Cap. 16 "Camino al Miedo"

Rentarou no podía creer lo que estaba viendo, tampoco Fletcher daba crédito a sus ojos, aquella isla a la que habían sido conducidos por Silver definitivamente estaba maldita. Sobre su tierra yerma, sólo pasto seco y uno que otro arbustillo débil se dejaban ver en la distancia, no se oía el menor ruido de ser viviente y el tiempo parecía haberse detenido,; incluso el cielo tenía allí un color ceniza. Pero lo más impresionante de todo era el hecho de que la senda que estaban siguiendo estaba pavimentada de multitud de huesos. De todas las clases, tamaños y especies eran las osamentas que ahora pisaban, y con cada paso un sonido aterrador, llegaba hasta ellos desde la profundidad de esa tierra condenada. Desde el momento en que encontraron al monolito aquel, creado con el cuerpo sin vida de un infeliz pirata, el capitán de los Outlaws guardaba silencio. Mijok, y As también callaban, pero parecían estar esperando que algo o alguien apareciese. Roca entretanto, no dejaba de hacer extraños gestos y santiguarse, mientras abrazaba con enfermiza fijación una botella casi vacía de ron. Al cabo de un momento, se vio el final de aquel macabro camino, entonces As hablo.

--Silver, allí hay otro--Dijo indicando una roca junto al camino.

Mijok y Silver se acercaron al bulto que indicaba As. Al hacerlo, vieron a otro esqueleto de lo que fuese un pirata, sin embargo este sostenía un viejo pergamino entre sus manos. Acercándose con cuidado, Mijok leyó:

--La Senda Blanca. Fin--
--La senda blanca--Repitió Fletcher--Que significa eso?--
--Que Barbarossa construyo su ultima morada en toda esta isla--Le dijo As convencido
--Y que pronto veremos algo peor--Dijo Mijok
--Silver, que significa todo esto?--Pregunto Rentarou

Silver avanzó unos pasos, suspiró y se giró para enfrentar al pequeño grupo de hombres que le acompañaba, luego dijo:

--Estar hoy en este pedazo de tierra es casi una locura. Todas las viejas historias hablaban del peligro que duerme junto a Barbarossa y de la maldición que espera a quien osa adentrarse en sus dominios. Digo que es una locura estar aquí porque la amenaza que nos espera más adelante es capaz de arrebatarnos la poca cordura que nos queda. Llegar hasta el corazón de esta isla es el primer paso para recuperar el tiempo perdido, sin embargo también es el primer paso hacia el mundo de los muertos--

Todos miraron sorprendidos a Silver, Roca abría aún más sus ojos y abrazaba más todavía a su botella. El capitán de los Outlaws continuo:

--Caminar entre los muertos no es nada nuevo para nosotros, sin embargo existe la posibilidad de que no podamos volver. Barbarossa era conocido además por ser el cultor de una religión perdida en los inicios de los tiempos, una religión que aseguraba un poder absoluto, pero que exigía las almas y la sangre de los hombres. Eso explicaba su maldad y el porque sus piratas desaparecían constantemente...--
--Un momento pirata--Lo interrumpió Fletcher--Eso si que no te lo creo, como es que nadie más que tu sabían eso de que Barbarossa era religioso?--
--Bueno, digamos entonces que pertenecía al culto de ese poder. Y esto lo sé porque cuando desaparecimos, además de vagar mucho, nos encontramos con señales claras de lo que te estoy contando--Le replico Silver-- Sin embargo, lo importante aquí y lo que quiero que sepan es que no nos enfrentamos a algo completamente material y que si los rumores son ciertos, este día veremos el rostro de algo más horrible que todo lo que hemos visto hasta ahora--

Silver guardo silencio y miró los rostros de quienes lo acompañaban. Mijok se encogió de hombros, As bajo la mirada y pateo el suelo, mientras Fletcher intentaba decirle algo a Rentarou. Roca se sentaba en el suelo y se bebía de un sorbo lo que quedaba en su botella de ron. Una leve brisa empezó a soplar y todos sintieron como si estuviesen siendo observados.

--Lo que no entiendo capitán, es porque este pirata no tiene un número en su cráneo.--Dijo al cabo de un rato As
--Yo tampoco lo comprendo. Sin embargo debe ser una especie de acertijo, ya que hasta donde sé, los últimos piratas de Barbarossa no eran 12--
--Y cuantos eran?--Pregunto un interesado Rentarou
--Eran 13--Le respondió Silver
--Demonios!!--Exclamo Fletcher--Ahora entiendo porque se repetía tanto ese número a lo largo del camino--

Todos le miraron extrañados, entonces este les explico que mientras caminaban por la llamada Senda Blanca, se había percatado de que algunos huesos estaban ordenados a la orilla del camino, cada cierta distancia se podían ver unas tibias dispuestas de tal forma que recordaban viejo cirios, y en cada uno de estos huesos había visto unas marcas. También se había percatado de que la distancia desde el primer esqueleto hasta el final del camino eran 1300 metros. Y por ultimo unos extraños montículos de pequeñas rocas apilados junto al camino, compuestas todas por 13 piedras.
Silver miró a los demás, definitivamente esto era totalmente nuevo, que misterio se ocultaba allí?. Imposibilitados de usar Log Pose o una misera brújula(de allí el nombre de la isla, Punto Ciego), tendrían que seguir las extrañas pistas dejadas por la mente siniestra de Barbarossa. Pero a donde ir ahora?. El extraño camino que habían seguido terminaba allí y frente a ellos sólo se veía tierra negra y seca. Roca borracho del todo para no morir de miedo, perdió el equilibrio y se precipito contra el suelo, en su caída cayo sobre el esqueleto que sostenía el cartel y además sobre la botella que se renunciaba a soltar. El golpe rompió la botella y un trozo de cristal hirió la mano del beodo pirata. Desde esta un abundante chorro de sangre surgió y empapo la tierra. Y ahí sucedió lo inesperado; como si un antiguo mecanismo reaccionase, un fuerte sonido de cadenas y lamentos dejo oírse, la tierra empezó a moverse como si respondiese a la sangre vertida sobre ella y entonces pudieron verla. Ante ellos aparecía una especie de entrada construida directamente sobre el suelo, unos escalones de piedra se perdían en la oscuridad que provenía de la tierra y un viento que surgió desde las profundidades les trajo el olor de la humedad contenida. La sangre de Roca había mojado también al cráneo del esqueleto aquel y sobre su frente pudo verse un nuevo número.

-- 11, es el número 11--Dijo As
--Pero no dijiste que eran 13 Silver--Le recrimino Roca a su capitán.
--Bueno, pronto sabremos donde esta el resto, supongo-- Dijo Silver.

Mijok se acerco a la entrada e intento ver hacia la profundidad, mas era imposible. Entonces, tomo una de las camisas de Roca(que por cierto usaba dos) y atándola alrededor de un palo que allí había construyo una antorcha. Luego, de entre sus ropas saco una pequeña botellita con la cual rocío su improvisada tea. Roca percibió un olor familiar y se enojo con Mijok al comprobar que este había usado ron para empapar la tela.

--Señores marines--Dijo entonces Silver--Vuestro paseo llega hasta aquí. Ahora pueden marcharse y volver con sus superiores. No puedo obligarles a que nos acompañen más allá en esta aventura--

Rentarou miró a Fletcher y este le devolvió la mirada. Entonces dijo:

--No pensamos dar un paso atrás. Ya llegamos hasta aquí siguiéndoles y no nos importa avanzar aún más. Estoy seguro que el espíritu aventurero de Fletcher estará de acuerdo y queremos llegar junto a ti y a tus hombres a la resolución de este asunto. Además desde un principio dijiste que seriamos testigos de tu descubrimiento--
--Pero el peligro es demasiado grande--Agrego Silver--Además no sé si al resto le parezca bien--

Rentarou miró entonces a Mijok, As y Roca, había olvidado por un momento que Silver siempre consideraba la opinión de sus nakamas antes de tomar cualquier decisión.

--Si quieren venir, que vengan. Mientras peleen junto a nosotros si hay que hacerlo--Dijo un despreocupado Mijok
--Yo también estoy de acuerdo. Así supliremos la ausencia de Reyes, One Piece y Seastone--Agregó As
--Yo igual. Con tal de no ser el ultimo de la fila. Siempre es bueno que alguien te proteja las espaldas--Dijo Roca aliviado de saber que no seria el ultimo.
--Entonces, esta decidido, pueden seguir con nosotros. Pero recuerden, vienen por su propia voluntad--Termino por decir Silver.

Rentarou y Fletcher le dijeron sí con un movimiento de cabeza. Su teniente parecía no darse cuenta, pero por la curiosidad había aceptado trabajar codo a codo con unos piratas. Esto no estaba mal, a lo mejor el regreso a su vieja vida no seria tan difícil ahora. Pensó Rentarou.

--Bien, entonces caballeros--Dijo Silver

Mijok encendió la improvisada antorcha e ilumino la escalera de piedra que se perdía en las profundidades. A una señal de su capitán inicio entonces la marcha, tras él caminaba Fletcher, más atrás As, luego Roca y Silver y cerrando la fila iba Rentarou. Descendían lentamente perdiéndose en las sombras. mientras afuera unas nubes de tormenta empezaban a juntarse sobre la isla, los truenos se oían claramente y los relámpagos iluminaban la oscuridad que empezaba a formarse. Una extraña figura llegaba al final de la Senda Blanca. Silver y los demás se dejaban tragar por las profundidades de Punto Ciego, la isla que guardaba los secretos de Barbarossa.