Cap 010: " Atrapados en el Frío Mar"

El Caledonia navegaba intentando alejarse del barco marine recién aparecido, no estaba en los planes de Silver dejar que los muchachos de blanco le hicieran una visita tan prematuramente. Sin embargo, las negras nubes adelante y la extraña brisa no presagiaban lo mejor. Alarmada, Seastone se acerco a Silver y le dijo:

--Malas noticias capitán, tendremos que voltearnos y enfrentar al dichoso barco aquel si queremos huír de lo que viene por el frente hacia nosotros--
--Ya me parecía conocido este ambiente--Refunfuño un Mijok enfadado mientras se acomodaba el sombrero--Es la misma maldita brisa que enfrentamos esa noche--
--Y si no logramos evadir a esos tipejos, será el mismo escenario--Le respondió Silver.

Frente a ellos empezaba a formarse una gran tormenta, las primeras gotas de agua ya mojaban la cubierta del barco y una pequeña brisa contraria detenía el avance del Caledonia. Silver miro hacia la popa y vio que los marines ya casi le tenian a tiro de cañón. Bajo la vista y llevando la mano al cinto busco a su fiel espada. Repitió el mismo gesto que hacia siempre que debía enfrentarse a algo o alguien, acariciando el pomo del arma, la separo un poco de su vaina y volviendola a guardar de golpe ordeno:

--As, Una vuelta completa al timón, pongan dirección en contra de los marines. Roca, baja a cubierta y ayuda a One Piece a preparar los cañones. Seastone, prepara las maniobras de evasión. Mijok, ayudáme...--
--A rezar?--Le dijo con tono burlón Mijok sin dejarle terminar la frase.

Todos miraron sorprendidos, sabían bien que Mijok era un irreverente, pero decir algo así en este momento. Sin embargo, pronto se rompió el silencio, cuando una estruendosa carcajada de Silver se dejo oír por toda la cubierta, el resto pronto se largo a reír.

--Era lo que me faltaba. El temerario Mijok dispuesto a rezar por nuestra suerte--Le dijo Silver
--Bueno, ya hemos estado a punto de morir varias veces. Creo que no estaría demás un poco de ayuda--Respondió un sarcástico Mijok.
--Así sea entonces, ayúdame a rezar y a asegurar las velas--

Todos cumplían las ordenes entregadas por Silver y en menos de un minuto, el Caledonia tomaba el rumbo en la dirección contraria a la que había llevado en ese momento. El enfrentamiento que Silver tanto quería evitar era ahora impostergable. Seria tal vez esta una prueba del destino a su tripulación y a él mismo?. Se apoyo en la barandilla junto al timón, y acariciando la noble madera de su barco miró a su enemigos que ahora estaban cada vez más cerca. Rodeado como estaba; por la tormenta que se avecinaba y los marines que le perseguían; no le quedaba más que tomar la iniciativa Miró a Mijok quien se encontraba en la proa del barco y le hizo una señal con la cabeza, este comprendiéndola inmediatamente, asintió con un gesto y se agacho junto a un extraño canasto atado a unos maderos de la proa. Al cabo de un momento se puso de pie y poniendo algo en los bolsillos de su chaqueta, cogió luego uno de esos objetos en su mano y le tomo el peso. Miró otra vez donde su capitán y espero que este hablara. Silver, quien catalejo en mano escudriñaba la cubierta del barco de los marines se sorprendió al ver un rostro familiar entre sus perseguidores. Allí de pie y vistiendo el uniforme de mando de los marines más estaba el viejo Dkantún.

--Por los mil demonios. Tenía que ser justo él quien nos estuviese siguiendo. Ehhh, One Piece, a que no sabes quien va en ese barco--

One Piece corrió junto a Silver y le arrebato el catalejo de las manos, miró al barco enemigo y soltó un gritito de desesperación.

--Que haremos ahora Silver?--Pregunto
--Pues, saludarlo como es debido. Ya veremos si nos recuerda. Mijok, apunta al palo mayor, que rebote y haga mucho ruido--Grito Silver

Acto seguido, Mijok levanto el brazo donde contenía aquel extraño objeto, en su mano descansaba una redonda piedra. Una vez hubo calculado la distancia y preparado su tiro, le dio impulso a su rustico proyectil y lo lanzo. La piedra siguió una trayectoria casi recta y frenética atravesando el poco espacio que separaba al Caledonia del barco de los marines, allí paso zumbando junto a la cabeza de un marino para estrellarse luego en el palo mayor con gran estruendo. La conmoción se apodero del barco enemigo, todos corrían por la cubierta recibiendo ordenes de su capitán, en un momento cuatro cañones apuntaban desde la proa del barco oponente.

--Creo que se han enojado un poco--Dijo Mijok
--Preparen los cañones de estribor--Grito Silver--No disparen hasta que ellos lo hagan--
--Ya no creo que lo hagan capitán--Dijo Roca con una voz temblorosa mientras señalaba a las espaldas de Silver. Este volteándose pudo ver que la tormenta ya los había alcanzado y una gran ola que subio a cubierta y le empapo a él y a los demás se lo recordó.

--Mierda!!--Exclamo--Suelten las velas y recojanlas. Aseguren los cañones y tu As atento a las maniobras con el timón. Seastone, pueden tus artefactos impulsarnos en este momento?--
--No sé si logren generar la fuerza suficiente para vencer a la tormenta, pero lo intentaré capitán--

Dicho esto se dirigió a popa y preparo sus bolas de kairouseki. Silver miro otra vez a mijok y de un grito le ordeno:

--Tu atento a todo lo que suceda al frente, a cualquier intento hostil...--
--...Les rompo la cara de un piedrazo--Grito Mijok completando la frase.

Mientras en el barco de los marines algo parecía no ir bien. A pesar de que la tormenta se acercaba y de que el Caledonia llevaba un buen tiempo en dirección hacia ellos aún nadie daba la orden de que debían hacer. Silver se preguntaba si Dkantun; el que ahora según le había contado One Piece se hacia llamar Rentarou; dudaba en dar la orden de ataque en honor a su vieja amistad. Un grito de Mijok sacó a Silver de su cavilaciones.

--Eahh!! Silver!!, Ya sé porque no nos atacaban, mira allí--

En la dirección que señalaba Mijok podía verse otro barco, el cual llevaba la dirección contraria y que a todas luces era el espíritu del mar de los Dark Hunters. Solo dudo por no saber a quien atacar; pensó Silver. Iba a dar una nueva orden, cuando el Caledonia empezó a levantarse impulsado por las aguas, y en un momento estaban sobre una gran ola. La tormenta había llegado y si no hacían nada se acabaría aquí el nuevo y corto viaje de Silver y los suyos.

--Todos, agárrense fuerte!!--Grito--Cuando volvamos a bajar, As y Roca intentaran girar el timón para aprovechar la siguiente ola!!--

Por suerte, o por desgracia, la ola bajo lenta y mansamente, lo que no auguraba nada bueno, pues indicaba que pronto estarían en el centro de un remolino de tormentas. Silver intento mirar hacia el otro barco, para saber cual era la situación. Al hacerlo comprobó que los marines ponían en practica una estrategia similar a la de ellos. Ya no cabía duda, solo un ex-Outlaws podría saber que hacer en una situación como esta. Roca Y As tiraban con todas sus fuerzas del timón para lograr que este aprovechase la fuerza de las olas y corriente que formaba el remolino. En el otro barco, dos fornidos marines hacían lo mismo. En un momento, ambos barcos estuvieron frente a frente mirándose por sus flancos y al estar así, Silver pudo ver de nuevo a Rentarou Satsuma, quien con un estoico rostro miraba impávido a su antiguo capitán.

--Nos volvemos a ver señor!!--Gritó Silver--Perdone que no le invite un trago, pero mi barco esta un poco revuelto hoy como para recibir visitas--
--Se agradece el gesto capitán--Respondió Rentarou, seguro de que nadie le escuchaba, ya que todos estaban preocupados por salvar el pellejo--Sin embargo creo que deberemos esperar por otro momento y otro lugar--
--Así deberá ser entonces, aunque creo que tendrás que invitarlos tú la próxima vez--
--Como guste--Volvió a decir Rentarou--Dígale a Mijok que le debo una cerveza--
--Con el dinero que debes tener ahora, será un barril--Grito Mijok incorporándose a la charla
--No creo que me alcance, en este trabajo solo se gana para vivir--Respondió Rentarou
--Tacañoooooooo!!!--Grito Mijok, haciéndole una mueca.

Roca no podía creer lo que veía, su capitán y su segundo de abordo charlando animadamente con el capitán enemigo mientras el barco daba vueltas tragado por el mar. Definitivamente estaban locos. Cerró los ojos y siguió haciendo fuerza sobre el timón junto a As. En tanto Seastone había logrado su objetivo y transformado sus esferas de kairouseki había conseguido formar una especie de cola de pez en la popa del barco, la cual se movía de un lado a otro frenéticamente. Al sentir el impulso de la cola de pez sobre el Caledonia, Silver esbozo una sonrisa, miro hacia sus espaldas buscando a Seastone y la felicitó con la mirada. Acto seguido se sacó su sombrero y haciendo una reverencia se despido de Rentarou diciendo:

--Continuaremos esta charla otro día. Recuerda que nos debes unos tragos...Espero que llegue ese día--

Rentarou asintió con la cabeza, mientras Mijok también se sacaba el sombrero para despedirse. One Piece levantaba su mano y le hacia señas a Rentarou. Por su parte, este de pie sobre la cubierta de su barco ordenaba maniobras para intentar salir también de la tormenta. El Caledonia se escapaba ante sus ojos, pero no importaba, pues su prioridad era salir con vida de ese desastre natural. En tanto, Silver se hacia con el control del timón de su barco y mantenía el rumbo hacia las afueras de la tormenta. Las olas seguían siendo muy fuertes, pero la velocidad que le imprimía la cola y la pericia del capitán al mando del timón, hacían que el barco se dirigiese pausadamente lejos de la tormenta. Ya se encontrarían con su viejo amigo, y aclararían algunas cosas. Silver solo esperaba, que la astucia de Rentarou le permitiera salir de la tormenta y sortear la inminente persecución de sus superiores Una vez hubo rodeado la tormenta, el Caledonia retomo su rumbo original, y valiéndose del artilugio de Seastone, procurarón alejarse todo lo posible de sus aproblemados perseguidores.

--Rápido, debemos ganar más ventaja. Rumbo a Serafia--
--Pero esta a muchos días de aquí--Protesto Roca
--Precisamente por eso nos dirigimos allí, esta lejos y es una isla bastante grande para perderse--Le dijo Mijok
--Además, seguramente allí encontraremos lo que necesitamos--Agregó Silver con una mirada sombria.

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--Rentarou daba ordenes a sus hombres para que por medio de remos, auxiliaran el viraje del barco, ahora eran tres los que se encargaban de sostener el timón, pero nada parecía dar resultado. De pronto, como si de una mano salvadora se tratara apareció frente a sus ojos la imponente figura de un gran barco. Llevaba este la bandera de los marines y en sus costados podía leerse: S.S. Saint Andrews. Todos soltaron gritos de alegría, la ayuda ya estaba cerca, todos menos el capitán Rentarou, quien sólo atino a decir:

--Mierda!! Es el barco de Ramsus, ahora sí que estoy en problemas--

Lo que Rentarou no sabía, era que Big Ci pensaba igual. Para él la aparición de Ramsus en escena no era más que una nueva complicación para los planes de su amo.

--Y con esto se aleja aún más mi atún elefante--Dijo desconsolado.