Cap. 012: "Rodeados"

Gracias a la intervención de Reyes, el enfrentamiento entre Silver y Kitakaze se posponía. Aprovechando el sabio consejo del viejo conocido, así como la buena oportunidad, los Outlaws escapaban del bar donde estaban. Al salir a la plaza, vieron a un escuadrón de marines que se abalanzaba hacia ellos dando la voz de alarma; el enfrentamiento sería necesario. One Piece cogió el largo bastón que llevaba asegurado a su espalda y poniéndose en posición de guardia espero a que la rodearan. Mientras tanto, Mijok; quien arrastraba a un dormido Roca, le utilizaba para golpear a los marines que tenia más cerca. Silver hacia lo suyo golpeando con pies y puños a los que intentaban detenerle, le preocupaba que los marines intentasen usar sus armas de fuego, ya que un montón de gente inocente se encontraba en la calle en ese momento. Preocupado intento acercarse al lugar donde estaba One Piece, pero se tranquilizo al ver como caían uno a uno los que intentaban reducirle. Al parecer no eran uno o dos los escuadrones de marines presentes en esa plaza, ya que seguían y seguían apareciendo más y más a pesar de que eran varios los que adoloridos yacían sobre el suelo.

--Deteneos de inmediato!!--Resonó la voz de mando por toda la plaza.

Como si una fuerza superior los controlase, todos los marines se detuvieron en el lugar donde estaban. Hasta Mijok se sorprendió por la orden y al hacerlo soltó al pobre Roca; al que hasta el momento había utilizado como arma, y lo dejo volar por los aires, cayendo por fin este en la fuente del lugar.

--Auxiliooooo!!glub, glub, glub.......---Grito un desesperado Roca--Me ahogo!!--

Ayudada por su bastón, One Piece lo apoyo para que se sentase. Luego y rápidamente le asesto un golpecito en la cabeza para que guardase silencio. Silver se acomodo las ropas y espero a ver que nuevo personaje aparecería. Frente a él y luciendo también la alba chaqueta de los marines estaba el famoso Vice Almirante Ramsus, junto a él el capitán Rentarou Satsuma.

--Nos volvemos a ver Long Jhon Silver--Dijo Ramsus
--Después de tanto tiempo--Completo la frase Silver
--Creí que habías muerto Silver--Dijo Ramsus mientras avanzaba hasta él.
--Y yo creí que no te dejarías comprar tan fácilmente por ellos--Le recrimino Silver indicándole su chaqueta
--Bueno, no se puede negar el lugar de donde uno proviene--
--En eso tienes razón. Un caza recompensas nace para cazar piratas--Le respondió Silver mirando a Rentarou

Este no dijo nada, solo atino a mirar a otro lado. Ramsus, sintiéndose dueño de la situación, sonrió.

--Es también un placer verte de nuevo Mijok--
--Que mal que no puedo decir lo mismo; digo; eso de un placer. Yo la verdad hubiese preferido ver a una escultural chica. Veo que estar entre tantos muchachitos te ha abierto otros "gustos"--Le respondió Mijok
--Señorita One Piece, cuanto tiempo--Le dijo e hizo una reverencia, sin hacer caso a los ácidos comentarios de Mijok.
--Vice almirante...Ramsus, quiero decir...Hola--Respondió ella.

Todos mantenían sus posiciones, excepto Mijok que se había acercado a la fuente para recoger de ella a un empapado Roca. Silver estaba de pie junto a One Piece y frente a ellos Ramsus y Rentarou. Un fresca brisa empezaba a correr y mucha gente empujada por la curiosidad se acercaba a mirar que sucedía. Entonces el vice almirante ordeno que aislaran la plaza. Los marines(excepto unos cuantos) cercaron el lugar manteniendo alejados a los pobladores.

--Y bien--Dijo Silver con un tono aburrido--No creo que hayas venido desde tan lejos sólo para mirarme a la cara y decirme lo que me has dicho antes--
--Ah, por supuesto que no--Le respondió Ramsus--Sí he venido desde tan lejos es para llevarte ante la justicia--

Las campanas de una iglesia sonaron en ese momento, dándole un carácter de grandeza a lo que Ramsus acababa de decir. Silver lo miró y abriendo bien los ojos se puso a reír. Mijok y Roca también se reían, mientras One Piece y Rentarou no entendían que estaba sucediendo.

--Es una broma buenísima Ramsus--Le dijo Silver--Veo que sigues diciendo chistes tan buenos como antes--
--No es una broma Silver. Es la verdad. Ya es hora de que alguien te haga comparecer ante el gobierno mundial por los crímenes de los que se te acusa--Respondió un molesto Ramsus
--Y dime...Esos "crímenes" de los que se me acusa, cuales son?--

Ramsus guardo silencio, hasta ahora nunca se había preguntado la verdadera razón de porque el gobierno perseguía a Silver. Era un pirata, eso era cierto, pero que el recordase jamás había atentado contra la vida de inocentes, saqueado algún pueblo o estafado a nadie. En todos los registros que de él se tenían se consignaba que su blanco principal eran otras bandas de piratas así como la búsqueda de antiguos tesoros. Ramsus se cuestiono por un segundo la causa de la persecución de Silver, sin embargo era un pirata, se dijo y entonces se le ocurrió:

--Tu principal crimen es desconocer la autoridad del Gobierno Mundial, atentar contra la autoridad de los marines y navegar sin autorización por zonas resguardadas, en resumen, tú y tu banda son prófugos del gobierno mundial por ser piratas...--
Ramsus sintió que esa palabra salia con dificultad de su garganta, como si se arrastrase por su boca...Piratas, pensó.
Silver, sin inmutarse se encogió de hombros, junto a él además de One Piece ahora estaban Mijok y Roca. Metió las manos a sus bolsillos y toco unos papeles enrollados que allí tenia. Una idea cruzo por su mente. Iba a hablar cuando de pronto, un ave familiar sobrevoló la plaza y descendiendo rápidamente se poso sobre el hombro de Silver. Ur llegaba y eso no significaba nada bueno.

--Como sea--Volvió a hablar Ramsus--Tengo en mi poder a uno de los vuestros, y a no ser que decidáis acompañarme me veré obligado a enviarle al cuartel general para que sea "estudiada"--

Ramsus había dado con el barco entonces, y Seastone había sido capturada. La presencia del nervioso Ur así lo confirmaba. Pero que seria de As?. No tenían más remedio que acompañar a Ramsus y a sus hombres, sin embargo no todo estaba perdido, Silver tenia un plan, acaricio con un dedo los rollos de papel y se dispuso a seguir a los marines. Miró a los demás para tranquilizarles y les dio a entender que todo estaría bien. De pronto dos bultos cayeron a los pies de los Outlaws, era Reyes quien dormía plácidamente y junto a él su perro Mulder quien parecía inconsciente.

--Dondé estabas Kitakaze?--Pregunto Ramsus

Un Kitakaze con la chaqueta rasgada en varias partes y con evidentes muestras de cansancio se hacia presente, recuperando el aliento por fin dijo:

--Nunca te enfrentes a un borracho Ramsus...Y menos si tiene un perro como el de este--Señaló a Reyes en el suelo
--Pero creo que te has sobrepasado un poquito, no?--Observo Ramsus mirando al oponente de Kitakaze
--No lo creo. Sin embargo no es mi culpa el que este tipo quedase así. De hecho, estábamos bastante parejos, hasta que de pronto sin decir agua va dejo de moverse y se desplomo.--
--Y el perro?--Volvió a preguntar Ramsus
--A bueno...Esa es otra historia. El no estaba borracho y me fue aún más difícil atraparlo, lo que más lamento es que mi chaqueta quedo totalmente destruida. Además logro darme un buen mordisco en uno de mis pies y creo que me paso algunas pulgas también--

Que ganas de ver ese enfrentamiento, pensó Silver, el alegre Reyes no se veía un tipo débil. Practicaría quizás el estilo de lucha del viejo Xeno?. Agachándose, acaricio la cabeza del perro que respiraba dificultosamente, ese también era un rival de temer, digno compañero de un buen pirata. Ramsus y Kitakaze charlaban aún de lo sucedido y Rentarou daba ordenes a los marines para ejecutar las ordenes del Vice almirante. Serían conducidos a los barcos de los marines, pensó Silver, y en ese lugar llevaría a cabo su nuevo plan.