Disculpen la larga ausencia pero volví!
Resumiré hasta donde va la historia para que no tengan que releer tanto:
Bulma deja su trabajo tras los continuos acosos sexuales de su jefe. Renuncia y huye para evitar tratarlo nuevamente pero en la huida se choca con un joven empresario que le parece exitoso y bello y comienza a fantasear con él.
Tras no lograr tener una relación satisfactoria con su novio comprende que su relación con Yamcha está algo muerta y busca apoyarlo en su proyecto de corredor de autos. Consigue un nuevo trabajo en una enorme empresa y tras varias semanas trabajando ahí descubre que su nuevo jefe, Vegeta Ouji, es el joven que conoció en la huida de su antiguo trabajo pero que tiene un humor horrendo.
Vegeta comprende el potencial que ella tiene y le encarga que busque fraudes financieros en su empresa, como nadie debe saber de que se trata esta nuevo trabajo, la traslada en parte al escritorio de Fasha, su empleada de confianza que trabaja en el departamento de riesgos, y en parte al despacho que se encuentra en su propia oficina.
La tensión sexual comienza a ser cada vez más fuerte y Bulma le ofrece a Vegeta ser su amante por un corto plazo, él accede fascinado aunque está a punto de casarse con una super modelo. Mai, la novia de Vegeta, intuye la infidelidad pero no la toma muy en serio porque ella está segura que no es la primera vez que le es infiel y decide tener una aventura a modo de castigo con el novio de Bulma, sin imaginar que terminaría locamente enamorada del joven mecánico.
Vegeta y Bulma viajan a la Capital del Sur para cerrar un contrato con una empresa de telecomunicaciones y viven 3 maravillosos días pero al regresar se encuentran con la noticia de que es Bulma la que realiza nuevas estafas en la empresa. Vegeta se deja llevar por la rabia de ser traicionado y por las habladurías de su tío y maltrata verbalmente a Bulma hasta la humillación.
La peliazul se encuentra en un enorme dilema en su vida, su noviazgo cada vez peor, la aventura amorosa que queda mezclada con una supuesta estafa. Sin encontrar salida decide volver a la casa de sus padres de la que huyó porque su hermana estaba embarazada del joven que decía ser su novio. Tras una dolorosa pero satisfactoria transición, se reconcilia con su hermana y decide ayudarla a hacer frente a la empresa familiar porque Tight cursa un embarazo de riesgo segura que es lo mejor para todos.
Capitulo 13: Los hermanos son la mejor parte de la familia
El lunes muy tempranos las hermanas Brief ingresaban a las instalaciones de Capsule & Home. Atravesaron el área de venta, el depósito, las salas de empaques donde se encontraron con Leo y al ir escaleras arribas ingresaron a la enorme y modesta oficina que a modo de pecera tenía ventanas de ambos lados que permitían ver gran parte de la fábrica. Los tragaluz enrejados ofrecían algo de luz natural aunque aún no había amanecido del todo. Bulma se sentía totalmente desencajada mientras que Tight y Leo iban acomodándose en la oficina con total naturalidad.
-¡Bul! ¿Deseas un café o un prefieres un jugo?- preguntó su hermana.
-Agua estará bien –respondió la peliazul que estaba en una silla con su bolso en el regazo y tan tímida como una debutante. Su hermana la miró preocupada y entonces su novio le tocó el hombro para llamar su atención.
-Bajo al depósito a ver si tienen las entregas listas, creo que tienen que hablar- intervino Leo y tras mirar a Bulma se despidió con una sonrisa –Nos vemos luego-
Tight se puso de pie al ver que su hermana escondía su rostro entre las manos. Se agachó a su lado y le pasó la mano por la espalda y espero a que ella tomara la palabra. La noche anterior había hablado con su pareja y éste le marco algo en lo que nadie había reparado: Bulma llegó pidiendo auxilio y en menos de un día le estaban pidiendo que se haga cargo de la empresa. Ellos transitaban por un momento maravilloso, completamente enamorados y con un embarazo en respuesta de ese amor. Bulma volvía destruida moralmente por algo que aun no confesaba y sin pensarlo demasiado acepto hacerse cargo de todo por cuidar de su hermana y su futuro sobrino. Bulma llegaba herida, vulnerable, seguramente atormentada por culpas del pasado y con fantasmas nuevos y ella que era su hermana mayor solo le había exigido nuevamente más sin medir el precio de su egoísmo. No se aguantó más y rompió el silencio:
-¿Quieres llorar?- pero su hermana negó sacudiendo la cabeza, llevaba la mano dentro del bolso y tras un suspiro sacó su teléfono celular.
-Creo que es hora de hacerme cargo de mi vida- la voz sonaba ronca y llena de amargura –Necesito cargarlo y quizás en un rato lo encienda para ver que me espera en la capital- agregó extendiéndole el teléfono a su hermana.
-Ok, me parece bien- respondió la rubia tras tomarlo para llevarlo al escritorio donde tomó un cargador y lo conectó a una toma en la pared – Muy bien, ahora dime que te acongoja tanto Bulma, ya no soporto verte así- se acercó nuevamente a su hermana y la tomó de la mano – Me haces sentir culpa por ser feliz y tu no-
Su hermana rió dentro de una expresión de tristeza que iluminaban sus ojos azules que se llenaban de lágrimas. Los sentimientos encontrados la desbordaban, siempre había sido fuerte, integra y mandada a hacer lo que ella considerada correcto. Guardar tanto dentro de ella, sin tener a donde canalizarlo se estaba volviendo una carga muy pesada. Tras un esfuerzo por no llorar desconsoladamente tomó aire y dejó el bolso sobre el piso de madera.
-Ya se me pasará Tight- declaró la peliazul tras secar unas lagrimas con el reverso de su mano –Cosas importantes que se llenaron de boberías así que ya es hora de dejar las tonterías de lado y centrarme en lo importante-
-Boberías llamas a que sientes cosas por tu jefe, él mismo que te acusa de desvío de dinero, verdad?-
-Eso es algo de lo que no deseo hablar. Mejor enséñame el manejo de la empresa, para eso vine-
-Ayer hablé con Leo y como hermana mayor estoy fallando si te dejo a cargo de la empresa-
-¡Y yo fallaré como hermana si te dejo a cargo de todo llevando un embarazo de riesgo!-
-¡Basta Bulma! ¡A mí no me vienes con excusas!- tras notar que la situación no merecía desquiciarse tomó aire. Ella y su hermana solo sacarían lo peor de cada una si no controlaba su discurso –Mira- dio otro respiro- Con Leo somos capaces de dirigir la empresa solos, él sabe mucho del manejo interno y sin mi firma nada puede ser autorizado y puedo trabajar tranquilamente desde casa-
- Pero- no pudo seguir, la rubia le hizo señal con la mano de que no siguiera.
-Pero nada, tú tienes problemas y en lugar de escucharte te estoy dando más obligaciones- Tight se puso de pie y tras servir un vaso de agua para ella y su hermana continuó mientras le alcanzaba el vaso- Ahora que nadie nos puede interrumpir quiero que me digas porque no tienes el coraje de encender el teléfono-
La peliazul tomó el vaso con agua con mirada desafiante, luego suspiró y bebió un largo y doloroso trago de agua. Nuevamente suspiró, apoyó el vaso sobre la mesa, recorrió la habitación con la mirada, se aliso la ropa y al elevar los ojos observó que su hermana no le quitaba la mirada de encima. Nuevamente suspiro con expresión de agobio.
-¿Es necesario pasar por este tonto interrogatorio?-
-Si, en especial si llamas tonto algo que no puedes contar- la rubia acercó la silla para sentarse frente a su hermana – Llamas tonto algo que te tiene totalmente agobiada y cerrada- se miró el vientre y agregó –Te juro que tu tía es cabrona, parece que la abuela tiene razón y se ha enamorado- completó guiñándole el ojo a su panza.
-¡Ya! Deja de difamarme con el niño o no querrá que lo tenga en brazos- bufó la otra.
-¿Y? ¿Vas a decirlo o no?- tomó las manos de hermana entre las suyas pero su hermana se las quito y se puso de pie dándole la espalda.
-Me equivoqué otra vez, es todo- dijo luego de una pausa –y lo peor de todo es que dejé un buen hombre por otro que no me valora lo suficiente- pero Tight no habló y el silencio era pesado. Se giró y observó que su hermana la miraba prestándole atención- Eso es todo.
-¿Eso es todo? ¿Vas a huir como lo haces siempre?- preguntó la rubia sin presionar.
-¿Y qué esperas que haga?- reaccionó un poco irritada.
-No sé, algo- se reclinó sobre la silla- No puedes esperar que el tiempo solucioné todo porque es más fácil. De seguro hay personas que se preguntan por tu bienestar-
-De seguro Yamcha debe estar preguntándose dónde estoy y Maron- meditó.
-¿Y ese nuevo hombre es tu jefe? ¿Él que se está por casar?- insistió la mayor.
Un grito ahogado salió de la garganta de Bulma –Ese debe estar como loco porque no me presenté en la oficina el día de hoy-
-Pero el Sr Kulilin se está encargando de eso- respondió quitándole importancia su hermana.
-No, no se quedará con solo eso. Si está de mal humor lo presionará lo suficiente hasta que le diga dónde estoy-
-¡Por Dios! Se verá muy pequeño pero es muy tenaz el señor Kulilin- aseguró y tras pensarlo un segundo agregó- ¡Es hora de encender tu teléfono! – y antes de que Bulma pudiera quitarle el aparato, lo encendió.
Cientos de sonidos diferentes comenzaron a emanar del pequeño artefacto. Eran llamadas perdidas, mensajes de textos, de redes sociales y mails. Daba la sensación de que el pequeño aparato estallaría por los aires al recibir tanta información haciendo que Tight comenzara a reír mientras que su hermana intentaba abrir aplicaciones pero no lo lograba.
Había mensajes y llamadas perdidas de Maron y de Yamcha, de Vegeta solo un par de llamadas perdidas y un mail que no se animaba a abrir. Como se quedó algo indecisa viendo las diferentes opciones del teléfono, su hermana se lo quitó de las manos y comenzó a deslizar hacía arriba y abajo las diferentes entradas.
-¡Oye!- se quejó la peliazul estirando la mano para recuperar el artefacto.
-¡Oye nada!- replicó su hermana al ponerse de pie y evitar que así le quitarán el teléfono -¡Bulma! ¡Pero qué guapo es tu jefe!- grito enloquecida pero en un segundo agregó abandonando la algarabía -¡Y qué mandón! En este mail no hace más que dejarte órdenes-
-¡Devuélveme el celular! –suplicó sin éxitos porque nuevamente con una maniobra evasiva de la rubia no logró alcanzarlo.
- Acá hay un mail que dice urgente y habla algo así de que tu usuario fue hackeado y que hay modo de demostrarlo- y la oración puso a ambas chicas con los pies sobre la tierra y mientras Tight sonreía extraordinariamente Bulma le arrebató el teléfono sin estar muy segura de lo que oía.
El mail lo había enviado Maron el sábado a la noche y explicaba como ella con la ayuda de Raditz y de Mai habían logrado encontrar el modo de demostrarlo. También había un pequeño renglón que decía: Yamcha está acompañándonos, está tan preocupado como nosotros. Comunícate conmigo antes de presentarte en la empresa.
-¿Yamcha está con ellos?- preguntó más para sí misma en voz alta. Miró extrañada a su hermana y susurró - Con ayuda de Mai-
Su hermana mayor solo la miraba sin saber muy bien que hacer. Si mal no entendía, Yamcha era el novio abandonado de su hermana, Maron era su compañera de trabajo, pero no tenía ideas de quienes eran Raditz y Mai, en especial Mai que tan pensativa había dejado a su hermana.
Un estrepitoso sonido que emanó del teléfono de Bulma sobresaltó a ambas chicas haciendo que el pequeño aparato callera de las manos de su propietaria. Para cuando lo recogieron observaban que la llamada entrante era del Sr Kulilin. La peliazul no se atrevía a atender pero su hermana se lo quitó y respondió la llamada:
-Buenos días, residencia Brief- con falsa seriedad.
-¿Señorita Bulma? Soy el Sr Kulilin, hay novedades-
-Soy Tight- pero su hermana le quitó el teléfono.
-¡Sr Kulilin! Soy Bulma ¿Hay novedades?- preguntó nerviosa.
-Hay excelentes noticias Señorita Brief pero debe presentarse en la empresa para una mediación porque se ha abierto un expediente y las partes afectadas deben firmar que el malentendido fue aclarado-
-¿El malentendido fue aclarado?- repitió sorprendida.
-Una exhausta investigación por parte del Dpto de Seguridad Informática demostraron que el fraude fue generado por otros empleados- respondió sin perder la formalidad bajo la atenta mirada de las personas que lo rodeaban.
-¿Quiénes?- preguntó la peliazul que sostenía el teléfono junto con su hermana que deseaba escucharlo todo.
-Será notificada de todo cuando se presente en la empresa el día miércoles por la mañana-
-¡No! No, usted es mi abogado y yo no deseo presentarme en la empresa- expresó nerviosa mientras su hermana la miraba desencajada.
-Es parte del trato de mediación Señorita Brief o la mediación de deshará para presentar cargos por su ausencia en la empresa- agregó un tanto nervioso el Sr Kulilin.
-¡Diga que estoy enferma! ¡Invente algo!- se exasperó Bulma pero su hermana le quitó el teléfono.
-Se presentará el miércoles, se lo prometo- arremetió Tight que comenzó a caminar para que su hermana no le arrebatara el artefacto –Yo me encargaré de que lo haga y gracias por todo- y finalizó la llamada.
-¡Tight! ¡¿Por qué te metes en mis asuntos?!- reclamó
-Sencillo, si no hago algo por ti, vivirás huyendo- se justificó la rubia alcanzándole el aparato a su hermana menor –ahora debes planear paso a paso- completo guiñándole un ojo.
-Planear ¿Qué?- y los ojos de la peliazul se abrieron como platos.
-Es que son muchas cosas- meditó la otra- Dejar un novio, reconquistar al otro, tal vez exigir una remuneración y un nuevo puesto de trabajo- iba marcando con los de dedo de la mano.
-¿Estás loca?- retrucó su hermana.
-No, no estoy loca. Es hora de que comiences a vivir Bulma. Siempre corres, desapareces frente al menor de los problemas, no corres riesgos y esperas que las cosas sucedan sin problemas pero… ¡Hola, Bienvenida al mundo real!-
-¡Fue por querer correr riesgos que esto sucedió! ¡Todo esto es mi culpa por tener una aventura con mi jefe!- gritó la menor que no vio entrar a su cuñado.
Tight y Leo se quedaron helados frente a la declaración de la joven que los observó jadeando y tras tomar aire se acomodó el cabello.
-¿Acaso no deseabas saber eso?-
-¡Bulma!- exclamó con una sonrisa su hermana- Tú y tu perfecta imagen- agregó acercándose a ella.
-Mejor regreso al depósito- agregó el masculino y al unísono ambas dijeron: Sí.
-Me metí con mi jefe, él se casará en unos meses. Yo sentía cada vez más distante la relación de Yamcha y quería adrenalina en mi vida y lo hice. Luego pasó lo del dinero. Lo único que quiero es desaparecer y no verlo nunca más-
-¿Por qué?-
-Porque con excusa de un contrato nos escapamos juntos a La Capital del Sur y vivimos días preciosos Tight. Hasta dijo querer tener un hijo conmigo- y tras elevar sus ojos azules llenos de lágrimas agregó- al otro día me maltrató tanto por el dinero, dijo que era una trepadora-
Tight se acercó a secarle las lágrimas- Lo amas, verdad?-
-Más de lo que imaginé- respondió desnudando su alma sintiendo por primera vez que podía contarlo todo y así liberar parte de la carga.
-Debes ir a verlo, tienes hasta el miércoles para juntar coraje-
-No, no tengo ganas de volver a enfrentarlo, ya no tengo fuerzas-
-Pues deberías, estoy segura que él quiere remediarlas las cosas- fue la optimista conclusión de la mayor.
-No puedes decir eso, no lo conoces, es de los peores jefes que conozco y es tremendamente terco- negó la otra.
-Pues yo creo que él tiene el corazón roto también o hubiese reaccionado de otro modo-
-¿Qué intentas decirme?-
-Que si un día deseó formar una familia contigo y al otro te maltrato tanto por algo que consideró una traición a su persona es porque confió ciegamente en ti- y tras ponerse de pie agregó resuelta – a ver Bul, si hubieras sido una más del montón te dice que te lleves el estúpido dinero y desaparezcas, no te diría que fuiste una insensible que jugó con sus sentimientos- tomó un sorbo de agua del vaso que se sirvió y mirándose la panza agrego con una voz de niña tonta generando un diálogo con su niño por nacer- Ni que estos magnates millonarios que viven de hacer negocios llenos de clausuras astutas se dejasen asustar por una simple chica con la que coqueteó, no?-
-¿Tú crees eso?- preguntó incrédula la peliazul.
-¡Por supuesto Bulma! El mundo no solo se mueve por dinero, también lo hace por amor propio y placer-
Una pequeña luz de esperanza empezó a iluminarle el alma pero al recordar a su novio bajó la intensidad de su calor.
-Aun debo solucionar las cosas con Yamcha y Vegeta se casará pronto-
-No, no solucionarás nada, le quitarás el peso de tener una novia que no aporta nada su vida y olvida el futuro casamiento de tu jefe-
-Hoy estás como muy directa, ya te pareces a mamá- se sorprendió la menor.
-Es hora de que resuelvas tu vida y hagas algo que realmente te haga feliz. Irás a la maldita ciudad y hablarás con Yamcha y le dirás que te disculpe por desaparecer así, luego le dice que fue bonito todo lo vivido pero que es mejor seguir por separados. Le evitaras el sufrimiento de dejarte. Luego te pondrás bien guapa e irás a ver a tu jefe para solucionar el malentendido del dinero y tras hacerlo desearte nuevamente… asunto arreglado- concluyó la rubia.
-Haces que parezca sencillo-
-Lo es, tú te complicas- y tras sentarse junto a su hermana agregó- Vivir en un lugar tranquilo no significa crecer sin problemas, también aprendí a mi manera como funciona el mundo. Además, soy tu hermana mayor y es mí deber guiarte-
El lunes pasó entre papeles y reuniones de hermanos, tanto para Bulma como para Vegeta. El moreno sentía la adrenalina correr en sus venas y un extenuante partido de tenis parecía ser la mejor manera de canalizar tantas energías aunque su hermano lo estaba considerando algo violento.
-Podrías ser menos bruto al sacar- se quejó el menor de los Ouji.
-Eres un debilucho- sonrió irónicamente su adversario.
-Claro, te prometen volver a ver a esa lindura y yo pagó el precio de tu ansiedad-
-No seas bocón mocoso, recuerda que siempre hay indeseables escuchando- advirtió Vegeta que dejó el juego y se colgó una toalla en el cuello con la cual se secó el sudor.
-De seguro mamá sigue alterada por lo sucedido con el tío, nadie hubiera esperado una traición de su parte- comentó Tarble mientras abría una botella con agua.
-Y aún no sabe que no me casaré con Mai- agregó el mayor mientras relajaba el peso de su cuerpo sobre sus piernas.
-¿Cuándo le piensas decir?—
-No lo sé. Mai prometió no deshacerse de mí tan fácilmente, espero que eso signifique que además de todo lo que hizo eso incluye ayudarme con nuestra madre-
Ambos se miraron y se rieron en complicidad sin saber bien que era lo que les iba a deparar el futuro pero algo era seguro y era que no se mostraba como se había planeado.
El martes a la mañana los titulares de todo el país se imprimían con la misma noticia: Bardock Ouji era autor de reiteradas estafas millonarias a la empresa de su difunto hermano Saiya & co. Que lo había logrado con la ayuda de una empleada de gran confianza de la empresa que se cree es su amante. Ambos encarcelados hasta que el juicio que iba a comenzar dentro de varios meses, sea capaz de demostrar lo contrario.
