Renacer
Secuela capitulo 4
Tom estaba sentado en uno de los muchos sillones que llenaban la sala común de Ravenclaw con un libro que alguien había dejado en una mesita a su lado, y que en realidad no estaba leyendo, solo lo tenía apoyado sobre su regazo mientras ojeaba la hojas al mismo tiempo que de manera distraída observaba a Harry. Él estaba sentado en una pequeña mesa con otros dos estudiantes de Ravenclaw explicándoles alguna cosa u otra que a Tom no le interesaba en lo más absoluto. Lo más gracioso de esto era que ambos estudiantes eran de quinto año y estaban tomando sus consejos con mucha seriedad. Tom al principio se había preocupado de que esto podría causarle problemas porque eventualmente alguien podía comenzar a cuestionarse como un chico de doce años sabía tantos temas avanzados, pero Harry lo había hecho funcionar.
Era de conocimiento común que Harry tenía una memoria eidética – cosa que Tom encontraba muy divertida. Él mismo había hecho sutil alarde de su verdadera memoria eidética, durante sus originales días de escuela, y solo para intimidar a algunas personas cundo lo encontraba apropiado.
Pero Harry lo usaba para explicar su habilidad de saber tanto, y por eso, ayudaba a sus compañeros. Y en la casa Ravenclaw ese era el método más efectivo de ganar su respeto.
Ravenclaws y Slytherins eran conocidos por ser inteligentes. Eso era algo que Tom siempre había sabido. Ambas casa buscaban conocimiento y se enorgullecían de su inteligencia. La mayor diferencia entre ambas casa era su motivación para ganar conocimiento. Los Ravenclaw buscaban conocimiento por gusto. La meta era saber algo. Los Slytherin buscaban conocimiento para avanzar a otra meta. El conocimiento era solo una paso para alcanzar otra ambición.
Su propia y verdadera sed de conocimiento fue la única razón por la que pudo convencer al sombrero de ponerlo en Ravenclaw. Había parte de él que buscaba el conocimiento por simple gusto, pero a menudo era para volverse más poderoso; mas conocedor. Quería ser el mejor. Era el mejor. Y el conocimiento es poder.
Pero para un Slytherin, el conocimiento académico no era el único tipo de conocimiento que era importante.
Los ojos de Tom dejaron de posarse en Harry para mirar alrededor de la habitación. Un sutil movimiento de su varita activo otro hechizo de escucha. Este otro estaba centrado en un grupo de chicos de sexto año sentados a una mesa en la pared más lejana al lado de un librero. Con rapidez había retomado su viejo hábito de espiar a los diferentes grupos de estudiantes cuando estaba sentado en la sala común. Siempre estaba escuchando y catalogando. No solo había sido un hábito de cuando fue un estudiante en Slytherin, había sido una necesidad. Saber tantos detalles posibles sobre un estudiante tenía muchas ventajas. Le dijo a Harry que no iba a comenzar a preocuparse por los problemas de estos chicos, pero eso no significaba que iba a ignorarlos.
Saber detalles personales te dejaba en una posición en la que sabías que tipo de cumplidos podías darles a los demás cuando querías algo de ellos. Saber detalles personales también te ponía en posición de saber que poder usar como chantaje, si era necesario. Los Ravenclaws probablemente no reaccionarían bien ante el chantaje, pero era más probable que dieran un paso atrás al ser efectivamente chantajeados, que un Slytherin. Y mientras que un Slytherin se enojaría al ser chantajeado, por lo menos respetaría la manera en que conseguiste lo que querías.
Obviamente Tom en estos momentos no tenía la necesidad de chantajear a nadie - aun. Pero lo mejor era empezar a catalogar ahora, para tener la información que necesitara después.
Había estado haciendo esto por un largo rato cuando su atención fue llamada de un grupo de chicas de séptimo año por Harry, que había terminado con su grupo de chicos y se dirigía hacia Tom. Llego a su lado y se dejo caer como si nada en el sillón al lado de Tom suspirando cansado.
"Ser educado con idiotas es agotador," gruño.
Tom bufo y luego movió su varita para lanzar un hechizo de privacidad alrededor de ambos.
"Sabes," Harry le dijo después de pensar un momento, "Estaba pensando en que debería acercarme pronto a Snape."
"¿Oh? ¿Alguna razón en especial?"
"Bueno, además de nuestras interacciones durante clases, él ha estado evitándome, y quien sabe que esta pensado sobre ti. Y si soy honesto no tengo noticias de lo que acontece con Dumbledore desde el final del año anterior. Remus no cree que Dumbledore esté preocupado por mí, pero por supuesto, eso es lo que Dumbledore querría que creyera. Snape estaría en mejor posición para saber algo. Además, sería bueno chequear y asegurarme que Snape y yo aun estamos en el mismo bando con respecto a nuestras lealtades."
"¿Quieres revelarle mi identidad a él?" Tom pregunto curioso.
Harry frunció el ceño pensativo. "No lo sé. Obviamente mientras menos gente sepa quién eres, es más seguro… además, no estoy claro de que si eso lo haría más cauteloso para no meter las patas con Dumbledore, o lo asustaría."
Tom bufo. "Severus no se asusta."
Harry rio, "Bueno, no literalmente. Pero quiero decir - el equivalente de un susto para Snape. Darse cuenta que tienes al Señor Oscuro en su clase podría hacerlo salirse de su zona de confort lo suficiente para que su cambio de comportamiento fuera notable para otras personas."
"Bueno, no es como si no lo tengas convenientemente intimidado por ti mismo. Saber quien soy no necesariamente es garantía de su continua lealtad," sugirió Tom.
"Así que… ¿que siga secreto?"
Esta vez fue Tom quien lució pensativo. "Tampoco me convence esa idea. De verdad, me gustaría enlistar más activamente los servicios de Severus para experimentar con el Elixir. Aun no recibimos palabra de él en el trabajo que le encomendaste desde que le enviste esa muestra en el verano."
Harry asintió pensativo. "Esa también es una buena idea."
"Mientras más pronto comencemos a explorar las propiedades del Elixir, mejor. Aunque no consiga lograr nada más durante los próximos cinco o seis años en que nos desperdiciemos en esta escuela por lo menos quiero conseguir una solución efectiva para la inmortalidad. Pociones nunca fue tu especialidad, así que tener a Severus para que me asista en descomponer las propiedades del elixir seria un bono considerable."
"¡Oye! ¡Soy genial en pociones!" Harry dijo a la defensiva.
"Si, pero no eres un maestro de pociones," Tom rodo sus ojos. "Tu pones verdadero esfuerzo en la ramas que de verdad amas como las Artes Oscuras y la Nigromancía. Aprendiste suficiente sobre pociones para ser mejor que la mayoría de los demás, pero ambos sabemos que no es algo que te apasionara."
Harry torció su boca pero luego asintió encogiéndose de hombros.
"Bien, bien. Entonces has que Snape te ayude con el Elixir. Puedes pedirle a Dobby que te traiga más frascos de casa. Tendremos que arrancarnos el próximo mes para recolectar mas elixir de la piedra, pero el que recolectamos durante el verano debería durarnos un tiempo más, dependiendo de lo mucho que utilices en tus experimentos."
"Sí, creo —" Tom comenzó a hablar pero se detuvo cuando una inquita chica se les acerco y se paro nerviosa en frente del sillón en que estaban sentados. Tom hizo un sutil gesto con la mano y cancelo el hechizo de seguridad.
"Er, ¿sí?" Harry le dijo para incentivarla a hablar.
"Oh, um… soy Felicity Eastchurch, y tu e-eres Harry Potter, ¿c-cierto?"
Tom pudo ver el destello de molestia en los ojos de Harry y la breve mueca en su rostro antes de esconderla.
"Uh… sí, creo que lo soy. ¿Necesitas…algo?"
"¡Oh! Uhm… si, ¿Penélope dijo que ayudaste a Latisha con el hechizo de cambio de color en el que el Profesor Flitwick nos tiene trabajando a los de primer año?"
"Sí, creo que fue hace dos días."
"Podrías… um... quiero decir, no me sale… cada vez que lo intento todo me sale café. Sin importar el color que intente todo sale café."
Harry dejo escapar un pequeña bocanada de aliento pero le dio a la chica una un creíble sonrisa comprensiva. "Sí, claro." Se giro hacia Tom con una mirada interrogante en sus ojos. "¿A menos que — ?"
"No, está bien Harry. Ve a ayudarla."
Harry se puso de pie y comenzó a guiar a la chica hacia una de las mesas mientras Tom dejaba el libro, que no siquiera era de él, en la mesita lateral y se ponía de pie. "Sabes, creo que iré a caminar. Para tomar algo de aire fresco."
Harry asintió. "Está bien. ¿Te veo pronto?"
"No tardare mucho. Probablemente iré a la cocina y le pediré a algún elfo domestico que me de algo dulce. Me siento un poco letárgico."
"Está bien. Nos vemos."
Harry siguió con la chica y Tom dejo la sala común.
Mientras caminaba por los pasillos casi vacios debatió entre en realidad ir a la cocina, o dirigirse a las mazmorras para buscar a Severus. No estaba completamente convencido de las lealtades de Severus al punto de estar en verdad persuadido de revelar su identidad, pero aun así pensaba que el saber su identidad garantizaría que Severus no hiciera algo estúpido. También estaba bastante convencido de que Severus encontraría una tremenda tentación la oportunidad de estudiar el Elixir de la Vida. Tom no tenía idea si Severus se sentiría inclinado a querer algo del elixir para su propio consumo, pero estaba dispuesto a ofrecérselo, si creía que podía servirle para asegura la lealtad de Severus. La piedra producía más que suficiente Elixir, y él y Harry aun no comenzaban a consumirlo, ya que ninguno de los dos quería prolongar sus años de adolescencia.
De todas maneras, Tom estaba bastante seguro que la oportunidad de estudiar el elixir sería mucho más atractivo para Severus que la oportunidad de consumirlo.
Pero ellos, por supuesto, ya le habían dado a Severus algo del elixir para hacer eso y aun no tenían respuesta del hombre. Mientras más pensaba Tom sobre eso, mas se convencía de que tendría que presionar el asunto.
Hizo su camino hacia abajo por varios tramos de escaleras y unos cuantos atajos tras tapetes o armaduras. No estaba lejos del gran comedor cuando un sonido llamo su atención y se quedo helado en su lugar. Él afino su oído, prestando otra vez atención al sonido. Había sido… como un gemido distante. Habría jurado que era…
"¡Umph!" Tom de repente fue chocado por la espalda. Por suerte pudo mantener su balance y se giro molesto para encontrarse con Ginny Weasley parada allí, observándolo con expresión horrorizada.
"¡Lo siento!" jadeo ella. "Yo… yo no estaba mirando donde iba."
"Obviamente," dijo Tom mirándola levemente molesto.
"¡De verdad lo siento!" dijo ella otra vez, agachándose a recoger su mochila que al parecer se le había caído. "De verdad no fue mi intención —"
"Yes, si, está bien," Tom dijo impaciente, desechando sus disculpas.
"Uhm… bien," dijo ella incomoda, agachando la cabeza y mordiéndose los labios. "Me… iré."
Aferrando la mochila contra su pecho como si fuera una especie de animal de peluche que la protegería de sus pesadillas, se dio la vuelta con rapidez para marcharse por las escaleras.
"¡Espera!" la llamo Tom, ella se detuvo y lentamente se dio la vuelta, luciendo como un animal asustado frente a un depredador.
"Tú eres Ginny, ¿cierto?"
"S-si," dijo en voz baja asintiendo.
"Nos conocimos en ese… almuerzo, al que tu madre me invito."
"Si. Lo sé."
Tom la miro por un momento, inseguro de que quería decir, mientras que parte de él estaba seguro de que quería decir algo.
"Tu hermano es un idiota," declaró al fin.
Ginny parpadeo, obviamente no había esperado eso.
"¿Cuál de todos?"
"El de segundo año - Ronald."
"Oh… si, lo es. ¿Que hizo?" pregunto ella.
Tom sonio mientras suspiraba exasperado. "Tuvo la audacia de acusarnos a Harry y a mí de ser los culpables de que terminaras en Slytherin."
La cara de la chica paso de preocupada a confundida y luego a enojada en un instante. "Ese idiota," comento.
"Eso fue lo que dije."
Ella lo miro y la sombra de una sonrisa se poso en sus labios antes de sacudir la cabeza incrédula. "¿¡Como mi hermano posiblemente pudo culparlos por eso?!"
"No puedo saber cómo funciona la mente de un idiota," dijo Tom arrastrando las palabras.
Esta vez ella rio por un momento. "Eres Dominic ¿cierto?"
"Así es," asintió Tom.
"Bueno, lamento que mi hermano haya hecho eso. Como dijiste – es un idiota."
"No tienes obligación de disculparte por él. ¿Cómo te está yendo?"
"¿Yendo?"
"En Slytherin."
Una sombra cubrió el rostro de la chica. "Um… bien," respondió en voz baja.
Tom sonrió. "Tan mal, ¿ehh?"
Ella sonrió con amargura y se encogió de hombros.
Tom la observo por un momento antes de volver a hablar. "Lo creas o no, es posible ir desde el fondo del pozo en la Casa Slytherin hasta llegar a la cumbre, siempre que aprendas a jugar el juego."
"¿Y si no quiero aprender el juego?" pregunto ella con amargura.
"Entonces siempre serás una marginada," dijo Tom con sinceridad. "Ser un Slytherin es difícil. Todos desconfían de ellos. Es como una mancha instantánea. Todos tiene nociones preconcebidas sobre que 'tipo de gente son los Slytherin, y te juzgan de inmediato en el segundo que ven le serpiente en tu túnica el borde verde. La única gente que no hará eso, son otro Slytherins. La Casa Slytherin puede jugar juegos mentales y constantemente participan en una lucha de poder para subir en la jerarquía social, pero cuando tiene que ver con enfrentarse con cualquiera fuera de la casa, los Slytherins se mantienen unidos. Puedes tener el peor enemigo dentro de la casa, pero contra los de afuera son un frente unido. Si algunos Gryffindor comenzaran a molestarte, esa persona con la que normalmente eres enemiga a muerte saltaría en tu defensa. Los Slytherins son más unidos que ninguna de las otras casas porque son ellos contra el mundo."
Ella le dio una mirada extraña. "Uno creería por la forma en que hablas que serias un Slytherin."
Tom sacudió la cabeza y se encogió de hombros. "No, solo uno de mis mejores amigos lo era. Él me conto mucho sobre ellos. Mira – el truco para sobrevivir en Slytherin es, primero; deja de pensar que no deberías estar allí. Ellos se dan cuenta de que tú no sientes que perteneces. Te miran y ven el odio hacia ti misma, y luego ven a cualquiera de los cientos de estudiante de las otras casas, que juzgan y odian a los Slytherin, excepto que tus estas adentro. No confían en ti porque no creen que estés de su lado. Segundo; comienza a escuchar."
Ella frunció el ceño. "¿Que quieres decir con eso?"
"Siéntate en la sala común y solo escucha. Presta atención a toda la gente a tú alrededor y escucha a escondidas – ten cuidado de ser my sutil. Si se dan cuenta de que estas espiando, se molestaran. Porque lo estás haciendo y porque lo hiciste tan mal que te pillaron.
"En todo caso, necesitas escuchar diferentes cosas. Parecería obvio que quieres escuchar los secretos de los demás para chantajearlos, pero en realidad no es necesario hacer eso, si no quieres. Nunca llegaras hasta arriba, pero aun puedes llegar lejos, solo haciendo la mitad de las cosas. La forma más efectiva de comenzar es escuchar las cosas por lo que los demás se sienten orgullosos. Averigua sobre lo que están presumiendo. ¿En que están interesados? Cuando la oportunidad se presente puedes acercarte a alguien – de preferencia a alguien que ya sea decentemente exitoso en ese asunto de escalar la jerarquía – y felicítalos. Dile algo como, 'Escuche a tal persona hablando sobre tu demostración de tal hechizo, o esa partida de gobstones, o cualquier cosa que les interese, 'y luego de verdad estoy impresionada' o, 'creo que es algo genial'.
"Lo importante no es solo que lo felicites en algo de lo que están orgullosos, si no que les des la impresión de que otra gente también está hablando de su supuesta cosa impresionante. Los adolescentes están constantemente convencidos de que todo el mundo habla tras sus espaldas. Es la inseguridad más grande de la gente, sin importar lo confiados que parezcan. Pero al darles la impresión de que otras personas están diciendo cosas buenas sobre ellos tras sus espaldas, les das un gran impulso a su ego y alivianas sus miedos subconscientes. Se sentirán mejores sobre sí mismos, y te asociaran a ti con ese sentimiento. Hará que le agrades a la gente. O al menos que piensen en ti de manera favorable. Sigue y eventualmente serás invitada al grupo social de alguien."
"Así que, básicamente me estás diciendo, ¿qué bese el trasero de todos y me vuelva la sirviente de alguien?" dijo ella haciendo una mueca.
"Lo creas o no, el juego pude ser divertido. Todos en Slytherin – al menos los estudiantes mayores que lo han estado haciendo por un tiempo – saben el juego. Todos ven y se dan cuenta cuando estas jugado con ellos. Pero si eres buna en eso, apreciaran tu habilidad. Se vuelve una gran broma interna. Es la gente que no se da cuenta, la que es mirada en menos. Aquellos que no aprenden el juego y que no muestran talento en él quienes son desechados."
Ginny lanzó un suspiro derrotado y se encogió de hombros. "No estoy segura de poder hacerlo."
"Como te dije, no solo tienes que besar traseros. Escuchar los secretos de las personas también es una opción. Ese es un juego más difícil y requiere más finesa. Te recomendaría que veas cómo juegan los estudiantes mayores y copies lo que hacen. Préstale atención a los detalles de sus interacciones con los demás. Usa eso como guía."
Ella se mordió los labios luciendo pensativa. "Creo que no lastimaría… escuchar. Sabes – con todo esto, estoy sorprendida de que no hayas sido sorteado en Slytherin."
Tom sonrió y se le acerco para susurrarle. "Entre tú y yo, ahí quería enviarme el sombrero. Tuve que pasar varios minutos intentando convencerlo de que me pusiera en Ravenclaw."
"¿Así que no querías que todos te odiaran por estar en Slytherin?"
"Oh no, para nada," dijo Tom agitando su mano. "De verdad, preferiría estar en las mazmorras. Ravenclaw es tremendamente aburrido. Pero Harry ya estaba en Ravenclaw, y me rehúse a separarme de él."
"Oh…"
"En realidad me sorprende que no pudieras convencer al sombreo de no ponerte allí. Normalmente cuando alguien esta tan adverso a un casa, el sombrero escucha la solicitud del estudiante. Quiero decir, me puso en Ravenclaw so porque insistí."
Ginny se mordió los labios y miro hacia el piso incomoda. "No se… no sé lo que paso, de verdad. Es como algo borroso…"
"Hm," Tom comento mientras la observaba, intentando comprender porque esta niña que obviamente no quería o ni siquiera pertenecía en Slytherin, había logrado ser sorteada allí.
"Bueno, como sea. Estas allí ahora y la única opción real es intentar hacer lo mejor de una situación difícil. Fuiste sorteada en Slytherin por una razón, aunque ahora no puedas ver cuál es esa razón. Mira; si te encuentras con algún problema ven a buscarme. Veré si puedo pedirle a Draco que te eche una mirada."
"¿Malfoy?" Ginny pregunto incrédula. "No hay manera de que él me ayude. Soy una asquerosa traidora a la sangre," imito con sarcasmo.
Tom rio. "Él lo hará porque yo se lo pido. O mejor dicho porque Harry lo hará. Eres una sangrepura que fue sorteada en Slytherin. Comienza a actuar como una Slytherin, y no tomara mucho tiempo para que las cosas camben y comiences a recibir el respeto que te mereces."
"No estoy segura de que comprendas lo mucho que odian a los traidores a la sangre."
"Ja. ¿Ese amigo del que te dije? Todos creían que era nacido muggle. Un nacido muggle en Slytherin. ¿Cómo crees que fue tratado?"
Los ojos de ella se abrieron con obvio horror.
"Y cuando se gradúo estaba encima de la escalera. Un asqueroso sangresucia sin dinero o títulos a su nombre tenía la lealtad de herederos de las más poderosas e influyentes familias sangrepuras del país. Todo porque pudo dominar el juego."
"Caray…"
"Asi que en serio – no es tan imposible como parece ahora."
Ella lucio pensativa por un momento antes que una pequeña sonrisa cubriera sus labios. "Gracias. Tendré eso en mente." Ella lo miro antes de volver a hablar. "¿Porque me estas ayudando?"
Tom sonrió de medio lado y se encogió de hombros. "Bueno, supongo que podría decir que es porque somos familia lejana y eso supuestamente debe significar algo. Pero honestamente, es solo porque quiero ver que tu insensible y desagradable hermano tenga que aceptar que su hermana no solo es una a Slytherin, si no que es una Slytherin excelente."
Ella se sonrojo pero sonrió. "Si, eso le serviría de lección."
"Oye tengo que ir a hablar con el Profesor Snape. ¿Vas a las mazmorras?"
"Oh, sí, supongo," respondió. "Solo estaba dando vueltas para evitar la sala común… pero creo que estoy lista para ir ahora."
Tom sonrió y asintió. "Entonces podemos haceros compañía hasta abajo."
—
Se separaron cuando Tom llego a la oficina de Snape y espero hasta que Ginny desapareciera por el pasillo hacía la sala común de Slytherin. Se detuvo un largo momento preguntándose que lo había poseído para hacer algo como eso. No podía ver ninguna circunstancia especifica o de algún valor significativo que lo llevara a intentar ser amable con la chica Weasley.
Era cierto que encontraba entretenido pensar en una familia que, por lo que Tom sabía, solo había producido Gryffindors, ahora teniendo una Slytherin. Y ese hermano de ella era extremadamente molesto y desesperante.
Tom sacudió la cabeza, desechando esos pensamientos como sin importancia como cualquiera de las tonterías que había visto hacer a sus compañeros de casa. Volvió su atención a la puerta de la oficina de Severus y toco.
