Cap. 26: "Makla Ata Nojar y El Pozo de las Estrellas"
Rentarou y As Caminaban tras Silver, por eso este no se dio cuenta de que Rentarou vacilaba en cada uno de sus pasos, de hecho, parecía más estar en otro lugar que allí con ellos. Sin embargo el capitán sabía que algo así sucedería, ya que recordaba muy bien que aquellos lugares ocultos bajo tierra, solían estar llenos de extrañas energías espirituales, que a veces se aprovechaban de quienes tenían pena en el corazón.
--Lo que Rentarou necesita es un buen trago—Oyó
Silver que As dijo a modo de broma
--Je tienes razón—Le dijo
Rentarou
--Eso si logramos salir de esta—Les dijo Silver
esbozando una sonrisa
La respuesta de su capitán les produjo un pequeño pavor, ¿a qué se refería Silver al decir eso?, Intentaron preguntarle, pero este, sin prestarles mayor atención siguió avanzando hasta la fuente. Rentarou y As le siguieron, un poco contrariados. Al acercarse pudieron ver que la fuente que les señalaba Silver era algo que jamás habían visto, primero por lo impresionante de su construcción, un gran octógono de piedra cruda, las cuales, en la cara exterior poseían extraños grabados y escritos en antiguas lenguas. Sobre el borde o cara superior de estas piedras podían verse; a cierta distancia unas de otras; lo que parecía ser grabados de manos, sin embargo, a pesar de que en varias de esas impresiones se podían reconocer manos humanas, otras figuras eran similares a tenazas, pinzas y manos extrañamente enormes y de dedos alargados. La fuente en cuestión estaba llena de agua hasta sus bordes, y al mirar hacia el interior de esta un color negro como el más negro de los ópalos era lo que podía apreciarse. A simple vista no podía verse el fondo y la calma de la superficie y el color lo impedían aún más. Silver miraba extasiado la fuente, caminaba con pasos rápidos alrededor de ella, Rentarou y As lo miraban buscando respuestas, pero el capitán los ignoraba.
--Silver,
¿qué es lo tan maravilloso de esta fuente?—Pregunto al fin As
--
Tú que tienes sed ven aquí. Si por azar faltan las ondas ha
dispuesto la diosa las aguas eternas—Le respondió el capitán
--Perdón—Dijo As contrariado—Creo que el encierro te ha
hecho mal, te pregunto y no me dices más que tonterías—
--Calma,
calma—dijo Rentarou—Creo que entiendo lo que tiene de maravilloso
esta fuente. Es la fuente de la eterna juventud, ¿no Silver?—
Este le devolvió una mirada como signo de aprobación a Rentarou, quien si había logrado comprender el porque a Silver le interesaba tanto aquella fuente. Rentarou recordaba haber leído algo de aquella famosa fuente en sus viejos libros, sin embargo no entendía como era posible que Silver supiese de su existencia y más aún, no entendía como algo que el siempre considero un mito, estuviese ahora allí frente a él.
--Exacto—Dijo por fin
Silver—Esta fuente es conocida en un montón de historias y
leyendas como "La Fuente de la Eterna Juventud"; sin embargo; eso
que decían del poder de sus aguas es sólo una variante infantil de
la historia—
--Ahora entiendo menos—Decía As, mientras se
rascaba la cabeza—Entonces porque dices que esta si es la fuente de
la juventud y luego dices que su supuesto poder no es tal—
--Simplemente porque después de mucho tiempo he logrado
descubrir que el poder de esta fuente no es el de otorgar la
juventud, si no que esta fuente esconde lo que el hombre cuando es
joven busca, o en otras palabras, encierra el deseo de la
juventud—Contesto Silver
--Eso no lo dice ningún libro—Espeto
Rentarou—además hasta donde yo sé, la famosa fuente se
encontraría en las tierras de un nuevo mundo al otro lado del mar,
que conquistadores de un antiguo reino buscaron infructuosamente—
--Ay mi querido Rentarou, veo que olvidas algo importantisímo—
--El qué—Pregunto este extrañado
--Que luego de que el
tiempo pasa y cuando civilizaciones desaparecen convirtiéndose en
antiguas y misteriosas, todos sus tesoros se ocultan y se transforman
en fabulosos mitos y leyendas. Tal es el caso de esta fuente, que
perteneció a las tierras que describían tus antiguos libros. Sin
embargo, cuando se produjo el ocaso de dichos reinos, quienes les
conquistaron movieron sus maravillas a lugares más lejanos y
cubrieron con el polvo del tiempo todo lo que se sabía de ellos.—
--¿Quieres decir entonces capitán, que esto fue traído hasta
aquí?—Dijo As maravillado
--No, esto no fue traído hasta
aquí—Le dijo Silver
--Pero como entonces, ¿y lo que acabas de
decir?—Pregunto As, algo contrariado
--Es a lo que me refería,
todo lo que siempre se supo se ha ocultado, así como la verdadera
historia y pasado de esta isla en la que ahora estamos—Respondió
el capitán
--Ahora sí que se esta poniendo mucho más
interesante esto—Agregó Rentarou—Vamos Silver, cuenta, cuenta—
--La isla o la tierra que pudieron ver cuando desembarcamos esta
mañana, no es más que la cima de la gran montaña que era el
imponente Makla Ata Nojar—Dijo Silver
--¡¿El Makla Ata Nojar,
la super montaña del principio de la tierra, la que se menciona en
las antiguas leyendas de las tribus del sur del mundo?!—Dijo
sorprendido Rentarou
--Así es, la meseta de dicha elevación es
lo que hoy se conoce como Atonar.—Afirmo Silver
--¿Pero, pero
como es posible que una montaña tan inmensa desapareciera?—Pregunto
Rentarou más y más interesado en lo que estaba oyendo
--Tú
mejor que nadie debería saber que desde que se menciono la
existencia de esas tierras hasta nuestros días ha pasado mucho,
mucho tiempo. Y así también, nuestro mundo ha sufrido muchos
cambios. Sin contar que aquí en el Grand Line las leyes de las
fuerzas naturales no se rigen bajo ninguna forma conocida, es muy
probable que tan imponente monte haya descendido en su nivel o si lo
prefieres de otra manera, que las aguas del mar en esta parte hayan
subido mucho.—
--Pero sigo sin entender que tiene que ver todo
eso con la famosa fuente que tenemos aquí en frente—Pregunto As
--Tiene y mucho que ver—Le dijo Silver y continuo—Desde la
meseta del Makla Ata Nojar; según las antiguas leyendas; se podía
descender hasta el pozo de las estrellas a través de un gran
cilindro de piedra que se incrustaba en el corazón de la montaña. A
esa construcción se le conocía como: "El espiral de los
aprendices". Todo esto indica que a ese pozo se acercaban quienes
buscaban el saber; y es más, puedo decirles con toda seguridad que
los conquistadores que menciona Rentarou encontraron este pozo, pero
al darse cuenta del peligro que representaba decidieron crear el
rumor de la fuente de la juventud—
--Pero, porque inventaron
eso y porque la montaña ya no esta—Inquirió Rentarou
--Eso lo
puede explicar este trozo de pergamino—Le contesto Silver mientras
les acercaba un trozo enrollado de este.
As lo cogió de las
manos de Silver y lo estiro para leerlo. Al hacerlo Rentarou
reconoció en aquel pergamino al que Silver había encontrado en las
cuevas de Punto Ciego.
"Aquellos que vivían junto a la fuente, no son más que recuerdos ahora. La tierra los ha ocultado para siempre y su tesoro descansa sereno, lejos de los que tienen hambre de fama. El poder de todos los dioses la han sellado, en el corazón de su antigua morada. No quedan ya testigos de su existencia, sólo palabras que no dicen ni dirán nada. El mar se ha elevado más que antes, la tierra se ha desmoronado, nuevas flores y nuevos animales han hecho olvidar el pasado. Y la puerta que estuvo allí por siempre no podrá ser entornada, sin el ojo oscuro del universo"
Silver apretaba aún más la extraña esfera que les había abierto la puerta; As parecía comprender lo que estaba leyendo y Rentarou unía en su mente, lo que había visto en Punto Ciego con todo lo que ahora estaba oyendo.
--Así que Barbarossa... —
--Consiguió la llave de la puerta, consiguió lo que podríamos
llamar mapa, y sí estoy en lo cierto, logro consiguió aquí la
siguiente pieza que necesitamos—Dijo Silver a un sorprendido
Rentarou
--¿Qué necesitamos para qué?—Pregunto Rentarou
--Para encontrar el tesoro de Barbarossa, el camino hacia el
verdadero One Piece—Le dijo Silver
--¿Y eso es esta
fuente?—Dijo As
--No es la fuente, si no lo que esta en la
fuente—
--Te refieres al agua entonces—
--No, no es el
agua. Les explico. Barbarossa descifro las antiguas leyendas y
descubrió la ubicación de la antigua Makla Ata Nojar, en la cual se
decía; como ya saben, que estaba la fuente que otorga el saber. Al
llegar aquí, el viejo perro de mar entendió que todas las leyendas
y las inscripciones, no eran más que una serie de indicaciones para
encontrar el camino que si señalaba a la fuente del verdadero poder.
Se supone que todo lo que hemos encontrado hasta aquí, es una
replica de lo que encontraremos más adelante y que cada uno de los
lugares hasta los que hemos llegado hasta ahora, no son más que
peldaños de la gran escalera que aún debemos subir. Barbarossa los
encontró antes, por eso debemos seguir sus pasos para alcanzar el
tesoro real. Por eso debemos mirar bien esta fuente y entender que es
lo que dice y hacia donde nos guiará ahora.
Silver volvió entonces a caminar alrededor de la fuente, observaba minuciosamente cada uno de los grabados, intentando encontrar en ellos la respuesta que buscaba. Rentarou también buscaba, algunos grabados le recordaban antiguos dibujos que había visto alguna vez en las ruinas que habían en su isla natal. As, algo cansado de mirar la extraña fuente, se acerco hasta ella, vio los grabados de las manos y puso las de él dentro de la depresión que había sobre la fuente. Al hacerlo, un ruido seco se oyó en la distancia. Silver y Rentarou miraron a As, y este separo rápidamente sus manos de los grabados. El agua de la fuente, calma unos minutos antes, empezó ahora a burbujear, un leve temblor remeció luego la superficie de las aguas y repentinamente estas se abrieron, desde el fondo y el centro de la fuente se elevo una pequeña columna de piedra negra, sobre esta se podía ver un extraño artefacto, el cual tenía la forma de una media luna. Al parar el temblor de las aguas y volver estas a rodear ahora el monolito que se levantaba al centro, Silver y los demás lo observaron por un momento e inmediatamente supieron que era eso lo que estaban buscando.
--Bien, creo que eso es la siguiente
pieza—Dijo Rentarou
--Así parece—Le respondió Silver
--Ese
trocito paliducho de piedra—Agrego As
--Ese trocito es el que
nos llevara a nuestro siguiente destino—
--¿Y ese
seria?—Pregunto As
Silver no contesto, era cierto, a pesar de que la piedra aquella parecía ser la siguiente pieza, nada parecía decirles cual era el siguiente punto o destino al cual debían dirigirse. De pronto una idea cruzo por la cabeza del capitán, se adelanto y estirándose alcanzo la piedra que se levantaba sobre el monolito. Una vez que la tuvo entre sus manos la examino y al hacerlo pudo comprobar que una serie de pequeños grabados se describían sobre ella. Aquí esta la respuesta, pensó. Iba a hablarles a sus camaradas, cuando un hecho extraño llama la atención de los tres hombres. Desde la fuente, las aguas empezaban a elevarse, sobrepasando los bordes de piedra y cayendo al suelo. Una vez que entraban en contacto con el suelo, las burbujas empezaban otra vez a salir de estas.
--Capitán, esto no me esta
gustando—Dijo As
--Parece que el agua estuviese viva—Agregó
Rentarou
--Vamonos, pronto—ordeno Silver
Pero cuando intentaron volver por donde habían llegado, el ruido que antes oyeron volvió a repetirse, sólo que esta vez venia acompañado de un fuerte temblor. El piso y la montaña bajo la que estaban empezaron a crujir como si una fuerza terrible se ocultase bajo ella. De pronto y luego de un gran estruendo el pasadizo por el que llegaron quedo completamente bloqueado, un montón de rocas y tierras cubría su paso.
--Capitán, esto se pone peor, miré—
Silver se volteo y al mirar a donde le indicaba Rentarou pudo ver que desde el suelo al que habían tocado las aguas de la fuente, ahora emergían una serie de esqueletos, vestidos a la usanza de antiguos guerreros, monjes, caballeros y piratas. Todos portaban armas y caminaban amenazantes en la dirección en que ellos estaban.
--Ya me extrañaba que nadie viniese a recibirnos—Exclamo
Silver—Rentarou, As, ¿Están listos para bailar?—
--Como
nunca capitán—Respondió eufórico As, desenvainando su espada
--Ya era hora, pense que este sólo seria un paseo—Decía
Rentarou, mientras golpeaba el aire con sus puños
--Si salimos
de esta, yo invito los tragos—Grito Silver—A ellos—
--¡Sí
Señor¡--Contestaron sus camaradas
