– – – – – Renacer Capitulo 26 – – – – –

Sirius Black bajo con pies pesados las escaleras y se dirigió a la cocina. Paso por la puerta abierta de la sala y escucho las voces de Harry y Dominick desde adentro y sonrió cansado divertido porque que los chicos estuvieran levantados tan temprano. Maldita gente mañanera. Entro a la cocina y bostezo con fuerza mientras se dirigía a la cafetera y la tocaba con su varita, causando de inmediato que siseara cuando agua caliente comenzó a llenarla. Suspiro cansado y sonrió feliz cuando el olor a café lleno la habitación.

Había terminado una corta 'siesta'. Después de amanecer había ayudado a un agotado Remus a llegar a su habitación después de otra difícil luna llena, y luego había regresado a su habitación para colapsar en su cama. Habían pasado dos horas y media desde entones, pero sabía que tenía que levantarse. Remus estaría incapacitado por la mayor parte del día, pero tendría que chequearlo en una hora para asegurarse que todas las lesiones estuvieran sanando como corresponde, y los chicos quizás tenían algo que hacer durante el día que requiriera su presencia. Quizás podía comprar una poción pimentonica de la botica más abajo.

De verdad necesitaba estar mejor abastecido de pociones aquí en la casa. En estos momentos, todo lo que tenía era un ungüento curador un par de pociones para el dolor... y algunas para la resaca. Sólo tenía las cosas necesarias para atender a Remus después de la luna llena.

Harry, en su forma animaga, se había unido a Sirius y Remus durante la mitad de la noche, pero luego se había ido a la cama. Que cama... Sirius no estaba seguro. Y tampoco estaba seguro de querer saberlo. Era... muy... extraño, pensar que... el amante deHarry de su vida anterior estaba aquí y ahora.

Sirius podía, racionalmente, aceptar que Harry no tenía en realidad once años. El chico de verdad actuaba mayor. La manera en la que hablaba era diferente a la de un niño. Sirius creía lo que Harry le había dicho. Eso definitivamente no era el problema. Toda la historia era una locura, pero la creía. Aun así – racionalmente aceptar que algo es la verdad es diferente de mirar a alguien que luce como un niño y convencerte que de verdad no es un niño.

Sirius Black había crecido en el mundo mágico; en un mundo donde lo imposible era algo común. Sin embargo, estaba teniendo muchas dificultades comprendiendo todo lo que le estaba sucediendo este último tiempo. Había ocasiones en que se preguntaba si aún estaba en Azkaban y si al fin había perdido la cabeza y estaba viviendo en un mundo ficticio de su propia creación.

Pero sabía que eso no era posible porque no era tan creativo como para poder inventar algo tan increíble.

Había hablado con Harry y Dominick un poco más la noche anterior pero por la mayor parte ellos se la habían pasado solos y Sirius había estado enfocado en Remus y las preparaciones para la luna llena. Remus estaba obviamente nervioso de tener a Dominick en la casa durante la luna llena. Había estado a punto de marcharse por Floo a Hogsmeade para dirigirse a la casa de los Gritos, pero Sirius había logrado convencerlo de que se quedara lanzando protecciones extra y barreras de silencio alrededor del sótano y la habitación en la que Remus pasaría la noche además de cerraduras adicionales.

Sirius no sabía si Harry le había dicho a Dominick sobre el Pequeño Problema Peludo de Remus. Obviamente no era el secreto de Harry pero Sirius sabía que Harry confiaba en Dominick y... bueno, no se sorprendería de saber que Harry ya le había dicho todo. Parte de Sirius se había peguntado por un momento sobre la posibilidad de integrar a Dominick en las actividades de la luna llena, en su propia forma animaga, pero no había manera en cómo explicar eso. Ya había sido difícil explicar que un chico de once años pudiera lograr esa transformación a tan temprana edad, ¿pero dos? No había manera. Era demasiado imposible. Remus no era tan ingenuo

Sirius lleno un tazón con café, añadió un poco de crema, y se sentó en la mesita de la cocina. Suspiro cansado y bebió su café.

Remus.

Sirius se sentía increíblemente en conflicto acerca de todo este asunto. Estaría del lado de Harry, como había dicho; no había dudas sobre eso; pero odiaba mentirle a Remus. Con desesperación deseaba que Harry pudiera considerar contarle a Remus el Gran Secreto.

Estaba seguro de que Remus le creería. También estaba bastante seguro de que Remus decidiría quedarse en el lado de Harry aun después de que todo el asunto de la vida pasada de Harry fuera revelado. Remus aún estaba agradecido con Dumbledore por la oportunidad que le había dado por enseñar, y por lo que el hombre había hecho por él cuando era joven, pero eso no significaba que confiara en Dumbledore. El Viejo Director claramente tenía segundas intenciones con respecto a Harry. Todo ese desastre con la alocada profecía, el hecho de que Dumbledore supo todo el tiempo que Sirius no había sido el Guardián Secreto y que aun así lo había dejado podrirse en Azkaban... y la posibilidad real de que lo había hecho para poder conseguir el control sobre la vida de Harry... bueno, todo eso dejo un sabor muy amargo en la boca de ambos hombres.

Y pese a lo alocada que era todo el asunto de renacer y la vida anterior de Harry, Sirius tenía que admitir que era algo divertido. Abrumadora y difícil de creer, pero definitivamente divertida. Era como la broma más escandalosa jamás hecha. Medio desafiar a la muerte, pero...locura total. ¡Y nadie lo sabía!Nadie sospechaba de ellos. Porque, ¿honestamente? ¿Cómo podía alguien sospechar de algo tan increíble?

Pero suponía que era por eso que Harry era tan precavido de a quien le decía. Nadie jamás podría adivinar la verdad, pero una vez que te decían... aunque era increíble, lo explicaba todo. Todas las cosas extrañas, confusas e inexplicables sobre Harry tenían más sentido si él tenía las memorias y las experiencias de un mago adulto. Y si Dumbledore de repente se daba cuenta de que todos sus esfuerzos para controlar la vida de Harry estaban desperdiciados porque Harry no era un niño ingenuo que podía ser manipulado... bueno, entonces no se podía decir que haría Dumbledore. Era obvio que quería a Harry para algo –probablemente tenía que ver con que la maldita profecía– quizás esperaba poder conseguir que Harry hiciera algo que él quería. ¿Pero qué haría cuando se diera cuenta que eso no funcionaría? Sirius de verdad no quería saber y Harry obviamente no quería correr el riesgo de averiguarlo.

Sirius era bastante bueno en Occlumencia. Había sin duda magos que eran mejores, pero Sirius sabía que era mejor que el promedio. Su padre jamás le habría permitido salir de la casa y mucho menos asistir a Hogwarts sin estar seguro de que su hijo por lo menos podía saber cuándo alguien estaba intentando usar Legeremancia en él. La Familia Black valoraba sus secretos sobre todas las cosas, y la paranoia era prácticamente un lema secundaria de la familia. Sirius había sido instruido en Occlumencia Básica el verano que había cumplido los diez años hasta unos días antes de marcharse para Hogwarts.

Luego fue sorteado en Gryffindor.

Después de eso, al padre de Sirius ya no le importo mucho. Estaba demasiado decepcionado. Sirius rodo sus ojos con amargura.

Sirius había dejado en la holgura sus estudios de las artes mentales después de eso, pero nunca olvido por completo lo que había aprendido y la base que tenía, cosa que le proporciono un buen comienzo en su entrenamiento para Auror cuando maestría en esa habilidad básicamente había sido obligatoria.

Remus no tenía esa ventaja. Él no venía de una antigua familia sangrepura que contrataba costosos tutores especializados en oscuras artes mentales. La familia de Remus había sido decididamente de clase media. No ricos pero no pobres tampoco, habían vivido bastante bien... bueno, hasta que Remus había sido mordido.

Él y James habían intentado enseñarle a Remus un poco de Occlumencia cuando estaban en entrenamiento para Aurores. Remus había querido aprender porque había ingresado a la Orden con ellos, aunque él no ingreso a una carrera que requería una habilidad como la Occlumencia. Además, Remus jamás pasaba la oportunidad de aprender algo nuevo. Pero habían estado bastante presionados por tiempo y con todo lo relacionado con comenzar una vida nueva fuera de la escuela. Tanto había estado sucediendo con la guerra, la Orden, comenzando nuevas carreras, y luego Lily había quedado embarazada...

Sirius suspiro y paso sus manos por su cabello mientras tomo otro sorbo de su ya frio café. Podía comprender la reluctancia de Harry en decirle a Remus. Incluso si el hombre de repente se volvía bueno en Occlumencia, no cambiaba el hecho de que estaría alrededor de Dumbledore todos los días por diez meses del año. Era muy improbable que Dumbledore entrara a la mente de sus maestros a menos que sintiera que tenía una razón desesperada para hacerlo – ellos eran adultos después de todo, e incluso sin poder mantener afuera a Dumbledore, Remus sabría que el hombre intento usar Legeremancia en él, y con facilidad podía presentar cargos por tal ataque. Usar Legeremancia era ilegal después de todo...

Aun así, aún existía el riesgo. Y mientras menos información importante supiera Remus, menos tentación tendría Dumbledore para hacer tal cosa.

Eso no cambiaba el hecho de que Sirius odiaba esconderle cosas a Remus. Odiaba mentirle. Remus era... bueno, aparte de Harry, Remus era todo lo que había mantenido a Sirius. Ellos eran como fuerzas vitales para él. Su motivación para mantenerlo con vida. Su razón para seguir avanzando.

Harry lo necesitaba y se mantendría firme para estar allí para Harry. No era estúpido – sabía que la razón por la que Harry lo había sacado de Azkaban era porque quería su ayuda. Necesitaba su ayuda. Y Sirius se aseguraría de cumplir con su parte. No importaba si Harry era la reencarnación de un mago que murió hace décadas, Harry aún era el hijo de James y su ahijado. Le había prometido a James y Lily que cuidaría de su hijo si algo les sucedía a ellos, y tenía toda la intención de cumplir su promesa.

Bueno, así que el niño no era exactamente un niño como esperaba, pero probablemente era mejor de esta manera. Él no era una figura paterna. Nunca había estado echo para algo así, y de verdad no habría sabido que hacer con un niño. Se habría sentido perdido con un niño dependiendo totalmente de él cuando apenas estaba comenzado a recomponer su vida.

Así que se mantendría firme como pudiera para Harry. Pero también se mantendría firme para mostrarle a Remus que podía. Que no necesitaba que lo cuidaran o lo protegieran. Era un hombre adulto y podía cuidar de sí mismo. Más que eso. También podía cuidar de los demás. Y de verdad podía hacerlo. Podía cuidar de Harry y... y de su recién descubierto primo en segundo grado – a aunque ese era un pensamiento extraño y divertido a la vez – y también podía cuidar de Remus. Si el maldito testarudo se lo permitía.

Porque Azkaban le había hecho darse cuenta de muchas cosas.

Lo que de verdad era importante. Que tontas inseguridades eran una razón terrible para mantener las cosas escondidas cuando te importaba alguien...

Sirius llevo la taza a sus labios y la encontró vacía. Parpadeó y luego sonrió por no darse cuenta y luego dejo la taza en el fregadero. Apenas la había puesto allí cuando Dobby apareció emocionado y alegre.

Con rapidez el pequeñín le pregunto a Sirius si quería que comenzara a preparar el desayuno. En realidad no tenía mucha hambre pero decidió que le iría a preguntar a los 'chicos' si querían comer y le pidió a Dobby que esperara un minuto mineras iba a averiguar.

Salió de la cocina, cruzo el vestíbulo y se detuvo de golpe en la entrada de la sala.

Dominick estaba sentado en el centro del sofá con Harry montado sobre su regazo, una rodilla a cada lado de las caderas del otro chico, hundido entre los cojines. Las manos de Dominick estaban envueltas de manera posesiva sobre Harry con una claramente sobre el trasero de Harry mientras la otra bajaba y subía por su espalda, aferrando con fuerza la camisa de Harry. Las manos de Harry estaban en el antes ordenado cabello de Dominick, alborotándolo con bastante entusiasmo mientras el par estaba sumido en una seria sesión de besuqueos.

Había bastante lengua en esos besos. Y frotación. Si. Bastante frotación. Harry estaba moviendo de manera entusiasta sus caderas contra el cuerpo bajo él, y el otro chico... oh... estaba gimiendo ahora... y moviéndose también.

Sus labios se separaron y Harry tiro su cabeza hacia tras con expresión eufórica mientras Dominick comenzaba a atacar el cuello de Harry con besos y lengua. Las manos de Dominick soltaron la camisa de Harry y la metió entre ellos hacia los pantalones de Harry y Harry gimió...

Sirius se movió de golpe desde su posición de asombrado shock y se dio la vuelta con rapidez para no ser testigo de nada más. Les preguntaría si querían desayunar... umm... después. Mucho después.

Se apresuró hacia su cocina y le dijo a Dobby que no preparara comida aun que mejor debería esperar hasta el almuerzo, a menos que los chicos pidieran algo antes que eso. El elfo se veía alborotado, pero Sirius lo convenció al fin de ir a limpiar la alacena. Sirius se volvió a sentar en la silla que había ocupado antes y dejo su cabeza caer entre sus manos apoyando los codos en la mesa.

Eso había sido... extraño... e intenso... y errado. Pero quizás no, pensó, corrigiéndose. No en realidad. Ellos en realidad no eran niños. No de verdad.

Era otro asunto de 'racionalmente saber que no eran niños' versus lo que tu cerebro y tus ojos te dicen. Ver a dos niños haciendo... eso... bueno, era bastante obvio que habían hecho cosas como esas antes. No era la incómoda exploración o experimentación de dos preadolescentes. Eso fue íntimo y experimentado.

Aunque definitivamente tendrían que tener cuidado de no hacer algo así cuando Remus pudiera pilarlos. Tuvieron suerte de que Remus no estaría disponible durante el día debido a la luna llena.

Sirius suspiro y sacudió la cabeza entre sus manos. Era mucho más que asimilar de repente. La introducción de Dominick había añadido una nueva capa de realidad a lo que Harry le había dicho sobre su historia pasada. Y Harry se había visto tan feliz por la aparición de este chico... er... hombre. Estaban claramente felices en estos momentos, eso era seguro.

Sirius se dio cuenta de que tendría que conocer más a este Dominick. Ni siquiera sabía cuál había sido su nombre en su vida anterior. También era una locura que fueran familiares en esta vida. Sirius había conocido al padre del chico, era su primo Ignatius, claro está. Aunque no lo había visto mucho. El padre de Sirius no había sido muy cercano con su hermana Lucretia durante la infancia de Sirius. Habían sido más cercanos con el lado materno de la familia de Sirius. Con su tío Cygnus y sus tres hijas. Sirius siempre había tenido la impresión de que su padre en realidad no aprobaba el matrimonio de Lucretia con Ignatius Prewett Sr.

El hombre no había sido un traidor a la sangre, exactamente, pero algunos de sus familiares... y la tía Lucretia se había distanciado lentamente del resto de su familia después de su matrimonio con el hombre, lo que significaba que cuando tuvo a su hijo, habían estado bastante distanciados.

Cuando estaba creciendo, siempre le pareció a Sirius que Ignatius Jr. era un 'Prewett' y no llevaba para nada el apellido 'Black', así que no era importante mantener lazos con él. Sirius estaba tan relacionado a Ignatius como a Bella, Cissy y Andy, pero a ellas las había visto bastante cuando eran niño y Ignatius sólo lo había visto un par de veces.

Así que en realidad no era sorprendente que no supiera que Ignatius tuvo un hijo. Aunque era extraño que el chico no supiera quien había sido su padre, considerando que Ignatius había hecho las ceremonias apropiadas para nombrarlo como su heredero. Pero de acuerdo al árbol genealógico Ignatius había muerto el mismo año en el que nació Dominick. El niño había tenido tres meses cuando su padre murió.

Si Dominick hizo el mismo ritual que hizo Harry, ¿porque no recordaba eso? ¿Cómo no se dio cuenta que su padre era un mago?

A menos que Ignatius estuviera viviendo como un muggle durante ese tiempo... cosa que parecía poco probable, pero no era como que Sirius conociera bien al hombre. Había estado escondido. Sirius no tenía idea si su primo había estado relacionado en la guerra. Claro está, cualquier sangrepura como Ignatius que de manera voluntaria había decidido casarse con una mujer muggle podría ser un objetivo inmediato. Traidor a la sangre.

Tanto que pensar. Tantas preguntas.

Y como las únicas personas con respuestas a sus preguntas estaban en la otra habitación, besuqueándose. Su ahijado y el hijo de su primo, estaban besuqueándose.

Se preguntó por un breve momento si debería hablarle sobre ciertas... cosas... pero con rapidez aplasto ese pensamiento. Eran hombres adultos, ¿cierto? Hombre adultos en cuerpos de niños, pero mental y emocionalmente sabían cómo... er... no lastimarse. Merlín, incluso era incomodo pensar en eso, mucho menos hablar con ellos sobre eso.

No les diría nada. Aparte de mencionarle que fueran más discretos, pero eso sería todo.

– – –

La segunda semana de Harry y su primera semana con Tom en la casa, paso con sorprendente rapidez. Fue una semana de transición y todos se estaban acostumbrando a los nuevos ajustes con facilidad, considerándolo todo.

Sirius había iniciado con los 'chicos' lo que obviamente había sido una muy incómoda (para él, al menos) conversación sobre la discreción, cosa que había dejado a Tom un poco molesto y a Harry muy divertido. Harry le había prometido que se asegurarían de que no hubiera más muestras públicas de afecto si había las más mínima opción de que Remus, o cualquier otra persona pudiera verlos.

También le había prometido que estaban tomando todo tipo de precauciones que creían necesarias cuando estaban en su habitación, juntos. Cada noche se retiraban a sus respectivas habitaciones, Tom lanzaba una alarma de proximidad y cerraba su puerta y luego lanzaba un hechizo 'vallumportus'en la pared, creando una puerta hacia la habitación de Harry.

La primera noche en varias décadas en que los dos volvieron a pasar la noche en la misma cama, Harry decidió, que era el momento más feliz de su segunda vida. Envuelto entre los brazos de Tom– aunque fueran los brazos delgados de un chico. Era Tom y estaba durmiendo junto a él. Las cosas al fin estaban bien.

No sólo era la primera semana de Tom en la casa, también era la primera semana de Remus en la casa. Aunque los dos primeros días los pasó descansando y recuperándose de la luna llena, cosa probablemente buena ya que no tenía mucha energía para observar con atención a Harry y 'Dominick' mientras el par disfrutaba por fin estar en mutua compañía después de tantos años separados. Esta falta de atención también fue importante porque Harry se había equivocado un par de veces y había llamado a Tom 'Tom'. Había intentado arreglarlo diciendo que había dicho 'Dom' y nadie lo había cuestionado.

Tom no estaba fascinado con el sobrenombre, en especial cuando Sirius se dio cuenta y también comenzó a usarlo. La única persona que había tenido permitido usar el nombre 'Tom' durante los últimos... bueno,cuarenta años,básicamente – era Harry. O, mejor dicho, Heri. No había permitido que nadie más usara su nombre de nacimiento. La única persona que se había atrevido a usarlo sin su permiso había sido Dumbledore, y lo había hecho con la obvia intención de molestarlo.

La oportunidad de recibir un nuevo nombre había sido buena y conveniente y de alguna manera le gustaba el nombre Dominick. Con rapidez había corregido a Sirius, insistiendo que no le gustaba el sobrenombre 'Dom' y que Harry lo llamaba así para molestarlo.

Eso no impido que el hombre siguiera usándolo. Podría decirse... que eso le dio al hombre más motivos para usarlo ya que el mago parecía creer que molestar a alguien era señal de unión cosa que solo servía para enojar más a Tom. Hubo unas ocasiones en que Sirius molesto a Tom de una manera u otra usando el nombre 'Dom' con el propósito de 'bromear' y Harry había visto un brillo furioso en los ojos de Tom que hizo que se preocupara, pero cada vez Tom había logrado controlar su temperamento en momentos y volvía a aplicar su máscara con rapidez.

Mientras que Tom no aprobaba de cuanta información Harry le había confiado a Sirius, estaba dispuesto a reconocer que Sirius tenía sus usos y hacerle algo al hombre seria extremadamente contraproducente. En especial porque Sirius ya estaba trabajando para adoptarlo. Ya que tenía experiencia por sus esfuerzos para conseguir la custodia de Harry, Sirius ya sabía a quienes debía contactar para comenzar todo el proceso, así que las cosas estaban progresando bien. A nadie le importaba si Sirius Black intentaba adoptar a un niño que había aparecido de la nada, así que no había preocupaciones de que alguien se opusiera. La única molestia era el tedio fundamental de la burocracia del Ministerio. Sólo tenían que esperar hasta que todo el papeleo estuviera listo.

Como al cuarto día de la semana Remus ya estaba finalmente repuesto y sugirió que fueran al callejón Diagon para comprarle cosa nuevas a Dominick. Nadie vio una razón para discutir con esa sugerencia. Harry estaba feliz de salir de la casa para variar. Él y Tom habían pasado los últimos días en la habitación de Harry, o en la pequeña biblioteca de la casa con libros que habían hechizado para que lucieran inocuos.

Harry también necesitaba visitar Gringotts, sin embargo, necesitaba visitar su antigua bóveda, no la bóveda Potter. Sirius sabía que tenía otra bóveda, pero obviamente Remus no lo sabía, y tampoco quería que el hombre se enterara. Podría ir a la bóveda siempre que no estuviera Remus presente. Tendría que ver cómo funcionaban las cosas.

Tom estaba más que dispuesto a ayudar – en especial considerando que Harry iría a su antigua bóveda para recoger todos los Grimoires que había guardado allí, para que Tom ahora pudiera usarlos. Harry se los sabía de memoria, y no había visto la razón de tenerlos consigo. Ahora tenía una razón válida para sacarlos. Tom podía leer los malditos libros.

Después de que el grupo llego al callejón Diagon, Harry y Tom sugirieron que se dividieran en dos. Harry y Sirius irían a Gringotts mientras que Tom y Remus irían donde Madame Malkin para encargarse del nuevo guardarropas de Tom. Cuando Harry y Sirius entraron al banco se dirigieron a mostradores separados donde presentaron sus llaves. Cada uno fue llevado con rapidez a sus respectivas bóvedas.

Harry trato de reunir sus cosas lo más rápido posible. Llevo su mochila con espacio mágico, la tenía encogida en el bolsillo interno de la túnica verde bosque que estaba usando. La desencogió y se dedicó a echar con rapidez todos sus libros de Nigromancia y las demás cosas que necesitara en ella, luego la volvió a encoger y la guardo otra vez en su bolsillo.

Él y el goblin llegaron al vestíbulo cinco minutos después que Sirius, que sólo había bajado para rellenar su bolsa de dinero, pero el hombre no tuvo problemas en esperar. Minutos después estaban en la calle y en camino hacia Madame Malkin Túnicas Para Toda Ocasión.

Tom siempre había tenido gustos costosos en ropa y Harry pudo notar que estaba teniendo problemas en contenerse. Si usaba su propio dinero, no habría tenido que contenerse para nada, pero no había forma de explicar como Tom tenía tanto dinero. Tom no tenía una bóveda con los goblins con una herencia como Harry. Nunca había confiado en el banco goblin con su dinero. No porque fueran goblins – no, no había confiado en el hecho de que no importara lo independientes que se consideraran los goblins, aún tenían en ocasiones que cumplir los deseos del Ministerio.

Si el ministerio se hubiera enterado que el señor Oscuro tenía una bóveda en Gringotts, sin duda habrían hecho todo lo posible para apoderarse de su contenido. Y los goblins al final habrían aceptado, debido a la presión.

No... el dinero de Tom había estado escondido en numerosa ubicaciones secretas en toda Gran Bretaña. Algunos de sus fondos aun le eran inaccesibles, porque básicamente los había puesto en manos de algunos de sus seguidores. Nunca nada muy substancial, claro está. El dicho muggle 'nunca pongas todos tus huevos en una canasta' era la base de la vida de Tom.

Pese a sus viajes alrededor del mundo, Tom aún tenía bastantes fondos disponibles para su uso. Pero se suponía que era un huérfano que había pasado los dos últimos años y medio bajo la tutoría del gobierno griego, pasando de una casa de acogida a otra. Un escenario que no explicaba sus grandes cantidades de dinero.

Así que, tenía que subsistir del dinero y la generosidad de su 'primo en segundo grado'. Tom no tenía problemas con esto, pero puso un show al 'no querer recibir caridad de nadie'. Esto requería que se contuviera con la calidad de su nuevo guardarropa, cosa que Harry noto molestaba al hombre... chico... como fuera.

Después que terminaron las compras en Madame Malkin, Sirius los llevo a Twilfitt y Tatting porque al parecer ellos tenían una sección de moda al estilo muggle. Tom había bufado ante la sugerencia pero había enmascarado su emoción con rapidez. El grupo entro y se dirigió a la sección de la tienda donde vendían ropa muggle para que escogieran. Harry y Tom le echaron una mirada a la selección de ropa y rieron en voz baja antes de decirle a Sirius que estaban perdiendo su tiempo aquí y que si de verdad querían ropa muggle mejor iban al mundo muggle a comprarla.

Los magos siempre habían sido patéticos para comprender la moda muggle y eso con claridad no había cambiado en cincuenta años.

Los dos 'chicos' sacaron a los adultos de la tienda y el grupo se enfocó en comprar otras cosas necesarias. Sirius llevo al grupo a la Tienda de Bromas Gambol & Japes y a la Tienda de Dulces Sugarblum mientras que Harry y Tom insistieron en ir a Libros Obscurus y a Flourish & Blots. Terminaron sus visitas en Wiseacre donde compraron las cosas necesarias para la habitación de Tom para que pudiera personalizar su espacio.

Harry pudo ver a Tom observando la Tienda de Mascotas cada vez que pasaban por allí, y al parecer Remus también lo había notado porque justo cuando se preparaban para marcharse, Remus sugirió que visitaran la tienda de mascotas preguntándole a Harry si necesitaba comprarle algo a Hedwig. Por supuesto, si la verdadera razón era para comprarle algo a la lechuza de Harry con facilidad podrían haberlo hecho en otra tienda.

Tom lucio verdaderamente vacilante con la sugerencia y Harry sabía porque. Si Tom compraba una 'mascota', querría una serpiente. Sin dudas. Y Harry sabía que Tom probablemente extrañaba tener una serpiente, y sin duda era por eso que había mirado tanto la tienda.

Pero una serpiente era... bueno, era demasiado obvia. Así de simple.

El grupo entro a la tienda y Harry con rapidez compro lo que necesitaba para su lechuza mientras Tom con cuidado observaba todos los animales. Harry camino hacia él mientras los dos adultos estaban distraídos y observaron las jaulas con los reptiles.

"Sabes que no puedes," dijo Harry en voz baja.

Tom suspiro,pesadamente,pero asintió con mirada resignada. "Lo sé," respondió, también en voz baja.

Metió la mano en uno de los estanques más grandes y paso sus dedos sobre la cabeza de una boa y sonrió con suavidad cuando la hermosa serpiente siseo en aprobación. Otro suspiro escapo de los labios de Tom antes que se alejara del estanque.

Harry observo a Tom alejarse con una pequeña sonrisa. Quizás encontraría una manera para que Tom pudiera tener una serpiente cuando llegaran al colegio. Asumiendo que los demás chicos del dormitorio no tuvieran problemas con eso... asumiendo que Tom fuera sorteado en Ravenclaw.

Harry sacudió la cabeza y siguió con rapidez a Tom hacia la salida de la tienda. Remus le estaba preguntando si había visto algún animal que le llamara la atención y Tom solo le dio al hombre una pequeña sonrisa y le dijo que 'no'.

Harry no pudo evitar sentirse ligeramente divertido por el esfuerzo que Remus estaba poniendo para hacer que 'Dominick' se sintiera bienvenido y aceptado en su 'familia'. Claro está, Remus de verdad creía en su coartada, además que era un hombre muy compasivo. Sirius sabía que Dominick no era en realidad un niño, así que estaba dándole a él y Harry espacio. Remus estaba tratando... bueno, que estaba tomando tipo de sobre el papel de la pseudo padre.

Pese a lo mucho que divertía a Harry, con claridad molestaba a Tom. O al menos, era claro para Harry. Tom había mantenido sus máscaras en lugar y Remus aún no captaba ninguna sensación de molestia. Probablemente solo pensaba que Tom era un poco anti-social – aunque eso era comprensible, considerando sus experiencias supuestas en el sistema de casa de acogida.

Al fin el grupo dejo la tienda y se dirigió por Floo de vuelta a su casa desde el Caldero Chorreante.

– –

Tom y Harry habían escapado hasta la habitación de Tom con numerosas bolsas de ropa y libros para guardar, pero fue solo una hora después que fueron llamados a cenar. Remus paso casi toda la comida hablando con Tom sobre su vida y experiencias hasta ahora; haciéndole preguntas de donde había vivido, cosas que había hecho con su mamá, sobre su tiempo con Harry en la escuela primaria muggle y su tiempo pasado en Grecia.

Harry y Tom habían adaptado algunas historias de su actual infancia para llenar los huecos de su amistad de infancia entre muggles creciendo en los años 80 – después de todo las mejores mentiras eran las medias verdades – pero las historias que Tom conto sobre su infancia como Dominick Parker y sobre sus madre fueron sorprendentemente concretas y ajenas para Harry. No hubo adaptaciones de su infancia en los 30 o de la vida con la que Harry era familiar y aun así era extremadamente creíble y Tom no parecía estar mintiendo, cosa que parecía extraña ya que Harry casi siempre podía decir cuando Tom mentía.

Termino la cena y la conversación duro más tiempo al ir a sentarse a la sala hasta que él y 'Dominick' se disculparon para subir a la habitación de Harry. Ambos entraron al dormitorio y Harry cerró la puerta y lanzó una barrera de privacidad que los alertaría si alguien se acercaba a la puerta y les informaba quien era el que se acercaba.

Tom ya estaba sobre la cama con su espalda apoyada contar el respaldo cuando alcanzo el Grimiore que estaba en el medio de la mesita de noche. Harry también se subió a la cama y se acurruco contra Tom, suspirando feliz. No era una cama tan grande, pero ambos eran relativamente pequeños aun, así que había bastante lugar para el par. En todo caso, Harry siempre había sido bastante tierno y afectuoso en la cama– algo de lo que Tom siempre se burlaba. Pero pese a sus burlas, Harry sabía que a Tom le gustaba y no tenía intenciones de darle espacio al otro mago.

Tom tenía sus piernas dobladas y el libro apoyado sobre ellas. Tenía una mano libre para dar vuelta las páginas y la otra la había movido con rapidez hacia Harry y estaba de manera distraída pasando sus dedos por el cabello negro de Harry. Harry suspiro feliz mientras Tom masajeaba su cabeza y estaba a punto de sumirse en la inconciencia cuando un pensamiento le cruzo la cabeza.

"¿Oye Tom?" dijo Harry abriendo sus ojos y mirando al otro 'chico' que estaba intensamente enfocado en el libro sobre sus piernas.

"¿Hmm?" respondió Tom sin levantar la mirada de su libro.

"¿De dónde sacaste todas esas historias sobre 'tu' infancia con 'tu' mamá? Fueron bastante realistas."

Tom pareció quedarse congelado por un momento, frunció el ceño y se sentó más derecho. Abrió su boca para hablar, pero la cerro otra vez un momento después con una mirada que significaba que estaba tratando de pensar bien en que decir. Al final se giró hacia Harry y Harry se sentó apoyando su espalda contar el respaldo también.

"Yo... en realidad no se me ocurrieron. Son... bueno, son ciertas." Dijo Tom.

Harry parpadeo mirando a Tom con obvia confusión por un momento antes de hablar. "Espera... ¿que?"

Tom rio levemente y se encogió de hombros. "En realidad esto requiere una explicación," comenzó Tom mientas tomaba un marcador de la mesita de noche para poner en su libro y cerrarlo. "Cuando tome posesión de este cuerpo no quedaba nada de Dominick. Por lo que yo podía decir solo había dejado atrás una cascara vacía. Todas las memorias de mi vida se habían quedado con mi cuerpo fantasmal y cuando me apodere de este cuerpo, mis memorias llenaron esa mente. Sin embargo pasar el tiempo, comencé a frustrarme por algunas de las limitaciones de este cuerpo. Supongo que podría decir que este cuerpo era probablemente promedio en casi todos los aspectos. Esto significaba, claro está, que era deficiente en comparación a mi anterior cuerpo.

"Yo... extrañaba la conveniencia y la precisión que me daba mi antigua memoria eidética. Durante mis viajes alrededor del mundo, me tomo un tiempo para investigar sobre rituales para mejorar, y trate de determinar que podría servir mejor mis necesidades y que podría realizar en este cuerpo dada su edad. El Halloween pasado realice un ritual que mejoraría varias cosas que encontraba deficientes; mi memoria física y recuerdos, fueron los que más mejoraron."

"Espera, ¿el Halloween pasado?" interrumpió Harry.

Tom frunció el ceño y asintió. "Si, ¿porque?"

Harry bufo. "Después del Halloween pasado Lucius me envió una carta informándome que su marca había quemado, eso es todo. Supongo que fue resultado del ritual que realizaste."

"Ah. No es muy sorprendente," dijo Tom. "En todo caso, el ritual tuvo un efecto secundario inesperado. No solo mejoro mis recuerdos y la precisión de mis propias memorias, de repente tuve acceso a nueve años de memorias que no eran mías. Supongo que las experiencias vividas por el verdadero Dominick Parker aún estaban impresas en mi mente física y el ritual que realice fue suficiente para sacarlas a la luz." Tom suspiro y se encogió de hombros.

Harry parpadeo en obvia sorpresa. "Eso quiere decir... ¿que en realidad recuerdas la vida del chico?"

"Recuerdo algo de eso. Recuerdo mi propias memorias con clara precisión, pero las memorias del chico están borrosas en ciertos lugares."

"¿Porque no mencionaste esto antes?" pregunto Harry algo incrédulo.

"No me pareció importante. No son mis memorias. No importan."

"Eso debe ser muy extraño," murmuro Harry mientras alejaba la mirada, ligeramente desenfocado y se preguntó lo extraño que sería tener de repente nueve años de memorias de alguien más en tu cabeza. "Supongo que probablemente sería lo mismo si disolvieras el filtro de tu memoria astral y recordarás de repente todas tus vidas pasadas..."

"¿Que fue eso?"

"Oh, solo estaba pensando... bueno, ¿recuerdas cuando realice por primera el ritual que me permitía acceso completo a mi mente astral? ¿Cuándo destruí el filtro de mi cuerpo astral?"

"Si."

"Bueno, recuerdas que en ese entonces, no sabía si había vivido antes o no. Si lo hubiera hecho, con facilidad podría haber recordado muchos años de vida ante de la que tenía."

Tom frunció el ceño. "Si... lo recuerdo," dijo bruscamente, con los dientes apretados.

Harry suspiro y rodo sus ojos. "Oh vamos. No seas así. Han pasado décadas."

"Si, pero nunca me advertiste de ese posible resultado hasta que era demasiado tarde para hacer algo. Qué habría hecho yo si hubieras tenido todos estas incontables memorias de vidas pasadas de repente hacinadas en tu cabeza y hubiera despertado y –" Tom se interrumpió de repente, alejo la mirada y frunció el ceño aún más.

Harry suspiro pesadamente y apoyo su mano sobre Tom. Se sintió culpable por eso por mucho tiempo y ahora se estaba retando a si mismo por haber sacado el tema otra vez. Y pese a lo mucho que hubiese deseado tener memorias de antiguas vidas pasadas, al final estaba agradecido de haber sido un alma tan joven solo por lo preocupado que Tom se había puesto por esa posible revelación.

Pero Harry había querido hacerlo y no podía permitir que el miedo de Tom lo detuviera. Estaba convencido de que sin importar cuántas vidas pasadas y memorias ganara, aun amaría a Tom de la misma manera. Vidas viejas no negaban el poder y la importancia de su vida actual.

Tom no había estado convencido. Había estado temeroso de que Heri de repente cambiara. Que de repente se volviera alguien completamente diferente al ganar las memorias de sus vidas pasadas. Vidas pasadas que, por fortuna, no habían existido.

"Pero esto no prueba que tus miedos eran... bueno, ¿injustificados?" pregunto de repente Harry causando que Tom lo mirara enojado.

"¿Injustificado?" siseo en obvia molestia antes la elección de palabras de Harry.

"Bueno, lo que quiero decir es que... tú de repente recordaste la vida de Dominick– al menos sus nueve años de vida – y eso no te cambio ¿no es así?"

Tom rodo sus ojos y bufo. "Claro que no, pero eran nueve años de recuerdos incoherentes, versus toda mi vida llena de nítidos y precisos recuerdos. No había competencia. Tu situación pudo ser muy diferente con cientos de años si no miles llenos de memorias, que podrían haber dominado con facilidad tus veinticinco años de recuerdos..." Tom se detuvo y bufo molesto. "Esta es una discusión sin sentido."

Harry rio débilmente y asintió con la cabeza. "Si, así es

El par se quedó en silencio por un rato y Tom suspiro en voz baja un par de veces antes de que Harry hablara de nuevo. "¿Cómo es... recordar las memorias de Dominick? Quiero decir... supongo que no recuerdas nada sobre su padre..."

"Es bastante... extraño. Y no, no tengo recuerdos relacionados con su padre. Su madre nunca menciono al hombre. El chico pareció darse cuenta que era un tema delicado para su madre así que nunca hizo preguntas."

Harry asintió. "¿Él... tuvo una infancia feliz?" pregunto Harry en voz baja mirando la pared.

Tom estuvo en silencio por un largo momento antes de asentir. "Si. Él... amaba a su madre, y ella lo amaba. Eran muy cercanos."

"¿Y recuerdas todo eso como si fueras tú?" pregunto Harry mirando a Tom ahora con curiosidad apenas contenida.

"Así es," respondió Tom.

– –

Durante el comienzo de la semana siguiente fue enviada al fin una carta a Hogwarts para preguntar sobre como registrar a 'Dominick' en Hogwarts y que necesitaría para comenzar en segundo año.

McGonagall respondió con una especie de panfleto que se le daba a los estudiantes de trasferencia que Hogwarts aceptaba de vez en cuando con información sobre en qué nivel debía encontrarse un estudiante en ciertas materias e informándoles que si Dominick quería comenzar segundo años, tendría que aprobar algunas pruebas de equivalencia para demostrar que podía.

Obviamente esto no sería un problema para él, así que enviaron una respuesta solicitando una fecha en que Dominick pudiera tomar las pruebas.

Remus se ofreció a repasar algunas de las materias con Dominick para ayudarlo a prepararse, pero declino lo más cortésmente posible y en vez de eso Harry y Tom se retiraron a su habitación a estudiar a solas. Al día siguiente se dirigieron al sótano al laboratorio de pociones con la excusa de practicar ya que era algo que podían hacer sin tener que excusarse por el uso de magia al ser menores de edad. Remus les informó cuando iban bajando al sótano que estaría fuera la mayor parte del día porque tenía que ir a Hogwarts.

Al parecer McGonagall les había pedido a todos los maestros que fueran un par de horas durante la semana para preparar los exámenes de Dominick. Eso era extra conveniente porque Harry y Tom no bajarían al sótano a practicar pociones.

Bajaron y aseguraron la puerta, y entonces Harry saco La Piedra filosofal de su bolsillo y se dirigió al gran mesón de preparaciones. La Piedra fue ubicada en un anillo de metal sostenido a ocho pulgadas de la mesa y bajo ella puso un frasco de vidrio.

Les tomo como quince minutos averiguar exactamente como comenzar el proceso de extracción del Elixir de la Vida, pero una vez que lo hicieron un líquido con lentitud comenzó a caer desde la piedra hasta el frasco.

Comenzó como gotas de condensación en la superficie de la piedra que se reunió hasta que comenzó a gotear. Fue un proceso lento, pero afortunadamente ambos habían llevado libros para entretenerse. Harry tenía un libro en parsel que había retirado de la Cámara, mientras que Tom estaba leyendo uno de los Grimoires Nigromantes de Harry. Fue una divertida reversión.

Al final, les tomo tres horas llenar el frasco hasta el tope. Detuvieron la Piedra para que dejara de 'transpirar' y Harry volvió a guardarla en su bolsillo mientras Tom tomaba el contenido del frasco y lo dividía entre dos frascos más pequeños, cada uno encantado para no romperse. Querían dejarse uno para sus experimentos, pero el otro fue preparado y enviado, vía Hedwig, a Severus Snape mas tarde.

– –

"Bueno, Remus, debo decir que... es tremenda historia," comentó Minerva McGonagall sentada en su silla tras el escritorio de Subdirectora de la Escuela Hogwarts de Magia y Hechicería.

Remus Lupin estaba sentado en una silla opuesta al escritorio de ella, encorvado haciendo anotaciones en un trozo de pergamino mientras frente a él se encontraban varios pergaminos con los contenidos de las clases de primer año.

Estaba escribiendo algunos de los temas más fundamentales revisados durante el año para que Minerva pudiera incorporarlos al examen que le tomaría a Dominick para ver si de verdad estaba listo para comenzar segundo año.

"Si..." dijo con calma Remus mientras terminaba de escribir y enderezaba. "De verdad fue una sorpresa."

"Sólo puedo imaginarlo. Que un chico aparezca de la nada para luego descubrir que es el primo segundo de Sirius..."

"¡Y que fue amigo de Harry cuando era pequeño!" recalco Remus antes de sonreír y sacudir la cabeza. "Fue una sorpresa para todos los involucrados. En especial para Harry y Dominick. Dudo que alguno de los dos pensara que tenían algún parentesco, aunque fuera tan lejano. Obviamente son muy cercanos y lo han sido por un tiempo. Creo que de verdad se extrañaban después que Dominick y su madre se mudaron a Grecia. Tuve la impresión de que Harry estaba esperando ver a Dominick cuando comenzó en Hogwarts y estuvo muy desilusionado cuando el chico no apareció aquí el año pasado. Los he observado la última semana, y tengo que decir que no creo nunca haber visto a Harry sonreír tanto."

"¿Dijiste que fueron a la misma escuela muggle?" pregunto McGonagall mientras Remus le entregaba el pergamino en el que había trabajado.

"No exactamente. Asistían a diferentes escuelas primarias, sin embargo ambos fueron identificados como 'dotados' en sus escuelas y cada día eran llevados a otra instalación donde recibían clases para estudiantes excepcionales para que pudieran ser desafiados. Así es como se conocieron."

"Así que este chico Prewett también es... ¿'dotado'?" aclaro ella, levantando ambas cejas.

"Si, y no tengo dudas. Él con claridad es un chico muy inteligente. Un poco frio y distante a veces, pero dado como ha vivido estos últimos años, en realidad no puedo culparlo."

Minerva asintió y luego lo observo con mirada pensativa. "Un Prewett... jamás pensé que volvería a enseñarle a uno de ellos..."

"Si, esa también fue una gran sorpresa," comentó Remus antes de sonreír alegre. "Debiste ver la cara de Caradog... recuerdas a Caradog Caedmon, ¿cierto?"

"Oh, sí."

"Bueno, él trabaja para la Sociedad de Historia Mágica en el departamento de árboles genealógicos y fue quien realizó el examen de Dominick. Él estaba simplemente extasiado cuando vio el árbol. Debiste ver su rostro cuando Dominick accedió que agregaran el árbol a la colección del lugar."

"Él siempre ha sido muy entusiasta sobre la historia," comentó Minerva con una breve sonrisa en su labios.

"Si, así es," dijo Remus sonriendo. "Claro que todos quedamos sorprendidos. Es bastante asombroso pensar que Dominick está relacionado a Gideon y Fabian."

"Sabes que los Weasley son hijos de Molly, ¿cierto?" pregunto Minerva.

"Cierto, cierto. Todos estaban listados en el árbol. No conozco a Molly muy bien. Solo la vi un par de veces. Supongo que la única razón por la que me acerque a sus hermanos fue porque ellos estaban en la Orden. Molly había salido de Hogwarts cuando yo entre en primer año, después de todo y, Gideon y Fabian estaban en cuarto."

"Los gemelos Prewett..." Minerva suspiro. "Y ahora tenemos a los gemelos Weasley... es sorprendente lo mucho que se parecen."

Remus rio débilmente y suspiro. "Si... ellos también me los recuerdan mucho. Debí admitir que fueron las acciones de Gideon y Fabian las que inspiraron a James y Sirius a..." su voz se detuvo y de repente aclaro su garganta y alejo la mirada, culpable.

Minerva lo atravesó con una mirada severa por un momento antes de sonreír ligeramente divertida. "Si... lo sé. Aunque pese a todos los problemas que Gideon y Fabian causaron aquí durante los años, debo decir que ustedes se metieron en muchos más."

Remus le dio una sonrisa tímida.

Así que, de vuelta a nuestro nuevo estudiante... ¿dijiste que no estudió de manera oficial cuando vivía en Grecia?"

"No, no podía costear tutores privados y dado que el Ministerio allí lo tenía registrado como un nacido muggle no le ofrecieron una plaza en Durmstrang. Aunque él dice que hizo una gran cantidad de auto-estudio y compro bastantes libros de segunda mano para poder enseñarse a sí mismo."

"El auto- estudio está bien, pero raramente equivale a instrucción dirigida."

Remus asintió. "Estoy de acuerdo, aunque Dominick parece ser del tipo enfocado y bastante estudioso. Él y Harry han pasado mucho tiempo en el dormitorio de Harry y en la biblioteca de la casa repasando los libros de texto de Harry. Creo que Harry de verdad ansía que su amigo este en el mismo año que él así que están poniendo bastante esfuerzo en el estudio."

"Bueno, si alguien puede ayudarlo a ponerse al día es el Sr. Potter. Dudo haber visto un Ravenclaw más estudioso y talentoso que él. Y es de mucha ayuda para los demás estudiantes en la clase."

"Si, así es," accedió Remus con una sonrisa de orgullo.

"¿Cuánto hace que el Sr. Potter conoce al Sr. Prewett?"

"Al parecer se conocieron cuando tenían entre seis y siete años. Harry tiene memorias vagas de su infancia en el mundo mágico, y al parecer ya a los seis años estaba experimentando con su magia accidental. Él vio a Dominick realizar magia accidental en una ocasión y se le acerco. Y por lo que parece se volvieron mejores amigos desde entonces."

"Extraordinario..." dijo Minerva con una mirada un poco aturdida. "Ese niño nunca cesa de sorprenderme. Él menciono su práctica intencional con su magia 'accidental' antes, pero debo admitir que no me di cuenta que había sido capaz de tener algún tipo de control a una edad tan joven."

"Dominick al parecer también podía hacerlo. Solían practicara hacer flotar cosas, abrir puertas cerradas y volver azul el cabello de sus compañeros," dijo Remus con una sonrisa.

Los ojos de Minerva se abrieron un poco pero sus labios permanecieron en una línea delgada. "¿Aun pueden hacerlo? ¿Sin usar varita?" pregunto ella después de un minuto.

Remus se vio curioso por un momento. "Sabes, no estoy seguro. Les pediría que me mostraran pero... ¿realizar magia sin varita seria detectado por el Rastro?"

Minerva se quedó pensativa. "En realidad no lo sé. Obviamente no alertaría al rastro en su varita, pero el Ministerio aun podría captarlo en el rastro personal de Harry. Dudo que el Rastro del Sr. Prewett – si es que tiene uno – esté conectado a nuestro Ministerio, lo más probable es que haya sido aplicado cuando lo visitaron a los diez años en Grecia. Así que él quizás podría realizar algún tipo de magia sin alertar a nadie en estos momentos. Y no es que condone tal cosa," dijo ella mirándolo con fijeza.

"Por supuesto," añadió Remus con rapidez. "Bueno, siempre podrías pedirle una demonstración cuando venga a tomar su examen."

"Eso es cierto. Sé que las habilidades con magia sin varita son escasas, pero sucede de vez en cuando con los niños. Claro que ellos pierden la habilidad cuando se acostumbran a depender de una varita," dijo Minerva.

"Si... me pregunto si Harry ha intentado usar su hablada de realizar magia sin varita desde que entro a Hogwarts..."

"Sería interesante averiguar si aún tiene ese talento después de un año de instrucción en Hogwarts," considero Minerva. "Algo que podrías preguntarle en septiembre, supongo.

Remus asintió y lucio pensativo.

Minerva comenzó a revisar el pergamino que Remus le había pasado unos momentos antes y la habitación quedo en silencio. "Por lo que has visto del Sr. Prewett, ¿en qué casa crees que sea sorteado?" pregunto de repente Minerva si dejar de mirar el pergamino.

"Oh... sospecho que estará en Ravenclaw con Harry.

Ella asintió casi sin notarlo. Finalmente un momento después lo miro. "Bueno, creo que esto servirá. Ahora solo me falta esperar que Severus me mande una lechuza con sus preguntas para el Sr. Prewett y puedo hacer una cita para la prueba."

"Eso es genial."

"Puedes decirle al sr. Prewett que le enviare una lechuza cuando todo esté listo."

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