Hola a todos! Disculpen la demora, pero al menos volví con doble actualización ;)
Capítulo 7: El cambio
Si no fuese por la energía de Maron, nadie se habría levantado a tiempo como para almorzar algo en las piscinas del hotel a la una de la tarde. La voluptuosa se encargó de despertar a cada uno de los habitantes de la suite, de mandarlos a cambiar, de verificar llevar lo necesario para la tarde de sol, de que los muchachos vistan y huelan adecuadamente y de que su amiga no salga vestida con prendas tan aburridas como las que utiliza para ir a la oficina. Mientras, Bulma buscaba taparse y trataba de envolver a Maron en un pareo que no usó. La más joven pensaba mostrar su cuerpo en ese bikini color bronce con mostacillas.
Al llegar a la piscina principal del hotel una animada Mai los esperaba con entusiasmo en una de las esquinas del predio, vestía un traje de baño de dos piezas color azul lavanda con flecos que la acompañaban en cada uno de sus movimientos. Cercano a la modelo se encontraba una enorme mesa con sombrilla que generaba suficiente sombra para todos, varias reposeras, frutas frescas y jugos. No había rastros del joven Ouji y eso destensó un poco a Bulma aunque al observar el cuerpo de Mai en bikini y el de Maron se sintió con poco deseos de quitarse el solero que llevaba puesto para no recorrer el hotel en ropa de playa.
Fue Yamcha quien apuró el pasó al divisar a Mai e internamente generó rabia en el pecho de Bulma. No solo la desubicada de Mai le mandaba indirectas a su novio, él las respondías pero… ¿quién era ella para pedir explicaciones frente a una situación tonta de histeria y coquetería? La doble moralidad, la lógica, los secretos y el miedo a quedarse sola fueron varias de los razonamientos que la invadieron por dentro en menos de un segundo para plantearle un nuevo interrogante ¿Sería ella quién ocupara con tristeza y en las sombras la vida de Vegeta como lo hace en este momento Fasha en la vida del Sr Bardock?
-¡Vamos Bulma! Deja las cosas en la reposera así nos refrescamos en la piscina- grito Maron quitando de sus pensamientos a la administrativa que estaba parada a un lado de la piscina sin siquiera haber llegado a donde la esperaban Mai y el resto de sus amigos.
-¡Voy!- fue la escueta respuesta. Ver las cosas con perspectiva la hicieron replantearse su situación personal como novia y como amante.
-Ven Bulma, los jugos son excelentes- la llamó su novio que acababa de beber uno hasta el fondo.
Se acercó al resto del grupo y Mai la recibió gentilmente. Se sentía extraño pero ya estaba plantada ahí con el resto y ese había sido el plan premeditado para el domingo y no era justo oponerse.
-No seas tímida y muestra lo que llevas- fue la pícara observación de la modelo hacía la peliazul. Bulma solo la miró sorprendida.
- Creo que Bulma se siente abrumada frente a usted señorita Pilaf- agregó nervioso Yamcha mientras se llevaba una mano a la nuca. Bulma sintió el desafío plantarse frente a ella y con elegancia se quitó el solero. Mai sonrió de lado, al ver ese cuerpo armonioso y comprendió porque su novio estaba tan pendiente de su asistente y evitaba tenerlas a ambas juntas.
La peliazul llevaba una bikini blanca con volados y detalles dorado, un regalo que le había dado Maron por la amistad tan linda que habían formado. Las horas de spinning habían torneado y tonificado significativamente sus piernas y sus glúteos sin quitarle volumen a sus pechos que eran generosos, no tantos como los de Maron pero si de mayor tamaño que los de Mai.
-Creo que este es mejor fin de semana de mi vida- pensó en voz alta Radiz sin darse cuenta ganándose un empujón de Maron que por celos los hecho al agua.
Yamcha solo pudo reír frente a tan ridícula situación y nuevamente Bulma sintió en su vientre el calor de la rabia llevándola a sentarse de sopetón en una de las reposeras. Su novio siquiera la celaba y cada vez se sentía más desconcertada y desconectada. Mai comprendió la situación con solo presenciarla por lo que optó por tomar partido y empujó a joven mecánico para luego lazarse ella a la piscina al grito de Gerónimo.
-Vamos Bul, entremos al agua- sugirió divertida Maron pero su amiga no respondió y se hecho en la tumbona con las gafas de sol. La voluptuosa optó por ignorar el ser desoída y siguió en el agua con el resto del grupo.
Bulma solo deseaba que la tarde terminara para escapar y poder tener cada cosa en su lugar. Mai en la oficina junto a su jefe, a Yamcha en su vida privada y en su casa y a Maron… bueno, ella no le preocupaba además de que no era parte del juego.
-Veo que tampoco soportas a los que se divierten- oyó a su espalda y los bellos de su piel se erizaron. ¿Acaso Vegeta si estaba ahí? Giró incrédula y el alma le volvió al cuerpo al ver a Sr Bardock parado al lado de la reposera en la que se encontraba -Me mandaron a buscar a Mai pero por lo visto está ocupada- continúo con un gesto seco tan similar al de Vegeta. La peliazul notó eso y supuso que era un rasgo propio de la familia.
-¡Si crees que me llevarás estás muy equivocado!- fue la interrupción de Mai que salió veloz del agua y sin tardarse se coloco una bata con la cual tapó su cuerpo.
-Solo hago lo que me ordenan- rió Bardock mirando sin descaro a Mai mientras se vestía. La modelo se sentó en una de las reposeras encorvando su cuerpo como quien busca resguardarlo y lanzó una toalla sobre Bulma quien comprendió la indirecta y sin demora se cubrió.
-Vete, me iré cuando considere que es hora de volver, no necesito de una niñera- agrego Mai tomando su teléfono celular y sin mirar directamente a Bardock agregó – Vete que aquí nadie te necesita- finalizó.
El mayor miró con hastió su entorno para luego girar sobre sus talones y retirarse.
-Jamás dejes que ese bastardo se te acerque demasiado- articuló con determinación la modelo mirando a la peliazul sin soltar su celular –Esa basura puede hacer más daño que una hiena- confirmó mirando seria a la administrativa que solo pudo asentar con la cabeza el consejo dado por la morena.
Cuando Bulma pudo reaccionar todos habían salido de la piscina algo confundidos pero aun divertidos. Mai cambió su semblante serio por uno más alegre y sugirió almorzar. La modelo hizo una señal con el brazo e inmediatamente varios sirvientes del hotel alcanzaron ensaladas, carnes y varios bocadillos. El almuerzo se volvió placentero y Mai demostró lo buena anfitriona que era. La tarde pasó entre juegos de piletas y charlas de viajes. Raditz resultó ser un viajero solitario que deseaba conocer la geografía completa del planeta y junto a la modelo supieron retratar lugares hermosos logrando capturar la atención de todos. La tarde terminó amena, tanto la administrativa como la modelo supieron soltarse y disfrutar del encuentro en armonía. Aunque cada una estaba medianamente interesada en la pareja de la otra, la tarde transcurrió sin frases hirientes o en doble sentido.
Y como era de esperar, llevaron a primero a Maron a su casa, luego a Raditz y una vez en la casa de Yamcha este le agradeció el fin de semana y la invitó a pasar. Pero sucedió lo de siempre, Bulma debió ordenar el desastre de la cocina, de la sala y al momento de cenar se pidió comida por delivery y aunque hubo muchos mimos en la sobremesa mientras se miró teve, la cama se compartió para dormir uno en cada extremo del mueble. Yamcha miró fijo a su novia y tras pensarlo mucho durante todo el día se animó a decirle:
-Cariño, necesito un sponsor que me entregue unos 50 mil y creo que podrías pedirle a tu jefe que se anime a la inversión- Así lo soltó justo antes de acostarse y la joven de cabello azul se quedó pasmada mirándolo.
-Yamcha, ¿Estás loco? ¿Bajo que pretexto puedo pedirle eso a mi jefe?- y tomando un respiro para no parecer una loca por elevar el tono de voz agregó- Cariño, no es tan sencillo, no todo su dinero es de él, es de la familia y él solo lidera la empresa.
-Dime que intentarás decirle- fue la súplica de mecánico por lo que no tuvo otra opción que aceptar. La chica afirmó y tras apagar la luz ambos se recostaron.
La mente de la peliazul no paraba, tanto Yamcha como Vegeta no le ofrecían nada seguro en su vida, estaba tan sola como cuando dejó la granja de sus padres para probar suerte en la gran ciudad. Tenía un grandioso trabajo pero por no saber guardar sus instintos dormidos ahora estaba en cierto modo atada a su jefe… o no. Quizá toda ésta locura se acabaría cuando el contrajera nupcias. Pero ese joven dulce que dormía a su lado se alejaba cada vez más de su ser. Ella buscaba acercarse a él y él aceptaba pero no se acoplaba a su espíritu, solo a su entorno y ahora la ponía en una situación incómoda al pedirle que interviniese con lo del sponsor para la preparación del auto de carreras.
Giro para acariciarlo y ver si era ella quién no permitía que las cosas sucediesen pero para su sorpresa, su novio tardo en reaccionar y cuando lo hizo gruñó por lo bajó y tomó la mano de ella entre las suyas para que ya no lo tocara. Y ahí se quedó, atrapada entre las manos del hombre que ya no la buscaba sexualmente, que a todo le decía que sí sin deseos de confrontarla, que no aportaba algo nuevo al día a día para mantener intacto el entusiasmo, que si ella no insistía no la incluía demasiado en su mundo. La amargura invadió el pecho de la peliazul y junto al cansancio de la fiesta y la tarde de pileta se hundió en un sueño profundo y pesado.
Lunes por la mañana y los tacos de Bulma parecían que se iban a partir por la ferocidad con los que los conducía por los pasillos de la empresa. Dormir en lo de su novio no fue tan grandiosa idea, se despertó sobre la hora y debió correr hasta su casa para buscar ropa adecuada para su puesto laboral. Al pasar por el pasillo vio a Maron muy acaramelada con Raditz que la saludaron al pasar y en la gerencia se encontraba Fasha que la esperaba con un café.
-Veo que la fiesta fue demoledora- fue el burlesco saludo de su compañera, la peliazul solo la miró y al tomar asiento agradeció el café.
-No debí quedarme a dormir en lo de Yamcha – fue la respuesta rabiosa de Bulma.
-Cariño, tu quieres estar bien con Dios y con el Diablo- lanzó sin un tono relevante de voz pero queriendo demostrar que sabía más de lo que debía.
-Es que- tomó un respiro para reflexionar, ignorando el comentario insidioso - Con Yam estamos muy acostumbrados a la convivencia pero él aun no aprende a respetar mis tiempos. ¡Es como si ya no registrara que tengo que estar temprano en el trabajo!- concluyó con un hilo de furia.
-Deberías revisar los e-mails, me acaba de llegar uno donde me informan que tú viajarás con el Sr Ouji a La Capital del Sur- interrumpió Fasha con seriedad mirando el monitor con los lentes- ¿Ya te habían informado?- preguntó bajando la mirada hacía su compañera. Bulma seguía ordenando sus cosas en el escritorio.
-Algo me adelanto el jefe en la fiesta- respondió sin darle importancia a su compañera. Esos comentarios incómodos a los que ella no respondía le iban quitando poco a poco la confianza inicial de la amistad entre ambas – Me lo comentó frente a Mai, algo así como para fortalecer mi puesto en este departamento- lanzó como un comentario al pasar pero mirando de rabillo a su compañera.
Fasha frunció lo labios con fuerza y tras dar una fuerte respiración por la nariz miró con rabia unos segundos la pantalla de su computador para luego comenzar a tipear y ojear el libro de cuentas que tenía a su lado.
Bulma continuó ordenando y abrió su sección en la computadora que le correspondía. Al abrir el correo interno de la empresa vio que el e-mail era enviado por la secretaria del Sr Ouji donde se informaba que La Sra Bulma Brief acompañaría al Sr Vegeta Ouji a la revisión de contratos con TelSat, una empresa de comunicaciones satelitales. También comunicaba que se dispensaría de la supervisión de la Sra Fasha Guerrero en este viaje. Todos los horarios de vuelos de avión y de las reuniones con los empresarios de la compañía se encontraban ahí, hasta el horario de check in en el hotel Gran Sur junto con los números de habitación y los teléfonos del hotel y emergencia de la ciudad en la que se hospedarían. Debía presentarse el miércoles a las 08 de la mañana en el aeropuerto de la ciudad.
-El miércoles- articuló en voz alta la joven administrativa. Fasha siguió en lo suyo y la peliazul considero que debía hacer lo mismo.
Tomó uno de los libros para marcar lo que consideraba importante y comenzó a cargar en Excel aquellos datos que consideraba relevantes de corroborar con los bancos. El teléfono del escritorio sonó y tras responder la morena le informó a Bulma a que debía presentarse en la oficina de Ouji. El estómago de la joven se puso como roca, le pareció extraño que Vegeta estuviese tan temprano en la oficina, tomó un poco de aire y se dirigió al recinto de su jefe.
-Permiso- fue su anuncio al ingresar a la oficina que le parecía más grande que de costumbre. En el fondo, sentado frente al escritorio estaba su jefe revisando carpetas con el ceño fruncido. Antes de que ella llegara hasta que él la ronca voz de su jefe la paralizó.
-Enviaré un auto a buscarte el miércoles a las 07 de la mañana. Debes estar preparada 5 minutos antes para evitar inconvenientes- dijo seriamente sin quitar la vista de lo que hacía.
-Bue… bueno… como digas- agregó la chica titubeando. Tan atento en la privacidad, tan osco en público pero esta vez estaban solos y actuaba como un ogro y eso la desconcertaba.
-Tómalo como una tarea más, detesto la impuntualidad y más que nada perder un vuelo- agregó con severidad para que la interpretación sea correcta.
-Como diga Sr, ¿Alguna tarea más que desee informarme en persona?- fue la irónica respuesta de la asistente que inconscientemente se cruzó de brazos. Detestaba ser tratada como una idiota. Vegeta elevó una ceja y luego la vista a la chica, ella no perdía su belleza natural, ni aún con el ceño fruncido. Sin cambiar su expresión de severidad, Ouji siguió en lo que estaba y luego de unos segundos le dirigió la palabra sin elevar la mirada:
-Puedes retirarte- Bulma sintió todo el desconcierto por dentro pero ella también sabía hacerse la dura así que sin demostrar su asombro por el trato tan hostil se retiro sin mediar palabra alguna, eso si, dio un golpe seco a la puerta al retirarse. Vegeta solo sonrió de lado y siguió leyendo el documento que tenía en el escritorio.
La peliazul sentía que las energías del lunes no eran las adecuadas. Desde que amaneció hasta el almuerzo la frustración no la abandonaba. Fasha que andaba quién sabe en qué, Maron que la cambió por el greñas de sistemas, su jefe que la trataba con un humor diferente en cada ocasión y su novio… Su novio parecía olvidar que ella era su novia y respondía al absurdo coqueteo de la modelo, la mujer que más detestaba en el planeta por ser tan frívola y gritona. Estaba a punto de atorarse a solas con la ensalada cuando decidió por enésima vez disfrutar. Harías las maletas para el viaje con su jefe y llevaría las mejores prendas de lencería que tenía. Si Yamcha no las supo disfrutar pues se las daría a su jefe. Estaba harta de ser plato de segunda pero por una vez se permitiría disfrutar, luego del viaje volvería a buscar trabajo y hasta quizás dejaría a su novio. Necesitaba renovar energías y ya comenzaba a creer que del único modo que lo lograría sería recomenzando su vida de cero.
El resto del día transcurrió sin novedades. El martes le llegaron unas cuantas carpetas para leer, eran posibles contratos y le entregaron por e-mail varios modelos de plantillas de contrato según considerada mejor su jefe. La secretaría de Vegeta le confirmó que viajarían juntos en un vuelo comercial y hasta le recomendó que se llevará una medida de whisky para dormir durante el viaje. Le causó gracias que le dieran posible tácticas de persuasión por el temible carácter de su jefe.
Ya en su casa cerró la malera y se quedó mirando estática el cierre en su mano. ¿Qué pensarían sus compañeros de ella? Porque era obvio que Vegeta había cambiado a la vieja empleada por la joven. ¿Sería posible que todos en la empresa lo supieran? Tras dudar y buscar unas respuestas en su interior considero que debía seguir al pie de la letra su plan de disfrutar y luego desaparecer. Aprovechó la energía de la decepción personal para sentarse a reformular su curriculum vitae. Bulma tenía muy claro que ella era la capitana de su barco y si el mar de la vida la conducía por mares tempestuosos, era ella quien tenía el poder de tomar el timón para dar ese giro que la llevara donde el sol brillara más fuerte. Al fin y al cabo ella era una chica joven, bella e inteligente capaz de superar cualquier vicisitud de la vida. La decisión estaba tomada, era momento de dar el batacazo.
Unos minutos antes de que el reloj diera las 07 en punto el timbre sonó, al responder supo que era el chofer que le había enviado la empresa. Tomó la maleta y el bolso de mano y partió hacia el aeropuerto sin demoras. Una vez en el hall del entrada, el chofer le indicó donde encontrarse con su jefe. La esperaba en la zona de check in con una modesta valija y un enorme bolso de mano, la miró y siguió hablando por teléfono celular, por lo visto no dejaba de dar órdenes por más temprano que fuese. La llamo alzando la mano y cuando la peliazul se acercó la miro de arriba abajo y le entregó los pasajes que le correspondían a ambos y sin dejar de hablar por teléfono le indicó dónde hacer la fila para realizar el primer registro antes de abordar. Bulma debió presentar los pasajes y descubrió en ese momento que ambos viajarían en Primera Clase. Pasó su maleta y la de su jefe, Vegeta no dejaba de hablar por teléfono sin perder ese semblante serio y terrorífico. Comenzaron a caminar hacía el área de abordaje a la cabina del avión cuando Vegeta finalizó el llamado telefónico.
-Deberías buscar un asesor de vestuario- fue la grave interrupción masculina, la administrativa lo miró con expresión asesina.
-Buenos días, no? ¿Desayunaste Bulma? Porque yo sí pero si quieres podemos tomar un café- fue la sarcástica respuesta de la peliazul.
-No, no desayuné, ya nos darán algo en cabina- fue la retórica respuesta del moreno.
-¡Buenos días!- repitió con énfasis su secretaria, él la ignoró y una vez en la sala de espera se acomodó en uno de los asientos del VIP para tomar su celular y comenzar a revisar cosas. La peliazul indignada se sentó a un asiento de distancia y cruzada de brazos se quedó observando la pantalla con los anuncios de los vuelos.
-Recuerda que es el vuelo J311- articuló su jefe.
-Eso estoy mirando Excelentísima y Desagradable Majestad- respondió con rabia la peliazul que se cruzó de brazos y de piernas. Vegeta la miró de rabillo y sonrió, era muy sencillo hacerla enfadar… o quizás le sucedía algo. Tras suspirar considero que era mejor saber que le sucedía a su secretaria.
-¿Sería posible saber qué demonios te pasa ésta mañana?- escupió sin medir sus palabras. La peliazul lo miró con fuego en los ojos.
-Qué siquiera eres capaz de decir Buenos Días- vociferó la joven. El moreno se sorprendió que algo tan tonto como un saludo la afectara tanto. Buscando calmarla se sentó en el asiento que los separaba y sopló entre dientes pidiendo que baje la voz. Su asistente solo lo miró y pudo ver en ella decepción.
-¿Te peleaste con tu novio?- preguntó preocupado.
-No, solo que he tenido una mala semana- se justificó al sentir que parte de la amargura tenía que ver con la relación vacía que lleva con él y que no podía exteriorizar. Cerró los ojos y respiró hondo buscando tranquilizarse, estaba haciendo una escena de histeria con quién no debía y en un lugar poco privado. El anunció del vuelo fue el escape perfecto para la administrativa y se puso de pie sin ver si su jefe la seguía.
Continuará…
A todos los lectores: Lo sé, me demoré tanto para solo describir la decepción de la peliazul pero así es mi historia. Me prometí a mi misma escribir una historia adulta con un lemon elegante que no cae en la vulgaridad. La reflexión tiene mucho que ver conmigo y por como creo que actúa a veces Bulma en la intimidad. Ella es decidida y aguerrida, busca soluciones y no espera ser rescatada aunque sienta que su mundo se desploma sobre ella. Esto es un UA y las cosas suceden en el aquí y ahora. Espero haber brindado un capitulo de su agrado. K!
PD: El siguiente capítulo ya está listo para leer, no quería dejarlos esperando.
Jenny070891: Gracias por tu mensaje y por tener la paciencia de esperar. Te agradezco de todo corazón que me hayas escrito. K!
Ina Minina: ¿Qué decir que ya no sepas? Acá la actualización tan ansiada! K! :D
Bunny Ball: Toma el ejemplo de nuestra heroína favorita y patea traseros! Lol
Te quiero mucho... Tu hermana Kibi!
