Cap. 005: "Uno Más"
Era extraño navegar por tanto tiempo sin ver siquiera una isla pequeñita, al parecer, los rumores acerca de las extrañas desapariciones de tierra eran ciertos, puesto que como comprobaba Silver mirando un antiguo mapa, en ese lugar antes se encontraba una pequeña extensión de tierra de la que se servían los piratas para ocultar ron y tabaco.
--Me
temo que seguiremos con sed por algún tiempo--Refunfuño Mijok
molesto
--Y yo que tenia ganas de probar ese licor guardado por
tanto tiempo bajo las arenas--Se lamento un desconsolado As
--No
se preocupen mis queridos amigos--Dijo en un suspiro Silver--Si el
viento nos acompaña, pronto estaremos en isla Camarón, y allí
podremos llenar las bodegas de todo lo que necesitamos--
Los Outlaws, navegaban a buen ritmo alejándose de sus perseguidores. A pesar de ser el mar tan grande, las noticias volaban y Silver y los suyos, ya se habían enterado de que eran la presa perseguida por antiguos conocidos que ahora servían al gobierno mundial, y que hoy como antes, volvían a ser prófugos de una justicia que no entendían. Seastone, se encargaba de mantener informada a la tripulación de los acontecimientos que ocurrían a lo largo y ancho del océano, todo gracias a la información que le proveía su fiel ave Ur, el cual volaba incansablemente de un lado a otro para mantener al día su ama. De esta forma podían moverse por el mar, evitando rutas que estuviesen custodiadas por marines, y así, alcanzar los puertos necesarios donde conseguir todo aquello que aún hacía falta. Últimamente le extrañaba a Silver que los Shichibukais estuviesen tan inactivos; sería esto producto de que quienes se encargaban de su búsqueda ahora eran Alira, Ramsus y Kitakaze?. Algo le decía a Silver que mayores peligros se avecinaban y que sería necesario estar preparados para una especie de tormenta de acontecimientos.
Al cabo de un día y gracias al buen viento, arribaron a la isla Camarón, One Piece se reía del ridiculo origen del nombre del lugar, el cual en sus inicios era Isla Cameron, pero debido a la indiferencia de los isleños para con su fundador (Juan Cameron) lentamente se transformo en Camarón. Seastone se quedo a cargo del barco, mientras los demás se encargaban de ir hasta las tiendas para comprar provisiones y conseguir información. La isla, una de las más grandes de este extremo de Grand Line, contaba con uno de los mercados mejor provistos también, llegaban allí comerciantes de todos los rincones a ofrecer sus productos. Así también esta isla, poseía el mejor servicio de espías y mercenarios que alguien podía pagar; y eso precisamente era lo que buscaba Silver en este lugar.
Mijok llevaba un barril de ron bajo el brazo, mientras tarareaba una alegre canción, su animo había mejorado bastante y no sólo por la imagen de la bebida prometida, si no que también por las señoritas de buen ver que poblaban aquel lugar. Silver en cambio se notaba algo preocupado, pero no quería compartir su inquietud con el resto. Llegaron hasta una plaza, en el centro de la cual había una fuente que recordaba al distinguido fundador de la isla. Silver se sentó sobre las frías piedras que formaban el borde de esta y aguzo el oído para escuchar atentamente. Una extraña y profunda voz se dejo oír:
--Ese al que llamaban Polizonte ya no vendrá. Hace unos días se reunió con el vice-almirante Ramsus y le dijo que no pensaba tomar parte en esta nueva era--
Silver miró hacia el suelo y dejo escapar una maldición, uno de sus mejores hombres no volvería a bordo.
--Pero eso no es todo--Agregó la voz--Polizonte le entrego la identidad de uno de los tuyos y que esta al servicio de la marina--
Satsuma, dijo para sí Silver. Esto no pintaba nada bien, si Ramsus ya sabía quién era ahora DKantún, este corría un serio peligro. Sin embargo, sabía que no se dejaría atrapar fácil, puesto que como le contó One Piece, Rentarou ya estaba en movimiento, de alguna manera había oído el llamado del Caledonia.
--Algo más que
agregar--Inquirió Silver distraído
--Sí señor, la Almirante
Alira se mueve rápido y pretende que sea usted y su banda quienes
formen el broche de oro para su carrera de atrapar piratas--
--Así
que mis problemas de faldas jamás se acabaran--Dijo suspirando
--Eso te pasa por ser tan bobo, y decirles a las mujeres que son
lo mejor que se ha creado--Le recrimino Mijok con su tono
paternal--Por ser tan galán es que te metes en tantos problemas--
Silver soltó una carcajada y haciéndole una seña a Mijok, este hizo rodar el barril de ron hacia un lado. Este paso por enfrente de su capitán y fue a parar bajo la bota de una bella mujer que se encontraba sentada de espaldas a Silver. Lo tomo entre sus manos y haciendo un gesto a modo de saludo se marcho con paso rápido.
--Es increíble que una mujercita como ella tenga tanta
fuerza para levantar ese pesado barril lleno de oro--Dijo Mijok
sorprendido
--Nunca subestimes los poderes y métodos de un
mujer, mi querido Mijok--Le dijo One Piece quién aparecía en el
lugar acompañada de As. Luego agregó:
--Todo lo necesario
para continuar el viaje esta a bordo Silver--
--Excelente,
partiremos esta tarde entonces. Debemos mantener la ventaja que
llevamos sobre nuestros "EX" compañeros--
Gastaron el resto de la mañana en deambular por las calles de la isla, debían aprovechar de sentir el contacto con la gente, después de tanto tiempo solo en ese extraño lugar, a Silver se le hacia necesario sentirse rodeado de más almas. Ciertamente no volvería allí; prefería mil veces ser perseguido por los marines, que ser observado por ese "Ser".
--Venga Silver, baja de tu nube y
refresca la garganta con este exquisito trago de cerveza negra--Le
grito Mijok mientras apuraba una gran jarra de la espumosa bebida
--Si solo pudiera encontrar a alguien más--Dijo en voz alta
Como si hubiese formulado un deseo, el hombre que bebía junto a él se enderezo, estiro su mano y tomando la de Silver la estrecho con la de él. Hecho esto y sin mirarle siquiera, le dijo:
--Roca es mi nombre. Soy un viajero desempleado y por una
comida caliente y una buena jarra de licor estoy dispuesto a
embarcarme en su aventura--
--¿Como sabes de nuestra
aventura?--Le pregunto Silver extrañado
--Camarón es un nido de
espías capitán, y para alguien como yo que trabajaba atendiendo un
bar no era difícil conseguir dicha información--
--Vamos
Silver, deja que se quede con nosotros, me gusta su actitud--Dijo As,
feliz de pensar que se agregaría un nuevo grumete
--Yo también
estoy de acuerdo--Dijo One Piece--Así por lo menos ocuparemos la
plaza que ya no va a ocupar Polizonte--
--Que venga--Dijo sin
darle importancia Mijok--Si es un traidor o un espía, ya me
encargaré yo de echarle por la borda--
--Esta dicho entonces,
bienvenido a nuestra tripulación--Le dijo Silver--La paga será de
tres comidas diarias además de una sexta parte de todo lo que
consigamos. Espero que sepas que por unirte a nosotros, puedes haber
firmado tu sentencia de muerte--
--Mientras pueda ver el mundo y
salir de aquí, nada me importa--Contesto indiferente Roca
Ahora estaba todo más claro, debían seguir adelante, el tiempo se agotaba lentamente. Sin embargo Silver seguía preocupado por lo que le pudiese pasar a su antiguo amigo. Seguiría siéndoles leal? Se uniría el también a las patrullas que los buscaban? o Dejaría todo por volver con ellos? Sabía muy bien que todos lamentarían tener que enfrentar a un viejo amigo, más cuando había compartido tantas aventuras con ellos. Ya habría tiempo de responder estas preguntas, cuando volviesen a encontrarse, ahora debían llegar cuanto antes a su destino y prepararse para lo que venía.
--¿Puedo hacerte
una pregunta?--le dijo Mijok a Roca mientras se paraba junto a él
--Claro, las que quieras--
--Por qué perdiste el empleo?--
--Por borracho--
--Pero hombre, fue por emborracharte y
olvidar tus obligaciones?--
--En realidad fue por beberme todo el
alcohol del pueblo donde trabajaba--
--No me digas qué...?--
--Sí, sufro la maldición del marino, la sed crónica--contesto
por fin Roca.
--Silver!!--Grito Mijok contrariado--Menuda esponja
hemos aceptado en el barco--
Ramsus apresuro el paso para volver pronto hasta su barco, necesitaba ordenar sus ideas y preparar pronto un plan. No había tiempo que perder. Tras el, Kitakaze daba grandes zancadas para tratar de alcanzarle escaleras abajo. Al llegar, entro rápidamente en su despacho y cogiendo el Den-den Mushi habló:
--Rápido,
comuníqueme con el cuartel general--
--Cuartel general, saludos
Vice Almirante Ramsus--Le dijeron del otro lado de la línea--Que
desea?--
--Necesito que transmitan un mensaje para la Almirante
Alira--Dijo Ramsus
--Hable señor, tomamos nota--Volvío a hablar
el grumete
--Jaque!!--Dijo Ramsus esbozando una sonrisa.
Colgó el Den-den Mushi y se sentó tras su escritorio a soñar con ese delicioso zumo de frutas
