Cap. 21 " Después de Tanto Tiempo"

Silver no entendía que estaba sucediendo, parecía como si todas las cosas extrañas del mundo se hubiesen puesto de acuerdo para sucederles, luego de estar en aquella extraña isla, rodeados de seres rarisimos y criaturas terribles, ahora que intentaban alejarse de allí una extraña nube los había atemorizado sobremanera. ¿Barcos fantasmas?, ¿maldiciones?, Silver miraba una y otra vez la esfera que llevaba en sus manos y recordaba al mismo tiempo esas frases que escuchase hace tanto tiempo "Aquello que duerme desde el principio de los tiempos, no debe ser despertado". Sacudio la cabeza con un brusco movimiento y sólo la voz de Eratía lo saco de sus pensamientos:

--Entonces capitán!, hacia donde nos dirigimos!?--

Silver miró hacia un costado y vio sobre la cubierta de otro barco al muchacho que lo llamaba. Tardo el viejo capitán en formular una respuesta, pero al cabo de unos segundos por fin dijo:

--Hasta la isla de Atonar, debemos pasar por allí para encontrarnos con cierta persona.--Pensó un momento y volvió a decir--Eso claro es lo que haremos nosotros, no sé si tu pretendes seguir el mismo rumbo--

Eratia guardo silencio, hasta ahora y por muy poco tiempo había estado siguiendo el rumbo de los Outlaws, sin embargo su propia misión lo llevaría quizás por otro camino. Ahora no era momento de decidir, entonces con una sonrisa le dijo a Silver:

--Eso dejemos que lo decida el viento--
--Así sea entonces--

Hacia mucho tiempo que no escuchaba aquella frase, pensó Silver, esa frase que todo amante del mar utilizaba para demostrar que adonde fuese, siempre seria un buen lugar. Observo la actividad sobre el Caledonia, no recordaba una época en que hubieran sobre ella más tripulantes que ahora. Luego su mirada se detuvo sobre Rentarou, como un novato y sin quejarse, el ex capitán de marina fregaba la cubierta. Cuanto orgullo había en ese hombre, y cuanta determinación. Silver sabía muy bien que aquel tipo, era uno de los mejores tripulantes que podían existir en Grand Line

--Por algo esta en el Caledonia y es uno de los Outlaws--Dijo Mijok a su lado, interrumpiendo sus pensamientos
--Mi amigo, como siempre pareces estar en todos lados, incluso en mi mente--Le dijo Silver
--Cuando se trata del mar y de sus camaradas, mi capitán es un libro abierto para mí--Respondió el segundo de abordo

No cabía duda, era aquel el renacer de una gloriosa banda, Silver sabía muy bien que después de tanto tiempo, por fin el mundo volvería a estar a sus pies, y más importante aún, aquello que siempre busco, el saber absoluto. Cerro los ojos y recordó sus antiguas aventuras, el inicio de su viaje solitario y como fue reencontrándose con los que serian sus mejores amigos, se detuvo un momento al pensar en aquellos que ya no estaban y se sorprendió al comprobar cuantos de los que habían sido sus camaradas, lo buscaban ahora como a un enemigo más.

--Capitán!, Una isla a la vista-- Le informo As
--Prepárense para desembarcar!--Ordeno el capitán--Pasaremos allí esta noche y aprovecharemos para obtener agua fresca y algunas frutas--
--Y ron!!--Grito feliz Roca
--No creo que en esa isla hayan bares--Le dijo One Piece
--Por lo que se ve, esta desierta--agregó Rentarou mirando por la borda
--Así es, no hay isla habitadas hasta que lleguemos a Atonar--Dijo Silver, esbozando una pequeña sonrisa
--Maldición, y que hago ahora?, ya casi no me queda ron--
--Hacemos, querrás decir--le corrigió Reyes enojado--Yo no puedo tomar otra cosa que no sea ron, si no...--
--Si no que?--Pregunto Roca
--Si no tomo Ron me muero--Dijo Reyes y todos se largaron a reír.

Silver suspiro, después de tanto tiempo volvía a navegar en aquel mar que tanto amaba, junto a personas a las que no les importaba morir en busca de sus sueños. Después de tanto tiempo, volvía a sentirse vivo, después de tanto tiempo podía volver a soñar.

-------------------------------------------------------------------------------------------

El profesor descansaba sentado en el cómodo sillón de su oficina mientras saboreaba una humeante taza de té, el frío exterior se dejaba notar por las gotitas que corrían por los cristales de las ventanas de su oficina y el invierno parecía no querer acabar. De pronto unos golpes insistentes sobre su puerta lo sacaron del sabroso silencio que estaba disfrutando, se enderezo en su asiento y con una voz queda dijo:

--Adelante--

Un hombre joven entro en la oficina, parecía agitado, en una de sus manos portaba un periódico y en la otra una carta, atragantándose dijo:

--Señor, esta en la prensa, ha reaparecido--
--Quién?--Pregunto pausadamente el profesor
--Ël, señor, él que busca la puerta hacia allá--Y dicho esto, le acerco el periódico al viejo profesor; en el se leía

"Reaparecen los Outlaws, la marina los busca trabajosamente luego de perderles la pista en Ojabart..."

El profesor no pudo seguir leyendo, como si un gran peso cayese sobre él se dejo caer sobre su sillón. Estaba sucediendo, lo que por tanto tiempo había temido estaba sucediendo, aquel hombre empezaba a cumplir su promesa.

--Además hoy llego esto--Le dijo el hombre joven adelantándole la carta de su otra mano.

El profesor la tomo y al mirarla vio que escrito con una fina letra estaba su nombre, con temor la dio vuelta y al hacerlo su temor se vio confirmado, en el remitente estaban las iniciales L.J.S.