequeño gato negro salir de uno de los estrechos callejones entre los edificios y entrar a Borgin y Burkes mientras la puerta era abierta por una bruja que salía del lugar.
Harry observo aturdido al gato por un momento. Lucia tan... familiar. Pero no... no podía ser...
No era como si los gatos negros fueran raros. Probablemente era la mascota de alguien. Pero aun así no podía ignorar la sensación persistente dentro de su cabeza y con rapidez cruzo la calle y entro a la tienda.
"Ah, ¿de vuelta de nuevo, señor?" pregunto Borgin desde atrás del mostrador. Harry había estado allí hace como una hora antes y le había comprado algunas cosas al hombre que ahora lo miraba expresión de codicia.
"Si, pero estoy buscando algo que perdí. Sólo me tomara un momento," dijo Harry y comenzó a mirar alrededor.
Borgin lo miro un poco decepcionado y comenzó a pulir algo. Harry escaneo la habitación con su Vista, cosa que era un poco desorientadora ya que habían tantos objetos mágicos aquí que estaban malditos, o llenos de magia negra. Pero capto la firma mágica de algo vivo y se agacho en una rodilla para mirar bajo una mesa.
Allí, mirándolo con furiosos ojos rojos, estaba un sorprendentemente familiar y pequeño gato negro.
Harry sitio que su corazón se le atoraba en la garganta. Casi jadeo, pero se contuvo. La molestia en su cicatriz había aumentado mientras observaba al felino por unos momentos, y casi sintió que el corazón se le arrancaba del pecho por lo rápido que latía. Asombro y esperanza lo envolvieron y antes que el felino tuviera oportunidad de reaccionar, Harry movió su muñeca, haciendo que saliera su varita y lanzando un hechizo aturdidor hacia el gato.
El gato pareció darse cuenta de lo que estaba sucediendo, pero fue muy tarde. El aturdidor apenas alcanzo al gato pero funciono y Harry extendió la mano y lo agarro por el pescuezo.
Harry tomo al inconsciente gato entre sus brazos, sintiendo como la adrenalina lo recorría mientras parte de su mente aun daba vueltas en estado de shock, mientras la otra saltaba con emocionada esperanza. Se levanto y con rapidez dejo la tienda con Borgin mirando al gato entre sus brazos con confusión.
Harry no sabía cuánto tiempo tenía hasta que se pasara el efecto del aturdidor así que corrió, con el gato entre sus brazos, hasta el punto más cercano de aparición. Sabiendo que necesitaría completa privacidad para este encuentro, se apareció en Godric's Hollow.
Una vez dentro de la casa, se dirigió al estudio, dejo al aun inconsciente gato en el piso y lanzo hechizos de protección en la habitación. Sabía que Tom podría pasar a través de la mayoría de ellas si tenía un par de minutos, pero ojala esos minutos le darían a Harry el tiempo de explicarle al otro mago quien era antes que huyera.
Al fin seguro en su creencia de que Tom no podría huir de inmediato de la habitación, o aparecerse o usar un traslador apenas despertara, Harry movió su varita para cancelar los glamours sobre él y lanzo un enervate sobre el gato.
El gato sacudió la cabeza y se levanto atontado antes de comprender, al parecer, que no estaba donde debería. El gato levanto la cabeza, vio a Harry y siseo enojado, mostrando sus afilados dientes y arqueando su espalda.
Harry sintió la molestia en su cicatriz volverse dolor y sólo pudo sonreír ante la pequeña verificación que el dolor le daba por estar en lo correcto.
"Hola Gato Tom," dijo Harry incapaz de contener la enorme sonrisa en su rostro.
El gato pareció enojarse aun más y comenzar a moverse alrededor de Harry buscado la mejor forma de huir.
"Lo siento, pero encontraras que la habitación está protegida. No puedes pasar por la puerta. Tendrías que ser un mago con una varita para poder pasar las protecciones y aun así te tomara unos minutos," dijo Harry y el gato entrecerró los ojos, mirando furioso a Harry y siseando otra vez.
"¡Vamos! ¡No me obligues a sacarte de tu forma animaga! ¡Transfórmate, no quiero estar aquí parado hablándole a un maldito gato!"
La cabeza del gato, que había estado girada con precaución buscando una ruta de escape, de dio la vuelta de golpe y miro a Harry con ojos abiertos.
Harry levanto su mano ligeramente en el aire, llamando la atención del gato hacia la varita que tenia. El gato la observo y volvió a sisear. Harry puso la varita entre sus palmas en un gesto de paz para que pudiera examinarla.
"¿Ves mi varita, Tom? ¿Te luce familiar?" pregunto Harry aun sonriendo.
El gato por fin dejo de sisear y estudio la varia por un momento antes que una mirada vidriosa cubriera sus rasgados ojos rojos. El gato dejo de mirar la varita y observo el rostro de Harry y luego volvió sus ojos otra vez a la varita.
Y de repente el gato se transformo de vuelta en un humano. Sin embargo, el humano en cuestión, no era exactamente lo que Harry había esperado.
"¿De dónde sacaste esa varita?" un niño que al parecer parecía tener la misma edad física que Harry, con corto y bien arreglado cabello castaño oscuro, pálidos ojos azules y rasgos muy marcados y angulosos, le preguntó con voz dura.
Harry se quedo mirando con la boca abierta a la persona parada frente a él. "Mierda."
"¿DE DONDE SACASTE ESA VARITA?" grito el niño, claramente enojado e impaciente.
Harry trago en seco, dando un paso atrás y dejando escapar una pequeña sonrisa choqueada. El niño frente a él lo fulmino con la mirada y Harry de repente se dio cuenta que el niño también sostenía una varita. Sus ojos se abrieron al reconocerla.
"¡Tu también tienes tu varita!" exclamo Harry apuntando a la familiar varita de tejo. Sus ojos se posaron en los pálidos ojos azul claro que lo observaban con una expresión de asombro e incredulidad. "¡Maldición, eres un niño! ¿Cómo diablos paso eso?"
"Quien eres..." susurro el niño.
Harry sonrió con suavidad. "Te daré una pista. Non mortem timemus, sed cogitationem mortis" dijo con voz suave y segura.
El niño-Tom jadeo con fuerza y lo miro choqueado.
"También tienes una línea que decir, Tom. No me digas que tu memoria está fallando con la edad... o falta de edad..." bromeo Harry.
"Imposible..."
"No te culpo por pensar que no había funcionando," dijo Harry con suavidad. "Me tomo más tiempo del esperado volver. De verdad lamento eso... no puedo decirte lo mucho que lamento hacerte esperar..."
"¿Heri?" susurro Tom.
Harry sonrió y asintió.
Tom dejo escapar lentamente un suspiro tembloroso y pareció recomponerse, de alguna manera. "Omnia mutantur, nihil interit" dijo con la voz más segura que pudo pese a lo choqueado que parecía estar.
No tememos a la muerte, sino que a la idea de la muerte.
Todo cambia, nada perece.
Harry de escapar una risa ahogada y exaltada, de repente, ya no estaba seguro de cuál era su deseo más abrumador - reír o llorar.
"Al fin te encontré," dijo Harry con voz débil entre su enorme sonrisa.
Y antes que se diera cuenta de que se había movido, Harry avanzo y envolvió con sus brazos alrededor de la cintura del aturdido 'niño', enterrando su rostro en el cuello del chico y aferrándose con fuerza como si su vida dependiera de ello.
Tom pareció congelado por un momento antes que algo de la rigidez dejara su cuerpo y sus brazos se envolvieran con vacilación alrededor de los hombros de Harry. Harry sintió una respiración profunda y trémula escapar lentamente de la boca de Tom mientras el resto de la tensión desaparecía y los brazos lo apretaban con más fuerza.
"¿De verdad eres mi Heri?" preguntó de nuevo en una voz sorprendentemente emocional.
Harry rió débilmente en el cuello de Tom y asintió con la cabeza. "Si, Tom. Soy yo. Funciono. Como te lo dije, sólo me tomo más tiempo del esperado poder volver."
Harry suspiro y vacilante se separo un poco de Tom para mirarlo a los ojos. Era extraño ver la cara de este niño desconocido, pero suponía que era igual de extraño para Tom mirarlo a él.
"Estaba consciente de estar en el plano astral, pero el tiempo se movía de manera diferente allí. La cuarta dimensión se cruza con la realidad percibida de una manera que no esperaba. Cuando sentí que era jalado al mundo físico para conectarme en un nuevo cuerpo pensé que sólo habían pasado unos cuantos años desde que morí. Tres o cuatro máximo. Después que renací y pude ver la fecha y me di cuenta que eran 1980, casi me desmaye. No tenía idea que me tomo catorce años volver a renacer. Yo..." Harry suspiro pesadamente y tiro su cabeza hacia adelante, apoyándola en el hombro del otro niño. "Lamento haberte dejado solo tanto tiempo. Lamento no haber vuelto antes."
"Deberías lamentarlo," dijo Tom pero sin malicia. Fue casi una burla. Harry levanto su cabeza y le sonrió, los ojos de Tom brillaban por las lágrimas que se rehusaría a reconocer.
"Te extrañe... tanto..." dijo Harry.
Toma apretó su joven mandíbula y la flexiono ligeramente como si estuviera apretando sus dientes. Su rostro apareció en conflicto por un momento antes de que sus ojos se suavizaran y se enfocó hacia abajo en el hombro de Harry.
"Yo también te extrañe," susurro Tom.
Una sonrisa ilumino el rostro de Harry, Tom lo miro y su boca se torció en una sonrisa. Entonces los ojos de Tom subieron hasta su frente, la sonrisa desapareció y sus ojos se abrieron cómicamente.
Dio un repentino paso hacia atrás, alejándose de Harry y observándolo con expresión de asombro.
"¿Tom?" preguntó Harry vacilante.
"Harry Potter," murmuro Tom.
Harry parpadeo por un momento antes de comprender y casi se dio una palmada en la frente, pero se contuvo. Tom había divisado la cicatriz.
"Uh... si... mmm." Dijo Harry, dándole al chico una sonrisa de disculpa avergonzada.
"Eres Harry Potter," repitió Tom aun claramente choqueado.
"Er... si. Soy Harry Potter. De todas maneras, te perdono. Por todo el asunto de matar a mis padres. Y créeme, hay mucho que perdonar porque después que los mataste, me dejaron con muggles que hicieron mi segunda infancia casi tan miserable como la primera. Sólo que en la segunda tuve que lidiar yo solo, sin ti para que me ayudaras a mantenerme cuerdo, cosa que apestó." Harry se detuvo pero Tom solo continuaba mirándolo asombrado y ligeramente horrorizado así que Harry continuo. "Oh, y en todo caso... ¿que diablos estabas pensado? ¿Poniendo peso tras una profecía? ¿Acaso estabas loco? Sabes que las profecías son inútiles a menos que la gente crea en ellas. ¡Te estabas condenando a ti mismo al actuar sobre la maldita cosa! ¡En especial porque no oíste toda la maldita cosa!"
El rostro de Tom de repente se endureció con actitud molesta y defensiva. "¿Discúlpame?" Tom siseo enojado.
"¡Me escuchaste!"
"Dumbledore sabía toda la maldita cosa y estaba actuando de manera bastante agresiva. ¡No podía no hacer nada!"
"¡Claro que sí! Por lo menos pudiste esperar hasta oírla completa. ¡O pudiste darte cuenta que no era nada más que una estupidez de adivinación e ignorarla!"
"¡No podía arriesgarme! Aunque yo no creyera en ella, Dumbledore de seguro creía. Si le hubiera permitido seguir sin impedimentos podría haber planteado algún tipo de... Salvador de la luz o algo así. El estúpido bebé era un niño indefenso, como iba a saber..." Tom de repente se detuvo. "¿Hiciste algo? ¿Esa noche? Cuando yo... ¿te ataque?"
"No. No hice nada," dijo Harry con suavidad. "Sabía que podría asegurarme de volver mas rápido la próxima vez que muriera. Iba a recibir la maldición, morir y renacer. Sólo habría desperdiciado casi dos años..."
Tom asintió y lo miro como si hubiera esperado esa respuesta. "Él... tu... lucias como si lo hubieras aceptado. Como si estuvieras... listo para morir," dijo Tom en voz baja, luciendo pensativo. Sus ojos de repente se iluminaron con determinada revelación. "Fue la Deuda de Vida."
Harry parpadeo. "¿Deuda de Vida?"
"Cuando tu salvaste mi vida y moriste al recibir la maldición de ese bastardo que estaba dirigida a mí, de repente te debí una Deuda de Vida. Debió quedarse contigo aun después de renacer. Cuando yo te ataque con la maldición asesina, desafié directamente la Deuda de Vida. Por eso reboto hacia mí."
Harry parpadeo otra vez. "Por Merlín, creo que tienes razón."
Tom tosió una risa sin gracia levanto una mano y se froto el puente de la nariz. "Todos estos años tratando de comprender que diablos había pasado... fue la Deuda de Vida. Fuiste tu... tu eres Harry Potter." Tom bajo su mano y frunció el ceño. "El niño de la profecía," dijo con amargura.
Harry bufo y rodos sus ojos. "Profecía. Que montón de estupidez. Están siempre dispuestas a la interpretación e introducir diferentes hechos puede con facilidad cambiar todo el significado percibido. Desde un punto de vista 'aquel con el poder de destruir al Señor Oscuro' suena como una amenaza o una advertencia, una luz de esperanza para tus enemigos. Desde otro punto de vista, es una declaración o un hecho describiendo a la persona a la que le has dado ese poder. Yo soy el único en el que alguna vez confiaste lo suficiente con la información muy específica y necesaria para 'derrotarte'. El único que has amado. Amar a alguien significa confiarle el poder de destruirte. Así es como funciona. Pero ese es el punto. Es un asunto de confianza. Y espero que aun confíes en mí lo suficiente para saber que aunque tenga ese poder, jamás lo usaría.La estúpida profecía dice que tengo el poder, pero no dice nada sobre qué tengo que usarlo, ¿no es así?"
"¿Me estás diciendo que sabes todo lo que dice la profecía?" pregunto Tom.
Harry frunció el ceño. "No, no tengo idea de que mas dice. Cuando era un bebé mis padres se rehusaban a hablar de ella cuando yo estaba despierto. Algo sobre que yo podía sentir su stress." Harry rodo sus ojos. "Fingí dormir varias veces para poder oír algunas de sus conversaciones sobre la 'profecía' y su necesidad de esconderse, pero nunca conseguí algún detalle importante. La única razón por la que se las primeras tres líneas de la profecía es porque Lucius Malfoy me dijo."
"¡Lucius!" exclamo Tom.
"Si... oh oye, ¿sabías que Dorea Black se caso con Charlus Potter? ¿Puedes crees eso? Bueno, ellos eran mis abuelos en esta vida – para que sepas. Mi relación con los Black me hace primo segundo de Narcissa y de esa manera me involucre con los Malfoy, pero me arriesgué y le conté sobre mi verdadera identidad a Lucius porque esperaba que él pudiera ayudarme a encontrarte."
"No he hablado con Lucius," dijo en voz baja Tom.
Harry rodo sus ojos. "O con ninguno de tus mortífagos. ¡Por Merlín, Tom! ¿Donde diablos has estado? Se que tienes un cuerpo desde el día de Halloween del 89... Espera, ¿esta es la razón?" dijo Harry mientras movía su mano indicando el joven cuerpo de Tom. "¿Como diablos paso esto?"
"¿Como sabes desde cuando tengo un cuerpo?"
"¿De dónde crees que salió el poder para ayudarte a regresar? ¿La magia que era enviada a ti varias veces al día durante un año antes que tuvieras un cuerpo?"
Los ojos de Tom se abrieron y levanto muy altos las cejas. "¿Ese eras tú?"
Harry sonrió satisfecho y le dio una breve reverencia. "Culpable." Se enderezo otra vez. "La enviaba a través de nuestra conexión."
"¿Conexión?" repitió Tom confundido antes de que una expresión especulativa de repente cubriera su joven rostro. "Espera..." miro a Harry con curiosidad. "¿Como estableciste esta conexión conmigo cuando yo aun era un espíritu? La detecte apenas comenzaste a enviarme energía mágica y trate de rastrearla en innumerable ocasiones, pero había una defensa bastante... violenta cada vez que lo intente."
Harry gruño para sí mismo. "Esa era la magia protectora de la luz que Lily Potter tan graciosamente me dejo. Aprendí como contenerla para poder enviarte magia, pero a menos que estuviera activamente suprimiéndola, siempre estaba en posición. Trate de alcanzarte cuando intentaste encontrarme a través de la conexión, pero nunca logre suprimir la magia de la luz al mismo tiempo."
"Está bien, ¿pero cómo se creó esta conexión en primer lugar?" pregunto Tom.
"En realidad, creo que fue obra tuya. Oh, Merlín, Tom – no vas a creerlo..." Harry se detuvo un momento antes de tomar una cinta para el cabello desde su bolsillo y tomar su pelo en una cola. Apunto con su dedo la cicatriz en su frente. "Lanza el hechizo Seola identité en mi cicatriz."
"¿Qué?" exclamo Tom incrédulo.
"¡Sólo hazlo!"
Tom vacilo un momento, sus cejas fruncidas en confusión antes de levantar su varita, apuntarla hacia la frente de Harry diciendo "Seola Identité".
Un resplandor azul se arremolino alrededor de la frente de Harry como tenues nubes. Las nubes comenzaron a concentrarse sobre la frente del chico antes de volverse de un fuerte tono purpura para luego cambiar a un vibrante rojo, justo sobre la cicatriz. Un delgado hilo rojo apareció al centro de todo eso, estirándose en el aire, directo hacia el pecho de Tom.
Tom miro con la boca abierta el hilo rojo con una expresión de completa incredulidad. "¡Imposible!" susurro ahogado mientras observaba el fino hilo conectándolos.
"Al parecer no. ¿Era tu intención usar mi asesinato para crear otro horcrux?" pregunto Harry.
Tom asintió luciendo atontado. "Ya tenía preparados los rituales... pero no lleve el recipiente. Iba a hacer esa parte cuando regresara de..." se detuvo y sus ojos aun seguían posados con firmeza en el hilo."
"Supuse que era algo así," dijo Harry con un pequeño suspiro que luego se volvió una suave risa divertida.
"No veo nada gracioso sobre esto," dijo con molestia Tom y sus ojos se posaron en el rostro de Harry.
"Oh, lo sé. Definitivamente, no es divertido. Vas y pones un trozo de tu alma en un recipiente vivo. Si mi cuerpo muere, ese trozo de alma es destruido. Definitivamente no es gracioso. Por suerte soy joven, y no soy estúpido, así que hare todo lo posible para no morir hasta que averigüemos como volver este trozo de alma a tu alma central o al menos cambiarla a un recipiente menos vulnerable."
"No estoy preocupado por eso. Bueno, sí, quizás un poco, pero lo que me preocupa más es lo que puede hacerte a ti. Acaso... quiero decir... ¿mencionaste una magia protectora de Lily Potter?"
"Así es. Estaba envolviendo el trozo de tu alma manteniéndola separada de mi. En realidad era una poderosa magia de la luz. Tuve que pasar varios años estudiando Magia de la Luz para poder trabajar alrededor de ella – loco, ¿no es así? ¡Magia de la Luz! ¡Yo!" Harry rio. "Te sorprenderías de lo valioso que encontré algo de ese conocimiento, conseguí unos libros que tienes que leer y –"
"¡Heri!" dijo Tom con impaciencia.
"Claro, claro. En todo caso, ya no está, como puedes ver porque el hechizo Seola funciono. Creo que dos cosas jugaron un papel importante en su dispersión. Lo primero es que la magia protectora de la luz estaba conectada a las protecciones de la casa de mi tía. Ella era un familiar sanguíneo por parte de mi madre, así que mientras yo llamara a su casa mi hogar, la protección se mantenía intacta. Pero creo que la magia de la luz alrededor de mi cicatriz también estaba atascada en mí personalmente por mi edad. Ambas tenían que fallar para que la protección al fin se disolviera."
"Tu edad, ¿pero como fallaría en relación a tu edad? Debió permanecer hasta que alcanzara tu edad de madurez, ¿no es así?"
"Cierto. Hace unos meses tome una poción de envejecimiento extremadamente compleja para deshacerme del Rastro que me lanzaron cuando entre a Hogwarts. Envejecí de manera temporal a los veinte años, y creo que eso debilito la magia protectora, pero ya que la magia aun estaba funcionando alrededor de la casa de mi tía, la protección se confundió. Es probable que se diera cuenta que aun no cumplía de verdad los diecisiete, así que estaba tratando de mantenerse. Pero después que tome la decisión mental de nunca mas regresar a la casa de Petunia, finalmente se rompió, así que no mas magia de la luz en mi frente."
Tom frunció el ceño y alejo la mirada. "Tenemos que sacarte el horcrux lo más pronto posible. Sin nada conteniéndolo es muy probable que trate de quitarte tu magia o poseerte."
"No estoy muy preocupado por eso. Se ha mantenido inactivo hasta ahora – claro que sólo ha pasado una semana. Sin embargo creo que se da cuenta de quién soy, y que quiero protegerlo, así que no está siendo hostil conmigo. Creo que tenemos tiempo de ver que haremos con el trozo de alma."
Tom aun se veía preocupado– cosa que en realidad era bastante conmovedor e hizo sonreír a Harry. Eso pareció sacar a Tom de su estado de ánimo porque rodo sus ojos e hizo una ligera mueca.
"¡Así que!" dijo Harry dando una palmada una vez. "¡Eres un niño! ¿Como paso esto?"
Tom suspiro y se apretó el puente de la nariz. "Estas espantosamente alegre ahora. ¿Has consumido un exceso de dulces o algo así?"
Harry rio. "No, sólo estoy muy eufórico. He estado tratando de encontrarte... por, años, obviamente. Hoy fue una casualidad total. Aun no puedo creer que de verdad estas aquí. Para ser honesto, creo que estoy en una especie de shock. Sigo pensando que esto resultara siendo un sueño y que voy a despertar y aun no sabré donde estas, pero entonces se que no estoy soñando y que esto de verdad es real, y me siento todo mareado y enloquecido... ¡sí! ¿Como terminaste en el cuerpo de un niño?"
Tom suspiro pero le sonrió con suavidad a Harry. "Es una historia bastante larga."
"Tengo tiempo. Porque no nos sentamos. La sala es el lugar más cómodo para estas cosas."
Harry movió su varita, desactivando las protecciones y ambos dejaron la habitación. Tom se quedo helado apenas entro a la sala, sus ojos abiertos mientras observaba el familiar lugar y se dio cuenta de donde estaba.
"¿Me trajiste aquí?" pregunto incrédulo.
Harry se encogió de hombros. "Es mío. Ha sido una especie de santuario. Nadie tiene idea de que uso este lugar. En realidad es como esconderse a plena vista, ya que todos saben dónde está la casa. Diablos, de verdad hay un maldito santuario a la noble muerte de mis padres y mi heroicaderrota del Señor Oscuro mas allá. Malditos idiotas." Harry bufo y rodo sus ojos.
Tom pareció echar una mirada de molestia por la habitación, haciendo una mueca antes de resoplar y sentarse en el sillón que Harry le había indicado. Harry sin vacilar se sentó directo al lado de Tom, en una posición relajada, apoyando uno de sus brazos en el respaldo del sillón y cruzando una de sus piernas sobre la otra.
"Está bien. ¡Hora de una historia larga! ¿Qué pasa con el cuerpo de niño?" pregunto Harry.
Tom se sentó tieso por un momento antes de respirar profundamente y relajarse en el sillón.
"En el año 89, de a poco me iba poniendo más y más poderoso debido a la energía que me enviabas. Decidí comenzar a trabajar en conseguir un cuerpo legítimo para mí. Hasta entonces había estado mayormente poseyendo cuerpos de pequeños animales o simplemente flotando en forma no corpórea, cosa que es desorientadora e incómoda. Después que mi cuerpo fue destruido esa noche, volví a Albania. Fui a las montañas Shebenik no lejos del Lago Ohrid – ¿recuerdas ese lugar?"
"Al norte de Lbrazhd, por supuesto. Las líneas de ley allí eran increíbles. La magia oscura en esas montañas era intensa."
"Si, precisamente es la razón por la que fui a recuperarme allá para tratar de conseguir mas energía. Sin embargo, cada vez que poseía un animal lo drenaba con bastante rapidez. Si no los dejaba después de una breve estadía enfermaban y morían y era bastante desagradable estar en ellos cuando morían. Cuando comenzaste a enviarme magia fui capaz de mantenerme en los cuerpos más tiempo ya que no los drenaba con tanta rapidez de su energía, pero estaba cansado de poseer los cuerpos de pequeños animales.
"Fui capaz de poseer algunos muggles durante los años, que vagaban por el bosque, pero una vez más, los drenaba con mucha rapidez y terminaban muertos antes que pudiera sacarles mucha utilidad... además eran muggles," Tom hizo una mueca ante eso, pero luego continuo. "Necesitaba a alguien que fuera mágico para que el cuerpo durara lo necesario para hacer algún progreso en ganar un cuerpo permanente, y un cuerpo mágico también era necesario ya que no podría acceder a mi propia magias si el cuerpo en el que estaba era incapaz de manejar y contener la magia. Así que como a fines del verano del 89, decidí al fin aventurarme fuera del bosque en busca de un mago o bruja que pudiera servirme. Mágico, pero lo suficientemente débil para que no me peleara.
"Era casi fines de octubre y estaba viajando por Grecia justo fuera de una ciudad muggle. Hubo una helada temprana y estaba pasando sobre un gran rio con un puente sobre él al mismo momento que ocurrió un accidente automovilístico. Un vehículo se desvió al carril opuesto y otro auto tuvo que desviarse para esquivarlo. Las ruedas resbalaron y el auto cayó del puente al rio helado.
"Supongo que puedes llamarlo una mezcla entre curiosidad mórbida y simple aburrimiento, pero fui a investigar el accidente. El auto tenía dos ocupantes, una mujer y su hijo. El auto se hundió con rapidez y se lleno de agua. La mujer se ahogo en el accidente y parecía que el niño estaba igual de condenado. Sin embargo en lo que debió ser magia accidental, el niño hizo explotar la puerta del auto y escapo. El escape fue corto porque el niño quedo atrapado bajo el hielo y estaba tan desorientado que no pudo encontrar el camino hasta la sección abierta que había causado el accidente de automóvil para poder salir.
"Para este punto, los otros muggles en el área se habían reunido a un lado del rio y alguien alerto a las autoridades. Ninguno de los estúpidos tontos trato de meterse al rio para salvar al niño así que básicamente se ahogo. Una ambulancia apareció junto con un camión de bomberos y cortaron el hielo para sacar el cuerpo sin vida del niño desde el rio. Iba a marcharme en esos momentos, pero el hecho de que el niño hubiera mostrado magia accidental me hizo curioso. Pensé que quizás el padre era un mago y podría poseerlo mientras el hombre estaba plagado por el dolor debido a la pérdida de su mujer e hijo.
"Pero entonces oí a uno de los muggles de emergencia decir que el niño tenía pulso. Lo llevaron con rapidez a un vehículo y de ahí al hospital. Los seguí, aun con la intención de poseer al padre del niño. En camino al hospital el corazón del niño se detuvo otra vez. En el hospital lo resucitaron y terminó conectado a muchas maquinas. Las maquinas respiraban por él y hacían latir su corazón. Hicieron mas examines y en un punto uno de los doctores dijo que el niño tenía muerte cerebral y que si lo desconectaban de las maquinas moriría. Debo admitir que esto aumento mi curiosidad. Recuerdo como me contaste de como si el espíritu astral se desconecta del cuerpo, este ya no puede vivir, aunque el cuerpo este en perfecta capacidad de funcionar.
"Revise el cuerpo del niño con todos los sentidos que pude dada mi frustrante forma limitada y fui capaz de determinar que no era más que una cascara vacía. El alma del niño lo había dejado."
Los ojos de Harry se iluminaron con aparente comprensión de la importancia de esta revelación. Un cuerpo mágico completamente funcional, sin una alma.
"Que suerte," observo Harry.
Tom sonrió de medio lado. "Yo también lo pensé. Pero no estaba completamente convencido de tener el poder tomar posesión total del cuerpo. Samhain seria la noche siguiente y sabía que tendría mayor oportunidad de éxito si trataba de poseer el cuerpo en esa noche en vez de otra. Así que todo dependía en que los muggles dejaran al niño conectado hasta que yo estuviera totalmente preparado.
"Por fortuna, estaban decididos a esperar hasta encontrar un familiar antes de desconectarlo. La policía comenzó una investigación para tratar de averiguar quienes eran el niño y la madre. Al final no encontraron a nadie. La mujer no tenía familia viva y nunca se había casado. El certificado de nacimiento del niño no nombraba a nadie como padre. Por lo que fui capaz de determinar, la mujer era muggle, así que este niño era…" exhalo un suspiro molesto e hizo una mueca de desagrado, "nacidomuggle o mestizo y el padre ausente era un mago. En todo caso, no encontraron a nadie e hicieron planes para desconectar al niño el Primero de noviembre."
"Pero tu tomaste control del cuerpo antes de eso," dijo Harry con una sonrisa.
Tom le sonrió de vuelta, satisfecho. "Por supuesto. Ya que el cuerpo estaba completamente desocupado, fui capaz de tomarlo en su totalidad y logre conectar mi 'correa astral' de manera adecuada, y mi conciencia se apodero del lugar. Sin un alma ocupándolo, no había quién me peleara, fue el simple asunto de reunir la suficiente magia pura y energía para tomar el control. Me tomo unas cuantas semanas recuperarme completamente del agotamiento mágico, el accidente del niño y los efectos de la hipotermia, dependiendo de las patéticas practica medicas muggle. Ellos por supuesto estaban muy aturdidos cuando desperté porque estaban preparados para que muriera al día siguiente cuando desconectaran las maquinas. A la primera oportunidad hui al pueblo mágico mas cercano, robe una varita para usar de manera temporal hasta que pudiera volver a Gran Bretaña a recuperar mi propia varita."
"¿Y cómo fue que hiciste eso? ¿Recuperar tu varita, quiero decir?" pregunto Harry legítimamente curioso.
"Cree un hechizo al año de tu muerte que de manera automática reubicaría mi varita a un lugar especifico si estaba fuera de mi posesión directa por más de una semana."
"Ah. Que astuto."
"Por supuesto," Tom respondió con una sonrisa de medio lado.
"Está bien, así que eso explica el cuerpo, y supongo que el cuerpo explica porque no has contactado a tus mortífagos. No confías que ninguno de ellos te respete en el cuerpo de un niño – ¿tengo razón?"
"Si," Tom admitió con facilidad.
Harry rodo sus ojos. "Me sorprende lo poco que confías en tus propios seguidores. Pudiste ir con Malfoy. Él me ayudo. Incluso Snape ha sido útil."
"¿Severus?" Tom respondió con un poco de incredulidad.
"Si, él enseña pociones en Hogwarts. Fue útil tener a alguien con quien contar dentro del castillo."
"¿Él aun esta allí?"
"Si. Aunque después podemos hablar sobre eso. Así que, ¿qué sucedió después de que recuperaste tu varita? ¿Donde diablos has estado?"
Tom se giro hacia Harry y su rostro de repente tomo una expresión muy satisfecha. El fuego del orgulloso logro ardía en sus ojos azules y las cejas de Harry se levantaron mientras su curiosidad aumentaba aun más.
"Esto te va a encantar, lo sé." Dijo Tom con bastante altivez y una sonrisa arrogante. "De hecho, imagino que tu eres una de las pocas personas que de verdad puede apreciar mi brillantes en esto..."
Harry rio ligeramente. "¡Esta bien, continua!"
"He estado viajando por el mundo. Durante los últimos dos años, he visitado cada país del planeta."
Los ojos de Harry se abrieron ligeramente pero frunció el ceño. "Bien... ¿por qué?"
"Varios años después de tu muerte, después de que ya había avanzado considerablemente en mis esfuerzos para derrocar el gobierno del mundo mágico Británico, Me encontré con la más fascinante maldición. Comencé a investigar, la separe y la modifique para que sirviera a un propósito en específico que tenía en mente. Sin embargo en ese tiempo, ya no era algo a lo que podía dedicarme ya que sólo podía confiar en mí para hacerlo personalmente, y decidí usar ese hechizo más adelante. La maldición en cuestión podía ser ubicada en un lugar y ser dejada allí, afectando todo el lugar y radio razonable a su alrededor, hasta que fuera apropiadamente deshabilitada por quién la lanzo. Que alguien más la deshabilitara sería muy dificultoso, además que sería muy difícil de detectar en primer lugar."
"Está bien... ¿qué es lo que hace?" pregunto Harry con divertida impaciencia. Tom estaba alargándolo para efecto dramático pero Harry estaba demasiado emocionado por estar sentado al lado de Tom, experimentado sus travesuras de nuevo, para estar molesto por eso.
"Cualquier ser humano de origen no mágico, nacido dentro del radio de la maldición, nacerá completamente estéril," dijo Tom con una media sonrisa muy satisfecha.
"¿Estéril?" repitió Harry anonadado.
"Si. Estéril. Sólo afecta a muggles. Los niños nacidos muggle no son afectados, pero supongo que puedo aceptar eso debido a los demás beneficios. Si intentaba hacer que afectara a los nacidos muggle podía correr el riesgo de accidentalmente afectar a otros niños mágicos y no estaba dispuesto a correr ese riesgo. No afecta a los squibs. Supongo que eso confirma lo que dijiste hace años sobre que los squibs son cuerpos mágicamente compatible con almas de muggles en ellos así que no tienen un núcleo mágico para hacer funcionar esos cuerpos."
"Cierto," dijo Harry asintiendo lentamente, aun tratando de procesar lo que Tom había revelado.
"Así que, durante el transcurso de dos años y medio, me dirigí a cada país del mundo, viajando a cada hospital, centro de nacimientos y oficinas de control de embarazo que pude encontrar y lance la maldición en cada uno de ellos. Por suerte es una maldición bastante simple y rápida de lanzar – en especial conociéndola tan bien como la conozco – y me volví muy eficiente en mi trabajo. A menudo me pude encargar de una ciudad en un solo día. Sé que no podre encargarme de todos los muggles de esta manera. Siempre habrá muggles que elijan parir sus hijos en casa y en muchas de las naciones del tercer mundo y pueblos pequeños no tienen hospitales o centros de nacimiento. En muchos de esos casos simplemente escogí una edificación en el centro del distrito residencial y lance la maldición allí. Pero la mayoría de los muggles más avanzados y civilizados ocupan sus hospitales y ellos son la verdadera amenaza para nosotros, así que considere esa una ganancia en general."
Tom se apoyo hacia atrás en el sillón, cruzando sus brazos sobre su pecho luciendo muy complacido consigo mismo.
Harry cerró su boca abierta y dejo una pequeña risa choqueada escapar por su boca.
"Es exactamente lo que tu querías," Tom dijo con suavidad. "Podemos destruirlos sin tener que matar a ninguno de ellos. No asesinato en masa. Sólo nos sentamos y esperamos. Dejemos que envejezcan y mueran sin que sus hijos puedan continuar reproduciéndose como conejos, sin hacer crece más su ya gran población. Sin que consuman todos los recursos del planeta como si hubieran sido puestos solo para ellos. Tomara tiempo, pero yo lo tengo. Tú lo tienes. Por naturaleza vivimos más que ellos, así que imagino que nuestra generación más joven de magos vera los resultados de mi trabajo. Sé que muchos no piensan esto de mí, pero puedo ser paciente. Estar atrapado en una forma no corpórea me ha dado una nueva apreciación de la paciencia,"alejo la mirada por un momento antes de continuar.
"No notarán que su hijos han nacido estériles hasta dentro de quince o veinte años," resumió Tom, "Y para entonces habrán veinte años de muggles estériles poblando el mundo. Y no parara allí porque no sabrán como detenerlo. Eventualmente se darán cuenta que aquellos nacidos fuera de los hospitales aun están bien, y comenzaran a evitar esos lugares, pero el daño ya estará hecho y podemos volver a lanzar la maldición en otros lugares también si es necesario.
"Y lo mejor de todo, así nunca tendremos que enfrentarlos en una guerra directa. No al menos, hasta que su número sea bastante menos significativo y finalmente tengamos una buena oportunidad. ¡Ya no nos superaran en números, y sus patéticas armas muggle serán inútiles contra nuestra magia!"
Harry asintió lentamente, aun luciendo anonadado. Y lenta – muy lentamente – sus labios se curvaron en una sonrisa y miro a Tom asombrado.
"Es brillante," susurro y la alegría visible de Tom aumento, sonriendo de medio lado.
"¡No puedo creer que hayas hecho tanto en los dos ultimo años y medio! ¡Es... es increíble, Tom!"
Tom levanto la nariz, satisfecho. "Sí, bueno, es sorprendente lo fácil que es para un niño colarse sin ser notado. Nadie sospecha que un niño pueda hacer algo realmente malo."
Harry rio. "Oh si... yo también he disfrutado eso."
"Apuesto que así es," Tom miro a Harry con diversión en sus ojos. "Ya que no me sentía cómodo reuniendo a mis antiguos seguidores con este cuerpo tan joven, decidí resucitar mis viejos planes con respecto a esta maldición. Siempre supe que no le confiaría a nadie más esta tarea, pero había estado muy ocupado con mis esfuerzos en Gran Bretaña para hacerlo antes. Además, mientras más gente supiera sobre la existencia de esta maldición, mas grande era el riesgo de que algún tipo de gobierno mágico pudiera intentar impedir su uso. Como están las cosas ahora, hasta que los muggles comiencen a notarlo y a reclamar por eso, es muy poco probable que los magos se den cuenta que existe, mucho menos sepan como contrarrestarla."
"Y así," continuo Harry, "hasta que alguien lo note, continuara haciendo su trabajo, dejando a la siguiente generación de muggles completamente incapaces de reproducirse."
"Precisamente," dijo con ligereza Tom y sonrió.
Los ojos de Harry estaban desenfocados mientras pensaba por un breve momento, pero de repente una risita escapo de sus labios, rápidamente seguida de otra, antes que se largara a reír a carcajadas mientras Tom lo miraba con divertida satisfacción.
"¡Diablos, Tom! ¡De verdad te superaste esta vez!" exclamo Harry mientras al fin lograba calmar su delicia malvada. Sus ojos se posaron en Tom y su sonrisa se suavizo y sintió como se llenaba de admiración, asombro, alivio,y tanto amor por este hombre... incluso en el cuerpo de un niño. Porque era sorprendentemente fácil mirar mas allá de la exterior cara juvenil y aun ver a Tom tras esos ojos. "Te extrañe tanto," susurro Harry.
El rostro de Tom también se suavizo. "Y yo a ti."
El momento duro por un largo minuto hasta que la sonrisa de Harry se volvió malvada. "El mundo jamás sabrá que lo golpeo. Tu y yo... nunca nos verán venir."
"No hasta que sea demasiado tarde," Tom respondió satisfecho.
"Esta vez vamos a hacerlo. De verdad. Nadie se interpondrá en nuestro camino. ¡Nadie lo intentara! Nosotros..." Harry se detuvo y desenfoco la mirada por un momento antes de volver su atención a Tom mientras en su rostro se formaba una gran sonrisa. "¡Lo tengo!"
"¿Qué?" pregunto Tom vacilante.
"¡Ven a Hogwarts conmigo!"
"¿Qué? ¿Por qué diablos haría eso?"
"¡Sólo piénsalo, Tom! Tú siempre dijiste que sólo había dos verdaderos métodos exitosos para apoderarse de un país. Trabajas desde adentro, te metes en la posición más importante de liderazgo para luego abolir el viejo sistema, instalándote como un dictador, o puedes crear un ejército y destruir el sistema por fuerza desde afuera. Ambos vimos lo difícil que fue esa opción, y lo mucho que estaba tardando, pero la otra opción nos fue quitada debido a la naturaleza sospechosa de Dumbledore contra nosotros, y por el hecho de que desaparecimos del mapa por una década mientras viajábamos para continuar nuestra educación. Para cuando regresamos a Gran Bretaña, ninguno de los dos quería molestarse trabajando para subir en el Ministerio de la manera difícil.
"¡Pero podríamos hacerlo esta vez! Diablos, podríamos usar nuestros contactos con tus antiguos mortífagos para acelerar nuestros progresos en el Ministerio. Y yo soy el maldito Niño-Que-Vivió. Ellos ya adoran el suelo que piso. Pasamos los siguientes seis años en Hogwarts haciendo conexiones, ganando el asombro y la admiración de nuestros pares, consiguiendo las mejores notas que alguien haya conseguido en Hogwarts – diablos, probablemente podríamos tomar nuestros EXTASIS un año antes y salir mas rápido. Luego entramos al Ministerio, saltando a una posición alta y con ayuda de Lucius y cualquier otra conexión que hagamos cualquiera de los dos con facilidad puede convertirse en el Ministro de magia mas joven de la historia.
"Y mientras hacemos todo eso, en secreto podríamos renovar los esfuerzo con tus mortífagos – crecer nuestra base en secreto, orquestando sus actividades desde las sombras... ¡sólo imagina, Tom! ¡Sería tan simple! Sin guerra abierta. Sin desordenado asalto frontal. ¡Podemos hacerlo como supuestamente deben hacerlo los Slytherin! ¡Colándose por atrás y cortándoles las gargantas cuando menos lo esperan! ¡Usamos nuestra astucia e inteligencia para controlar a la Gran Bretaña mágica desde las sombras y luego tomamos el control en un rápido movimiento poderoso que nadie vera venir!"
Tom lo estaba mirando de manera especulativa y Harry pudo ver el momento en que Tom tomo su decisión. El sonrió maliciosamente. "Debo decirte amor... que tu sugerencia tiene merito legitimo."
"Por supuesto que sí," respondió Harry con descaro y Tom rio. "Ambos lucimos jóvenes... de todos modos, ¿qué edad tiene tu cuerpo, exactamente?"
"Este cuerpo actualmente tiene doce, aunque cumpliré trece el cinco de agosto."
"Aun te pone en mi año en Hogwarts, debido a la edad. Yo cumplo doce a fines de julio. Podríamos empezar ambos en segundo año el primero de septiembre. Solo tendremos que inventor una historia para explicar de dónde vienes y como te conozco. Y porque perdiste primer año."
"Esa parte es fácil. Podemos decir que cuando cumplí los once vivía en Europa del este y la única escuela mágica de tamaño considerable que considera esa región bajo su jurisdicción es Durmstrang y ellos no aceptan nacidos muggle. Ya que no tengo pruebas de que el padre de este niño es mago, sería considerado un nacido muggle. Ellos jamás me habrían enviado una invitación."
"¿Estarías dispuesto a ir a Hogwarts con todos sabiendo que eres nacido muggle?" pregunto Harry de verdad un poco sorprendido.
"Si la meta es pasar bajo el radar de ciertas personas, sería un medio eficaz de disuasión."
"Ese es un punto valido," concedió Harry pensando en Dumbledore y su amor eterno por los nacidos muggle.
"Además, creo que una razón válida para mi repentino regreso a Inglaterra sería una especie de deseo infantil para tratar de encontrar a mi padre. De acuerdo con el acta de nacimiento de este niño, en realidad nació en Londres y vivió aquí durante la mayor parte de su infancia. Mi conocimiento sobre lo que los llevó exactamente a Grecia es irregular... lo discutiré contigo después...
"Y por mi razón de volver a Londres, podríamos decir que esperaba descubrir más sobre mi padre y que yo estaba aquí para consultar con un mago que iba a ayudarme a conseguir la información sobre mi ascendencia para poder averiguar si mi padre era un mago o un muggle."
"Quien sabe... quizás el padre de este niño era un mago," Harry dijo especulativamente. "Sería algo si fuera de una vieja familia sangrepura o algo así. Y eso parece un poco improbable ya que quien fuera ese tipo, estuvo dispuesto a dormir con una muggle."
"Él muy bien podría haber sido uno de mis seguidores y violado a la mujer," Tom dijo, sin darle importancia.
Harry rodo sus ojos. "Siempre odie que dejaras a algunos de ellos hacer esa mierda."
"Yo no tenía que cuidarlos," Tom bufo molesto. "No era mi trabajo andar tras ellos."
"Si, pero si hubieras lanzado algunos cuantos crucios haciendo ejemplo de aquellos a los que pillabas haciendo ese tipo de cosas, los demás habrían visto que no era aceptable. En su lugar solo hiciste la vista gorda."
Tom suspiro y se apretó el puente de la nariz. "Tú sabes cómo era, Heri. Yo no tenía exactamente un montón de espacio para ser exigente. Sólo había unos pocos tipos diferentes de magos que estaban dispuestos a servirme, y uno de esos tipos harían cualquier cosa por mí si eso significa tener la oportunidad de hacer algunas otras cosas también. Necesitaba seguidores calificados que me sirvieran sin protestar."
"Está bien. No creo que valga la pena volver a meternos en este asunto. Es una discusión antigua y en realidad ya no tiene importancia," dijo Harry.
Tom lucio momentáneamente aliviado de que Harry dejara el tema y se relajo en el asiento. Después de un momento se giro y le sonrió de medio lado a Harry.
"Así que, has oído todo lo que hice – viajar por el mundo maldiciendo a toda una generación de muggles... ¿qué has estado haciendo tu?" pregunto Tom sonriendo satisfecho.
Harry entrecerró sus ojos de manera juguetona, viendo el desafío por lo que era. Asumió un aire desinteresado y se alisó el pelo un poco con la mano. "Oh, no mucho, creo. Quiero decir, después que pase un año y medio enviándote energía mágica para que pudieras tener un cuerpo, no hice mucho por un tiempo. De seguro nada tan ambicioso como lo que tú hiciste... pero entre en contacto con Lucius y algunos otros mortífagos... y más recientemente... veamos... me hice amigo cercano del Ministro de Magia, saque a mi padrino de Azkaban para poder salir bajo el control legal de Dumbledore y... ¡Oh si! ¡Casi lo olvidaba! ¡Robe la Piedra Filosofal de Nicholas Flamel."
Tom casi se quedo con la boca abierta, pero por supuesto, Tom jamás haría algo tan plebeyo como eso.
"¡No!" Tom jadeo incrédulo.
"Si," dijo Harry con una sonrisa satisfecha, levantando la barbilla.
"¿Cómo? Tratamos por años de encontrar una manera de sobrepasar las seguridades de Flamel! ¡Era imposible!"
La cara de Harry se mantuvo estoica con aire de suficiencia para todo un minuto antes de que estallara en risas. "¡Oh, nunca lo creerás! ¡Es que es tan completamente absurdo!"
Y Harry le describió a Tom su llegada Hogwarts y su descubrimiento de la Piedra que estaba allí como carnada para que Tom se revelara, o simplemente para proporcionar a Harry la oportunidad de ser un "héroe". Describió todos los intentos de Dumbledore de jugar con su mente y los dos tuvieron una buena risa sobre eso.
La historia de las supuestas 'protecciones' alrededor de la piedra, y el hecho de que le tomo a Dumbledore cinco semanas darse cuenta que no estaba los hizo reír aun más.
Al final, pasaron el resto del día, sentados allí hablando de como habían pasado los últimos años, y haciendo planes para lo que harían después.
