Cap. 014: "Sumando Gente"

El capitán Rentarou Satsuma era un viejo lobo en eso de fingir y tornar las ruedas a su favor, definitivamente era algo que había aprendido muy bien durante su vida de pirata. Sin embargo ahora era un alto oficial de los marines y tenia a su cargo a un muy bien nutrido escuadrón de estos, que como grandes sabuesos, rodeaban amenazantes a su presa en este alejado claro del bosque. Un puñado de sujetos, que no podían dar crédito a lo que oían de la boca de ese borracho.

--No digas esas cosas...hic...Capitán Silver, recuerda muy bien...hic...que los borrachos y los niños somos los únicos que decimos la verdad. Además...hic...seré borracho, pero no estoy loco y si algo recuerdo bien...hic...Es quienes eran los malditos perros...hic...perdonen damas...decia, recuerdo bien a los malditos perros de tu tripulación...--

Los marines parecían inquietarse aún más con las palabras de aquel hombre, si era cierto lo que estaba diciendo, entonces esos rumores que tanto tiempo llevaban escuchando acerca de traidores en sus fuerzas, se referían a su amado capitán. Lo miraron como preguntándole pero este los ignoro y mantuvo la posición desafiante con la que enfrentaba a los Outlaws. Silver sonrío y sin que nadie se diera cuenta le hizo un gesto a Mijok. Este sigilosamente cogió una botella de ron de las manos de Roca y parándose detrás de Reyes se la enchufo en la boca para evitar que siguiese hablando. Al ver que su dueño forcejeaba Moulder empezó a ladrar furiosamente. Aprovechando el alboroto, Silver habló:

--Ya esta pronto a amanecer, y el capitán Kid debe haber acabado de bailar con Ramsus. Creo que va siendo hora de que nosotros también nos marchemos--
--Pues para eso estamos nosotros aquí capitán--Le dijo Rentarou--Para escoltarles de vuelta a los calabozos que tan amablemente os ha preparado el vicealmirante--
--MMM, sabe señor, nunca me han gustado los hoteles del gobierno. Suelen tener unas camas que dan pena, el servicio a la habitación es malisimo y por lo general estan a reventar de pulgas y garrapatas--
--Ah no...hic...Que mi perro puede tener pulgas, pero garrapatas...hic...garrapatas jamás...--Dijo un enfadado Reyes, mientras sacudia la botella vacía de ron con la que Mijok le había hecho callar.
--El punto es que tendrán que acompañarnos, sea como sea--Volvió a decir un amenazante Rentarou, al tiempo que los marines reducían el cerco alrededor de los piratas.

Seastone aprovechándose del tiempo que tomaba Silver en entretener a los marines aprovecho para concentrar las energías de sus esferas de kairouseki y manipulándoles las mando a situarse bajo la quilla del Caledonia que descansaba sobre la tierra. Lentamente lo hizo levantarse del lugar donde estaba, empleando para ello toda su atención y energía. La discusión entre el capitán pirata y el capitán marine continuaba y no llegaba a ninguna parte. Ninguno de los dos actuaba ni daba ordenes de moverse, mientras el sol empezaba a asomar por lo alto del cielo. De pronto uno de los marines se percato de que el barco de los piratas estaba volando en dirección al mar y dio la voz de alarma. Fue en ese preciso momento cuando un ágil Silver salto hacia el capitán marine y desenvainando una daga la puso sobre el cuello de este y lo redujo al tiempo que gritaba:

--No intenten ningún movimiento o lo mato--

Todos los marines se mantuvieron en sus puestos, dudando de lo que sus ojos veían. Mientras tanto Seastone empezaba a caminar tras el Caledonia volador, y One Piece y Roca le seguían. Mijok arrastraba a Reyes quien era seguido por Moulder; cerraban el desfile Silver y Rentarou, quien era llevado como rehén.

--Maldito, sucio y vil pirata. Esto no es jugar limpio--Gritó Rentarou mientras forcejeaba para liberarse
--Y por que deberíamos jugar limpio, si somos piratas--Le respondió un despreocupado Silver
--Qué ganaras llevándome como rehén? Crees que mis hombres no te harán frente?--
--Y al parecer no, ya que se han quedado pasmados al ver a su capitán atrapado--

Silver seguía caminando de espaldas mientras arrastraba a Rentarou. Tras ellos caminaban aún apuntándole con los rifles los fieles hombres del capitán marine. Pronto llegaron hasta la playa, donde Seastone y los demás ya preparaban al Caledonia para partir y reanudar el viaje. Más allá podía verse al barco de Rentarou con sus cañones amenazantes, listo y dispuesto para atacar al barco de los Outlaws. Observando rápidamente la situación, Silver anuncio:

--Fieles servidores del gobierno mundial. Es un honor para mí y mi tripulación el que hayáis decidido acompañarnos esta mañana. Como ven el sol ya esta ganando altura y la hora de la primera comida hace bastante tiempo que ha pasado ya. Por lo mismo y para demostrar mi cortesía, he decidido invitar a vuestro capitán a compartir el desayuno con nosotros. Por esto os ruego que tengáis a bien asegurar el feliz y tranquilo paso de mi barco. De no ser así, me veré obligado a hacer que vuestro querido capitán acompañe en el desayuno a los lindos peces del fondo del mar--

Reyes de pie sobre el Caledonia no paraba de reírse, su fiel can corría de un lado para otro. Un enojado Mijok preparaba ayudado por Roca los cañones del barco, mientras una preocupada One Piece miraba en dirección a los marines en la playa. As esperaba junto a la escalerilla y Seastone se preparaba para impulsar el barco.

--Fletcher, teniente Fletcher--Dijo un compungido Rentarou
--Aquí señor, a sus ordenes--Dijo un oficial adelantándose al resto del grupo, pero manteniendo su distancia
--Ordene a los hombres que hagan lo que Silver les dice--
--Pero señor, no podemos tomar ordenes de un pirata, y menos de uno que amenaza su vida--
--Entonces considérelo como una orden mía. Si les digo que hagan lo que les dice es para protegerlos a ustedes. Créame Fletcher, conozco a estos hombres mucho mejor que usted y se que las leyendas que de ellos se cuentan son muy ciertas--
--Pero señor, el vicealmirante Ramsus no perdonaría el hecho de que no hubiésemos actuado--
--Pero Ramsus no esta aquí ahora y sobre todo, el no es el rehén aquí--Dijo Rentarou
--Muy bien dicho Satsuma--Agregó Silver
--Calla sucio pirata--Dijo con ira Rentarou--Nadie te pidió tu opinión en esto--
--Como quieras--dijo Silver levantando los hombros.

Antes de que Rentarou siguiera hablando con su oficial, Silver le dio un golpe en la nuca y lo hizo caer inconsciente al suelo. Luego de esto, corrió hasta Fletcher y le dio un puñetazo en todo el rostro. Los marines no daban crédito a lo que veían, tanto su capitán como su segundo de abordo yacían tendidos en el suelo. Al mismo tiempo que Silver actuaba, Mijok y Roca descargaban los cañones del Caledonia contra el barco marine. Las balas hicieron estragos, partiendo a la mitad el mástil mayor, y perforando peligrosamente uno de los costados del barco.

--Con eso tienen para entretenerse!!--Les grito Roca

Un ágil As estaba recogiendo el cuerpo inerte de Rentarou, mientras Silver hacia lo mismo con Fletcher. Los marines que les apuntaban intentaron avanzar, pero desde el barco unos certeros disparos les cortaron el paso.

--Maldición..hic...Necesito un trago para afinar la puntería--Grito un eufórico Reyes
--Silver, date prisa, no nos queda tiempo--One Piece apresuraba a su capitán a actuar
--Señores--les dijo a los marines Silver al tiempo que se levantaba el sombrero.

Luego de esto corrió con su carga hasta el barco, donde ayudado por los demás subió rápidamente. Los cañones del barco de los marines empezaban a tronar, pero sus disparos carecían de precisión suficiente. Pronto dejarían de disparar, ya que los daños causados por los cañonazos del Caledonia les obligarían a reparar los desperfectos. Además sin la presencia de su capitán y de su segundo de abordo estaban abandonados a su propia y miserable suerte. Eso hasta que alguno de los demás mandos que pululaban por allí los encontraran.

--Demonios, dos invitados por el precio de uno. Creo que debimos haber conseguido más alcohol capitán--dijo Roca mirando a los inconscientes Fletcher y Rentarou
--Creo que se te paso un poco la mano con ellos Silver--Reprendió One Piece a su capitán--Ahora no despertarán en un buen tiempo--
--Me deje llevar por lo blanco de sus trajes. Ya sabes, fue algo instintivo--Intento disculparse este.
--Capitán, debemos atarlos y usarlos como canjee al momento de encontrarnos de nuevo con Ramsus--Opino Mijok
--Yo digo que mejor se los demos a mi querido perrito...hic..---Dijo Reyes sonriendo
--Guau!!, Guau!!--Ladró Moulder moviendo la cola.
--One Piece curales las heridas y quitales todas sus armas. Luego dejenlos en los camarotes reservados para visitas ilustres. Una vez recuperen la conciencia veremos que hacemos con ellos. Ahora rumbo a la tumba de Barbarrosa.--
--Yo sigo diciendo que mejor los usamos como material para escobas--Refunfuñaba Reyes
--Y si se los cambiamos a los marines por Ron--Decía Roca

Seastone se encargaba de tomar el rumbo ordenado por su capitán, mientras los demás volvían a sus labores. Silver de pie junto al timón observaba el horizonte. Sabia que llevarse de rehén a unos marines sólo haría que Ramsus y los demás siguieran más firmemente tras sus pasos. Sonrió. Sin embargo, eso era exactamente lo que estaba buscando, que los antiguos miembros de la hermandad de la calavera, navegaran tras él hasta el punto donde renacería la antigua época.

--Se acerca el tiempo de decidir, señores--Dijo con una amplia sonrisa al viento--Que camino seguiréis cuando sea el momento de elegir?--

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No podían decidir el destino del traidor de Kid, ya que esa misión le correspondería a los altos jueces del gobierno mundial. Por lo pronto, sólo podían confinarle en una oscura celda y dejar que sus propios fantasmas lo atormentasen. Ramsus, sabía muy bien que a pesar de representar a la justicia, el no podía tomarla en sus manos. Suspiro y se preparo a oír el reporte de daños de su querido Saint Andrews.

--Señor, los daños producidos por el ataque del barco enemigo son mínimos. Sin embargo para asegurar el optimo desempeño del navío, los carpinteros sugieren repararlos inmediatamente--
--Me parece muy bien--Dijo Ramsus--Y cuanto tardarán?--
--Trabajando a toda maquina señor, un día--

Un día, pensó Ramsus. era demasiado tiempo. sin embargo sabia que era necesario. Incluso para sus carpinteros, que eran los mejores dentro de la marina, reparar todos los daños del Saint Andrews les llevaría ese tiempo. Suspiro resignado y ordenó:

--Dígales que procedan inmediatamente. No hay tiempo que perder--

Si Silver quería tiempo, pues lo había conseguido, por suerte Rentarou estaba tras él. El problema era que aún no sabia de que lado estaba realmente ese capitán. Seria otro traidor como Kid, o serviría a muerte al ideal de los marines?. Ya no podia pensar en eso, puesto que presentándose frente a él estaba una esbelta y alta mujer, quien vestía con una larga chaqueta blanca de rango de marine:

--Creo que me debes una Ramsus. Si no es por mí ese Kid acaba con tu amado barco--Dijo Alira
--No estes tan segura de eso amiga mia. Ya ves que sólo llegaste a terminar algo que ya estaba acabado--
--Como digas. Sin embargo igual me debes un jugo de fruta. Por cierto, que feos daños recibió el Saint Andrews--Le dijo Alira moviendo la cabeza.
--Ahora que lo mencionas. Me puedes decir que son esos parches que lleva el Acadios en uno de sus costados--Pregunto algo ofuscado Ramsus
--Ah esos--Dijo Alira, y recordó cuanto se molestaba Ramsus cuando heria a una de sus obras
--No puede ser, no puede ser que trates de esa manera a ese pobre barco. No cambias--La reprendió Ramsus

El sol empezaba a bajar ya, el humo de los cañones era arrastrado por el viento, y la almirante se encontraba con su subalterno para discutir acerca de los cuidados que debían darle a un barco. Sin duda esa era la mitad de un largo día.