ACLARACIONES PREVIAS

Bueno, en primer lugar pedir disculpas por el retraso, pero es que estaba de vacaciones y sin ordenador se me hizo imposible escribir. En segundo lugar decir que Ghost Steve me va a matar porque él (y yo, para que engañarse) quería que la historia continuase hasta la batalla contra Felipe. Sin embargo, he decidido acabar porque creo que el fic ya es de por sí demasiado largo, además de que si contara lo de la película ya no sería precuela. Prometo escribir más sobre Maléfica, pero no en éste fic (Ghost Steve, no te enfades, jeje).

Os dejo con el capítulo final de Maleficent Origins. Espero que os guste.


-…La veía como una rival, tal y como ella me veía a mí…

La mujer dejó la frase inacabada. De repente, tenía la mirada perdida, como si recordara aquellos momentos de su vida. Había dejado de caminar, y ahora estaban las dos allí plantadas en medio de aquel enorme pasillo. Los hermosos ojos azules de Aurora no se apartaban de su madre….

La joven se ocultaba bajo una aparente serenidad. Mentalmente clamó a su madre que prosiguiera, que deseaba saber más, pero se obligó a controlarse. Había presionado y esperado demasiado para conseguir que sus padres hablaran.

Su madre suspiró, ausente. Lentamente, alzó la cabeza y se volvió para mirar a su hija a los ojos.

-Ven –dijo.

Comenzaron otra vez a andar. De repente su madre había recobrado la energía.

-Cuando ella fue tachada de bruja –decía- su nombre fue borrado de todos los archivos, hasta de los tapices. Sin embargo, pude salvar una cosa.

La mujer se detuvo ante un enorme tapiz. Estaba dividido en pequeñas escenas, en su mayoría batallas. Aurora se reprochó a sí misma el haber pasado innumerables veces por allí y no haber reparado nunca en él…

-Bueno, ¿qué muestra el tapiz? –preguntó su madre.

Aurora contempló el tejido durante un rato y luego volvió a mirar a su madre. Ella sonreía con su habitual sonrisa triste.

-Cuenta una historia –dijo la joven- Sobre un rey. Se repite su nombre en latín sobre su cabeza. Sin embargo –añadió avergonzada- no sé cuál es la historia.

Su madre la sonrió con benevolencia, lo que hizo que Aurora se sonrojara aún más. Odiaba que le recordaran que los dieciséis años de vida campesina le habían convertido –a ojos de la corte- en una completa ignorante.

-Éste tapiz lo hizo mi madre cuando yo tenía cinco años. Muestra un episodio del reinado de mi padre, una reyerta con un señor feudal demasiado ¿cómo decirlo? "osado", que se atrevió a cuestionar mis derechos al trono de Lisieux.

-¿Tus derechos? –preguntó Aurora, extrañada.

-Sí, mis derechos –respondió Fleur- Hombres, al parecer les incordia que los gobierne una mujer…

-Ya veo…-dijo la joven.

-El tapiz –continuó su madre- narra lo sucedido –empezó a señalar las escenas una por una- Aquí muestra la afrenta del barón a la casa de mi padre, aquí ves al ejército preparándose para la guerra…

Aurora contemplaba cada escena al detalle, buscando desesperadamente algo, cualquier cosa, que pudiera ayudarla.

-…Y, por último, el rey victorioso sentado en su trono.

La joven posó su mirada en la última escena. El espacio estaba ocupado pos cuatro figuras: la que más destacaba era la del rey, entronizado y, tal y como decía su madre, victorioso y triunfante. A su izquierda, también entronizada, estaba su reina. Sin embargo, las dos figuras más pequeñas fueron las que más captaron la atención de Aurora.

Eran dos niñas sentadas en el suelo a los pies de los tronos. Las dos iban vestidas igual, pero una de ellas (la que estaba a los pies del rey) era rubia, la otra tenía el cabello negro. Las dos parecían estar jugado. Debajo de las niñas aparecían dos nombres bordados: Fleur y Neriah…

-Tu abuela quiso hacer ésta escena de nuevo –dijo Fleur- Pero yo pude convencerla de que la dejara tal y como está..

A Aurora se le hacía extraño. Ante ella estaba Maleficent, la malvada bruja, la que le había maldecido, la que le había impedido vivir junto a sus padres, representada como una niña normal, jugando con su hermana rodeada de su familia. Era extraño…

-¿Sabes una cosa? –Dijo de repente su madre- De no ser por ella no te llamarías Aurora.

La joven la miró extrañada. Su madre la sonrió.

-No conocía ese nombre hasta que Neriah me habló de él. Del nombre de una diosa…


Esa misma tarde ella salió a pasear. Sola. Andando. Lo prefería a ir acompañada de un séquito inútil compuesto por idiotas aduladores que le impedían pensar. Al parecer, la tranquilidad era un precio aparte que había tenido que pagar por convertirse en princesa.

Pensaba en su tía. Su tía, Maleficent, la Emperatriz del Mal. Aurora había pasado mucho tiempo, demasiado, incluso, para saber más acerca de la malvada bruja que la maldijo siendo una cría. Había presionado mucho, había sobornado y pagado gran cantidad de dinero por obtener información sobre ella. Ahora que su investigación podía darse por concluida, la joven no sabía cómo debía sentirse: ¿Contenta, por haber acabado por fin? ¿Enfadada con sus padres, por cómo trataron a Neriah? ¿Apenada y sentida por el amargo destino que le había deparado a su tía? No lo sabía.

Sus pasos la habían dirigido, sin darse cuenta, al precipicio donde Maleficent había encontrado la muerte. De repente se acordó de las palabras de Philip, su prometido. ¿Qué había dicho? Aurora se estrujó los sesos para recordar aquella conversación. Él le había hablado ya varias veces de su batalla contra el dragón. Recordó como él decía, orgulloso, que lo único que había quedado del monstruo era una mancha negra…

Con una mezcla de curiosidad y cierto temor, la joven se dirigió al borde y se asomó, esperando ver la mancha negra, lo único que quedaba de Neriah de Lisieux. Sin embargo, no vio mancha alguna…

En un principio, Aurora se extrañó, pero después pensó que quizás aquella mancha era una ilusión que creyó ver un agotado Philip. Exhaló un largo suspiro de desilusión y emprendió el camino de vuelta al castillo.

THE END


Bueno, al fin lo terminé. ¡Quién me iba a decir que ésto me iba a llevar tanto! jeje. Espero que la historia os haya gustado, y me gustaría que en los reviews me comentéis qué os ha parecido la historia en general, tanto si es para llamarme genio o ponerme a aer de un burro. Todas las críticas son bienvenidas.

¡Ah! Se me olvidaba. Algunas cosas que he incluido en la historia son pequeños guiños. Me gustaría deciros algunos:

-Tanto el nombre del maestro de Neriah como el del reino de Stefan los tomé de El Príncipe Valiente. Asimismo, el nombre de Maleficent, Neriah, es el una de las protagonistas de la saga escrita por Marianne Curley, Los Elegidos. Me enamoré de esa saga y, en especial, de ese nombre (no sé si es inventado o es un nombre real).

-Lisieux existe de verdad. Es una localidad del norte de Francia, creo que está en Normandía. A sus habitantes se les llama lexovien.

-El nombre de la comarca donde está la Montaña Prohibida (Ravenhaven), lo vi en un libro de actividades de la bella durmiente del año de la pera.

-Los juegos de los niños en el capítulo 2 se jugaron realmente durante la Edad Media. Es más, el coleccionar cintas de colores era muy popular, como nuestros cromos hoy día.

Una última cosa: Hace ya un tiempo me enteré de que existe el rumor de que el gran Brad Bird está preparando una película sobre Maléfica, que supuestamente se estrenará en 2013. Al parecer la película contaría básicamente lo mismo que he contado yo en mi historia (cómo se convirtió en la Emperatriz del Mal y esas cosas). No es que me parezca mal, nada de eso, espero de todo corazón que la lleven al cine. Sólo me gustaría deciros que si se estrena, vais a verla y encontráis cualquier parecido con mi fic, ya sabéis de donde se copiaron, jeje ;). Es broma, sólo quería difundir el rumor.