Cap 011: "En las Tierras de Serafía"
Habían pasado ya varios días desde el episodio de la tormenta, gracias al buen impulso obtenido a partir del uso de las esferas de Seastone, el Caledonia había logrado obtener otra vez una gran ventaja; sin embargo Silver y los demás sabían muy bien que era una calma momentánea la que habían obtenido, ya que eran muchos los marines que les perseguían y no menos los nuevos piratas que consideraban a Silver y a los suyos una buena manera de ganar fama. Apoyado sobre el barandal junto al timón, miraba el capitán del Caledonia la inmensa costa que se desplegaba ante sus ojos, allí, acariciada por la pálida luz de la luna, se encontraba una vasta extensión de tierra conocida como Serafia. Isla que debía su nombre a un extraño pez que habitaba sus aguas y los cuales; decía la leyenda;eran ángeles caídos, quienes en su nuevo cuerpo de peces intentaban constantemente volver al cielo del que habían sido expulsados. Serafines, fueron llamados por los antiguos pescadores, por sus graciosos saltos fuera del agua, que imitaban a un torpe vuelo. Quien lograse capturar a uno obtendría buena suerte de por vida.
--Que hacemos entonces capitán?--Pregunto Mijok
acercándose a Silver
--Prepararse para desembarcar, eso claro,
luego de ocultar al Caledonia--Respondió
--De eso me encargo
yo--Sugirió una repuesta Seastone
--No me parece correcto, no
podemos seguir utilizándote a ti y a tus energías de esa manera--Le
replico Silver
--No te preocupes capitán, también puedo
ocultarlo sin utilizar mis poderes--Dijo una risueña Seastone.
--Sin embargo, no se si sea una buena idea dejar el barco sólo,
más si esos tipos aún nos siguen--Hablo As con un tono de
preocupación.
--No seria la primera vez que dejamos el Caledonia
solo, pero si te deja más tranquilo, dejaremos a dos de los
tripulantes(Dos de seis, maldición, en estos momentos es cuando
deseaba tener más gente a bordo) encargados de resguardar el barco y
ponerse en acción si hay peligro--Dijo por fin Silver
--Entonces
yo soy la más indicada para eso--Se adelanto Seastone de el resto
del grupo--Además si hay peligro o es necesario dar una alarma, Ur
puede buscar al resto y avisarles--Dijo, y Ur asintió con un fuerte
aleteo.
--Sin contar que con sus esferas puede mover el barco
casi por si sola--Decía Mijok mientras le palmeaba la espalda
--Decidido esta entonces, Seastone y As se quedarán a cargo del
Caledonia; One Piece, Roca, Mijok y Yo descenderemos del barco y nos
dirigiremos rumbo a la ciudad que hay en esta isla.--
--Y que
haremos allí--Pregunto un curioso Roca
--Esperar a nuestros
queridos perseguidores--Dijo maliciosamente Silver--A ver si así
solucionamos unos asuntos--
--Dicho esta entonces, no retardemos
más nuestro paso. Los que deben marchar preparen sus armas y
vamonos--Grito Mijok, recordando que era el segundo de abordo. Luego
agregó--Mucha suerte Seastone y As--
Echaron un bote al agua y en el se montaron para dirigirse hasta la playa, desde aquí y recortado sobre la inmensa luna, el silencioso barco se veía aún más imponente. Esta isla seria el lugar indicado para enfrentar de una vez por todas a los marines y saber el porque estaban tan interesados en darles caza. Era cierto que los de blanco perseguían a cualquier pirata que se encontrase fuera de la ley impuesta por el gobierno mundial, sin embargo, en otras gloriosas épocas no había sido tan grande la persecución que habían enfrentado por parte de los marines. Sería acaso cierto que toda esta enfermiza persecución tenia que ver con el pasado?. Lo había mencionado Mijok luego de verle de nuevo la cara al viejo Dkantún, ahora convertido en marine. ¿Y si todos esos altos mandos que les perseguían tenían que ver también con la antigua época?, no era un secreto que Ramsus tenía un pasado oscuro, así como Kitakaze o el mismo Rentarou, sin embargo alguien muy cercano a los mandos supremos también tenía que ver con toda esa antigua historia. Se acabó el tiempo de alianzas, pensó Silver, mientras recordaba a los marines junto a los que había peleado en contra de poderosos enemigos. Pero ahora no había tiempo para eso, la noche era joven, mas la ciudad se encontraba aún distante de esta playa. Mientrás se adentraban en un oscuro bosque de pinos, One Piece creyó oír pasos cerca de ellos, y una respiración animal semejante a la de un perro.
--No creo que
en esta zona hayan lobos--Pregunto Roca con un aire distraído
--Hasta donde yo sé, nunca existieron lobos en esta isla. Quizás
perros sí, pero dudo que uno estuviese tan lejos de la ciudad--Dijo
Mijok.
--Tal vez solo haya sido el viento--Agregó One Piece
--Sin embargo jamás debemos confiarnos tanto. Es mejor que
caminemos rápido y alertas--Les espeto Silver al resto.
Desde ahí se movieron en silencio y como si los llevase el viento. Ninguno de ellos parecía tener sueño, y al moverse entre los árboles era como si conociesen el terreno y el lugar de memoria. Habían pasado por allí en otro tiempo, pero eso era otra historia. Al cabo de una hora de caminata arribaron a la ciudad, sus altos edificios de piedra y los grabados que adornaban sus fachadas les indicaban que esa no era precisamente una simple y triste ciudad. La riqueza y abundancia se dejaban sentir en el aire. Ya sé donde se fueron los serafines, pensó Silver, esbozando una sonrisa.
--Eah! miren esto--Les
llamo la atención en voz baja Roca, mientras les indicaba un tablón
de anuncios
--Se busca. Long Jhon Silver--Leyó Mijok--Pero este
cartel es antiquísimo, si incluso Silver no tiene ya ese feo
sombrero--
--Y tu no tienes ya esa melena de león pulgoso--Le
respondió Silver indicándole un cartel junto al de él--
--Wooo!!,
entonces soís famosos--Dijo un sorprendido Roca--Yo no tengo ni
siquiera un cartel de esos--
--Ni yo--Agregó sonriendo One
Piece--
--Por ahora no--Les señalo Mijok--Sin embargo pronto si
que los tendrán.--
--Esto es inaudito; miren--Dijo Silver
señalando el tablón de anuncios.
Allí sobre la madera,
estaban aún, un montón de carteles de otros piratas conocidos por
Silver y Mijok de otros tiempos. Así se podían leer nombres como
Nachitous, Virgil, Kaolla, Onizuka o Jororge. Sin embargo los que más
llamarón la atención de Silver fueron unos carteles que estaban
algo alejados del resto, en ellos se podían leer nombres como
Dkantún, Ramsus, Kitakaze y Terreis. Sin decir nada, cogieron los
carteles del tablón de anuncios y con sumo cuidado los enrollaron y
guardaron entre sus ropas. Luego cogiendo un trozo de carbón le
dibujaron espesas cejas al cartel de Silver y unas gafas gigantescas
al de Mijok, dejandoles irreconocibles. Entre risas se adentraron en
las calles de la solitaria ciudad. Caminaban buscando un bar, ya que
esos no cierran a ninguna hora; cuando se cruzaron con un hombre de
aspecto descuidado, quien vestía con lo que quedaba de un atuendo
otrora glorioso. Juntó a él, un perro con la misma apariencia de
vejez y cansancio que el hombre, se mantenía en pie y a paso firme.
Al pasar junto a él, el extraño grupo no le pareció para nada
sospechoso, mas a su perro algo parecía llamarle la atención. Como
si reconociese un antiguo aroma, se detuvo, levanto la cabeza y con
la nariz apuntando al cielo, volvió a respirar el nocturno aire,
luego miró en dirección a las figuras que se alejaban y movió su
cola alegremente. El hombre que le acompañaba, miró en la misma
dirección y un extraño impulso lo llevo a volver por el camino que
seguía, tras los pasos de aquellos "extraños".
Silver
y los demás llegaban ya a un amplio y oscuro bar, el que se
emplazaba frente a una de las tantas plazas de la ciudad. El lugar
parecía el sitio ideal para todos aquellos que no quieren ser
descubiertos y ese seria el sitio donde esperarían solucionar
ciertos acontecimientos.
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--No puede ser!! No puede ser!! Estoy rodeado de
ineptos!!--Grito vuelto loco el capitán de marina Kid
--Señor,
no es nuestra responsabilidad que el Saint Andrews haya desaparecido
ante nosotros--Se disculpo un oficial
--No es esa una respuesta
para su incompetencia--
--Señor, no es un secreto en la marina
que el barco del Vice almirante Ramsus tenga características
especiales que lo hacen muy superior al resto de los barcos; no por
nada esta construido de acuerdo a sus ideas y planos--Volvió a
responder el oficial.
--Ya es segunda vez que estos malditos
superiorcillos me hacen este chiste...Primero la enferma de esa
Almirante con sus desaires y ahora este vice con sus trucos y
artilugios--Farfulló descontento Kid
--Señor!! Ya tenemos la
ubicación del Saint Andrews, se encuentran cerca de Red Village, su
operador de Den Den Mushi informa que van rumbo a Serafia--Grito un
cabo a cargo de las comunicaciones.
--Serafia??--Se pregunto Kid
--No es allí donde se encuentra ese famoso cementerio de
piratas?--Pregunto uno de sus oficiales
--La Tumba de un famoso
pirata, querrás decir--Corrigió un interesado Kid, luego
agregó--Rumbo a Serafia, a toda vela—
