Cap.20: "Separación"
Silver estaba de pie mirando hacia la entrada del pasadizo por el que los había conducido One Piece. Mientras Roca descansaba de la aventura recién vivida reconfortando sus entrañas con la botella de ron que le había alcanzado Reyes. As había ido a comprobar que los marines no estuviesen merodeando cerca del Caledonia y Mijok tenía que aguantar que One Piece lo regañara mientras le curaba las heridas que había conseguido. Mulder olfateaba el aire, cuando de pronto se quedo quieto; el perro también miraba en la dirección que Silver lo hacía. Al cabo de unos segundos apareció Rentarou por la boca de aquel pasadizo, venía exhausto de correr tanto. Al salir se apoyo sobre sus piernas y respiro profundamente.
--Uff!!, Pensé
que se irían sin mí--
--De hecho, aún no podemos irnos,
Seastone y su nuevo amigo Eratia aún no vuelven--Le dijo Mijok
--¿Quieres decir que pretendes largarte con nosotros?--Pregunto
Silver
--Es lo que he querido desde el primer momento en que supe
que estabas vivo, y más cuando supe que estabas reuniendo a la
tripulación--Dijo un tranquilo Rentarou
--Te lo dije!!--Dijo
Sonriendo One Piece, mientras Reyes se encogía de hombros, le
arrebataba la botella de ron a Roca y se daba un largo trago.
--Pero
hay un problema que debemos solucionar primero--Volvió a decir
Silver
--¿Te refieres a si los demás me aceptaran de nuevo a
bordo?--Pregunto contrariado Rentarou
--No es eso, ese asunto ya
esta solucionado. Me refiero a ese problema--Dijo el capitán de los
Outlaws mientras señalaba un punto a las espaldas de Rentarou.
Este se dio vuelta y entendió a que se refería Silver; de pie con un rostro desencajado estaba Fletcher, este le miraba extrañado, como si no pudiese creer lo que acababa de oír. Su querido capitán estaba pidiendo ser aceptado por una banda de piratas. Debía estar loco, quizás era uno de los efectos de ese horrible lugar, o alguna clase de poder o influjo desarrollado por aquel pirata que tenía en frente. O acaso no era cierto que él mismo había pensado que aquella banda pirata se alejaba demasiado del común de estos. Rentarou guardo silencio y se acerco hasta su subordinado, este seguía sin decir palabra, pensaba que todo esto era una alucinación.
--Fletcher, desde este momento dejo de
ser tu capitán--Dijo Rentarou
--¡¡¿Qué dice señor?!!--
--Digo que ya no seré más tu superior, desde este momento
renuncio a las sagradas filas de los marines--Al decir esto vio
Rentarou el rostro de Ramsus, recordó sus años al servicio del
gobierno y sintió un nudo en su garganta.
--No puede ser cierto
lo que estoy oyendo. Señor, despierte, se ha vuelto loco?--Fletcher
no podía creer aún.
--Te digo que es cierto. Recuerdas al
supuesto marine traidor que buscaban?. Pues sí, yo soy al que
llamaban Dkantun, aquel que se enrolo en la marina para olvidar su
pasado como pirata.--
--Era usted?. Usted al que llamaban el
traidor?--
--El mismo, sólo una cosa puedo decir a mi favor.
Nunca he sido un traidor. Jamás ayude a Silver o a alguno de los
suyos entregándole información del gobierno.--Dijo con orgullo
Rentarou.
--Pero capitán...No, no puede ser cierto--Fletcher se
estaba volviendo loco, el hombre en el que más confiaba renunciaba a
su cargo como marine para unirse a una banda pirata.
--No se
puede luchar contra el corazón mi querido Fletcher. Es más terrible
traicionar a los sueños que traicionar a una institución de
hombres. La libertad consiste en esto, poder elegir el camino a
seguir--
--Pero usted ya había elegido, eligió llevar ese
uniforme, eligió luchar por la justicia, eligió ser un
ejemplo--Fletcher cargaba sus palabras de pena
--Si supieras cuan
ancho es el océano cuando lo ves con tus propios ojos, entenderías
porque me marcho. Yo le debo mucho a Silver y a los demás Outlaws,
ellos son los que confiaron en mí cuando el resto me dio la espalda,
por eso no puedo seguir en un lugar donde se les considera enemigos.
Entiendeme, yo no puedo intentar capturar a mis amigos--
Todos presenciaban aquel dialogo, por una parte un hombre que volvía al lugar que pertenecía y por otra uno que no entendía porque aquel que era como un hermano mayor se marchaba para siempre. Entretanto Eratia y Seastone se unían al grupo, ya estaban todos, era tiempo de partir. Silver miró a Fletcher y dio un suspiró, alguna vez él también había pasado por esto. Se dio media vuelta y empezó a caminar, cuando oyó la voz de Fletcher.
--Capitán Silver, por favor, lléveme a mí también--
Silver se detuvo un momento, todos miraron al capitán entonces. Este miró al suelo un momento, tomo aire y dijo:
--No--
--¿Por que no señor?.
Acabo de demostrarle que puedo ser un aliado fiel, luche junto a
ustedes contra ese monstruo--
--Pero eso no te hace merecedor de
subirte a nuestro barco, a menos que vayas como un prisionero. Y eso
se ha terminado--
--Pero se lleva al capitán Satsuma, por que no
puede llevarme a mí también--
--Simplemente porque Rentarou
siempre fue uno de los nuestros, y si dejo que siga en las filas de
los blancos es muy probable que lo hagan prisionero para que diga el
lugar al que vamos. Técnicamente es un traidor por eso no puede
quedarse--Le dijo Silver tranquilamente.
--Pero yo también soy
un traidor por haberles ayudado--Reflexiono en voz alta Fletcher.
--Tú no eres un traidor, tu sólo fuiste un prisionero
utilizado. No creo que Ramsus o Alira intenten nada contra ti,
además...--
--Además que?--Pregunto casi llorando Fletcher
--Además no puedo llevarte también a ti a una muerte segura.
Bastante tengo con cargar en mi conciencia con la de todos mis
nakamas. Lo siento muchacho, pero no puedo llevarte--Termino de decir
Silver, y se puso a caminar en dirección a la playa.
--Ya oyeron
muchachos, andando--Ordeno Mijok, y tocándose el sombrero se
despidió de Fletcher.
--Toma, para que pases la pena, hic, el
ron es lo mejor para alegrar el alma--Le dijo Reyes mientras le
alcanzaba una botella de ron
--Bueno, es mejor que no vayas, no
sabes cuanto hay que trabajar en ese barco del demonio--Le comento
Roca mientras le palmeaba la espalda.
--Adiós, cuídate
mucho--Dijo Seastone y se alejo
--Bueno, hasta que nos
veamos--Exclamo One Piece mientras lo abrazaba
Eratia paso por su lado y sólo le dijo adiós por cortesía, ya que no lo conocía de nada, sólo sabía que el muchacho aquel era un marine y a los marines convenía tenerlos bien lejos. Rentarou se acerco hasta Fletcher y el estrecho la mano.
--Esto es lo mejor, Silver
tiene razón, eres muy joven aún para ser perseguido también.
Quédate en la Marina y aprende lo suficiente, yo sé que puedes
llegar muy lejos--
--Capitán Satsuma, señor--
--No me digas
así, ya no soy tu capitán, soy simplemente Rentarou, uno más en la
tripulación de Silver--
--Para mí siempre será mi capitán.
Por eso quiero decirle algo. Volveré al cuartel general y una vez
consiga refuerzos partiré en su búsqueda. Desde hoy Fletcher será
su peor enemigo, y le demostraré cuanto daño ha causado con su
traición a la sagrada fuerza de los marines. Hasta entonces
señor--Le dijo Fletcher mientras hacía el saludo marcial.
Rentarou lo miró en silencio, dio media vuelta y corrió tras sus recuperados compañeros, no tenían mucho tiempo para salir de allí. Además si Fletcher venía con ellos, no lo estarían condenando a una vida de persecución?. Despejo su mente de aquellos pensamientos y alcanzo al grupo de piratas que caminaban adelante. As se había asegurado que ningún marine se interpusiera entre ellos y su barco, así que ahora sólo les bastaba abordar. Al acercarse al Caledonia, vieron que junto a él se encontraba otro imponente navío.
--Ese es mi barco...Bueno, algo por el estilo, no es
exactamente mio propio, pero es algo como eso--Decía Eratia
confundido.
--Bonita nave, si señor--Exclamaba Roca
--Por
cierto Silver, eso que te arrebato la almirante, era acaso el mapa
que buscábamos?--Pregunto As
--El mapa que buscábamos no era
ese, si no este--Dijo Silver sacando de su bolsillo la esfera
envuelta en tela.
--Y lo que te quito entonces, que
era?--Pregunto intrigado As
--Eso simplemente eran los afiches de
recompensa que recogí en Serafia, junto a una pequeña lista de
compras que me dio One Piece hace unos días--Le contesto riendose
Silver
Todos se largaron a reír, que cara pondría la almirante cuando viera el famoso mapa que le había quitado a Silver. De pronto la voz de One Piece los llamo a la calma.
--Capitán, miré que es eso que esta junto a los barcos--
Miró Silver en aquella dirección, no podía creer lo que estaba viendo. Miles de puntitos negros resplandecían sobre la superficie del agua, y en el silencio de la atmósfera pronto supieron de que se trataba. Un pequeño rumor empezó a oírse, el que luego creció para transformarse en un fuerte zumbido.
--¡¡Mierda!! Otra vez
los Damnnes--Dijo Mijok
--Todos a bordo, rápido--Rugió Silver
Pero era demasiado tarde, ya estaban llegando a nivel de la playa aquellas molestas criaturas, resignados todos empuñaron de nuevo sus armas, esta vez no aparecería un kraken para salvarlos de aquella pequeña gran molestia. SE prepararon entonces para luchar y la voz de Silver dejo oírse otra vez.
--Lo más importante
es abordar el barco, tenemos que salir cuanto antes de aquí--
--Pero Silver, con que rumbo, el log pose no señala ningún
destino--Le contesto One Piece
--Eso no importa, para eso tenemos
esta esfera. Por lo pronto concentrémonos en abordar el barco--
Respondieron a las palabras de Silver con un fuerte sí, incluso Eratia, el famoso navegante entendía que lo principal era abordar, el resto se podía solucionar una vez embarcados. Los Damnnes ya estaban rodeándoles, era el tiempo de una nueva lucha, tenían poco tiempo y debían actuar rápido.
