Los Malfoy ¿Mi nueva familia?

Capítulo 3

Necesitamos un profesor

Los personajes no nos pertenecen sino a J.K. Rowling, la historia es completamente nuestra.

Después de la cena me dirigí con la profesora McGonagall para ver mi horario, lamentablemente por el nuevo título de prefecta de Gryffindor que tenía, no podía tomar muchas clases, ya que tenía mis nuevas obligaciones, así que me decidí por Pociones, Aritmancia, Herbologia, Encantamientos, Defensa contra las artes oscuras, Runas antiguas e Historia de la magia.

Tenía curiosidad por las materias que tomaría el hurón, últimamente pensaba mucho en él y eso no me agradaba nada.

Cuando McGonagall me dio mi horario, me desanime un poco ¿acaso este año estaba destinado a ser el peor?, compartía 5 de 7 materias que llevaba con los Slytherin.

-¿Qué clases te tocan con las serpientes Mione?

-Pociones, Runas, Herbologia, Historia de la magia, y defensa ¿y a ti Ron?

-Únicamente me toca Pociones, Historia de la magia y defensa –En ese momento me fije que Ron volteo a ver a Harry el cual estaba sumido en sus pensamientos.

-Oye Harry, ¿Crees que la orden haya reclutado a más? –fue la única pregunta que se me ocurrió en ese momento.

-¡No lo sé Hermione! –no fue un grito, pero si hablo en voz alta e hizo que me sintiera mal –Olvídenlo –con esto Harry se paró y se fue a su dormitorio.

-¿Qué le pasa?

-Tienes que comprenderlo Hermione, después de la cena tuvo una pelea con Seamus, por eso está así… tranquila no es tu culpa –Ron me dedico una bonita sonrisa, la cual agradecí mucho.

¡Perfecto!, simplemente perfecto, todo el colegio sin excepción sabía que ahora vivía con los Malfoy, pero eso no era lo peor, lo peor era… Esa mirada, justo como la que esta chica frente a mí me está dirigiendo, solo hacían que me enfadara más de la que ya estaba.

Cuando por fin llegamos a la torre común de Gryffindor, el cuadro me pidió el santo y seña, "grageas glaseadas" pronuncie sin muchas ganas, pues Ron venía detrás de mí y los dos veníamos en un silencio sepulcral, cruce el retrato y todos me voltearon a ver para después proceder a cuchichear entre ellos.

-Mira como viene, ya hasta parece una de ellos –escuche decirle una chica a un chico sentados por la chimenea… bien si eso es lo que creían, eso es lo que iban a tener.

Lo que paso a continuación no lo pensé muy bien la verdad, la ira y el cansancio de todo el día me cegaron, por lo que las palabras salían incocientemente de mi boca: - Todos cállense o le quitare 50 puntos a Gryffindor – hice la mejor imitación de Draco Malfoy que había hecho en toda mi vida, cuando lo dije, use el tono más arrogante posible, arrastrando las palabras y como si todos fueran inferiores a mí, voltee a ver a unas chicas que estorbaban en las escaleras del dormitorio de las mujeres – y ustedes no estorben.

Bien sé que no estuvo bien mi actuación en la sala común, me sentí muy culpable después de eso, todos me habían visto con la boca abierta y me estaba dando miedo de convertirme en una Malfoy, yo no quería ser así, abusar de mi nueva posición económica, del poder, de un apellido que solo tiene el nombre… yo quería que la gente me reconociera no por el nombre sino por la persona que soy y en este momento no iba por buen camino.

-Bien hecho Hermione, eres experta en hacerte querer –solté un bufido y cerré los ojos, un nuevo día me esperaría mañana.

A la mañana siguiente, tenía Pociones a primera hora, lo bueno es que también iba acompañada por Harry y Ron. Baje lo más rápido que pude al gran comedor y me serví una buena porción de pastel de limón notando que todos me ignoraban o me evitan, claro excepto Ginny, Harry y Ron, eran los únicos que me hablaban.

-La pocion que vamos a realizar será la poción agudizadora del ingenio, es fácil de preparar y únicamente es para empezar este nuevo curso…. Aunque a algunos les servirá aprender a hacer para pasar sus timos –Severus Snape, con sus ácidos comentarios dirigidos a los Gryffindor... siempre era lo mismo

-¿Granger con Potter o Weasley?, no lo creo…. Mejor póngase con Nott-¿Por qué a mí?, este año definitivamente no mejoraba, aunque Nott nunca me había hecho nada pero aun así… debía haber una razón y punto.

-Bien Granger ¿Qué tenemos que hacer? –su tono de voz era amable, y por más que lo miraba no encontraba alguna razón para no trabajar con él, así que me rendí.

-Pues primero hay que añadir los escarabajos machacados y la bilis de armadillo en el caldero con agua hirviendo…

-Bien yo aplasto los escarabajos si no te molesta

-No claro que no- ese chico era muy guapo, era bastante agradable trabajar con él, me agradaba.

-¿Qué sigue Granger?- además no me decía sangre sucia ni nada por el estilo, pronunciaba mi apellido con respeto; me sonroje un poco y después de unos largos segundos conteste.

-Tenemos que cortar una raíz de jengibre y extraer todo el jugo… eso lo puedo hacer yo.

Una vez que añadimos la raíz al caldero, movimos en el sentido contrario de las ajugas del reloj mientras se echaba el jugo de jengibre.

Snape paso a ver el trabajo de cada uno, como siempre Harry y Ron eran según Snape, los inútiles a los que siempre había algo que corregir, Neville… definitivamente para el profesor todo lo que hacía el Gryffindor era un desastre por no mencionar a Seamus que normalmente le explotaban las cosas.

-Bien- fue todo lo que nos dijo cuándo paso por nuestra mesa, y sospecho que solo lo dijo por que Nott era un Slytherin.

Después de alabar e inflar el ego de Malfoy nos pidió que la vertiéramos en un frasco y la dejáramos en el estante con una etiqueta rotulada.

-Gracias Granger, sin ti no hubiéramos conseguido la aprobación de Snape.

-Tonterías Nott, sabemos que eres muy inteligente

-Lo sé, pero solo quería agradecerte –me dedico una sonrisa encantadora –sabes hoy escuche que anoche pusiste en su lugar a toda tu casa, bien hecho leona –provoco un ligero sonrojo en mi – Malfoy estaba orgulloso cuando se enteró.

-¿Orgulloso? –estaba confundida, como podía sentir alguien como Draco Malfoy orgullo por alguien como yo

-A su manera claro, solo dijo "no esperaba menos" – dicho esto el castaño rio un poco y se retiró del aula.

…..

Salí de clases de pociones y estaba Granger sonriéndole como estúpida a Nott ¿Qué se traían esos dos?

-Vaya, vaya, la sangre sucia intentando ligar –sé que mi voz sonó cargada de veneno, pero no sabía por qué.

Nott alzo una ceja, como pensando algo mientras que a Granger se le borraba la sonrisa.

-Eres un idiota Malfoy – fue todo lo que dijo, y aun así me dolió y me enojo aún mas

-¿Se te acaban los insultos?

-Bueno ya, gracias Granger, a ver si nos vemos en alguna otra clase, con permiso Malfoy –Nott como siempre hablando con mucha educación.

Iba a decir algo más pero cuando me di cuenta Granger ya no estaba en el pasillo.

Tome runas antiguas con los Ravenclaw y algunos Slytherin como Theodore Nott, Blaise Zabini y Millicent Bulstrode.

Pase de maravilla la clase y sobre todo Theodore Nott cada vez que volteaba me dedicaba una sonrisa bastante linda.

Después de unas hermosas dos horas de mi clase favorita, me reuní con Ron y Harry para entrar a nuestra última clase del día: DCAO con Umbridge, todo iba bien de no ser porque Draco Malfoy no me sacaba los ojos de encima, me miraba como si le debiera algo y después de que decidí ignorarlo la cara de sapo… como Harry y Ron le habían puesto, nos entregó unos libros.

-aquí no hay nada para usar hechizos de defensa –dije con cierta confusión, ¿no se supone que en la clase de defensa contra las artes oscuras deberíamos aprender a defendernos contra las artes oscura?... el nombre de la clase es bastante claro.

-jajaja, no se para que quieren hechizos de defensa –contesto con una voz bastante chillona a mis oídos.

-De que nos serviría, si nos atacan sería un gran riesgo –Harry también estaba confundido por el tono de voz que utilizo.

-Debe levantar la mano para hablar en mi clase señor Potter, el ministerio considera que esto es suficiente para pasar sus exámenes, que es para lo que sirve el colegio.

-Pero si nos atacan no podremos defendernos

-¿Quién crees que atacaría a niños como tú?

-Ah no lo sé, Lord Voldemort –en este momento todos guardaron un silencio sepulcral, sé que Harry nunca le ha temido al nombre, pero decirlo tan ¿abiertamente?

-¡Basta!, le explicare algo… les han dicho de que cierto mago tenebroso ha vuelto, eso es una mentira –la cara de sapo se estaba desesperando y todos lo notaban

-Ah entonces Cedric Digory murió solo porque si

-La muerte de Cedric Digory fue un accidente trágico –se estaba quedando sin excusas y toda la clase lo había notado

-Fue homicidio, y fue Voldemort

-Basta, lo veré después de clases señor Potter. –No es posible, que Harry no puede evitarse los castigos por al menos no sé, ¿un día?

Pase todo el día escuchando las palabras de Nott resonando en mi cabeza "Malfoy estaba orgulloso", me enojaba pensar en ese hurón albino, pero algo dentro de mí me hacía sonreír con la estúpida idea de tener el orgullo de Draco…. Draco, ¿¡desde cuando es Draco!?, basta Hermione no pienses en estupideces.

Después de eso Ron, Harry y yo nos encontrábamos en la sala común, cuando note una fea cicatriz en la mano de Harry.

-A ver tu mano –tal vez soné descortés pero estaba muy preocupada por mi amigo.

Me enseño su mano, pero no era la que yo quería ver y estaba perdiendo la paciencia –la otra mano.

-Amigo Umbridge te está maltratando –ahora Ron era el que sonaba bastante preocupado.

-Debes decirle a Dumbledore

-No Hermione, ya tiene suficientes problemas –y con eso Harry dio por terminada la conversación, lo sabía por el tono que había usado, se estaba desesperando y yo no quería que nos enojáramos, así que lo deje por la paz.

…..

Por lo que sé Granger toma Pociones, DCAO y Runas antiguas… tengo que averiguar que otras clases metió, para evitarla ¡si evitarla!... ¿evitarla, es eso lo que quiero?... ¡si es lo que quieres!, por las barbas de Salazar, me estoy volviendo loco y todo gracias a esa sangre sucia.

El día paso sin contratiempos, la verdad toda la semana se me paso volando y solo descubrí que Granger toma Pociones, DCAO, Herbologia y encantamientos conmigo.

-Oye Draco, ¿no quieres que nos escapemos a mi habitación?, no hay nadie –la voz sugerente de Pansy me hizo volver a la realidad… si eso necesitaba, distraerme un poco y olvidarme de la insufrible sabelotodo.

….

Había pasado ya un mes, y Draco Malfoy cada vez cumplía mas su promesa de no hablar conmigo, ya ni siquiera me insultaba ¿Qué le había hecho yo a ese estúpido? ¡Bah! No es que me importe mucho

Ese día en la mañana recibí una carta de Narcissa donde me contaba a grandes rasgos, porque la carta era enorme, que Lucius secretamente estaba desesperado porque yo volviera a la mansión para que le ayudara con la gran empresa Malfoy, al parecer yo tenía grandes visiones para que Lucius ganara más dinero y claro, era obvio que a Lucius Malfoy solo le importaba el dinero… también me pregunto sobre su pequeño hijo, pues él no le escribía mucho y yo era un medio para saber cómo se encontraba y de paso contarme todo lo que hacía Narcissa.

Cuando termine de leer la carta, esta se transformó en una caja de chocolates bastantes finos que venían con una nota "que los disfrutes. Con cariño Narcissa", probé y eran la cosa más deliciosa que había comido en toda mi vida.

-Es una horrible Gárgola, no aprendemos a defendernos y no aprendemos a pasar los timos, se está apoderando del colegio-estaba bastante enojada cuando una noticia del ministro empezó a sonar en la radio.

-Harry, ¿Qué les está haciendo Umbridge?, ¿les enseña a matar mestizos? –la cara de Sirius apareció en el fuego de la chimenea.

-No nos deja usar la magia

-Es que el ministro cree que pueden revelarse en su contra-¿acaso el ministerio cada vez tenía menos sentido común? Eso era absurdo, incluso para Ron.

-¿Cree que estamos formando un ejército de magos? –La voz de Ron resonó por la sala común de Gryffindor, bueno estaba cada vez más preocupada por lo que nos decía Sirius

-Eso es justo lo que cree, los demás no quieren que te diga esto, pero las cosas en la orden no van del todo bien… Voldemort ha estado reclutando últimamente, perdona que no les pueda decir más pero debo irme.

-Él está avanzando, tenemos que saber defendernos, si Umbridge no quiere enseñarnos necesitamos a alguien que lo haga –me levante del sillón y camine hacia la ventana, era un día lluvioso y mientras decía esto observaba la lluvia caer detrás de la ventana.

A pesar de todo no había podido olvidar a Granger ¿Qué era lo que tenía?, ni siquiera era guapa, ni simpática, ni agraciada, bueno era inteligente… pero nada más, alguien no puede interesarse por alguien únicamente por su inteligencia.

Iba sumido en mis pensamientos caminando por un pasillo que estaba casi vacío mientras la vi, era ella… Granger, se le veía tan tranquila sentada con un libro gigantesco apoyado en sus piernas, su espalda estaba delicadamente recargada en la pared de piedra del Castillo, tenía los pies acomodados de tal maneras que se le veía bastante cómoda mientras leía y la falda se le alzaba un poco sobre sus muslos.

-Vaya Granger ¿nunca te cansas de leer? -¿Por qué dije eso?, fue lo primero que se me ocurrió, ahora el que se quedaba sin insultos era yo.

-Malfoy –arrastro las palabras como yo lo suelo hacer y me miro de arriba abajo por un segundo, alzo su ceja y volvió su mirada a su libro.

Me enoje, a Draco Malfoy nadie lo ignora, y menos Hermione Jean Granger, la asquerosa sangre sucia, sabelotodo, mojigata, insufrible, rata de biblioteca que últimamente ocupaba mucho mis pensamientos.

La tome por las muñecas y la alcé de un golpe, provocando que el libro que traía cayera al piso… observe a ambos lados del pasillo a ver si venia alguien, pero seguía igual de solitario.

-Escúchame Granger, a mí nadie me ignora –la aplaste contra mi cuerpo y la pared mientras me acercaba a decirle eso.

Podía oler su aliento mentolado, y su cabello oliendo a nueces y Vainilla, aspiré su olor sin que ella se diera cuenta mientras me miraba entre una mezcla de emociones; se le notaba asustada pero también enojada.

-Suéltame Malfoy –empezó a retorcerse bajo mis brazos, mientras yo empezaba a sentir mucho calor y excitación.

-Basta Granger ¡no te muevas así! –al parecer mi grito la asusto por que dejo de moverse.

-Me lastimas –apenas era un susurro pero la escuche perfectamente. Cerré los ojos, y termine con la poca distancia que separaba a nuestras bocas… ¿Por qué lo hice?, bueno ni siquiera yo tengo idea. Pero soy Draco Malfoy y hago lo que se me da la gana, y esto sí que lo quería hacer.

Ella cerró los ojos de inmediato y se rindió bajo mis labios, abrió la boca y empezamos a besarnos profundamente, nunca alguien me había trasmitido tantos sentimientos con solo un beso.

Deje de apretar sus manos y cambie una de mis manos a su cintura, tocándola, recorriéndola, disfrutándola. La otra mano la puse en su mejilla mientras ella soltaba un pequeño suspiro, después de eso yo cerré los ojos y también me rendí en ese beso.

La bese como nunca antes había besado, también le trasmitía mis sentimientos con aquel beso.

No sé cuánto tiempo paso, pero los dos necesitábamos aire por que el beso iba de romántico y calado a salvaje y rápido… y así sucesivamente. Deje de besarla y pose mi frente en la suya, aun seguíamos con los ojos cerrados cuando me espante.

¿Por qué la había besado?, estaba mal, todo estaba mal, pero ese beso había sido el mejor que haya tenido, ninguna chica había logrado estremecer mi corazón con solo un simple beso.

Decidí salir de ahí, pero no quería que Granger se enojara ni se asustara, así que le di un pequeño beso en la frente, y salí de ahí lo más calmado que pude.

….

Hermione se quedó en ese pasillo durante unos minutos más, no podía procesar lo que pasaba por su cabeza. Se tocó los labios con la punta de los dedos y no pudo evitar sonreír.

Tomo su libro y se dirigió a la sala común de Gryffindor, tenía que acabar algunos deberes antes de ir a cabeza de puerco, el pub donde habían quedado algunos alumnos para discutir un tema de suma importancia.

Pero por lo mientras, nadie le quitaba lo feliz a Hermione Granger.

-¿Yo enseñarles?, estoy demente ¿lo olvidaron? –Caminábamos al pub de cabeza de puerco, ahí había decidido la reunión de esta tarde, pues nadie sospecharía de ese lugar.

-Tranquilo, lo harás mejor que la cara de sapo –las intenciones de Ron eran bastante nobles, tranquilizar a Harry antes de lo que iba a ocurrir era una grandiosa idea.

-Gracias Ron.

Pasó alrededor de media hora, todos ya estaban ahí, listos y atentos a lo que iba a decir.

-Ya saben a qué vinieron, por un maestro, un maestro de verdad –empecé a hablar, si no los convencían estaban perdidos.

-¿Por qué? –una voz… no, no cualquier voz, a voz de Dean se escuchó desde el fondo del pub.

-¿Por qué?, porque Voldemort regreso tonto –esta vez Ron decidió hablar y se lo agradecía mucho, estaba bastante feliz por lo ocurrido con cierto elitista, oxigenado, hurón, aristocrático, malcriado rubio, como para ponerme a discutir con los compañeros de mi casa.

-Eso dice el –ahora era Seamus y yo perdía la paciencia

-Eso dice Dumbledore-listo, lo dije y no me arrepiento.

-Y Dumbledore lo dice solo porque él lo dice- esta vez la voz fue de Dean de nuevo… ¿acaso esos dos iban a darnos guerra?, me estaba impacientando y Harry también.

-¿De verdad sabes hacer el encantamiento patronus? –listo, nuestra salvación, nunca había estado tan contenta de escuchar a Luna hablar.

-Si yo lo he visto –dije un tanto presumida… ¡Por Morgana! Se me estaba pegando lo Malfoy.

-Harry… no tenía idea –por fin Dean y Seamus nos dieron paz y dejaron hablar a Harry.

-También mató a un basilisco en segundo año – Neville nos estaba apoyando.

-Y peleo contra cien dementores a la vez

-Oigan eso suena sencillo cuando lo dicen así, pero la verdad solo fue suerte, enfrentar esas cosas en la vida real no es lo mismo que en la escuela, si te equivocas en clase lo intentas al día siguiente, pero en la vida cuando estas entre la vida y la muerte, o ver a un amigo morir no tienen ni idea de lo que es.

-Si Harry, tienes razón, por eso te necesitamos, para tener la oportunidad de vencer a Voldemort

-¿Él ha vuelto? –pregunto alguien, pero no supe de quien era la voz.

Harry únicamente asintió con la cabeza y de un momento a otro se formaba una fila para apuntar su nombre en un pergamino que decía "ejercito de Dumbledore".

Se apuntaron todos los que habían ido a la reunión, los gemelos Weasley, Luna Lovegood, Neville, Seamus, Dean, las gemelas Patil, Ginny, Cho Chang, Terry Boot, Zacharias Smith, Hannah Abbott, Ernie McMillan, Justin… iban desde Gryffindor's, Ravenclaw's y Hufflelpuff's, lo único que no había eran Slytherin's, nadie les tenía la suficiente confianza, quería invitar a Theodore Nott, pero aun no me daba la confianza para contarle algo tan delicado como el ejercito de Dumbledore.

Caminábamos de regreso al castillo con los Gemelos Weasley, Neville y Ginny.

-primero hay que buscar un lugar donde Umbridge no nos vea –Harry tenía razón en preocuparse mucho de eso, si la cara de sapo nos descubría todo se acabaría antes de que empezara.

-La casa de los gritos –fue la propuesta de Ginny

-Es muy pequeña

-El bosque prohibido –esta fue mi propuesta

-Ni lo pienses –Ron le tenía cierto pavor al bosque desde que fueron a visitar a Aragog en segundo año, pobre de él, de seguro fue una tortura… enfrentarte a muchas arañas gigantes y peludas cuando son tu peor temor.

-¿Qué pasa si Umbridge nos descubre?

-Que importa, es emocionante, romper las reglas –seguía bastante emocionada por mi encuentro con cierto rubio esta mañana, tal vez debería dejar de actuar tan infantil, solo fue un beso… pero vaya ¡que beso!

-¿Quién eres? Y ¿Qué has hecho con Hermione Granger? – jajaja si Ron se enteraba, quien empezaba a cambiarme de seguro le daría un infarto.

Nos hemos desaparecido mucho tiempo, a veces no teníamos la inspiración para escribir, otras estábamos tan ocupadas que es un milagro que no hayamos olvidado nuestros nombres…. Los fics que estamos escribiendo jamás los dejaremos incompletos, así pasen 100 años, algún día los acabaremos.

Esperamos que les guste este capítulo y si también leen nuestro otro fic "preparatoria-Hogwarts" les queremos decir que el nuevo capítulo está en proceso.

Amamos leer todos los reviews que nos dejan, es verdaderamente emocionante leer un "me gusta la historia".

Juramos solemnemente escribir más seguido.