Cap. 002 "Reunión"
La luna asomaba entera por lo alto del cielo, a pesar del frío reinante era una noche bella. Apoyada en la baranda del balcón One Piece miraba la quietud del mar en la distancia, cuantos recuerdos yacían en sus olas, cuantas dulces y buenas aventuras. Había pasado algún tiempo ya desde que se separara de sus queridos amigos, y otro tanto hasta que su vida cambiase. Como una civil normal y que se apega a las normas del gobierno mundial, se encargaba ahora de atender un restaurant especializado en la alta cocina. Entre sus clientes se encontraban famosos personajes del mundo, así como altos cargos de la marina. Siempre se sonreía al atenderles y servirles exquisitos platos, ellos que disfrutaban con su cocina, no sabían que esa bella jovencita, había sido en un tiempo una fiera tripulante de los Outlaws, una de las bandas más temidas de las cuatro que asolaron las aguas del Grand Line. Pero por qué recordaba eso ahora?, porque el extraño dulzor de la brisa le traía el agradable aroma de su capitán? Que sería de él y de Mijok? Qué seria de As, Lufy, Sora Leo, Willy, Polizonte? Del único que sabía algo era de Dkantún, que ahora tenia otro nombre y que ahora servía a otra bandera. No le reprochaba eso, ya que ella también había ocultado su antigua vida, para empezar de nuevo. Sin ir más lejos, era lo que su capitán hubiese querido.
Se encontraba sumida en sus pensamientos, cuando vio movimientos en el muelle de la isla. Eran tres barcos fácilmente reconocibles en cualquier parte; sobretodo por el símbolo celeste que portaban a cada uno de sus flancos, así como en sus velas. Definitivamente era una escuadra de los marines, pero que querían a estas horas? Más aún, qué querrían en la isla donde solo habían civiles y un fuerte destacamento de sus fuerzas para resguardarles?. Sin esperar más, bajó corriendo las escaleras, llego hasta la puerta trasera de su local y envolviéndose en su chal salió con dirección al muelle. La luna que hace unos momentos iluminaba la noche, estaba ahora cubierta de unas negras nubes, ciertamente no anunciaban nada bueno. Al doblar en una estrecha calle se encontró de frente con una patrulla de marines, los guiaba un hombre al cual reconoció inmediatamente.
--Buenas noches señorita--dijo el oficial del grupo
--Buenas noches señor--respondió ella
--Es peligroso estar
fuera de casa a estas horas, más cuando se es una dama y sola--
--No tengo miedo señor, además sé defenderme muy bien sola--
--Es bueno saber eso. Sin embargo me permito escoltarla de vuelta
a su casa--
Quiso reprochar, pero una mirada de aquel hombre le dio a entender que no debía hacerlo. Por qué aquel hombre la miraba con esos ojos de desesperación? Ciertamente era un buen actor, ya que sus acompañantes no se habían percatado de nada. Al acercarse a su restaurant, el hombre les dijo a sus subordinados que se adelantasen hasta el cuartel, mientras él bebía una taza de café con la señorita. Una vez que estuvieron solos, el rostro del hombre palidecio y dejandose caer sobre una silla, tomo aire y dijo:
--Necesitaba hablar contigo. No sabes cuanto me ha costado
encontrarte--
--Pero por qué estas tan preocupado Dkantún--Dijo
One Piece
--No me llames así ahora. Ese ya no es mi nombre--
--Entiendo, ahora eres un oficial de marina. Perdóname Rentarou
Satsuma--dijo ella, mientras le acercaba a su viejo amigo una taza
humeante del mejor café de la zona. Luego pregunto--¿Pero que te
tiene tan preocupado?--
--Es Silver, ha vuelto--
One Piece no podía creer lo que escuchaba, Silver había vuelto. Resultaba extraño escuchar eso, más cuando la marina aseguraba que había muerto en una tormenta. Con una mezcla de alegría e incredulidad tomo un trago de su taza de café y mirando a Rentarou pregunto:
--¿Lo has visto?--
--No
exactamente--respondió--Un informe del cuartel general dio aviso
sobre el avistamiento de su barco...--
--¿El
Caledonia?--Interrumpió One Piece
--Exactamente, el Caledonia.
Pero no en las condiciones que le conocíamos. Ahora más bien parece
un barco fantasma--
Rentarou sorbió su taza de café y antes de que One Piece volviera a hablar continuo:
--El punto es
que hay reportes de gente que asegura haber visto a un tipo que
concuerda con la descripción de Silver; además, una patrulla
intento capturarlo hace poco en un bar de una isla perdida, pero como
siempre logro escapar--
--Entonces, sí Silver esta vivo, también
lo esta Mijok--Agregó con un dejo de alegría One Piece
--Es lo
mismo que pienso yo. Sin embargo no debemos alegrarnos tanto, ya que
se ha reactivado la búsqueda por parte del gobierno mundial de
Silver y de toda su tripulación--
--Entonces...--
--Entonces
por eso estoy aquí. Hasta ahora en la marina no saben nada sobre ti
o sobre mí, sin embargo hay quien nos conoce demasiado bien y que
esta trabajando para el gobierno mundial--
--Quien puede
ser--Dijo One Piece preocupada
--Recuerdas a ese tripulante que
se agregó a la banda de los Dark Hunters, tres meses antes de que
acabara todo--
--Sí, lo recuerdo muy bien. Era un tipo muy
inteligente, de hecho, le ayudo bastante a la capitana de esa banda
para ganar botines fabulosos--
--Así es, el famoso Ramsus. ¿Y
sabes que paso con él cuando desaparecieron las bandas de piratas?--
--Fue capturado por la marina, si mal no recuerdo--Dijo
pensativa, luego agregó--Pero deben haberle ejecutado, no?--
--No--Respondió Rentarou--No fue ejecutado, ya que el famoso
Ramsus. era un agente enviado por el padre de Terreis para que la
protegiese e investigase al resto de piratas asociados a ella--
One Piece no podía dar crédito a lo que oía, el amable Ramsus un marine. Quería decir entonces que tanto ella como Rentarou estaban en peligro, puesto que él los conocía a ambos y si llegaba a hablar, la marina los perseguiría por ser ex compañeros de Long Jhon Silver. Miró hacia la ventana, como esperando una señal, que oscura se veía ahora la noche. Sentía como si mil ojos estuviesen sobre ella ahora. Miró a Rentarou, quien terminaba su café y le pregunto:
--¿Que haremos ahora?--
--Sólo nos queda
esperar. Si mis informes son correctos, Ramsus aún no se ha enterado
de que Silver esta tratando de reunir a su antigua tripulación, por
lo que aún tenemos tiempo de actuar. Por eso vine a avisarte, para
que estés alerta y sepas que la calma se acabo--
--Por mí esta
bien, ya me estaba aburriendo de esta vida tan tranquila. Pero dime,
¿qué harás tú?--
--Seguir en mi puesto en la marina. Si me
llegan a acusar de pirata y por eso me encierran, confió en que mi
buena suerte y el Caledonia me salven de ese percance. Por eso,
cuento contigo--
Rentarou bebió el ultimo trago de café, se puso de pie y se dirigió a la puerta. Una vez allí, tomo la mano de One Piece y se despidió de ella deseándole suerte. Salio a la noche y se fue de allí dejándola sola con sus pensamientos. Si esto era lo que el destino quería, esto era lo que debía hacer; subió corriendo las escaleras y empezó a arreglar sus ropas, ciertamente este no sería un viaje muy corto. De pronto, sintió un golpe en la ventana, asustada se dio vuelta y casi se muere de la impresión al ver lo que estaba allí afuera.
--Así que vuelve a aparecer ese viejo zorro de Silver
ehh. Ya me estaba aburriendo de esperar--Dijo un hombre sentado tras
un escritorio.
--Y que tan temible puede ser un viejo
pirata--Pregunto un sujeto que miraba por la ventana
--No sé si
Silver sea temible. Pero lo que si es seguro, es que esta misión nos
entretendrá siquiera un poco--
--Vice Almirante Ramsus, Capitán
Kitakaze, el informe del cuartel general--
--Empieza la cacería—
