Advertencia: Los personajes de Sakura Card Captor le pertenecen al grupo CLAMP.
Hablar
Tenemos que hablar…
Las palabras no se iban de su mente, por más que las botaba, o dicho de otra manera, que tuviesen un poco de amabilidad de irse de su cabeza. Pero no lo hacían, estaban clavada muy dentro de su ser, peor que su consciencia. Ni ella era tan mala como para atormentarlo de esa manera.
Hasta donde él sabía, no había hecho nada malo, sin embargo, Chiharu le había pedido de favor que la esperase después de clases en el parque pingüino, porque necesitaba hablar con él. Alzo su mirada negra mirada y vio el reloj, su peor pesadilla durante el día. Y aún faltaba algunas horas para culminar las clases. El tiempo se le hacía eterno.
Posó su vista en su hermosa mejor amiga, se la quedaba observando y cuando ella levantaba su mirada, él le sonreía con sinceridad y ternura. Como amaba a esa mujer, pues a pesar de tener sólo diecisiete años, ella era toda una mujer. Él la convirtió y no se arrepiente de nada.
Y ahí estaba, en el parque, lugar que sabía cada uno de los secretos de las personas que pasaban ahí en sus ratos de ocio o, por estar sólo un momento alejados del gran bullicio de la ciudad, olvidarse del estrés del trabajo y otras responsabilidades.
—¿Esperaste mucho, Takashi?
—En realidad, no —notó, por la cara que tenía su amiga, las noticias no iban a ser nada buenas —¿Y bien?
El silencio se hizo presente entre los dos. Y la idea de que le dijera que ella estaba embarazada, provoco un sentimiento de protección y ternura al mismo tiempo; no le importaría ser papá, ya vería la manera de tener un ingreso y poderlos mantener. Una sensación en su corazón, le hizo ver que por ahí no iba la charla.
—Takashi. Tú sabes que te aprecio mucho, y que eres alguien muy importante para mí, sin embargo, yo no puedo seguir viviendo así. Te veo sólo como amigo, y nada más. No me arrepiento de haber sido tuya, de la manera que tú ya sabes, pero eso no implica que seamos algo.
Duro golpe.
—¿Qué propones? —preguntó tratando de conservar la calma
—Seamos amigos con derecho. Hasta que tú encuentres a alguien o yo.
Eso si fue una daga clavada directo al corazón. Él no quería a otra mujer, sino a ella, Chiharu Mihara. Estaba enamorado de su mejor amiga desde hace tres años, pero nunca dijo nada por miedo a perderla. Y ese silencio de él tuvo una consecuencia. Ella lo miraba con una mirada de preocupación, pensando que lo había herido al pedirle semejante cosa.
—Será lo que tú desees…
No estaba convencido, aún así lo aceptaba.
—No tienes porque… —él la calló posando su dedo índice sobre sus labios.
—Estoy bien, ¿sí? Lo acepto y con ello, también acepto el resultado que se dé.
Le dio un sutil beso en los labios y se marcho, con el alma partida.
Por amor, se hace muchas locuras y esa, era una de ellas.
Y ahí se iba, el amor de su vida. Porque nunca podría estar con ella. Es un amor no correspondido.
Notas de autora:
Aquí les traigo este drabble después de tanto tiempo. Sé que me estoy demorando mucho, pero es algo que no estaba previsto en mi, comprenderán que tengo una vida y bueno, con ello responsabilidades. Ahora que estaré más "libre" trataré de igualarme con las historias y demás.
Por lo pronto, disfruten de la lectura.
P.D. ¿Me dejan un REVIEW? Gracias.
