Renacer Secuela capitulo 10

Los dos pasaron el resto de la hora, flojeando en la habitación, mayormente yaciendo desnudos en la cama. La habitación que había solicitado Tom tenía una ducha y eventualmente se metieron a ella para bañarse. Se abrazaron e intercambiaron suaves besos, pero fue en una atmosfera mucho más calmada y relajada que antes. Un claro contraste a la acalorada desesperación de antes.

La regresión de edad llego de repente y fue tan desagradable como había sido envejecer en primer lugar. Tomaron sus ropas y se vistieron lentamente, ambos reluctantes en molestarse a volver al mundo real tras las puertas de salida. Pero al rato lo hicieron y el par dejo la habitación para pasear por los pasillos.

"Probablemente podríamos alcanzar el final del banquete si quieres," dijo Harry no muy convencido con su sugerencia.

"No, no lo creo. Pero un viaje a la cocina tiene merito."

Harry sonrió. "Ah, esa es una idea que puedo seguir sin problemas."

El par siguió su camino por los pasillos vacios y bajaron las grandes escaleras.

Tom se detuvo primero. "Espera," dijo de repente, poniendo una mano sobre el hombro de Harry para evitar que avanzara mas.

Harry frunció el ceño en confusión y miro a Tom, pero sus ojos se pusieron vidriosos de inmediato por la confusión. Miro alrededor, intentado ubicar la fuente de lo que estaba oyendo.

Un susurro distante.

"Desagarrar… morder… matar…"

Harry casi no escucho el siseo al principio, pero no le tomo más de un momento notarlo.

"…tanta hambre… tanto tiempo…"

"Mierda," susurro Tom y bajo corriendo las escaleras Harry partiendo al instante tras él.

"Tom, ¿es lo que creo que es?" pregunto Harry con pánico comenzando a colarse en su voz.

"¡Es imposible!" dijo Tom y salto los dos últimos peldaños hasta el descanso y doblo de carrera hacia la derecha por el pasillo.

"Matar… hora de matar…" continuo la voz siseante, sintiéndose más fuerte ahora que se acercaban al primer piso.

Tom de repente se detuvo y Harry choco contra su espalda.

"¡Ay! ¿Por qué paraste?"

Tom estaba de pie con una mirada calculadora en el rostro.

"Y si… Harry, tienes que ponerte a ver con tu Vista Negra," dijo Tom dándose la vuelta para mirarlo.

"¿Y tú?" pregunto Harry un nudo de pánico formándose en su pecho.

"Como heredero de Slytherin, soy inmune —"

"Eras inmune. ¡Ahora ya no tienes sangre Slytherin!"

Tom lo miro sobresaltado, miedo llenando sus ojos. "Mierda."

"¿Es el basilisco?" pregunto Harry en un susurro.

"Ella suena exactamente como antes… ¿pero cómo?"

"También me gustaría saber eso. Mierda, se escucha mas fuerte," dijo Harry, mirando en todas direcciones. La voz sonaba como si viniera desde atrás y adelante al mismo tiempo, haciendo eco en las viejas paredes de piedra del castillo de maneras engañosas.

"¡Cierra tus malditos ojos!" siseo Tom.

"¡Tu también!" respondió Harry cerrando sus ojos mientras realizaba algunos encantamientos nigromantes para aumentar su normal Vista Negra, enfocándose en los detalles. Afortunadamente, Hogwarts estaba llena de tanta energía mágica, que prácticamente podía ver todo con sus ojos cerrados. Todo estaba negro con destellos de luz brillante en cada superficie y en cada pieza encantada de ornamentación y arquitectura.

"Toma mi hombro," ordeno Harry y sintió la mano de Tom apretar su hombro. Comenzó a caminar con más rapidez por el pasillo mientras se aseguraba que Tom no tropezara mientras caminaba a ciegas tras él.

"Estamos por llegar al baño," susurro Harry.

"¡Sangre! ¡Huelo sangre!"

"Mierda, mierda, mierda," susurro Harry.

"¿Ves alguna señal del basilisco con tu vista?" susurro Tom.

"No…" dijo Harry avanzando aun más lento.

"Probablemente ella está entre las cañerías."

"Si hay cañerías entre las paredes, ¿entonces por qué diablos no hay decenas de entradas a la maldita cañería?" pregunto Harry casi incrédulo.

"Están encantadas. Solo ella puede usarlas. Es una especie de espacio mágicamente expandido y restringido. En realidad no están allí, pero si lo están. Nunca lo entendí muy bien, solo sabía que tenía que indicarle donde ir y la esperaría afuera."

Harry se detuvo de repente y jadeo.

"¡¿Qué?! ¿Que viste?" pregunto con urgencia Tom.

"Acabo de ver un destello azul. Es la misma luz que vi sobre ella la última vez que estuve en la cámara cuando fui en busca del veneno para Snape. Luego esta luz apareció en la pared de repente y luego ella desapareció a través de ella. Y nada mas."

"¿En qué parte de la pared desapareció ella?"

"Er… es la misma parte donde está el baño de Myrtle. Probablemente a mitad de entre nosotros y el final de pasillo."

"Entonces ella va de vuelta a la cámara," dijo con seguridad Tom. "Escucha, la voz también esta desapareciendo."

"Así que… ¿es seguro abrir los ojos?"

"Debería serlo," dijo Tom.

Harry abrió sus ojos y miro alrededor vacilante por un momento antes de respirar profundo.

"Mierda," he susurro y con lentitud comenzó a caminar hacia adelante.

Tom también lo hizo, pero más rápido así que pasó a Harry y se detuvo primero.

Allí frente a ellos en la pared, entre dos ventanas y brillante por la luz proyectada por la antorchas escrito con letras grandes estaba el mensaje.

LA CAMARA DE LOS SECRETOS HA SIDO ABIERTA. ENEMIGOS DEL HEREDERO, TEMED.

"Cómo es posible," Tom dijo en voz baja, frunciendo el ceño y meneando la cabeza incrédulo. De repente sus ojos se abrieron y Harry lo miro justo cuando una especie de epifanía claramente entraba en su mente. "El diario."

Los ojos de Harry se abrieron. "¡Tienes que estas bromeando!"

"Es la única explicación."

"¿Donde lo dejaste antes de… tu sabes…?" Harry pregunto en un susurro.

"Lo deje al cuidado de Lucius," Tom susurro en respuesta.

"¿Lucius? Mierda, ¡¿no crees que Draco lo haya encontrado y lo haya traído a Hogwarts?!"

"Esperaría que Lucius hiciera un mejor trabajo para mantenerlo a salvo. Si lo dejó en un lado donde su hijo de doce años pudo encontrarlo, estaría muy decepcionado de él," dijo Tom con voz baja pero dura.

Harry miro de nuevo a la pared y noto algo más. Harry hizo una mueca. Colgando de la abrazadera de la antorcha estaba un gato.

"Es un gato," dijo Tom ahora viendo lo que Harry estaba viendo.

"Esta petrificada," observo Harry. Miro al piso y noto que estaba lleno de agua, pozas y pozas de agua hasta la entrada del baño de Myrtle. "Supongo que tuvo suerte y la vio a través del agua."

"Probablemente fue intencional," dijo Tom negando con la cabeza. "Me arrepentí varias veces hasta que al fin tuve el coraje de permitir que la bestia de verdad matara a alguien, y ahí fue en realidad mas un accidente que otra cosa. No había esperado que Myrtle estuviera en ese maldito baño…"

Harry miro a Tom con sorpresa. "¿En serio? ¿Es por eso que hubo tantos petrificados? Pensé que tenía que ser un número loco de coincidencias que causara que todos terminaran petrificados en vez de muertos."

Tom hizo una mueca y alejo la mirada. "Me seguía arrepintiendo a último minuto, así que cuando alguien se acercaba, conjuraba una superficie reflectante, o lanzaba un hechizo para atraer su atención a un espejo o alguna armadura."

Harry dejó escapar una pequeña risita, sobre todo sorprendido. "Caracoles… nunca lo supe."

Tom frunció el ceño. "Estaba avergonzado."

"¿Avergonzado por qué no querías matarlos?"

"Avergonzado porque me acobarde," Tom siseo en voz baja.

"Bueno, si el basilisco regreso a la cámara, hay una buena posibilidad de que quien lo convocó está ahí abajo. Si nos apuramos, quizás podemos atraparlo," dijo Harry indicando con su cabeza hacia el baño de Myrtle.

Tom asintió. "Si, pero debemos apurarnos."

El par avanzo entre las pozas de agua hasta el baño cuando Tom de repente se detuvo y agarro a Harry por el hombro.

"Maldición," siseo Tom.

Harry siguió la mirada de Tom y sintió deseos de gruñir. Un susurro de voces bien alimentadas y felices fueron lentamente llenando el aire. Un gran grupo de estudiantes comenzó a aparecer desde la escalera al otro lado del pasillo que venía directamente desde el Gran Comedor.

"El banquete ya debió terminar," Harry gruño.

"Si huimos ahora, no habrá dudas de que seremos acusados de tener una participación en todo esto."

"¿Como diablos alguien podría pensar que podríamos tener algo que ver con esto?"

"La gente es irracional, pero mayormente, me preocupa que Dumbledore piense que el horcrux dentro de ti te haya poseído y te haya obligado a hacer esto."

"Oh mierda, esa es una suposición bastante razonable. Pero él hará eso de todas maneras. Nos pillen aquí o no."

"Es mejor que él sea el único sospechoso entonces," dijo Tom en un último susurro antes de salir trotando hacia los chicos que se acercaban.

"¡Tienen que apresurarse!" le dijo a la multitud en una voz convincentemente aterrorizada. "¡Algo terrible ha pasado!"

Harry se paro tras él, luciendo horrorizado y confundido también. "¡Que alguien vaya a buscar un profesor!"

Seguros de que tenían su atención, Tom se dio la vuelta y corrió hacia la pared donde estaba el escrito. Miro sobre su hombro varias veces, de manera asustada, para asegurarse que los demás los siguieran. Harry siguió su ejemplo, fingiendo ser el asustado y confundido chico de segundo que debía ser.

El gran grupo finalmente llego a la escena y hubo jadeos y susurros asustados que brotaron alrededor.

Luego alguien grito.

"¡Enemigos del Heredero, tengan cuidado! ¡Ustedes serán los siguientes, sangresucias!"

Harry giro al cabeza de golpe y vio que Draco estaba al frente de la multitud y sus normalmente controlados y afilados ojos estaban vivos y su rostro estaba sonrojado. Sonrió ante lo que veía y luego miro a Harry como si esperara aprobación, pero su rostro decayó con rapidez y pareció forzar algo de control sobre si mismo mientras recuperaba su normal comportamiento público.

"¿Que sucede aquí? ¿Qué sucede?" Atraído sin duda por el grito de Malfoy, apareció Argus Filch haciéndose camino entre la multitud. Luego vio al gato colgando de la antorcha y dio un paso atrás, agarrándose la cara por el horror.

"¡Mi gata! ¡Mi gata! ¿Qué le paso a la Sra. Norris?" grito.

Luego sus ojos pasaron del gato directo a Harry y Tom.

"¡Ustedes!" grito, señalando acusadoramente. "¡Ustedes! ¡Ustedes mataron a mi gata! ¡Ustedes la mataron! ¡Los matare! Yo —"

"¿Está loco? ¡Acabamos de llegar aquí! ¡Estaba así cuando llegamos!" exclamo Harry.

"¿Que razón tendría ninguno de los dos para atacar a su gata?" pregunto Tom, poniéndose una convincente mascara de miedo y confusión.

"¡Ustedes mataron a mi gata! ¡Hare que los cuelguen de los pulgares por esto! Yo —"

"¡Argus!"

Dumbledore había llegado a la escena, seguido de un número de otros profesores. Él paso al lado de Filch, Harry y Tom y se dirigió hacia el gato.

"¡Le juro Profesor, no tenemos nada que ver con esto!" dijo Harry suplicante.

"¡¿Pero entonces donde estaban ustedes!?" grito una voz desde la multitud.

Harry se dio la vuelta y se encontró a Ron Weasley empujando su camino hacia la adelante de la gente, donde se tomo un momento para fulminar con la mirada a Malfoy antes de mirar a Harry.

"¿Qué?" dijo Harry en confusión.

"¡Ustedes no estaban en el banquete!" dijo Weasley en voz alta con una mirada de triunfo en el rostro. "¿Entonces donde estaban?"

"¿De verdad crees que Harry quería celebrar en esta noche, de todas las noches?" Tom pregunto incrédulo. "Si tus padres hubieran sido asesinados, ¿te gustaría pasar el aniversario de su muerte rodeado de niños riéndose y abarrotándose de dulces? ¿Eres un complete idiota, o solo totalmente insensible?"

El triunfo dejo el rostro de Weasley y fue reemplazado por un fuerte sonrojo con una mirada mitad indignación mitad vergüenza por haber sido retado frente a tanta gente.

"¡Sr. Prewett!" dijo McGonagall en tono de regaño. Tom luciendo apropiadamente avergonzado inclino un poco la cabeza.

"Lo siento Profesora," dijo él.

"¡Y qué pasa con mi gata!" grito Filtch prácticamente llorando.

Dumbledore saco la gata de donde estaba colgada y se dio la vuelta para mirarlos.

"Ven conmigo, Argus," le dijo a Filch. "Ustedes también Sr. Potter, y Sr. Prewett."

"¡Le juro Profesor! ¡Llegamos aquí segundos antes que todos los demás! Estuvimos en la sala común todo este tiempo. Solo vinimos a ver si podíamos conseguir algunos sándwiches de los elfos domésticos. ¡No hicimos esto!"

"Y no los estoy acusando de haberlo hecho. Pero como ustedes mismos dicen, ustedes fueron los primeros en la escena. Me gustaría saber lo que vieron. Ahora, vamos."

Dumbledore se dio la vuelta y caminó hacia la multitud, que de inmediato se separo, dejándolo pasar, seguido de Harry y Tom, Filtch, McGonagall, Remus y Snape.

"Mi oficina está cerca, si quieres podemos usarla," le ofreció Remus suavemente al director.

"Gracias, Remus," dijo Dumbledore.

El grupo con rapidez subió un tramo de escaleras y caminó por el pasillo hasta llegar a la oficina de Remus. Remus abrió la puerta e invito al grupo adentro y luego cerró la puerta tras él, mientras Dumbledore se dirigía directamente al escritorio de Remus.

Dumbledore puso a la Sra. Norris en la pulida superficie y comenzó a examinarla. Harry y Tom intercambiaron miradas de molestia y frustración antes de ubicarse en la parte tercera del grupo junto a la pared.

La punta de la larga nariz torcida de de Dumbledore estaba apenas a unas pulgadas del pelaje de la Sra. Norris. Le miraba de cerca tras sus anteojos de medialuna, sus largos dedos tocando con gentileza al animal. La profesora McGonagall estaba casi tan cerca con ojos entrecerrados. Snape estaba tras ambos, mirando de vez en cuando hacía Harry y Tom con escondida curiosidad.

Filch estaba sollozando y Remus parecía intentar consolarlo.

Dumbledore comenzó a murmurar por lo bajo y Harry reconoció un hechizo de detección, aunque pensó que el hombre estaba siendo demasiado exhaustivo, ya que con seguridad ya debía haberse dado cuenta que la gata estaba petrificada. No era como si el hombre no hubiera visto eso antes. Se preguntó si quizás el hombre estaba poniendo un show para Harry y Tom, pensando que estarían mas impresionados o algo igual de ridículo.

Al fin Dumbledore se enderezo.

"Ella no está muerta, Argus," dijo con suavidad.

"¿No está muerta?" dijo ahogado Filch, mirando entre sus dedos a la Sra. Norris. "¿Pero porque esta toda — tiesa y helada?"

"Ella fue Petrificada," dijo Dumbledore. "Pero como, no puedo decir. . . ."

Harry bufo por dentro, sin mostrar nada por fuera. Siempre se pregunto porque nadie había sospechado que fue un basilisco lo que Tom uso. La legenda decía que era una bestia de algún tipo que había sido criada por Slytherin, así que algún tipo de serpiente debía ser una suposición bastante decente.

Harry siempre se pregunto si Dumbledore alguna vez sospecho que era la criatura, pero se contuvo de decir nada por temor a que la gente entrara en pánico. Sin duda los padres querrían sacar a los estudiantes de la escuela si sabían que un basilisco gigante podía meterse por la cañerías encantadas para acceder cualquier lugar del colegio.

Si, ahora que lo pensaba, Dumbledore probablemente ya sabía que era.

"¡Pregúnteles!" grito Filch, girando su rostro lleno de lagrimas hacía Harry y Tom.

"Ningún niño de segundo podría haber echo esto," dijo con firmeza Dumbledore. "Ni siquiera uno tan prodigioso como el joven Harry. Seria necesaria magia oscura de la más avanzada para lograr algo como esto."

"¿De seguro, Argus, no puedes pensar en relaida que Harry haría algo como esto?" dijo Remus.

"¡Pero ellos estaban allí! Y escuchaste al chico Weasley – ellos no estaban en el banquete."

McGonagall volvió su mirada hacia los dos niños y levanto una sola ceja. "No es que piense que alguno de ustedes tuvo que ver algo con esto, pero me gustaría saber porque ustedes dos andaban vagando por los pasillos."

"Yo solo… no quería estar cerca de todos," dijo Harry mirando a sus pies mientras se encogía de hombros incomodo.

"Quería mantener a Harry distraído. Usted sabe… mantener su mente alejada de cosas más desagradables. Han pasado dos mese desde que empezaron las clases, pero aun siento que esto es como un laberinto. Hice que él me mostrara los alrededores. Los gemelos Weasley le enseñaron a Harry un montón de pasajes secretos y puertas escondidas el año anterior, así que básicamente estábamos explorando," explico Tom.

Dumbledore asintió. "¿Pueden describirme la escena de cuando ustedes recién llegaron al lugar?"

"Fue un poquito antes de que los demás llegaran," dijo Harry. "Había agua en el piso, espeluznante escritura en la pared y la gata petrificada."

Filch dejo escapar un sollozo.

"¿Y no vieron a nadie mas allí?"

"No," dijo Tom negando con la cabeza. "El pasillo estaba desierto cuando llegamos allí. Fue solo momentos después cuando escuchamos a la multitud que venia del Gran Comedor y corrimos en busca de alguien."

Dumbledore asintió y miro de nuevo a Harry.

Harry se estremeció al sentir como el toque de una pluma contra su mente. Pánico lo envolvió por un momento, era una cosa molestar a Snape permitiéndole ver la mente vacía de Harry pero otra cosa totalmente diferente permitir que Dumbledore la viera.

Harry de inmediato bajo la mirada e intento lucir tímido. Normalmente, cualquier intento de legeremancia como ese incluiría un poco de compulsión para mantener el contacto visual, pero Harry ya había mostrado resistencia a la magia de compulsión el año anterior, así que esperaba que Dumbledore no se pusiera sospechoso por eso.

"Mire, Sr. Filch," Harry comenzó con suavidad, "Siento mucho lo que le paso a su gata, pero le juro que no tuve nada que ver con eso," Él levantó la vista y se encontró con la mirada del desagradable hombre viejo luciendo tan sincero como podía lucir cualquier persona.

Los ojos de Filch estaban hinchados y tenía la cara roja por el dolor y la furia. Dejo de mirar a Harry y en vez de eso se enfoco en Dumbledore. "¡Mi gata ha sido petrificada! ¡Quiero a alguien castigado! ¡Quiero al responsable!"

"Podemos curarla, Argus," dijo con gentileza Dumbledore. "La profesora Sprout hace poco consiguió unas mandrágoras. Apenas lleguen al tamaño necesario, hare una poción que revivirá a la Sra. Norris."

La expresión de Filch comenzó a transformarse en una de esperanza y alivio. Dumbledore volvió su atención a Harry y Tom y les dijo, "Pueden irse."

"Gracias señor," dijo Harry agachando la cabeza respetuoso, asegurándose así que el hombre no pudiera intentar por segunda vez acceder a su mente.

Harry y Tom se dieron la vuelta y con rapidez dejaron la habitación. Avanzaron por el pasillo y se metieron tras un tapete, siguieron a través de un estrecho pasaje hasta el otro lado antes de encontrar un salón desocupado y donde se metieron adentro y luego lanzaron varios hechizos de privacidad.

"¿Crees que sea posible que la persona que hizo esto aun este allí?" preguntó Harry.

Tom negó con la cabeza. "Lo dudo mucho. Podríamos ir a revisar, pero no estoy convencido de que encontremos mucho, y después de lo que sucedió, Dumbledore podría tener retratos siguiendo nuestros movimientos."

"¿Crees que el basilisco podría describir la persona que lo libero?"

Tom lo miro escéptico. "No puedo decir con seguridad. Aunque vale la pena intentarlo."

"¿Deberíamos ir esta noche?"

"No creo que eso sea prudente."

Harry suspiro y asintió. "Si, yo tampoco lo creo, aunque desearía que pudiéramos ir. La idea de dejar esto tal como está por cualquier periodo de tiempo me pone incomodo."

"Bueno, por lo menos deben pasar entre seis a ocho semanas para otro ataque," comento Tom.

Harry lo miro escéptico. "¿Por qué dices eso?"

"El horrocrux tiene que drenar energía de su huésped, pero no puede hacerlo con rapidez, o el huésped podría enfermar de repente y eso sería sospechoso. Además de eso, debe estar intentando construir una reserve de energía para usar al final del año escolar para poder liberarse del diario. Probablemente ocupo toda su energía almacenada desde inicio de clases para lograr controlar al estudiante para que hiciera esto."

"¿Dos meses de energía para una noche de posesión?" pregunto Harry.

Tom rodo sus ojos. "Dudo que esta sea la primera y única vez que posee a su huésped. No le tome importancia antes, pero oí a alguien mencionar que todos los gallos fueron encontrados muertos la semana pasada. Sé que antes cuando intente sacar al basilisco me asegure primero que todos los gallos estuvieran muertos. Con un canto de gallo el basilisco moriría."

"Está bien… así que pasara un tiempo antes que el huésped sea poseído otra vez… de verdad eso apesta, ya que mi siguiente plan para intentar averiguar quién es el responsable, era dejar que mi versión del mapa del merodeador rastreara los movimientos del todo aquel que entra y sale de ese baño."

"Esa es una idea brillante, solo tomara tiempo para que dé frutos."

"Quizás también sea prudente interrogar a Draco mañana. Si él no lo tiene, quizás pueda saber de alguien que lo tenga. Si eso no resulta arreglare una reunión con Lucius en persona. No quiero arriesgarse a poner nada de esto en escrito."

"Suena como un buen plan. Supongo que ahora debemos volver a la sala común."

"Si… ahh, mierda."

"¿Qué?"

"Esperaba poder comerme esos sándwiches," dijo Harry.

Tom parpadeó y luego sonrió. "Está bien, vamos a las cocinas primero, entonces iremos a la Torre Ravenclaw."

Harry sonrió satisfecho y asintió.

Las protecciones desaparecieron al dejar la habitación, bajaron las escaleras y anduvieron por los pasillos en busca de su objetivo inicial de nutrición.