¡VOLVI! ¡Me fascina escribir de esta pareja! Espero que disfruten este capítulo y me digan que les pareció. ¡Comenzamos! :3

"EL"

¡Vino a verme!; casi morí de la alegría cuando Gildartz me dijo que me esperaba afuera. Salí lo más rápido que pude a verla y todo estaba bien hasta que Gray nos interrumpió, desde ese momento se volvió algo distante y me preocupó. Quise golpear a mi amigo pero eso no solucionaría nada.

Al día siguiente le dije a Gray que iría solo a correr para poder hablar con ella, me quede esperándola en el lugar de siempre pero no apareció. Lo mismo se repitió a lo largo de esa semana, no creí que podría necesitarla tanto, al menos si supiera que está bien podría estar tranquilo, pero no sé nada. Solo que el árbol de cerezos perdió todo su color.

A la semana de no tener noticias de ella temí lo peor, estaba por ir a la policía pero... no sé siquiera su apellido. El partido siguiente no pude concentrarme, y por ende mi equipo se vio afectado. Gildartz me reprendió pero no tenía ganas de hablar ahora, así que simplemente tome mis cosas y me fui. Me dirigí al hospital local para poder coser un corte que tuve en la rodilla durante el partido y al acercarme a la zona de urgencias una cabellera rubia que se me hacía muy familiar pasaba frente a mí en una silla de ruedas. En ese momento mi rodilla me importo un comino, corrí hacia ella y detuve al enfermero. La joven no volteo, deduzco que a causa del collarín entonces yo me coloque delante.

-Lucy... - ella se sorprendió, tenía el brazo y la pierna derecha enyesada, tenía algunas costuras en el rostro y uno que otro moratón a medio curar - ¿Que te paso?

-¿Es conocido de ella? - Pregunto el joven yo solo asentí y acerque mi mano al rostro de Lucy - la choco un auto el domingo pasado, esta mejor ahora pero no contesta nadie en el numero de contacto que nos proporciono, entonces no pudimos avisar a nadie de su estado.

-Yo me hare cargo - le asegure; el joven me dejo con ella y me dijo el numero de habitación en la cual debía llevarla. Yo me hinqué frente a su silla y estaba llorando - Hey, ¿Te duele mucho, princesa?

-¿C. Como supiste que esta a. aquí?

-No lo sabía, vine para tratarme una herida y te encontré por suerte - acaricie su cabello - me preocupe mucho por ti.

La lleve a su cuarto y la ayude a acomodarse en su cama, era más pesada de lo que aparentaba, aunque creo que se debe al yeso. Una vez estuvo cómoda le dije que iría a que me atiendan y volvería. Ella asintió y cerró los ojos intentando descansar. Fue bastante rápida la atención y luego fui junto a Lucy, estaba mirando la ventana con el semblante triste.

-¿Qué tal te sientes?

-Estoy bien - me acerque a su cama y coloque mi mano sobre su cabeza.

-¿Hay alguien a quien pueda llamar para que venga a cuidarte?

-No.

-¿Tus padres no estarán preocupados por ti? - sonríe con tristeza.

-No soy un negocio rentable para mi papá - sentí mucha rabia contra el señor y eso que no lo conozco - y el domingo fui al cementerio a visitar a mi mamá.

-¿Después del partido?

-Sí. Al salir de ahí tuve el accidente - ¿Ese era el compromiso que tenia? Algo dentro de mí se quebró en ese momento.

-Te hubiera acompañado si me lo pedias.

-No tenias porque, hubiera arruinado tu alegría - la siento distante, como si intentara esconder sus emociones de mí.

-No digas eso, no estoy a favor de que la gente pase sus penas sola.

-Una termina acostumbrándose - doy la vuelta a la cama y me coloco frente a su rostro. Recién ahí me percato de las lágrimas que recorren sus mejillas.

-Hagamos esto, yo me quedo aquí hasta que te mejores - levanta su brazo que esta sin yeso y limpia sus ojos.

-No es necesario, tú tienes cosas que hacer y - negué con una sonrisa.

-En este momento, me parece mucho más importante estar aquí contigo, no nos conocemos mucho, pero la compañía no se le niega a nadie - parece pensarlo - y no se diga mas - me deje caer en el sofá - me quedo.

-¿Por qué? - me encojo de hombros.

-Porque quiero verte reír.

Y la acompañe el tiempo que estuvo internada, fueron 2 semanas más hasta que su cuerpo se recupero lo suficiente como para poder cuidarse sola. Lo bueno de todo es que, ya sé donde vive, su número de teléfono y que tiene un gato llamado Happy. Lucy Heartfilia ahora tienes un al Dragón de Fairy Tail para cuidarte.

"ELLA"

Me dolía cada parte de mi cuerpo mientras me llevaban al hospital cubierta de sangre, ahí perdí el conocimiento y cuando desperté no sabía ni que día era... Lunes por la noche me dijo uno de los médicos… no pude ir a ver a Natsu, en este momento era lo único que se repetía en mi vida. Me encontraba enyesada y postrada en la cama sin nadie más que las enfermeras para hacerme compañía.

Desde que me mude no tuve mucho tiempo para hacerme de amigos o conocidos, el único al que veía regularmente era a Natsu y ni siquiera tenía su número para poder hablarle; puse a mi padre como contacto, pero como siempre, su teléfono estaba apagado para mí. Una semana de encierro, sin saber nada de lo que ocurría afuera, esta soledad deje de sentirla una vez que conocí al dragón y ahora ya no podía verlo ¿Estará ahí cuando me permitan salir?

Acababa de terminar mi control de rutina, cuando escucho unos pasos apresurados venir hacia mi silla y como abruptamente el movimiento se detuvo... ¡¿Ese es... Natsu?! Escuche como hablaba con el enfermero y mi cuerpo se relajo, fue como si la salida de esta soledad estuviera sonriéndome, y llore.

Conversamos y le comente algo sobre mí, no estaba esperando nada, simplemente quería ser escuchada o eso creí; porque cuando me dijo que se quedaría conmigo, porque él tenía ganas de hacerlo me sentí… ¿feliz? Al despertar el estaba ahí; salía para ir a su entrenamiento por las tardes y volvía de noche, sus partidos eran los domingos y al llegar junto a mi me comentaba su victoria ¿Esto es lo que se siente cuando tienes a alguien?

Cuando me dieron de alta, me llevo a casa, conoció a Happy y se quedo conmigo hasta la noche. Aprendí mucho de él, se que tiene pesadillas algunas noches, también que es un bombero frustrado y que su entrenador Gildartz es algo así como su "Tutor", también se que su shampoo le deja un olor a cenizas bastante agradable y que al sonreír su nariz se arruga de una manera graciosa ¿Desde cuándo Natsu Dragneel se hizo tan importante para mí?

-Bueno, creo que es hora de que me vaya - mira el reloj en la pared eran las 00:30.

-Ya es tardísimo, mañana no querrás levantarte para ir a correr al parque.

-No voy hace un tiempo - claro, desde que comenzó a cuidarme en el hospital.

-Si... Sé que hiciste un sacrificio para ayudarme y prometo pagártelo - agrando los ojos y negó.

-¡Tsk! - se rasco la nuca, está nervioso - no tenia motivación para ir a correr.

-¿Por?

-La princesa de los bonitos zapatos no estaba ahí - me sonroje, el sonrió y beso me mejilla como despedida - avísame cuando vuelvas al parque para que pueda ir también - Emprendió camino hacia la puerta y yo lo seguí como pude, con mis aparatosas muletas.

-¿Tal. Tal vez podríamos quedar para ir a algún lugar a comer? - volteo.

-¿Irías conmigo a cenar?

-Si - sentí sus labios en mis mejillas de nuevo.

-Adiós Lucy, una vez estés mejor fijaremos una fecha - asentí y el salió a paso apresurado de mi departamento. ¿Acaso tendría una cita con él alguna vez?

"EL"

Tendría una cita con la princesa; bueno aun no, pero eventualmente… ¡me anime a besar a la princesa! ¡se que fue en la mejilla, pero peor es nada! Además, si su piel es así de suave me muero por comprobar cómo serán sus labios. Pero quiero que con ella sea diferente, si era alguna otra ya me habría acostado con ella y probado cada rincón de su cuerpo, pero Lucy es diferente, quiero que sea diferente ¿Y si le hago daño?

No me había puesto a pensar en que, yo no soy una buena persona, tiendo a ser muy frio cuando estoy de mal humor y siempre termino lastimando a las mujeres con las que salgo; no quiero hacerle daño. Mientras su pierna y brazo sanaban yo iba a visitarla por las noches, al menos cuando ella me lo pedía, no quería ser tan insistente y aburrirla con mi necesidad de verla. Así pasaron más de dos meses del accidente donde vernos y conversar al menos 3 veces por semana se hizo una ley.

Quedamos en vernos en el bar 'Blue Pegasus' el viernes por la noche, yo fui a recogerla y me maraville con lo que vi, las ropas que suele usar no le favorecen en nada a comparación de este vestido.

-¡Wow! Estas hermosa - y esa sonrisa se puede volver una adicción para mí. ¡Concéntrate Natsu! Ya habíamos decido que solo serias amigo de ella.

-Gracias, también estas muy apuesto.

-Tenía que estar a tu altura – Debo ser inteligente, porque no quiero dañar esta relación tan bonita que tenemos. Donde por fin encontré alguien, a quien quiero proteger. Le extendí mi brazo para llevarla al auto y cuando lo tomo encajábamos perfecto…

La cena fue muy divertida, vi un lado de Lucy que no conocía, podía ser divertida y espontanea. Entre risas y recuerdos fuimos al auto. De camino a su casa la notaba nerviosa y no sabía por qué; pero lo descubrí una vez que me soltó la pregunta.

-¿Puedo conocer tu casa? - ¡oh no! Temo que pueda hacerle algo si la tengo ahí.

-¿Ahora? - asiente - ...

-Si no quieres está bien - el tono apagado que uso me estrujo el corazón.

-Es que esta algo desordenado y no quisiera.

-Otro día será - no puedo ver su cara, ya que está mirando la ventana, pero el aura que desprende no me gusta.

No puedo dejarlo así, entonces desvié del camino y ella me miro con confusión.

-¡No te quejes del desastre! - ¡Y por favor ten cuidado conmigo!

Al entrar lo que más le llamo la atención fue el gran sofá blanco que tenía en la sala; y luego de verla sentada ahí, es mi favorito. Fui a traer bebidas y le indique que se ponga cómoda, nada de alcohol o no mediría mis actos y necesito todos mis sentidos alertas en este momento. Nunca creí que la persona más peligrosa para ella seria yo.

-¿Qué es? - me pregunta una vez le paso la copa.

-Es un vino sin alcohol - tuerce los labios.

-¿No tienes...? Olvídalo, gracias.

-... ¿Quieres que te muestre el lugar? - asintió.

-¿Puedo quitarme los zapatos?

-Iré a traerte unas pantuflas - agrando los ojos - tengo unas nuevas que puedes usar.

-Gracias.

Solo hablaba yo mientras le mostraba las habitaciones, sin sus zapatos era aun más pequeña alado mío y sentía unas ganas tremendas de abrazarla y meterla a mi cuarto cuando pasamos por ahí, pero me contuve. Llegamos a la habitación de huéspedes y le pregunte si quería quedarse a dormir, ¡Juro que fue una pregunta inocente!

-Preferiría irme a casa - sus mejillas están rojas -… no me gusta dormir sola, suelo abrazar a Happy.

-Puedo ocupar su lugar - ¡¿Que acabo de decir?! He arruinado todo mi esfuerzo con ese simple comentario mal intencionado. Eres un bruto Natsu ¿Que harás si te dice que si?

"ELLA"

Me acostumbre a tenerlo por casa, a verlo jugar con Happy, a sus despedidas con un beso en la mejilla, en las que cada vez movía más la cara con tal de acercar sus labios a los míos.

Durante la cena estuve más nerviosa, pero gracias a sus bromas y forma de ser se me paso. Me puse de meta conocer su casa, la cual olvide hasta que subimos al auto y tomamos el camino a mi departamento ¡Debo hacerlo!... Por algún motivo no quería que fuera, y realmente lo entendía; pero era decepcionante el no poder avanzar en esta relación de la manera que quiero.

Giro en donde no debía y mi meta se cumplió. Su casa era enorme alado de mi departamento alquilado, y ese sofá prometía ser muy cómodo para sentarse a escribir largas historias. Mientras él hablaba mis ojos sin permiso alguno se enfocaban en sus labios, ¡dioses! necesito algo de que me de valor, y si trae alcohol, tal vez me relaje lo suficiente.

… No hay relajante para mí, pero si unas simpáticas pantuflas de color azul oscuro que me quedaban algo grandes. Me mostro cada una de las habitaciones a detalle, y cuando pasamos por su habitación solo encendió la luz y cerro nuevamente la puerta. Me invito a quedarme a dormir, pero creo que si me quedo más tiempo con el terminare por hacer algo que él no quiere y eso no me lo perdonaría. Le invente la excusa más estúpida y con su respuesta me descoloco completamente.

-¿Qué? - mi intensión original era la de evitar quedarme aquí, pero si no entendí mal el...

-¡Ignora lo que dije yo! - se rasco la nuca y golpeo la pared con su mano.

-¿Te. Te quedarías conmigo? - me miro sorprendido, dudo unos segundos.

-Si tú me lo pidieras si - dependía de mi entonces...

Agarre su mano y lo jale dentro de la habitación, sus ojos estaban fijos en los míos y nuestros dedos estaban entrelazados. Lo solté un segundo para mover las sabanas y una vez me metí dentro de ellas el me tapo y camino hasta el otro lado de manera automática, parecía un robot.

-Debería quitarme algo del maquillaje sino - estaba recostado frente a mí y podía sentir el calor que emanaba su cuerpo. Lo deseo, nunca en mi vida me deseado así a alguien. Sin darme cuenta de nada mis dedos fueron a parar a sus labios - Natsu yo - acerque mi boca hasta que nuestras respiraciones se mezclaron, olía a vino, a las infaltables a cenizas que eran mis favoritas.

-¿Que me estás haciendo Lucy? - rozo su nariz en mi mejilla.

-Lo mismo me tu a mi - y lo hice, bese sus labios de manera pausada, respondió al instante, era dulce, casto, conociéndonos por primera vez. Cuando nos separamos temí abrir los ojos y darme cuenta que todo era un sueño, como el que tenia cada noche que el salía de casa.

-Me vuelves loco Lucy - sentí nuevamente como se apoderaba de mi boca, solo que esta vez era distinto era mas... pasional. No tarde mucho en responder a él, a sus manos acariciando mi cintura aun por encima de las sabanas y a como nuestros cuerpos juntaban para reducir el espacio existente. Mis manos se movieron solas y fueron a parar a su cabello desordenándolo, a su lado me sentía inexperta en este asunto, pero con ganas de aprender.

-Ah - una corriente eléctrica recorrió mi cuerpo cuando coló sus manos entre las sabanas y acaricio mis piernas.

-¡Joder! - gruño él y se separo de mi como si quemara - esto está mal - me miro desde arriba y revolvió sus cabellos - necesito aire - Y salió. Me dejo en esa habitación vacía y despareció en algún lugar de su gran casa ¿Que hice mal? ¿No me encuentra deseable? ¿Tan poco atractiva soy como para que corra así de mí?

Era la primera lágrima la que me indico que tenía que marcharme. Me arregle como pude y hui de ahí. No me percate de que estaba lloviendo hasta que me encontraba en una estación de servicio algo lejos de la casa de Natsu, tampoco que había traído sus pantuflas y que en este momento estaban empapadas ¿Lo arruine todo?

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Nos vemos en el siguiente capítulo :3