Renacer secuela capitulo 7
Harry entro a la biblioteca con propósito. Se dirigió directamente hacia una de las mesas en la esquina más alejada y encontró a Granger sentada allí, rodeada de libros y pergaminos esparcidos sobre la mesa. Movió su varita con sutileza a su lado, lanzando un hechizo distorsionador de sonido y un hechizo no me notes, eso convencería a cualquier persona de que no les prestaran atención.
Se dirigió directo hacia ella saco una silla opuesta a su escritorio y se sentó sin pedir permiso o saludarla.
Cruzo sus bazos sobre la mesa, se inclino hacia delante y la miro en silencio.
Ella lo miro con precaución por un momento antes de dejar de lado su pluma y levantar la barbilla imperiosamente.
"¿Puedo ayudarte en algo?" pregunto con tono altivo.
"¿Qué diablos fue eso?"
"No tengo idea de que estás hablando. Quizás deberías ser mas especifico," Granger dijo como si nada.
Harry entrecerró los ojos. "¿Qué demonios estabas pensando conjurando esa serpiente? ¿Estás intentando insinuar que no debo ser un Ravenclaw o algo así? ¿O es porque tengo amigos en Slytherins? Porque ya estoy cansado con Weasley constantemente diciendo que soy secretamente malvado o cosas así. Casi pensaría que estabas tratando de ganarte el favor de los Slytherin con ese hechizo, ya que a los otros Ravenclaws claramente no les agradas, pero eres nacida muggle, por lo que no tienes posibilidades reales."
Ella lucía ofendida ahora y se echo hacía atrás con una mezcla de rabia y dolor en sus ojos antes de que los enmascarara con clara determinación.
"Sé que hablas parsel," declaro desafiante.
Harry la miro como si estuviera completamente loca. Por dentro estaba choqueado.
"¿¡Parsel!? ¡¿Por qué diablos se te ocurriría una idea tan ridícula como esa?!" exclamo.
"Te vi leyendo ese libro," dijo ella con una mirada de triunfo en los ojos.
Harry simplemente arqueo una ceja con incredulidad. "Leo muchos libros, Granger. Vas a tener que ser más específica.
Había un libro que estabas leyendo una vez en la sala común, tarde en la noche. ¡Estaba escrito en parselescritura!"
Harry puso una expresión totalmente desconcertada. "¿Qué diablos es parcelescritura?"
Ella bufo. "¡Es la forma escrita de la lengua parsel!"
"Y tú sabes cómo luce… ¿cómo?"
"¡Lo vi en un libro!"
"Entonces quizás tu eres la que habla parsel en secreto," dijo Harry rodando sus ojos, "ya que al parecer eres dueña de un libro que tiene parselescritura."
"El libro era 'Los Maravilloso, los Extraños y los Lamentables Magos Traviesos que cambiaron el mundo', de William Gwilym en el capítulo de Herpo el Sucio. Esta listado como uno de los primeros hablantes de parsel conocidos y tiene una sección del trozo de una carta escrita a otro mago, estaba escrita en parselescritura. ¡Lucía como lo que yo vi en el libro que estabas leyendo!" Ella declaró esto con el sentido de finalidad que tenia cada vez que citaba algún libro que ella suponía le daba la razón.
"Mira, no hablo parsel y no leo parselescritura, así que no sé lo que viste, pero no pudo ser eso."
"¡Pero lo vi!"
Harry rodo sus ojos dramáticamente y bufo frustrado. "¡De verdad no tengo idea de que estás hablando! Pero tengo una par de libros que le compre a un mago en el Callejón Knockturn que dijo tiene encantamientos para prevenir que nadie lea sobre tu hombro. Nunca los he probado haciendo que alguien los lea mientras yo hecho una ojeada, para decir como luce, pero quizás fue eso lo que me viste leyendo."
"Las letras eran pequeñas serpientes onduladas," dijo ella como si eso fuera prueba concreta.
"O quizás las letras estaban confusas y onduladas para que no pudieras leer sobre mi hombro," respondió Harry.
"¡Pero vi —!"
"¡Granger! En serio, escúchate. ¿Cómo es siquiera posible que yo sea hablante de parsel?" pregunto Harry incrédulo. "La lengua parsel es algo que se hereda. Mi mamá era nacida muggle, así que ese es un callejón sin salida. Y ella definitivamente no era descendiente de una generación o dos de squibs, porque conocí a mi familia muggle y, desafortunadamente, ellos definitivamente son muggles.
"Por el lado de mi papá, hay sangre Potter y Black. Y estoy seguro que algunos apuntaran a los Blacks y dirán - '¡Aja! los Black eran un montón de magos oscuros, ¿cierto?' pero claramente ese no es el origen, o sino Draco, Millicent Bulstrode, ese chico Longbottom de Gryffindor, la chica Gamp de Hufflepuff - oh, y esos malditos Weasley, todos serian secretos hablantes de parsel también, ya que todos ellos descienden de la misma línea de los Blacks que yo. Es decir, Phineas Nigellus, quien debo agregar, fue Director de Hogwarts y definitivamente no hay ningún registro de que él hablara parsel.
"Así que - ¿entonces los Potter?" Harry pregunto retóricamente. "¿Los Potter eran todos secretos hablantes de Parsel y nadie lo sabía? Los Potter fueron sorteados en Gryffindor por generaciones. Fui atrás cinco generaciones en los anuarios de Hogwarts y todos ellos fueron Gryffindor, y definitivamente no hay ninguna mención de ninguna afinidad especial hacia las serpientes.
"¡No - hablo - parsel!" concluyo al fin con un sentido de finalidad.
"Pero yo —" comenzó Granger a protestar otra vez.
"¡No! Granger, hablo en serio. ¡Estas siendo irracional! ¿Me viste una vez leyendo un libro que tu no pudiste leer sobre mi hombro y de repente consideras que esa es evidencia concreta de que hablo un lenguaje que, por todo derecho y lógica, sería absolutamente incapaz de hablar? Es irracional. Solo estas protestando ahora porque no quieres estar equivocada."
Ella frunció el ceño pero no intento seguir protestando.
Harry suspiro frustrado antes de pasarse la mano por el cabello y dándose cuenta que había deshecho la coleta en que lo tenía tomado. Distraído, tomo la cinta y comenzó a atarlo otra vez mientras miraba a la pared lejana. Finalmente se enfoco en ella otra vez. "¿Que te poseyó para que convocaras una serpiente en el club de duelo?"
"Quería ver si le hablabas," dijo en voz baja pero con tono molesto.
"Si estuviera escondiendo el hecho de que hablo parsel, ¿por qué volaría mi cuartada hablándole? ¿Qué sentido tiene eso?"
Ella frunció el ceño y dejó escapar un resoplido de aire a través de la nariz, mientras con petulancia cruzaba los brazos sobre el pecho.
"Incluso más, era una maldita constrictor. Eso difícilmente es una amenaza. Si hubiera sido una cobra o algo así, habría implicado una mayor sensación de peligro —"
"¡No estaba intentado conjurar algo de verdad peligroso!" protesto ella, luciendo ofendida. "¡Había estudiantes en todos lados! ¡No podía predecir qué sucedería!"
Harry rodo sus ojos. "Ese es exactamente mi punto. Aunque de verdad no entiendo porque estas tan… no lo sé – obsesionada conmigo. En realidad no te imagino como una de esas alocadas fangirls que parecen seguirme en grupo y se ríen como tontas cuando creen que no estoy mirando. Y antes de todo esto, al menos, no te habría tomado por una lunática como Weasley, que está sumergido en una noción irracional de que si no estoy en Gryffindor, entonces debo ser malvado," dijo Harry con otro gesto dramático de exasperación.
Granger se mantuvo en silencio por un momento, frunciendo el ceño ligeramente ahora, pero aun luciendo bastante descontenta. Al fin hablo. "Sé que escondes cosas."
"¿Y?" dijo Harry encogiendo los hombros exasperado. "¿Quien no esconde cosas? además, sólo porque hay cosas que no sabes sobre mí, no significa que estoy manteniendo secretos de ti. Es solo que nunca te he considerado como una persona con la que discutir todo tipo de cosas. No tengo idea de dónde vienes o que hacen tus padres muggle - ¿eso significa que guardas secretos?"
"Ellos viven en Worthing, West Sussex, y ambos son Dentistas," ella declaro desafiante.
"¿Ves? ¿Eso fue tan difícil? Pedí información y tú me la diste. ¿Has alguna vez intentado preguntarme algo?" le dijo Harry.
Ella se sonrojo ante eso.
"La gente tiene algo que llamamos privacidad. Mi vida está excesivamente bajo el dominio publicó debido a las circunstancias de la muerte de mis padres, y eso apesta. Como resultado, me gusta tener mis cosas privadas, privadas. No hay nada siniestro aquí, Granger. Solo estas buscando algo interesante cuando solo hay algo normal. Estas imaginando cosas donde nada existe. Por favor solo… solo cálmate, y por Merlín, déjame en paz."
Después de esto, Harry se puso de pie, dándole un tipo de mirada decepcionada que la hizo hundirse en su silla, luciendo como un cachorro culpable. Se dio la vuelta y se alejó, sin siquiera volver a mirarla. Desarmo las protecciones al cruzarlas y suspiro, esperando que esto la sacara de su espalda por lo menos por un tiempo.
— —
Tom entro a la sala común de Ravenclaw y lanzo un suspiro molesto. Harry había salido en busca de Granger y Tom estaba aburrido. Su primer impulso era aislarse en algún lugar que no involucrara interactuar con estos niños, pero otra parte de él había pensado que había sido un poco anti-social desde su llegada a Hogwarts.
El problema era que no le interesaba molestarse en intentar ganar el afecto de los Ravenclaw. Eran tan… aburridos.
Había estado pensado más y más que debería comenzar a esforzarse en acercarse a los Slytherin, sin embargo, otra parte de él parecía inclinarse hacia la precaución porque su asociación con los Slytherins de seguro causaría todo tipo de notoriedad. La meta de ambos era, después de todo, mantenerse bajo el radar de Dumbledore hasta que se presentara una oportunidad razonable para matar al bastardo sin ser atrapados, o se graduaran. Tom, siendo amigo cercano de Harry Potter, sin duda estaría bajo el escrutinio del hombre, y si consideraba sospechoso a 'Dominic', solo disminuiría las posibilidades de Tom para que pudiera encontrar como conseguir que el bastardo pagara por todo lo que había hecho.
En consecuencia, Tom se sentía atrapado. No tenía deseos de socializar con los Ravenclaw porque eran aburridos, pero sentía que no era muy seguro socializar con los Slytherins. La verdad del asunto era que los Slytherins mayores probablemente no le prestarían atención, en todo caso. Supuestamente era un niño de doce años y había sido sorteado en Ravenclaw. Y mientras no era de cocimiento común, la historia oficial decía que había sido criado como un muggle algo que solo disminuiría el interés de los Slytherin en él, si se enteraban. El nombre de la familia de Tom era medianamente atractiva, ya que era el último hombre de una línea que se suponía perdida, pero no era suficiente para ganar verdadero interés.
Suspirando resignado, Tom avanzo más en la sala común y tomo asiento en uno de los sillones disponibles. Dejo caer su mochila al piso y apoyo su cabeza hacia atrás en el blando reposacabezas por un momento mientras respiraba lentamente, intentando aclarar sus pensamientos.
Sus pensamientos solían revolverse más de lo que solían hacerlo y sabía esto solo porqué si se enfocaba en recordar la claridad con la que solía pensar y la comparaba a como se sentía mayormente ahora, podía decir qué había una notable diferencia. Siempre había sabido que las emociones complicaban las cosas y a menudo había usado ese conocimiento contra otros, así como para justificar de sí mismo la seguridad con la que sostenía su propia superioridad sobre ellos.
Aun había una significante parte de él que pensaba que había estado mucho mejor antes que todas esas emociones hubieran comenzando a nublar su pensamiento y juicio. Que ahora era menos de lo que había sido. Pero aun así no podía estar complemente de acuerdo con esa creencia. Y otra parte de él parecía reconocer que probablemente era 'menos' ahora de lo que había sido, pero quizás eso no era tan malo.
Pero luego otra parte de él sentía que ahora era más débil, y eso era basura, pero no haría nada al respecto, así que tendría que lidiar con el asunto.
Probablemente esa era su parte más dominante, si era honesto. Había aceptado el grado de inferioridad que ahora había adoptado debido a su nuevo cuerpo e iba a hacer lo que mejor que pudiera con eso y tratar de no comprometer demasiado sus metas.
Le cansaba pensar sobre estas molestas emociones, Tom sabía que las pocas interacciones sociales que se había molestado soportar con sus compañeros fueron completamente inspiradas por oleadas aleatorias de algún tipo de emoción. Todo el asunto con Ginny Weasley probablemente no fue nada más que un tipo de respuesta emocional. Era cierto que le gustaría ver sufrir a Ronald Weasley si su hermana se volvía la perfecta Slytherin, pero también era cierto que esa difícilmente había sido la inspiración para ayudarla.
Sin embargo no podía comprender cuál era su verdadera motivación.
Las emociones eran extrañas y aun no tenía experiencia en desenrollar el enredo en su cabeza.
"Sabes, te estás recuperando bastante bien," dijo una ligera voz curiosa, sacando a Tom de sus problemáticos pensamientos.
Levantó su cabeza y frunció el ceño en ligera confusión, inseguro de si esa voz le estaba hablando a él o no. Encontró que el sillón en el que se había sentado estaba directo al frente de otro sillón – este ocupado por una chica de primer año con suave cabello rubio y grandes ojos que le daban la apariencia de estar en constante sorpresa. También parecía estar usando un collar hecho de corchos y aretes que parecían ciruelas dirigibles. O quizás, rábanos, era difícil decir desde esta distancia.
"Lo siento, ¿me hablabas a mi?" pregunto Tom.
"Oh si, así era," dijo la chica con sonrisa soñadora y un suave movimiento de su cabeza.
Tom frunció el ceño aun mas y recordó las palabras que ella le había dicho. "¿Recuperándome de qué?" pregunto.
"La infección de Powriewisp que tenias."
"¿De… que?"
"Prowiewisp."
Él la miro por un largo momento, esperando por si la chica le explicaba que quería decir, pero ella solo siguió mirándolo.
"He leído muchos libros e investigado un gran número de criaturas mágicas, pero nunca antes había oído de tal criatura," declaro Tom.
"Oh, son bastante molestos. Bastante horribles incluso," le dijo, luciendo bastante sería, para alguien con una apariencia tan extraña.
"¿Y tú crees que yo sufría de una infección de esas cosas?" pregunto Tom sintiéndose ligeramente entretenido en este momento.
"Mmm, si," dijo ella, tarareando pensativa y asintiendo con su cabeza. "Sus marcas están sobre ti, pero están desapareciendo."
En este punto, no pudo evitar preguntarse de qué diablos estaba hablando esta chica. Ella no le estaba mintiendo, siempre había sido capaz de sentir ese tipo de cosas sin siquiera intentarlo. Había estado escaneando la superficie de la mente de las personas por engaños tan consistentemente, y durante tanto tiempo, que ahora lo hacía de manera inconsciente. Estaba bastante seguro de que habría captado si la chica estaba intentando jugarle una broma.
"¿Y qué es exactamente un Prowiewisp?"
"Son espíritus de Viejos Gorros Rojos que murieron porque se secaron sus gorros. Pero como ya están muertos, no pueden matar gente, así que infectan a alguien para que lo haga por ellos."
Tom parpadeo por un momento antes de mirarla con asombro. "Yo — espera, ¿qué?" dijo un momento después, tratando de lucir apropiadamente incrédulo, en vez de tan inestable como de verdad se sentía.
"¿Acaso nunca intentaron hacer que mataras a alguien?"
"Yo - ¡No! ¡No tengo idea de que estás hablando!" exclamo.
"Oh. Bueno, eso es bueno entonces," dijo con una sonrisa medio vaga antes de echarse atrás en su sillón y comenzar a leer una revista que tenía en su regazo.
Tom la miro por varios momentos más. Una parte de él estaba muy de acuerdo con la idea de ignorar a esta niña claramente loca y fingir que la bizarra conversación nunca había sucedido, pero su parte más pragmática insistió que averiguara que eran esas 'marcas' que ella dijo podía ver en él que al parecer la habían llevado a creer que él una vez había tenido la inclinación de matar gente.
Tom sabía muy bien lo que era un Gorro Rojo. Eran pequeñas criaturas asesinas bastante desagradables a las que les gustaba habitar viejos castillos o estructuras de piedra similares. Eran llamados Gorros Rojos por los gorros que usaban sobre su cabeza, que estaban teñidos con la sangre de sus víctimas. Se decía que si el gorro de un Gorro Rojo se secaba – en otras palabras, si fallaban en matar lo suficiente - moriría. Sin embargo nunca había oído de Gorros Rojos quedándose como alguna especie de fantasma para infectar a las personas.
"Espera – lo siento, ¿pero qué te hizo pensar que fui infectado por una de esas cosas? ¿De qué marcas hablabas?" pregunto Tom sacando la atención de la extraña chica lejos de su revista.
"Hay una leve imagen de un dunter sobre tu cabeza. Pero ya casi ha desaparecido. Además pareces tener una leve infestación de wrackspurts, y los wrackspurts jamás se acercarían a un powriewisp, así que claramente ya no lo tienes."
Okay, obviamente ella estaba loca.
"Dunter es otro nombre para Gorro Rojo," declaro enfáticamente.
"Un dunter es un circulo sobre el cual se posa el gorro del Gorro Rojo," dijo ella con la misma convicción.
Tom se sobo las sienes antes de pasarse la mano por la cara como para alejar la jaqueca que sabía estaba por llegar.
"¿Debo comprender que esas 'cosas' que puedes ver, son en realidad invisibles?"
"La mayoría de la gente cree que los thestrals son invisibles. Eso no quiere decir que no están allí."
Tom se detuvo ante esto y la examine más de cerca. "Tú puedes tocar y sentir a un thestral, aunque no puedas verlo," declaro Tom.
"Tú puedes ver a un wrackspurt si tienes la ayuda necesaria."
"¿Qué diablos es un wrackspurt?"
"Wrackspurts son pequeñas criaturas a las que les gusta flotar en los oídos de las personas haciendo que sus cabezas se confundan," respondió ella, sonando tan convencida sobre este trozo de información como era posible.
"Claro," dijo Tom arrastrando la palabra, con tono incrédulo aunque siguiéndole la corriente.
Ella volvió a su revista y Tom continuo observándola con curiosidad por varios momentos antes de suspirar, sacudir su cabeza y decidir que intentar ignorarla era mejor. Sin embargo hizo una nota mental de intentar averiguar más información sobre la chica. De verdad no le había prestado mucha atención a los de primer año, ya que sus problemas diarios eran más banales y mundanos que aquellos de los estudiantes mayores, que para él era aburridos.
"¿Eres Dominic?" la voz de ella interrumpió sus pensamientos una vez mas y volvió toda su atención hacia la chica, sintiéndose ligeramente incomodo con ella por pedirle confirmar su nombre.
"Si," respondió con precaución.
"Fuiste amable con Ginny," le dijo ella sonriéndole serena.
Él parpadeo. "¿Conoces a Ginny?"
"Crecimos cerca. Solíamos jugar juntas cuando se aburría de sus hermanos."
"Oh. Bien."
"Esta más feliz desde que hablaste con ella."
"Oh… bueno… estoy contento, supongo," Tom respondió con voz entrecortada, no sabiendo bien como responder ante tal declaración. O ninguna de sus declaraciones, en todo caso. Si esta fuera una especie de juego que estuviera jugando, con roles detallados en su cabeza, y metas especificas, estaba seguro que sabría cómo responder para conseguir exactamente lo que quería de la situación. Excepto que no quería nada de esto, y no tenía claras intenciones detrás de sus interacciones con Ginny Weasley. Su falta de compresión con sus propios motivos y la asombrosa naturaleza confusa de sus interacciones con esta extraña niña lo habían dejado sin palabras.
Los ojos de ella parecieron vagar hasta que y se posaron en el reloj de la pared sobre la chimenea mas grande. Ella lo miro por un momento antes de cerrar su revista y ponerse de pie. "Debo irme. Mi grupo de estudio se reúne hoy y si no llego temprano, se esconden de mi."
"Espera - ¿cuál es tu nombre?" pregunto Tom.
"Luna."
"Bueno, adios Luna."
"Adios Dominic."
